Hola continuo con mi estudio de las siete palabras de Jesús en la cruz y su aplicación para enfrentarnos a la crisis. Ahora pasamos a un nuevo principio demostrado por Jesús en el momento de su crisis. II. Segundo destello de luz:: DE CIERTO TE DIGO QUE HOY MISMO ESTARÁS TE DIGO HOY ESTARÁS CONMIGO EN EL PARAÍSO (Lucas 23:43)
En la cruz, Jesús se enfrentó con una petición de corazón de un ladrón. Con palabras de vida eterna, Jesús le aseguró a este hombre que pronto estaría con El cuando viniera en Su Reino. “De cierto te digo, que hoy estarás conmigo en el Paraíso.” Ladrones y asaltantes… ¿porque razón Dios permitiría poner a su Hijo en medio de tal clase de hombres, al morir? Ciertamente Dios tenia una razón? ¿Ya sea que la entendamos o no… Dios nunca actúa de una manera arbitraria. El siempre tiene un buen propósito para todo: Dios presenta en un espectáculo dramático de dime y te diré, el drama de la salvación. Cuando esté en el momento más difícil de su vida no olvide testificar con su vida.
Empecemos con la aproximación exegética del pasaje. Para que haya también un sentido completo de la frase de Jesús debemos analizar la pregunta que genera su respuesta. En los vrs. 41 y 42 esta el origen de la palabra de Jesús he aquí una traducción libre : Uno pero de los habiendo sido colgados de malhechores estaba insultando injuriosamente a él ¿No tú eres el Ungido? Libra a tí mismo y a nosotros Habiendo respondido pero el otro diferente reprendiendo a él estaba diciendo ¿Ni estás temiendo tú a el Dios que en el mismo juicio estás? Y nosotros de hecho rectamente (cosas) dignas porque de cuales hicimos estamos recibiendo de regreso este pero nada fuera de lugar hizo Y estaba diciendo Jesús acuérdate de mí cuando entres hacia dentro a el reino de tí Y dijo a él Amén a tí estoy diciendo hoy Con de mí estarás en el parque-jardín . La primera palabra que debe llamarnos la atención es la que se usa para malhechores. Es la frase “kakourgon”. Adjetivo, lit.: mal-obrador (kakos, malo; ergon, obra). Se usa como nombre, y se traduce «malhechor/es. Ciertamente había una tensión tremenda entre los ricos y los pobres en esos días. Palestina era un semillero de bandas en contra de la cultura que se oponían a la clase dirigente judía que se percibía como colaboradora de la autoridad romana. Más del 90% de Palestina vivía en la pobreza o al margen. Lo que alimentaba la pobreza era un sistema doble de impuestos en el cual los judíos pagaban fuertemente al templo y al imperio. Mateo usa la palabra “Lestes” en lugar de kakourgon” y significa ladrón, bandido, salteador (relacionado con leia, botín), uno que asalta abiertamente y con violencia; en contraste con kleptes. Se traduce principalmente como «ladrón» o «ladrones» en la RVR Una traducción más rigurosa sería la que se da en Jn. 10:1,8: «salteador» y «salteadores». Se puede especular que estos dos ladrones eran bandidos estilo Robin Hood, víctimas de la injusticia, obligados a una vida de robo. Hay otro detalle importante con relación a estos dos hombres Mateo añade el detalle siguiente en 27:44: “Lo mismo le injuriaban también los ladrones que estaba crucificados con él”. La expresión aquí para injuriar es oniediza relacionada con oneidismos, reproche, difamación, vituperio, y con oneidos, vituperio, afrenta se traduce «reconvenir» en Mat. 11:20. Este es un dato curioso que revela el hecho de que en las primeras horas de crucifixión ambos ladrones tenían una actitud hostil contra Jesús. Por otro lado Lucas usa blasfemeo blasfemar, difamar o injuriar cuando se refiere al ladrón que está hablando con Jesús. Esta palabra se usa de una manera general, de cualquier forma de hablar injuriosa, ultrajante, calumniante, como la de aquellos que injuriaban a Cristo. También se refieren de aquellos que hablan despreciativamente de Dios o de lo sagrado (Mat. 9:3) No hay nombre en el original que pueda representar el término castellano «blasfemador». Este término se expresa ya bien por el verbo, o por el adjetivo blasfemo. ¿Cuál es la diferencia entre estos dos verbos y como revela el estado espiritual del ladrón que se dirige negativamente a Dios? Pensemos en blasfemos, que es la segunda palabra que se usa con relación al ladrón en la narración de Lucas. Esta palabra significa “desacreditar a una persona”. En el idioma original griego esta palabra tiene dos acepciones:a) “blasfeméo” (En 2 Pedro 2:12 dice “hablando mal de cosas” y 1 Timoteo 1:20 dice “para que no aprendan a blasfemar”) b) “Dusfeméo” (Esta palabra aparece en 2 Corintios 6:8 donde dice: “mala fama”) Difamar, entonces significa hablar mal, blasfemar (o maldecir) y crearle mala fama a un persona irreprensible, a través de comentarios mentirosos y falsas acusaciones. La segunda palabra que es la usada por Mateo es oneidizo, esta palabra significa “perdida de la (buena) reputación”. En el idioma original griego esta palabra se la traduce como “vituperios”. A su vez esta palabra deriva en “injuriar”.Estas palabras aparecen el pasaje de Romanos 15:3: “los vituperios (o injurias) de los que te vituperaban (o injuriaban), cayeron sobre mi”; en 1 Timoteo 4:10 leemos; “sufrimos oprobio (o injurias)”; en Hebreos 10:32-33: Pero traed a la memoria los días pasados, en los cuales, después de haber sido iluminados, sostuvisteis gran combate de padecimientos; por una parte, ciertamente, con vituperios (o injurias) y tribulaciones…” Descrédito, entonces significa hablar mal de una persona para injuriarle a fin de que pierda su buen testimonio ministerial.(http://nomurmurar.wordpress.com/2009/01/23/deteniendo-la-destruccion-de-la-lengua/). La conclusión importante de este malabarismo exegético es lo siguiente. En las primeras horas los dos ladrones tenían una actitud hostil contra Jesús, el uso del tiempo imperfecto implica que durante algún tiempo lo hacían constantemente. En esta primera etapa, la actitud hostil contra Jesús se manifiesta a través de la palabra “oneidizo”, que es disminuir el valor de la persona. En este sentido los dos ladrones minimizan la persona de Jesús por medio de palabras denigrantes. Quizás usaron palabrotas, como la que se acostumbran a usar entre las personas vulgares. Pero ya para el tiempo que Lucas se refiere nuevamente a los dos ladrones, algo ya ha pasado en uno de ellos. Hay un cambio radical en un ladrón. En realidad ambos ladrones cambian, uno para mejorar y otro para empeorar. En cuanto al que empeora, se nota porque pasa de “oneidizo” a “blasfemo”. Ya el ladrón no disminuye cosas buenas a la persona de Jesús sino que le agrega cosas vulgares a Dios y lo desafía con mucho odio. Más adelante en la sección expositiva veremos como este hombre “blasfema”. Otro detalle peculiar de nuestro texto es la palabra “otro”. La frase aparece así “respondiendo el otro”. Hay dos palabras griegas para otro, una es “allos” y la otra es “jéteros”. La primera significa (allos) “otro de la misma naturaleza o idéntica condición” y la segunda significa “otro de diferente naturaleza” (jéteros). En este pasaje Lucas usa para referirse al “otro” la palabra “jéteros” dando a entender que este ladrón ya no es igual al otro, porque su naturaleza ya cambió. ¿Pero como cambió? ¿Qué lo hizo cambiar?. Lucas considera por el uso de esa palabra que en la naturaleza del ladrón ya hay un cambio dramático. Y por supuesto al igual que las palabras del ladrón anterior sus palabras revelan ese cambio. Otro detalle exegético del pasaje es la palabra que usa Lucas para “reprender. Dice el texto refiriéndose al otro ladrón: “le reprendió”, esta palabra es epitimao significa: (a) poner honor sobre (epi, sobre; time, honor); (b) juzgar, encontrar falta en, reprender. En este sentido se traduce con el verbo reconvenir en Mat. 16:22; Mc 8.32 (RV: «reprender»), pasajes ambos en los que Pedro se enfrenta al Señor, oponiéndose al anuncio de su pasión. Esta palabra tiene que ver con la emoción y la pasión de defender la reputación de alguien. Así que este ladrón pasó de denigrar a Jesús a tener una defenderlo osadamente. Note que ya este ladrón en su defensa se refiere a Jesús como Dios. “ni aún tu temes a Dios”. La frase “ningún mal hizo” es sumamente interesante en el original se debe traducir “nada fuera de lugar”; entonces “innatural”; término sorprendente aquí. Nuestro Señor no fué acusado de crimen ordinario, sino de pretender derechos a cargo y honores que importaban blasfemia. El cargo de traición no tenía ni aun apariencia de verdad, así como Pilato dijo a los enemigos de Jesús. En esta defensa, pues, parece que hay más de lo que encuentra el ojo. “El se hizo el Mesías prometido, el Hijo de Dios; pero en esto él no hizo nada fuera de lugar; él comía con publicanos y pecadores, y llamó a todos los cansados y cargados que vinieran a descansar bajo sus alas; pero en esto no hizo nada fuera de lugar; él pretendía ser el Señor del reino de Dios, cerrarlo a su voluntad, pero también abrirlo a su placer a tales como somos nosotros; pero en esto no hizo nada fuera de lugar” ¿Da a entender su próximo discurso menos que esto? Así que esta frase revela mucho ya del estado espiritual de este ladrón. Obsérvese lo que hace (1). Su confesión franca y condenación genuina de sí mismo. (2). Su asombro y horror por el estado de mente diferente de su compañero. (3). Su ansiedad de traerle a un estado de mente mejor, mientras todavía hubiese esperanza (4). Su noble testimonio, no sólo a la inocencia de Jesús, sino a todo lo que esto quería decir de la justicia de sus pretensiones. Finalmente podemos ver la respuesta de Jesús. Quizás la trataré más detalladamente en la parte expositiva, solo quiero agregar algo para cerrar esta parte exegética. Dijo a Jesús, etc.—Obsérvese (1). Que el “reino” a que se refiere era uno más allá del sepulcro; porque no es concebible que él hubiera esperado que bajara de la cruz para establecer algún reino temporal. (2). A este reino llama él el reino de Cristo (tu reino). (3). Como tal, ve en Cristo el derecho absoluto de disponer de aquel reino como quisiera. (4). El no espera pedir un lugar en aquel reino, aunque esto es lo que quiere decir, pero con una humildad muy conmovedora, sólo dice: “Acuérdate de mí, cuando”, etc. Sin embargo, hubo fe poderosa en aquellas palabras. Si Cristo sólo “piensa en él” (Neh. 5:19), en aquel momento augusto, cuando “venga en su reino”, bastará. “Sólo asegúrame de que entonces no te olvidarás de semejante miserable como soy yo, que una vez estuve colgado a tu lado, y estaré contento”. Hágase ahora contraste de esta brillante fe con la oscuridad de la mente de los apóstoles, que apenas llegaron a creer que su Señor moriría; quienes ahora casi se desesperaban por la muerte de Jesús, y casi sepultaban sus propias esperanzas con él. Considérense también las desventajas y la vida mala anteriores del hombre. Y entonces anótese cómo su fe se manifiesta, no en protestaciones: “Señor, no puedo dudar; estoy firmemente persuadido de que tú eres Señor de un reino, que la muerte no puede anular tu título ni impedir que tú lo asumas en tiempo debido”, etc., sino como no teniendo sombra de duda, y levantándose por encima de ella como una cuestión misma, no dice sino “Señor, acuérdate de mí, cuando vinieres”, etc. ¿Fué jamás fe como ésta manifestada en la tierra? Parece que la corona más resplandeciente había sido reservada para la cabeza del Señor en su momento más obscuro. Jesús le dijo, etc. —El Redentor moribundo habla como si él también lo contemplara en esta luz. Fué una “canción en la noche”. Le proporcionó ánimo en la lobreguez de medianoche que ahora le envolvía. De cierto te digo—“Puesto que tú hablas como al rey, yo con autoridad real, te hablo a ti.” hoy—“Tú estás preparado para una larga demora antes que yo venga en mi reino, pero no habrá demora de un día para ti; no estarás separado de mí ni aun por un momento, sino que juntos iremos, y conmigo, antes que expire este día, tú estarás en el Paraíso” (2Co. 12:4; Rev.2:7). La palabra paradeisos es una palabra oriental, cuya mención más antigua se encuentra en el historiador Jenofonte, y que denota los parques de los reyes y príncipes persas. Tiene origen persa (persa antiguo, pairidaeza, relacionado con el griego peri, alrededor y teicos, muralla), y de ahí pasó al griego. La promesa del Señor al ladrón arrepentido se cumplió en el mismo día; Cristo, en su muerte, habiendo encomendado su espíritu al Padre, fue de inmediato en espíritu al cielo mismo, la morada de Dios (la mención del Señor de aquel lugar como paraíso debe haber sido un gran aliento para el malhechor; para la mente oriental expresaba la suma total de bendición). Allá fue que el apóstol Pablo fue arrebatado (2Co.12:4), y le da el nombre de «el tercer cielo» (el v. 3 no introduce una visión diferente), más allá de los cielos de la creación natural; véase Heb.4:14, con referencia a la ascensión. Esta misma región es mencionada en Rev. 2:7, donde el «árbol de vida», el antitipo figurativo del que estuvo en Edén, ofrecido al vencedor, es mencionado como estando en «el paraíso de Dios»; cf. Gen. 2:8:. Me he tomado tiempo en estas reflexiones exegéticas, porque serán importantes a la hora de la exposición. Espero no haberlos perdido. Solo denme un poco de tiempo para ver como afectan la enseñanza de las palabras de Jesús.
Pasemos entonces a la parte expositiva del pasaje. ¿Cuál sería el acercamiento expositivo del pasaje. Creo que la idea transversal podría ser: CUANDO LAS COSAS SE PONEN DIFÍCILES CUIDE SU TESTIMONIO. Es importante recalcar que las crisis conllevan muchas veces fracasos espirituales. En momentos difíciles podemos dar un testimonio errado de lo que es confiar en Dios en medio de las dificultades. Es importante ver que ese testimonio se puede manifestar en ayuda a otros o en compartir de nuestra fe en Cristo. Notemos que hace Jesús. En primer lugar veamos LA NECESIDAD DE LAS PERSONAS DE VER TESTIMONIO GENUINO. Ambos ladrones hicieron una petición. Uno pidiò libertad de la cruz y el otro libertad del pecado. Esto nos enseña que en las personas hay dos tipos de gente con necesidad. La primera es la que no siente que necesita y la segunda es que si siente la necesidad Cuando estamos pasando tiempos difíciles es muy fácil enfocarse sòlo en uno mismo. Todo puede girar a lo que siento, a lo que me pasa, es un egocentrismo o como alguien lo llamó, un yoìsmo. El ladrón colgado a la derecha nos demuestra esa condición, de lo s que no sienten necesidad espiritual. El nos demuestra que esta falta de necesidad nace de la incredulidad. “Si tu eres” dice. Es obvio que este hombre està repitiendo lo que el mundo dice. Por ser una cláusula condicional de 1orden en el griego el “Si” implica duda. Por otro lado la duda lleva a reducir a Dios, porque se està cuestionando su poder. Eso significa que otra raíz de la falta de necesidad espiritual es un espíritu de cuestionamiento. El ladrón dice si tú eres “El Cristo”. El ladrón en realidad està cuestionando la autoridad de Jesús y el hecho que use el término de Cristo que era el título para ungido, es decir para ser rey, implica que se està burlando porque no concuerda lo que ve con los títulos que Jesús lleva. Por otro lado muchas veces la gente no tiene necesidad espiritual por su egocentrismo. El malhechor dice: “sálvate a ti mismo y a nosotros.La concepción de este ladròn tiene que ver con una autoayuda. Como algunas veces se dice: “Dios ayuda a los que se ayudan” El ladròn no arrepentido se siente de esta manera y además el està muriendo por sus pecados. El término para “malhechor en griego como dije anteriormente es “kakourgos” que significa un hacedor de obras malas. Sin embargo hay algo que me llama la atención cuando el dice “Si tù eres el Cristo”. El pensamiento del malhechor es que duda que Jesús es el Cristo. Esta expresión lo compromete, y por esa razòn el està pensando en solo él. Cuando uno minimiza a la persona de Cristo se convierte en un egocéntrico.” A lo mejor el repite la burla de los que estaban abajo hablando, estas palabras las dice en 37: “Si tu eres el Rey de los Judìos, sálvate a ti mismo. La gente siempre tiene un sentido de que ellos son siempre el centro de atención, y que se debe `pensar sòlo en ellos. Hay personas tan ego centristas que sòlo piensan en ellos. Así que debemos testificar porque hay gente que siento que no tienen necesidad espiritual. Pero también debemos testificar porque hay gente que esta buscando en su vida. Por otra parte, el segundo ladròn habla y dice en Lucas 23:40-41 “Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aún tù temes tù a Dios, estando en la misma condenación? 41 “Nosotros a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; más este ningún mal hizo” El ladròn arrepentido nos invita a pensar en como es la gente que está buscando. Primero una gente que busca entiende lo que està pasando el ladrón sabe que está padeciendo justamente. Segundo La gente està sufriendo. Este hombre estaba sufriendo por su mala vida. Ahora según el es demasiado tarde. Sin embargo hay que lidiar con el sufrimiento de la gente. Pensar en el sufrimiento, es pensar en América Latina, y sobre todo en nuestros países. Pensemos que en El Salvador el margen de la pobreza en nuestras ciudades es altísimo. Pensemos en términos de salario mínimo en nuestros países latinoamericanos. En la ONG que trabajé en este último año, sabíamos mucho de la pobreza en El Salvador, aunque muchos de los líderes de esa organización difícilmente podían nombrar a algunos pobres. Eso es lo mismo que ocurre en estas cruces, conocemos como eran los bandidos pero no sabemos sus nombres. Es más fácil describir la pobreza que nombrar a los pobres. Tercero la gente necesita ver a Jesús La respuesta a su problema es Jesús, por eso es tan necesario para los cristianos que en los tiempos críticos reflejemos a Cristo.
En segundo lugar LA NECESIDAD DE LAS PERSONAS DE VER UN TESTIMONIO COHERENTE. Podemos platearnos la pregunta ¿Qué hizo que el hombre cambiara? Tres cosas tienen que incluir nuestro servicio y testimonio a otros en los momentos más críticos. Lo que hizo cambiar al ladrón fue: la vida de Jesús, la actitud de Jesús y las palabras de Jesús. Para que haya un mensaje coherente en nuestras existencias debe incluir estas tres cosas: vida, actitud, y palabras. En primer lugar al ladrón lo hizo cambiar la vida de Jesús . Note que el ladrón dijo “no hizo nada malo” esto implica que en el tiempo que estuvo en la cruz se dio cuenta de que Jesús no tuvo pecado. Quizás pudo haber sabido de El con anterioridad. Una vida que es ejemplar es una vida que da esperanza a otros. Indudablemente nosotros somos humanos y alguna cosa mala podremos hacer. Pero para el creyente que tiene una vida irreprensible, implica que no hay hipocresía ni una carnalidad intencionada. Si fallamos tratamos de volver al redil de Dios. El fallar es una excepción para una vida que sigue a Jesús íntegramente. No hay mayor cosa que testifique que su vida. En segundo lugar lo hizo cambiar la actitud de Jesús Se pueden imaginar el impacto de las palabras de Jesús en el ladrón cuando dice: “Perdónalos…” Eso impresionó al ladrón. El hijo de Dios está perdonando en ese mismo momento a los que lo está matando. No hay mejor testimonio que una actitud cristiana en todo lo que hacemos. En tercer lugar lo hizo cambiar las palabras de Jesús Fueron unas palabras de amor. Note que Jesús lo oye, le presta atención y lo anima y finalmente le da una esperanza. Eso es lo que debe hacer nuestro mensaje. La gente necesita escuchar palabras de perdón y de amor y por sobre todo de esperanza. Jesús pudo haberle dicho al ladrón: “no tengo tiempo para escucharte, yo tengo mis propios problemas”. Mucha gente que pasa por las crisis, siempre está pensando en lo que le pasa a ella, en como se siente ella, en lo que ha perdido ella. Pero Jesús nos demuestra que aunque podamos estar en un problema serio, una actitud cristiana es servir a otros que sufren igual que yo. Esto se llama abnegación y servicio cristiano. Muchas personas en su sufrimiento reciben sanidad cuando se despojan de su egocentrismo y ayudan a otros. En tercer lugar LA NECESIDAD DE VER UN TESTIMONIO CRISTIANO. Déjeme explicar porque uso el término cristiano. Uso este término para entender que nuestro testimonio se basa en las palabras de Cristo. Muchas personas buscan salir delante de sus crisis imitando pensadores, filósofos, y gente de grandes éxitos. Nuestro testimonio depende de las leyes espirituales. Cuanto más usamos la palabra de Dios, y sus promesas, más oportunidades tenemos de hacer salir a las gentes de las crisis. Hoy por hoy los púlpitos de El Salvador en su mayoría están dando palabras de ánimo pero no desde la reflexión profunda de la Palabra sino de charlas, chistes y consejerías humanistas. Para que el ladrón arrepentido pudiera seguir soportando las horas que venían luego, necesitó de una palabra que le diera tranquilidad y seguridad para soportar el resto de su crucifixión. ¿Cómo fueron esas palabras? Estas palabras revelan varios aspectos de la forma en que nosotros concebimos la salvación. Habla de vida y muerte Cielo e infierno, justificación y juicio En estas palabras se despliega “algunas nociones de la salvación y nos da “la naturaleza de la salvación. ¿Cuáles son esas nociones que despliega? En primer lugar despliega la noción de la salvación basada en las obras. No nos salvamos por medio de las obras. El ladrón ya no tuvo oportunidad de deshacer sus obras de malhechor. Despliega la noción de una salvación universal Es decir Jesús habló sólo al ladrón arrepentido y no salvó al otro. Mostrando así que la salvación es una decisión personal y al que cree. Al final no hay tal cosa como que todos nos vamos a salvar. Despliega la noción de que el alma duerme Significa que las personas trascienden, y que no terminamos en la tumba en un dormir si sentido. Despliega la noción del purgatorio. No existe un estado intermedio entre el cielo y el infierno. No le dice al ladrón que debe ir a un lugar a purificar sus maldades, ya que murió en pecado mortal. En segundo lugar ¿cuál es la naturaleza de la salvación?. La autoridad para la salvación “De cierto Te digo” la autoridad viene del Señor, es increíble que se tome tiempo para oír, y contestar al otro hombre en la necesidad. Y no pierde la perspectiva de quién es él, y que està haciendo. Y la bendición del primer fruto desde la cruz. El tiempo de la salvación : “hoy” Dios no pierde el tiempo en salvar a alguien. Es para hoy y no para mañana la salvación. En el plan de Dios, siempre es hoy. No hay noche que despliegue el día. Es un eterno hoy. Nunca es tarde para buscar a Dios. El donde de la salvación El paraíso Un lugar de futura felicidad. Como lo dije anteriormente este es un término Persa que se usaba para describir los jardines de los reyes en donde iban a disfrutar de paz y quietud. Finalmente la bendición de la salvación: conmigo. La petición del ladrón fue: acuérdate”, pero Jesús le responde con plena seguridad, que no se acordará sino que estará con El en el paraíso. Note que la mayor bendición no es ir a un lugar bonito, sino que el lugar está lleno de la presencia de Jesús. Es la comunión con Dios que hace un lugar placentero y por eso el cielo no será aburrido porque la presencia de Dios lo hará extraordinario. Bueno hasta aquí con este destello de luz en la sombra ahora puedo hacerle algunas preguntas: ¿Cual cree que fue el impacto de estas palabras en el ladròn arrepentido? ¿Cree que pudo sobrellevar la cruz ahora después de escuchar esta promesa? ¿Qué de nosotros? Podemos aliviar la carga de otros mientras estamos cargados de igual manera? Recuerde cuando se ponga difícil no olvide testificar a otros. Pero también no olvide ser de bendición a otros. No olvide aliviar la carga de otros y por sobre todo no olvide salvar a otros.
Ahora paso a la sección contextual. Primero y primeramente, Jesús quiere dar vida. Punto. Vemos esto en el encuentro entre Jesús y el ladrón — hay arrepentimiento, y luego hay una promesa de vida. No se pasa el tiempo lamentando la desigualdad de clases, los sistemas políticos y las historias personales disfuncionales. Por otro lado ¿De cuánta teología necesitó Jesús para redimir al ladrón? La respuesta es, claro, “ninguna”. Cuando examinamos la comunicación entre el ladrón y Jesús vemos únicamente una petición sincera para entrar al reino y la promesa de Jesús. Nada más. Lo que persuadió al ladrón a buscar y a encontrar a Jesús fue simplemente su presencia santa y recta. El cristianismo es primero que todo y principalmente un ministerio de “presencia”. Nuestro cristianismo es para las calles — no para los archivos. Mientras viajamos entre los perdidos y ciegos seremos tocados. Yo creo que nuestra belleza estará en gran medida en que nos toquen. Nos hemos comprometido a ser las manos y los pies de Jesús. Recordemos, como nos recuerda J. Oswald Sanders, que estas manos y estos pies están atravesados por clavos. Llevando vida a las calles, no sólo nos tocarán, sino con frecuencia nos rechazarán y nos vituperarán las mismas personas entre quienes nos encontremos. Otra vez, los ladrones nos dan evidencia de eso. Los primeros dos evangelios dicen que ambos ladrones empezaron vituperando a Jesús. Solo uno llegó definitivamente a aceptarlo. Así que debemos tener cuidado con nuestras expectativas entre los pobres, cuidado en colocar nuestras expectativas hacia Cristo quien es fiel a su palabra aun cuando las personas no lo sean, y no hacia a los pobres quienes pueden o no recibirnos y a Él a quien nos envía. Como escribe Donald Kraybill, “Jesús no es el rey de asistencia pública.” Podemos, como Jesús, estar tentados por convertir piedras al pan. Aun mientras Jesús se encontraba en la cruz, un ladrón lo tentó cruel y sarcásticamente de apartarse de su agenda, diciendo “Sálvate a ti mismo y a nosotros.” Recordemos: Jeremías nos habla de tomar la causa del pobre. No nos habla de ser absorbidos por los pobres. Somos de Jesús, no de los pobres. Y Jesús es siempre primero el libertador del corazón humano, antes que un liberacionista. Debemos tener la voluntad para declarar la palabra, no solo lo que sea popular en la palabra. Así que no acomodes a los pobres por cambiar la palabra. Del mismo modo, no acomodes a los ricos, quienes negarían a los pobres, por cambiar la palabra. Resiste la tentación de borrar los pasajes difíciles de la palabra. Humíllate a ti mismo, no a la palabra. No siempre podemos saber porque pasamos por épocas difíciles. Pero eso sí digo, cuando leo la Escritura veo que el remanente siempre es suficiente para hacer el trabajo de Dios.
Había tres cruces en el Calvario. Pocos se dieron cuenta ese día. Pocos se dan cuenta ahora. Pero no tomo nota de las otras dos cruces primeramente para remediar el olvido del mundo –aunque podría ser un motivo poderoso. Tampoco incluyo las dos cruces para asignar una dignidad a los dos ladrones que vaya más allá de los hechos. Eran hombres no mejores que nosotros — hombres con necesidades; encima de todo, hombres que necesitan a Jesús. Tomamos las tres cruces como símbolo porque en este momento central de la gloria de Jesús, Dios demostró su prioridad con los pobres al compartir la atención con dos marginados. No tenemos que ampliar la Escritura sobre este punto — podemos simplemente dejar el hecho de la presencia de Cristo entre los pobres hablar por sí solo. Esta presencia es la que deseo seguir declarando.
29 Nov
Una mirada al corazón de Jesús en su momento más duro 2 parte
29 Nov
Una mirada al corazón de Jesús en su momento más duro
Hola, el próximo fin de semana (5 y 6 de diciembre) estaré predicando en la Iglesia Círculo Cristiano Filadelfia de Santa Ana. Están de aniversario, y la petición fue, si podía predicar algo acerca de la crisis. (Hoy está de moda predicar de esto). Así que aproveché para darle forma a unas ideas que me han venido dando vuelta en mi cabeza desde hace quizás unos dos años. Tiene que ver con analizar las palabras de Jesús desde una óptica diferente al que se le da siempre en Semana Santa. De hecho los versículos que voy a estudiar, por lo general son muy populares en esa época. Sin embargo un día me puse a pensar, ¿cuál sería el momento más difícil en la vida de Jesús? ¿Cuál sería la etapa más crítica? Y por supuesto me llevó a los momentos en que colgaba de la cruz. Y en ese momento podemos contar con siete frases que Jesús exclama, que nos muestran una senda para poder enfrentar nuestros tiempos más adversos. Ruego sus disculpas, pero voy a tratar de poner en una sola lectura cada frase, para que no se pierda el hilo, así que sean perseverantes en la lectura. En la más tenebrosa experiencia de Jesús, los siete gritos son como ventanas abiertas de su alma. Vislumbramos con reverencia en la medida que nos atrevemos a mirar. Vemos abierto ante nosotros sus más internos pensamientos y secretos de ese encarnado y sangrante y amoroso corazón. Desde estas siete palabras vienen lecciones que nos enseñan como vivir como nuestro Salvador… a como tener destellos de luz en sombra. Debido a que el :
• Perdonó a otros… “Padre perdónalos…”
• Ayudo a Otros… “De cierto te digo… estarás conmigo”
• Cuido a Otros… “Mujer, he ahí tu hijo! Hijo he allí tu madre.”
• Pregunto a Dios… “Dios mío porque me has desamparado?”
• Admitió Su Necesidad… “Tengo sed.” •
Terminó lo que empezó… “Consumado es!”
• Descansó en el Padre… “En tus manos encomiendo Mi espíritu
Estas siete palabras no son ideas “idealisticas” sino valores prácticos y principios aplicados a muy presentes y reales situaciones, en las cuales todo el mundo muchas veces se haya envuelto. Estas siete palabras son un llamado desde la cruz al discipulado como lo escuchamos del llamado de nuestro Señor… “Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí,” (Mt 11:29) Estas palabras desde la cruz de nuestro Salvador tocan realmente nuestro pasado, presente y futuro, a medida que nos retan para como lidiar en cada área de nuestras vidas. Así que lo que quiero hacer en esta serie es encontrar los principios en las palabras de Jesús para poder sobrellevar el sufrimiento, y la adversidad. Debemos seguir el modelo de Jesús para poder resistir los tiempos de angustia y sufrimiento. Para que no seamos como las multitudes que se apiñaron alrededor de la cruz, el día que Jesús fue crucificado Ellos no escucharon y se convirtieron en personas sordas ante estas poderosas palabras de vida desde la cruz de Jesucristo.
¿Por donde podemos comenzar a entender estas palabras o estos principios de vida, que nos muestra Jesús en su momento más difícil? Quiero tomar un tiempo para hablar en primer lugar de lo que significa una crisis desde la óptica bíblica. La primera cosa que debemos notar es que la palabra “crisis” en la Biblia no existe. Cuando busqué en la Concordancia mi gran sorpresa, es que en español no aparece esa palabra. Así que como segundo paso traté de determinar si la palabra tiene algún sentido o indicio en los idiomas originales, y saben que descubrí? ¡No hay ninguna palabra que se use como crisis ni en el AT ni en el NT ¡ ¿Y me pregunté porqué no hay ni una referencia a esta palabra en la Biblia?, ¿Porque es un concepto extraño para Dios? La tercera cosa que hice fue buscar la definición humana de la palabra “crisis”, el diccionario de la RAE dice lo siguiente: “Cambio brusco en el curso de una enfermedad, ya sea para mejorarse, ya para agravarse el paciente. Mutación importante en el desarrollo de otros procesos, ya de orden físico, ya histórico o espiritual. Situación de un asunto o proceso cuando está en duda la continuación, modificación o cese… Momento decisivo de un negocio grave y de consecuencias importantes. Juicio que se hace de algo después de haberlo examinado cuidadosamente. Escasez, carestía. Situación dificultosa o complicada.” (http://buscon.rae.es/draeI/) Sin embargo el griego clásico si tiene un análisis de la palabra griega “crisis” dice que viene del verbo “krinei” que significa “separar o decidir”. Crisis es algo que se rompe y porque se rompe hay que analizarlo. De allí el término “crítica” que significa “análisis o estudio de algo para emitir un juicio, y de allí también “criterio” que es razonamiento adecuado. La “crisis” nos obliga a pensar por tanto que produce análisis y reflexión” (http://etimologias.dechile.net/?crisis). Así que a la conclusión que podemos arribar, es que la palabra “crisis” per se no aparece. Aunque podemos ver que los procesos que definen la palabra crisis pueden estar inmersos en la experiencia cristiana. En realidad para Dios no existen crisis, ni para el creyente, lo que existe es un plan trazado que incluye el sufrimiento y el zarandeo. Esta palabra “zarandear” es bastante similar al concepto de crisis. Esta palabra tiene una connotación exacta a otra palabra, que tampoco existe en el vocabulario hebreo y griego, y es la palabra “promesa”. En mi artículo “Cuando se muere una promesa” expliqué que cuando se traduce la palabra “promesa” en el NT o el AT es simplemente la expresión “y estas son las palabras que habló Dios”, o “hablar de Dios”. Y tiene lógica porque Dios no promete, sólo decreta, cuando el habla va implícita la promesa. La palabra promesa como la palabra crisis son términos humanos para describir situaciones desde la óptica humana. Así que en este sentido, Jesús nunca pasó por una crisis, sino que cumplió el plan prometido por Dios a la humanidad. Ahora hablando en términos actuales, ¿se podrá decir que los creyentes estamos pasando por una crisis? La respuesta sería sí y no. No porque no es una crisis sino un tiempo de Dios para probar a su iglesia y sí porque el proceso nos puede romper con el propósito de un análisis. Si nosotros llegamos a establecer por fe que estamos pasando por el plan perfecto de Dios y no una crisis al azar, no tendremos miedo al proceso de “zarandeo”. Ahora una segunda cosa que quiero pensar tiene que ver ¿como enfrentamos una crisis? He escuchado en estos días a muchas personas tanto en su iglesia como en la vida privada pedirle a Dios que se termine la crisis. Sin embargo Dios nunca ha estado interesado en que se nos acaben las crisis como en que aprendamos a tener un carácter fuerte en medio de esas crisis. Lo que Dios quiere es sostenernos y mostrarnos su poder y favor. Por otro lado todas las veces que pasamos por una situación crítica, debemos ver dos elementos esenciales, uno, esto obedece a un plan de Dios, y dos, ese plan está enmarcado en el avance de un plan mayor y de mejor impacto para la vida personal y para los que nos rodean. Piensen por un momento como esos dos elementos se concretaron en la crisis de Jesús. Por un lado morir en la cruz obedecía a un plan en la eternidad, y por otro lado era bueno en comparación de lo que resultó, es decir el pago del pecado y la salvación de la humanidad. Habiendo establecido esto, una vez que Dios ha decretado un plan en nuestras vidas, incluirá “zarandeo” para nuestro crecimiento. Este proceso no es optativo sino obligatorio para todo hijo de Dios. Una vez aclarado este punto, debemos introducirnos a su primer gran principio, que se desprende de su primera palabra dicha desde la cruz.
I. Primer destello de luz: PADRE PERDÓNALOS PORQUE NO SABEN LO QUE HACEN (Lucas 23:33-34)
Lo primero que deseo hacer es una sección en donde me aproximo exegéticamente. Por medio de esto veremos como se perciben las frases en el idioma original griego. He aquí una traducción libre del pasaje: El pero estaba diciendo Padre deja ir a ellos no porque han sabido qué (cosas) están haciendo. La palabra “elegein”, es la frase en español “decía”. Este es un verbo imperfecto del verbo lego. El tiempo imperfecto expresa una acción en el pasado durativa o repetida. El modo indicativo nos habla de una acción real. ¿Qué implicaciones tiene este análisis verbal? La implicación que tiene, es que debido al tiempo imperfecto, la frase no la dijo una vez, sino que fue como una especie de frase que repitió durante bastante tiempo. Cuando estudiamos estas declaraciones de Jesús, la impresión es que sólo dijo una vez las palabras, pero a lo menos en esta frase, Jesús la repitió varias veces. La segunda frase que sobresale en el texto, es el término “Padre”. La palabra en sus orígenes venía de una raíz que significa nutridor, protector, sustentador (Palabras del NT, Vine, Pág. 89). Es muy importante entender, que Jesús no ha perdido su identidad de hijo, ni tampoco su comunicación con su nutridor, protector o sustentador. Una tercera observación gramatical está en el término que se usa para “perdón” en este pasaje. La palabra es “afes” que viene de “afíemí” [apo, de (partitivo), y iemi, enviar], tiene tres significados principales: (a) enviar, despedir, perdonar; (b) permitir, dejar, consentir; (c) dejar, dejar solo, abandonar, descuidar. Se traduce «entregó el espíritu» en Mat 27:50 cuando se refiere al momento de morir Jesús. Y esta traducción me parece interesante, porque implica que el perdón es un dejar, y un morir a la persona que me ha hecho daño. El verbo “afes” es un aoristo imperativo activo, es decir, que el “aoristo imperativo” sugiera la idea de “urgencia” y la “voz activa” indica que solo el sujeto ejecuta la acción. En realidad Jesús le está diciendo al Padre, que urge “los deje ir” a sus captores. La expresión “no saben” es un indicativo perfecto del verbo “oida” que es conocer mediante percepción. Se traduce con el verbo saber en la mayor parte de pasajes en que aparece. En griego el perfecto expresa básicamente el resultado presente de una acción realizada en el pasado. Un ejemplo típico con el que se entiende claramente este matiz es el valor del pasado del verbo griego que significa “parir”: tíkto se traduciría por “paro” o “estoy pariendo”, mientras que el perfecto “tetoka” no sería “he parido”, sino “soy madre”. En este sentido cuando Jesús habla “no saben lo que están haciendo, declara que ellos desde sus primeras experiencias con Jesús han sido totalmente ignorantes del tiempo en que están viviendo, y desconocen totalmente la razón por la que lo están matando. El momento de la crucifixión es la máxima expresión de la ignorancia en el ser humano. Fue un acto irracional, y sin comprensión.
Lo segundo que deseo hacer es una sección en donde me aproximo expositivamente. Así que toda la idea se encamina a un principio de vivencia. Cuando esté en su máxima crisis en primer lugar NO OLVIDE PERDONAR. Este es un cuidado de su mundo interior. Cualquier cosa se puede resistir si uno está en paz por dentro y en comunión con su Padre. Este es el ejemplo que Jesús deja con esta primera palabra. Pero como podemos bosquejar este principio. En primer lugar veamos LOS RETOS PARA PERDONAR. Cuando hablamos del perdón, muchas personas se enfrascan en lo que han sufrido a manos de otras personas. Algunas expresan que otras gentes les han hecho tal daño que es irreparable el poder perdonarlos. Sin embargo vea lo que le hicieron a Jesús y me dice si es comparado con lo que le hicieron a usted. 1. A Jesús lo traicionaron (Lucas 22:47-48) 2. A Jesús lo abandonaron sus amigos (Mateo 26:56) 3. A Jesús lo calumniaron (Juan 18:30, Mat. 26:60). 4. Jesús lo desecharon (Juan 18:39-40) (Lucas 23:24-25) 5. Jesús lo maltrataron (Lucas 22:63-65) (Juan 18:22-23) 6.Lo avergonzaron públicamente 7. Finalmente lo mataron como un vil ladrón. Es decir Jesús transitó de una sola vez por cada una de las experiencias que nosotros a veces individualmente. Si alguien tendría suficientes razones para no perdonar a alguien era Jesús. Así que Jesús nos reta con su actitud de perdón. En segundo lugar veamos la REALIDAD PARA EL PERDÓN. Muchos podemos pensar que si me decido a perdonar las cosas van a mejorar con quién me ha dañado. A veces sí, pero en la mayoría de casos la gente que nos ha dañado es gente que nos odia, y no dará su brazo a torcer. Vea cómo es la realidad del perdón de Jesús. 1. Jesús dijo que perdonaba pero la gente no lo oyó, siguieron en sus propios pensamientos y planes de maldad. 2. Jesús dijo que perdonaba pero la gente se burló de él, esto implica que lo siguieron dañando. A ellos no les interesaba lo que Jesús estaba haciendo, estaban contentos con tenerlo en la cruz (vea Lcs. 23:35) 3. Jesús dijo que perdonaba pero nadie lo bajo de la cruz, es más la gente siguió tirando por el piso su credibilidad. Note que aún a pesar de estar perdonando la gente le quitó hasta lo último de su persona. Es decir los soldados se jugaron con dados su manta. No olvidemos que en realidad Jesucristo está desnudo colgando de la cruz. Los pintores y artistas, jamás se han atrevido a mostrar a Jesús desnudo, sino que le ponen una manta cubriendo sus órganos genitales, pero en realidad, Jesucristo estaba totalmente desnudo en esa cruz, (para ampliar el concepto de esta costumbre, sugiero que lea “Las Guerras de los Judíos, el tomo II de Flavio Josefo. Especialmente el capítulo sobre como era el proceso de la crucifixión) así que a pesar de perdonar, nadie lo cubrió siguieron burlándose de su desnudez. 4. Jesús dijo que perdonaba pero todavía sangra y le duelen las heridas. Es curioso que la muestra de su autenticidad a Tomás fue que le tocara las cicatrices de las manos y metiera su mano en el costado. (Juan 20: 27) Esas cicatrices jamás se quitaron. Costó que sanaran. Pero ahora son la muestra de un Cristo resucitado. En tercer lugar veamos LOS REQUISITOS PARA PERDONAR. En el pasaje podemos encontrar tres maneras o formas para perdonar. Dos de ellas no solucionan las cosas, y una de ellas soluciona de raíz las cosas. 1. Puedo perdonar emocionalmente. Es decir veo cuáles son las intenciones de las personas y decido ya no sentir más acerca de eso. Como usted leyó anteriormente, Jesús dijo “no saben”. Jesús perdona sus motivaciones. Y podría haberse quedado allí. Es decir, pudo expresar: Papá son unos tontos. Este perdón sería sumamente emocional, porque se hace sobre la premisa que ellos son ignorantes y usted no. No se puede perdonar menospreciando a otros. 2. Puedo perdonar físicamente Jesús dice “lo que hacen”. El se pudo enfocar solamente en los aspectos externos de la ofensa. Anteriormente lo pudo haber hecho en los aspectos internos de la ofensa. El dejar de ver los actos, el oscurecer mi vista a lo que me han hecho, es un perdón ficticio. Si en la primera me desahogo viendo de menos al ofensor, en la segunda me desahogo obviando al ofensor. El problema que al evitar al ofensor puedo deshacerme del que me ha dañado físicamente, pero siempre lo tendré conmigo de por vida, si no lo he dejado ir, de acuerdo a la Escritura. Es decir aunque no mire a la persona, siempre está presente en mi vida, porque la continúo trayendo con rencor y agonía y cada vez que la recuerdo produce en mí los mismos efectos que se dieron cuando me ofendieron por primera vez. Cuanta gente no se ha liberado de su opresor a pesar que ni siquiera está ya presente en su vida. He conocido personas que su ofensor ya murió, y continúan con un odio que mantiene vivo a su enemigo en su corazón. ¿Entonces cómo puedo perdonar en verdad? Aquí es donde se introduce el concepto de que debemos 3. Perdonar bíblicamente ¿Y cómo es este perdón? Al estudiar este pasaje, me impresionó la forma en que Jesús perdona. Establece todo un procedimiento bíblico para perdonar. Es un perdón audible Esto habla del compromiso de Jesús de testificar audiblemente ante la gente de su decisión de perdonarlo. Debemos declarar el perdón ya sea a los que nos ofenden o ante Dios para ser sanados espiritualmente. Es un perdón en intimidad con Dios Como no tiene nada que lo obstaculice puede hablar plenamente con su Padre. Puede dirigirse a El. Allí encuentra una verdadera fortaleza. Note que Jesús se está dirigiendo al Padre, para encontrar la fuente del perdón. Es un perdón en oración El está orando, dejando su carga en su Padre y no en las personas. Es un perdón que sabe el verdadero dolor Jesús sabe que su Padre está sufriendo, porque su Hijo esta sufriendo a manos de injustos. Sin embargo, a Jesús le importa aliviar el dolor de su Padre. En realidad una de las cosas que nos debe mover a perdonar rápidamente es que es anormal hacerse daños entre las personas, el Padre sufre. Si quiero tener una íntima comunión con mi Padre, debo perdonar. Sólo de esta forma podré soportar cuando la prueba se agudice. Suficiente presión tiene en lo externo para estarse muriendo y carcomiendo por dentro. Recuerde que la palabra perdonar en este texto es “afe” que viene de soltar, dejar, ir, liberar. Es por medio de la liberación de nuestros enemigos en las manos de nuestro Padre, que nosotros somos realmente libres también. Finalmente LOS RESULTADOS DEL PERDON BIBLICO. En cuarto lugar los resultados de perdonar. 1. desahogo Jesús pudo decir lo que sentía, y lo que necesitaba. A El no le preocupa que los demás lo vean vulnerable, y evaluando si su corazón necesita la sanidad del perdón. Porque sino evalúa sería más grande el sufrimiento al soportar una cruz lleno de rencor y odio hacia sus opresores. 2. fortaleza en el padre puede entrar libremente a hablar con su padre, está dialogando con El, por eso puede seguir en el proceso de su crisis 3. libertad puede decir, padre los he perdonado, son gente que no sabe lo que hace. Ya no los veo como sinvergüenza. Jesús los deja ir, y por la tanto a pesar de estar clavado ahora el ya no es esclavo de la gente. Lo curioso con el perdón es que una vez soltamos la carga del odio y el rencor, esa carga se queda con mis opresores, y si mi opresor no me perdona, el será víctima de dos cargas, la de su odio contra mí, y la del odio contra mí porque yo ya no le odio.
Lo tercero que quiero hacer es una sección en donde me aproximo contextualmente. ¿Qué implicaciones tiene el perdonar cuando uno pasa por una crisis? En las crisis siempre se busca a un culpable, y al encontrar es posible odiarlo hasta la muerte. Por eso es tan importante velar por un corazón libre de odio. Incluso hay gente que al no encontrar explicación a su sufrimiento llega odiar a Dios. En este período crítico de la humanidad, podemos echarle la culpa de nuestros problemas al jefe que me despidió, al banco que me quitó mi empresa, a los empleados que me robaron. Al criminal que mató a mi familiar. Al marido que me abandonó o a la esposa que me traicionó. No podemos librarnos del odio, así que es mejor entrar en una crisis con un corazón sanado. Tenemos todas las herramientas que Jesús tenía para poder perdonar.
El Salvador es un país de odio, en las calles, en las clases sociales, y a nivel de ideología política. Recientemente el gobierno de El Salvador pidió perdón por la muerte de los Jesuitas, en la ofensiva de 1989. Sin embargo muchos de los que siguen de cerca el caso, hablan de que debe haber justicia y que no se pueden olvidar estos “mártires” sino que se juzgan a los culpables. En la firma de la paz de 1990, se habló de un perdón y de una amnistía, sin embargo en el corazón de los salvadoreños no hay paz ni perdón, porque seguimos matándonos unos a otros. ¿Cómo podemos reconciliar nuestra sociedad? Me imagino que la iglesia sería un buen remedio para ese perdón? ¿Pero lo es? Lamentablemente no, en realidad en la iglesia hay tantos pleitos como en el mundo. Pastores peleándose por la gente, denigrándose unos a otros. He estado en campañas evangélisticas en donde la gente se pelea por los convertidos en esas campañas. Gente dentro de las iglesias chismeando y “asesinando a sus hermanos” (al estilo de 1 de Juan 3:15).
Qué del odio en la familia salvadoreña, padres abusando de hijos e hijas. El maltrato de las mujeres en el hogar es tan grande en este país (Según un reporte del periódico El Faro). La iglesia en lugar de ser un remanso y oasis de paz y de hermandad, es otro cuadrilátero en donde se pelea por el poder y por la preeminencia. Dios quiere ayudar a nuestra nación pero nosotros sus hijos no lo dejamos y ocasionamos más heridas a su corazón. ¿Cuándo vendrá el perdón en nuestras congregaciones?
Este primer principio es un reto para la iglesia local, para poder superar los momentos críticos, si no perdonamos no podremos crecer en este tiempo tan difícil. Yo en lo particular, he hecho una decisión con este estudio, he decidido perdonar a los que me han hecho daño. ¿Qué de usted? Porque no para un momento y hace una oración entregando a esas personas, que han hecho su vida miserable, y experimente el poder sanador del perdón de Dios en su vida.
26 Nov
Creyentes de 2 categoría
Hola compañeros, ¿Cómo la están pasando? Gracias por sus comentarios y sus críticas, me ayudan mucho a crecer en mi vida espiritual. Saben?, esta noche fui con mi esposa a un culto de una iglesia de las Asambleas de Dios muy conocida en este lado del charco de El Salvador. Asistimos solo de “chutes” (“metidos” para los que no entienden la palabra). El tema se trataba de “como ser bautizado en el Espíritu Santo con evidencia de hablar en lenguas”. El invitado era un hermanito de Cuba. Después de un buen rato de presentarnos sus argumentos de porque debemos ser bautizados en el Espíritu Santo, preguntó cuantos en la iglesia no tenían esa experiencia. Y quizás habría, que sé yo unas 250 personas en el templo, de los cuales creo que la tercera parte no había experimentado hablar en lenguas. Esto me pareció bastante serio, pues la argumentación del hermano era que si no habías sido bautizado en el ES entonces no tenías el poder completo. Pobres hermanos! Eran cristianos de segunda clase y ni siquiera lo sabían. Tenía tiempos de no escuchar una disertación clásica de los pentecostales, de hecho creí que ya no enseñaban de esa manera. Desde el avivamiento de Asambleas de Dios en la calle Azuza, han venido repitiendo argumentos sobre los tres bautismos que supuestamente hay en la Escritura. (No voy hablar de eso en esta oportunidad) Y como en toda predicación clásica pentecostal les prometió a todos que esa sería su noche de hablar en lenguas. Al final de la disertación (no creo que haya sido predicación), pidió que pasaran al frente y que comenzaran a abrir sus bocas y que se olvidaran de sus idioma original ya que de adentro saldrían las nuevas lenguas; como alguno de ustedes sabrán aquello se convirtió en el típico ejercicio pentecostal para manipular a alguien a alcanzar un nivel espiritual poderoso y extraordinario. Bueno no quisiera estar en los zapatos de los que hablaron en lengua y mañana amanezcan con la misma realidad de luchas en su vida. Pienso que esa factura se la pasará Dios a mi hermano que vino de Cuba. He tomado un tiempo para escribir sobre esta experiencia porque creo que mucha gente del mundo, y aún los cristianos están extasiados con el fenómeno de lo extraordinario. Cantidades gigantescas de hermanos le prestan una increíble atención a los despliegues de poder y a los acontecimientos sobrenaturales y se empecinan en medir el éxito espiritual por medio de los logros excepcionales. La fijación con la grandeza externa y la notoriedad – y por asociación con la prosperidad – ha conducido a muchos cristianos a buscar las experiencias que excitan el alma, pero que no hacen nada por el espíritu. Hay una cultura completa que está nutriendo miles de creyentes con un aumento de los sentidos del hombre y su fascinación por lo sensacional. Por todas partes miramos, iglesias que en la actualidad son programadas para recibir esta cultura y llevarla a alturas insospechadas. Las iglesias que aciertan en este esfuerzo son imanes para nuevos creyentes y son considerados como la envidia de otros colegas cristianos. Muchas de estas iglesias aún dan seminarios a pastores para que desarrollen una aspiración por la grandeza externa y el éxito Es triste decir que todo el alboroto sobre el éxito, los programas y la grandeza han distraído a los cristianos su más vital propósito y función, a saber, parecerse a Cristo. A.W. Tozer una vez dijo a una congregación que si Jesús caminara hoy por nuestras calles nadie lo reconocería La razón porque nosotros no lo reconoceríamos es porque estamos preocupados con todos estos programas, promociones, y producciones en lugar de enfocarnos en la persona de Cristo. La tan conocida historia de Elías en Horeb podría ilustrar este punto. El profeta escapó de Jezabel y vino a una cueva en Horeb donde él vio pasar al Señor en un viento violento que se precipitaba y rasgaba las montañas y rompía las rocas, pero el Señor ” no estaba en el viento. ” Entonces hubo un terremoto, pero el Señor ” no estaba en el terremoto. ” Entonces hubo un fuego, pero el Señor ” no estaba en el fuego. ” Finalmente hubo sonido como “silbo apacible” y El Señor estaba en ese silbo. (1 Reyes 19:9-12). Demasiados Cristianos, ministros e iglesias están extremamente preocupados más por oír “los vientos” externos y sensacionales, “terremotos”, “y fuegos” que oír el susurro del Señor. La gente quiere soluciones rápidas a sus problemas y las iglesias desean un éxito instantáneo para su plétora de programas. La espiritualidad genuina es siempre opuesta a la bulla, es más, se oculta de lo llamativo y de los vientos sensacionales, de los temblores y de los fuegos. La espiritualidad genuina por un lado es el resultado de haber tratado con las lujurias carnales, con las habilidades naturales y el celo religioso; pero por otra parte, es ser atraído a un caminar y una completa aprehensión con la persona de Cristo. El caminar más cercanamente con El Señor requiere un cultivo perseverante, por medio del tiempo y la intimidad de las puertas cerradas. La cultura actual., se caracteriza por la satisfacción inmediata, el tiempo es un elemento que se ha descuidado en el verdadero desarrollo espiritual. En vez de seguir los pasos del Cordero en tomar el camino del tiempo oneroso que lleva a la cruz, el cristiano se ha aficionado a la mentalidad y a la cultura espiritual de “sólo añada agua y hiérvalo por un minuto”.Jesús es el grano de trigo que cayó en la tierra y murió, y como consecuencia de Su muerte, hubo fruto abundante (Jn: 12:24). De la misma manera, nuestro desarrollo espiritual verdadero sólo puede venir de rendirse a las lentas transacciones de la cruz y así facilitarnos el derribamiento de nuestro yo. Es por medio de los tratos de la cruz que golpea directamente nuestra adicción de los vientos, temblores y fuegos ” para que podamos aprender a oír Su todavía pequeña voz y así adquirir el carácter humilde y dulce del Cordero. Sin embargo, tratar con el hombre natural, el morir al yo y la lentitud de la verdadera espiritualidad o la de hacerse humilde y vivir en el anonimato no son mensajes de los cuales los cristianos quieren saber hoy Para poner las cosas en perspectiva, las iglesias en este país, en su mayoría tienen que funcionar bajo las grandes promociones “de vientos”, “temblores”, “y fuegos”. ¡Quite “los vientos”, “temblores”, “y fuegos” y la mayor parte de estas iglesias sufrirán la disminución de sus miembros inmediatamente! Es el clásico caso del vino nuevo contra el síndrome del viejo de odre. Por otra parte, creyentes iluminados desean arreglar el odre viejo parchándolo con algunos distintivos de la iglesia emergente del NT. Hoy por hoy los edificios adornados de una manera religiosa, sus bancos de iglesia, las formas litúrgicas y programas conducidos por líderes asalariados quieren ser sustituidos por la simplicidad del compañerismo de casa y espontaneidad de adoración. Hoy es muy común encontrar a muchos expertos de la iglesia que hacen una especie de ingeniería reversa y que nos traen sus maravillosos descubrimientos acerca de los pedazos que nos faltan de la iglesia del NT. Para muchos el remiendo de la iglesia debe ser técnico porque la miran como una institución. Mientras que el plano bíblico y original de la iglesia emergente del NT revela que el cuerpo de Cristo funciona orgánicamente sobre la tierra y que esto expone muy dolorosamente lo mucho que se han alejado los modelos de nuestras iglesias actuales. El tratar de arreglar la iglesia desde la óptica de la ingeniería se aleja mucho del clamor actual de Jesús para con su adorada Esposa. Dicho simplemente el deseo de Jesús es el incremento y la maduración de la vida de Cristo que nos permite experimentar y expresar la realidad de la vida de una iglesia orgánica. La vida de iglesia pensada como una organización esta mal establecida no importa cuánto esto se parece a la emergente iglesia bíblica del NT. La Novia verdadera de Cristo no se desarrolla por “añádale agua y hiérvala por unos minutos”, es el resultado de una senda llena de contradicciones y caracterizada como dolores de parto. Algunos remanentes que han rastreado el modelo ” de la iglesia del primer siglo ” ” o la iglesia orgánica ” finalmente descubrieron que estos esfuerzos – hayan fallado o no – eran también solamente otro parche en el mismo odre viejo. Por la gracia del Señor y su misericordia, sencillos hermanos y hermanas en muchas partes del mundo han comprendido que los diferentes intentos de regresar al modelo de la iglesia emergente del NT han sido meros procesos mecánicos que excluyeron al ES y que dejaron a un lado el trabajo de la cruz.. Creyentes en este tiempo al cuál el Señor los ha dotado de un discernimiento humilde y sencillo han aprendido a descubrir que el camino para una genuina espiritualidad es a través de la cruz, que la plataforma para la llenura espiritual y la madurez es a través de las puertas cerradas en una relación de intimidad con El Señor. Hoy, muchas de las iglesias no tradicionales que se reúnen fuera del ambiente institucional claman por una vuelta a la simplicidad, que fue un sello distintivo de la iglesia emergente del NT. Pero esta simplicidad no sólo debe estar enfocada en abolir el sistema de laicado y de clero, o los grandes y lujosos edificios de iglesia o los programas rígidos. Esta vuelta a la simplicidad es ante todo un trabajo del Espíritu Santo a través de la cruz para disminuir mi autosuficiencia y aumentar dentro de mí el carácter y la semejanza del Cordero. Teniendo semejanza con el Cordero en su carácter es que confirma el reclamo de la sencillez y que esta hace palidecer otras tendencias. Que podamos aprender a mirarlo a El y a sostenernos en El para que nos haga sencillos de adentro para afuera. Calladamente, El Señor está trabajando internamente “para expulsar las naciones. Es decir la disminución de mi y “una ampliación de nuestras fronteras” (un aumento de Cristo) como en Éxodo 34: 24 lo dice. Poquito a poquito a medida que aprendemos a rendirnos a Sus tratos misericordiosos, El Señor entonces tiene una gran oportunidad de ganar algún territorio en nosotros; y casi inesperadamente una dulce y real iglesia emergerá sin que nadie la force y le quiera imponer una mala caricatura de iglesia del NT . Siempre que “el yo ” este a cargo la mayor parte de las iglesias del primer siglo serán una estructura vacía, ya sea que se desarrolle en una casa o en un edificio lujoso. Por otra parte cuando el enfoque es cambiado de “nosotros” a “El”, una riqueza de tesoro nos es abierto Una de las cosas más tristes de este culto al que asistimos mi esposa y yo es que estaba centrado “en el yo”. Cuando el foco es la iglesia, perdemos la vista Cristo; cuando el foco es Cristo, ganamos tanto nuevo vino como el odre. No es sobre nosotros, queridos hermanos, es todo sobre Él. A El sea la Gloria, por los siglos de los siglos. Amén
25 Nov
Ni Obama ni Chávez: Sólo el evangelio 3 parte
Ahora quiero pasar a la segunda parte de esta reflexión como actúa el evangelio en contextos opresivos? Bueno primero debemos meditar en el poder de la Verdad de Dios. Hay un poder intrínseco en la Verdad de Dios que actúa de una manera extraordinaria. Recuerdan las palabras de Jesús “Conocerán la verdad y os hará libres”. Bueno aquí se presenta algunas características de esa Verdad. Entonces, para comenzar: veamos en primer lugar carácter transformativo de la verdad de Dios para introducirse en los sistemas opresivos. De acuerdo a la mejor información disponible, Dagón era el dios-pez de Filistea, tal vez tomado de los sidonios y de los hombres de Tiro, cuya actividad principal radicaba en el mar, y que, por tanto, inventaron una deidad marina. La parte superior de Dagón era un hombre o una mujer, y la parte inferior del ídolo estaba tallada como un pez. Podemos tener una idea aproximada de él, partiendo de la idea común de la fabulosa criatura ficticia llamada sirena. Dagón era simplemente un ser con un cuerpo pisciforme o una sirena; sólo que, por supuesto, no se tenía la pretensión que viviera. El templo de Asdod era, tal vez, la catedral de Dagón, el santuario principal de su adoración; y allí se sentaba erguido sobre el elevado altar, rodeado de pompas. El arca del pacto de Jehová de los ejércitos era una pequeña caja de madera, recubierta de oro. De ninguna manera era un objeto pesado o voluminoso, mas sin embargo era muy sagrado, pues tenía un carácter representativo, y simbolizaba el pacto de Dios: su captura fue ciertamente dolorosa para los israelitas piadosos, pues sintieron que la gloria de Israel había sido traspasada cuando el arca fue tomada. La urna sagrada fue cargada en triunfo por los filisteos, y llevada al templo donde permanecía Dagón. Con el ojo de su mente podrán imaginarse al dios-pez, alto en su trono, y el incienso ardiendo ante él y los sacerdotes reunidos a su alrededor, y los príncipes de Filistea, con sus pendones triunfantes, inclinados ante su altar. Oímos los gritos de los príncipes filisteos cuando llevan el cofre de oro con sus varas de oro, y lo colocan al pie de Dagón, y cantan sus himnos victoriosos. Óyelos tocando sus trompetas y cantando sus himnos blasfemos: “¡Gloria a ti, oh Dagón! ¡Tú has triunfado en este día, oh poderoso dios de la tierra y del mar! ¡Glorioso dios-pez, tú has vencido a quienes vencieron a los cananeos; y aunque su Dios despojó de su vida a los egipcios de antes, tú los has matado por millares. Gloria sea a ti, poderoso dios!” Así enaltecerían a su deidad, derramando su desprecio sobre el arca capturada que pusieron junto a la imagen. Luego, cuando el servicio terminó, y ya habían adorado a Dagón hasta saciar sus corazones, cerraron el templo, y hubo oscuridad en el lugar santo, o lugar impío: ¿cómo habremos de llamarle? Siempre que hay oposición a la verdad de Dios habrá un conflicto y una victoria, y sabemos quién vencerá, pues como siempre, cuando la verdad de Dios entra en el alma, el mal recibe el aviso de marcharse. En segundo lugar veamos el poder de la verdad de Dios para destruir sistemas opresivos Esa noche, cuando los filisteos habían terminado con sus ceremonias exultantes, pensaron que habían dejado a Dagón revestido de gloria, reinando y triunfando sobre el arca del Señor. Escasamente habrían cerrado las puertas y salido, antes de que Dagón cayera postrado en tierra delante del arca. Cayó postrado. No se inclinó, sino que cayó, y no cayó de costado, sino que se le hizo hacer reverencia delante del arca, pues quedó postrado; y no fue una caída a medias simplemente, sino que cayó postrado en tierra delante del arca: ¡un cambio de posiciones muy significativo para sus adoradores! El arca fue colocada al pie de la imagen de Dagón, y ahora Dagón está ante el arca como si se postrara en adoración ante el grandioso y poderoso Dios. De igual manera, la verdad de Dios no tarda mucho en echar fuera la maldad. ¡La verdad de Dios pone las cosas al revés! El santo y seña es: “echar abajo, echar abajo, echar abajo.”. En tercer lugar veamos que el poder de la Verdad de Dios testifica de su influencia. Ahora podemos avanzar con el paralelismo. Esta caída de Dagón comenzó a ser percibida muy pronto, pues “Cuando al siguiente día los de Asdod se levantaron de mañana, he aquí Dagón postrado en tierra.” Después de la entrada de la Verdad, muy pronto se presenta esta señal, y no pasa mucho tiempo sin que sea vista y conocida. Que nadie conciba que hay gracia en su alma, si Dagón está sentado todavía en el trono. Esta es una de las primeras señales de la entrada de la verdad de Dios en el alma: que la maldad, el pecado se derrumba de su elevado sitio, y ya no es tenido por más tiempo en honor. Al mismo tiempo, observen que Dagón no estaba quebrado. Había caído postrado, pero eso fue todo; de tal manera que al día siguiente, sus insensatos adoradores lo volvieron a su lugar. Algunas veces, a la primera entrada de la verdad hay una caída del mal, pero nada parecido a una quebradura o destrucción del mal en el alma, como las habrá después. Cuando la vida divina ha entrado, el pecado es destronado, y ya no se sienta más allí arriba, en el lugar que le corresponde a Dios; sin embargo, a pesar de ello, hay un tremendo poder que permanece en la naturaleza corrupta, una tendencia mortal a pecar, una poderosa ley en los miembros que sujeta al alma a la cautividad. Pero aun así, el ídolo es abatido, aunque no sea quebrado: no puede reinar, aunque puede permanecer para hostigarnos. En cuarto lugar veamos que el poder de la verdad actúa silenciosamente pero implacablemente Ahora, ¿qué ocurrió en la noche mencionada en el texto? Dagón cayó delante del arca cuando todo estaba quieto y apacible en el templo. Mientras los adoradores se encontraban allí, durante el día, había ruido y gritos, y el falso de dios estaba en lo alto; entonces era muy difícil discernir que había un poder misterioso relacionado con el arca. Fue en la quietud de la noche que esta obra fue realizada, y así a menudo, al escuchar la palabra, la verdad es introducida en el corazón, pero ustedes no sabrían que se ha obrado algún cambio, pues es únicamente cuando el hombre se ha alejado del negocio del mundo (cuando se aísla y comienza a considerar) que un poder divinamente misterioso es manifestado por la gracia interior, para hundir al pecado, y abatir el poder del mal. ¡Quiera Dios que ustedes lectores aprovechen más oportunidades para considerar con quietud la palabra de Dios! ¡Cuánta mayor bendición se obtendría a menudo de los sermones y de los libros, si hubiese más meditación! Se reciben las uvas, pero no las pisan en el lagar. Hacen un mayor esfuerzo en recoger las gavillas del sermón, del que luego invierten en desgranarlas. El poder que hirió a Dagón se manifestó en la quietud de la noche; y cuando la Verdad de Dios ha entrado en nuestras almas almas, es probable que el abatimiento del mal sea efectivamente consumado en tiempos de quietud de pensamiento y búsqueda de corazón, más que en cualquier otro período. La iglesia debe influir en tiempos de adversidad, con un mensaje que nace de la quietud, de la reflexión y de la intimidad y no en medio del bullicio mundano. La reflexión de la Verdad es el canal de inmensa bendición para el alma. Cierren las puertas del templo y dejen que todo esté en calma, y entonces el Espíritu Santo obrará maravillas en nuestras vidas.
Ahora pasemos a otra característica es el carácter combativo de la Verdad de Dios. Cuán insensatos eran estos filisteos al seguir adorando a un dios que, cuando tropezaba y caía al suelo, no se podía levantar otra vez. Adorar a un dios que cayó postrado en tierra era ya suficientemente malo, pero adorar a un dios que no pudo levantarse cuando cayó, sino que necesitó de manos humanas que lo volvieran a su lugar, era ciertamente una vil fatuidad: pero levantaron a su valiosa deidad, y la volvieron a su lugar, y sin duda cantaron un canto especial en su honor, y luego siguieron su camino, cada quien a su hogar, sin soñar siquiera que su hermoso dios-pez necesitaría de su ayuda otra vez y muy pronto. Ahora, observen que aunque volvieron a Dagón a su lugar, fue derribado de nuevo y sufrió una peor caída. No dudo que les tomó un buen tirón y un buen jadeo para alzar el desagradable bulto de mármol y ponerlo otra vez en su lugar. Muchos fuertes músculos estaban cansados, y había miembros torcidos, por haber levantado al enorme dios, y haberlo colocado en su pedestal; pero no hubo ningún problema para que el Señor derribara la fea piedra. No se necesitó ninguna cuerda ni ningún esfuerzo de estirar o torcer músculos, “Se postró Bel, se abatió Nebo” cuando Jehová se yergue. Sólo cierren las puertas del templo, y dejen que el arca y Dagón diriman sus asuntos, y Dagón se llevará la peor parte. Únicamente fíjense en esto: Dagón no había ganado mucho al ser restablecido, pues esta vez, al caer al suelo, he aquí que había caído postrado en tierra delante del arca de Jehová, “y la cabeza de Dagón y las dos palmas de sus mal es quebrantado y destruido por completo, y su belleza y su astucia y su gloria son reducidos a átomos. Este es el resultado del carácter combativo del evangelio. El que su cabeza fuera destruida, implica que Dios actúa de una manera radical, y total en los pensamientos de estos contextos opresivos. Se podrán levantar nuevamente los sistemas opresivos pero Dios los derribará con más fuerza y con mayor daño. Luego, también, las manos de Dagón estaban cortadas, y de esa misma manera, el poder activo, el poder operante de la maldad, es quitado. Las dos palmas de las manos del ídolo estaban cortadas sobre el umbral, de tal forma que se quedó sin manos. Esto ocurrió, también, si lo observan, muy rápidamente; pues se nos informa una segunda vez que, cuando los filisteos se volvieron a levantar de mañana el siguiente día, he aquí, Dagón había caído postrado. No le toma mucho tiempo al poder de Dios, una vez que está en movimiento en una nación , para derrumbar al poder reinante y a la energía activa del mal, aún cuando por un tiempo éstos parecían haber llevado la ventaja. Lo que nos muestra este pasaje es que no es posible que el arca esté en el templo y que Dagón permanezca intacto allí. Y ahora, una tercera característica es el carácter destructivo de la Verdad de Dios. El texto dice en 6 “se agravó”, destruyó e hirió”. Dios acabó con la prepotencia de los filisteos. Se les inflingió tal derrota, que lo tuvieron que hacer es reconocer al Dios grande que tenían en medio de ellos. En el vrs. 11 al final dice “la mano de Dios se había agravado sobre ellos”.El Señor ha tomado a Su cargo su iglesia y tiene en sus manos nuestro futuro, y al final consumará nuestro glorioso destino. Él ha derribado al viejo Dagón, y ha quebrado su cabeza y sus manos, y lo hará pedazos antes de que pase mucho tiempo, así lo hará con hombres y sistemas que se opongan o quieran menospreciar a Dios. Así que si por designio de Dios nos toca vivir en un régimen totalitario, estemos seguros que el poder de Dios y su evangelio prosperarán como nunca antes, y el derribará a todo sistema que se oponga a su Verdad. No deberíamos estar con temor, sino que al contrario deberíamos preguntarnos si realmente tenemos la Verdad de Dios en nuestras vidas personales y eclesiales, porque de lo contrario, si viene un sistema totalitario no crecerá la verdad de Dios porque lo que aprendimos en la bonanza “sólo fue una religión más” Bendiciones!
25 Nov
Ni Obama ni Chávez: Sólo el evangelio 2 parte
Pero podemos aprender otra lección del incidente que estamos considerando. Cuando los filisteos derrotaron a los israelitas en la batalla, capturando el arca, se jactaron y se gloriaron como si hubiesen derrotado a Dios mismo. Ellos evidentemente consideraban el estuche de oro como la parte más preciosa del botín, y lo colocaron como un trofeo en el templo principal de su dios Dagón, para mostrar que él era más poderoso que Jehová Dios, que fue incapaz, según ellos, de proteger a Su pueblo. Esto lesionó al instante el honor de Jehová, y como Él es un Dios celoso, eso auguraba el bien para Israel. El hecho de que Dios es un Dios celoso, a menudo tiene un lado terrible para nosotros, pues nos conduce a nuestro castigo cuando le agraviamos: esto, en verdad, llevó a la derrota a Israel. Pero tiene también un lado brillante para nosotros, pues Su celo se inflama en contra de Sus enemigos de manera más terrible que contra Sus amigos; y cuando Su nombre es blasfemado, y los honores que se deben a Él son atribuidos a un simple ídolo, o cuando se declara que Él ha sido derrotado por un falso dios, entonces Sus celos arden como brasas de enebro, y desnuda Su diestra para golpear a Sus adversarios, como lo hizo en esta ocasión. Él considera conveniente castigar a Su pueblo que le ha ofendido, pero cuando Filistea dice, “Dagón ha derrotado a Jehová,” entonces el Señor no tolerará más que Filistea triunfe. La respuesta de Jehová para Sus enemigos fue que Dagón fue hecho pedazos ante Su arca, y los filisteos fueron heridos con tumores hasta que, en su desesperado dolor y horrenda desgracia, dejaron libre el arca, no pudiendo soportar por más tiempo su presencia en ninguna de sus ciudades. Así, desde entonces, los judíos acostumbraban a exasperar a los filisteos, recordándoles la enfermedad que tan penosamente les había atribulado; y hay un rasgo de esto en el Salmo que dice del Señor, “E hirió a sus enemigos por detrás; les dio perpetua afrenta.” Jamás nación jactanciosa alguna sufrió una más profunda deshonra a los ojos de sus vecinos, para quienes se volvieron el hazmerreír, y nunca imagen alguna sufrió peor desgracia que la que recayó sobre su dios Dagón. Ahora, entonces, siempre que en cualquier momento la infidelidad o la superstición prevalezcan al punto de desalentar sus mentes, reciban consuelo de esto: que el honor de Dios está comprometido en todas estas situaciones. ¿Han blasfemado Su nombre? Entonces Él protegerá ese nombre. ¿Se han sobrepasado más que nunca en sus sucias expresiones contra Él? Entonces le provocarán, y Él desnudará Su santo brazo. ¡Yo ruego para que le provoquen así! Toda Su iglesia dirá “¡Amén!” a eso, así que Él se levantará y consumará las gloriosas obras de Su fuerza y de Su amor en medio de los hijos de los hombres, y confundirá a los adversarios demostrando que todavía está con Su pueblo, y que es el Dios todopoderoso como lo fue en los días de antaño. No siempre tolerará estas teorías blasfemas, por las cuales hombres eruditos y presumidos, juntamente con escépticos vanagloriosos, buscan sacar a Dios del mundo. Recientemente leí un debate entre un cristiano y un ateo. Los dos famosos en el mundo de occidente. El tema en general era “es el cristianismo algo bueno?” Y me pareció muy interesante la forma en que propone los argumentos el ateo, pero también me pareció refrescante la forma en que responde el cristiano. (Si desean leerlo aparece en Ichanged.blogspot.com, pero les advierto es para gente pensante y con criterio, y no para escritores de twitter, facebook, you tube, que por cierto escriben cada burrada.) Ellos le provocarán. Él se moverá; se mostrará fuerte a favor de Su verdad, descorrerá las olas del pecado, y hará saber a las edades que Él es todavía el grandioso YO SOY, el Dios victorioso sobre todo, bendito para siempre.” Me parece que esas dos verdades yacen sobre la superficie de este pasaje. Es decir no necesita un gobierno benévolo para que el evangelio florezca, ni le tiene miedo a un gobierno malévolo para que desaparezca. ¿Entonces porque tanto miedo de los evangélicos? Ah, la historia es otra, tienen miedo a perder sus grandes prestaciones empresariales, de los magnates pastorales que deambulan por nuestras latitudes. Tienen miedo no que no se pueda predicar el evangelio, sino que intervengan sus radios y televisoras, y ya no sean tan famosos, tienen miedo que pasen al anonimato, en la pobreza y la dependencia total de Dios. Tienen miedo que les quiten sus grandes templos, en donde se sienten seguros .No es por que el evangelio no se podrá predicar, no! El evangelio se predica a sí mismo. Viéndolo bien, el evangelio siempre creció en contextos adversos. ¿Promuevo que haya un régimen Chavista o Funista? De ninguna manera, no me interesan tales modelos. Lo que sí promuevo es que sea benévolo o malévolo el ambiente de mi país no debemos ni vender la verdad ni atemorizarnos por defenderla. A veces pienso que los evangélicos de este país necesitamos una purga, y de seguro no será en una ambiente democrácitco que podremos ver esa limpieza.
25 Nov
Ni Obama ni Chávez: Sólo el evangelio
“Y tomaron los filisteos el arca de Dios, y la metieron en la casa de Dagón, y la pusieron junto a Dagón. Y cuando al siguiente día los de Asdod se levantaron de mañana, he aquí Dagón postrado en tierra delante del arca de Jehová; y tomaron a Dagón y lo volvieron a su lugar. Y volviéndose a levantar de mañana el siguiente día, he aquí que Dagón había caído postrado en tierra delante del arca de Jehová; y la cabeza de Dagón y las dos palmas de sus manos estaban cortadas sobre el umbral, habiéndole quedado a Dagón el tronco solamente.” 1 Samuel 5: 2-4.
Tengo unos familiares muy cercanos en el Norte que están molestos porque creen que voté por Mauricio Funes y que fui cómplice de muchos salvadoreños de llevar un presidente “comunista” a la silla presidencial de El Salvador. No entiendo su incomodidad (solamente soy izquierdo de nacimiento, es decir zurdo, y mi apellido es Guevara, y fui educado por un tiempo por los Jesuitas, ¿será por eso la sospecha?). Lo cierto que después de seis meses de gobierno del FMLN, muchas cosas han sucedido. Sin embargo todavía hay una gran parte de personas y sobre todo evangélicas que están en una gran zozobra porque esperan que este país se convierta en otra Venezuela. Añada ahora que dentro de la Asamblea un buen grupo de diputados de ARENA ha desertado del partido, y ha puesto sus sillas a la venta, como mujeres de la vida alegre, al mejor postor. Durante las campañas presidenciales se manejó entre los evangélicos nacionalistas que lo mejor para la iglesia es un ambiente de libertad, en donde se puede predicar bajo los beneficios que nos da la carta magna, cuando la nación es gobernada por “derechistas teístas” que por “izquierdistas ateístas”. Es por esa razón que muchos líderes evangélicos se identificaron totalmente con Arena en el período preelectoral. Durante los meses antes de la elección vinieron “sendos profetas” del Norte a decirnos que debíamos pelear contra la sombra satánica que se estaba levantando en nuestro país, que Dios no iba permitir en una nación que lleva su nombre, un gobierno comandado por ateos. Y entonces, Dios no oyó, así que luego regresaron los profetas dándonos una tremenda exhortación que por nuestra incredulidad Dios nos había castigado con este gobierno. Al estudiar el pasaje que arribe cité, Dios me mostró algo peculiar sobre el tema que estoy discutiendo. No sé, no me imaginaba que El Espíritu Santo pudiera nutrirme de tales ideas. Espero ser congruente con la iluminación del Señor en este tema. Y cuál es el asunto aquí. Me he hecho dos preguntas. Primera ¿Qué ventajas se tiene en vivir un régimen de paz y de democracia para la iglesia? Y segundo ¿Qué pasaría si es cierto, que El Salvador se convierta en un país con un régimen totalitario? ¿Hay desventajas para la iglesia del Señor? ¿Qué ventajas habría? Es decir la premisa es ¿Qué favorece más al crecimiento de la iglesia , ¿un ambiente de paz o un ambiente de oposición? Finalmente veremos en el pasaje algunos principios de cómo la verdad de Dios se defiende en contexto opresivos. Veamos como las respondemos al estudiar nuestro texto. Quiero comenzar estableciendo un poco del contexto. El arca de Jehová fue capturada por los filisteos, aunque estaba custodiada por todos los hombres armados que Israel pudo juntar para la batalla. Cuando estuvo protegida por sacerdotes desarmados, no sufrió ningún daño. Y a lo largo de todo el funesto período de los Jueces, aunque los tiempos habían sido sobremanera alborotados y peligrosos, el arca nunca fue capturada. Sólo fue capturada cuando estuvo protegida por el arma carnal. Cuando la tuvieron a su cargo aquellos a quienes Dios había ordenado que cuidaran el arca del pacto, estuvo segura; pero cuando los altivos estandartes del Estado y los escuadrones de la nación ordenados en batalla, formaron el cuerpo de guardias del sagrado santuario del arca de Dios, ésta fue tomada. Cuando el poder civil se unió al espiritual, y el brazo de carne se entrometió para apoyar y para vincularse al brazo de la fortaleza de Dios, entonces el arca fue transportada en triunfo por sus enemigos. Esto me pareció sumamente interesante. Cuando la iglesia necesita del estado y del poder de los mandatarios para proteger la verdad, es en realidad cuando perdemos nuestros distintivos. Todavía tengo fresca en mi mente la imagen de tantos pastores que le profetizaron al expresidente Saca todo el favor de Dios para su mandato. Pero esas palabras tenían un precio, y muchos líderes evangélicos cobraron su factura. Una de las mayores peticiones era que el Presidente fuera simpatizante con la iglesia evangélica, que pudiera darle beneficios, y proveer al país de una ambiente de libertad para que pudiéramos tener nuestros imperios evangélicos libres y seguros. Aquí quiero enfatizar un punto, a lo largo de toda la historia de la humanidad encontrarán la explicación de este hecho instructivo: dejen sola a la verdad de Dios y se cuidará a sí misma, sin ayuda de reyes ni de príncipes, leyes o instituciones, fundaciones o privilegios. Basta que expongan la verdad pura de la revelación y se abrirá su propio camino. Por otro lado, atavíenla y adórnenla con su elocuente lenguaje, o protéjanla y guárdenla con su sabiduría y prudencia carnales, y la verdad entrará en cautiverio. Dejen a la iglesia sola, señores reyes y príncipes, o persíganla si quieren, pues se reirá hasta el escarnio de la oposición de ustedes; pero no pretendan propagar sus doctrinas por medio del poder civil, pues esta es la peor maldición que podría sobrevenirle a la iglesia. Si dependemos de los gobiernos y ellos la toman bajo su protección, el simple contacto con sus gubernamentales manos transmitirá enfermedad a su interior. La así llamada “iglesia” ha decaído casi hasta la muerte cuando sus ministros, como Ofni y Finees, se han aliado con el poder temporal; pues Dios obrará por Sus propios instrumentos, y a Su manera. No aceptará estar endeudado con el poderío de la carne. Defenderá Su propia gloria por medio de Su propio poder misterioso. Él usa como instrumentos a Sus consagrados, vestidos de lino fino, que es la justicia de los santos, y no a los hombres manchados de sangre, guarnecidos con sus cotas de malla y sus petos de acero reluciente. Así que en cuanto a la primera pregunta ¿si necesitamos un gobierno que nos brinde la paz y la seguridad para que nuestro evangelio crezca y esté seguro? De ninguna manera, al contrario cuando el poder civil mete mano, es cuando hay serios peligros de perder el evangelio.
24 Nov
La bendición de la traición 4 parte
Ahora ¿Cuál es la necesidad de la traición? Quizás viene a ser aclarada a través de las palabras de Pedro en su primera epístola cuando él observa que sus lectores tendrán que «ser afligidos en diversas pruebas… si es necesario». Es necesario porque, como él explica tan hermosamente, hay un fruto tanto presente como futuro de tales experiencias aflictivas. En el futuro, esta prueba de nuestra fe, como el oro tratado al fuego, sacará del horno nuestras vidas en alabanza, honra y gloria para el Señor Jesucristo en su venida. ¡Si sólo pudiéramos asirnos de este tremendo potencial en medio de nuestras pruebas, cuán distinta sería la respuesta de nuestros corazones al desafío de esa hora! Aún más, además de esto (gracia sobre gracia), las duras pruebas de la vida son usadas para hacer una obra muy necesaria en todos nosotros – la obra de aumentar nuestro amor y gozo en esta vida presente. Lea 1a Pedro 1:6-8 y recuerde que, tras cada horno de aflicción, hemos salido amando al Señor como nunca antes y regocijándonos en la realidad de su comunión. Necesitamos la experiencia de la traición para aprender la verdadera sumisión al Señor. ¿Sabía usted que la mayor oración que un hijo de Dios puede decir es la oración del Hijo perfecto: «Sí, Padre, porque así te agradó» (Luc. 10:21)? Cuando podamos clamar así de lo íntimo de nuestros corazones heridos, sabremos que el aguijón ya se ha ido y que hemos triunfado, porque nuestra sumisión al deseo del Padre en nuestras vidas trae la victoria sobre todo ataque que venga contra nosotros (2ª Cor. 2:14). 2ª Corintios 4:15-18 ofrece más razones para la aparente sinrazón de las grandes desilusiones de la vida. Pablo da la perspectiva apropiada a nuestras aflicciones, diciéndonos que el ataque no es contra el hombre exterior, sino contra el hombre interior. A menudo temblamos bajo el temor de las «consecuencias que esto podría traer a nuestra vida», y olvidamos que en los tiempos angustiosos nada puede dañar a nuestro hombre interior si nos hemos vestido de toda la armadura de Dios. Estas cosas duran sólo un momento comparadas con la eternidad, y un día traerán un eterno peso de gloria. Estas aguas profundas sólo servirán para alzar nuestra mirada de los lazos y «cosas» terrenales, y ponerla en los valores eternos. Al enemigo le gustaría agobiarnos y nublar nuestra razón, conduciéndonos a mirar los detalles horribles de la experiencia exterior; así, mientras nos ocupamos con preocupaciones inútiles sobre lo exterior, somos a veces golpeados con violencia en el hombre interior, y derrotados. Muchos santos han sobrevivido a los ataques exteriores sólo para caer mortalmente heridos por amarguras, resentimientos, malicia, y un corazón rencoroso. En tiempos de traición, los santos deben aprender primero a ceñir los lomos de su mente en Cristo y a apropiarse de toda la armadura de Dios, lo cual realmente significa vestirse de Cristo en toda Su fuerza y poder. Consideremos la bendición que trae la traición cuando, a través de ella, aprendemos a no reconocer otra mano sino la mano fiel de nuestro amante Padre en el cielo, en todas las cosas. Nosotros damos demasiada gloria al diablo, al mundo y a la carne en las circunstancias de nuestras vidas. Culpamos a nuestros enemigos cuando somos zarandeados; pero gran paz y quietud de corazón llegan a ser nuestros cuando nos negamos a reconocer segundas causas en nuestras vidas. Dios es soberano y él es nuestro Padre. A él le agradó permitir que esto nos suceda, y nuestra parte es creer que «…a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados» (Rom. 8:28). En la bendición de esta quietud, David soportó con un espíritu paciente la maldición de Simei y prohibió que se le devolviera mal alguno por el mal que hizo. David vio sólo una mano detrás de todo ello – la mano amorosa de Dios obrando el bien a través del mal de Simei. José fue traicionado amargamente por sus hermanos, puesto en el pozo y vendido como esclavo, para después ser favorecido por Potifar, y, otra vez, ser maliciosamente traicionado por su esposa. Puesto en prisión, él hizo amistad con el copero del rey, y pronto conoció una vez más la agonía del beso de traición, porque cuando aquel hombre fue restaurado al favor de la corte de Egipto, rompió su promesa hecha en la prisión. La Palabra de Dios dice: «Y el jefe de los coperos no se acordó de José, sino que le olvidó» (Gén. 40:23). Tanta aflicción para un solo hombre parece suficiente como para herirlo mortalmente en su interior, hasta perecer bajo la amargura del alma que a menudo resulta del rechazo personal; pero los años pasaron y José fue recordado por el Señor y exaltado al trono de Egipto en victoria. Y el bendito secreto de su sanidad, sí, de su paciencia triunfante y victoriosa, se revela en sus palabras a sus hermanos: «Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien…» (Gén. 50:20). Pedro manifestó esta misma verdad en su perspectiva de la cruz del Calvario. Aunque él acusa a la nación de prender a Jesús por manos de inicuos para crucificarlo y matarlo, Pedro no lo ve como una tragedia, no ve en ello una victoria de Satanás; sino que, triunfalmente anuncia que el Señor Jesucristo fue «…entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios…» (Hech. 2:23). Y así, mis amados santos de Dios que en este momento se encuentran perplejos a causa de la traición de un amigo, reconozcan en esta hora que Dios bien pudo haberlo evitado si lo hubiese querido, pero lo permitió para vuestro bien. Regocíjense en esta bendición, pues él está tomándoles como sus hijos y preparándoles para consolar y bendecir a otros. Él ha agraciado vuestras vidas con el privilegio glorioso de compartir con ustedes los más íntimos sufrimientos de Cristo (Flp. 3:10). Esta comunión es dada a un grupo selecto, porque no todos tienen el privilegio de conocer la agonía de la traición, de poder compartir en alguna medida la profundidad del amor de Cristo. Su traidor intentó hacerle mal, pero Dios lo volverá todo para bien; y como Jesús escogió a Judas, dado que Él tenía necesidad de la traición en Su propia vida, así Dios en Su fidelidad ha escogido a nuestros traidores – Él sabía perfectamente que, si la elección hubiera sido nuestra, nunca habría sido hecha. Ustedes dirán: «Escoger a nuestros traidores? ¿Qué bien pueden hacernos ellos?». ¿Han olvidado ustedes que la traición de Judas llevó a Jesucristo a su más grande obra, y desencadenó los eventos que cumplieron los propósitos eternos de Dios en Cristo? ¡La redención eterna a través de la sangre de Cristo fue fruto del despreciable acto de Judas! Sigue siendo un hecho el que nuestros enemigos no harán esta obra por nosotros. Sólo nuestros amigos nos entregarán al dolor de las circunstancias más allá de nuestro control; y por tanto, realizarán un verdadero servicio a los santos de Dios. Sólo puedo hablar a partir de mi experiencia personal. Un traidor me entregó a circunstancias que cambiaron el curso de mi ministerio y me lanzaron a la mayor obra de mi vida. ¡Un traidor trajo a mi vida penalidades que me llevaron a ser librado de la dependencia del hombre y me hicieron un hombre libre en el Señor! Un traidor trajo a mi vida un sufrimiento que produjo el presente ministerio fructífero y jubiloso que he recibido de Cristo para Su Cuerpo. Como todos los santos, mi percepción del pasado es mejor que mi visión del futuro. ¡Cuando miro hacia atrás, doy gracias a Dios por cada «diablo» escogido por un Padre fiel, pues es muy probable que yo hubiese perdido algunas de las más grandes bendiciones de mi vida si no hubiera sido por ellos! ¿La bendición de la traición? Sólo Dios puede realizar tal milagro, pero he descubierto que la paradoja de estas palabras es una realidad. La traición a manos de aquellos a quienes hemos confiado el corazón puede traer bendiciones imposibles de contener. A través de la traición he aprendido lo que el salmista quiso decir cuando cantó: «En esto conoceré que te he agradado, que mi enemigo no se huelgue de mí» (Salmo 41:11). También lo que el profeta quiso decir cuando escribió: «Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo el Señor» (Isaías 54:17). A través de la traición aprendí que el poder y la gracia del Señor Jesucristo en mi vida sólo pueden ser operadas a través de la bendición de la debilidad, que es producida por las bofetadas de Satanás como un aguijón en la carne (2ª Cor. 12:7). A través de la traición somos preparados para la bendición de ser usados alentando a otros en la misma prueba de fe, con la misma consolación que nosotros hemos recibido de Dios (2ª Cor. 1:4). A través de la traición a manos de un «amigo», he recibido la bendición de tocar en este mensaje las verdades preciosas que he aprendido en la comunión de Cristo Jesús, mi Señor. Las bendiciones de los que leerán este mensaje fluirán de la fuente de la traición y, de ahí, la maldad de ese hecho se transforma, a través de la gracia, en el bien de Dios. A través de la experiencia de la traición de amigos falsos, he recibido una de las más grandes bendiciones de mi vida, aprendiendo cómo amar a mis enemigos y bendecir a los que me persiguen. Durante años, me fue difícil entender estas palabras: «Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis» (Rom. 12:14), y mucho más difícil practicarlas. El cumplimiento de ellas se opone diametralmente a todo lo humano; y su comprensión de ellas fue abierta por medio de las aguas amargas del ataque salvaje de mis falsos amigos. Solamente la experiencia las transformó en una realidad bendita para mí. La palabra «bendecid» significa «elogiad» o «hablar bien de». La expresión «no maldigáis» significa «no deseéis ningún mal». Cuando se concreta la bendición de la traición, miramos hacia atrás y vemos cuánto hemos segado en creciente gozo, amor, gracia, fuerza y comunión con el amado Señor Jesús; nos sentimos abismados por la comprensión de cuánto bien nos ha hecho nuestro traidor. No importa cuáles fueron sus intenciones. Lo que importa es el fruto bendito que él ha traído a nuestras vidas. ¡Cuán gloriosamente fácil se vuelve en verdad «hablar bien» de él y no desearle ningún mal! ¡Sí, cuando miramos nuestro presente estado de bendición y comprendemos que fuimos entregados por un enemigo a la libertad y magnitud de la tierra que ahora poseemos, nosotros podemos decir: «¡No puedo sino hablar bien de él, porque ha sido una bendición para mí!». De este modo, tal como la flor pisoteada cuyo perfume sube para bendecir el pie que la aplastó, así nuestros corazones no encuentran amargura, no buscan ninguna venganza, no desean ningún mal. La plenitud de nuestros vasos necesita desbordar y bendecir la mano que nos afligió.
24 Nov
La bendición de la traición 3 parte
Hay otra consideración en el acto de traición de Judas. Él fue escogido por el Señor Jesucristo, aunque el Señor sabía de antemano que Judas lo traicionaría (Juan 6:64). En mi propia experiencia personal de traición a manos de una hermana a la que yo mismo le había dado ese trabajo, el amado Señor me mostró esta verdad preciosa. ¡El Señor Jesús escogió a sus propios amigos, y sabiendo de antemano la alevosía de Judas, lo escogió de todos modos! Les dijo que él había escogido a los doce, y que uno de ellos era diablo. Di gracias a Dios por ese diablo, pues él era necesario para el ministerio de Jesús, y por mi traidor, dado que él también era necesario en mi vida. ¿Qué necesidad habría de que un creyente fuese traicionado por sus amigos o amados? ¿Qué buen propósito podrían tener el dolor y la tristeza de un corazón herido? Yo hice estas preguntas aquella noche y encontré respuestas que vinieron al encuentro de las necesidades de mi corazón. Nosotros tenemos necesidad de reconocer la fidelidad del Espíritu Santo en nuestras vidas. Consideremos el hecho de que Jesús nunca fue engañado acerca de Judas. «Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar» (Juan 6:64). Yo estoy seguro de que, en cada experiencia de traición en la vida del creyente, él puede mirar hacia atrás y recordar la advertencia fiel del Espíritu Santo. En un caso, recuerdo que pude haberlo sabido desde el principio si yo sólo hubiese oído el testimonio interior del Espíritu. ¿Quién puede explicar la naturaleza de la advertencia de Dios en el alma respecto a un hermano falso? No es fácil expresarlo con palabras, pero todos los santos conocen la inquietud que la razón no puede explicar sobre algunos que profesan ser nuestros amigos. Conocemos y experimentamos ese muro real de restricción que busca impedir que demos nuestros corazones a aquéllos que nos traicionarían en un tiempo de necesidad. No estaríamos tan a menudo afligidos y defraudados por otros si fuésemos más sensibles al Fiel que mora en nosotros. ¿No creemos nosotros en el «discernimiento» por el Espíritu? Entonces, ¿por qué a menudo desechamos aquel sentimiento extraño en nuestro corazón hacia amigos declarados y nos aventuramos a «proclamar» comunión por sobre todas las advertencias del Señor Jesucristo por Su Espíritu? ¿Cuándo aprenderemos nosotros que «el Señor conoce a los que son suyos»? Nuestra responsabilidad es oírlo en las profundidades más íntimas de nuestra alma y depender de Él para escudriñar los corazones de otros por Su Espíritu. La experiencia de la traición aclara la verdad de que la aceptación pública en medio de los creyentes, el empleo de vocabulario común entre los santos, la realización de obras religiosas, la predicación de la Palabra, o cualquier otro signo externo que normalmente constituye una «prueba» de la salvación y fidelidad de un hombre, no siempre manifiestan la situación verdadera. «…pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero el Señor mira el corazón» (1 Sam. 16:7). Reconozcamos en cada hombre la posición que él declara tener delante de Dios, pero nunca nos permitamos ir más allá del testimonio del Espíritu de Dios en nuestros corazones en nuestra relación con otros. Hemos leído de muchos que vinieron a Jesús y profesaron fe en él, basados puramente en los milagros que realizó, y no sobre una genuina fe en él como el Hijo de Dios. Movidos sólo por la impresión de las obras externas, ellos se incluyeron entre sus seguidores… «Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos, y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre» (Juan 2:24-25). Nuestra obligación no es abrir el corazón a todo hombre que busca entrada a nuestro hombre interior, sino permitir a nuestros corazones ser afectados hacia otros por el Espíritu Santo, pues él siempre nos advertirá de aquellos que intenten engañarnos. Aprendamos que la «comunión» es la obra del Espíritu Santo y no del hombre. No intentemos establecerla sin su ayuda, ni la rechacemos cuando él tan obviamente la establece entre nuestros corazones y otros en el Cuerpo de Cristo.
24 Nov
La bendición de la traición parte 2
¿Cómo es el método de la traición? El método siempre será el mismo. Primero, nuestros traidores escogerán cuidadosamente la hora. En el caso de Jesús, él fue traicionado en el momento exacto de su vida en que él tenía la mayor necesidad de compañía humana (Marcos 14:37); en la hora de su más grande necesidad; y cuando estaba en el umbral de su mayor obra (el Calvario). Aliéntate, querido lector, si la traición ha sido tu reciente experiencia. Debe haber grandes cosas delante para ti, de otro modo Satanás no golpearía en este mismo momento. Nuestros traidores también conocen el lugar donde atacarnos. Juan 18:2 muestra que Judas sabía el lugar secreto donde Jesús se retiraba. Ellos nos observan y conocen nuestro lugar de agonía y oración; y así, teniendo la ventaja de la intimidad, nos golpean con violencia en el lugar oportuno. Su forma de traición siempre será el beso. Ellos alientan nuestro amor, de modo que pueden golpearnos en el momento más inesperado. La palabra de Dios dice: «Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, alzó contra mí el calcañal» (Sal. 41:9). Hay una figura preciosa en este verso. El significado original representa a un caballo conocido y confiable que cruelmente patea por detrás a un amigo desprevenido y confiado. ¿Qué fue de Judas? La historia registra su trágico final, pero encubierto en la aparente vaguedad del breve relato de su muerte hay un drama que ha permanecido mucho tiempo sin revelar. Para verlo en su perspectiva real, debemos mirar brevemente la relación entre Jesús y Judas. Jesús escogió a Judas y oró por él (Luc. 6:12-13), como lo hizo por Jerusalén que lo rechazó y por aquellos que lo crucificaron. Jesús deseaba que Judas comiera la última Pascua con él (Luc. 23: 14-15), lo amó y le ofreció el lugar de amor y comunión a la mesa en el aposento de la Pascua (Juan 13:26). Jesús lavó sus pies (Juan 13:5) y, de ahí, le expresó un amor que era indudablemente verdadero y digno del Hijo de Dios. Jesús le dio a Judas total reconocimiento y nunca lo delató como su traidor futuro, sino que se refirió a él como su «amigo». La meditación cuidadosa sobre los eventos que llevaron a la traición, revelará que Jesús ofreció a Judas toda muestra de amor y no estuvo dispuesto a repudiarlo ni aun en el momento de su crimen. Jesús enseñó en Mateo 5:44 que debemos amar a nuestros enemigos y él practicó todo lo que predicó. Aunque de antemano conocía perfectamente el mal que Judas haría contra él, le mostró su amor sincero en toda forma concebible. En Marcos 14:45 Judas acordó traicionar a Jesús con un beso. Hay dos palabras en el original para «beso». Una significa el beso de amistad y otra significa besar fervorosamente, o el beso del amor verdadero. Ahora, vamos a Getsemaní y veamos la escena final. Judas viene con la multitud armada con palos y espadas para tomar a Jesús prisionero. Judas saluda al Señor y lo besa; pero, de acuerdo con el original, no es con el beso de amistad como había convenido, ¡sino con el beso de amor genuino! Sólo la eternidad revelará lo que pasó en ese momento por el corazón de Judas. Quizás, a la luz fluctuante de las antorchas, Judas vio en el rostro de Jesús la sobrecogedora verdad de que a pesar de su traición, Jesús lo amaba todavía, porque él llamó a Judas, «amigo». Jesús fue apresado y Judas lloró por haber traicionado sangre inocente; había aprendido que el amor de Jesús hacia él era real. Su corazón debe haber experimentado un golpe demoledor, y ahora él no puede racionalizar su locura o justificar su acto deleznable. Intenta deshacer lo que ha hecho devolviendo el dinero, pero es rechazado con desprecio por sus impíos amigos, pues ni aun ellos quieren relacionarse ahora con Judas. Su ganancia momentánea se vuelve polvo en sus manos –el futuro es negro sin la confraternidad de Jesús y sus amigos él ha perdido para siempre aquel ministerio que Jesús le había dado (Hechos 1:20); su habitación estará ahora desolada, otro hombre tomará su corona, y Judas irá a su propio lugar en una muerte solitaria efectuada por su propia mano. ¿Murió Judas por su propia mano? Me parece claro que Judas murió bajo la fuerza del irresistible amor de Cristo. Judas se destruyó a sí mismo porque él ya no podía vivir más consigo mismo o con otros, y todo esto fue operado por el verdadero amor del Señor Jesucristo. Me parece que las palabras de Romanos 12:20-21 son repentinamente claras: «Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal». ¿No se cumplen así aquellas palabras que afirman: «Porque las armas de nuestra milicia no son carnales…» (2ª Corintios 10:4), y «el amor nunca deja de ser» (1ª Cor. 13:8)? Sin duda, necesitamos afirmar desesperadamente en nuestros corazones que la Palabra de Dios es verdad. Nosotros sólo damos más razón al odio de nuestros enemigos y motivo a la traición de nuestros amigos cuando les devolvemos mal por mal. El amor que es verdadero e inconmovible aun frente a una mala obra contra él, finalmente conducirá a su traidor a las solitarias laderas del Campo de Sangre (Acéldama – Hch. 1:19) para morir. Hay otra consideración en el acto de traición de Judas. Él fue escogido por el Señor Jesucristo, aunque el Señor sabía de antemano que Judas lo traicionaría (Juan 6:64). Sigo en la siguiente entrega.
24 Nov
La bendición de la traición
Esa noche estaba en la sala de mi casa, era sábado y el día siguiente debía estar en la iglesia que pastoreaba allá por los inicios de este siglo. Para mí los sábados era un momento para estudiar y repasar lo que iba a predicar al día siguiente, pero esa noche era diferente. Era la culminación de tres meses en donde se habían desatado todas las fuerzas del infierno contra mi vida y ministerio. El domingo debía enfrentar a una familia que quería anunciar públicamente en la iglesia lo malo que era yo. Lo peculiar de esta fecha era que, este movimiento era orquestado por la que había fungido como mi secretaria durante todo ese año. Al final la iglesia sufrió una división de la cual nunca se pudo recuperar. Esos días fueron para mí y para mi familia uno de los momentos más duros por los que hemos pasado. Es curioso que ya después de varios años (unos siete diría yo) nunca había reflexionado sobre ese incidente, porque me era muy doloroso y porque no había sanado mis heridas. Hoy veo hacia atrás y siento que he sido sanado de mis emociones hacia todos aquellos que me ocasionaron tanto daño. Sin embargo recientemente he estado leyendo y buscando al Señor, y he estado reflexionando en su discurso del aposento alto. Le he pedido a Dios que me muestre como es su corazón y ¿Qué? quiere compartir íntimamente a su iglesia en este fin año y en el venidero. He estado escribiendo mucho sobre esos capítulos y apenas he terminado solo el capítulo 13 del evangelio de Juan. Cuando termine la serie en el capitulo 17, publicaré lo que hasta ahora estoy considerando el más precioso tesoro que Dios me ha dado y me dará en estos capítulos. Sin embargo de esa reflexión por alguna razón Dios me ha estado tocando el corazón con el tema de la traición. Ya que como ustedes saben en el capitulo 13 Jesús trata la traición de Judas. Esta mañana me reunía con un amigo y hermano que está pastoreando una iglesia en San Salvador, y está pasando por un período de traición en su ministerio. Hace dos meses en el lugar donde trabajaba, yo mismo volví a estar involucrado en actos de traición hacia mi persona y mi ministerio. Así que he tenido la carga de meditar sobre este tema y la forma en que puedo ayudar a aquellos o que están atravesando por algo similar o ya pasaron y están en el proceso de asimilar una traición en su vida. Así que la primera pregunta que me hice fue ¿Cómo debe ser el enfoque de este tema tan doloroso? Y Al leer varios artículos y comentarios, Dios me mostró la frase “La bendición de la traición”. Y luego me pregunté? ¿Cómo rayos (perdón por la expresión) una traición puede ser una bendición? Y de esa pregunta y de algunas ideas que leí en otros blogs surgió lo que ustedes están a punto de leer. Así que prepárese, porque si le interesó el tema, es porque quizás Dios quiere ministrarlo para sanar sus heridas o lo va usar como fuente de instrucción futura para cuando usted pase por el proceso de ser traicionado. La dura experiencia de ser traicionados por nuestros amigos y amados debe ocurrir forzosamente en la vida de cada creyente. Baso esta observación en muchas experiencias sobre la vida cristiana, además de la clara y simple enseñanza de la Palabra de Dios. Es un descubrimiento interesante aprender que la palabra «traición» y sus formas sólo se usan con respecto a la traición de Jesús por Judas, exceptuando una sola mención en Lucas 21:16. En este pasaje, que es profético, se usa para representar el fin del tiempo de la gracia y es indicada como una de las marcas de identificación, o señales, de la venida del Señor Jesucristo. El versículo simplemente dice: «Ustedes serán traicionados aun por sus padres, hermanos, parientes y amigos; y a algunos de ustedes se les dará muerte» (NVI). Esta es una cosa terrible de avizorar, pero es la promesa llana de la palabra de Cristo. El tiempo de la gracia se cerrará con un tiempo de engaño religioso mundial. Será la hora de la gran apostasía – tiempos peligrosos en los cuales la verdad será resistida por la falsedad y el engaño (estudien las palabras de Pablo en 2ª Timoteo 3:1-17). Creo que cada hombre en quien Jesús mora, tendrá en estos terribles tiempos postreros su propio Judas personal; porque en la era de la apostasía se destacará el hermano falso. Asimismo, la traición es la experiencia común de cada hombre a quien Dios ha usado alguna vez para Su gloria. Nuestro versículo en Lucas 21:16 dice que la traición viene de parte de «padres, y hermanos, parientes y amigos». Espantoso, pero real, y por una buena razón. Primero, nuestros enemigos no pueden traicionarnos. Ellos no están lo bastante cerca de nuestros corazones. No somos lo suficientemente íntimos con ellos. Es con nuestros hermanos y amigos que abrimos nuestro corazón. Nuestros enemigos no pueden herirnos; son nuestros amigos y hermanos los que nos hieren. Así, el salmista dijo en el Salmo 55:12-14: «Porque no me afrentó un enemigo, lo cual habría soportado; ni se alzó contra mí el que me aborrecía, porque me hubiera ocultado de él; sino tú, hombre, al parecer íntimo mío, mi guía, y mi familiar; que juntos comunicábamos dulcemente los secretos, y andábamos en amistad en la casa de Dios». Así que toda la historia de la Biblia hace eco del hecho de la traición a manos de nuestros amigos. Abel fue traicionado por su único hermano; Esaú por su hermano gemelo; Isaac por su hijo; Urías por su rey en quien confiaba y por su esposa encantadora; Jesús por su discípulo consagrado; Pablo por «falsos hermanos». No necesitamos seguir, porque esta solemne verdad permanece: a menudo son nuestros amigos los que se levantan contra nosotros, y así se multiplican nuestras aflicciones en la vida cristiana. En general, yo he sido tratado con mucha más bondad por inconversos que por hermanos declarados; y he experimentado a menudo la herida aplastante de la traición a mano de aquéllos que profesaban amarme. Esta paradoja puede perturbarnos y entristecernos, pero la sabiduría y el amor de Dios se ve en todo ello, en la serena verdad de que él no libró ni a su propio Hijo a este respecto, sino que lo envió a la muerte por mano de un amigo. ¡Que Dios instruya nuestros corazones por medio de esta preciosa lección!