Encuentro con Dios…para superar la autoestima….

 

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No sé si estás familiarizado con la escultura de David de Miguel Ángel. Muchos de nosotros incluso la hemos  visto, o algunas réplicas de ella. Literalmente esta creación se entiende como una de las mejores obras de arte que existe. La estatua se encargó por primera vez en 1466, y muchas personas no se dan cuenta de que Miguel Ángel no fue el primer artista en trabajar en esta estatua. Había un bloque de mármol que era muy apreciado, y se había avanzado poco en él incluso después de que la estatua hubiera sido encargada.

Todo lo que se había hecho eran unas pocas marcas de piernas y pies, pero nunca lo habían cincelado. El proyecto, después de 10 años de haber sido comisionado, fue resucitado por otro artista, y tampoco logró ningún progreso real. Así se terminó el contrato de esta estatua de David de la Biblia. El bloque de mármol quedó descuidado durante 25 años en el patio de la catedral de Florencia. Fue alrededor del año 1500, Miguel  Ángel tenía ahora 26 años de edad, y estaba ganando una reputación como maestro de su oficio. Luego fue contratado para esculpir a David de esta pieza de mármol que ahora, a lo largo de los años, se había vuelto muy erosionada por la exposición a los elementos. De hecho, se dice que no le impresionó el material que le dieron, que no le gustó nada, pero que era demasiado caro, este gran pedazo de mármol, para desecharlo, así que asumió el trabajo.

He escuchado a menudo, y tal vez también lo hayas hecho, que cuando Miguel Ángel miró ese trozo de mármol, ese bloque, no vio meras piedras deformes o mármol deformado, sino que en realidad tuvo una visión y vio la estatua terminada del David que tus ojos miran en las fotos. Dos años después, lo que vio en su corazón, y nadie más lo vio, en realidad fue creado: 17 pies de una estatua de mármol David, que aún hoy es la maravilla del mundo

Esta creación trae a mi mente una enseñanza sólida de vida. Aquí está la verdad de lo que dice la revelación de Dios en la Biblia: usted es demasiado caro para deshacerse de usted. ¡Dios te valora!

Ahora, mientras estaba investigando la historia, descubrí que alrededor de 1967 un hombre llamado Charles Seymour en realidad escribió un libro (se dice que es un libro innovador) sobre la obra de David de Miguel Ángel. ¿Sabes cuál es el título del libro? ‘David de Miguel Ángel: La búsqueda de identidad’ – ¿no es eso interesante?

Tal vez esté aquí este día y piense que Dios no debe estar feliz con el material que está delante de él. Tal vez te sientas deforme, golpeado por los elementos de la vida, pero aquí está la verdad de lo que dice la revelación de Dios en la Biblia: eres demasiado caro para deshacerte de ti. ¡Dios te valora! No estamos ignorando tu pecado, no estamos ignorando nuestra propia caída en los ojos sagrados del Dios del cielo, pero el hecho es que Dios te valora, ¡incluso si no te valoras a ti mismo!

Sé que todos ustedes, si son honestos, han estado buscando la identidad. Si pudieras imaginar tu vida como un bloque de mármol, ¿qué ves? ¿Qué ves cuando te miras a ti mismo o consideras tu propia vida? ¿Ves potencial o ves un proyecto sin esperanza? Creo que tengo razón al decir que siempre ha sido así, pero particularmente en nuestra era moderna, hay una crisis de identidad. La gente pregunta: ‘¿Quién soy yo? ¿Por qué estoy aquí? ¿Cuál es el propósito de mi existencia? ‘. Muchos jóvenes en particular están creciendo sin saber quiénes son, o quiénes deben ser. Puede buscarlo en Google si lo desea y quedará aún más confundido al final: todas las respuestas que ilustran la confusión. Esta generación moderna no entiende quiénes son o quiénes deben ser. Hay tantas voces en conflicto que nos dicen quienes debemos ser y cómo debemos ser. Tomemos, por ejemplo, los medios de comunicación, ya sean los anuncios publicitarios o la cultura pop, o incluso la religión: nos dicen cómo debemos conformarnos, cómo debemos medirnos. Esa es la razón por la cual hay una gran confusión de identidad.

¿Cómo te ves a ti mismo? Creo que es cierto que la mayoría de nosotros, si no todos, tenemos una imagen interna de nosotros mismos que domina cada aspecto de nuestras vidas. Ya sean nuestras personalidades, nuestras capacidades, nuestras aspiraciones y sueños: nuestra autoimagen, si lo desea, afecta la forma en que nos percibimos a nosotros mismos y, por lo tanto, cómo percibimos que los demás nos ven, y cómo empezamos a relacionarnos con los demás y, efectivamente, cómo se relacionarán con nosotros. Más que eso, no solo nuestra autoimagen afecta nuestro propio bienestar y cómo otras personas se relacionan con nosotros, sino que también afecta la manera en que vemos a Dios, y también la forma de nuestra comprensión del Todopoderoso y, de hecho, cómo Él nos ve y qué Creemos que Él siente por nosotros.

Tu autoimagen puede convertirse en una fortaleza en tu mente, en una fortaleza espiritual que encierra tu mente…

Así que este es un tema enorme, muy significativo, ya sea que seas cristiano o no. Verás, tu autoimagen puede convertirse en una fortaleza en tu mente, una fortaleza espiritual que encarcela tu mente y te ciega de la verdad y te roba todo lo que Dios pretende para tu vida. Déjame hacerte esta pregunta: no solo cómo te ves, sino ¿dónde crees que se encuentra tu verdadera identidad? ¿Dónde? ¿Se acuesta contigo mismo? ¿Se encuentra con tu propia imagen de ti mismo, tu percepción de quién eres? ¿Se encuentra con tu familia, o tus amigos, tus compañeros? ¿Su verdadera identidad está en la opinión pública, qué dice o piensa la sociedad? ¿Se encuentra con la cultura popular, lo que está de moda en nuestros días?

Si hay alguien que estaba lidiando con su autoimagen y por tanto su propia autoestima era Gedeón. En el libro de los jueces encontramos una lucha por recuperar su identidad y hacer que autoestima se enriquezca en El Señor. Veamos como hace Dios con Gedeón y su problema de autoestima.

Hay tres elementos que reconstruyeron la estima de Gedeón y lo motivaron a involucrarse en plan de Dios.

Primero, identificó su mentalidad racional, (6:12-13) segundo, Confrontó su flexibilidad ministerial (6:14-21), tercero Reemplazó su fidelidad espiritual. (6:22-26).

El primer elemento tiene que ver identificar su mentalidad. (6:12-13)

Esta mentalidad se construye sobre la mentira. En el pasaje hay dos perspectivas interesantes. Por una lado está la perspectiva de Dios y segundo está la perspectiva de Gedeón. Gedeón parece que ha creído varias cosas que no concuerdan con lo que Dios cree de él.  El vrs. 12 dice: “… ¡qué fuerte y valiente eres! Por eso Dios está contigo…” (TLA) Según Dios Gedeón tiene grandes capacidades y extraordinario apoyo. Uno esperaría que Gedeón se alegre con eso, y se sienta muy motivado a seguir adelante en medio del sufrimiento que lo acosa. ¡Pero parce que no hace ningún efecto en lo que Dios le dice! Eso se llama tener una mentalidad basada en la mentira y no en la verdad. Observe a través de qué cosas Gedeón había construido la mentira en su mentalidad. Primero estaban sus luchas. “…Perdón, señor, pero si Dios está con nosotros, ¿por qué nos pasa todo esto?..” Muchos nosotros pasamos por diferentes luchas. Pero, ¿qué es una lucha? Según un pasaje lucha es tensión entre dos elementos. Para Gedeón la lucha era entre lo que entendemos  y lo que vemos. Primero, está la parte de “si Dios con nosotros”. En su mente Gedeón entendía que la declaración que el Ángel de Jehová le da es real y verdadera. El no discute eso. Sin embargo esa realidad que el entendía no era la que estaba viendo en la realidad. “…porque nos pasa esto…” En otras palabras cuando Dios está con uno no le pasan las cosas que están viviendo en este momento.  Cuando esas dos tensiones son irreconciliables, entonces nos enfrascamos en una lucha desgastante. Sobre todo si esa lucha es existencial y de sobrevivencia. Las luchas se originan cuando no podemos encajar la idealidad con la realidad. Es una lucha entre lo que somos vrs lo que debemos ser.  Segundo, estaban sus dudas. “…y ¿Por qué no hace milagros como cuando nos libró de Egipto? Alguien ha definido duda como vacilación o falta de determinación ante varias posibilidades de elección sobre creencias, noticias o hechos. En ese sentido una duda se puede resumir como vacilar entre posibilidades. La duda de Gedeón era una vacilación entre posibilidad y probabilidad. Veamos esto desde dos ángulos. Primero está la posibilidad “¿Por qué no hace milagros?” La palabra posibilidad tiene su origen etimológico en el latín –posibilitas-, que hace referencia a la facultad de algo para existir o no. En este sentido, se puede decir que, posibilidad es una situación que puede o no suceder o ejecutarse y no se sabe si se hará o no. Igualmente, de acuerdo al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE), posibilidad es la aptitud, potencia u ocasión para ser o existir algo. Posibilidad es entonces una circunstancia u ocasión de que una cosa exista, ocurra o pueda realizarse y por tanto, lo posible es aquello que puede ser o existir. Usemos esta lógica con un ejemplo. En un juego de futbol existen tres posibilidades: que gane el equipo local, que haya un empate o que gane el equipo visitante. Por ende, no existe otra posibilidad, es decir, no es posible que el partido finalice con otro resultado que no sean las tres posibilidades mencionadas. Por otro lado está la probabilidad. “…como cuando nos libró de Egipto…” Por otro lado la palabra probabilidad tiene su origen etimológico en el latín –probabilĭtas-, que hace referencia a que -puede suceder-De esta manera, probabilidad es una situación que puede suceder o que hay mayor factibilidad de que suceda, basado en pruebas o razones que la sustenten. En ese sentido para Gedeón las posibilidades de que Dios obrará en su presente eran muy remotas en comparación a las probabilidades del obrar de Dios en el pasado. Su duda tiene que ver con un Dios activo en el pasado pero pasivo en el presente. Las dudas son una disyuntiva  entre la posibilidad y la probabilidad de Dios en nuestras vidas.

Tercero, estaban sus quejas.  “… y dónde están las maravillas, que nuestros padres nos han contado…” Según la RAE queja se define como resentimiento o disgusto que se tiene por la actuación o el comportamiento de alguien. Nuestras quejas son precisamente disgustos contra la actuación o comportamiento de Dios. Una queja es una lucha entre relevancia   “dónde están las maravillas” y referencia “que nuestros padres nos han contado…”. Para Gedeón su disgusto era que tenía un Dios de referencia por medio de sus padres, y esa referencia le decía que Dios había actuado con grandes señales, sin embargo él no quería vivir una fe de referencia, sino que quería vivir una fe relevancia. Para Gedeón Dios debería ser tan real y actual en su tiempo como el tiempo de sus padres.

Finalmente estaban sus conjeturas. Una conjetura es juicio u opinión formado a partir de indicios o datos incompletos o supuestos. Para Gedeón la el juicio u opinión que se había formado de Dios y su actuar oscilaba entre dos palabras desamparado y entregado. Si bien es cierto que la narración en el vrs. 1 del capítulo 6 dice que los “entregó” no significaba que Dios los había desamparado. Ser desamparado significa quedar desprotegido en la totalidad. Dios podía haber permitido una entrega al enemigo pero jamás quitaría su ayuda del todo a sus hijos ni mucho menos a su pueblo.

Hasta aquí hemos vistos que Gedeón debía identificar y analizar la forma en que estaba pesando. Su pensamiento lo estaba alejando de Dios. Su pensamiento estaba basado en sus luchas, sus dudas, sus quejas y finalmente sus conjeturas.

Dios debía tratar cada uno de estos puntos que estaban dañando la estima de Gedeón. Una vez ubicados los problemas, sería más fácil para Dios darle instrucciones para que fortaleciera su estima.

El segundo elemento tiene que ver con confrontar su Habilidad. (6:14-21).

La TLA dice lo siguiente: “Pues eres tú quien va a salvar a Israel del poder de los madianitas. Además de tus propias fuerzas, cuentas con mi apoyo. “…tus propias fuerzas…”. Dios le aclara a Gedeón que el usará la fuerza que ya tiene y que no quiere reconocer que ya tiene. Tres cosas deben confrontar con respecto a su habilidad. Primero él debe ser accesible. “no te envío yo…” Ser accesible tiene que ver con una respuesta a un llamado de Dios. Dios busca y trabaja mejor con aquellos que pueden ser moldeados por un llamado de Dios. Segundo, debe ser disponible.  “…y yo el menor…”Dios conocía su condición. Sin embargo la evidencia del texto nos indica que no eran tan pobres como el argumentaba ser. Tercero debe ser sensible. Gedeón fue sensible en tres grandes áreas. Primero fue sensible a la capacitación de Dios. Es capacitación vendría sólo por la “gracia de Dios”. Segundo debía ser sensible a la manifestación de Dios. Gedeón pide una señal y Dios está dispuesto a dársela. Finalmente debía ser sensible a la devoción de Dios.  Dos palabras son importantes en cuanto a su interacción con Dios. Son la expresión “te ruego” (vrs.17 y vrs.18). Es una devoción que ruega a Dios su intervención, que le pide paciencia y que toma tiempo en ofrecer lo mejor para Dios.

Nuestra habilidad no proviene de nuestra propia fuerza, sino de la fuerza de Dios. Esa fuerza es real cuando somos accesibles a su llamado, cuando somos disponibles a su lado y finalmente cuando somos sensibles a su cuidado.

 El tercer elemento tiene que ver con reemplazar su fidelidad. (6:22-26)

Mi fidelidad tiene que ver con el altar que he levantado en mi vida. En el contexto hay cuatro altares. Dos deben ser edificados y dos deben ser destruidos. Para poder ser fiel a Dios y recuperar tu estima tienes que luchar entre derribar y levantar. Primero debemos derribar los falsos altares en nuestra vida. Según el vrs. 25 habían dos altares que competían con la gloria de Dios. El primero era el altar para Baal y el segundo el altar de la imagen de Asera. Estos altares generaron el castigo de Dios. Dios no podía construir algo nuevo en la vida de Israel sino derribaban dichos altares. Estos altares para que dejen de existir y sean competencia contra Dios deben por un lado ser “derribados”, es decir quitados del primer lugar de nuestras vidas, pero por otro lado deben ser “cortados” hasta la mínima expresión. Uno habla de prioridad. Derribar algo es que ya no tiene el predominio en nuestra vida. Y el segundo nos habla potencialidad. Cortar implica acabar de raíz el potencial de lo malo que todavía existe en nuestras vidas y puede renacer.

Segundo debemos edificar los verdaderos altares en nuestra vida. Dos altares estarían siendo construidos por Gedeón. El primero aparece en el vrs. 24. Es un altar de paz con Dios. Y el segundo altar es un altar del perdón.

Gedeón debía volver a una relación con Dios que traería como resultado la paz con Dios.

Muchas veces Dios nos verá como el mármol de donde salió la imagen del rey David. Dios quiere que recobremos nuestra identidad, pero para hacerlo debemos identificar su mentalidad, confrontar su habilidad y finalmente reemplazar su fidelidad a Dios.

Sólo de esa forma Gedeón pudo salir a pelear. Y es que Gedeón identificó las fortalezas carnales  que se construyen sobre la mentira, las confrontó en el poder del Espíritu con la verdad y finalmente reemplazó el mensaje del mal con la Palabra de Dios.

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El tiempo oportuno de Dios…

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Alguien definió “el timing” (tiempo oportuno) como  la adecuada planeación de los lapsos destinados a realizar cierta acción. Sin embargo, hay otro rostro con el que cuenta el timing y es que muchos lo definen como el arte de realizar una acción en un tiempo adecuado para que tenga un buen impacto. O sea, la capacidad de encontrar el “momento oportuno” y aprovecharlo.

Por ejemplo la diferencia entre un tenista ganador y un tenista perdedor es el timing. Es decir, en palabras más simples, cuando un tenista logra  el necesario esfuerzo, correcto impacto y máximo logro en golpear una pelota nadie lo puede parar.

La diferencia entre un equipo de fútbol ganador y un equipo perdedor es el timing, el aprovechamiento del momento oportuno.

La diferencia entre un bateador de béisbol  de 50,000 dólares y bateador de 8000000 de dólares es el timing.

La diferencia entre un gran cómico y un pobre cómico es lo que se llama “el tiempo oportuno”.

La diferencia entre en un predicador notable y uno no notable es el timing…

Hay toda una ciencia alrededor del tiempo oportuno en todas las ramas del conocimiento hoy. En el arte, en el teatro, etc.

Y es que por ejemplo en el campo de las decisiones alguien ha dicho con respecto al momento oportuno que la acción equivocada en el momento equivocado dirige al desastre. Por otro lado, la acción correcta en el momento equivocado acarrea resistencia. También, la acción equivocada en el momento correcto es una equivocación y por último, la acción correcta en el momento correcto resulta en buen éxito.

Dios es el especialista en el tiempo oportuno. Él sabe exactamente cuando son los mejores momentos y los momentos más propicios para actuar. Lo que sucede es que muchas veces no entendemos esos momentos de Dios o no nos gustan. Pero Dios toma las decisiones correctas en el momento correcto, por eso jamás pierde su tiempo oportuno o “timing”.

Creo que no hay un pasaje más relevante con respecto al timing de Dios que Juan capítulo 11, allí vemos por  lo menos 5 características de como Dios maneja el tiempo oportuno. Me gustaría que las analizáramos brevemente en esta oportunidad.

El pasaje de Juan 11 se centra en torno a la muerte y resurrección de Lázaro. En medio de una conducta muy extraña de parte de Jesús con respecto a la necesidad de sus amigos, Jesús nos demuestra que él tiene el tiempo exacto para atender nuestras necesidades, a pesar de que los familiares de Lázaro están en una gran crisis, Jesús está tranquilo y sereno sabiendo exactamente que el momento oportuno para esta familia está por ocurrir. Lea el pasaje detenidamente y observe la manera en que Jesús maneja el tiempo oportuno.

Quisiera tomar unas frases del texto para ilustrar cada una de las cinco características de cómo Jesús maneja el timing.

La primera frase que me gustaría extraer y que ilustra la primera característica del timing de Jesús es la frase “se quedó dos días más” (vrs. 6). Esta frase insinúa que Dios tiene un horario para cada cosa que te sucede en la vida.

Si observamos en el pasaje encontramos que hay dos tipos de horario aquí. Uno es el horario de Marta, María y Lázaro. Y está el horario de Jesús. El de los primeros es un horario urgente y el de Jesús es importante. ¿Cuál es la diferencia de horarios? Bueno el primero es de evento y el segundo es de proceso.

El libro de Eclesiastés en el capítulo 3:1 dice: “Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo… (NVI)

Es sumamente interesante que el término “momento oportuno” se utiliza 96 veces en toda la biblia. Lo que viene a significar que este es un tema importante en la temática bíblica. No es un tema menor, que Dios hace las cosas en el momento oportuno.

Otro versículo que enfatiza ese momento oportuno aparece en Gálatas 4:3-5. Allí el texto puntualiza que cuando llegó el tiempo correcto Dios envió a su hijo a la tierra.

Las cosas suceden en el momento oportuno. Porque Dios hace las cosas tarde o temprano, no lo sabemos. Porque eligió venir dos mil años antes, no lo sabemos. Pero la Biblia dice que Dios hace las cosas en el tiempo oportuno. En la historia de la navidad se usa 63 veces el término tiempo lo que nos demuestra que el nacimiento de Cristo fue en el momento exacto de Dios.

Así que Dios tiene un horario oportuno para todo lo que nos pasa.

La segunda frase que me gustaría extraer que ilustra la segunda característica del tiempo oportuno de Dios es “esta enfermedad no es para muerte” y ella nos dice que Dios no nos dice los detalles por anticipado.

Observe como la versión The Message pone Eclesiastés 3:11: “Es cierto que Dios hizo todo hermoso en sí mismo y en su momento, pero nos dejó en la oscuridad, por lo que nunca podemos saber qué está haciendo Dios, ya sea que venga o se vaya.

Porque Dios no les dio los detalles tanto a los discípulos como a la familia de Lázaro. De hecho asumo que los que llevaron la petición regresaron con la respuesta de que la enfermedad no era para muerte. Eso debió quizás haber tranquilizado un poco a Marta y María. Pero en el plan general era así, pero Jesús nunca dio los detalles de todo lo que tendrían que experimentar. ¿Por qué hace eso Dios? Pienso que hay a lo menos tres razones en mi mente finita. Primero, si supiéramos los detalles nos asustaría hasta morir. Definitivamente nos asustaría hasta cargarnos demasiado. Segundo, si supiéramos los detalles trataríamos de manipularlos. ¿Recuerda como Jacob y Raquel sabían que el sería el heredero? Y como decidieron obtener lo que sabían del futuro, manipulando. Dirías “esa parte del plan de Dios no me gusta en mi vida”, así que tratarías de desviarte de esa situación. La tercera cosa es que dejaríamos de confiar en él. Dios desea que confiemos en Él. Nos perderíamos toda la aventura de la fe. No confiaríamos en el a pesar de lo bueno o lo malo que nos esté pasando.

En Hechos capítulo 1 verso 7 Jesús dice esto: “Él les dijo: “Ustedes no saben la hora. El tiempo perfecto es asunto del Padre.” (Mssg) En pocas palabras saber el tiempo no es asunto de ustedes.

Así que Dios no nos dice los detalles de su plan por anticipado.

 La tercera frase que me gustaría extraer que ilustra la tercera característica  del tiempo oportuno de Dios es “el que anda de día no tropieza…el que anda de noche tropieza… (vrs.9) y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba muerto” (vrs. 17) y estas frases nos dicen que Dios nunca tiene prisa pero nunca llega tarde.

La visión del tiempo de Dios es muy diferente a la visión del tiempo que tenemos los seres humanos.

En el pasaje Jesús trata de explicar dos diferentes etapas del horario humano. Está usando indudablemente la manera en que los judíos dividían el tiempo. Por esta razón habla de 12 horas. El principio tiene que ver que uno debe caminar en el momento de la luz sabiendo que ve todo lo que va sucediendo y que no debe caminar en lo oscuro porque no sabrá como caminar y avanzar correctamente.  Por eso el utiliza la metáfora del día para ilustrar una verdad de su manera de manejar el tiempo. Es mejor caminar o desarrollar tu tiempo a la luz de Dios que correr en la oscuridad que no es de Dios.  Si uno camina a la luz de Dios sabrá el momento oportuno para actuar. Sin embargo es obvio que Dios no corre, sino que camina de acuerdo a un diseño de luz. Pero a veces el caminar de esta forma nos acarrea problemas porque creemos que entonces si Dios camina a su tiempo, llegará tarde a lo que nosotros deseamos. Por eso el pasaje dice  para Marta y María que caminaban sin luz su hermano ya estaba acabado desde hacía cuatro días, pero para Jesús que caminaba a la luz Lázaro iba a resucitar. ¿Por qué es tan diferente el tiempo de Dios a nuestro tiempo? Porque él es sin tiempo, no está rodeado por barreras de tiempo como nosotros lo estamos.

Cuando le pregunto a personas sobre su sueño o visión de vida, comienzan con decir lo que desean o han deseado ser. Pero cuando los pregunto cómo van en su visión en el tiempo que están viviendo, muchos de ellos se desaniman o han abandonado muchas cosas de sus sueños ¿Por qué? Porque ha tomado más tiempo del que pensaban que iba a tomar. Mucho del stress en nuestra vida de nuestros pobres momentos oportunos.

Cuando se trata de nuestra vida y de nuestros sueños (si vienen de Dios) es que debemos estar plenamente convencidos que le van a tomar más tiempo del que usted creía que le tomarían.

Habacuc 2:3 dice: “«Escribe la visión, y haz que resalte claramente en las tablillas, para que pueda leerse de corrido. 3 Pues la visión se realizará en el tiempo señalado;  marcha hacia su cumplimiento, y no dejará de cumplirse. Aunque parezca tardar, espérala;     porque sin falta no vendrá tarde.

Dios no tiene prisa y nunca llena tarde. El tiempo de Dios siempre es perfecto, mi tiempo siempre es imperfecto. A veces yo voy de prisa y Dios despacio, otras veces voy despacio y Dios de prisa. Entienda el tiempo de Dios es exacto. Dios nunca hace las cosas temprano  y nunca hace las cosas tarde siempre las hace en el tiempo correcto.

Muy bien que hemos visto hasta ahora…

Primero, que Dios tiene un horario oportuno para todo lo que nos pasa. Segundo Dios no nos dice los detalles de su plan por anticipado y tercero  Dios nunca tiene prisa pero nunca llega tarde.

La cuarta frase que me gustaría extraer del texto es “si hubieras estado aquí”… (21,32;) “hiede ya porque es de cuatro días” y estas frases ilustran la cuarta característica del tiempo oportuno de Dios, la cual dice que Dios usa tiempos oportunos que no  siempre son convenientes para mí…

Comencemos por el hecho de que la Biblia dice que Dios es amor. Así que todo lo que Dios hace está basado en esta característica. Si uno observa el momento en que Jesús llega, según Marta y María no era el más conveniente para ellas. De hecho no sólo Lázaro había muerto sino que ya hedía. No es el mejor momento para abrir el sepulcro y ver todo ese espectáculo. Ya no es el tiempo conveniente. Pero para Dios es el tiempo perfecto para demostrar su amor. Por eso el texto dice que Jesús lloró. Siendo un Dios de amor, él sabrá  mejor que es lo que te hace feliz y lo que te satisfará mayormente.

Así que debemos tener claro que todas las cosas que te suceden en el tiempo correcto, no necesariamente sucederán en el tiempo más conveniente de tu vida. Cuando Jesús nació era todo menos el tiempo conveniente para María y José.

Abraham se le pidió salir con un gran plan, en un momento oportuno pero no fue el tiempo más conveniente para él. Tenía 75 años.

A Moisés se le pidió regresar a Egipto en el momento oportuno, pero no en el más conveniente, regresaba dónde era buscado por asesinato. Y así podemos ver muchos ejemplos de este principio.

Así que el cuarto principio es que Dios usa tiempos oportunos que no siempre son convenientes para mí.

 Una quinta característica que vemos en el texto se desprende de la expresión: “Lázaro ven fuera” y de la expresión “desatadle, y dejadle ir” la cual dice Dios puede hacer algo en un instante en el momento oportuno.

Dios puede vernos y observar nuestra vida y llegar el momento oportuno. En ese momento Dios puede hacer algo dramático, repentino pero instantáneo y darle vuelta a toda nuestra situación en la vida y cumplir incluso nuestros mayores anhelos.

He aquí el punto, muchas veces queremos mantener esa relación, ese trabajo, ese proyecto en el momento incorrecto, con las fuerzas incorrectas y los medios incorrectos y seguimos dándole vuelta día tras día y simplemente no se está llegando a ningún lugar. Pero si espero el momento correcto de Dios él puede hacerlo instantáneamente.

Observe este pasaje Isaías 60:22: “DIOS: “Yo soy el Señor, así que cuando llegue el momento adecuado,  ¡haré que todo pase rápido!” (TEV). Usted puede estar esperando por algún asunto mucho tiempo, pero Dios lo puede solucionar en un instante y de manera rápida. Puede hacerlo en el pestañeo de un ojo.

¿Por qué comparto todo esto con ustedes? Porque el lugar más difícil donde uno puede estar es el cuarto de espera de Dios. Muchos de nosotros estamos de prisa y Dios no. Tengo prisa para graduarme, tengo prisa para casarme, todos se están casando alrededor mío, tengo prisa de expandir mi negocio, tengo prisa en adquirir un aumento una promoción. Tengo prisa en moverme, tengo prisa en alcanzar esa meta. Decimos “Dios me dio ésta idea…Señor el tiempo se va acortando” Me estoy quedando sin tiempo para realizar esto Dios…Dios no necesita demasiado tiempo. El esperará hasta el último segundo y completará mi sueño. Pero es difícil cuando concluimos que está tomando demasiado tiempo para que se de lo que quiero. ¿Por qué se tarda Dios? Hay dos cosas que vienen a mi mente por las cuales Dios se demora. Primero probar tu fe y segundo hacer crecer tu carácter.

Dios está más interesado en lo que te conviertes que en lo que haces. Cuando yo trabajo en mi sueño, Dios está trabajando en ti. Dios dice: “sí, quiero bendecir tu visión, pero no estás listo todavía para ella”.  Necesitas crecer, necesitas madurar en ciertas áreas de tu vida. Necesitas ser un verdadero hombre o una verdadera mujer.

Isaías 49:8 dice: DIOS: “¡A LA HORA CORRECTA, contestaré tus oraciones!” (NCV)

Cuando tenemos retrasos en nuestras peticiones, usualmente se generan emociones negativas en nuestra vida. Puede crear stress, puede crear enojo, puede crear envidia, puede crear frustración, puede crear lástima.

Muy bien que hemos visto hasta ahora…

Primero, que Dios tiene un horario oportuno para todo lo que nos pasa. Segundo Dios no nos dice los detalles de su plan por anticipado. Tercero  Dios nunca tiene prisa pero nunca llega tarde. Cuarto, Dios usa tiempos oportunos que no siempre son convenientes para mí y quinto Dios puede hacer algo en un instante en el momento oportuno.

¿Qué hacemos mientras estamos en el cuarto de espera de Dios?

Bueno en la Biblia Dios nos da cinco frases interesantes, las cuales son:

No temas

No te alteres

No olvides

No te canses

No renuncies

 Veamos cómo funcionan estos mandamientos  en cada una de las cinco áreas antes expuestas…

Cuando te enfrentes al horario de Dios…Él te dice  NO TEMAS

Jesús “NO TEMAS. Solo confía en mí. ”Marcos 5:36 (NTV)

“Confío en ti Señor. Tú eres mi Dios y mis tiempos están en tus manos”. Salmo 31: 14-15 (NVI)

“Te lo ruego, Señor, entonces cuando sea el momento adecuado, por favor contéstame y ayúdame con tu maravilloso amor”. Salmo 69:3 (NVI)

Cuando te enfrentes con los detalles de su plan…Él te dice  NO TE ALTERES

“¡Espera y confía en el Señor! NO TE ALTERES cuando otros prosperen o sus planes deshonestos tengan éxito. Y no se enoje ni se enoje, solo conduce a problemas”. Salmo 37: 7-8

“NO TE ALTERES o te preocupes. En lugar de preocuparse, ¡reza! Deje que las peticiones y los elogios conviertan sus preocupaciones en oraciones, dejando que Dios conozca sus preocupaciones”. Filipenses  4: 6 (Mes)

“Humíllense bajo la poderosa mano de Dios, ¡para que él pueda elevarlos justo EN EL MOMENTO CORRECTO!”  1 Pedro 5:6 (NVI)

Cuando te enfrentes el movimiento de Dios…Él te dice NO OLVIDES

Solo asegúrate de estar alerta. Manténganse atentos a ustedes mismos. NO OLVIDES  nada de lo que has visto. No dejes que tu corazón se aleje. Mantente vigilante mientras vivas. Enseña lo que has visto y oído a tus hijos y nietos.  Deuteronomio 4:9

Cuando te enfrentes con la inconveniencia del plan de Dios…Él te dice NO TE CANSES

“NUNCA DEBEMOS CANSARNOS  de hacer lo correcto y lo bueno, porque A LA HORA CORRECTA obtendremos una cosecha de bendición SI NO nos rendimos, o renunciamos”. Gálatas 6: 9

Cuando te enfrentes con la rapidez de Dios…Él te dice NO RENUNCIES

 Dios te está educando; por eso NUNCA DEBES ABANDONAR. Te está tratando como a hijos queridos. Este problema en el que estás no es un castigo; Es el entrenamiento, la experiencia normal de los niños… Hebreos 12:4 (The Message)

NO RENUNCIES, manteniéndose firmes en la fe, sabiendo que sus hermanos en todo el mundo están soportando la misma clase de sufrimientos. 1 Pedro 5:9

Espero que esta palabra te haga confiar en Dios, en que el está haciendo las mejores cosas de tu vida en su mejor momento…que este 2019 podamos sincronizarnos con el tiempo perfecto de Dios y experimentemos su mano restauradora.

Sin embargo nunca es tarde para dos cosas

 Regresar a Dios para reconciliación

AHORA ES EL MOMENTO OPORTUNO de cambiar tus caminos y volver a Dios para que él pueda borrar tus pecados y derramar lluvias de bendiciones para refrescarte”. Hechos 3:19 (Mes)

Recibir la gracia de Dios para salvación

“Jesús se dio a sí mismo para pagar por los pecados de todos. Él es la prueba de que Dios quiere que todos seamos salvos. Y esa prueba llegó en el MOMENTO CORRECTO”. 1 Timoteo 2: 6 (ICB)

“¡Esta hora es el MOMENTO CORRECTO para recibir Mi gracia! ¡El día de salvación es AHORA! ¡Hoy estoy listo para salvarte! “2 Corintios. 6: 2

Cuando se cumpla el tiempo…

 

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“…se le cumplió el tiempo”

Lucas 1:57

Esperar, que problema para el género humano. Queremos todo ya, no nos gusta que haya un tiempo de espera. Lo curioso es que la vida está llena de tiempos de espera. Esperamos en las filas de los bancos, en los asientos de los consultorios, en las líneas de tráfico, etc. Sin embargo una de las esperas más difíciles es aquella en la cual estamos pausados detenidos a que se cumpla una promesa que se nos ha hecho. A veces las esperas de Dios son largas y tediosas. Sobre todo si Dios mismo ha generado el cumplimiento de algo que deseamos pero que se está tardando. Para ser honesto, no me gusta esperar a que Dios cumpla lo que ha prometido. Es muy estresante simplemente no poder hacer nada para acelerar algo que necesitamos, que nos dé sentido, que nos supla nuestra satisfacción y felicidad pero que a Dios se le ha ocurrido llevarnos paso a paso. De hecho mi propia vida está esperando desde hace tiempo cosas que Dios me prometió y que a mi criterio (por lo menos no lo percibo) no se han cumplido. Cuando hay retraso en nuestra espera nos desesperamos, nos frustramos y muchas veces tomamos decisiones desesperadas y erradas, sino pregúntele al padre Abraham y a Sara su esposa.

Esperar en Dios no solo es difícil; a veces parece imposible. Queremos que las cosas sucedan en nuestro tiempo, según nuestros planes. Pero Dios no obra de acuerdo a nuestros calendarios, y si esperamos que él lo haga como queremos, es ahí cuando vienen las decepciones. Dios tiene una visión más grande de los eventos de la vida, y su punto de vista, sus planes y sus tiempos, son perfectos y santos, porque él es perfecto y santo. El salmista nos dice que “En cuanto a Dios, perfecto es su camino” (Salmos 18:30). Si los caminos de Dios son “perfectos”, entonces podemos confiar en que lo que él haga, sea cual fuere su tiempo, también es perfecto. Cuando llegamos a comprender esa realidad, no solo va a ser menos difícil esperar en Dios, sino que se convertirá en alegría.

En el caso de Elizabet la espera está a punto de terminar, y el texto en Lucas 1:57 dice: “se le cumplió el tiempo”, la expresión en el texto griego da la idea de perfección, de momento exacto con un pleno cumplimiento sin falta alguna. Y es que cuando Dios cumple su palabra el tiempo es perfecto y completo, no nos faltará nada.

¿Qué sucederá en nuestras vidas cuando se cumpla el tiempo de Dios en nuestras vidas?

Primero, entrarás en una nueva visión  de mover…observe que el texto usa en castellano (y en griego también) tres frases, a saber, “cuando” (2 veces) y “aconteció”. Estas tres palabras nos hablan de movimiento.  Dos de ellas son iniciadoras de moveres y la tercera es un resultado del mover. ¿En qué tipo de mover esta Elizabeth hoy? El primero, es un mover de cumplimiento.  El texto dice  que “se le cumplió”. Observe la expresión en forma pasiva. Elizabeth nos es la que produce el cumplimiento es Dios y sus procesos naturales como sobrenaturales los que hacen crecer lo que Dios ha prometido cumplir. Este cumplimiento tiene dos elementos la semilla la fructifica Dios y es la dimensión sobrenatural porque Elizabeth era estéril y el embarazo se da por un proceso natural. No podemos desvincular estos dos conceptos de un mover de cumplimiento. La obra humana sujeta a la obra de Dios. El segundo, es un mover de alumbramiento.  El texto dice tiempo de “alumbramiento”. La frase en griego se refiere a dar fruto nuevo, a sacar a la luz lo que se había hecho en lo secreto. Es un tiempo de producir un nuevo estilo, un nuevo modelo. O quizás dar a luz el modelo que tiene el nombre de Dios y su distintivo. Este nuevo alumbramiento desafiará lo tradicional (Zacarías) e instaurará un nuevo estilo de Dios (Juan). El tercero es un mover de anunciamiento. El texto continúa diciendo “cuando lo oyeron los vecinos y los parientes”. Es muy importante entender que estas dos audiencias son las más íntimas de anunciar que Dios está obrando. Son las más difíciles de impactar debido a que simplemente nos conocen más íntimamente. El mover de Dios anuncia impacto en la sociedad y en los núcleos más difíciles de alcanzar, de convencer y de impactar.

Segundo, entrarás en una nueva convicción de dar… Lucas establece que Elizabeth dio…un hijo… ¿Qué representa este hijo para Zacarías y Elizabeth? Representa primero su realización.  Es decir al fin después de tanto tiempo ellos podían culminar su vida con algo que habían deseado toda la vida, tener un hijo. Con este hijo estaban completos y realizados. En segundo lugar representa su reputación. La narración muestra en el texto la expresión “engrandecido para con ella”.  Es un momento que por las circunstancias del embarazo y el nacimiento, el “rating” de Elizabet y Zacarías estaban por lo alto. En tercer lugar representa su aportación.  Una de las grandes preguntas que muchos de nosotros podemos tener es ¿cuál será mi legado? ¿Qué voy a dejar en este mundo? Muchos piensan que su mejor legado es estructuras, otros piensan que son imperios económicos, otros quieren ser recordados por lo famosos que fueron en lo intelectual, en el arte, en el deporte. Sin embargo pocos se definen en heredar mejores personas, con valores, etc. Por cierto se dio cuenta que la aportación exitosa no se define en términos cuantitativos sino en términos cualitativos. No son un montón de hijos los que tuvieron Elizabet y Zacarías sino uno solo, pero ¡qué hijo!

La realización, la reputación  y la aportación son tres elementos importantes en la vida de la iglesia hoy y en las agendas personales de miles de cristianos. Pero hemos confundido los valores de estos tres conceptos. Hemos perdido el rumbo con respecto a la realización de la iglesia, de la vida cristiana y lo definimos en términos muy nuestros y no en los términos de Dios. Dios le dijo a Zacarías que tendría un hijo pero que tuviera mucho cuidado en llamarlo como él, porque el proyecto no era de él, era de Dios y por eso se llamaría diferente, al estilo de Dios. Nuestra realización no se define en términos logros sino en términos en una vida de obediencia a Dios.

En segundo lugar que de nuestra reputación? Queremos ser aceptados por la gente por la sociedad, por eso usamos los estándares que la sociedad utiliza para destacar la reputación. Dinero, popularidad, títulos, propiedades, etc. Son de las muchas cosas que acostumbramos a exhibir para decirle al mundo que tenemos una gran reputación.  Nuestra reputación no se define en términos de exhibición sino en una relación de intimidad con Dios.

¿Finalmente que nuestra aportación? Cuál es el legado que dejaremos en este mundo? ¿Plata, edificaciones, conocimiento, recuerdos y memorias humanas? Debemos entender que nuestra aportación no se define en términos de cantidad sino de calidad de vida.

 

Hemos visto que cuando se  cumpla el tiempo de Dios entraremos en un nuevo mover, en nuevo dar pero finalmente en un nuevo celebrar.

El pasaje habla de que la gente se regocijó con la experiencia el alumbramiento de Juan. ¿Cómo es la celebración entre nosotros? ¿Por qué pareciera que hemos perdido el gozo y sólo somos condenadores y exhortadores  de la gente? En el texto se presentan varias maneras de celebrar. Maneras a las que estaba acostumbrado el contexto en el que se desenvolvían Zacarías y Elizabet.

El primero es un celebrar eventual. Este tipo de celebrar gira alrededor del evento. Para los parientes y vecinos  de Zacarías se podían alegrar por el evento de un nacimiento en el contexto de una pareja que no había tenido hijos. El evento es peculiar pero no es lo que genera una celebrar genuino, porque está centrado en lo que nos pasa.

El segundo es un celebrar tradicional. Tanto Zacarías como Elizabet, cumplen con la ley de Moisés. Con sus tradiciones quieren honrar a Dios. Lo que ellos no saben que aunque buenas tradiciones el nuevo mover de Dios creará una nueva tradición espiritual que superará lo que habitualmente se hacía. Es obvio que la circuncisión era un rito judío de dedicación a Dios, pero la narración decía que Juan “sería lleno  del Espíritu Santo desde el vientre de su madre” por lo tanto ya estaba dedicado y era espiritualmente acepto a Dios antes de la circuncisión. Este rito era innecesario para la espiritualidad del nuevo mover. Se hizo caduco y desaparecería la cosmovisión judía. Cuando nos daremos cuenta que el tiempo ya pasó y lo que era necesario en otros tiempos y forman parte de nuestra tradición ya no forman parte del nuevo mover de Dios. Este celebrar tradicional está centrado en lo que nos ata.

El tercero es un celebrar convencional.  La gente le llamaba “Juan”, este era el pensamiento convencional.  La lógica convencional decía que si el primer hijo era varón era natural que llevara el nombre del padre. ¿Por qué la gente le gusta llamar de una manera natural lo que es sobrenatural? No podemos de darnos el lujo de permitir que la gente, la presión social del mundo describa y designe a nuestro celebrar como algo natural cuando es  algo que es esencialmente espiritual y sobrenatural. No podemos usar la lógica humana para definir la adoración y el mover del Espíritu Santo en nuestras vidas personales como eclesiales. Este celebrar convencional está centrado en lo que nos gusta.

 

Cuarto  es un celebrar espiritual. ¿Cómo se es espiritual en la celebración? ¿Cómo se es piadoso en medio de la alegría y el gozo de la adoración? Tres elementos son importantes en el desarrollo del pasaje. En este pasaje un celebrar espiritual es primero sorpresivo. La expresión “todos se maravillaron” es importante. ¿Qué es maravillarse? Es sentirse abrumado, sorprendido y traumado. (De hecho la palabra thaumazo en griego es raíz de esta palabra en castellano). Una celebración espiritual sorprende, cautiva y maravilla al ser humano. Se maravilla de que Dios la oiga y la acepte. Se maravilla de que hay diferentes maneras de contar las maravillas de Dios. Mientras Zacarías estaba limitado, por el habla su corazón no estaba limitado así que podía celebrar de diferentes formas creativas. Lo hizo usando el medio escrito.

En este pasaje un celebrar espiritual segundo expresivo. El vrs. 64 dice que “su boca fue abierta” y se le soltó la lengua  “habló bendiciendo”. Cuantas formas de expresar. No nos gusta la gente expresiva y bulliciosa. Creemos que mientras más silencio hay en nuestras culturas eclesiales más presencia y reverencia de Dios. No concebimos un Dios alegre, bailando y silbando, tal como lo describe la Escritura. (Zacarías 10:8; Sofonías 3:17). La expresión hablar es una expresión que demuestra fluidez en el hablar y con rapidez. Pero luego no se trata de un hablar sólo palabras humanas o sin entenderse sino que la expresión “bendiciendo” es la palabra elogio de donde viene en castellano nuestra palabra para elogio. ¿Qué es elogiar? Decir cosas favorables de una persona o de una cosa, resaltando sus cualidades o méritos. En ese sentido de quien decimos cosas favorables, y debemos resaltar sus cualidades y méritos es de Dios. Él es el centro de nuestra expresión.

 

En este pasaje un celebrar espiritual tercero es proclamativo. Me impresiona la manera en que Lucas pone el impacto de este nuevo celebrar. Usa la expresión “se llenaron de temor”, proclamamos el temor de Dios. Usa la expresión “se divulgaron” divulgamos el diseño de Dios. Y tercero dice “guardaban en su corazón”. Afectamos el destino de las personas.

Entonces este celebrar espiritual está orientado a lo que Dios busca.

 

Me encanta que la narración en el vrs. 66 termina diciendo: “Y la mano del Señor estaba con él”.

Necesitamos que nuestro tiempo de cumplimiento sea guiado, dominado y ejecutado por Dios.

Hemos visto entonces que cuando el tiempo de Dios se cumple hay un nuevo mover, hay un nuevo dar, y hay un nuevo celebrar.

Vienen días en que no podremos parar este tiempo de Dios. De hecho me temo que ya está en cumplimiento y hemos dado a luz una nueva generación de personas que respetarán el proyecto de Dios y se involucrarán activamente en él. Ojalá que la mano del Señor esté con nosotros en este proyecto.