…Los Juniors evangélicos….

pirruris

 

Hay una corriente  que cada vez más me incomoda entre las iglesias más conocidas de mi país El Salvador.  Por muchos años ha habido líderes cristianos que han levantado imperios  cristianos, negocios evangélicos con el título de Iglesias Evangélicas.  En este país  no son desconocidas  las excentricidades de uno de los líderes más populares evangélicos. Sus actitudes, sus mujeres y su adicción a los temas sexuales no sólo de una manera práctica sino en el púlpito.  Y la manera que ese modelo se perepetua en la práctica de la mayoría de sus seguidores.  Pero quizás eso sería lo más grotesco de varios pastores populares de mi nación. Lo que me preocupa es la proliferación de nuevos líderes que han heredado el imperio  y que se denominan los Juniors. Si uno hace un inventario muchas de estas iglesias hoy la pastorean los hijos de los creadores de esos ministerios. ¿Y quye hace? ¿Cómo lo hacen? Pues simplemente son en su mayoría personas sin un carácter y con mucho poder, debido a que heredaron el poder de sus progenitores.

¿Qué tan dañino es esta práctica?  Lo será si simplemente es un traspaso de negopcio y no un llamamiento de Dios. ¿Cuál es el peligro de heredar un ministerio sin tener un compromiso con Dios? ¿Cuál es el peligro de ser un Junior de Papi  y no un Junior de Dios?

La porción de 1 Samuel 2:12.4:1 nos advierte ese gran peligro.

Me gustaría que lo observaramos desde los dos modelos presentados en este texto.  Primero los Juniors de Elí  y segundo el Junior de Ana.

El primero se podría decir como una herencia sin carácter y el segundo un carácter sin herencia.

En primer lugar veamos la herencia sin carácter.

Si uno observa la Biblia describe a los hijos de Elí de una manera muy directa con respecto a su ética personal y ministerial. El vrs. 12 del capítulo 2  dice una curiosa  frase: “los hijos de Elí”.  No dice Ofni y Finees. Simplemente son hijos del líder  a quién sí menciona. Así que ellos son un reflejo de lo que su padre es. Podemos ver entonces que aquí se habla de un tropiezo  ministerial. En segundo lugar la frase que Dios utiliza en el texto “hombres impíos” y esto se puede tradcuir literalmente como “hijos de Belial”. Belial significa malvado, destrucción. El salmista usa Belial como sinónimo de muerte  (Salmo 18:4). ¡Qué contraste! Son “hijos de Elí” físicamente pero son “hijos de Belial” espirtualmente. Esto es un tropiezo  espiritual. ¿Cómo puede pasar esto?  No sólo era inmoralidad sino que no entrenó a sus hijos para conocer a Dios. Se veía su ausencia de espiritualidad por la forma en que ministraban los sacrificios. Esto hacía tropezar a todos los Israelitas (v.14) y Elí jamás dijo nada. En tercer lugar existía un tropiezo  material. El texto nos hace observar que los hijos de Elí tenían todo. No había carestía, abundaban en bienes. Eran hijo de un sacerdote que tenía toda ventaja material e institucional. Elí tenía hijos que era buenos para nada. El vrs. 22 dice que Elí era “muy viejo” y el pecado de sus hijos ya muy avanzado.  Así que ya era tarde para corregirlo. Dios le envía una palabra profética y le hace varios señalamientos de su mentalidad materialista. Primero le hace ver que las personas que no quieren sacrificarse para Dios son las que olvidan  todo lo que Dios ha hecho por ellas. Nuestras generaciones hoy son más avanzadas , tienen más recursos y tecnología pero paradójicamente tenemos menos impacto en la sociedad que la iglesia emergente del NT.  Y se debe a que olvidamos a lo que Dios ha invertido en nosotros. Y se nos olvida que debemos hacer grandes sacrificios en dependencia de El para hacer la diferencia en este mundo. Dios le encara a Elí diciéndole “mira todo lo que he hecho “ y ¿tú ni siquiera has podido estorbar a tus hijos? Corregir su pecado? ¿Extirpar su rebelión? ¿No pudiste controlar los servicios en el templo? ¿Qué hiciste con lo que te dí?  Por otro lado la frase “engordandoos” es un recriminación de Dios por el hecho de que una de las razones por las que no había estorbado a sus hijos era que el mismo había participado de los beneficios de las prácticas de ellos.  Y Dios le va a pasar la factura. La primera gran meta en mi hogar no es ser un padre “nítido o buena onda” sino promover la santidad en su casa.  ¡No debo amar a mis hijos más que a Dios! Ahora Dios le dice que si el ha honrado más a sus hijos que a El entonces el no tiene porque honrarlo.  Dios le dice “será rechazado” Es decir aquellos que no me quieren serán rechazados no importa su currículo, su estatus, su título su procedencia.  Dios dice “Yo honraré a los que me honran” en otra forma de traducirlo podría decir “Yo daré peso a los que me dan peso a mí”.

Por lo que he estado percibiendo en nuestras iglesias evángelicas, la gente piensa que automáticamente Dios va a respaldar a un Junior porque su padre le haya traspasado el imperio. Pero Dios descarta este tipo de procedimiento.

En segundo lugar veamos la el carácter sin herencia. (2:18)

Samuel por otro lado era diferente  y establecía en medio  de un desastre de hogar como el de Elí. La expresión “y” en el vrs. 18 en realidad en el original es “pero”. Allí está el contraste . Un pequeño que ministra en la presencia del Señor. Lo hace con su vestimenta, su trabajo, y su relación con su familia.  Es curioso que mientras Elí es descuidado con el ministerio de sus hijos, Ana es cuidadosa con el ministerio de Samuel. Elí es un ausente presente, mientras que Ana es una presente ausente.  Según el texto por lo menos Ana sostuvo 5 años a Samuel para que se desarrollara en su servicio a Dios.  El vrs. 7 dice  “Y Samuel no había conocido aún a Jehová, ni la palabra de Jehová le había sido revelada” Y es que el principio que se puede establecer aquí que un ministro de carácter es aquel que parte de una relación íntima de cara a cara con Dios. No es suficiente hablar de Dios teniendo heredados los elementos. Es decir hablar de Dios porque se hereda un traje de pastor, una iglesia llena y un ministerio activo no es suficiente para hacer un ministerio de carácter.  Me encanta la expresión del vrs. 10: “se paró” Es ¡Dios en mi cuarto!  Piénselo es inmenso! Dios le dice algo grande. Es demasiado raro que Dios se muestre en tu cuarto y no solo se muestre sino que es el cuarto de un niño y comience a platicarle de lo que va hacer. Y si lo piensa se trata de un niño de apenas 12 años. Lo hace con este chico ¿Y quién es este chico? Es el hijo de una madre quebrantada, dañada que estaba comprometida  y que dijo “yo voy hace una diferencia con mi vida y con la de mi hijo”. En contraste , que los hijos de Elí tenían todo, que no tenían ninguan carestía, y abundaban en bienes  encontrmoa a una mujer  que hacía sacrificios para sostener a su hijo y poroveerle para el minsiterios. Si nota el texto dice que ella “hacía” una túnica. No dice que “compraba”. He aquí unos sacerdotes que tienen toda la ventaja están a punto de ser sustituidos por un niño que no tiene gran ventaja pero que ama a Dios.

¿Qué es más importante la herencia evangélica ministerial sin carácter espiritual? O la ¿el carácter espiritual sin herencia evangélica?  Pues por lo que este pasaje ha mostrado es lo último lo más valioso.

¿Qué le depara a la Iglesia evangélica con este fenómeno de los Juniors que heredan un imperio evangélico? Bueno si lo han heredado sin carácter serán sustituidos por los que tienen carácter  y no han heredado nada. Así sea…soli deo glori…

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Tres convicciones en tiempo de esterilidad…

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Es bueno ser cristiano  pero a veces o quizás la mayoría de veces es muy difícil. Mucha gente nos impresiona con discursos como si todo estuviera bien en su vida y andan caminando entre las nubes. A veces es pura farsa y está lejos de la realidad. La vida cristiana muchos tiempos en los cuales son etapas difíciles. Cuando la oposición viene a la vida de los creyentes, es doblemente doloroso  e incomprensible. Es muy difícil de encontrarle una respuesta al porque esos tiempos difíciles. Es una pesadilla experimentar la dificultad, sentir que me estoy hundiendo y sin embargo Dios no hace nada. Es muy doloroso experimentar muchas veces que el Dios que te salvó del pecado, muchas veces no está dispuesto a salvarte  de las luchas no del dolor de las pruebas. ¿x qué? Muchas veces las penas que llevamos son día tras día, semana tras semana, mes tras mes y años tras años. Le clamamos a Dios y le decimos llévate esto por favor, y Dios parece decir: “te voy a dejar allí y no voy hacer nada” Eso parece ser cruel y es una de las razones principales  por las cuales la gente comienzan a tener crisis de fe.  Pueda ser que la vida de algunos sea maravillosa, pero le garantizo que tarde o temprano habrá  tiempos difíciles que deberemos enfrentar.

En el 1 Libro de Samuel  encontramos la historia de Ana, en donde por años su vida era injusta y Dios no hacía nada.

La convicción de una Perspectiva Mayor en la vida.

Uno, Ana estaba cerca de Dios pero Dios estaba lejos de ella.  Su plan es prioritario. Es interesante que Ana se dirige a Dios por su nombre y no por su título. Usa Jehová, y cuando se usa el nombre de Dios es más importante que usar un título. ¿Por qué Dios hace eso? ¿Por qué los que están más cercanos “no tienen”?

Dos,  Ana  era preferida pero no querida. Su presencia es prioritaria. Este tipo de experiencia se podía incluso asociar con el trato de Dios. Penina que era una mujer con actitudes dañinas tenía hijos pero ella no. ¿Por qué Dios le da a otros y no a mí? ¿Será que sentía lo mismo con Dios y por eso tenía amargura? ¿Qué es lo que más te importa de mí Dios? ¿Qué tan querido uno se siente por los que dicen amarlo a uno? Porque uno puede experimentar aprecio pero no un aprecio total.

Tres,  Ana deseaba y Dios cerraba. Su promesa es prioritaria.  Dice el texto que “Dios no le había concedido tener hijos”. El término en hebreo es “cerrar”, es la expresión hebrea “sagar” que significa clausurar, encerrar, aprisionar. El uso más generalizado  del verbo indica “el cierre de puertas y portones”. Génesis 19:10 y Josué 2:7. El sentido más extremo aparece en Job 11:10. El texto dice que el cerró el vientre. Lo que viene a demostrar que no es una esterilidad orgánica sino teológica. ¿Por qué Dios hace esto? Pues es obvio que lo hace con una perspectiva mayor. En medio de la esterilidad y los problemas de la vida debemos tener una perspectiva mayor tal como la tiene Dios. En este momento no hay ninguna evidencia que Ana se imaginara lo que Dios estaba haciendo. Dios sabía que llegaría un momento en que Israel pidiera un rey, pero antes de eso Dios tenía que levantar un profeta. Samuel sería el prototipo del profeta, el ADN de todos los modelos proféticos de Israel. Dios tenía un plan mayor y no tenía tiempo para dar explicaciones de porque estaba haciendo eso en la vida de Ana. C. S. Lewis escribió en un libro sobre la pérdida de su esposa lo siguiente: “Dios es una buena persona, por tanto lo que sufro, debe ser parte de un plan superior o de lo contrario Dios sería malo”. Por fe debo decir que cuando no veo a Dios  en mis pruebas: “Dios está haciendo algo grande”. Esa es la perspectiva correcta.

La convicción de la Persona correcta en la Vida

 Debemos entender que en esta vida, sólo hay uno que puede consolarlo. No espere mucho de la gente, Dios puede usar la gente pero la solución no está  en el terapeuta, el amigo, la mamá o en el esposo. Si realmente queremos encontrar fuerza, poder y ánimo mientras estamos confrontando los hechos de la vida lo encontramos en oración y comunión con Dios. Ana no halló consuelo en las cosas, no halló consuelo en el matrimonio, no hallo consuelo en el esposo y no halló consuelo en el sacerdote Elí. Tendemos a descuidar nuestra vida de oración cuando estamos desconsolados. El dolor seca nuestra vida de oración, pero cuando de veras oramos, derramamos  nuestra alma al Señor y encontramos confort  y descanso y así lo hizo Ana. La expresión aparece en el vrs. 18 “no estuvo más triste”. La expresión “paneim” significa rostro. La expresión se debe traducir  “ya no pareció la misma” o “su cara tenía otro aspecto”. Aunque todavía no tenía hijo, pero si había engendrado una promesa. Estaba “embarazada de la promesa”. Al derramar su alma se refiere a constancia e intensidad. Quizás eso es lo que Dios quería, mejorar la vida de oración, la constancia y la intensidad de esa disciplina.

La convicción la Promesa correcta en la Vida

En medio del dolor Ana hizo una promesa. El verdadero reto está aquí  (v.22) La frase “solamente Jehová cumpla su palabra”, está escrita de una manera interesante en el hebreo. Se puede traducir “Haga El Señor tu palabra buena”. Parece que es un recordatorio para que Ana no se olvide cumplirle a Dios una vez que ella tenga a su hijo.  Ana tuvo muchas razones para no cumplir su voto.  Pudo haber esperado un poco más antes de enviarlo. Recuerde que la promesa de Ana se la hizo a Dios y no hay una evidencia que Dio le haya respondido de que aceptaba el hecho de que Samuel se dedicaría al ministerio.  A pesar de ese silencio de Dios, Ana no se olvida cumplir su palabra y promesa hecha a Dios.

Dios toma nuestros compromisos seriamente. Debemos ser fieles a Dios cuando él es fiel con nosotros. Ana nos demuestra que Dios responde nuestras oraciones. Es tiempo de grandes oraciones  y acciones de gracias a Dios.

…Maná, agua de la roca y codornices de vez en cuando….

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Deuteronomio 1: 19-26

Para ser honesto, he pasado por muchos años (11 años ) en lo cuáles sólo he vivido del maná, agua de la roca y de vez en cuando codornices. Pero no he disfrutado de mi tierra de bendición. Ahora lo que no sé, es si  voy a disfrutar en esta vida un tiempo o de plano me conformo con “saludarla y verla de lejos” tal como lo hicieron algunos de los heróes de la fe que aparecen en Hebreos 11.  Tengo la sospecha que a usted le pasa igual. Lo que no me queda claro es si así será todo el peregrinaje o al igual que Israel voy camino a un mejor lugar (no me refiero al cielo, porque eso ya lo sé) en este tiempo que Dios todavía me conceda de vida.

Israel vivió tiempos similares y quisiera creer que lo mismo me pasará a mí y a mi familia. Todavía queda esa esperanza.  Y tengo la esperanza que a usted le pase lo mismo. Lo deseo con todo mi corazón. Sin embargo a medida que vamos avanzando en años, el panorama, como que se oscurece y el amanecer de un nuevo día, de un mejor día huye de mi perspectiva de peregrino. Así que a lo mejor somos compañeros contemplando un ocaso en la vida, pero resulta que el sol que se oculta siempre vuelve a salir.

De la misma manera en que el desierto mismo nunca fue parte del destino prometido a Israel, el maná tampoco era parte del propósito final de Dios. Aunque cantamos sobre el maná y romancemos el milagro del pan que caía del cielo, es importante recordar que Dios siempre había prometido algo mejor. Nunca le dijo a Moisés o al pueblo de Israel: “Les brindaré maná del cielo cada mañana”. No; más bien, les prometió leche y miel. Es por ello que el maná dejó de caer el día en el que comieron por primera vez del fruto de la tierra (vea Josué 4:12). El maná era una sustancia como obleas con un ligero sabor a miel, pero la promesa era una tierra donde fluía la miel, así que el maná sólo era una muestra de lo que estaría disponible sin medida si perseveraban; sencillamente estaba cebando su apetito por lo que en realidad quería darles. Las raciones de emergencia no hubieran sido necesarias de no haber sido por la incredulidad obstinada de Israel. En su bondad, Dios nos da, aun cuando vivimos por debajo de su llamado para nuestra vida.

Hasta este momento de mi historia personal, ministerial y familiar, tenemos testimonios estilo desierto en los que se habla de la manera en que Dios intervino en el último momento y proveyó para cubrir una necesidad básica como: “Estaban a punto de echarme de mi casa, pero de la nada alguien nos envió un cheque”, por ejemplo, o: “Estaban a punto de cortarme el servicio telefónico y el Señor nos ayudó”. Testimonios de este tipo, en verdad, atestiguan la bondad de Dios y es importante que sean contadas, pero me he preguntado si eso es el diseño original que Dios quiere para mí. Para ser honesto estoy empezando a convencerme  que están por debajo de lo que Dios tenía en mente para mí inicialmente. ¿Entonces porque tanto tiempo sin experimentar la plenitud de Dios? Sinceramente, no lo sé. Y tampoco sé porque a usted también.  Intuyo algunas cosas pero no puedo ser concluyente en lo que he leído en su Palabra.

Como en el caso del maná, nos encanta cantar e inspirarnos con el agua que brotó de la peña, pero de igual manera, esa bendición tampoco le fue   prometida al pueblo de Israel. Si el pueblo de Dios hubiera sido obediente a sus intenciones, nunca habría habido necesidad del agua de la peña, pues fue un milagro de emergencia que no tenía porqué haber sido necesario:

“Porque Jehová tu Dios te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y montes”. Deuteronomio  8:7

Todo el tiempo, Dios le habló a su pueblo de una tierra en la que no había sequía, una tierra de donde fluía abundantemente todo tipo de agua: había arroyos y fuentes y manantiales y, como si no fuera suficiente, había suficiente lluvia del cielo; en verdad era una tierra como ninguna por la que hubieran pasado antes.

Esto me ha hecho pensar en que Dios nos brinda muchas veces  avivamientos de emergencia para saciar nuestra sed, nos da agua en el desierto para evitar que el viaje espiritual  carezca de sentido; pero en la tierra prometida, en la promesa de Dios, la atmósfera de respaldo es constante y es siempre mayor.

¿Cuándo sabemos que vamos camino de la bendición? ¿Cuándo superamos la etapa de maná, agua de la roca y a veces codornices?

Quisiera tomar esta porción de Deuteronomio para poder entender las señales en el camino a la bendición.

La  primera señal esta relacionada con mi obediencia. La palabra clave está en el vrs. 19: “Como Jehová lo mandaba” (BLA).

Si el hombre llega a la tierra de bendición  o no depende de su  obediencia al Señor Y es que debemos entender que la obediencia es la puerta de entrada a muchas bendiciones maravillosas.  No olvide que la obediencia ( que es el pensamiento central  de Deuteronomio) es un  llamado del pasado, un  deber del presente y una  garantía del futuro.  Este tipo de obediencia es práctica es tomar la decisión a pesar de la evidencia. Es una decisión ante la oposición. Si observamos Canáan era grande, arenosa pero peligrosa. Dios les dijo que los llevaría a un lugar de bendición pero de oposición. En ese sentido era peligroso. (Dt 1:31-33) ¿Porqué en este tiempo hemos dejado de enfrentar el peligro? Vivimos en un mundo muy peligroso. Yo vivo en El Salvador, un país altamenmte violento y peligroso. ¿Eso nos debe parar de obedecer a Dios? Pienso que no.

Voy camino de la bendición a pesar de la oposición por medio de la obediencia. En el trabajo de Dios hay muchas razones para el coraje. Dios esta con nosotros. Como hijos de Dios, nuestra causa es su causa. Él ha prometido la victoria, y Él es capaz de cumplir su promesa en el Hijo de Dios. Tenemos esta seguridad: “Él es capaz de salvar para siempre a aquellos que se acercan a Dios a través de Él, ya que Él siempre vive para interceder por ellos “(Hebreos 7:25). No hay límites para el poder de Jehová o lo que podemos hacer como Sus hijos cuando creemos en su respaldo. El pasado debería haber alentado Israel a avanzar con coraje y audacia para ingresar a su herencia que les prometió el Dios Todopoderoso del universo.

La segunda señal está relacionada con mi experiencia La palabra importante en el texto está descrita por la frase “ Yavé pone a tu disposición todo este territorio.”  (BLA). Experiencia, del latín experientĭa, es el hecho de haber presenciado, sentido o conocido algo. La experiencia es la forma de conocimiento que se produce a partir de estas vivencias u observación.[1] En este sentido cuando Moisés relata esto en Deuteronomio, parte de un relato relacionado con la experiencia anterior. ¿Qué tipo de experiencia es la valiosa , que nos ayudará a poseer la tierra que Dios nos ha dado? Israel podía a estas alturas tener tres tipos de experiencias.  La primera es una experiencia de acumulación. Este tipo de experiencia es la que ha vivido cronológicamente. Las personas acumulan años, conocimiento, inteligencia pero no necesariamente han aprendido las lecciones.  Esta nueva generación había acumulado 40 años, 14,600 días, 350,400 horas, 21,024,000 minutos 1,216,440,000 segundos. Todo eso eran “sus horas de vuelo”. La experiencia de acumulación nos muestra nuestra convivencia espiritual. La segunda es una experiencia de asimilación. Esta es aquella que las consecuencias y resultados inmediatos a corto plazo nos dan una enseñanza o nos demuestran que una decisión fue acertada o equivocada. Me parece interesante observar la frase en el texto: “…me pareció bien esa propuesta…”(LBA). Déjeme contarle algo importante con respecto a esto. Dios les había dado la orden de poseer la tierra. Sin embargo a la hora de comenzar la conquista Moisés recibe una propuesta estratégica del pueblo. Esta propuesta era orquestada por los líderes, pero más adelante en el libro de Números Moisés consulta a Jehová y Dios lo autoriza. Sin embargo la autorización de Dios no era para ver si podían conquistar la tierra, sino para ver por dónde podían conquistar la tierra. El problema de gente que propone algo en la obra de Dios no es para agilizar el trabajo de la obra sino para buscar un cuota de poder e influir. Note que los que hicieron la propuesta luego son los que cuestionan a Moisés y se quieren regresar junto con el pueblo para Egipto. Me parece interesante que la propuesta en realidad sirvió más de obstáculo que de beneficio. Tomar en cuenta a la gente para la obra de Dios es bueno, opero hay que tener mucho cuidado con el poder que se le otorga o se sobre malentiende al dárseles oportunidad de opinar. Curiosamente, Josué aprendió la lección y cuando le tocó porque uno observa en Josué 2:1 que el envía espías, pero la decisión la toma él, los envía secretamente y solamente dos. No quería cometer el mismo error de Moisés.  La experiencia de asimilación nos muestra nuestra conveniencia espiritual.

La tercera experiencia es una experiencia de adquisición.  Es el tipo de experiencia que nos lleva a capitalizar la acumulación, la asimilación para traducirla en una crecimiento espiritual con Dios o de adquisición de una mayor dependencia de Dios. La experiencia de adquisición nos muestra nuestra consistencia espiritual.  Si observamos los Israelitas se intimidaron ante el reto que tenían por delante. Dios les urge a entender que ellos podían ser vencedores a pesar de los gigantes porque su consistencia espiritual no dependía de su estatura, vigor, recursos y habilidades sino del poder de Dios. Dice el texto en el vrs. 31 “El Dios que los conduce a ustedes peleará por vosotros como ya lo hizo en Egipto” Note que el argumento que Dios les da es consistente. Si ya lo hizo una vez con una nación poderosa, lo volverá hacer. Ya habían tenido una experiencia de victoria por lo tanto ya tenían un registro de la consistencia de Dios al llevarlos a la bendición.

La tercera señal está relacionada con mi consecuencia. Dios les amonesta hablando de que simplemente no hicieron caso y por eso tuvieron consecuencias muy fuertes en su vida. Vince Abner ha dicho: “No es suficiente  mirar hacia arriba los pasos que debemos seguir; sino que también debemos subir las escaleras “. Israel ahora estaba listo para subir las escaleras y cumplir las promesas de Dios (1: 7, 8). [2]

Por lo tanto, Moisés exhortó a la gente a que “suba, tome posesión, como el Señor, el Dios de tus padres, ha hablado para ti “(1:21). Como Israel estaba a la entrada de la tierra prometida Moisés los alentó con el palabras: “No temas ni desmayes” (1:21). Todas Los grandes líderes ven más allá de los obstáculos el objetivo, porque se dan cuenta de que muchas personas solo ven los obstáculos. La fe en Dios y en sus promesas siempre ha sido y siempre será un requisito previo para vencer nuestros problemas y dificultades en vida. En el trabajo de Dios hay muchas razones para el coraje. Dios esta con nosotros. Como hijos de Dios, nuestra causa es su causa Él ha prometido la victoria, y Él es capaz de cumplir su promesa En el Hijo de Dios tenemos esta seguridad: “Él es capaz de salvar para siempre a aquellos que se acercan a Dios a través de Él, ya que Él siempre vive para interceder por ellos “(Hebreos 7:25). No hay límites para el poder de Jehová o lo que podemos hacer como Sus hijos cuando creemos en su poder El pasado debería haber alentado Israel a avanzar con coraje y audacia para ingresar a su herencia que les prometió el Dios Todopoderoso del universo.

Después de evaluar este texto, siempre me quedan muchas dudas. A pesar de que Dios ha prometido su total respaldo, a veces como que se tarda en hacerlo. Sin embargo hemos visto que Dios envía señales que nos pueden advertir que vamos camino de la bendición. Sé que hay señales que no debe perderme al caminar con Dios. La primera señal es la de la obediencia. No puedo buscar a Dios y tratar de heredar si no vivo en obediencia.  La segunda señal está relacionada con mi experiencia. Camino a la bendición Dios va a medir como he asimilado las experiencias. Tres tipos de experiencias se plantean en el peregrinar. La primera es una experiencia de acumulación, esta experiencia todos la llevamos queramos o no. La segunda experiencia es la de la asimilación. Es el tipo de experiencia que nos hace aprender y tratar de ser sabios. La tercera es la experiencia de adquisición. Esta experiencia nos lleva a capitalizar nuestro caminar con tipos de aprendizaje con Dios y para Dios. Que tanto he madurado espiritualmente es la meta de este tipo de experiencia.

En tercer lugar camino a la bendición Dios también quiere que evaluemos la consecuencia tanto de obedecerle en lo que nos manda como en desobedecerle.

Espero estar en camino a mi bendición, espero comer de la tierra que fluye leche y miel en este tiempo que me resta.

Te hubieras sentido seguro al ingresar al tierra prometida, o hubieras querido más ¿información? ¿Lo harías con anticipación? ¿Marchas a la “buena tierra”? Aprende del error de Israel “Camina por fe, no por vista” (2 Corintios 5: 7) y con alegre anticipación enfrenta el futuro!

Por lo demás necesito que usted entienda estas señales y probablemente va caminando en la misma dirección. Quiero que me llegue el tiempo de disfrutar del fruto de mi tierra prometida, porque para serle honesto ya estoy cansado de maná, agua de la roca y de vez en cuando codornices. Espero verlo allá…

[1] https://definicion.de/experiencia/

[2] http://www.biblecourses.com/English/en_lessons/EN_199006_06.pdf

¿Hasta cuando van a estar parados en la cerca?

La verdad de Dios en  una Generación Ambigua

1 Reyes 18: 21

Para muchos ser ambiguo es cuando hablamos de que algo, alguien o circunstancia no nos muestran sus verdaderas características si no que las oculta o no las deja en claro.[1] Y es que la ambigüedad puede ocasionar inestabilidad y molestia al no saber exactamente lo se está pensando o tratando de comunicar. Note usted por ejemplo algunas situaciones ambiguas que ilustran lo antes dicho.

“Eligió un coche rápido.” Puede referirse a que eligió rápidamente (adverbio) un coche o bien que el coche que eligió es rápido (adjetivo)

“Canto espléndido” Puede significar “yo canto espléndidamente” (verbo y adverbio) o estar describiendo positivamente un canto (sustantivo).

“Juan le dijo a Pablo que podía decidir lo que quisiera. “ Puede significar que Juan podía decidir lo que quisiera o que Pablo podía hacerlo.

“Los niños eligieron juguetes alegres. “ Puede referirse a que los niños son alegres o que los juguetes lo son.

“He vuelto a ver.” Puede referirse a que alguien que no veía recuperó la visión o bien a que alguien volvió a un lugar para ver algo[2].

Al leer la porción de 1 Reyes 18:21, Elías el profeta, les dice a los hijos de Israel: “¿…Hasta cuando claudicaréis entre dos pensamientos…?” Me hizo gracia observar que tanto la versión The Message como la de The Voice traducen este versículo como: “¿…Hasta cuándo van a  estar parados en la cerca…” Y es que si hay una cosa que Dios realmente señala con mucha firmeza es el hecho de tener una mentalidad ambigua en lo que creemos.¿Somos hoy por hoy, los evangélicos una generación ambigua? ¿Decimos una cosa pero hacemos otra y la gente no entiende lo que realmente queremos decir de Dios? Me temo que sí. En esta semana mi corazón se ha cargado por la muchas muestras de ambigüedad que puedo observar en los cristianos que conozco. Es frustrante observar como son una cosa el domingo y otra cosa en FB. Como son en los cultos y como son en sus reuniones sociales. Etc.

La verdad es que he llegado un momento en sentirme tan cansado por tanta ambigüedad espiritual, que me he preguntado si vale la pena seguir con este afán de enseñar a lo que Dios le gusta.

Me imagino que Elías se sintió de la misma forma. He aquí rodeado por un ambiente hostil, superado en número por más de 880 profetas falsos, un pueblo alejado de Dios y apático a su voz. Un rey agobiado por la maldad de una mujer como Jezabel. ¡Qué ambiente más desalentador!

¿Qué es el centro entonces de esta narración? ¿Qué podemos interpretar y experimentar con respecto al corazón de Dios y de su profeta Elías? ¿Por qué es que se da esta situación en la gente que debería ser la más definida y decidida espiritualmente?  Hay cuatro  grandes descripciones sobre la ambigüedad en este pasaje.

La primera descripción está relacionada con el mal de Israel.  Elías no solo increpa osadamente al rey de la nación, sino que también le ordena que reúna a todos los profetas de Baal y Asera.  Vemos lo prominentes que eran por el número que existía. Según el versículo había por lo menos 850 concentrados en Israel. Todos participaban de la mesa de la Reina. Es interesante notar dos cosas importantes  en este vrs.  La imagen demuestra dos dimensiones  en el que mal había llegado a Israel.  Primero era la presencia del mal, esto relacionaba con la cantidad del mal. Es decir estamos hablando que la mayoría del pueblo de Israel y de sus líderes estaba promoviendo ese mal. Segundo era la penetración del mal que se asociaba con la calidad de ese mal. Lo que significaba  que el mal no era periférico  sino ya institucional. Estaba siendo promovido  abiertamente y en la corte. Esto es la culminación de un mal increíble. Habiendo dejado entrar una sola mujer en la vida de Israel y habiendo sido acaba un mediocre, el mal se extendió.

La segunda descripción está relacionada con el ritual de Israel. El texto utiliza las expresiones: “congrégame…convocó…reunió…). El auditorio reunido en el monte Carmelo para presenciar compuesto por varios grupos. Primero estaban los profetas y sacerdotes de los dioses falsos.  Luego estaban los dioses falsos Baal y Asera.  También estaban los “hijos de Israel” que era la mayoría. Luego Acab (y de manera indirecta Jezabel). Y finalmente Jehová y Elías. Los profetas de Baal habían impulsado la adoración a los ídolos, por lo que Elías se dirige a ellos directamente la mayor parte del tiempo de ese trascendental acontecimiento. Pero muchos   israelitas habían seguido de buena gana a su impío e idolátrico liderazgo y Elías quería ganarse al pueblo de Israel para que se volviera al único y Dios verdadero, y también deshacerse  de los profetas falsos que había en el país. Una de las cosas  que más me llama la atención aquí es el hecho  de que hay varios símbolos  que hablaban de la verdadera identidad del pueblo, sin embargo por alguna razón habían perdido la profundidad espiritual. Piensen por un momento en el término “hijos de Israel”. El nombre de Israel, “Príncipe de Dios” debía ser precisamente eso, pero ya había perdido su frescura, había llegado a ser tan familiar, que ya no representaba nada de importancia. Tomen por ejemplo el monte Carmelo. Este monte su nombre en hebreo es Kerem, que se traduce parque o campo fructífero. Su cima principal tiene una altura de 700 mts. Y se extiende 18 kms. Este es el único promontorio  grande que se halla en la costa  de Palestina. Su exuberancia  de vida vegetal y animal durante la estación de las lluvias, manifiesta porque los escritores antiguos hicieron tantas alusiones  de extrema belleza (Isaías 35:2). Es paradójico el mensaje  que se da aquí. Un lugar que debió haber sido de mucho fruto ahora es estéril, ¿Por qué? Por una sequía que era un castigo de Dios por la desobediencia  e idolatría. ¡Qué lección más objetiva, para un pueblo que estaba estéril, en lugar de ser fructífero! Si nos damos cuenta, he aquí una gran concurrencia, pero ¿por qué están aquí? Algunos porque  necesitan reunirse, pues quieren saber si habrá lluvia. Otros por obligación, pues Acab debió ir en busca de la solución de Elías. Otros por curiosidad, a ver qué pasaba! Otros quizás porque la mayoría lo hizo. Pero había un solo hombre  que llegó no con  el propósito de ser espectador, sino ser la solución a la crisis. El mal se enquista cuando somos pasivos, cuando no tomamos decisiones. Qué triste es ver a un pueblo reunido sin propósito con el propósito equivocado. Y por sobre todo alejados del Señor. Reunidos pero fríos sin pasión.

La tercera descripción está relacionada con lo situacional de Israel.  En esta parte  del vrs. Vemos la llave de lo que acontece hoy día. La inestabilidad de la indecisión y la mente ambigua o de doble ánimo. Es muy fácil vivir una vida parado en la cerca saltando de un lado a otro cuando me conviene o no. Sin embargo es una posición muy peligrosa e inconsistente con la realidad de Dios y nos conduce a una gran inestabilidad en cada parte de nuestras vidas. Pienso que Acab estaría esperando una oración de Elías para que acabara la sequía. Pero en la agenda de Elías había otras cosas más cosas más serias que tener lluvia. Esto implica que hay muchas veces condiciones espirituales que Dios tiene que arreglar antes de solucionar nuestras crisis. ¡Queremos las bendiciones sin enfrentar nuestras responsabilidades de crecer en profundidad con él y de arrepentirnos de nuestras maldades! El problema básico es visto en las palabras “claudicar entre dos pensamientos”. La palabra claudicar en hebreo es la frase “passach”. Se debate que el término tiene dos significados distintos. El primero se puede traducir como “cojear” pero con la connotación de ser débil al dar un paso, perder fuerza o estar debilitado de tal manera  que no se puede sostener en pie! La segunda traducción tiene que ver con “cojear” pero de ser minusválido, es decir una cojera porque tengo un pie más corto que el otro. Pienso que es en ese sentido al que se refiere el término en este contexto. Así que es la ilustración de una persona  que tiene dividida su fidelidad entre Dios y un ídolo. Es decir ellos se adaptaban a su situación. Joseph Fletcher hace varios años ya nos introdujo al concepto de la Ética Situacional. En esencia es la misma mentalidad del pueblo de Israel. No hay normas absolutas, se puede oscilar de acuerdo a la situación en la que uno se desenvuelve. Es curioso como hay miles y miles de evangélicos que no creen en los absolutos a la hora de su comportamiento ético.

La cuarta descripción está relacionada con lo desleal de Israel. Hay varias palabras que me llaman la atención en esta parte del vrs. 21. Es la expresión “¿hasta cuándo?” Con estas palabras el profeta estaba preguntándoles  que cosa es lo que les va hacer despertar. Cuanta más disciplina del Señor deberán tener antes de que se den cuenta que no está funcionando el tipo de vida que han escogido. No solo Dios les había cerrado las bendiciones del cielo sino que les había revelado futilidad y miseria de la vida que ellos habían escogido. ¿Cuánto tiempo más va a tomar? Es la pregunta. Pero esta pregunta puede implicar dos conceptos. Primero el relacionado con el tiempo ¿Cuánto tiempo? Implica que se había endurecido por dejar pasar el tiempo. Y la segunda  se relaciona con el efecto. Es decir ¿Cuánto más va hacer El Señor  en nuestra vida para que reaccionemos?

Ahora note la frase “Si Jehová es Dios” y la frase si Baal” Pero principalmente quiero enfocarme en los condicionales “si”. El primero nos llama a la realidad del Dios de la Escritura. Aquí vemos el principio de la realidad de Dios, que es Creador, Regidor y Soberano por lo tanto demanda  de sus criaturas que lo sigan. Cualquier otra cosa es absurda e ilógica.  El segundo “si” nos desafía al hecho  de que uno puede llegar a depositar su fe en un Dios falso. Aquí encontramos una de las leyes del pensamiento lógico. La ley de la no contradicción es la base del pensamiento lógico, y establece que una cosa no puede ser A y no A al mismo tiempo. En otras palabras, no puede estar lloviendo  y no estar lloviendo al mismo tiempo. Aquí encontramos que dos sistemas religiosos no pueden ser verdad los dos al mismo tiempo. O uno es verdadero o el otro es falso. Pero no pueden ser ambos correctos. Esto choca con la opinión moderna  que todos los pensamientos son verdad y todos podemos llegar a Dios. Aquí Elías  dice o uno es falso y el otro verdadero, pero no ambos. Por lo tanto debemos tener mucho cuidado en que depositamos nuestra fe.

Así que su fe es desleal porque es viciosa. Pero su fe es desleal porque es silenciosa. Dice el pasaje que la gente no dijo una sola palabra. No respondieron al desafío de Elías, ni tampoco discutieron con él. Lo más fácil de hacer en la hora de tomar una decisión es no comprometerse, permanecer pasivos en la zona neutral. Eso fue lo que hicieron se quedaron callados. No supieron que decir, parece que se quedaron aturdidos al presentarse ante ellos semejante elección. Pero no fueron lo suficientemente sinceros para reconocer, ni bastante osados  para decir que obraban  de acuerdo con la orden del rey, siguiendo a la multitud  en hacer lo malo. Por consiguiente encontraron refugio en el silencio, lo cual es muy preferible  a las excusas frívolas que profieren hoy las mayorías  de las personas cuando  se les reprende de sus malos caminos. Bendita la predicación llana y fiel  que revela de tal modo a los hombres lo irrazonable  de su posición, que expone sus hipocresías, que barre telarañas  de su sofistería, que les denuncia de tal modo ante el tribunal de sus propias conciencias que todas sus objeciones son acalladas y les lleva a verse condenados a sí mismos.

He aquí cuatro descripciones de la ambigüedad de Israel en los tiempos de Elías. Era un asunto del mal, un asunto ritual, un asunto situacional, y finalmente un asunto desleal en Israel.  ¿Qué se puede hacer contra esta ambigüedad y su desarrollo en el pueblo de Dios? ¿Qué hizo Elías? ¿Qué espera Dios de nosotros en este tiempo?

Hay varias frases que me llaman la atención en el texto que muestran una ministración dinámica con respecto a erradicar la ambigüedad.

 La primera palabra es  la que Elías usa: “acercaos a mí” y luego el texto dice “y todo el pueblo se le acercó”. Es decir lo primero que Elías hizo fue ACERCAR. Si la ambigüedad promueve lo lejano, lo oscuro, Elías promueve lo cercano y la luz en su vida. No podemos curar la ambigüedad con palabras sino con acciones de testimonio genuino. Un testimonio en donde las personas no tiene temor a que las vean de cerca.

La segunda palabra es la frase “arregló el altar”. Así que lo segundo después de acercar fue ARREGLAR. Si la ambigüedad promueve la negligencia, lo que se diluye Elías promueve lo auténtico y lo que diferencia en la vida. La palabra arreglar significa (en el diccionario español): Ordenar, poner en orden, reparar algo roto o que no funciona solucionar, enmendar. Elías el hombre de Dios comprendía a la perfección, que si no se ponía todo en orden, sino se arreglaba ese altar, era imposible que Dios se manifestara aceptando esa ofrenda que se le ofrecía. Elías hizo lo primero, arregló, restauró, puso en orden, piedra por piedra, le llevó un tiempo, necesito esforzarse, tuvo que considerar que el altar debía recuperar no solo su aspecto sino también su capacidad, entonces pudo orar, entonces pudo pedir y Dios respondió con fuego.

La tercera palabra es la expresión es “he hecho estas cosas”. Y está vinculada con ACTUAR. Mientras la ambigüedad promueve el esfuerzo humano, Elías promueve el encuentro humano.

Ahora Elías va a demostrar que Jehová es Dios porque responde por fuego, y no un fuego hecho por hombres ni manipulado por hombres. Él sabe que lo que está haciendo, que su actuar es iniciativa de Dios y que él solo es un instrumento que Dios quiere usar para ver su fuego en el altar.  Su actuar lleva tres dimensiones. Primero actuó en obediencia (el dice: “yo soy tu siervo), luego actuó en dependencia (por mandato tuyo he hecho todas estas cosas)  y finalmente actuó con contundencia (erradicó a los profetas de Baal)

En mi infancia, recuerdo haber hecho un juego algo peligroso. Con los amigos de la cuadra de mi colonia acostumbramos a molestar un perro muy bravo. Era un Collie muy grande que permanecía encerrado y encadenado en la casa de uno de los vecinos. En la esquina de nuestra calle había una casa que tenía una cerca de cemento que se podía saltar con facilidad. El juego consistía en dejar libre el perro y todos nos parábamos en la cerca esperando que el perro nos atacara de un lado. Cuando el intentaba atacarnos de un lado, nos pasábamos al otro lado de la cerca y el no nos podía alcanzar. Para poder alcanzarnos del lado que estábamos tenía que dar la vuelta a la cerca y llegar hasta el lugar donde lo estábamos esperando. Una vez llegaba a ese lado nos saltábamos al otro lado de la cerca y una vez más ya nos podía alcanzar. La dinámica se repetía muchas veces. El reto era que no nos alcanzara ya que si alcanzaba a alguno sería víctima de la mordedura feroz de este animal. Todo iba bien, hasta que un día el perro fue más rápido que mi persona…y como consecuencia ya imaginan lo que pasó conmigo… y me pasó por estar saltando de una lado a otro y ser ambiguo.

Al ver la historia de Elías y lo solo que se sentía vino a mi mente que la verdad no puede juzgarse por el número de los que la confiesan y apoyan: El diablo siempre ha tenido la inmensa mayoría en su bando. La ecuación nunca fue  850 contra 1. Es 850 contra Dios. Elías jamás se acobardó. En este pasaje habla siete veces y las siete veces para ordenar. Es cabeza no cola.

Somos llamados a ser claros y transparentes pero jamás ambiguos.

[1] https://www.definicionabc.com/general/ambiguo.php

[2] http://www.ejemplos.co/20-ejemplos-de-ambiguedad/#ixzz4wCypcdiQ

3 Signos que muestran que su Ego lo está dirigiendo…

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He pasado varios meses en que he dejado de escribir, por un momento no sé cuáles eran las razones exactas por las que dejé de escribir como antes. Pero una cosa me estaba molestando, aunque sea inconscientemente. ¿Lo que es escribo es un ministerio guiado para dar la gloria de Dios o lo hago para mi propio ego?  La verdad que me sirvió mucho la historia de Moisés en Números 20:10. Allí observamos precisamente, un milagro que antes ya había sucedido y del cual Moisés había salido victorioso. ¿Cuál fue el problema de este segundo evento? Su ego estuvo de por medio en el milagro. Allí descubrí  3 signos que  muestra que tu ego está tomando las decisiones.

Aquí hay tres señales para saber si su ego está tomando sus decisiones:

Primero, eres impulsivo.

El marco de tiempo favorito de Ego es “¡AHORA!” Si esperar una decisión durante 24 horas se siente imposible, el ego podría estar al volante. Observe que Dios le dijo que le hablara a la roca y Moisés la golpeó, añadiendo su impulso al impulso de Dios.

Segundo, eres compulsivo.

La cantidad preferida de Ego de cualquier cosa es “MÁS.” Nunca hay suficiente para nuestros egos y nunca están satisfechos. Si logras algo y sientes vacío en vez de satisfacción, ten cuidado. Nota que Moisés agregó más de lo que se le había ordenado. Usó su vara, les dio una gran exhortación a los judíos, los llamó rebeldes. Un acto que sólo incluía hablarle a la peña, agregó más, porque el ego es compulsivo. Agregó dos golpes y un discurso condenatorio para el pueblo.  El marco de tiempo favorito de Ego es “AHORA!” La cantidad preferida de Ego de cualquier cosa es “¡MÁS!”

 Tercero eres explosivo.

Si el ego no obtiene más de lo que quiere, ahora mismo, hay una erupción de ira. Es posible que te abstengas de patear  una mesa, pero es obvio que  lanzará una pequeña rabieta de adultos en lo interno. Note que Moisés dice: “nosotros vamos hacer brotar”. Eso significa que hubo una explosión de ego. Pero también la expresión “golpear” en hebreo habla de una acción violenta. Moisés realmente está muy molesto y lo demuestra su explosión de emociones y acciones.

Creo que todavía voy a escribir cosas que espero que la gente las lea. Es una vocación y siento placer en hacerlo. Incluso podría pasar por temporadas donde puedo  escribir todos los días. Pero voy a mantener mi ojo en mi ego. No porque soy noble, sino porque mi ego es un tomador de decisiones horrible. Y he aprendido algo: Ser  obediente combate lo  impulsivo. (No confiaste  en mí vrs. 12ª) Ser  dependiente combate  compulsivo (delante de la congregación vrs. 12b). Ser prudente  combate lo explosivo. (No me dieron la gloria vrs. 12c)

¿Cómo está su ego? ¿Qué lo está dirigiendo en su vida? ¿Dios o su propio ego?

Cristianos aburridos…


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El niño mimado arroja al piso sus juguetes y dice, haciendo pucheros: « ¡Estoy aburrido!». El hombre exitoso se arrellana en medio de su prosperidad y se queja, diciendo: « ¡Estoy aburrido!». El hijo de Dios malagradecido ignora sus bendiciones espirituales y clama, diciendo: « ¡Estoy aburrido, aburrido, aburrido!».

Cuando los judíos regresaron del cautiverio en Babilonia, ellos estaban muy ocupados y tenían demasiados obstáculos que superar para estar aburridos. Gradualmente, los obstáculos fueron apartados: El templo fue reedificado; la adoración en el templo se reanudó; los muros de Jerusalén se reedificaron; Israel se volvió a constituir como nación. Luego, cuando la vida volvió a la normalidad, cuando los israelitas podían (y debían) regocijarse en todo lo que Jehová había hecho por ellos, ellos se aburrieron.

¿Por qué los creyentes se aburren? ¿Por qué les aburre la iglesia? ¿Por qué les aburre Dios? ¿Por qué les aburre su Palabra? ¿Por qué les aburre su adoración?

Veamos qué cosas les aburrieron a los creyentes en el templo de Malaquías.

En primer lugar  SE ABURRIERON DE LA ADORACIÓN (1.6– 14).

  1. La rutina ceremonial

Era la misma cosa semana tras semana: Escoger el mejor cordero, el mejor becerro o el mejor macho cabrío (Levítico 22.20–24; Deuteronomio 15.21) y llevarlo al sacerdote para que lo sacrificara. ¡Qué fastidioso! ¡Qué trabajoso! (verso 13). Como resultado de ello, el culto se deterioró hasta convertirse en una desganada farsa (verso 7–8).

  1. La respuesta espiritual.

El problema no reside en la organización del culto. El problema reside en ustedes. ¡El problema tiene que ver con la manera como miran a Dios! (verso 6).

¡Si no podemos dar a Dios lo mejor de nosotros, lo mejor será cerrar las puertas de la iglesia! (Verso 10.) Dios jamás espera lo que no podemos dar, pero sí espera lo mejor de lo que tenemos. No se conformará con menos (verso 14; cf. 2.13; 3.3–4).

  1. La reacción espiritual.

Si nos aburre el culto, analicémonos primero nosotros mismos. Cada uno de nosotros debe preguntarse: « ¿En qué consiste mi relación con Dios? ¿Al fin y al cabo, por qué vengo al culto? ¿Incluyo a Dios en mi horario? ¿Le doy siempre a Dios lo mejor de mí?». (Note Juan 4.23–24.)

En segundo lugar SE ABURRIERON DEL MATRIMONIO (2.10–16).

  1. La mala percepción

¿Es este un rompimiento abrupto del hilo del pensamiento? No lo es. El fracaso de la adoración residía en un fracaso de la comprensión de quién es Dios. Dios es un Dios que hace pactos (versos 4–5, 8, 10; 3.1), ¡un Dios que hace promesas y las cumple! Él espera que Su pueblo sea un pueblo de pacto y que cumpla Su palabra. Este pueblo no estaba cumpliendo sus promesas.

  1. La mala posición

¿Cuál era la prueba? No estaban cumpliendo su pacto de matrimonio.

Aquí se  mencionan dos asuntos: matrimonio mixto con mujeres paganas (verso 11; vea también Esdras 9.1ss.) y divorcio de las esposas con que se habían casado cuando jóvenes (versos 14–16). Es probable que estos problemas estuvieran unidos: Aburridos con sus esposas judías, los hombres se volvieron a las mujeres paganas exóticas.

  1. La mala presunción

Podemos imaginarnos cómo lo justificaron: «Estoy aburrido con este matrimonio. Toda la diversión ha desaparecido. No soy feliz. ¡Sin duda Dios desea que yo sea feliz!».

  1. La urgente prescripción

Uno puede observar la reacción del profeta. «Dios te hizo a ti y a tu mujer; ¡debes respetarla a ella! (Verso 10) En lugar de esto, estás tratándola deslealmente» (verso 14). Por otro lado el agrega que  Están quebrantando el segundo pacto más importante que uno puede hacer: el único pacto más importante que este, es el pacto con Dios (verso 14). El propósito del matrimonio no es darte gusto, sino producir descendencia piadosa (verso 15), esto es, hijos que aman a Dios y le obedecen. Digámoslo de una vez ¡Dios aborrece el divorcio! (Verso 16.) ¡Este mensaje es necesario hoy! (Mateo 19.3–9.)

En tercer lugar SE ABURRIERON DE OFRENDAR (3.7–12).

Puede que esto parezca una disminución de la intensidad del argumento, sin embargo, una manera de conocer si nuestra relación con Dios y con los demás se está agriando, consiste en analizar nuestra ofrenda.

  1. La recriminación

Cuando Dios desafió a Sus hijos a arrepentirse, ellos, en efecto, dijeron: «No tenemos nada de qué arrepentirnos». Dios respondió: Permítanme darles un vívido ejemplo de qué necesitan arrepentirse: ¡Ustedes Me han robado! (3.7–8). Los diezmos, o el diez por ciento (Levítico 27.30–33; Números 18.21–32; Deuteronomio 12.17–18; 14.28–29). Por otro lado estaban las ofrendas, incluidas, es decir  las contribuciones anuales añadidas a los diezmos (Deuteronomio 12.6, 11, 17).

  1. La reacción

Una vez más, nos podemos imaginar la forma como se justificaba el pueblo: «¡Estoy tan cansado de oír hablar de dinero y dinero y dinero! ¿No se dan cuenta de que la economía anda mal (versos 11, 14)?” ¿Cómo podré mantener mi casa, mis carros, mis esclavos y mi valiosa colección de monedas de un siclo en perfecto estado?».

  1. La recomendación

Observe una vez más la respuesta del profeta.

Cuando uno no ofrenda está dando a entender que no reconoce la fuente de las bendiciones y que no entiende que Dios es el dueño de todas las cosas (verso 8).

 No dar como uno debería es peor que robar un banco; es robar a Dios (verso 8). La razón por la que tenemos problemas económicos puede ser que no confiamos en el Señor lo suficiente para dar apropiadamente (versos 9–12; note 2 Crónicas 31:10).

Dios no obliga a diezmar en el Nuevo Testamento, pero sí ha ordenado que demos generosamente (2a Corintios 9.6–7; 1era Corintios 16.2). Si lo hacemos, Él ha prometido bendecirnos (Lucas 6.38; 2a Corintios 9.10).

Recuerdo la respuesta que daba mi abuela cuando decíamos: «Estoy aburrido». Ella nos contestaba: «Uno saca de algo lo que uno mete». Malaquías dice básicamente lo mismo a los que han dicho que es en vano servir a Dios: «Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre. Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve. Entonces os volveréis, y discerniréis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve» (3.16–18).

El Dios fiestero…

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La verdad  es que a los cristianos nos acusan de todo. Pero que yo recuerde nunca antes nos han acusado  de ser divertidos. Nadie ha dicho que somos un grupo de personas lleno de risas.  Ningún ateo ha dicho, “Puede ser que yo no ame a Jesús, pero sus seguidores ¡sí saben pasarla bien!”

Aun así,una de las  historias favoritas de la Biblia vemos en realidad cómo Jesús nos describe exactamente lo contrario.

Si eres cristiano, seguramente has oído la parábola del Hijo Pródigo en el Evangelio de Lucas, a la cual se ha hecho referencia en aproximadamente 42 millones de sermones. Aunque si no la conoces, permíteme que te la resuma.

Un joven le dijo a su padre, quien representa a Dios, “Quiero mi herencia”. El equivalente cultural sería decir “¡Ojalá estuvieras muerto!” El padre le da el dinero. El hijo inmediatamente se dirige a la ciudad de las Vegas, y celebra la noche con cuatro bebidas y música electrónica.  Después de malgastar todo el dinero y despertar en una pocilga, el hijo elabora un plan. Regresará a casa, pedirá perdón y se dispondrá a lo que su padre considere hacer. Su mayor esperanza es que su padre le permita ser un sirviente. Él no podía siquiera imaginar quedarse con el título de “hijo”. Él regresa a casa esperando castigo, pero en lugar de eso, algo extraño ocurre. El padre lo ve desde la distancia y se apresura hacia él. Corre hacia él y lo abraza. Antes de que él pueda siquiera terminar de pedir perdón, el padre ya ha empezado a planear lo que menos se imagina. Una fiesta. En lugar de castigo, él recibe una fiesta.

La idea de que Dios arregla los problemas con fiestas es una locura. ¿Quién hace eso? La vida no funciona así. Imagina que arruinaste todo en el trabajo. Tu jefe te llama y te dice, “¡José, perdiste nuestra cuenta más grande! Acabas de hacer que la compañía pierda más de tres millones de dólares. ¿Sabes qué me dan ganas de hacer? ¡Una fiesta para ti!” O piensa en esto en el contexto de un matrimonio. ¿Alguna vez has tenido una discusión con tu cónyuge? No una falsa discusión, sino una que te manda a dormir en el sofá. Entras a la cocina y tu esposa está haciendo ese movimiento de “lavado de platos” que todos hacemos cuando estamos enojados. Simplemente está fregando ollas y sartenes bruscamente, con un aire de venganza, murmurando todo el tiempo. Te acercas a ella lentamente y dices, “Oye cariño, ¿cómo te sientes esta mañana?” Sin voltearte a ver, ella respira profundo y dice, “Realmente heriste mis sentimientos. Anoche, de verdad me sorprendiste con lo que hiciste. Mi mamá tenía razón sobre ti. Estoy muy molesta y decepcionada. ¡Todo esto me hace querer traer un saltarín inflable y organizar una gran celebración en tu honor!” Eso sería absurdo. Nuestras peores faltas no terminan en fiestas, pero en esta historia de la Biblia, así fue.

Cuando tenía la oportunidad de hablar con un grupo de personas, la imagen que Jesús daba de su Padre era la de alguien que hace fiestas y recibe a los pecadores dándoles la bienvenida a casa. ¿Qué pasaría si los cristianos fueran así? ¿Qué pasaría si las iglesias se convirtieran en el lugar donde los fracasos encuentran nuevos comienzos? ¿Qué pasaría si nos conocieran por nuestras fiestas, no por nuestros Fariseos? Todo esto parece una locura, pero no creo que sea imposible.

Los cristianos deberían ofrecer esperanza a cambio de sufrimiento, lo nuevo a cambio de lo viejo, y fiestas en vez de dolor. ¿Ya hemos llegado hasta ese punto? No, tenemos un largo camino por recorrer. Aún hay mucho por resolver, y mucho progreso por hacer. Sin embargo, cuando piensas en la historia del hijo pródigo, espero que recuerdes algo. Dos personas se movieron. Una caminó. Otra corrió. Nosotros los pródigos somos los que caminamos. Aún tenemos un Dios que corre. El está listo para hacer una fiesta.