Reflexiones en Génesis: Cuando Dios decreta…se cumple III parte

Cuando Dios decreta se cumple…

En la sociedad… (4:17-26)

La narración hoy se traslada a la vida de Caín una vez que salió de la presencia de Dios. En esta porción se empiezan a ver otros inicios de cosas, situaciones y circunstancias generadas tanto por Caín como por su descendencia. Aquí se trazan los orígenes de la sociedad moderna caracterizada por las grandes ciudades, el entretenimiento y las artes y la cultura hedonista personificada por el primer bígamo en la historia. Hay cuatro grandes niveles que son originados por Caín y su descendencia. Estos niveles existen hoy y están regidos en su mayoría por la mentalidad “cainista”. Estos niveles son guiados por los designios de satanás y prueban como el pecado de Adán y Eva afectó toda la sociedad

El primer nivel es el concepto de ciudad. (Vrs.17)

Una cosa importante al resaltar este concepto es el hecho de que esto parece ser un desafío directo al mandamiento de Dios, de que sería errante (véase versos 12, 14). ¿Qué es en realidad la ciudad? ¿Qué implicaciones tiene que él haya construido una ciudad y le haya puesto Enoc como nombre? Un autor dice lo siguiente respecto a este tema:

 “En el relato del Génesis, la construcción de la primera ciudad no se refiere solamente a un conglomerado de edificaciones arquitectónicamente dispuestas, sino que la edificación misma adquiere un valor simbólico. La construcción de la ciudad surge en el contexto del distanciamiento entre Dios y Caín. Ahora bien, «ciudad» es un término polisémico y reclama una adecuada comprensión. Su pluralidad de significados pasa, primero, por un sentido material, en la línea de lo edificado, evoluciona a un sentido comunitario, refiriéndose a sus habitantes, hasta culminar en el aparato complejo que impone la administración de las instituciones que la estructuran, adquiriendo la forma de lo político, de lo burocrático y de la gestión de la cosa pública”.[1] Para entender este concepto se usan tres palabras importantes que describen todo el sentido de ciudad. La primera palabra es la palabra urbe. Lo primero que viene a la mente cuando se dice «ciudad» son sus edificios. Es el primer sentido del concepto ciudad. Para referirse a ella, los latinos utilizaban la palabra latina Urbs, urbis. La urbe es la ciudad edificada y rodeada por unas murallas, lo que está dentro de esas murallas es la ciudad, lo que está fuera de sus límites es lo rural, el campo, lo no-edificado.[2]La segunda palabra es la palabra civitas. En cuanto civitas el sentido de ciudad es más amplio, no se refiere simplemente a la forma física de un complejo urbano, sino que implica la organización comunitaria e institucional de sus habitantes. La civitas es una realidad social y cultural. El criterio que privilegia esta concepción es la unidad cultural. Así, ciudadano es el adjetivo aplicado a quien forma parte del registro organizado de una determinada ciudad. De modo que civilización es el resultado cultural, ideológico y burocrático que emana de las complejas relaciones que se dan en la civitas.[3]La tercera palabra es la palabra polis. En la concepción de la ciudad en cuanto polis se da por supuesto el sentido comunitario que aparece en la civitas, pero le agrega un interés específico por el bien común y la gestión de la cosa pública (la res pubblica). Política es la palabra que traduce el interés de los gobernantes por el bien de la ciudad. La política, por tanto, indica originariamente el gobierno de la ciudad, en el cual participan todos los hombres libres. Dado que en la Antigua Grecia, la ciudad y el Estado prácticamente se identificaban, así se explica por qué actualmente cualquier gobierno (local, nacional, global) suponga la dimensión política.[4] Si uno observa es obvio que Caín desarrolló estas tres concepciones en la edificación de la primera ciudad. Más adelante será reflejada muy claramente en la edificación de Babilonia por parte de Nimrod. (Génesis 11).

…El segundo nivel es el contenido de la ciudad (18)

En términos teológicos, filosóficos y políticos, el valor originario de la ciudad no es arquitectónico o urbanístico, sino simbólico o ideológico. Bien se ha dicho que el autor del libro del Génesis no esconde el conflicto originario entre Dios y el hombre, que posibilitó, según la Biblia, la construcción de la primera ciudad. Su artífice – ¡qué paradoja!- es el primer asesino de la historia, según la perspectiva bíblica. El primer conflicto entre Yahveh y la primera pareja de humanos (Adán y Eva) llevó a estos últimos a ser expulsados de un lugar de habitación tutelado por Dios mismo; el segundo conflicto, que enfrenta no sólo a Dios con el hombre, sino a los hombres entre sí, dio origen a otro lugar de habitación, ya no tutelado por Dios: la ciudad. En la ciudad no hay árboles cuyos frutos, por decreto divino, no se deban comer. La ciudad es sinónimo de la auto-comprensión del ser humano, alejado de la tutela de Dios y auto-suficiente.[5] Debido a esta cosmovisión de la ciudad  la respuesta de Caín a Dios sigue teniendo vigencia, en el ámbito de la ciudad, es decir, a casi nadie le gusta dar razón de la condición de sus hermanos: « ¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano?».

En su esencia la ciudad tiene un sentido diabólico, pero no en términos satánicos, aunque tiene cierta connotación. Cuando se habla de diabólico es lo contrapuesto a lo simbólico. El escrito Chopin se refiere a este concepto de la siguiente manera:

“… Hay que hacer notar la correlación permanente que se da en estos relatos entre lo simbólico y lo diabólico. Aquí, diabólico no se refiere a la personificación del mal, sino al exacto contrario de lo simbólico. El origen griego de símbolo está relacionado con el verbo συμ-βάλλω, que significa juntar; en cuanto sustantivo, σύμβολων antiguamente se refería a un anillo o a un dado que se rompía en dos pedazos, los cuales, conservados, podían servir luego para demostrar la autenticidad de los contratantes o para identificar la autenticidad de familiares que exigían el derecho a ser hospedados. En sentido lato, lo simbólico es lo que une. En cambio lo diabólico, en su acepción nominal, es lo que está situado entre (διά) las partes, pero no en modo estático, sino separándolas. Si en griego el contrato de fidelidad une las partes, en cambio la calumnia que divide las partes se denomina δια-βολή de modo que δια-βολος es lo calumnioso que no permite estar unidas a las partes. La armonía entre Dios y los hombres se adquiere luego, según la Biblia, con un concepto que sana las fracturas generadas por la división, es decir, el concepto de alianza.”[6]En ese sentido la esencia de la actitud de Caín es dia-bolos porque nace separada de Dios. Esa actitud seguirá siendo igual hasta este siglo. Así que la ciudad se levantó en pleno desafío a la separación con Dios, por lo tanto es el lugar donde se opone a la voluntad de Dios y en donde se realiza la misión de Dios. Es el campo de batalla de la proclama de Dios. Es el lugar donde el símbolo (unión con Dios) se opone al diábolos (la ruptura con Dios) Si la ciudad nació con Caín es obvio que los componentes tanto en la urbe, civita y polis contendrán  elementos diabólicos hacia la persona  de Dios. Esta primera ciudad incluye cinco  elementos diabólicos. Primero, desafía la autoridad de Dios. Este es un desafío ateísta. Observe que Caín debía ser errante pero él se hace estacionario. Las ciudades per sé, se convierte en esferas de desafío a Dios. Muchas naciones se creen autosuficientes por su identidad y piensan que juntas nadie, incluso Dios, las puede tocar. Segundo, destaca al hombre. Este es un desafío humanista. Es muy interesante que Caín levante la ciudad y decide ponerle el nombre de su hijo Enoc. Esto habla que la ruptura entre Caín y Dios continuaba. Su deseo es perpetuar la dinastía del hombre y no de Dios. Las ciudades se caracterizan por su constante enaltecimiento del hombre y de sus logros. Tercero,  delimita la vida humana. Este es un desafío materialista. El pasaje a continuación establece la descendencia de Caín a través de Enoc. Un dato curioso en la genealogía de Caín y luego de la de Enoc es que hay omisión en comparación con la de Adán (Cap. 5) del tiempo que vivieron, y la alusión a la muerte. Significa que solo están enfocados en el momento, en logro desde la perspectiva de este mundo, el progreso humano. Bob Deffingbaugh en su artículo “Llegando a Entender las Genealogías de Génesis 5:1-32” dice: “El principal contraste entre los linajes de Caín y Set es acerca del énfasis de cada uno de los personajes. La línea de Caín está acreditada con lo que podríamos llamar “el progreso del mundo” y sus logros. Caín construyó la primera ciudad (4:17). De sus descendientes vino el logro tecnológico y las contribuciones culturales: trabajadores del metal, rancheros y músicos salieron de este linaje. Ahora, ¿qué es lo que se enfatiza de la línea de Set? No hay mención de grandes contribuciones o logros. Dos cosas marcaron a los hombres del capítulo 5 – ellos fueron hombres de fe (ej. Enoc 5:18, 21–24; Lamec 5:28–31). Estos hombres miraron atrás y entendieron el hecho que el pecado era la raíz de todos los problemas y sufrimientos. Ellos miraron adelante hacia una redención que Dios iba a proveer a través de su descendencia.[7]Por otro lado, añade este autor: “Nosotros podemos estar sorprendidos sobre el énfasis sobre la muerte como ocurre en el capítulo 5, mientras que no es mencionado en el capítulo 4. ¿No hubiera sido más preciso en enfatizar la muerte en conjunción con la impía descendencia de Caín? Lo primero que debemos reconocer es la significancia de la muerte en el contexto del libro de Génesis. Dios había dicho a Adán que ellos seguramente morirían el día que comieran del fruto prohibido (2:17). Satán firmemente negó esto y aseguró a Eva que esto no era así. (3:4). El capítulo 5 es un triste recordatorio que la paga del pecado es la muerte y que Dios mantiene su palabra, en juicio y en salvación. ¿Por qué no enfatizar la relación entre pecado y muerte? ¿Por qué no enfatizar acerca de la muerte en el capítulo 4? Permíteme sugerir una explicación. En el capítulo 4 parece ser que la muerte no era un tema popular, yo creo que Caín encontró consuelo en el hecho que él había traído un hijo en cuyo nombre el también fundó una ciudad. En adición, su descendencia fue responsable para grandes contribuciones culturales y técnicas. Estas “edificaciones” debieron dar cierto tipo de consuelo a Caín. La triste realidad es, sin embargo, muy diferente, como el escritor en Proverbios ha dicho: “La memoria del justo será bendita; mas el nombre de los impíos se pudrirá” (Proverbios 10:7) [8]

La más grande tragedia no fue que los grandes hombres del capítulo 4 murieron, porque también así lo hicieron aquellos del capítulo 5. La tragedia es que la descendencia de Caín no sobrevivió el juicio de Dios; pero la simiente de Set sí. Todos los hombres mueren, pero unos serán llevados al tormento eterno, mientras que el pueblo de Dios disfrutará toda la eternidad ante la presencia de Dios, en cuya compañía ellos morarán por siempre. (Juan 5:28 -29; Apocalipsis 20). Las externas apariencias indicarían que los hijos de este mundo “lo tienen todo logrado”, pero la última realidad es completamente diferente. En cuarto lugar desestima los valores de Dios. Este es un desafío hedonista. En el vrs. 19 observamos la ruptura del valor del matrimonio monogámico. Lamec es el primer hombre que tiene dos mujeres y establece el matrimonio poligámico. Esto implica que Lamec actuó en contra de las intenciones de Dios al tomar dos esposas. La poligamia está en contradicción con el orden que Dios estableció en la creación (Génesis 2:24). Quien conoce la Biblia, sabe que Dios toleró la poligamia, pero nunca la aprobó. Vemos como consecuencia que este mal siempre ocasiona su propio castigo. Lo que se observa en ciertos países confirma esta regla. No se puede esperar parejas y hogares ideales y felices si no están fundados en este principio bíblico. Lamec no actuó en ignorancia. Génesis 4:24 muestra que conocía las palabras de Dios. No sentía ninguna necesidad de tener la protección que Dios había prometido a Caín. Su dicho, lleno de orgullo y vanagloria, manifestaba que se consideraba capaz de defenderse a sí mismo. ¡Él mismo podría luchar por sus propios derechos! No necesitaba a Dios en absoluto. La propia voluntad, la independencia y el autoritarismo eran las características dominantes de su personalidad. Con tales características, uno puede «lograr» mucho en este mundo pecaminoso.[9] En quinto lugar desarrolla los avances humanos. Este es un desafío tecnicista. Esto también puede advertirse en las sucintas palabras que describen a la familia de Lamec. Sus tres hijos mostraban las mismas características que su padre. Los tres llegaron a ser famosos en el mundo de su tiempo. Fueron los precursores en la esfera de sus talentos y actividades. Jabal, el agricultor, fue llamado “padre de los que habitan en tiendas y crían ganados”. Jubal llegó a ser “padre de todos los que tocan arpa y flauta”. Fue el sobresaliente pionero en el mundo del arte y de la cultura. El tercero fue Tubal-caín, padre de los herreros, de todos los que trabajan con bronce y hierro. Con razón podemos considerarlo como el precursor en el mundo industrial de su tiempo. Podemos imaginarnos con qué respeto lo miraban a Lamec sus contemporáneos. ¡Qué hogar más brillante tenía este hombre! ¿Cómo no envidiarlo? ¡Tener tres hijos que alcanzaron un lugar de liderazgo en la sociedad! ¿Qué padres no se alegran cuando sus hijos logran una posición importante en este mundo? Se sacrifican económicamente para dar a sus hijos una buena educación y emplean mucho tiempo y energía para ese fin. ¿No se alegrarían entonces del éxito de sus hijos, y se sentirían algo orgullosos de ellos? Así ocurre con la mayoría de los padres hoy en día, lo mismo que con Lamec. Sin embargo, ¿era cierto que todo fue tan bello como parecía? ¿No se fijó Lamec sólo en las apariencias? ¿Hacemos lo mismo nosotros, padres, en nuestro tiempo?[10]

…El tercer nivel la consecuencia de la ciudad

Los vrs. 23-24 describen una letra, que a mi criterio es traduce en el primer canto. Y podemos notar la temática  del canto, sexo, violencia, venganza, etc. La ciudad produce tres efectos. Primero el efecto del envanecimiento.  “Ada… Zila” Los nombres de estas dos mujeres son un juego de los términos de belleza física. Los rabinos dicen que una era su esposa para darle hijos y la otra era su concubina para darle placer. El nombre “Ada” puede significar “ornamento” o “mañana”, en tanto que el nombre “Zila” parece significar “sombra” o “refugio”, “timbre” o “músico”.[11] Segundo el efecto del entretenimiento. La Biblia habla de Jubal como el primer músico en la tierra.  Su nombre significa “arroyo que fluye”, sólo que la música de Jubal no era un río que fluía hacia Dios, sino que se enfocaba en complacer los sentidos. Así que el vrs. 23 y 24 es la letra del primer canto de entretenimiento. ¡Vaya  canto!  En él, Lamec expresa su arrogancia, sus deseos de venganza y el uso de la violencia, de la fuerza bruta.  ¿Cómo se puede usar la música para expresar sentimientos tan bajos como la crueldad y la soberbia?  Eso mismo ocurre en la música de nuestros días, y basta con encender la radio en cualquier momento para comprobarlo.[12] El mundo actual está seriamente inclinado hacia el entretenimiento.  Hoy en día son más reconocidos, admirados y remunerados quienes se dedican a entretener que quienes se dedican, por ejemplo, a educar o a sanar.  Actores, deportistas y músicos se cuentan entre los hombres y mujeres mejor pagados de nuestro tiempo. También es un hecho de que la música mueve al mundo de hoy.  Es clarísima la influencia de los músicos, que pueden pronunciarse mediante la música sobre cualquier cosa que deseen.  Y así lo hacen, atiborrando los oídos de la gente de sensualidad, con canciones llenas de sexo ilícito, promoción de las drogas, de la rebeldía, de celos, adulterio, violencia y muerte.  Nunca como ahora los músicos tienen para sí una plataforma desde la que pueden opinar aún desde la ignorancia sobre cualquier asunto, y no son pocos los que siguen sus disoluciones.  Y así, se vuelven soberbios, autosuficientes, llegan a sentirse dioses.[13] Tercero efecto, envilecimiento. Esta porción enfatiza el desarrollo del pecado al punto de que Lamec estaba haciendo alarde del rigor de su venganza. Algunos han afirmado que alzó la primera arma de guerra de Tubal-caín e hizo este alarde rítmico. Ha habido mucha discusión entre los comentaristas acerca del elemento tiempo (pasado, futuro).  La mayoría asume que se refiere a algo que sucederá, no a algo que había pasado.  4:24 «setenta veces siete» Esto muestra la severidad de la venganza de Lamec (véase 4:15). Algunos comentaristas ven un contraste entre esto y las palabras de Jesús en cuanto al perdón en Mateo 18:21.[14]Cuarto efecto, enfrentamiento. El vrs. 26 al final dice: “…los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová”. Caín al  perder la presencia de generó una descendencia que creó artificios propios en busca de satisfacción, gozo y paz. Prosiguiendo, en Génesis 4 vemos: “Y conoció de nuevo Adán a su mujer, la cual dio a luz un hijo, y llamó su nombre Set: Porque Dios (dijo ella) me ha sustituido otro hijo en lugar de Abel, a quien mató Caín”. (v. 25). El nombre Set quiere decir dado, concedido. Adán realmente sentía que no podía vivir sin Dios; entonces siempre que necesitaba algo rogaba a Dios y lo recibía de Él. Set, a su vez, también tuvo un hijo “Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós” (v. 26a). El nombre Enós quiere decir débil, frágil. Al percibir que el ser humano era frágil y que sin Dios no podía sobrevivir “los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová” (v. 26b). Sin Dios realmente no podemos sobrevivir. No somos como los descendientes de Caín que comenzaron a criar ganado para sobrevivir, e inventaron instrumentos musicales para obtener gozo, e instrumentos cortantes de hierro y de bronce para que les sirviera de protección; antes bien, somos como los descendientes de Set: reconocemos nuestra fragilidad e invocamos a Aquel que es Jehová, el gran Yo Soy. La Biblia nos muestra que había una salida para Caín y sus descendientes cuando se sintieran frágiles, sin la presencia del Señor, sin embargo, no la usaron. Fue la descendencia de Set que dio inicio a esa maravillosa práctica de invocar al Señor. Era como si dijesen: “¡Oh Señor! Sin Ti no podemos sobrevivir. Necesitamos de Ti para obtener la verdadera satisfacción, gozo y paz. El enemigo puede venir en cualquier momento a matarnos. ¡Oh Jehová, necesitamos de Ti como nuestra seguridad y paz!”. ¡Aleluya, desde entonces se comenzó a invocar el nombre del Señor! Ese enfrentamiento seguirá por los siglos hasta este tiempo.

La historia de Lamec y de su familia encierra una seria advertencia para nosotros y para nuestras familias. ¡Que no se me mal interprete! No es pecado desear que nuestros hijos se beneficien de una buena educación. Evidentemente no es pecado tener una profesión o un oficio en este mundo. No tiene demasiada importancia si trabajamos en el orden de la agricultura, de la cultura o de la industria, hasta que podamos ejercer nuestra profesión en comunión con Dios y para su gloria. Nosotros, creyentes, no pertenecemos más a este mundo. Dios “nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo” (Colosenses 1:13). Por gracia, somos de aquellos que del mundo el Padre dio a su Hijo (véase Juan 17:6). Pero, todavía estamos en este mundo. Por eso tenemos que cumplir un papel que implica numerosas responsabilidades.

Así que en este capítulo 4 de Génesis nos hemos detenido a discutir el principio que Cuando Dios decreta se cumple. Y Se cumple en tres áreas importantes, primero en la familia. Esta primera familia transcurre como lo había establecido Dios en el  capítulo 3:16-20. En estos primeros versículos vemos dos grandes áreas de existencia. Primero está la sexualidad de la familia que incluye la iniciación de la sexualidad, la interacción de la sexualidad, la intención de la sexualidad y finalmente la inclinación de la sexualidad. Un segundo elemento en esta familia es la paternidad. Esa paternidad tiene dos grandes áreas. Primero la valoración de la paternidad que incluye la valoración del hombre como la de la mujer. En segundo lugar incluye la vocación de la paternidad. Esta vocación se manifiesta en la igualdad, dignidad y equidad de los hijos. Vimos una tercera área es la fraternidad.  Que incluye el enfriamiento de la relación, el enfrentamiento de la relación, el enfurecimiento de la relación y finalmente el enfrascamiento de la relación. Una segunda cosa es que cuando Dios decreta se cumple en la sociedad.  Esta sociedad se describe con el término de la ciudad. Esta idea  tiene tres grandes componentes. Primero el concepto de la ciudad. Allí vimos tres frases. La urbis, la civite, y la polis. Cada una de ellas está dentro de la sociedad. Luego está el contenido de la ciudad. Es un contenido descrito por cinco desafíos. El desafío ateísta, el desafío humanista, el desafío    materialista, el desafío hedonista y finalmente el desafío tecnicista. Un tercer concepto de la ciudad no solo es su concepción, contenido sino también su consecuencia. Esta consecuencia se muestra por el envanecimiento, el entretenimiento, el envilecimiento y finalmente el enfrentamiento.

Todo el capítulo ha demostrado que Dios tenía razón y Satanás no, de tal manera que cuando Adán y Eva le hicieron caso, todo se descontroló a tal  punto que afectó a todos los que vinieron después de la primera pareja. Y es que cuando Dios decreta “ciertamente morirás” más vale que pongamos mucha atención y obedezcamos.

[1] http://misionologiachopin.blogspot.com/2012/06/los-hijos-de-cain-la-ciudad-y-los_21.html

[2]Ibíd.

[3] Ibíd.

[4]Ibíd.

[5]Ibíd.

[6] Chopin, José Vicente. Los Hijos de Caín. La Ciudad y los Cristianos. Artículo Escrito .Junio 21, 2012

[7]Deffinbaugh, Bob. https://bible.org/seriespage/llegando-entender-las-genealog%C3%AD-gen-51-32

[8]Deffinbaugh, Bob. https://bible.org/seriespage/llegando-entender-las-genealog%C3%AD-gen-51-32

[9]http://www.creced.ch/index.php/creced/1998/66-no2/362-lamecynoe

[10]  http://www.creced.ch/index.php/creced/1998/66-no2/362-lamecynoe

[11]http://www.freebiblecommentary.org/pdf/spa/VOL01AOT_spanish.pdf

[12]http://casadeoracionmexico.com/blog/?p=527

[13]http://casadeoracionmexico.com/blog/?p=527

[14]  http://www.freebiblecommentary.org/pdf/spa/VOL01AOT_spanish.pdf

Reflexiones en Génesis: Cuando Dios decreta…se cumple II parte

Un tercer aspecto que se plantea en los vrs. 4-8 es el deterioro de las relaciones entre hermanos. Esa fraternidad que debió haber sido un pegamento que cohesionara la familia de Adán y Eva, de pronto se volvió un escenario de violencia y muerte. Y lo mismo está sucediendo hoy. La familia debió haber sido un remanso, de paz, tranquilidad, amor y crecimiento, pero es un lugar de violencia, relaciones tirantes y de muerte. Es obvio que Dios está mostrando lo que era la consecuencia del pecado de Adán y Eva. Tres elementos básicos deterioran hoy la fraternidad de la familia. Primero, está el enfriamiento  de la fraternidad. Observe el orden de la ofrenda. Primero Dios mira al ofrendante y luego mira la ofrenda. ¿Por qué había diferencia de corazón en estos dos hermanos? ¿De  dónde había adquirido Caín su condición de maligno? ¿Qué sería lo que Dios no vio con agrado en Caín? Es importante observar que es en el corazón de la familia donde se desatan todos los males. Es la influencia de Satanás usurpando el corazón de los hermanos. Aquí ya está metido el pecado. La deficiencia mayor de las familias es que el mal está dentro de los componentes de la misma. El pecado ha hecho deficiente la relación entre hermanos y padres. 4:3 “que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová” Observe que Caín es el primero en llevarle ofrenda al Señor. No hay nada inherentemente inferior en un sacrificio de granos versus un sacrificio de animal. La importancia está en la fe del que ofrece, no en el sacrificio en sí. Posiblemente llevaron la ofrenda a la entrada del huerto del Edén. 4:4 “Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas” La clave parece estar en el término “primogénitos”. Caín llevó algunos de sus productos agrícolas, pero Abel llevó lo mejor de su rebaño, lo cual mostraba una actitud de fe y respeto. Pero hay que recordar que el texto en sí es muy breve y ambiguo. Tenemos que tener cuidado de no leer demasiado en estos primeros relatos. Lo que sí es que ya en Caín hay una deficiencia. “Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda” Literalmente significa “mirar” con una connotación positiva. El cómo es incierto, aunque ha habido muchas especulaciones. Es obvio que Dios comunicó su alegría por uno y su desagrado por el otro. Los comentaristas, tanto antiguos como modernos, han observado que Dios aceptó primero a Abel y su ofrenda. Este siempre es el orden (véase Hebreos 11:4). El problema con Caín fue su actitud. Es posible que Dios esté mostrando su soberanía al amar al menor y no al mayor. Esto se ve en todo Génesis.[1]  La segunda cosa es el enfrentamiento  de la fraternidad. Una vez que Caín experimentó el rechazo de parte de Dios, es obvio que proyectó su frustración hacia su hermano, y lo vio como rival, superior y preferido de Dios. Eso generó odio y envidia. Así que la relación fue decayendo más y más. Sin embargo esa decadencia fue por culpa de Caín. Dios no lo había rechazado para siempre, solo esa vez que ofrendo mal. ¿Porque lo toma como rechazo completo? Con toda probabilidad la enemistad de Caín hacia Abel fue todo un proceso. Debieron de tener lugar diferentes situaciones, circunstancias y episodios que dieron lugar a una creciente actitud negativa de Caín con respecto a su hermano. A Caín no le gustó en absoluto la actitud que Dios tomó hacia su ofrenda. La versión de la Biblia “Dios habla hoy”, nos indica que Caín “se irritó mucho y torció el gesto”. El texto hebreo cuando habla de la irritación de Caín dice literalmente que “se quemaba enormemente por dentro” Vaya, es una buena manera de describir la ira, una especie de incendio interior emocional. Dicho de otro modo, lo que sucedió no le produjo depresión, desánimo, sino rabia. Torcer el gesto nos habla de la amargura que provocó la reacción de Dios en Caín. En resumidas cuentas, el episodio de Génesis provocó en Caín una erupción de ideas, sentimientos, actitudes y emociones negativas hacia su hermano Abel. Sin duda su mente debía ser un torbellino total.[2] En tercer lugar está el enfurecimiento de la fraternidad.Tuvo tres áreas de deterioro. Primero se deterioró en su creencia espiritual . Caín sabía que a Dios se le adoraba con un sacrificio. Es decir, Caín estaba bien informado con relación a su comunión con Dios. Muchos han tratado de inculpar a Caín de descuidado al traer una ofrenda agrícola en lugar de un animal. Pero eso no es cierto. Dios no aceptó la ofrenda de Caín, porque fuera de vegetales, sino porque el corazón de Caín estaba mal. En ese sentido el confundió lo puesto en el altar con lo que hay detrás del altar. Cuantas personas evangélicas hoy creen lo mismo. Lo importante es estar presente en el culto, y no lo que está en la intimidad en ese culto. O la cantidad que pongo en el plato y no la mano que da esa ofrenda en el plato.  Segundo se deterioró su criterio espiritual. Según su criterio Dios lo había desechado. Pero en realidad Dios había desechado esa ofrenda en particular. Hay una experiencia en  la vida de Caín, y esa experiencia la que lo llevo a llenarse de rencor. Caín está ante una experiencia de sentirse marginado por Dios. Dios tomó una decisión y allí se siente despreciado y marginado. Esta es una  de las cosas que más afectan; cuando nos sentimos despreciados y desvalorizados, pero sin embargo, cuando Dios toma ese tipo de decisiones no significaba que Dios había apartado a Caín de su presencia, solo significaba que a Dios no le había agradado su ofrenda. Dios en ningún momento echa a Caín de su presencia, sino que es él quien se va de su presencia. Porque su criterio estaba distorsionado. Mucha gente se siente rechazada por Dios y se alejan de Él. Pero Dios esperaría que uno cambiara su conducta para poder empezar nuevamente. Cuando Dios rechaza algo nuestro que no está bien, basta con que cambiemos eso que no está bien y Dios nuevamente nos respaldará.  Tercero se deterioró porque entró en crisis . Esta crisis es emocional. Dice 4:5 “Esto le molestó mucho a Caín, y en su cara  se le veía lo enojado que estaba. El texto señala una molestia en Caín que se sobrelleva a solas. Estaba tan molesto y no había podido canalizar su ira que ya se reflejaba en el rostro. El Dr. David Ramos señala lo siguiente a propósito de esto: “Todo este suceso creo en Caín cólera y desaliento. Después de ver a su hermano sonriente y ver la ofrenda que se consumía mientras que la de él no era aceptada le creó enojo, pero Caín no entendía que Dios no lo había despreciado. Cuando vengan diversas situaciones a nuestra vida en las que nos sintamos abandonados no son que Dios nos haya despreciado sino que Dios quiere llamar nuestra atención a las cosas que Dios quiere tratar. Si en nuestra vida las cosas no pasan como queremos no es que Dios nos rechace sino que Dios nos quiere acercar a él. En este pasaje veremos como Dios quiere acercar a Caín, porque Dios no hizo al hombre para apartarlo de él sino para acercarnos a él, él nunca va a hacer cosas para alejarnos de él, nunca va a permitir que nos sucedan cosas para apartarnos de él; Dios es un Dios de amor. Pero lo que sucede es que Caín esta tan deprimido que piensa que no aceptar una ofrenda ya no podemos estar cerca de él. Es que a veces no estamos preparados para un no de Dios, no aceptamos que Dios nos cierra una puerta; no nos gusta aceptar las adversidades.[3] En este pasaje no estamos ante un rechazo de Dios a Caín, solo que Dios no aceptó lo que él había hecho. Cuando Dios obra en una forma que no nos explicamos y si no entendemos esto nuestra vida entra en crisis. Nosotros le echamos la culpa de todo a Dios: “Porque no lo hiciste…” son nuestras palabras, y lo culpamos de todas aquellas cosas que vienen a nuestra vida en la que se nos cierran las puertas. Hay mucha gente que ha tenido algo y de repente lo pierde no se preguntan que hicieron mal para perderlo, ¡es que como cuesta reflexionar sobre las cosas que fallamos! en lugar de hacer esto andamos enojados. Cuando nuestra vida este acompañada de constantes molestias y tengamos el semblante decaído podemos caer en un estado de muchos errores y malas decisiones, y sintamos rencores contra alguien, debemos de detenernos porque Dios quiere hablarnos.”[4] Esta crisis es espiritual.  Notemos que mientras tal vez los seres humanos no notan nuestro semblante, o lo podemos ocultar, Dios siempre sabe porque estamos como estamos. Según la versión Lengua Actual Dios le dice: “¿Por qué estás triste y enojado? Es obvio que Dios hace preguntas a nuestra vida que conlleva el reflexionar en el peligro que estamos. Esa pregunta busca un diagnóstico de nuestra condición espiritual. Pero por otro lado  también entraña el hecho que Dios simplemente ve como anormal que estemos enojados y tristes. Esta crisis espiritual es el resultado de una crisis emocional o no resuelta o mal resuelta. Hay muchas personas que son bombas de tiempo porque no han sanado muchas cosas que los torturan por dentro. O la otra es que la forma de canalizar la ira y el odio  es reaccionando violentamente, tal como lo hizo Caín. Esta crisis es relacional. Dios no solo le pregunta su estado sino que le hace una advertencia. Me gusta como  la biblia del lenguaje actual lo pone: “Si haces lo correcto, siempre te aceptaré con agrado, pero si haces lo malo, el pecado está listo para atacarte  como un león. ¡No te dejes dominar por él! Dos niveles de relación se ven aquí. La primera es con Dios. En realidad Dios le está diciendo que no debe dejar que el rechazo de su ofrenda lo lleve a mal entender a Dios. Dios le dice, “simplemente cambia” y entonces volveré aceptar lo que me ofreces. Eso significa que mi relación con Dios se afecta si insisto en seguir haciendo lo mismo. El hecho es  que si yo no cambio mi actitud entonces seré un campo para que el pecado tome poder y me domine. Así que en términos de consejo Dios le estaba diciendo a Caín que tuviera cuidado y sanara su corazón porque si no estaría expuesto a un peligro mayor en su vida. Lamentablemente no hay respuesta de Caín y no la habría. Y se cumplió lo que Dios dijo. El pecado tomo ventaja sobre él y lo llevo a la segunda área relacional donde se deterioró. La de su hermano. No sólo está el enfriamiento de la relación, el enfrentamiento de la relación, el enfurecimiento de la relación y finalmente  también existe el enfrascamiento de la relación. El enfrascamiento de la relación tiene un deterioro.Estamos a punto de enfrentarnos a las primeras evidencias del pecado en la humanidad. Primero el odio y luego la muerte. Hasta este momento Adán y Eva no habían visto en la práctica las consecuencias de su desobediencia, pero ahora va a experimentar dolor y tendrán que enfrascarse lo que es “ser del polvo y volver al polvo”. Así que una vez perpetrado el asesinato habría una tercera evidencia de su crisis relacional. La tierra. “Desde la tierra la sangre de tu hermano pide venganza” (vrs. 10)…Maldito serás y la tierra que cultives no te producirá nada” (11-12). ¿Por qué la tierra es hostil al acto Caín? Debemos recordar que la tierra ya tenía una maldición. Así que esta sería una doble maldición. Es obvio que Caín era agricultor, y manejaba la tierra. Para él era su medio de subsistencia. Dios estaba maldiciendo su fuente de trabajo y su vocación de agricultor. Es obvio que Caín entendió bien esto, porque entonces decidió hacer una ciudad y dedicarse a la urbe y la ciudad debido a la maldición.  Además, Dios le dijo a Caín que sería “errante y extranjero” (Génesis 4:12). ¿Qué es un extranjero? Un extranjero o un nómada es una persona sin meta, sin hogar, sin satisfacción ni descanso. Un vagabundo no tiene morada ni comodidades; él anda errante continuamente por la tierra, pasando de un lugar a otro. Dios le dijo a Caín que sería un extranjero. Sin embargo, esta sentencia estaba llena de misericordia. Si en algún momento, Caín se hubiera arrepentido y hubiera buscado el perdón de Dios, el Señor lo habría perdonado con mucho gusto. Supongamos que Caín hubiese dicho: “Señor, estoy equivocado. No seguí el camino que indicaste a mis padres, el camino que mis padres me enseñaron. Ahora me arrepiento y sigo ese camino. Señor, perdóname”. Si Caín hubiera orado de esta manera, Dios ciertamente lo habría perdonado. Pero escuche la respuesta de Caín a la sentencia misericordiosa de Dios: “He aquí me echas hoy de la faz de la tierra, y de tu faz me esconderé, y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me hallare, me matará” (4:14, Hebreos). No detectamos el menor indicio de arrepentimiento. Caín sólo discutía con Dios, diciendo que sería echado de la tierra. Caín no se arrepintió. El argumentó con temor. No temía a Dios, sino al hecho de que otros pudieran matarlo. ¿Por qué tenía ese temor? Porque había dado muerte a su hermano. A menudo el hermano Watchman Nee decía: “Si alguien piensa que usted le puede robar, se debe a que esa persona debe de ser un ladrón. Sólo un ladrón teme que otros lo roben. Si usted nunca les roba a los demás, no pensará que le van a robar a usted. Si no sabe nada de robos, jamás pensará que alguien puede robarle. [5]  Pero si usted roba, será consciente del peligro de que le roben. Caín tenía miedo de ser muerto porque él había matado a su hermano. Así que no se arrepintió, sino que argumentó con Dios, diciendo: “Y sucederá que cualquiera que me hallare me matará”. Caín sabía que no disponía de ninguna protección. Sin embargo, Dios fue bondadoso. La bondad de Dios es proporcional a nuestra capacidad de recibir. “Y le respondió Jehová: Ciertamente cualquiera que matare a Caín, siete veces será castigado. Entonces Jehová puso señal en Caín, para que no lo matase cualquiera que le hallara” (4:15). Vemos que Dios puso una señal sobre Caín. No me pregunten en qué consistía esta señal, porque no lo sé. Sólo sé que Dios marcó a Caín a fin de protegerlo. El enfrascamiento tiene determinismo.Caín fue  víctima  de un determinismo espiritual. Caín tomó su propio camino sin arrepentirse. Su propio camino consistió en apartarse de la presencia de Dios. “Salió, pues, Caín de delante de Jehová, y habitó en tierra de Nod, al oriente de Edén” (4:16). Adán fue echado del paraíso, del huerto de Edén, pero Caín fue echado de la presencia de Dios. A pesar de adorar a Dios, con el tiempo se apartó de Su presencia. ¿Qué clase de adoración es ésta? Aborrezco toda clase de adoración que aparte a la gente de la presencia de Dios. No diga: “¿Qué hay de malo con la manera en que adoramos a Dios?” Está equivocada si lo aparta a usted de la presencia de Dios. Estar fuera de la presencia de Dios es algo terrible. Si usted no vive en la presencia de Dios, no tiene ningún lugar donde vivir en esa tierra. La tierra fue hecha para los que viven en la presencia de Dios. En Génesis 4:14 la faz de la tierra equivale a la faz de Dios. Las expresiones “faz” y “delante de” en los versículos 14 y 16 respectivamente son traducciones de la misma palabra hebrea, y en el versículo 14 “la faz de la tierra” corresponde a “tu faz”, es decir, la faz de Dios. Caín dijo: “He aquí me echas hoy de la faz de la tierra, y de tu faz me esconderé”. Por tanto, si uno no vive delante de Dios, no vive como debería en esta tierra. Si usted no vive en presencia de Dios, está robando la tierra. La tierra no fue hecha para los que están en contra de Dios, sino para los que viven para Dios. Así que si usted no está delante de Dios, no tiene derecho a estar en esta tierra. Por tanto, ser echado de la faz de Dios equivale a ser echado de la faz de la tierra. Desde el punto de vista de la lógica, tal vez eso no parezca válido, pero, espiritualmente, está correcto. Si usted no está en la presencia de Dios, tendrá la convicción de que no tiene adonde ir. En su interior sentirá que es un vagabundo. Usted diría: “No hay lugar para mí en la tierra”. Pero cuando está en la presencia de Dios, todos los lugares se convierten en los cielos. Cualquier lugar resulta muy agradable. Ninguna persona que viva en presencia de Dios cometería suicidio. Sólo aquellos que han perdido completamente la presencia de Dios y que se han convertido en vagabundos en la tierra, personas sin hogar, contemplan la posibilidad de suicidarse. Nuestra verdadera morada es la presencia de Dios. Por último el enfrascamiento tiene que ver detrimento espiritual. “Fue a vivir al país de los vagabundos”. Este pasaje demuestra que Caín estaba rechazando al mismo Dios  y todo aquel que estaba de parte de Dios. Caín dejaba, abandonaba y se alejaba tanto como podía: De la presencia de Dios, de sus padres piadosos, Adán y Eva, lacerando aún más sus corazones. De la comunidad y vecindario de los piadosos (Adán y Eva ya tenían otros hijos en ese momento (5:4). Del lugar y del altar donde se adoraba a Dios, de la tierra donde las personas llevaban una vida piadosa. Caín decidió alejarse tanto de Dios como de su familia piadosa. El partió y se fue a vivir a otro país, a fin de vivir como él quería, a fin de estar lejos de Dios y hacer su propia voluntad. El decidió, y decidió deliberadamente llevar una vida secular e impía. Caín se separó el mismo de Dios, en otras palabras se alienó de Dios. La tierra de Nod realmente significa tierra de peregrinación, inquietud, desarraigo, movimiento, temblor, sacudida. La idea es de estar inquieto y desarraigado, de vagabundear y de moverse tal como si la tierra se estuviera sacudiendo y revolcando a la persona en todo lugar. Al parecer, a la tierra se le denominó después la tierra de Nod por Caín y su espíritu inquieto y desarraigado. Dios había condenado a Caín a poseer un espíritu inquieto y desarraigado por su propia conducta impía.  Debemos tener muy claro que la persona o la sociedad que se aleja de Dios siempre estarán inquietas y desarraigadas. Nadie ni ninguna sociedad estarán en paz hasta que se vuelva a Dios. Y la razón es la siguiente: Una persona o sociedad que sólo lleva una vida secular, que solo vive en función de este mundo, solo cuenta con lo que ofrece este mundo y no hay escape de este mundo. Parte de lo que ofrece este mundo secular es: inquietud y desarraigo, brevedad y carencia de vida, padecimiento y enfermedad, accidente y sufrimiento, dolor y pesar, corrupción y muerte. El mundo secular puede ofrecer cierta comodidad, placer, posición, reconocimiento, honra y seguridad. Pero ninguna de ellas es permanente, ninguna de ellas trascienden en este mundo. Cuando nos golpea una de las tragedias terribles de la vida y tarde o temprano nos golpea a cada uno de nosotros. Nos quedamos solamente con lo que el mundo secular nos puede dar. Y la ayuda del mundo secular es limitada y termina rápidamente. Toda la ayuda de la tierra termina y cuando termina nos quedamos sin esperanza y ayuda más allá de esta tierra. Nos quedamos sin Dios, todo eso porque como personas y sociedades decidimos vivir una vida secular e  impía. El alma lo sabe, lo sabe muy profundamente. Esta es la razón por la que el alma siempre está inquieta y desarraigada, nunca en paz y establecida, cuando busca solo la vida secular de este mundo. Las cosas de este mundo nunca podrás satisfacer el alma del hombre. El alma fue hecha para Dios, por eso es que nunca puede descansar ni arraigarse a nada, hasta que se arraigue y descanse en Dios.

Quizás usted que lee esto se siente insatisfecho y desarraigado. O quizás anda errante o vagabundeando en su vida. Es obvio que tenemos que hacer una evaluación de nuestra vida y de conductas espirituales que no hemos cerrado. Quizás hay rencor con Dios porque no respondió o sintió que no le prestó atención y le rechazo sus mejores intenciones. En la vida vivimos estas realidades, y son estos momentos en donde sentimos que lo que somos y hacemos parece no tener ningún valor ni sentido. Caín había trabajado y le presenta a Dios un fruto de su trabajo, pero Dios ignora su ofrenda ¿Cómo reaccionamos cuando hemos puesto empeño en algo y no es valorado lo que hacemos? Muchas madres entran en crisis porque dicen que los hijos no valoran su esfuerzo. Muchos se sienten mal porque sus líderes no valoran el esfuerzo que hacen y más cuando empiezan a valorar el esfuerzo de otros. Y empiezan las quejas, los desánimos, el rencor; en todo esto perdemos existencia, sentimos un vacío, entramos en una depresión, y así como Caín: decaído, con el semblante bajo. Ya en este punto no tenía ganas de hacer nada, su sonrisa se había perdido, enfurecido, ¿No son estas las cosas que vivimos en nuestra vida? Debemos de poner atención entonces, porque estas son las señales externas de que algo no está caminando bien y necesitamos escuchar a Dios porque quizá las cosas no están tan mal, quizá somos nosotros los que pensamos mal las cosas. Dios en ningún momento echa a Caín de su presencia, si no que es él quien se va de su presencia. Recuerde que el problema no está en Dios está en nosotros. Dios nos dice que podemos salir adelante y levantar el rostro. Esto significa que siempre encontraremos de parte de Dios una aceptación. Caín debió de decirle a Dios que no se quería apartar de su presencia y Dios lo hubiese levantado. Hoy es momento de volvernos al Señor, de decirle que no nos queremos apartar de su presencia. De decirle a él que es todo lo que tenemos y que sabemos que él no nos ha olvidado. La biblia dice: “Su misericordia es nueva cada mañana” Es que no estamos a la deriva y sin rumbo, su misericordia y su fidelidad están con nosotros. Cuando una puerta se cierra es porque Dios quiere llamarnos a algo y quiere acercarnos a su presencia. Ha llegado el momento de dejar de vagabundear y regrese a Dios, que él lo estará esperando con los brazos abiertos.

[1]   http://www.freebiblecommentary.org/pdf/spa/VOL01AOT_spanish.pdf

[2]Ortiz, Félix. Personajes Bíblicos y  Mundo Postmoderno.( http://www.paralideres.org/VerArticulo.aspx?Idp=2874)

[3] http://drdavidramos.wordpress.com/2013/03/

[4]Ibíd.

[5]Nee, Watchman.  Diez Principios con el Modo de Vivir. Documento Escrito. Pág. 10

Reflexiones en Génesis: Cuando Dios decreta…se cumple

Al pensar en Génesis 4 puedo encontrar otro principio del actuar de Dios en ese libro. Pienso que el capítulo 4 es la evidencia de que tanto Adán, Eva y Satanás no tenían razón en cuanto al asunto de morir. El capítulo 3 ha quedado en la dimensión del vacío entre la propuesta de Satanás “no moriréis” y la propuesta de Dios “ciertamente morirás”. ¿Quién va a tener la razón? Así que el capítulo 4 se puede resumir:

Cuando Dios decreta se cumple…

El pasaje de Génesis 4 trata de poner en el banco de la credibilidad a Dios. De hecho las implicaciones de la maldición no son tan evidentes en este momento, pero pronto  lo serán  y veremos el primer muerto. Por lo menos el primer registrado en el relato bíblico. Debemos acercarnos a esta narración con la mentalidad de que nunca antes había habido un muerto o se había experimentado la muerte. Así que esto será una experiencia traumática y por sobre todo dramática. ¿Qué afectó el decreto de Dios en la vida de Adán y Eva?

 En la familia… (4:1-16)

Los primeros versículos retratan la vida familiar que se desarrolló después de la maldición. Pareciera ser que la vida se va desarrollando con normalidad, pero en realidad ya está el germen de la anormalidad. Es interesante notar las señales de la anormalidad en el contexto de estas declaraciones. No pasemos por alto que ya el pecado está dentro de la familia. Hay tres dimensiones funcionales en esta familia, y que deben estar presentes en cualquier familia. La dimensión de la sexualidad. El texto comienza diciendo “conoció Adán a su mujer” El término hebreo “conoció” habla de una relación personal íntima es un  Qal perfecto (véase Jeremías 1:5). No se declara si esta fue la primera unión sexual entre Adán y Eva. La Biblia no dice cuántos hijos tuvieron ni cuándo los tuvieron. Solamente sabemos de los tres que se mencionan.[1] Hay que observar en términos de sexualidad que esta frase establece como la sexualidad original tenía ciertas “normalidades” que después serían violentadas por el pecado. Lo primero es la iniciación  de la sexualidad. Es interesante observar que es Adán quien toma la iniciativa. Es el hombre el que de alguna manera inicia la relación. Es importante que sea una sexualidad equilibrada y no agresiva en términos de cambios de género. Es obvio que en esta época moderna la mujer no tolera el hecho de que sea dominada y ella ahora es más activa que pasiva. Pero lo que este pasaje muestra es que la iniciativa de la sexualidad en el hombre es activa y en la mujer receptiva (no pasiva). Lo segundo es la interacción de la sexualidad. Observe que es una interacción monógama (una mujer y un hombre), hay una interacción bigénero (hombre y mujer) es decir son dos géneros diferentes, lo que demuestra entonces que el sexo de Dios es entre una mujer y hombre. Por otro lado uno puede observar el hecho de que es Eva “su mujer”. Esto habla compromiso. No es ser dueño, sino es ser responsable de la persona con la que estoy. Si Adán había fallado antes, aquí demuestra que Adán  está asumiendo su rol de esposo y en breve de padre. Lo tercero es la intención de la sexualidad. El texto continúa diciendo “la cuál concibió”. Es indiscutible que la intención primordial del sexo es la procreación, y la perpetuación de la vida humana. En nuestro mundo hay bastantes debates entre la preservación, procreación e interrupción de la vida. No es la intención entrar en esos debates, en este momento, pero es obvio que el sexo aunque conlleva placer, el placer no es en sí la meta ulterior de él, sino la madurez y el compromiso de engendrar vida. A muchos se les olvida eso. Si los anticonceptivos se usan para evitar la vida que me puede generar compromiso y se usan para esconder mi pecado de una relación ilícita fuera del matrimonio, entonces mi actitud es pecaminosa. Si usa para preservar la vida, es decir evitar tener más hijos de los que una familia puede sostener responsablemente entonces los anticonceptivos no solo son necesarios sino una obligación. Finalmente lo cuarto es inclinación de la sexualidad. Observe que hay dos dimensiones de la sexualidad en el pasaje y se pueden mostrar por las palabras “concibió” que es la parte oscura, silenciosa y la expresión “dio a luz”, que es la parte visible y bulliciosa. La mayoría practica la primera parte, y si no hay cosa visible continúan en la misma práctica. Esa cultura sexual, real pero silenciosa (Adán y Eva ni siquiera hablan en este contexto) es algo que sucede más de lo que queremos reconocer en nuestras sociedades y para tristeza de muchos en nuestras iglesias. Así que la inclinación en esta época y después de la entrada del pecado es a optar por la práctica silenciosa de la sexualidad y evitar a toda costa la escandalosa.

Aparte de la dimensión de la sexualidad, encontramos también la dimensión de la paternidad. Uso la expresión “paternidad” de una manera genérica e inclusiva. Es decir para referirme tanto a la madre y al padre. Observe que la narración dice que “dio a luz a Caín”. Es obvio que la mujer tiene una implicación más profunda en el asunto de traer a luz. La dimensión de la paternidad tiene varios aspectos. Está el aspecto de la valoración. Una pregunta en este pasaje se plantea urgentemente. ¿Cómo valora el hombre la paternidad y  cómo valora la mujer la maternidad? ¿Son iguales? Observe que el hombre es ausente una vez que ha puesto “la semilla”. Es obvio que no podemos decir que Adán fue un padre que dejó tiradas sus criaturas. Pero en este pasaje uno observa que la participación del hombre está vinculada con su esperma. En cambio la mujer tiene una valoración más allá del acto sexual. Ella le pone el hombre basado en su perspectiva espiritual. La mujer valora la maternidad en una dimensión que el hombre no hace o por lo menos le cuesta hacerlo. Tres valores tiene la mujer en su involucramiento como madre. Primero, identificación, esto implica que le asigna un nombre a su hijo. Segundo, interacción, observe que el texto implica que Eva habla, el texto lo pone así “y dijo Eva”. ¿A quién se lo dijo? ¿Cuándo lo dijo? Es obvio que se lo ha dicho a su hijo. Las mujeres si hablan más y se comunican más con sus hijos. Tercero, inspiración. Eva establece el nombre “adquirido” como una muestra de la bendición de Dios. “Caín” El nombre “Caín” (qayin) es un juego de sonido de la palabra hebrea “obtuve” (qaniti). Parece afirmar que Caín había sido un regalo especial con la ayuda de YHWH (posiblemente hasta un cumplimiento de 3:15). “Por voluntad de Jehová he adquirido varón” La traducción «varón» parece capturar el énfasis. Algunos afirman que Eva tenía hijas previas y que este era el primer varón, pero esto es especulación. La frase del v. 1: “Por voluntad de Jehová”  implica que esta era una declaración de fe de Eva, que se basa en Génesis 3:15. Este es el primer uso del nombre YHWH en sí. La próxima vez que aparece solo es en adoración por la línea de Set en 4:26.[2]

Así que la mujer valora su maternidad con identificación, interacción  e inspiración. Ahora, ¿Cómo valora el hombre su paternidad? Hay que observarlo desde la perspectiva del vrs. 2. Es importante notar que el texto establece que tanto como Caín y como Abel tienen ya una profesión y una forma de ganarse la vida. Eso refleja que la paternidad en el hombre es más de origen práctico. Se define en términos de primero objetividad. Adán respetó las decisiones e individualidades de sus hijos. Se define en términos de practicidad. Observe que no hay alusión de que Adán (desde su origen) hablara mucho. Lo hace más Eva. Sin embargo en su silencio equipó con herramientas a sus hijos para que cada uno se desempeñara en las funciones que eligieron. Por otro lado su practicidad se define en términos de dejarlos solos para que ellos se separen de la labor productiva del hogar núcleo y generen sus propios recursos y por lo tanto sus propias familias. Al hombre le es más fácil desprenderse de sus hijos y dejarlos que se desarrollen independientemente  Se define en términos de espiritualidad. No solo había dado los elementos para que trabajaran bien e individualmente, sino que les había pasado la espiritualidad de adorar y ofrecer a Dios parte de lo que sacaban de su trabajo. O sea les había dado los mecanismos para como acercarse con Dios, conque acercarse para Dios y finalmente con que corazón se debían acercar.[3]

Por otro lado no sólo está la valoración de la paternidad sino que también está la vocación de la paternidad.  Esta vocación incluye el hecho de que como padres somos responsables de pasar los principios y los valores pero esto no es garantía de cómo podemos controlar los resultados. Observe los principios de la vocación de la paternidad. Primero, está la igualdad de los hijos. Note que el pasaje hace alusión de algo interesante. Eva cuando da a luz a Caín, hace toda una exclamación espiritual. Es como si pusiera a Caín frente a Dios como con una gran esperanza o como un sentimiento de alegría porque Dios le había dado un hijo. Sin embargo cuando nace Abel, observa usted que la narración es tan parca que solo menciona: “Después dio a luz su hermano Abel”. No hay definición del nombre, no hay discurso teológico, no hay expresiones de gozo. Simplemente un nacimiento más. Segundo está, la dignidad de los hijos. En cuanto a Caín su nombre describe las emociones de Eva y las expectativas que tenía con él. Era el “adquirido” por  la voluntad de Dios. Eso significa que esperaba grandes cosas de él. Pero por otro lado llama a su hermano “Abel”. El término hebreo significa “aliento”, “vapor” o “vanidad” (véase Eclesiastés 1:2). Hay tres posibles implicaciones en este nombre: (1) esto puede reflejar (a) el desánimo de Eva en cuanto a su condición caída o (b) una predicción en cuanto a lo corto de su vida; (2) un vínculo posible a la palabra acadia “hijo” (ibil); y (3) otros han afirmado que esto está relacionado con la palabra “debilidad”, debido al desánimo de Eva por la maldición de muchos hijos (véase Génesis 3:16).[4] ¿Qué hace que un padre o madre decida que un hijo sobre otro serán mejores  que el otro? Tercero, está la equidad de los hijos. La equidad debe estar dirigida por el hecho que a todos los hijos se les deben dar las oportunidades iguales para su desarrollo. Adán lo hizo proveyendo a los dos profesiones. También la equidad se manifiesta en el hecho de que no siempre el que consentimos más y esperamos más expectativas de él resulta como yo espero. La equidad también estriba en transmitirles que ambos son aceptados por Dios y que tienen una responsabilidad espiritual. Tenemos la tendencia a medir y a consentir a los que se apartan de Dios, más de los que están cerca de Dios. Y lo hacemos porque  creemos que el que está lejos necesita más amor para salir adelante. Pero no es cierto. En este caso Caín era el anhelado y Abel el subestimado. Sin embargo Abel estaba más cerca de Dios, que Caín. Y debido a eso precisamente fue que se dio todo el problema.

Hasta aquí hemos visto que cuando Dios decreta se cumple lo que dice acerca de la familia. Esta primera familia transcurre como lo había establecido Dios en el  capítulo 3:16-20). En estos primeros versículos vemos dos grandes áreas de existencia. Primero está la sexualidad de la familia que incluye la iniciación de la sexualidad, la interacción de la sexualidad, la intención de la sexualidad y finalmente la inclinación de la sexualidad. Un segundo elemento en esta familia es la paternidad. Esa paternidad tiene dos grandes áreas. Primero la valoración de la paternidad que incluye la valoración del hombre como la de la mujer. En segundo lugar incluye la vocación de la paternidad. Esta vocación se manifiesta en la igualdad, dignidad y equidad de los hijos.

Así que hemos hablado de la sexualidad, y la paternidad pero nos queda hablar de la fraternidad de la familia.

[1] http://www.freebiblecommentary.org/pdf/spa/VOL01AOT_spanish.pdf

[2] http://www.freebiblecommentary.org/pdf/spa/VOL01AOT_spanish.pdf

[3] Con esto no quiero decir que Eva no estuvo involucrada en la espiritualidad, pero es obvio que si aprendieron del trabajo es lógico pensar que la primera información la obtuvieron viendo a su padre hacer lo mismo.

[4] http://www.freebiblecommentary.org/pdf/spa/VOL01AOT_spanish.pdf

“Hizo…túnicas de pieles y los vistió: Clásico error hermeneútico

Hoy tuve una cierta idea de Dios (espero que sea de Dios) con respecto a Génesis 3:21 en donde dice: “Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles y los vistió”. Este pasaje en la teología tradicional evangelística asume la idea de que el pasaje muestra  una insinuación soteriológica o salvífica. El argumento que he visto e incluso hasta hace poco había sido inducido a creer está bien representado en este autor,  cuando él dice:

“«Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió» (Génesis 3:21). Tras este simple enunciado hay todo un mundo de sugerencia espiritual. ¿Por qué había que quitar las pieles de los animales para cubrirlos cuando podía haberse provisto vestiduras más simples, sin el costo y sufrimiento, y la vida del animal? ¿Por qué ha de seguir tan pronto la muerte, de modo especial, la muerte de criaturas inofensivas que les rodeaban? En el capítulo siguiente se introduce la figura del sacrificio, y vemos al cordero que sangra y muere sacrificado en el altar: la víctima designada divinamente para cubrir el pecado de Abel. ¿Cuándo fue inaugurado este rito? ¿No fue en este momento en que el plan de la salvación acababa de ser revelado y se había prometido al redentor sufriente? ¿Qué podía ser más apropiado que este extraño misterio del sufrimiento y la muerte de este cordero ensangrentado que se les mandó que sacrificaran para enseñar a nuestros padres atemorizados el significado de la muerte en que ellos habían incurrido, y la muerte sacrificial de Aquel que iba a salvarlos de la amargura eterna? Y luego, cuando su sangre fue rociada en el altar y su carne consumida en el fuego simbólico, ¡con qué perfección habría expresado la justicia justificadora del Salvador que vendría, el que se les quitara la piel y se les vistiera a ellos con una túnica hecha de estas pieles, en vez de las hojas de higuera de su propia auto-justificación!”[1] Bueno, he leído bastantes comentaristas y libros cuya posición es idéntica a la anterior. De hecho he escuchado miles de mensajes evangelísticos usando este pasaje. ¿Pero realmente es así? ¿Podría haber otro camino de interpretación en este pasaje? Cuando lo leí  nuevamente esta semana mi impresión fue de sorpresa, porque me temo que  aquí no se habla de sacrificio, sino de vestidos. La referencia al sacrificio está muy rebuscada y forzada. Eso del supuesto “sacrificio de animales que Dios realizó para hacer las “túnicas de pieles” es simplemente ponerle al pasaje lo que no tiene. ¿No es más simple y bíblico y sano hermenéuticamente  quedarse con lo que dice específicamente el texto? “Jehová Dios hizo…túnicas de pieles”. Es decir eso no indica que Dios mató a un animal, y especialmente un cordero, para que insinuará que esa sería la manera en que el hombre se salvaría  usando la sangre y sacrificando un animal. Por lo menos no en este pasaje, más adelante habrá toda una vasta evidencia n de estos sacrificios por sangre. Quiero mostrar las evidencias por las cuales llegue a esta conclusión. Hay tres tipos de evidencias que son importantes establecer aquí. La primera sería la evidencia hermenéutica. Esta disciplina es la que se encarga con la sana interpretación. Un principio importante de la hermenéutica es interpretar el pasaje en primer lugar de una manera, literal y simple. Es decir Siempre que sea posible, tomemos las palabras en su sentido más común. Es muy fácil, sobre todo para quienes no tienen las mejores intenciones, darle a los textos bíblicos las más disparatadas interpretaciones. Es suficiente un poco de fantasía para tergiversar la verdad que La Escritura quiere enseñarnos. Por eso la validez de esta primera regla: siempre que nos fuere posible, debemos tomar las palabras por lo que son, sin forzarlas a un contenido que el autor no quiso darles.[2] Y creo que esta regla se ha violentado aquí. Por ejemplo, note que el texto dice Jehová Dios “hizo” la palabra en hebreo es asah y está en un imperfecto de la modalidad qal. Este verbo se puede traducir como  hacer, producir, confeccionar, incluso tiene la idea de efectuar algo[3]. Eso significa que Dios pudo crear las pieles sin necesidad de “matar o sacrificar”  los supuestos animales. ¿Por qué? Bueno, observemos que si Dios formó al hombre del polvo de la tierra, Dios le ordenó a las aguas producir seres vivientes y aves, Dios le ordenó a la tierra producir seres vivientes, me parece que si Dios fue capaz de eso, también podía haber hecho túnicas  de unas pieles que el mismo formara sin necesidad de realizar ningún sacrificio de animales. ¿O no? Una segunda regla hermenéutica dice que tomemos las palabras en el sentido que indica la frase.[4] Al pensar en este contexto, la palabra “piel” puede referirse tanto a piel de hombre como de animal.[5] Con esto no estoy diciendo que lo que Dios hizo fue piel de hombre, sino lo que digo es que no se define exactamente a qué tipo de piel se refiere. Es decir no se puede concluir que fueron pieles “de animales o corderos”. Es decir la mejor interpretación es que es incierto a qué tipo de piel se refiere. Simplemente se concluye que los cubrió con algo. Una tercera  regla hermenéutica dice que tomemos en cuenta el contexto. ¿Cuál es el contexto de este pasaje? Habla de desnudez, habla de maldición y de cómo ahora el ambiente en que el hombre va a vivir será hostil, el clima cambiará, la tierra será agresiva, el trabajo será doloroso y habrá que sudar. ¿En qué momento Dios está hablando de salvación aquí? Por otro lado el contexto posterior habla de la expulsión del edén. ¿No sería más lógico pensar que el ser vestido tiene que ver con el amor y la misericordia de Dios para proteger a Adán y a Eva de  las inclemencias a las que se iban a someter, y que una cubierta de higos era muy débil y frágil para el nuevo ambiente al que iban? Se puede ver el inmenso poder, amor y misericordia de nuestro Dios. Dios debía estar molesto con ellos, enojadísimo porque el hombre y su mujer habían desobedecido a su mandato, pero en su infinito amor castigó justamente al hombre por su pecado pero les mostró que él seguía amándolos. Él sabía cómo se sentían, ellos se sentían desnudos y no le pareció bueno que usaran hojas para cubrirse, Él mismo hizo sus vestidos de pieles de animales, para que pudieran cubrirse del frío. No solamente dejar de estar desnudos sino cuidarles amorosamente con esto les dijo aún los amo aunque no me guste como actuaron. Bueno podrían haber más reglas que son violentadas pero considero estas tres como una plataforma suficiente para cuestionar la interpretación soteriológica del pasaje. Existe una segunda razón por la que discrepo con la interpretación tradicional del pasaje. La llamaré la evidencia lógica. Es obvio que la lógica no es un argumento como el de la revelación bíblica, pero nos plantea preguntas importantes en el texto. Por ejemplo si se trata de un sacrificio de animales ¿Cuándo lo hizo Dios? ¿Estaban presentes Adán y Eva cuando Dios mató a los animales? ¿Al quitarles las pieles a los animales, inmediatamente se las puso ensangrentadas o esperó un tiempo para que se curtieran y pudieran usarse como vestidos? ¿O hizo un milagro al curtirlas inmediatamente? Si el ser vestido con pieles implica la muerte de animales y sangre y si la muerte y la sangre tipifican la expiación, ¿Por qué el sacrificio lo hace Dios y no Adán? ¿Significa eso que Dios era el que necesitaba ser expiado? Una pregunta aún más pertinente. Dios había dicho que el resultado del pecado era la muerte, Adán y Eva  no sabían que era eso, ¿Dios ilustraría con  la muerte de un animal inocente las consecuencias de su desobediencia? ¿Adán y Eva entenderían lo que era morir con observar la muerte de un animal? ¿Dios el primero que mata en la Biblia? ¿Cómo serviría esto de lección para Adán y Eva? Debemos recordar que el pecado aquí ha entrado pero no es percibido, pues la muerte será poco a poco. Sin embargo la maldad ya está allí y se manifestará con el primer asesinato en Caín y Abel. Ese si será una lección  dolorosa de la muerte y de la consecuencia del pecado de los padres de Abel. Bueno he allí las preguntas que necesitan ser contestadas honestamente. Un tercer argumento o evidencia es la teológica. Es decir si este versículo demuestra que es una alusión a un acto de expiación y por lo tanto salvífico, no logró mucho. Por un lado, Dios los echó del huerto, Dios siguió desconfiando del hombre y tuvo que poner ángeles para que no regresara al paraíso. Pero por otro lado insertar todo el sistema posterior de sacrificios en este texto es importar una idea que no encaja. Por ejemplo se hace ver que en el capítulo  4 Abel ya hace un sacrificio de sangre y que por haber hecho un sacrifico de sangre, Dios lo aceptó. Y el de Caín no fue aceptado por que su sacrificio era de vegetales y frutas. En ese sentido Caín representa a las religiones que quieren llegar a Dios por medio de otras cosas que él no ha dicho. Sobre todo que se llega a Dios por el derramamiento de sangre. Y por supuesto la sangre de Cristo. ¿Dice eso el pasaje? Por cierto esta interpretación está lejos de la intención exegética del pasaje. Dios aceptó la ofrenda de Abel no porque fuera de sangre sino porque Abel la ofreció con un corazón de Dios y Dios no aceptó la ofrenda de Caín porque su corazón no estaba con Dios. De hecho Hebreos dice que la fe fue primordial en el sacrificio (Hebreos 11:4) y 1 de Juan añade que Caín era del maligno (1 Juan 3:12). Así que no tiene nada que ver con que el sacrificio de Abel era de sangre y el de Caín no. Ni tampoco demuestra que el hecho de que Abel hubiera sacrificado un animal, lo hizo porque la información la sacó de “la muerte de los animales que usó Dios para vestir a sus padres”. No tiene sentido y es extraño al texto. De hecho la primera alusión a un sacrificio animal, la establece Noé (9:20) y no es salvífico sino de adoración. Es decir lo hace porque Noé agradece a Dios por su obra en ellos. é agradece a Dios por su obra en ellos.  No para expiar un pecado de Noé y su familia. Después vendrá toda una revelación  directa y específica de la manera en que se deberían hacer los sacrificios en la ley judía.

A manera de conclusión, sugiero que Génesis 3:21 no es un pasaje que hable de salvación, sacrificio y derramamiento de sangre. Que el delantal de higuera no representa a las religiones y las túnicas representan el sacrificio de Jesucristo y la manera en que debemos acercarnos a Dios. Creo que más adelante Dios daría una revelación clara de lo que el necesitaba y la tipología del NT por medio del sistema de sacrificios dados en el Pentateuco. Si queremos encontrar y enseñar sobre sacrificios y los tipos de Cristo es allí donde debemos buscar y no en Génesis 3:21. Si no enseña eso, ¿Qué es lo sí enseña? Sugiero que enseña el amor y cuidado de Dios para una pareja que había pecado y que ahora se las verá en serias dificultades al salir del paraíso. También sugiero que enseña que la desnudez cuando es afectada por el pecado no debe ser exhibida ni medio exhibida. Es decir si una de las consecuencias del  pecado es ver ya la desnudez como algo que ofende a Dios, entonces Dios establecerá toda una teología de la desnudez y del vestirse. Y esto es algo que casi no lo enfatizamos en nuestras iglesias. A Dios le ofende ahora la desnudez o la semidesnudez descarada del hombre. Por lo tanto la vestimenta que medio cubre (delantal del higuera) no es aceptable a la vestimenta que totalmente cubre (túnica completa). Es obvio que aquí si se estaba anticipando lo que el diablo haría en nuestro tiempo con la desnudez. Sino pregúntese porque la pornografía es tan adictiva y popular. Simplemente porque allí se desnudan y la gente le encanta ver a otros desnudos y quitarse la ropa. El diablo ha tomado el descubrirse o mostrar desnudez como un arma efectiva. Y Dios está por lo recatado y sobrio. Creo que eso sí enseña este pasaje.

[1] http://www.aguasvivas.cl/revistas/50/estudio3.htm

[2] http://www.sermondominical.com/articulos009.htm

[3] http://www.blueletterbible.org/lang/lexicon/lexicon.cfm?Strongs=H6213&t=KJV

[4] http://www.sermondominical.com/articulos009.htm

[5]http://www.blueletterbible.org/lang/lexicon/lexicon.cfm?Strel ongs=H5785&t=KJV

Evidencias de un verdadero cristianoen Santiago: La fe competente

II. En segundo lugar una fe victoriosa es una fe COMPETENTE(1:13-16)

Santiago cambia su enfoque  y pasa de la perspectiva  de nuestras tentaciones que vienen de lo externo, a las tentaciones que vienen de la fuente interna. Las tentaciones se generan dentro de nosotros. Un comentarista dice: “En esta sección se va hablar acerca de cómo reconocer  la oportunidad de fallar antes que la situación llegue al punto que caigamos en el pecado. Esto es a por medio de ver hacia atrás los errores que se cometen, antes de caer en la transgresión. Y esa oportunidad comienza con la tentación[1] El Dr. Lutzer establece que no podemos  exagerar el daño que hacen a nivel individual las enseñanzas de Sigmund Freud acerca de que quienes observan mala conducta es porque están enfermos. No consideramos  a nadie responsable  de contraer la gripe, el sarampión y el cáncer. Tenemos hospitales y no cárceles para  los que sufren enfermedades físicas, sencillamente porque ellos no son culpables  de sus afecciones. La reprensible implicación freudiana está clara: Si no somos responsables  de una dolencia física, ¿Por qué deberían culparnos de un crimen, que es sólo un síntoma de una enfermedad mental?[2] En ese sentido la tendencia del hombre ha sido el hecho de culpar a otros por sus fallas. Desde sus orígenes del hombre Adán culpó a Eva y Eva a la serpiente. Toda alma que ama verdaderamente a Dios tendrá sus pruebas de este mundo plenamente recompensadas en ese mundo de lo alto, donde el amor es perfeccionado. Los mandamientos de Dios, y los tratos de su providencia, prueban los corazones de los hombres, y muestran la disposición que prevalece en ellos. Pero nada pecaminoso del corazón y la conducta pueden ser atribuidos a Dios. Él no es el autor de la escoria, aunque su prueba de fuego la deja al descubierto. Los que culpan del pecado a su constitución o a su situación en el mundo, o pretenden que no lo pueden evitar, dejan mal a Dios como si Él fuese el autor del pecado. Las aflicciones, como enviados de Dios, están concebidas para sacar a relucir nuestras virtudes, pero no nuestras corrupciones. El origen del mal y de las tentaciones está en nuestros propios corazones.[3] Para  poder vencer la tentación debemos aprender a ser competentes con las armas que Dios nos ha dado. Es importante estar conscientes de que podemos dar la batalla y ganarla.  Así que debemos observar los mandamientos o indicaciones a seguir cuando batallamos con la tentación. ¿Qué hacer cuando somos tentados?  Antes de entrar a los mandamientos creo que es un buen momento para definir lo que es tentación. De otra manera no sabremos de que nos estamos inculpando y de que estamos haciendo libre a Dios. Creo que un comentarista da una buena definición de tentación al decir:

 “¿Qué es la tentación en sí? la tentación conforme a las Escrituras es un deseo, una atracción de la carne hacia las cosas del mundo a los placeres temporales. Es un deseo que nubla nuestro entendimiento hasta cegarlo, haciéndolo ceder al pecado y poniendo así una agonía y tristeza a nuestro espíritu y una cadena a nuestra alma. Si nos damos cuenta de las consecuencias la única beneficiada es la carne, aparentemente en ese momento así, es pero recordemos que cuando caemos en la tentación segamos las consecuencias trayéndonos a nuestras vidas infinidad de aflicciones, tales como; desanimo, tristeza, actos pecaminosos, codicia, avaricia, mentiras, robo, desobediencia, chismes, celos, lujurias, borracheras, vicios, etc.”[4]. Así que el primer mandamiento para esto es

A. Pare de jugar  con la proyección (:13)

Esto significa echar la culpa a otros menos al verdadero culpable. El Dr. Jeremiah dice que según Santiago, llegamos a culpar a Dios por nuestras tentaciones, a pesar del hecho de que Dios “no puede ser tentado por el mal, ni tampoco tienta él a nadie.[5]En realidad la  formulación de Santiago es mucha más drástica  de lo que la traducción  al castellano sugiere. Una traducción podría ser: “Ni remotamente ´piensen que Dios tiene que ver algo con vuestras tentaciones”. Puede que Dios nos pruebe para fortalecer nuestra fe. ¡Pero nunca  nos tentará para subvertir nuestra fe! Y a veces culpamos a Dios cuando decimos “después de todo somos humanos”. – Esta actitud está detrás de las frases: Dios espera demasiado de mí” o “Dios ha hechos las cosas para mí muy difíciles” o “Dios no me ha dado la misma gracia y poder para resistir la tentación que le ha dado a otro”, “este es mi temperamento, soy débil”. “Dios me creó de esta forma” ¿Cómo se muestra la proyección en este pasaje? ¿Cómo jugamos el juego de echarle la culpa a otros? En este versículo hay varias características que describen que usted está jugando a echarle la culpa a otros de sus pecados. La persona tiene argumentos. Observe Santiago dice: “cuando alguno es tentado” es la traducción  del participio presente  pasivo del verbo peirazo. El presente sugiere una acción continua  y tal vez el hecho  de que el que está siendo tentado está a punto de sucumbir  a dicha tentación.[6] Entonces el texto enfatiza que al momento de ceder o estar envuelto en el pecado, comenzamos a esgrimir nuestros argumentos. Observe que el texto añade: “no diga (ninguno)”.  Esta es una oración presente activo imperativo con la partícula negativa que usualmente significa “dejar de decir”. La implicación es que algunos creyentes decían esto.[7] He llegado a la conclusión que el ser humano es muy creativo en cuanto al hecho de inventar excusas. Encontré un grupo de excusas increíbles. Observe lo que algunas personas dicen cuando se les encontró durmiendo en el trabajo.

1)      En el banco de sangre me advirtieron que esto me podía suceder….

2)      Era sólo una siesta de 15 minutos para recuperar las energías, como me enseñaron en el curso de gestión de tiempo que me ustedes me mandaron hacer.

3)      ¿Por qué me interrumpió? Ya casi estaba llegando a una solución para nuestro mayor problema…

4)      Pero de todas, la mejor fue:

 “…en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen”… Estaba orando un poquito…. ¿Qué decían?[8]

Por otro lado he aquí las excusas más increíbles de las mujeres para terminar una relación:

  1. No eres tú soy yo. Esa excusa está incompleta. Debería ser: “No eres tú, soy yo y el otro”.
  2. Necesito estar más tiempo con mis amigas

Otra frase incompleta. Debería ser: “Necesito estar más tiempo con mis amigas para salir de fiesta y conocer otros tipos”.

  1. Necesito mi espacio

¿Te sientas con ella en la misma silla? ¿Comparten el inodoro?… Seguramente no, tal vez lo que deberías hacer para darle “su espacio” es ponerla en órbita.

  1. Te quiero pero no te amo

¿Dónde está la línea que divide querer de amar? ¿Amar es querer mucho?, en nuestro idioma existen las dos palabras, pero ¿en inglés cómo sería? ¿I love you but I don’t love you?

  1. Me siento ahogada

Puede que sea asmática. Hay tratamientos médicos, si no lo es, prueba a dejar de apretarle la garganta con tus manos.

  1. No estoy preparada para una relación seria

Otra frase incompleta: no está preparada para una relación seria “contigo”.[9]

La persona tiene consentimiento. La gente a la que estaba escribiendo Santiago estaba diciendo este argumento. Observe que el argumento ya es colectivo. En nuestras sociedades tenemos ya argumentos colectivos, que se imponen como una excusa para poder echarle la culpa a otros y sobre todo a Dios de lo que hacemos. El que un argumento tenga peso colectivo automáticamente se le da el consentimiento para hacerlo. La persona tiene razonamientos. Observe que habla “tentado de Dios”. Algunos cristianos  recurren  a la mentira para salir de un apuro; utilizan un lenguaje soez cuando se exasperan; roban o engañan a otros para compensar sus penurias; albergan enconados resentimientos  contra otros; incurren en la autocompasión y se quejan amargamente; si no pueden tener relaciones sexuales normales con su cónyuge, satisfacen sus urgencias manteniendo relaciones inmorales con otras personas. Y luego culpan alegremente de sus pecados a Dios y se sienten absueltos de cualquier falta.[10] Por otro lado la expresión  “estoy siendo tentado de Dios” es una expresión  enfática que, literalmente  dice: “de Dios estoy siendo tentado”. La preposición apo indica la fuente de procedencia  de la acción expresada por el verbo. La persona que está sufriendo la tentación y está a punto de caer se excusa diciendo  que está en tal situación porque Dios lo ha colocado allí.[11]

Así que  la fe victoriosa es una fe combatiente, pero también es una fe competente. Esa competencia comienza con evitar la proyección. Dicha proyección tiene argumentos, tiene consentimientos, tiene razonamientos. Ahora nos enfocaremos en un segundo mandamiento para tener una fe victoriosa competente.

 B. En segundo lugar tenemos la PRECAUCIÓN (1:14-16)

La exhortación de esta precaución debe entenderse que usted debe ser un vidente. Es decir observe hacia donde lo está llevando la tentación. Es  importante entender que cuando hacemos X, podemos esperar que será seguido por Y. Es el simple principio de la causa y el efecto en la relación. Esta precaución conlleva entender perfectamente las leyes a las que nos sometemos cuando entramos en el proceso de la tentación. Una primera señal que el pasaje destaca es la señal teológica. Dice el texto “que es tentado” El contexto implica que si alguien dice que es tentado por  Dios está intentando hacer que sus pecados sean una falta de Dios. La palabra tentado (peirasmois) es usada en el v.2 en el sentido de las pruebas exteriores, pero aquí la forma verbal es usada de tentación. Dios provee o permite la prueba (ver Mateo 4:1), pero Satanás lo hace.  “Tentado” (peirazo) a veces tiene una connotación de “tentando para la destrucción”. Es la connotación opuesta de la palabra “prueba” (dokimazo) usado en 1:3,12. [12]. La señal teológica nos provee cero errores de excusa. ¡Dios no es la fuente del mal! porque Dios no puede ser tentado por el mal” Esto significa que  no es  tentable o  “no entrenado en el mal” lo cual significa que Dios no tiene  conexión o experiencia con el mal. “ni Él tienta a nadie”. Sin embargo, la Biblia registra varias pruebas de parte  de Dios: Abraham, Gen. 22:1; Israel, Deut. 8:2; Jesús, Mateo 4:1; los creyentes, Mateo 6:13. Esta afirmación pareciera estar atrapada entre las discrepencias al respecto de los términos “tentar” (peirazð, ver 1:13) y “probar” (dokimazð, ver 1:3,12). Dios no tienta para destruir sino que prueba para fortalecer[13]. Carballosa hace un excelente resumen de este párrafo de Santiago al decir:

“En resumen, el apóstol Santiago deja bien claro que Dios no es el autor ni el originador de las tentaciones. No es El quien  somete a sus hijos a una situación  donde se vean obligados a pecar. La razón dada por el apóstol es que Dios es absolutamente  invulnerable a la tentación a causa de su naturaleza perfecta e infinitamente santa. A causa de la imposibilidad de incitar a Dios a pecar, tampoco El somete a nadie a tal situación. Esta es la razón  de que, cuando alguno es tentado, jamás debe decir que es Dios quien  ha provocado la situación en que se encuentra.”[14]

Una segunda señal es la antropológica. Si Dios no es el problema, dice Santiago, entonces el problema está en otra parte. El vrs. 14 dice: “cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido” Estos dos  verbos fueron usados de trampa y engaño para llevar a los animales a la cautividad. Nosotros tendemos a culpar a otros por nuestros pecados. Nosotros podríamos culpar a Dios, al diablo, padres, sociedad, educación, etc. Nosotros somos nuestro propio peor enemigo. La Biblia habla de tres enemigos de la humanidad: el mundo, la carne, y el diablo (ver 4:1-7; Efe. 2:1-3). En este contexto “la carne” es nuestra naturaleza  Adánica, es el culpable. Nótese que Satanás  no es ni siquiera mencionado en esta sección de pecaminosidad humana. Tampoco es mencionado en la sección de pecado humano en la carta a los Romanos de Pablo  (ver 1-3). Satanás es un tentador real, sin embargo no fuerza a los humanos a pecar y  no es por consiguiente una excusa para sus fallas morales. Esta señal antropológica implica primero universalidad. La expresión “cada uno” indica en el griego (y en el español) que no hay  diferencia. Lo que el apóstol va a decir afecta a toda persona. Segundo vulnerabilidad El verbo “peirazatei” está en el tiempo presente. Esto sugiere que la tentación  es una experiencia continua en la vida del ser humano. Es como un amigo que no cesa de acechar. El Dr. White usa la metáfora de la vibración del piano, para enfatizar la tendencia vulnerable del hombre a la tentación. Él dice: “¿Alguna vez ha pasado un rato experimentando con un piano? Abra la tapa . Pise el pedal sostenedor. Entonces, entone  tan fuerte como pueda dentro de la caja armónica del piano una nota musical. Deténgase y escuche. Oirá al menos un acorde vibrando, en respuesta a la nota  que usted ha entonado. Cuando usted canta, su voz resuena en una cuerda del piano, que la devuelve.”[15]  He aquí un esquema de la tentación. Satanás llama y usted vibra. La vibración es la pasión de la que habla Santiago. Su inclinación  es continuar, responder a ese llamado. Si los pianos tienen sensaciones, imagino que se sienten excitados con la vibración del acorde. No hay nada malo en esta. Se ha hecho vibrar la cuerda poderosamente. Pero se suponía  que vibrara en respuesta al macillo, no en  respuesta a una voz. La respuesta apropiada no es entonces vibrar extasiado a la voz del diablo, sino soltar el pedal y bajar la tapa del piano. Lutero lo describió  de forma pintoresca: “Usted no puede evitar  que los pájaros vuelen sobre su cabeza, pero sí puede impedirles que hagan nido en su pelo.”[16] Tercero hay parcialidad. La palabra “concupiscencia” significa tener un deseo  profundo hacia algo. Dicho vocablo tiene un significado neutro, ya que solo el contexto determina  si el deseo es hacia algo bueno o malo. La expresión “por su propia” indica que hay un agente directo  (hupo: por) y una acción personal “su propia” (tes idias). De modo que la persona que está siendo  tentada, está directamente involucrada en la cuestión a través de sus propios deseos.[17]Cuarto disponibilidad.  Los dos participios que siguen “atraído” y seducido representan dos fases del mismo proceso. Ambos están en la voz pasiva e indican como la concupiscencia afecta a la persona tentada. Ambas expresiones se usaban en relación a  la actividad del pescador, y más tarde  se usaban en cuanto a la asechanza de una prostituta. Santiago personifica el acto de la concupiscencia y probablemente  tiene en su mente el cuadro de la ramera presentado en Proverbios 7:6-23.[18]

Resumiendo entonces, en un lenguaje altamente descriptivo, Santiago muestra cómo es que una persona  cae la tentación. Los deseos pecaminosos generados por una naturaleza corrompida entran en acción. Esas pasiones comienzan a arrastrar y a seducir a su víctima como un pez que velozmente se dirige hacia la carnada, sin saber que el cebo está pegado a un anzuelo que al ser tragado produciría su ruina. Este versículo enseña que sin lugar a dudas el pecado es personal y que el hombre  es pecador por naturaleza. (Efesios 2:3). Sin embargo nos queda una señal más

Una tercera señal  es la  embriológica Ahora el ejemplo que usa Santiago en el vrs. 15  es el de una mujer en cinta. Para explicar los resultados funestos de caer en la tentación, Santiago usa  un lenguaje metafórico. El apóstol asemeja el acto de la concepción, gestación y el de dar a luz y desarrollo. Es interesante que Santiago lo describa como el proceso de un embarazo. ¡Y qué acertada ilustración! Note como lo pone: “La tentación viene de nuestros propios deseos, los cuales nos seducen y nos arrastran. 15 De esos deseos nacen los actos pecaminosos, y el pecado, cuando se deja crecer, da a luz la muerte.” Santiago establece todo el proceso de un embarazo prohibido. Primero está la parte de la seducción, segundo la consumación del pecado, tercero producción del pecado y finalmente la presentación del pecado. La primera etapa es la que consiste en el proceso de la concepción. Es decir ese momento en que coqueteamos y somos sometidos a la relación sexual espiritual. Aunque antes lo he mencionado quiero hacer aquí una descripción mental usando todos los elementos para poder entender este tipo de embarazo. Note que dice tres palabras: “Tentado, atraído y seducido”. Quién es el hombre que seduce: “la concupiscencia”. Note que comienza con “cada cual” indica que no hay diferencia. Lo que el apóstol dice que afecta a toda persona significa que todos tienen el potencial de quedar embarazados de este problema.  De modo que el texto nos habla de la primera etapa para perder la virginidad espiritual. En este caso nos dice hay tres cosas que hacen que una persona ceda ante una propuesta y consuma un acto que la llevara a un embarazo. Primero está el seductor y eso es la concupiscencia. Esta habla seductoramente a cada hombre y mujer. Es como una persona muy diestra en convencer por el lenguaje. El Diablo no viola a nadie, el Diablo seduce y  las personas acceden a su seducción y se “acuestan con él”. En segundo lugar están las condiciones de la seducción. El texto dice que “cada cual” es decir todos tenemos la tendencia a caer y sentirnos involucrados. Es por un deseo placentero que accedemos a tener un encuentro con el tentador. Tercero esta la gratificación de la seducción. ¿Cómo puede un hombre y una mujer desgraciar la vida con un simple acto carnal? Bueno, el momento placentero es tan grato que se pierde todo tipo de sentido de consecuencia.  Una vez que ha consumado la relación la persona ha quedado embarazada. Pasamos a la segunda etapa es el de la gestación. Es curioso que una persona en sus primeros días no se da cuenta que ha quedado embarazada. Es hasta que se presentan los primeros síntomas que sospecha de algo. ¿Cuáles son esos primeros síntomas?  Bueno los más comunes  son náuseas, cambios hormonales y rechazo de cosas. ¿Cómo se determina que una persona está embarazada ya con el pecado? Lo mismo siente náuseas, es decir no tolera la “comida de Dios”, por otro lado hay cambios en su vida perceptibles de carácter, de actitudes y finalmente hay rechazo a lo que antes le gustaba y ahora no. Y ahora quiere las cosas más absurdas. Para explicar los resultados funestos  de caer  en la tentación, Santiago usa un lenguaje metafórico. El apóstol asemeja el proceso al acto de la concepción, gestación, el dar a luz y desarrollo. La palabra “entonces” indica que el escritor desea explicar el próximo paso.  Es decir lo que ocurre una vez  que la persona ha sido atraído y seducido. “La concupiscencia”, es decir los deseos malignos se refiere a algo definido (nótese la presencia del artículo). Es como si, de pronto, esos deseos se personificasen y comenzaran a actuar. Santiago dice: “Después que ha concebido “La palabra “concebida” es un aoristo  del verbo “sullambano”. Dicho verbo  es compuesto (sun: con junto con; lamabano: tomar, coger) y tiene varios significados según el uso del NT. En este caso concreto  significa concebir sexualmente, pero, además se sugiere que ha habido un sometimiento de la voluntad de la persona a la tentación. El mero hecho de ser tentado no involucra en sí algo pecaminoso. Sino que es cuando el deseo del hombre sale al encuentro, abraza la cosa prohibida y ocurre una unión pecaminosa entre los dos cuando el pecado nace. El segundo trimestre del embarazo ya se nota pero te acostumbras y te acomodas al feto.  La fuerza del verbo sullambano sugiere que la voluntad de la persona ha sido vencida por la concupiscencia y se ha rendido a la tentación. La idea es que el individuo ha respondido afirmativamente a los deseos. Su capacidad volitiva ha consentido y  el resultado ha sido que la concupiscencia  ha concebido. El tercer trimestre ya es más incómodo en el embarazo de la carne. Estás a punto de dar a luz y los obstetras y las parteras de Satanás siempre están de turno para dar a luz al hijo del pecado.  El tercer paso es el de la expulsión. Note que Santiago dice: “da a luz el pecado”. Este es el resultado  de la concepción-gestación. Santiago dice  literalmente “pare pecado”. El verbo está en presente del modo indicativo. Es indudable que el apóstol desea enfatizar la realidad del suceso. La palabra pecado “hamartian” no va acompañada  del artículo en el original. La ausencia del artículo significa  que se está enfatizando en el pecado en general (cualquier pecado) y no uno en particular.  Debe notarse, además, que la palabra usada con referencia  al pecado es “hamartía”. En la literatura clásica el verbo hamartano, significa errar en el blanco, perder, fallar, o equivocarse. En el NT se usa para significar todo aquello que se opone a Dios. Lo que sí es suficientemente claro  es que, cuando el pecado es visto como hamartía, se considera como que se ha fallado el blanco del verdadero fin y alcance de nuestras  vidas, o sea, Dios. ¿Recuerdas cuándo fue que perdiste la virginidad espiritual e hiciste el amor con el diablo? ¿Cuándo tu mente se transformó de pura a manchada y pasaste de ser santo a pecador? El diablo es un gran seductor, y cuando los malos deseos han sido concebidos en tu mente, engendran el pecado. Pero el pecado no es un bebé para ser acurrucado cuando nace. Es un esqueleto hediondo en tus brazos, chorreando líquido cadavérico, que te traerá amargura. Te lo juro. Note como lo describe Santiago: “Y el pecado, siendo consumado, da a luz muerte”. La conjunción “y” añade la tercera etapa del proceso. El pecado es una manera de llamar la atención  al uso previo de la palabra “hamartía”. La presencia del artículo  señala al pecado específico que ha sido concebido y parido por la concupiscencia. La expresión “siendo consumado” es un participio aoristo del verbo “apoteleo” que significa completar o estar totalmente formado. Santiago evidentemente  está comparando el proceso  de caer en pecado  y sus consecuencias con la concepción  de un niño en el vientre de una madre. El embrión se desarrolla hasta convertirse en feto. Cuando el proceso ha sido consumado y el período de gestación  se ha completado, ocurre el nacimiento. El Diablo siempre estará dispuesto a mostrar sus hijos a la luz. Todos los que han salido a luz sus escándalos es porque el feto estuvo en proceso hasta que fue público y el diablo lo magnificó. Así que en el caso del pecado, el nacimiento que ocurre es en verdad triste. “Da a luz muerte” El verbo apokue es un término médico que indica el acto de parir de un hombre o un animal. Lo trágico del nacimiento  mencionado aquí es que su nombre es muerte. El hijo de la concupiscencia es el pecado, el del pecado es muerte, es decir el niño nace muerto. ¿Qué debemos hacer si usted se da cuenta de su pérdida de virginidad espiritual y de un embarazo no deseado? Bueno pues ¡aborte! Interrumpa el embarazo. Haga que la palabra o espada (bisturí) de Dios deshaga lo que dará a muerte en su vida. No permita un embarazo de este tipo. Todavía está a tiempo y puede abortar. Le garantizo que en este caso es  un hijo no deseado que se puede matar.

Así que  la fe victoriosa es una fe combatiente, pero también es una fe competente. Esa competencia comienza con evitar la proyección. Dicha proyección tiene argumentos, tiene consentimientos, tiene razonamientos. En segundo lugar tiene que ver con la preocupación, esta preocupación implica tener en cuenta tres señales, a saber, la teológica, la antropológica, la embriológica.

 

[1] http://bibleoutlines.com/library/pdf/james.pdf

[2]Lutzer, Erwin.  How to Say No to a Stubborn Habit, Victor Books, 1979, p.ag. 26

[3] http://comentariobiblicoyexegesis.blogspot.com/2013/05/carta-de-santiago.html

[4] http://www.iglesia.net/index.php/estudios-biblicos/leer/cuando-somos-tentados-santiago-112/

[5]Jeremiah, David. Un Giro hacia la Integridad. Pág. 32

[6] Carballosa, Evis. Santiago una Fe en Acción. Pág. 104

[7] http://www.freebiblecommentary.org/pdf/spa/VOL11_spanish.pdf

[8] http://estrenando-dia.blogspot.com/2010/12/humor-navideno.html

[9] http://marcianosmx.com/excusas-de-las-mujeres-para-terminar-una-relacion/

[10]Jeremiah, David. Un Giro a la Integridad. Pág. 33

[11]Caballosa, pág. 104

[12] http://www.freebiblecommentary.org/pdf/spa/VOL11_spanish.pdf

[13]Ibíd.

[14]Carballosa, Un fe en Acción. Pág.105

[15] White, John, The Fight. Pág. 79

[16]Ibíd.

[17]Carballosa, Pág. 106

[18]Ibíd.

Reflexiones en Génesis: Cuando Dios vuelve hablar

En segundo lugar no sólo cuando no habla Dios hay caos, sino que cuando Dios vuelve hablar… corrige

Observemos aquí que una vez que el hombre está hecho un caos en su creencia y en su vivencia aparece nuevamente Dios.

Corrige la situación  (3:8-9)  Es sugerido aquí, y yo creo que es en una forma deliberada, que hablar con Dios  era algo común en las vidas de Adán y Eva. Es de notar que la primera oración registrada fue después de la caída. Aún el relato sugiere claramente que la relación  había sido una delicia continua y bendición para Adán Y Eva, y fue parte de su vida diaria. Esto deja ver que es una acción común de parte de Dios. El viene al jardín en el fresco del día a conversar con los dos que son creación de sus manos, y juntos hablaron en el jardín. No estamos seguros como Dios se le apareció a ellos. No se nos dice en las Escrituras, pero aparentemente él se apareció como otro ser humano. Es notable, que de hecho, es que en una manera sutil al menos, esto proyecta la encarnación, cuando Dios mismo vendría hacerse hombre– no meramente como hombre sino actualmente como uno de nosotros. Pero aquí, aparentemente, Dios aparece como hombre porque ellos le oyeron caminado en el jardín. El sonido de sus pasos (por la frase hebrea “se paseaba”) les recordó a Adán y Eva que el tiempo había llegado para tener su conversación diaria e intercambio con Dios. Ahora bien, Dios sabía lo que había pasado y decidió aún llegar al momento del encuentro diario con ellos. Su situación tiene tres dimensiones después del pecado. Es una situación traumática. Observen que el texto dice que “oyeron”, es implica lo traumáticos que sería en este momento enfrentarse a Dios sabiendo que algo había cambiado en sus vidas. Es una situación  dramática. Dice que “se escondieron” ¿Cómo podemos escondernos de Dios?¿ Será posible eso? ¿Por qué piensan que se podrá ocultar uno de Dios? Es una situación problemática.  Pero ahora noten algo más es este recuento. El pecado ha entrado ya, y Adán y Eva se estaban escondiendo de Dios. Toda la informalidad se había acabado, reemplazada con miedo, sentido de culpa, y reacios a venir a su presencia. Pero Dios mismo otra vez toma la iniciativa de corregir esa condición. El comienza a hacerles preguntas a Adán y Eva. Ahora, es muy, muy importante entender esto, porque es evidente en este recuento hay un mar de separación entre el hombre y Dios, y es Dios quién emprende conectar el puente de ese mar. Hay ocasiones en nuestra vida  cuando también sentimos ese sentir de que un mar nos separa de Dios. Tenemos miedo o estamos muy cansados, o desinteresados para venir a él. Lo que me ánima en este recuento es que Dios mismo asume la responsabilidad de cambiar eso. Él lo hace  al hacer las preguntas. Prosigue con las siguientes preguntas que salen de sus labios divinos:”¿Dónde estás, Adán?” (Gen 3:9b), “¿Quién te dijo que estabas desnudo?” (Gen 3:11a) “¿Qué es lo que has hecho? (Gen 3:13a). Es muy importante, de hecho, entender que Dios no hace estas preguntas porque  no sabe las respuestas. El conoce todas las respuestas a las preguntas antes de hacerlas. Él nunca hace una pregunta para su beneficio propio; no hay recuento en las Escrituras de preguntas hechas para satisfacer la curiosidad de Dios. Jesús estaba siempre haciendo preguntas a sus discípulos, no porque él no sabía la respuesta, sino porque las preguntas requerían una investigación, una búsqueda de parte del individuo, y él mismo aprendería algo en la búsqueda.

 Corrige la condición   (3:10-14) El pecado ha entrado ya, y Adán y Eva se estaban escondiendo de Dios. Toda la informalidad se había acabado, reemplazada con miedo, sentido de culpa, y reacios a venir a su presencia. Pero Dios mismo otra vez toma la iniciativa de corregir esa condición. El comienza a hacerles preguntas a Adán y Eva. Ahora, es muy, muy importante entender esto, porque es evidente en este recuento hay un mar de separación entre el hombre y Dios, y es Dios quién emprende conectar el puente de ese mar. Hay ocasiones en nuestra vida que sentimos también que un mar  nos separa de Dios. Tenemos miedo o estamos muy cansados, o desinteresados para venir a él. Lo que me ánima en este recuento es que Dios mismo asuma la responsabilidad de cambiar eso. Él lo hace al plantear  las preguntas adecuadas:”¿Dónde estás, Adán?” (Gen 3:9b)”¿Quién te dijo que estabas desnudo?” (Gen 3:11a)”¿Qué es lo que has hecho? (Gen 3:13a). Es muy importante, de hecho, entender que Dios no hace estas preguntas porque él no sabe las respuestas. El conoce todas las respuestas a las preguntas antes de hacerlas. Él nunca hace una pregunta para su beneficio propio; no hay recuento en las Escrituras de preguntas hechas para satisfacer la curiosidad de Dios. Jesús estaba siempre haciendo preguntas a sus discípulos, no porque él no sabía la respuesta, sino porque las preguntas requerían una investigación, una búsqueda de parte del individuo, y él mismo aprendería algo en la búsqueda. Primero es una pregunta de evaluación.”¿Dónde estás?” (Gen 3:9a). No sé de ninguna pregunta más importante en la vida que esa. Dios está enseñándonos por medio de esto que, en esta tierra maldita por el pecado en que los seres humanos tienen que morar, es importante que frecuentemente nos preguntemos, “¿Adónde estoy yo?” y evaluemos que está pasando en nuestras vidas. Si alguien que nunca hubiese estado aquí anteriormente y se dirigiera a nuestro servicio hoy pero se perdió buscando el lugar y llama a alguien por teléfono aquí, y dice, “No sé cómo llegar allá. ¿Me podrían ayudar?” ¿Cuál sería la primera pregunta que se le haría? Seguro que sería, “¿Dónde estás tú?” La primera cosa que el hombre o mujer, niño o niña deben hacerse así mismo es, “¿Dónde estoy?” ¿Dónde estoy en esta jornada, en esta vida? ¿Qué me ha pasado? ¿Estoy cerca del cumplimiento de mis sueños que tenía hace un año atrás, o estoy más lejos y estoy encontrando que están desapareciendo en la distancia rápidamente? ¿Estoy cerca del objetivo, el ideal, o lo que quiero ser como hombre o mujer ahora comparado con algunos años en el pasado? ¿Dónde estoy yo?” Esa es la primera pregunta importante que debemos hacernos frecuentemente. Qué maravilloso es que Dios enseña al hombre esto acerca de sí mismo. Adán tuvo problemas con la respuesta. “¿Dónde estoy?” Bueno, aquí estoy Señor, aquí en los arbustos, sintiendo vergüenza y desnudo y alejado de ti.” Él tuvo que haber entendido en su corazón que no estaba donde estuvo el día anterior. El comienza, quizás por primera vez, a entender la enormidad de lo que le ha pasado a él. Yo he visto hombres y mujeres muchas veces pasar a través de esto; y ustedes también. Todas las dificultades de nuestra vida tienden a hacer la voz de Dios gritándonos, “¿Dónde estás? ¿Ha estado usted hace poco acostado en un hospital, por accidente o enfermedad, y allí en el silencio del cuarto del hospital cuando nadie está presente y usted tiene algún tiempo para pensar, y la pregunta surge en su corazón, “¿Dónde estoy?” Adán tartamudea la contestación a la pregunta (Verso 10), “Escuché que andabas por el jardín, y tuve miedo porque estoy desnudo. Por eso me escondí. (Gen 3:10). La segunda pregunta es de igual significado: “¿Quién te dijo que estabas desnudo?” (Gen 3:11a).Esta es una pregunta de reflexión. Esa es una pregunta muy perceptiva. Dios implica, “Yo no te lo dije, pero en algún sitio tú has aprendido esto. Tu nunca lo supiste antes.” Es interesante imaginarse esta escena. Aquí están Adán y Eva jugueteando alrededor del jardín, disfrutándose, y haciendo su trabajo, totalmente desnudos, completamente ignorantes de las implicaciones de lo que pasa, ignorantes de que son candidatos de un señalamiento en algún lugar! Ahora, de momento, sin ninguna señal visible de cambio, están llenos de vergüenza por este suceso. La pregunta de Dios implica, “Alguien te dijo eso. Tú no lo encontraste por ti mismo porque ha sido una realidad por mucho tiempo y tú no lo sabías. Alguien ha estado hablándote.” De hecho, el único otro presente que apareció aquí en esta escena es la serpiente. El debió haberle dicho que estaban desnudos. Así que Dios el Señor en su misericordia y compasión guio a esta pareja a un entendimiento que hay una necesidad tremenda en la vida de discernir de las voces que escuchamos. Debemos nosotros también prestar atención a esta alerta. Hay muchas voces gritándonos todo el tiempo. Prendan la televisión y escuchen los anuncios comerciales, vean las redes sociales. Las voces supuestamente silenciosas están gritándonos constantemente, “Tú necesitas esto. Tú no lo tienes. Tú estás necesitado. Tú necesitas este enjuagador de boca para que puedas resolver situaciones sociales. Tú necesitas este crucero lujoso por el Caribe porque  te lo mereces. Alguien te está previniendo de hacerlo. Si puedes sobrepasar los obstáculos que se han presentado en tu camino quizás por personas que no tienen la intención tu puedes ganar lo que estás necesitando ahora y puedes tener la felicidad que estás buscando.” Eso viene todo el tiempo, ¿no es así? Ese grupo de voces que nos dice, “Tú estás desnudo. Tú no tienes nada. Tú has sido engañado. Si solo tuvieras esto encontrarías lo que estás buscando.” Pero aquí, El Señor es capaz de disipar esta ilusión, de removerla de los ojos y enseñarles que otra voz y no la de él está hablándole a ellos. No sé de nada que sea más importante hoy día que entender que hay voces en este mundo que debemos rechazar. Hay ruegos que se nos hacen continuamente que debemos echar a un lado. No debemos oírles. Debemos cerrar nuestros oídos a ellas porque son las voces de otro y no del Señor nuestro Dios. Entonces Dios le hace la tercera pregunta. “¿Qué es lo que has hecho?” (Gen 3:13a). Esta es una pregunta de repercusión. En respuesta Adán y Eva comienzan el juego antiguo de pasar la responsabilidad. Adán lo tomó como un hombre y le echó la culpa a su esposa! Eva lo tomó como una mujer y le echó la culpa a los vecinos! Escondido en cada una de sus respuestas, está la implicación, “Es tu culpa, Dios.” La mujer que me diste. Ella me dio la fruta y yo la comí. “La serpiente que dejaste en el jardín me sedujo y la comí. Los comentaristas hacen de esto un asunto grande y lo hacen justamente. Este es el comienzo de la tendencia natural de cada uno de nosotros de minimizar el sentido de nuestra culpa, de culpar a otros por lo que hemos hecho. Pero, de alguna manera yo creo que eso pierde el sentido de lo que este pasaje está diciendo, porque, en cada caso, ambos Adán y Eva son reducidos a tres palabras pequeñas que son de gran significado aquí. Ambas, terminan su efecto débil de justificarse con estas palabras de reconocimiento, “y yo comí,” (Gen 3:12b, 3:13b). Ahí está la responsabilidad que ellos reconocen que es de ellos. Ellos hicieron la decisión final. Ellos están tratando de encontrar excusas por la presión que estaban, pero ultimadamente  han llegado al lugar donde lo reconocen, “Si lo hicimos. Comimos de la fruta que nos era prohibida.” Entonces todo cambia al instante. Dios ahora no los está probando; no hay más preguntas. Él asume el papel de abogado defensor. Él cambia ahora y enfoca en la serpiente y comienza a maldecirle, anunciándole ciertas consecuencias inevitables que seguirían al hombre y la mujer por su selección errónea. Sin embargo, Dios anuncia que él estaría con ellos en el asunto; el irá a través de la herida y tristeza con ellos. La escena termina con el Señor Dios mismo diseñando tiernamente de la piel de animales para vestir a Adán y Eva en su desnudes. Esto es un recuento precioso del perdón de Dios. Es una forma de traernos otra vez a una relación con el Señor nuestro Dios.

Corrige la complicación.   (3:15-24) Dios da tres grandes promesas que revertirán las complicaciones con el correr del tiempo. Primero habrá un conflicto pero habrá victoria (3:15). Segundo habrá dolor pero temporal. Dios no abandonará al hombre ni a la mujer, aunque sufrirá, y tendrá conflicto en este mundo al final la maldición será quitada. Y tercero habrá rechazo pero al final restauración. Aunque Dios los echa del jardín al final de las edades el hombre volverá a ese estado ideal que tenían antes.

Reflexiones en Génesis: Cuando Dios no habla

El tercer capítulo del libro de Génesis es probablemente el más importante en toda la Biblia. En los primeros dos capítulos de la palabra de Dios se nos introdujo muy brevemente a los elementos que decoran este gran escenario, conocido como el planeta Tierra. También conocimos a los protagonistas que aparecerán al desplegarse la historia. Es en el tercer capítulo que tenemos el principio de todo argumento, que se desarrollará a través del resto de la Biblia, así como el resto de la historia humana. Este capítulo marca el principio de la relación entre el hombre y Dios; entre el hombre y Satanás. Cada aspecto de estas relaciones pueden encontrarse en este capítulo. Los asuntos de vida y muerte, pecado y salvación, la naturaleza  humana, la guerra espiritual y las profecías de los últimos tiempos empiezan aquí. De hecho, no solo el principio; sino muchos de los grandes temas Bíblicos están vistos aquí en forma resumida.[1] Pero en Génesis 3 Dios parece estar callado. Puede ser que continuara con su reposo  y por eso es que el Diablo se aprovechó de su silencio para hablar él y convencer a Eva. Al pensar en Génesis 1 hemos visto que cuando Dios habla crea, transforma, bendice. En el capítulo 2 hemos visto que cuando Dios reposa evalúa su producción su proyección y proposición. En el capítulo tres podemos encontrar dos momentos importantes. El primero tiene que ver cuando Dios no habla, y luego cuando Dios corrige que es otra forma de hablar de Dios. Así que en primer lugar Cuando Dios no habla… (3:1-7)

 Hay caos…

 Hay que notar que en los primeros 7 versículos hay una total ausencia de la voz de Dios. Parece que hay dos voces en el texto. La de Satanás y  la de Eva. Adán está presente pero está silencioso. Es una voz acallada por las circunstancias y por la acción agresiva de su mujer. Cuando Dios habla, El impone el orden en el caos. Cuando el hombre falla de actuar conforme a la imagen de Dios, y no habla, el resultado es más caos. Y es muy importante reconocer esto: trae consigo la destrucción de las relaciones.[2]

 En primer lugar, hay caos en  las  creencias

Observemos que aquí hay una lucha entre lo que Dios cree y lo que Satanás cree. El centro de este debate de creencias o fuentes de autoridad es el hombre. El punto es ¿cuál creencia prevalecerá en el hombre?  ¿La de Dios o la de Satanás? ¿Cuáles son esas creencias básicas aquí? Primero está la creencia parcializada. Esta se ve expresada por el hecho de que la serpiente dice: “¿Conque Dios ha dicho…no comáis de todo árbol…? El diablo sabe las Escrituras y las cita (Mateo 4:1-11). Solo puede ser percibido por el hecho de que usará las Escrituras para exaltarse a sí mismo y no al Señor. El diablo cuestiona y corrige las Escrituras (Génesis 3:1-6). Solo puede ser percibido por el hecho que no usa las Escrituras como están escritas en realidad. Esa creencia parcializada lo que genera es cuestionamiento y también agrega sospecha a todo lo que Dios ha dicho debido a que no tenemos toda la información, de una manera total y completa. Duda y rebeldía son consecuencia de una creencia parcializada. Segundo está la creencia contaminada. Al observar la respuesta de Eva, uno encuentra que le añade algo que no hay evidencia en el  texto que saliera de la boca de Dios. Ella dice “ni le tocaréis”. Esta frase pudo haber sido añadida por Eva o Adán se la añadió a Eva cuando le transmitió la orden de Dios. Sea como sea, esto no es parte de la instrucción original. De hecho podría ser más radical que lo que Dios había dicho. Esto no lleva a una ley superior a la que Dios mismo había dicho. Una de las manifestaciones más marcadas de la contaminación de las creencias que Dios nos ha dado es agregar más de lo que Dios ha dicho. Pero hay una segunda cosa que me llama la atención, pues Eva dice “para que no muramos”. Sin embargo la frase que Dios le dijo a Adán fue: “ciertamente morirás”. La impresión que me da es que minimiza esta frase, y la diluye. Y esta es otra forma de contaminación. Por un lado está el legalismo que añade cargas que Dios no ha dado y luego está el reduccionismo que diluye mandamientos radicales en relativismo moral. Tercero está la creencia debilitada.   Note algo muy peculiar en la tentación. A Satanás no le fue permitido atacarlos como alguien superior a ellos, sino que tuvo que venir en forma de criatura inferior, las cuales estaban bajo el dominio del hombre. Su influencia tuvo que ser de carácter moral en lugar de venir a ellos con una voluntad abrumadora. Tenía que usar sutileza porque hasta la caída, él estaba bajo el dominio del hombre. En ese sentido si Adán y Eva tenían el señorío sobre los animales, porque no ejercieron esa autoridad sobre la serpiente que era un  ser inferior a ellos y debía estar sometido. Eso ocurre cuando simplemente tenemos una teoría espiritual en lugar de una autoridad espiritual que se desprende de la verdad de Dios. Al final un ser inferior termina sometiendo a Adán y a Eva y les roba su posición y autoridad en el proyecto de Dios. Así que en este primer momento las creencias de Eva y Adán se desarrollan en tres etapas. Primero toman de la Palabra de Dios, segundo añaden a la Palabra de Dios y tercero cambian la Palabra de Dios. Cuarto hay una creencia demonizada En el vrs. 4 uno observa que de repente lo que se va a creer es lo que el diablo dice, dejando a un lado lo que Dios dice. El diablo sabe las Escrituras y las cita (Mateo 4:1-11). Solo puede ser percibido por el hecho de que usará las Escrituras para exaltarse a sí mismo y no al Señor.  El diablo cuestiona y corrige las Escrituras (Génesis 3:1-6). Solo puede ser percibido por el hecho que no usa las Escrituras como están escritas en realidad. Una creencia demonizada ataca la autenticidad de la Palabra de Dios. (v. 4) Una creencia demonizada ataca el carácter de Dios (Dios bien sabe…vrs.5) Lo pone bajo sospecha insinuando que Dios tiene una agenda egoísta oculta. Una creencia demonizada ataca el plan de Dios. (vrs. 6).Se debe observar que la mujer vio de una manera diferente el árbol. Satanás hizo destacar las cualidades intrínsecas del árbol y las convirtió en algo tentable. Eso haría cambiar el plan de Dios para los hombres y ellos mismos lo cambiarían por el plan de la serpiente. Este plan es cambiado con el simple hecho de un cambio de visión. ¿Cuántas veces habría visto este árbol la mujer y Adán? Porque ahora lo ve desde otra perspectiva?  ¿Sería que el diablo alteró la visión? Lo que sí es que Adán y Eva terminan aceptando la visión de Satanás. Esto es lo que les ha sucedido a muchos teólogos que ahora “se declaran eminencias” porque pueden desestimar la revelación de Dios. Muchos toman la disciplina teológica y la ven “codiciable para alcanzar sabiduría” pero no de Dios sino del diablo y por eso construyen teologías que los hacen populares, elevados a casi dioses por lo que escriben y dicen. Pero en realidad han sucumbido ante la visión del diablo usando algo que Dios había dado como bueno. Y ¿qué del homosexualismo? ¿el aborto? Etc.

En segundo lugar hay caos en las vivencias

Una vez que hemos perdido solidez en la creencia, esto repercutirá en nuestras vivencias. La vida de Adán y Eva habían sido de una manera cuando vivían en comunión con Dios. Una vez que sustituyen la visión de Dios por la de satanás comienza un cambio radical en la forma en que viven. El primer cambio en su vivencia en el ámbito de lo relacional. Debemos observar debemos observar que Eva es la de la iniciativa y adán el sujeto. Por otro lado me llama la intención que los ojos son abiertos cuando ambos comen del fruto. Y aunque Eva fue la primera en comer, fue hasta que Adán había comido que se les abrieron los ojos. En segundo lugar hay un cambio en el ámbito de lo racional. El pasaje dice que los ojos les fueron abiertos y conocieron…Es decir ahora ellos tenían un conocimiento que no procedía de Dios y al cual Dios mismo les había dicho que lo usarían mal. Es interesante que la razón del hombre nunca ha sido un buen criterio para evaluar a Dios. El conocimiento humano puede ser muy grande pero es un conocimiento estúpido cuando busca desafiar a Dios y hacerlo a un lado. Es tan absurdo ese conocimiento relacional o humano que Adán y Eva concluyen que andar desnudos es malo y por lo tanto ellos deben optar por un plan de ellos para cubrir esa desnudez. Tercero hay un cambio en el ámbito de lo pasional La consecuencia de la trasgresión fue fulminante, pues al punto los dos primeros padres sintieron el aguijón de la carne, el desequilibrio pasional, la lucha de la carne contra el espíritu, el desorden libidinoso, y por ello se avergonzaron de estar desnudos (v.7). En el v.25 del capítulo anterior se dice que ambos, a pesar de estar desnudos, no se avergonzaban. Es un modo plástico de decir que sentían un perfecto equilibrio entre su razón y sus pasiones, sin que tuvieran noción de un desorden sexual que les pudiera turbar y avergonzar. De este desequilibrio sexual que siguió al pecado se ha querido deducir que el pecado de los primeros padres fue de índole sexual, de tal forma que antes de la primera caída no habrían hecho uso de la cópula conyugal. Esta interpretación está en contra del contexto, ya que la mujer fue creada como complemento del varón, para formar «una sola carne» (Gen 2:24).[3] Por otro lado también hay un cambio en el ámbito de lo espiritual.  El primer pecado, pues, no pudo ser un pecado pasional, de gula o sensualidad simplemente, sino que tuvo que ser primeramente un pecado del espíritu, que se insubordina contra Dios, dando luego lugar a la insubordinación de las pasiones. El texto sagrado responde bien a esta explicación: cuando la serpiente propone a Eva el resultado de comer el fruto prohibido («seréis como dioses, conocedores del bien y del mal»), ella se siente halagada en esta promesa, y no considera que eso va contra su dependencia de Dios, traspasando el mandamiento de su Hacedor. El principio del pecado no está en el apetito desordenado de la fruta prohibida, sino en el deseo de esa semejanza divina, mediante la posesión de la «ciencia del bien y del mal»[4]Piper dice al respecto: “Así que, la vergüenza de la desnudez surge de dos fuentes, y ambas se deben al derrumbe del fundamento del pacto de amor en nuestra relación con Dios. Una de ellas es que Eva no es más confiable para apreciarme; ha llegado a ser egoísta y me siento vulnerable que me haga a un lado para satisfacer sus propios fines egoístas. La otra es que ya sé que yo mismo soy culpable, y la desnudez de la inocencia contradice mi indignidad-me avergüenzo de ello”.[5] Ahora ellos mismos también tomaran sus propias decisiones para ocultar sus pecados. En Génesis 3:7 dice que trataron de hacer frente a su nueva situación haciendo prendas de vestir: “cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.” El esfuerzo de Adán y Eva en vestirse a sí mismos fue un esfuerzo pecaminoso para ocultar lo que había realmente sucedido. Ellos trataron de esconderse de Dios (Génesis 3:8). Su desnudez se sentía demasiado reveladora y muy vulnerable. Así que, trataron de cerrar la brecha entre lo que ellos eran y lo que deberían ser, ocultando lo que eran, y presentándose a sí mismos en una manera nueva.[6]

[1] Knox, John. Notas de Estudio en Génesis Capítulo 3, pág. 3

[2] https://bible.org/article/porque-los-hombres-no-hablan

[3] http://www.mercaba.org/FICHAS/Apologetica.org/pecado_de_ad%C3%A1n_y_eva.htm

[4]Ibíd.

[5] http://elteologillo.wordpress.com/tag/desnudez/

[6]Ibíd.

Reflexiones en Génesis: Cuando Dios reposa

En Génesis 2,  Dios nos muestra una guía sobre el aspecto de los principios que se debe respetar si queremos desarrollar una sociedad saludable, o una humanidad saludable. Habla de los principios de Dios en cuanto a diseños. Génesis 2  nos introduce a una serie de “primeros” que son importantes para nosotros, si queremos construir nuestras vidas de acuerdo a las bases que Dios ha puesto en su universo.   ¿Cómo podemos contemplar y disfrutar de un buen trabajo como lo hizo Dios? ¿Cómo puedo experimentar lo bueno en gran manera de lo que he hecho en mi trabajo? Creo que el concepto de reposo, es importante. La palabra Sabbat es parar, cesar actividad. De allí viene la palabra para sábado. ¿Qué implicaciones tiene cuando Dios reposa? Este segundo capítulo puede enseñarnos que cuando Dios reposa podemos disfrutar de lo que hacemos.

Así que cuando Dios reposa

En primer lugar, es productivo (2:1-2)

En la primera porción de este texto uno encuentra varias palabras que señalan  producción. La expresión “acabados”, “acabó” y luego usa “hizo” y “había hecho”. Dios había trabajado duro durante seis días. Es obvio que en Dios no hay cansancio, como lo sería en nosotros después de una ardua labor semanal. Sin embargo Dios lo establece como una manera de equilibrio y estabilidad. Nuestra forma de producir debe generar un descanso sin cargo de conciencia. Esto denota que Dios quiere equilibrio en nuestra vida. Ser productivo en este pasaje se refiere a tres grandes cosas. Primero, tener un diseño. Dios no podía acabar la obra sino sabía que era lo que quería hacer. Segundo ser productivo también involucra disposición. Es decir de nada sirve tener la visión y el diseño si no me pongo a trabajar.  En tercer lugar ser productivo implica dedicación. Dios es un Dios que termina las cosas. No las deja empezadas, no las deja a medias, las deja terminadas y con excelencia  el vrs. 31 de Génesis 1 dice: “era bueno en gran manera”. Significa que no sólo lo hizo sino que lo hizo con excelencia.

 En segundo lugar, es proyectivo (2:3)

Hay que observar que este pasaje tiene dos expresiones  la primera es bendijo, y la segunda es santificó. La primera tiene que ver con la calidad del proyecto. Serviría de bendición para todas las generaciones. Es decir no sólo quedaría en una acción local, sino que Dios se proyecta para el futuro. Tres cosas son bien distintivas acerca de este séptimo día. Primero no hay mención de “tarde y mañana” sugiriendo que el reposo de Dios no tendría fin, y que no es cronológico sino teológico. Desafortunadamente el pecado del hombre interrumpió el descanso de Dios  de tal manera que  Dios tuvo que buscar a Adán y Eva y lidiar con ellos  (3:8–9,  y vea Juan 5:9, 17). Segundo, no hay ningún registro de que  bendijera  ningún otro de los seis días. Sin embargo este día si lo bendijo (Génesis 2:3).Con su bendición hizo del sábado una bendición para todas las edades. Tercero, después de la bendición del séptimo día, Dios lo santificó (v.3), lo cual significa que lo apartó para Su propósito especial.  Este concepto de ser proyectivo implica que nuestro trabajo no debe ser sólo de sobrevivencia sino de incidencia no sólo a nivel personal sino a nivel social. Debemos ser como Dios al trabajar proyectivamente. Nuestro trabajo es proyectivo cuando solidifica los valores de la sociedad, a esto le llamo la incidencia de nuestra labor. El día siete es el único que no tiene “tarde y mañana” dando a entender que afectaría los valores de todo el ser humano y de la sociedad. En segundo lugar nuestro trabajo es proyectivo cuando produce cosas especiales, el texto dice que Dios “bendijo” esto es lo que yo llamo la consecuencia de nuestra labor. Debemos entender que nuestro trabajo debe traer bendición a mi propia vida, a la vida de los demás. Es decir el trabajo bendice porque hace que la persona sea mejor. Ahora hay cosas que en este mundo me está preocupando bastante. Por ejemplo hoy se le llama a varias cosas trabajo, cuando en realidad son prácticas en contra de la perspectiva espiritual del trabajo. He estado en organizaciones humanistas, que eufemisan ciertas conductas y actividades. Por ejemplo a la prostitución y a las prostitutas se les llaman “sexo servidoras” y establecen que ese es un trabajo lícito. ¿Es así? Nunca he encontrado en la Biblia tal eufemismo. Es más siempre se refiere la biblia a Rahab “la ramera” no Rahab la “sexo servidora”. Nuestro trabajo es competente. La consecuencia es el indicador de lo que es un trabajo que bendice. En tercer lugar la excelencia de nuestra labor. La expresión santificó implica que el reposo de Dios proyecta hacia una separación y un encuentro  con Dios. Es interesante observar que el hombre fue creado en el sexto día, y luego Dios reposó. Así que el primer día de existencia del hombre, no fue de actividad sino de reposar. Eso habla mucho del hecho de estar separado para Dios en lo que hacemos. Así que tres cosas hacen proyectivo el reposo de Dios. Primero la incidencia, va más allá de la actividad, afecta nuestro entorno para bien. Segundo la consecuencia, que acarrea bendición, hace mejor al hombre y su entorno. Y tercero es proyectivo por la excelencia de estar apartado para Dios.

En tercer lugar es propositivo (2:4-25)

Lo que encontramos a continuación es un resumen de lo que fue la creación del hombre, y los detalles de su existencia en el paraíso. Dios hace tres propuestas importantes en este contexto que creo que deben ser nuestras propuestas en este siglo 21.  Primero, Dios propone la primera práctica laboral.   Dice el pasaje “para que lo labrara y lo guardase” Observemos que Dios le da dos funciones a Adán. La primera él será el trabajador del edén. Eso significa que deberá generar actividad, esfuerzo para que el lugar donde Dios lo ha puesto sea lo más productivo posible. Pero por otro lado la expresión “guardar”. En 1:28, Dios mandó al hombre sojuzgar la tierra y ejercer dominio sobre ella.  La idea no era que Dios autorizara al hombre para despojar la tierra, sino que el hombre utilizara los recursos de la tierra para alimentarse, vestirse, y alojarse.  Versículo 15 utiliza verbos diferentes – “labrar y guardar” en lugar de “sojuzgar” y “ejercer dominio” – pero la idea es la misma.  El hombre ha de utilizar recursos terrenales para proveer por sus necesidades. Edén es un paraíso porque tiene agua abundante, pero Dios no pretende que el hombre disfrute de Edén de la manera que a menudo nos imaginamos – un lugar donde el hombre puede comer fruta sin hacer ningún esfuerzo.  En el diseño original de Dios – antes de la Caída – Dios asigna trabajo al hombre.  El hombre ha de labrar y guardar el huerto – responsabilidades agrícolas.  No como los mitos orientales que conocerían los israelitas, el propósito de la labor del hombre no es cuidar de dioses egoístas.  Dios es quien provee aquí.  Dios, que creó al hombre y lo conoce, sabe que el hombre ha de mantenerse ocupado con actividades productivas para el bien de su salud física, emocional, y espiritual.  Labrar y guardar el huerto pueden ser actividades agradables.  Solo pasan a ser desagradables cuando nuestras responsabilidades exceden el tiempo y la energía que tenemos – o cuando insectos o el clima arruinan nuestro trabajo.  El trabajo se hará desagradable solo después de que aparezca el pecado.[1]  En segundo lugar, Dios propone el primer puesto laboral.El pasaje dice también que no sólo sería la mano laboral sino que también sería el jefe y administrador de las demás partes de la creación. De hecho tendría que nombrar a sus animales, y todo lo que en ese momento existía allí. La comisión dada a Adán de “guardar” el huerto quizá sea una velada insinuación de que amenazaba el peligro de que le fuera arrebatado si no era vigilante. El verbo “guardar”, shamar, significa “custodiar”, “vigilar”, “preservar”, “observar” y “retener firmemente”. Ciertamente, parece irrazonable que se le pidiera a Adán que custodiara el huerto contra ataques de animales feroces, como algunos comentadores han interpretado este texto. En la tierra, antes de la caída, no existía enemistad entre los animales mismos ni entre el hombre y las bestias. El temor y la enemistad son los resultados del pecado. Pero otro peligro muy real, la presencia de Satanás, amenazaba con arrebatarle al hombre su dominio sobre la tierra y su posesión del huerto. Tenemos la seguridad de que Dios no hace nada que afecte al hombre sin informarle primero en cuanto a las intenciones divinas (Amós 3: 7). Si Dios, que sólo hace lo que es benéfico para el hombre, estimó necesario informarnos de sus propósitos, es seguro que debe haber mantenido informado a Adán del peligro que amenazaba a esta tierra[2].  Tercero Dios propone la primera política laboral. Le dice al hombre en términos claros que el podrá disponer de todo de su empresa, excepto que no puede comer del árbol de la ciencia del bien y del mal. Hay restricciones que deben ser obedecidas en aras de realizar bien su trabajo. “Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto comerás” (v. 16).  Al hombre se le permite comer de todos los árboles excepto uno.  No hay necesidad de aburrirse con la misma comida día tras día y, por supuesto, no hay necesidad de pasar hambre.  Dios ha provisto ambos cantidad y variedad.  Al hombre no le falta nada. “Más del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él; porque el día que de él comieres, morirás” (v. 17).  En versículo 16, Dios concedido la libertad.  En v. 17 le pone límites.  No hay libertad sin límites… Libertad ha de ser una elección genuina, una decisión que importa. Dios niega la fruta de un solo árbol.  No hay prohibición contra comer fruta del otro árbol especial – el árbol de vida (2:9).  Ni se menciona la manzana tal como se presenta en la cultura popular Dios no le da al hombre una explicación por esta prohibición, pareciéndose más a un padre cariñoso avisándole a su hijo de un posible peligro.  Esta advertencia da al hombre la oportunidad de demostrar su fe en Dios.  El árbol se convierte en “la iglesia, el altar, y el púlpito de Adán.  Aquí, él tiene que rendirle a Dios la obediencia debida, reconocer la Palabra y la voluntad de Dios, dar gracias a Dios, y pedirle ayuda al Señor para poder confrontar la tentación. Casi no tenemos información del árbol.  La historia no se interesa en el árbol como personaje.  Lo que cuenta es la prohibición, la autoridad del que habla y la directa expectativa de obediencia[3]. En cuarto lugar Dios propone también la primera prestación laboral. En el vrs.16 dice: “Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer.” Y en los vrs. 1:26-31 encontramos que Dios le dice al hombre que puede disfrutar de todo lo que él ha creado en su empresa. No hay limitaciones. Dios es un patrono justo y equitativo. Quizás en términos de prestaciones laborales hay varios detalles que me gustaría señalara. Primero, Dios le da una prestación de equidad. Observe que su empleado lleva su imagen (v.26). Es decir Dios le transmite parte de lo que es El. Este Dios no es como muchos patrones que miran a sus empleados en términos de ciudadanos de segunda categoría. No tiene el síndrome de dueño, sino de un igual a otro. Segundo, Dios le da una prestación cantidad. Observe todo lo que habrá de disfrutar, son muchas cosas. Los animales, las semillas, las frutas, la tierra, etc. En términos de cantidad económica no es injusto ni avaro. Tercero, Dios le da una prestación de calidad. En el vrs. 9 dice que no hizo nacer árboles sino que les pone calificativos “delicioso a la vista” y “bueno para comer”, también hay un árbol de vida. Estos elementos generan ambientes laborales de calidad. Observe que la primera gran necesidad que Dios está supliendo es que el  hombre “coma” que no padezca de hambre, que no sea limitado ni avaro en cuanto al disfrute de los resultados y beneficios de su trabajo.  (2.16). Cuarto, Dios le da una prestación de dignidad. La empresa que Dios funda en el paraíso buscaba hacer al hombre más hombre y digno. Era un ambiente humanizante y no deshumanizante como se acostumbra a ver en nuestros contextos latinoamericanos. ¿Cuáles fueron los rasgos de dignidad que tenía Dios?  Primero, claridad en la función. Observe que Dios le dice al hombre lo que espera de él. No hay ambigüedad en las funciones, o agendas ocultas en la descripción de trabajo. Con que frecuencia me he topado con organizaciones que cuando contratan dicen que es lo que esperan de uno, y luego sacan de la manga una vez que uno está dentro de la empresa otras miles de actividades que no estaban contempladas en lo original. Y este vicio es todavía más peligroso en las organizaciones cristianas porque van disfrazadas con la “visión ministerial” o “espiritual” y utilizan esos argumentos para manipular las voluntades sin aumentar la retribución salarial. Segundo, calidad en la administración. Observe que Dios está preocupado por Adán, y dice “no es bueno que el hombre esté solo”, Dios ve los potenciales riesgos de su empleado y se preocupa. Toma medidas para que no cometa cosas malas. Es decir él está pretendiendo generar que el ambiente donde el hombre trabaje le facilite las cosas y no lo ponga en riesgo. Este tipo de administración que ve al recurso humano como lo más importante y no como un peón al que le exprimo y sacó lo mejor de él y una vez exprimido lo tiro como un objeto inservible. Tercero, prioridad en la   superación. Observe que Adán se encargó de poner todos los nombres de los animales. Me gusta la frase “y las trajo a Adán para que viese” (2:19). Dios tiene confianza en Adán para que cumpla el trabajo, lo haga bien, lo haga según su criterio y Dios respete los nombres que él pone. Solo de esta forma podemos tener empleados competentes. Debemos confiar en ellos, respetar sus decisiones y darles el aval una vez el trabajo está hecho, aunque sea inferior a lo que yo haría. Cuarto, oportunidad en la realización. Observe que Adán le faltaba algo. Y Dios se dio cuenta de que era. Así que Dios sabe que un buen empleado es aquel que tiene un sentido de realización como hombre, como esposo y como padre. Dios provee una mujer para que él pueda estar establece y sentirse realizado. Por eso al final del relato Dios termina dando a Adán su ayuda idónea. Es en este momento que Adán se siente realizado. Note que el trabajo que Dios le ha dado a Adán le provee acercamiento a su mujer y a su casa y no es al contrario. Todo ambiente laboral que aleja de la familia y la hace lejana es un ambiente  laboral tóxico. ¡Qué bien haríamos con imitar a Dios como modelo de patrono! Habría menos problemas laborales en nuestro medio. Lo triste es que los ambientes cristianos y organizaciones cristianas a veces son las más crueles y explotadoras con los empleados. Nunca han llevado los valores del reino a las prestaciones laborales. Es una lástima ver a diario creyentes explotados por empresarios cristianos. Hombres que son líderes en las iglesias pero que son más injustos que los hijos de las tinieblas. Es una triste realidad.

Aquí finaliza lo que es conocido como el primer relato de la creación y lo hace introduciendo un concepto muy importante, el del descanso después del trabajo. El mismo Dios descansa después de todo el proceso creativo y declara ese día de descanso como sagrado. El concepto y la necesidad del descanso y su carácter especial nos vienen dados por el Señor mismo y, por tanto, es algo que necesitamos meditar y considerar.

A diferencia de Él, quien no se desgastó por haber llevado a cabo la creación, nosotros sí que nos desgastamos física, mental, emocional y espiritualmente como consecuencia de nuestro trabajo, y lo que para el Señor fue un cesar la actividad y contemplar con satisfacción y plenitud los logros conseguidos, para nosotros se vuelve una necesidad imperiosa para poder continuar teniendo calidad de vida. Ahora bien, en mi comprensión del día de reposo, no se trata de sustituir el agobiante ritmo de trabajo que nos impone la vida contemporánea por el no menos, en ocasiones, vértigo que nos marcan muchas entidades eclesiásticas que saturan el día con actividades y más actividades de índole religiosa. Entiendo el día de reposo como la ocasión que cada siete días el Señor nos da de pararnos -un lujo en este mundo de producción, eficacia y resultados- y reflexionar sobre nuestra vida y acerca de cómo vivimos. Clarificar nuestros valores, nuestras prioridades, nuestras lealtades y rectificar si así fuera preciso y necesario. Visto desde esta perspectiva el día de reposo se convierte en un encuentro con Dios que da luz sobre nuestra propia vida y nos permite encontrarnos con nosotros mismos y la forma en que vivimos para asegurarnos que nos alineamos con el Señor y su forma de entender el mundo y la vida.[4]

Un principio: El día de reposo es una oportunidad para reflexionar y examinar nuestra vida. Una pregunta: ¿Qué sentido tiene un tu vida el día de reposo?

 

 

[1]http://www.lectionary.org/EXEG-Spanish/OT/SOT01-Gen/Gen_02.15-17_3.1-7.htm

[2]http://bereshith-genesis.blogspot.com/2007/05/gnesis-215-tom-pues-jehov-dios-al.html

[3]Brueggemann, Walter, Interpretation Commentary: Genesis. Atlanta:  John Knox Press, 1982. Pág. 56

[4]http://felixortiz.org/genesis-estudio-5-a-descansar/

Reflexiones en Génesis: Cuando Dios habla Bendice

Continúo con el estudio de Génesis en el capítulo 1. Y he establecido que cuando Dios habla algo sucede. Primero cuando Dios habla  crea. En segundo lugar cuando Dios habla transforma y ahora en tercer lugar cuando Dios habla bendice.

 

Cuando Dios habla bendice (1:14-27)

Dios ahora ha creado tres espacios especiales. La tierra, los mares, y la expansión del cielo. Durante estos tres días creativos el llenará todos estos espacios con vida. Un nuevo elemento es añadido al trabajo de Dios en estos días. Dios no solamente llama su trabajo como bueno en gran manera sino que ahora bendice las criaturas que él ha hecho. Esta es la primera vez que la palabra bendición  es usada en la Biblia. ¿Qué implicaciones tiene la palabra bendecir en el contexto de Génesis? En realidad la palabra “bendición” involucra el sentido de “autorizar a que se produzca”. La creación (acciones de Jehová de sucesos materiales) esta descrita en Génesis cap. 1 bajo el término: “Dijo Jehová”, como por ejemplo: “Dijo Jehová sea la luz y fue la luz”. La palabra bendición siempre esta usada en el contexto de autorizar a los seres vivos (almas vivientes) a utilizar esos elementos materiales por el creados, indicando esto la autorización del creador para que se utilicen, conforme a Su diseño funcional original esos elementos materiales creados, como también indica esta palabra a quienes es dada esa autorización de uso. La palabra maldición indica la no autorización de uso de esos diseños funcionales. Eso es el entendimiento conforme al uso bíblico de la palabra “Berakah”[1]. En este sentido la bendición de Dios en el contexto de Génesis tiene cuatro elementos. El primer elemento de Dios es la provisión de la bendición. Dios hace todo, ordena todo en el mundo creado de tal manera que el hombre pueda simplemente usar esa materia prima que Dios ha provisto para su disfrute. Esto nos lleva al segundo elemento de la bendición. El segundo elemento de Dios es el placer de la bendición.  (vrs.29) Le autoriza al hombre que él pueda disfrutar de la creación y de todo lo que él ha creado alrededor de esa creación. El tercer elemento de Dios es la perspectiva de la bendición. Dios le ha entregado al hombre la creación y todo lo que en ella hay como un administrador y mayordomo. Note que en ninguna parte dice que el hombre es el dueño de la creación, sino simplemente el administrador de ella (vrs.28). Finalmente el cuarto elemento de Dios es el poder de la bendición. Debemos tener en cuenta que la ausencia de la palabra “dueño” implica que no podemos robarle a Dios lo que le pertenece. Por otro lado ese poder que nos dan los recursos de Dios, su disfrute no nos hace superiores a otros en términos de riqueza. Observe que Dios siempre estableció que el hombre iba a fructificar, multiplicar, llenar la tierra, la iba a sojuzgar, y finalmente señorear. Pero este poder que se le daba sobre las bendiciones de la creación nunca establece este principio entre hombre y hombre. Es decir el hombre jamás sería dueño del hombre, ni tampoco superior en cuanto a los recursos que Dios entregaba originalmente. La bendición de Dios estableció igualdad o permitió a las criaturas y las aves reproducirse abundantemente y de disfrutar todo lo que el había hecho para ellos. Dios incluso bendice al primer hombre y a la primera mujer (1:28), también lo hace con el día sábado (2:3) y con Noé y su familia (9:2). Pero después de la creación, quizás la ocasión más importante es cuando Dios bendice a Abraham y a través de él vendrán las bendiciones para todo el mundo.

Al pensar en los recursos que Dios dio al ser humano, es interesante que Dios crea todo con equidad. Pero hoy precisamente en la iglesia con sus teologías de prosperidad y de éxito material parecemos que somos más dueños de las iglesias que mayordomos. Existen infinidad de iglesias que siempre hay personas que se constituyen en las dueñas. Ya sea porque  fueron los fundadores, los profesionales, los adinerados. Y qué decir de como abusamos de la gente robándoles sus pocos recursos y muchos pastores se hacen dueños de la grey en de las ovejas. Debemos recordar que el hecho de que Dios nos bendiga es por pura misericordia. Debemos retomar la indicación de Dios a Abraham de que sería bendecido para ser de bendición a muchos. A eso hemos sido llamados y por eso Dios nos ha facultado al otorgarnos sus bendiciones.

[1]http://www.mimate.org/2011/08/que-significa-la-palabra-bendicion.html

Reflexiones en Génesis: Cuando Dios habla transforma

Cuando Dios habla el transforma. (1:3-13)

En este pasaje uno observa varios detalles que implican lo que es transformar. Dios usa cuatro verbos bien importantes. El primero es “forma”, el segundo es “llena” y el tercero “separó”, y el cuarto es “produzca”. Para que haya transformación necesitamos formar, llenar, separar  y producir. Sin estos cuatro elementos no existe ninguna transformación. Por otro lado Él se involucró en tres esferas de actividad: Los cielos, las masas terrestres, y las aguas.  Luego las llenó con apropiadas formas de vida. Ahora como se manifiestan estos elementos en los primeros días de la creación.

  • Empecemos entonces por la primera acción “formar”

Primero el verbo formar en este pasaje implica individualidad. Observe que cada mandato de que se haga algo tiene una característica individual. La luz, las tinieblas, expansión, la tierra, la producción de cada semilla diferente. La individualidad de Dios nos demuestra que al formar él se toma tiempo en cada uno y no hace las cosas masificadas.  Habla de esa forma personal en la que trabaja Dios con todo lo que hace. En segundo lugar el verbo formar en este pasaje también demuestra identidad. Observe las veces que la narración establece que una vez que ha creado algo él le designa un nombre específico haciendo de su creación una creación con identidad en cada uno de sus componentes. Observe que pasa a de luz a día, de tinieblas a noche, de expansión a mares, de seco a tierra. Eso implica que Dios conoce personalmente cada una de las cosas que ha creado. De hecho la biblia dice que él nos conoce aún por nombre.

  • En segundo lugar la segunda acción es llenar

¿Qué implicaciones tiene el hecho de que Dios no deja nada vacío cuando está transformando? Cuando Dios transforma, uno puede darse cuenta de tres resultados importantes. Primero, se puede hablar de satisfacción. ¿Por qué? Bueno debemos entender que todo aquel que se asocia con Dios y su palabra creativa sale lleno de su presencia. Dios es el único que puede llenar. Segundo habla de devoción Una cosa interesante que observo en el texto es que Dios habla y las cosas suceden pero lo curioso es que los verbos para dar la orden están en modo subjuntivo. ¿Qué implica esto? Al respecto alguien dice lo siguiente: “Dios manda, pero con gentileza.  El tiempo verbal es subjuntivo (modo que poca gente conoce) en lugar del imperativo (modo que conocemos bien, utilizado para dar órdenes).  El subjuntivo, “Sea,” es más gentil – suave.  Dios no tira de la creación para crearla, sino que le habla gentilmente hasta que llegue a existir[1]. Nos muestra con que cariño Dios hizo la creación. Esto implica entonces que cuando Dios llena habla de satisfacción, Dios es el único que puede llenarnos, pero también habla de devoción, Dios puede darnos su amor y gentileza al llenarnos. Pero también en tercer lugar Dios nos habla también de evaluación. Observe que dice “vio Dios que era bueno”. Esta frase para algunos les hace creer que Dios se equivoca, pues no sabe que está haciendo hasta que termina y evalúa que esta bueno. Pero en realidad esa no es la idea del texto. A las personas se les olvida que el autor de Génesis presenta en lenguaje humano una actividad de Dios: La valoración de cada acto particular de la creación como completamente adecuado al plan de Dios y a la voluntad de su hacedor. Así como nosotros al contemplar y examinar los productos de nuestros esfuerzos, estamos preparados para declarar que concuerdan con nuestros planes y propósitos así también Dios declara, después de cada acto creador, que los productos divinos concuerdan completamente con su plan. Entonces podemos concluir que Dios nos transforma primero formando, luego llenando. Ese llenar incluye satisfacción, sólo Dios puede llenar, también nos habla de devoción, que implica que Dios crea con amor, con gentileza y finalmente nos habla de evaluación, todo lo que Dios llena, lo llena siempre con algo bueno.

  • La tercera acción es separar

Para que haya una verdadera transformación, Dios tiene que separar. ¿Qué implica en Génesis separar?¿No es curioso que tanto al reordenar la creación, como al reordenar la vida del pecador, el método de Dios sea el mismo? Él hace brillar su luz y así separa la luz de las tinieblas. “Así que separación” es el bendito método divino. Al considerar ‘separación’, la tendencia humana es focalizar su atención en aquello de que se es separado. Al separarnos, lo más importante es darse cuenta de que Dios nos separa de algo para Sí. El objetivo de Dios no es la separación en sí, sino la unión con él mismo. La separación es necesaria para que seamos unidos a él y por él.[2] No se puede producir sino hay separación. El separar hace más fácil producir por grupos afines.

  • La cuarta acción es producir

Hasta el momento Dios ha iniciado cada obra de creación a través de un simple mandato sin ningún otro recurso creativo (vv. 3, 6, 9), pero ahora Dios rompe este orden al llamar a la tierra para que “produzca hierba verde” (v. 11).  Dios ha creado los cimientos para apoyar la vida que piensa crear, y la tierra es parte de estos cimientos, como lo son la luz y las tinieblas, las aguas de arriba y las aguas de abajo, y los mares y la tierra seca.  La vegetación es la primeravida que Dios crea, y tendrá raíces en la tierra que Dios preparó ese mismo día. Así que la producción es una exigencia de Dios debido a que él ha provisto los medios y recursos para que se dé un producto. Esta producción tiene varias características. Primero es una producción con afinidad. Producen los grupos afines. No hay un desorden colectivo. Segundo es una producción con finalidad. La narración menciona que esto produce vida, produce renovación. Por ejemplo,bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie” (v. 24).  Hay tres categorías generales de animales terrenales: (1) “Bestias” distingue animales domésticos de los salvajes.  (2) “Serpientes” son reptiles.  (3) “Animales de la tierra” incluye todo animal salvaje y no reptil.  “Pero estas expresiones son también poéticas… Representan el orden creado por un artista tanto como el orden de un sistemático”[3]

Así que en este relato hemos llegado a la conclusión que cuando Dios habla transforma. Y uno lo ve a través de su obra creadora.

Primero “Dijo Dios” – Dios es el creador y la palabra de Dios es la fuerza creadora. Luego “Sea” – Dios manda la creación. Tercero, “y fue” – El mandamiento de Dios es cumplido. Luego “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera” – Dios evalúa la creación. Para después “El nombre” – Dios nombra la creación, “Y fue la tarde y la mañana el día cuarto

[1]Roop, Eugene F., Believers Church Bible Commentaries: Genesis Scottdale, PA: Herald Press, 1987 pág 27

[2]http://www.aguasvivas.cl/diario/053.htm

[3]Roop, Eugene F., Believers Church Bible Commentaries: Genesis Scottdale, PA: Herald Press, 1987 pág 27