Profeta a las naciones…

Profeta a las naciones

 

He estado pensando con respecto a la vida “sobrenatural”.  (Que por cierto, no existe tal palabra en la Biblia…¿sorprendido?)Y ha vuelto a ocurrir que estoy leyendo testimonios en libros y vídeos de personas que tienen extraordinarias habilidades para mantenerse en contacto con Dios y con su mente. Se leen cada testimonio y cada anécdota que he llegado a la conclusión que soy tan carnal que de plano no puedo lograr ese nivel de consagración. ¿Cómo se logra desarrollar tales habilidades, como las que describen estos hermanos? ¿Son reales? ¿Son infladas por el sensacionalismo? ¿Para qué sirven? Cindy Jacobs una de las profetas más reconocidas en el medio carismático dice que Dios le habló y le dijo que sería “profetas a las naciones” y que ella dijo, “habla que tu sierva te escucha y si tú quieres que sea profeta a las naciones, tu esclava lo será”. ¡Quién no desearía tal privilegio…ser conocido por las naciones y viajar a todas las naciones ministrando! Y este llamado se lo he oído a Cash Luna, Bill Hamon, Ted Benttley, Harold Caballero, etc. Y me he preguntado. ¿Existe tal llamamiento?Es eso lo que Dios quiere de sus hijos y de los que estamos en el ministerio? Y si eso es lo que quiere ¿cómo logra llegar a semejante nivel de “unción”? ¿Cómo logra uno constituirse en profeta a las naciones?

Y entonces  Dios me llevó a este pasaje en este momento:

“Entonces esto dijo el SEÑOR: «Si cambias y regresas a mí,  yo te restauraré y estarás ante mi presencia. Si dejas de hablar bobadas y dices lo que en realidad tiene valor, entonces tú serás quien hable por mí. Son ellos los que tienen que volverse a ti  y no tú quien tiene que volverse a ellos”. Jeremías 15:19

¿Qué significa esto? ¿Qué quiere decir con esto Dios? ¿Esto es ser profeta a las naciones? ¿Qué le pasaba a Jeremías? Había perdido la perspectiva de lo que en realidad es valioso en la obra de Dios. ¿Cómo uno recupera la perspectiva de lo que es importante en la obra de Dios? Creo que hay cuatro decisiones que uno debe tomar según este pasaje para renovarse y retomar el fuego del llamamiento de Dios a pesar de la adversidad, el cansancio, la tristeza y la depresión.

La primera decisión es una decisión intensiva. El texto dice: “si cambias y regresas a mí”. Dos cosas se muestran con intensidad. Uno mi condición, por el uso de la expresión “cambias” que se puede traducir como arrepentimiento, renovación, nuevo punto de vista. La expresión “shuwb” que es cambio es un verbo en modalidad qal y en tiempo imperfecto. La idea es de un deseo por medio de un proceso continuo. Significa que el cambio que Dios le está pidiendo a Jeremías no será de la noche a la mañana y no será fácil. Será por un proceso constante y lucha tenaz. La segunda que se muestra con intensidad  es mi devoción. Observe que el texto añade “y regresas a mí”. Dios quiere que el modelo de búsqueda sea él y no la gente o las circunstancias. No hay mejor modelo que la búsqueda de Dios. Eso implica que de alguna manera Jeremías se había alejado de Dios. La segunda decisión es inspirativa. “Yo te restauraré y estarás en mi presencia”. Me gusta observar que hay tres cosas que pueden volver a inspirarme en mi llamamiento. Primero me debe inspirar la acción  de Dios. La palabra que se usa para restaurar aquí es la misma para “cambiar”. Sin embargo hay una diferencia muy sustancial en los modos de los verbos.  La primera está en la modalidad qal, mientras que la segunda está en modalidad hiphil. La diferencia entre ambos modos es la acción. En qal es declarativa, mientras que en hiphil es causativa. Eso significa que la idea es que Dios estará volviéndose a mí si yo me vuelvo a él. Y la razón  o causa de esa atención de Dios, es por mi actitud. Mi actitud de buscarlo causa que Dios me busque también. Es recíproco. Jesús dijo: El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. Juan 14:21 Jesús promete aquí que el que ama su Palabra y la guarda promete que él se manifestará. La palabra “manifestar” se puede traducir como hacerse visible, mostrarse en persona, verse claro. ¿Cómo se cumple esta promesa? ¿Será posible que Dios pueda mostrarse en una aparición? ¿Cómo hago para ver a Jesús en mi vida de una manera más visible, real y verdadera? Segundo me debe inspirar la atención de  Dios. Dice el pasaje que “delante de él voy a estar”. La expresión se refiere a estar cara a cara con el rostro de Dios. Esto habla de intimidad, que no hay otra cosa que me llame la atención que propia presencia en mi vida. La expresión “estar” se puede traducir como estar firme, pero también se puede traducir como emocionado. Dios quiere inspirarme más emoción si busco simplemente su rostro.

La tercera decisión  es instructiva. “…Si dejas de hablar bobadas y dices lo que en realidad tiene valor, entonces tú serás quién hable por mí…” La RV60 dice “si entresacares precioso de lo vil”. ¿A qué se refiere este reto? Esto implica que todos tenemos algo precioso en lo vil. Y Dios quiere que eso precioso que nos ha dado sea lo que prevalezca y sobresalga. Sin embargo en realidad el texto se está refiriendo a lo que hablamos. La palabra “yatza” y la modalidad hiphil implican que no puedo yo sacar lo precioso sino que hay una causa que indudablemente en este contexto es Dios. Es como si Dios dijera: “si me dejas sacar lo precioso de lo vil”. O en el sentido de la versión que estamos usando la idea es si me dejas que saque lo que en realidad tiene valor de tu boca”. ¿Qué es lo que realmente vale la pena que salga de mi boca? Estoy siendo instruido para hablar lo verdadero. Y estoy siendo instruido para dejar de hablar lo pajero. ¿Fuerte no? Por último estoy siendo instruido a hablar lo valedero. Dios dice que seré su boca, su traductor y el me dejará hablar por Él. ¿Es esto ser profeta de Dios? ¿Es esto lo que tú quieres de tu pueblo hoy? Tengo la certeza que eso es en realidad lo que tú deseas para esta generación.

La cuarta decisión es imperativa. Es importante observar que hay dos mandamientos interesantes aquí. Son dos imperativos que Dios le da a Jeremías para que él pueda ser el profeta que Dios quiere y que sea fiel a su llamamiento.  “Son ellos los que tienen que volverse a ti  y no tú quien tiene que volverse a ellos.” Una vez más se usa la palabra “shuwb” para “volverse”. El imperativo aquí tiene dos dimensiones primero a influir y segundo resistir. Él debe influir en ellos de tal manera que sigan su modelo y debe resistir la presión del grupo para parecerse a ellos y diluirse espiritualmente.

Por lo que he podido percibir en este texto y lo que Dios me ha enseñado a través del Espíritu Santo es que no hay mejor llamamiento profético que proclamar las verdades de la Palabra de Dios. Que muchas veces buscamos cosas que no son tan importantes a pesar de ser populares y dramáticas. Que Dios sigue queriendo hablar en la lucha y búsqueda de su Palabra y no tanto en la exhibición de un poder “sobrenatural” usa personas con “poca unción” y con un llamamiento “local” más que a las naciones. Jeremías fue profeta a las naciones pero nunca salió de Jerusalén, ni siquiera cuando se le ofreció irse para Egipto. No vivió en la opulencia, sus mejores profecías fueron cuando estaba sumergido en el lodo de la cisterna. No entiendo como se puede hoy escoger lo que Dios le dijo a Jeremías y aplicarlo hoy al hecho de que ser profeta a las naciones es viajar por todo el mundo, en grandes auditorios, con gran opulencia, dejando sendas advertencias de parte de Dios. No estoy diciendo que sea una farsa, o que sean mal intencionados, pero si me pregunto ¿qué diferencia hacen en la vida de un nación? Es que simplemente no lo entiendo. Bueno, le creo más a Dios y a su manera de ministrar…lo dicho…nunca seré profeta a las naciones…ni siquiera aguanto la mía…

 

Conectándose con las nuevas generaciones…

jovenes y viejos

 

Creo que América Latina es testigo del surgimiento de las generaciones juveniles más cuantiosas de nuestra historia moderna y algunos pronostican que en los próximos años el setenta por ciento de la población de los países de Latinoamérica tendrá menos de 25 años.  Es sabido que vivimos un tiempo muy especial también en la iglesia. En el caso de las iglesias de habla hispana, de una iglesia de importación hemos cambiado a una de exportación. De una iglesia amoldada al uso y costumbres de los misioneros hemos cambiado a una iglesia  autóctona y suficientemente versátil como para leer las necesidades propias de un área, un tipo cultural o una generación. Dejamos de ser el “pequeño pueblo muy feliz” para convertirnos en protagonistas del Reino de Dios en la tierra. El proceso ha costado lágrimas y seguirá demandando riesgos pero todo indica que vivimos un Kairos (tiempo oportuno) muy especial[1]. ¿Cómo lo enfrentaremos?

En Génesis 48:15 aparece por primera vez la designación de Dios como pastor. Y aparece en boca de un anciano que ya está perdiendo la visión física, pero que su visión espiritual está todavía fresca y pertinente. ¿Cómo se puede transmitir a una nueva generación una visión fresca de Dios a pesar de que uno ya no es un joven? ¿Cuál es mi responsabilidad como una generación mayor? ¿Cómo puedo conectarme con las nuevas generaciones? ¿Cómo podemos bendecir a las nuevas generaciones?

Es interesante observar que en los vrs. 1-7 Israel habla de los hijos de José, y habla de que son su pertenencia. Y describe lo que Dios quiere hacer con ellos. En realidad lo que Israel está diciendo es que los elevará a categoría de tribu y no de parte de una tribu. En pocas palabras los eleva de nietos a hijos. Sin embargo lo curioso es que a pesar de hablar de ellos, saber sus nombres y saber sus orígenes y sus futuros, la evidencia es que Israel no los conocía personalmente. ¿Será posible que hoy nos esté pasando lo mismo? Hablamos de las nuevas generaciones y las podemos describir, nombrar e incluso vaticinar lo que pueda estar pasando en su futuro, pero simplemente no tenemos contacto con ellas de tal manera que las conozcamos realmente. ¿Cómo hacemos para pasar de la descripción teórica-evangélica a un conocimiento de primera mano? ¿Qué hizo Jacob?

Lo primero que hizo fue interesarse. Note que la expresión  ¿Quiénes son estos? Pretende identificar, saber y asimilar información de tal manera que pueda dialogar con ellos.  Las nuevas generaciones no están tan entusiasmadas con discursos, o consejos (aunque no tienen nada de malo) sino en percibir que realmente nos interesamos por ellos.  Lo segundo que hizo fue acercarse. “acércalos a mí”. Esta expresión habla de que hay apertura para estar cerca, pero que el propósito de la cercanía con las generaciones antiguas es para recibir bendición. No para que haya condenación, maldición, coerción. Muchas veces los adultos evangélicos queremos tener a los jóvenes cerca no para ministrarlos sino para controlarlos, y amarrarlos para que no se salgan de nuestros esquemas y paradigmas. Lo tercero es relacionarse. El vrs. 10 dice: “Les hizo pues acercarse a él y él les besó y les abrazó” Los niños debían estar seguros con símbolos y actos genuinos que son apreciados y queridos. Que no son un estorbo o que sólo causan problemas. ¿Cuáles son nuestras expresiones emotivas que los niños y jóvenes perciben de nosotros que los hacen estar cómodos y no intimidados? Tenemos un reto extraordinario en este tiempo con las nuevas generaciones. Observe un dato curioso dice el vrs. 12 “…los sacó de entre sus rodillas…”. ¿Qué probabilidades hay de que unos niños o jovencitos estén cerca de un viejo de tal manera que incluso están ya muy apegados a ellos? Los niños se sienten cómodos abrazados por un hombre mayor. Lo cuarto es conectarse. Jacob quiere conectar a sus nietos con el Dios que él ha servido por tantos años. ¿Cómo conectamos a estas nuevas generaciones con el Dios vivo y no con una idea religiosa? Primero debemos conectar con un Dios  soberano. Observe que Jacob está rompiendo el esquema de la bendición. El primogénito debía tener la mano derecha y el segundo la izquierda, pero Jacob por alguna razón lo hace al revés. Es obvio que les está enseñando que es Dios quien toma las decisiones, en incluso es capaz de romper las más tenaces tradiciones. Segundo conectar con un Dios sobrehumano. Lo que Israel hace, es una visión que va más allá de lo normal  y humano. Observe que aunque tiene los ojos cansados, es decir sus ojos físicos, el les está enseñando que hay visiones más allá de lo normal y humano. La convicción de Jacob es tal que dice que lo que hizo “lo hizo adrede” o a “propósito”.  La expresión “sakal” para adrede habla de una decisión sabia o con una introspección interna, algunos lo traducen como prudente o circunspecto. Lo que implica que Israel tenía una visión interna de Dios para hacer esto y declarar lo que iba a declarar. Depender de la visión de Dios en lugar de la visión humana (sus ojos) la visión tradicional (la ley del primogénito)  y la visón contextual (José regañando a su padre porque creía que estaba equivocado) es imperativo para las nuevas generaciones. Tercero conectar con un Dios a la mano. Israel dice: “El Dios que ha sido mi pastor toda mi vida hasta este día”. Esta es la primera alusión de Dios como pastor. Israel está enseñando a esta generación que Dios es accesible y que estará con ellos como lo estuvo con él. Por eso deberán serle siempre fieles. Tenemos el gran reto de establecer nuevos conceptos o maneras de hacer entender a las nuevas generaciones lo que es Dios, desde nuestra perspectiva de vida y encuentro generacional con él. Jacob llegó a entender que la experiencia con Dios fue como la de un pastor, y el comunicó esa metáfora a la nueva generación. De tal manera que las nuevas generaciones aplicaron el concepto de Dios como pastor a todas las demás generaciones.

Al pensar en la presente generación un adulto no puede dejar de experimentar  sentimientos confusos. Por un lado los jóvenes representan la energía, los sueños, las ganas y el futuro. Por el otro, como decía Mark Twain, a veces da ganas de meterlos en un barril y alimentarlos por un hoyo hasta que sean adultos y luego una vez que se hacen adultos tapar el hoyo por donde comen. De hecho, eso es exactamente lo que muchas iglesias han pretendido hacer. Los jóvenes de hoy NO necesitan líderes que “practiquen” con ellos mientras se van preparando para su carrera de política ministerial. Ellos necesitan líderes que tengan la suficiente visión como para entender que el ministerio juvenil no se trata de tenerlos adentro de un barril llamado templo para darle comida llamada Biblia por un hoyo llamado predicación de micrófono. Hoy tenemos un gran reto al igual que lo tuvo Israel con sus dos nietos. El fue lo suficientemente sensible para entrar en el corazón de Dios, saber la voluntad de la nueva generación y tuvo la capacidad de conectarse con ellos para transmitirla. Necesitamos adultos con el corazón de Jacob…

[1] http://media.zondervan.com/media/samples/pdf/9780829755084_samptxt.pdf

Huevo en paila II parte

huevo en paila

En segundo lugar ¿Qué genera un liderazgo decorativo? Observe la frase “no se prestaron para ayudar” Si uno observa esta frase lo que genera en primer lugar es una cultura negativa. El adverbio “no” en hebreo es “lo”, también se puede traducir como “nunca” o “ni”. ¡Y qué cultura esta¡ ¿no? Todos los comentarios o frase siempre llevan la expresión “no”. Por ejemplo “no se está atendiendo a los hombres” o “no se sabe a dónde vamos” o no están entrando suficientes ofrendas”, etc. Es una cultura más argumentativa que propositiva.  Incluso esta cultura negativa se manifestado en la forma en que estos liderazgos ejercen su autoridad.  Por otro lado genera en segundo lugar genera una conducta improductiva. Nehemías utiliza una expresión interesante en el texto hebreo. La RV60 lo traduce “no se prestaron ayudar”. En realidad literalmente se debe traducir “no pusieron sus nucas”. Es lo que comúnmente se dice en español “echar el hombro” como una figura de sostén, apoyo y de caminar juntos combinando las fuerzas. Los grandes simplemente no hicieron nada, vieron a los demás cargar, cortar, emparedar. Los vieron sudar y ninguno de ellos se quiso ensuciar. Esa conducta improductiva se ve cuando estos tipos de líderes no se ensucian con el trabajo de la mayoría en nuestras iglesias. Eso es lo que genera es un liderazgo gerencial que dirige desde sus reuniones y agendas apretadas pero que desconoce la realidad de la iglesia porque han perdido el contacto del hombro con hombro de la iglesia. Este tipo de liderazgo sólo produce planes, documentos y es hábil para manejar agendas y reuniones, pero no “suda la camiseta” del equipo.  El actual escenario mundial, nos invita a una reflexión sobre el liderazgo que no está a la altura de las circunstancias ni siquiera del puesto. Por lo menos viene a mi mente algunas características de este liderazgo improductivo. Uno se da cuenta que está frente al síndrome de “Los grandes de Tecoa” porque se observa que estos líderes llegaron a la posición por errores ajenos más que capacidades bíblicas. Además de por sus propios méritos, alcanzaron el puesto también por incompetencias ajenas y designaciones a dedo. Un liderazgo mediocre brota por designación unilateral o por vacío de poder y ausencia de mejores opciones, se obvian los criterios Escriturales. Por otro lado uno observa discrepancia entre palabras y hechos: dudosa credibilidad. No es de sorprenderse que muchos de estos líderes tienen hogares desastrosos, incluso ellos mismos son divorciados, etc.  Por otro lado este liderazgo decorativo tiene la tendencia a tener posturas ambiguas y frases convencionales ante situaciones que exigen respuestas claras y concretas. Está relacionado con lo anterior. Ante sus dilemas o conflictos entre pensamiento y acción, entre toma de decisiones, aceptación y puesta en marcha de las mismas, el líder incapaz no puede evitar transmitir mensajes de ambigüedad y ambivalencia al intentar llevar adelante su cometido. Y qué decir de la hiperactividad compulsiva. El líder que no está a la altura tiende a abordar muchos proyectos y/o abrir muchos frentes de ataque. En nuestro escenario eclesial, el síndrome brilla con propio esplendor. En el mundo “admistrativo empresarial eclesial” , este tipo de líder salta también de un objetivo o proyecto a otro, sin acabar de rematar ninguno. En ambos escenarios, inconscientemente, el líder se mantiene en continuo movimiento, para no ser blanco fácilmente alcanzable y posible pieza de caza. Por otro lado  hay  cambios inconscientes de estilo de liderazgo. El líder salta de un aparente estilo participativo a uno autoritario y viceversa, sin mostrar un patrón de comportamiento consistente, generando así inseguridad y falta de confianza entre los subordinados. Las idas y venidas entre liderazgo participativo y autoritario generan un tercer estilo difuminado entre “duro”, “blando” y laissez faire. Hay también improvisaciones o gestión reactiva de la crisis. Externamente se manifiesta en decisiones deficientes (precipitadas, demoradas o tardías) tanto en las juntas, consistorios, directivas de las iglesias como quiera que se llame. La falta de proactividad bíblica y cristiana, de estrategia templada y hasta de criterio, da lugar, en un extremo, a improvisaciones “creativas” y, en el otro, a la parálisis por el análisis. Ambas son formas inconscientes de evadir “hincar los codos” y tomar decisiones trabajadas y maduradas. Son indicadores de baja motivación de logro y de liderazgo mediocre, que oscila entre estos dos extremos. Finalmente hay una gestión mediocre del talento. En muchas iglesias se cumple la ley de que “los números 1 se rodean de números 1, y los números 2, de números 3 y 4″. Y no necesariamente de los criterios bíblicos.  El líder  mediocre se rodea de hermanos  mediocres, generando bolsas de mediocridad. Practica “un darwinismo selectivo” (perdón la metáfora pagana) que elimina o invita a marchar a los mejores, pues constituyen potenciales amenazas.

En tercer lugar no sólo genera una cultura negativa, una conducta improductiva sino que una  consecuencia destructiva.  Nehemías agrega un poco más en su declaración el dice: “… a la obra de su Señor. Tres consecuencias puedo percibir en esta frase primero la expresión “obra” se puede traducir como “servicio”. La primera consecuencia es una pérdida de vocación. No hay cosa que engrandezca y satisfaga a una persona que servir. El servicio es la vocación del hijo de Dios. Es a través del servicio que nos realizamos y nos parecemos a nuestro Dios. Segundo pérdida de relación. Note que Nehemías es enfático en poner “su” y no el. Es decir Nehemías está dejando claro que ellos a quien le están fallando es a Dios y no a los líderes o a la gente. Es por nuestra relación con él que le servimos. Tercero, pérdida de bendición. Nehemías utiliza la palabra “Adonai” para referirse al nombre de Dios aquí.  Su significado es El Señor, Mi gran Señor. Este título se refiere a  Dios como  el Amo y Señor majestuoso. Dios es nuestra autoridad plena. (Salmo 8; Isaías 40: 3-5, Ezequiel 16:8; Habacuc 3:19”. Es el amo que paga, que retribuye lo que hacemos o como le servimos. El servicio a Dios es importante porque no queda en un vacío, es el único modo que tendremos ganancias más allá de este mundo.

Entonces al  estudiar  este  capítulo,  vemos  que  TODOS  trabajaron,  con la excepción  de los “GRANDES”.  Ellos  son  demasiado “buenos” para trabajar. No querían ensuciarse las manos. Rehusaron trabajar. Siempre habrá unos “grandes” en la iglesia que  no quieren trabajar. Pero estos “grandes” no solo rehusaron trabajar. Criticaron el trabajo de los que SÍ estaban trabajando. Es lo que sucede  en muchas iglesias hoy en día. Un día se expondrá la lista de la gente que trabajó en la iglesia. ¡Qué triste sería un  día que vieras  esa lista y no encontraras tu nombre! ¿Cómo será el tribunal de Cristo para los que no hicieron su parte? Los  “grandes” no trabajan, pero disfrutan el trabajo de los que los  demás trabajen, pero les gusta estar  a la vista pública, y la única forma de hacerlo sin trabajar es criticar la obra de los que sí trabajan.

En tercer lugar ¿Cómo lidiamos con el liderazgo decorativo?

Al ver el contenido de este versículo me pregunté ¿cómo se puede batallar con este tipo de liderazgo? Tres palabras vinieron a mi mente modifique identifique, y testifique. Primero Modifique.  Su mente, su punto de vista. Entienda que siempre habrá grupos de “grandes” en su iglesia. Es inevitable. Sólo es cuestión de tiempo para que se manifiesten y empiecen a mostrar su “lado gerencial”.  Así que sabiendo eso modifique su punto de vista. Por otro lado también modifique su forma de elegir a sus líderes. Es obvio que siempre habrá “los grandes” en nuestras iglesias, pero una cosa es que se den espontáneamente  y otra es que usted mismo como pastor o líder haya elegido a ellos basado no en los criterios bíblicos sino porque tener “grandes” en su grupo le da prestigio y “caché” ministerial. Muchos de los “grandes” que nos hacen la vida difícil nosotros mismos les hemos permitido llegar a esas posiciones. Segundo, identifique. El verdadero problema y no  se meta a guerras que son innecesarias. Observe que Nehemías identifico a los grandes pero no mencionó nombres. Es decir no personalizo sino que personifico el problema. Si la gente que tiene este tipo de liderazgo interpreta que es personal, que ¡Dios lo agarre confesado! Porque la va  a pasar mal. Eso significa que si hablamos del problema, de la conducta porque Nehemías fue lo suficiente fuerte para poner en el registro la actitud de estos grandes y hasta ahora ellos reciben condena por lo que hicieron. Pero nota que no sabemos quiénes son, los dejó en el anonimato.  Tercero, testifique. En el vrs. 27 de este mismo capítulo dice: “…Después de ellos restauraron los tecoítas otro tramo…”. ¿Qué pasó? Bueno, que si los “grandes” no construyen hay otros “menores” que si lo harán. Esto testifica que nadie es tan importante en la obra de Dios y que todos somos sustituibles. No debemos temer que los “grandes” nos hagan desplantes y berrinches haciéndonos creer que si ellos no hace nada el proyecto se viene abajo. No les crea, Dios siempre tiene maneras de mostrarnos que sólo él es el MAS GRANDE y que sólo el indispensable. No tenga miedo sus amenazas de irse y la ausencia de sus ofrendas y “grandes cuotas económicas”. De Dios es la obra y el la sostendrá.

Ah! Mi abuela era tremenda, nunca me imaginé que su teología del “huevo en paila” me ayudaría en la vida cristiana. Yo creo que si ella viviera hoy y entrará en una iglesia, (x iglesia) evangélica inmediatamente me señalaría a todos los “huevos en paila” que desfilan por nuestras congregaciones…!gracias a Dios que está con él¡ ¡Me haría pasar cada vergüenza! Al fin y al cabo ella odiaba un nieto que pareciera “huevo en paila”…

                                            

 

Huevo en paila…

huevo en paila

 

Mi abuela era especial, tenía cada ocurrencia y cada frase para cada ocasión. Cuando llegaban las vacaciones me encantaba ir a su casa y pasarla bien…hasta que se aburría de verme no hacer nada. Me la pasaba tirado en el piso viendo televisión. Al verme así desplegado a media sala, solo viendo televisión era que me decía su famoso dicho: “Este niño parece huevo en paila”. Y es que en mi país El Salvador “paila” se le dice a esos pequeños platitos donde pone la taza de café. Pero lo más curioso de la metáfora era su significado moral. Resulta que mi abuela era una mujer del campo, y en los pueblos se acostumbraba a poner un huevo estrellado en una paila, para que la gente que llegaba a comer pidiera un huevo exactamente como el que estaba en el platito. Nadie se comía ese huevo, nadie lo tocaba solo era la referencia en exhibición para que le prepararan uno igual a los comensales. En pocas palabras era un simple artículo de decoración. Ah…mi abuela y su forma de decirme que sólo estorbaba y  que era un artículo decorativo en su sala…

Ya llevo bastantes años en el quehacer de la iglesia (35 años para ser exacto) y a que no creerán que mucho de lo que me encontrado en la mayoría de iglesias que he servido son a muchos “líderes” que son “huevos en paila”…es decir están allí,  no hacen nada, estorban pero sólo son decoración en la iglesia.  De hecho me he dado cuenta que uno como pastor la gente con la que es más difícil lidiar son aquellos líderes en la categoría de “buena gente” o “gente distinguida”. Porque en cierto sentido es fácil enfrentar alguien que ha sido adúltero, o fornicarios o ladrón, pero ¿cómo enfrentamos a un líder ignorante bíblicamente hablando, con criterio humanista y que sólo ve números o administración en la iglesia y la percibe como una empresa y cuyo criterio de autoridad son las tradiciones y otras hierbas? Creo que usted también los conocerá. Son esos señores y señoras que en la sociedad son conocidos como “Don” y “Doña” y que son adictos  a ser miembros de juntas de colegios cristianos respetuosos, personas que pertenecen a directivas de Universidades Evangélicas, o que tienen alguna “alcurnia” denominacional ya sea porque han sido de los fundadores o fundadoras de la iglesia, o son miembros honríficos de las organizaciones denominacionales, tienen recursos económicos, son consejeros o consejeras en empresas o miembros importantes en el gobierno, en fin toda una gama de “gente importante afuera y por lo tanto gente importante dentro”.  Si usted es pastor, sabe de lo que estoy hablando y de quien estoy hablando. ¿Por qué es que tenemos tanto liderazgo decorativo en nuestras iglesias? Bueno creo que esto no es nuevo, el mismo Nehemías tenía liderazgo decorativo en su tiempo. Observe lo que dice el vrs. 5 del Capítulo 3. “E inmediato a ellos restauraron los tecoítas; pero sus grandes  no se prestaron  para ayudar a la obra de su Señor.” ¡Hablando de liderazgo decorativo! Nehemías los tuvo en su tiempo. Ahora quiero brevemente que nos planteemos varias preguntas con respecto a este fenómeno. Primero, ¿Qué es un liderazgo decorativo? Segundo ¿Qué genera un liderazgo decorativo? Y tercero ¿Cómo lidiamos con un liderazgo decorativo? 

En primer lugar ¿Qué es un liderazgo decorativo? La frase que nos compete analizar en el pasaje “pero sus grandes”. Observe que el comentario se da en un contraste de trabajo y labor ardua, no se ha hablado de jerarquías. (Sólo en el vrs. 1 se menciona al Sumo Sacerdote y  sus hermanos, pero no se le describe como “grandes”). Pero de pronto Nehemías introduce el término “grandes”. Entonces podemos concluir que un liderazgo decorativo tiene tres grandes particularidades. Está para oponerse, sentirse y exhibirse. Veamos lo primero un liderazgo decorativo su función básica es oponerse.  La conjunción “pero” da un indicación de lo contrastante que fueron los “grandes de Tecoa.” Según la gramática española la conjunción “pero”  se usa para contraponer a un concepto otro diverso o ampliativo del anterior. En este caso si los tecoítas “normales y corrientes” estaban trabajando duro los grandes por contraste se oponían a esa cultura y ellos no trabajaban. Uno observa en la descripción de Nehemías  que no hay palabras, o algo que nos indique lo que dijeron o como lo mostraron. Y es que en realidad no importa porque la oposición más que verbal es actitudinal. Yo no sé si usted conoce ese tipo de personas que están en nuestras iglesias y con sus gestos, miradas, insinuaciones, chistes, comentarios nos hacen sentir que ellos son la oposición necesaria en la iglesia. No dicen nada, no hacen nada pero tan sólo ven a otros comenzar hacer algo nos hacen ver que con mucho gusto tienen algunos pensamientos que cuestionarían la eficacia de nuestros proyectos.  Una segunda característica de un liderazgo decorativo es sentirse. ¿Nota usted que la frase “sus grandes” está en plural? La mayoría de líderes como estos buscan a otros como ellos y la fuerza del grupo hace desestabilizar cualquier ministerio. Por eso es que en nuestras iglesias debemos reconocer que siempre están esos grupos de poder, que se hacen uno sólo con el propósito de decirnos que ellos pueden controlar todavía y mandar. Sus expresiones cuando van a sugerir (¿imponer?) su criterio es: “la gente dice esto…la iglesia necesita aquello…la gente comenta esto… Y simplemente son ellos los que nos quieren decir lo que piensan amparados en la fuerza del grupo.  Una tercera característica de un liderazgo decorativo es exhibirse. La palabra hebrea “addir” que se traduce en la RV60 “grande”  también se puede traducir como noble, de alcurnia, fuerte, amplio y potente. Es obvio que los líderes de los tecoítas estaban allí, podían ser vistos, tenían el cargo, tenían todos los prestigios publicitarios de su labor. Como líderes los enviaban a los eventos, eran ellos los que hacían todos los rituales  religiosos y era gente importante que le daba imagen a todo el pueblo de Tecoa. De hecho el gran profeta Amós era de ese pueblo. Tecoa era un población rural en Judea como a 20 kilómetros al sur fe Jerusalén. Eran campesinos y criaban ovejas. Los de Tecoa tenían líderes señalados en la posición pero no eran líderes que  se desarrollaban en función del reino de Dios. Me imagino que sería los que irían primero en los desfiles y en las celebraciones. Tenemos tantos líderes así adictos a los nombramientos y puestos pero no  a su desempeño funcional.

Las uvas han de estar verdes…

la zorra y las uvasRecuerdo la fábula de Esopo llamada la zorra y las uvas. Cuenta la fábula que una zorra estaba tan hambrienta y se encontró con una vid llenas de uvas. La zorra se moría de hambre y deseos de comerlas. Así que saltó y saltó para ver si las alcanzaba y después de muchos intentos, desistió de comérselas. Dice la fábula que al alejarse dijo: “Ni quería comerlas, además deben estar verdes”. La fábula enseña que cuando uno no logra lo que quiere se frustra y luego justifica su enojo con cualquier excusa.

Estaba leyendo que Nehemías había pasado 4 meses orando por su patria y por sus hermanos y su ciudad. Creo que el hombre estaba tan cerca de Dios, que esperaba una respuesta de parte de él. Sin embargo me llama la atención que su rostro no reflejaba paz ni serenidad o alegría sino tristeza.  “¿Porque está triste (literalmente, malo) tu rostro? ¿Porque tenía esa cara? ¿Sería que estaba molesto con Dios?¿Molesto con su situación? Muchos dicen que esperó 4 meses pero en realidad lo que más creó es que Dios le hizo esperar 4 meses. Porque si interpreto bien lo que dice al final del vrs.11 del capítulo 1 parece ser que Nehemías tenía en mente pedirle pronto la petición al rey.  ¿Estaría frustrado porque no había visto la oportunidad para hablar con él? Sea lo que sea es obvio que ya se le notaba en su rostro la frustración. ¿Qué hacemos cuando la frustración alcanza ya nuestro rostro? Quiero que analicemos en el caso de Nehemías primero ¿cómo llega uno a frustrarse? ¿A dónde lo puede llevar la frustración? ¿Cómo lidiamos con la frustración?

¿Cómo llego a la frustración ? Pienso que eran tres elementos. Primero, la inactividad de Dios. Lo dejó esperando 4 meses. Segundo, La insatisfacción de sus deseos. Su deseo era estar en su patria con los suyos, sin embargo debía permanecer atado a su trabajo. Tercero, inutilidad de sus planes. Debió haber sido frustrante para Nehemías el planificar, ponerse metas, averiguar y saber todo lo que sabía que se tenía que hacer y no poder hacer nada porque no tenía el aval del personaje principal, que era el rey. Es más tener un ardiente deseo de trabajar por una visión espiritual y verse atado a una realidad material como era ser copero del rey.

¿A dónde nos puede llevar la frustración?   Hay tres cosas que ocurren cuando caemos es un estado de frustración. Primero, pone en riesgo nuestra credibilidad. Artajerjes de laguna manera notó el cambio. En realidad la palabra que se usa para “triste” (RV60) se puede traducir como maligno, displicente, negligente. De alguna forma su manera de trabajar se  vio afectada por su frustración. Eso lo ponía en peligro ante los reyes, que eran muy celosos con respecto a quién les servía. La situación en que se encontró Nehemías era totalmente inesperada. Él había orado a Dios solicitando favores y bendiciones; y en lugar de ellos, se encontraba que ahora el rey dudaba de su lealtad. Segundo, pone en riesgo su estabilidad. Me parece interesante que cuando Nehemías responde y repite la palabra “triste” (vrs.3) en la expresión “y como no estará triste” no es la misma palabra del vrs 1 y 2. La palabra aquí es “yara” y la raíz etimológica de la palabra yara es “fluir” y se relaciona con las palabras el sentido de la lluvia o un arroyo como un flujo de agua. En el pensamiento Hebreo el miedo puede ser lo que se siente cuando estamos en peligro o lo que se siente cuando se está en la presencia de una vista impresionante o una persona de gran autoridad. Estos sentimientos fluyen de la persona tales como las acciones como temblando cuando en miedo o inclinándose en temor en alguien de autoridad.[1] En ese sentido el estado emocional de Nehemías al responder es de inestabilidad, nerviosismo, temblor, fluidez emocional aguda. Ahora recuerde que está frente al rey. Cualquier desplante emocional puede acarrear serias consecuencias. Tercero pone en riesgo su  responsabilidad. Nehemías era un hábil copero y empleado del rey y tenía doble responsabilidad. Ser buen empleado pero luego ser buen creyente. También era un  hábil planificador de las cosas de Dios. Por estar en esta situación todo el proyecto de Dios podría ser cancelado y echado al trasto. Por estar emocionalmente frustrado podría haber dicho cosas que hubieran perjudicado el proyecto que Dios tenía para él.

¿Cómo lidiamos la frustración? Primero, sea consecuente. Es decir no asuma algo contrario a lo que está viviendo. Uno no encuentra una negación de parte de Nehemías de cómo se siente. Simplemente acepta que algo malo le está pasando. Segundo, sea transparente. Cuando Nehemías responde a la pregunta del rey el es abierto, franco pero con tacto. ¿Cómo no estará triste mi rostro…la ciudad…sepulcro de mis padres…”. Respondiendo mediante una pregunta, evitó situarse a la defensiva. Si hubiera tratado de justificarse tan sólo hubiera agravado las cosas. Entonces mientras más tratara de explicar la causa de su tristeza y quebranto, menos credibilidad tendría su relato. Contestando al rey de la forma en que lo hizo, evitó un innecesario  enfrentamiento y conservó la unidad de su relación con el monarca. Una segunda ilustración de su transparencia la encontramos en la explicación de su quebranto. Él está consciente de la reverencia ancestral  que predomina en Cercano oriente con respecto a los muertos. De ahí que se refiera a la desecración de los sepulcros a sus antepasados. Sabía sobradamente que esto despertaría la simpatía del rey. Tercero,  sea inteligente.

Debe notarse que en ningún momento Nehemías menciona el nombre de la ciudad de sus padres. Esta omisión no es un engaño de ningún tipo. Con ello de manera inteligente está evitando juiciosamente un tema que podría ser peligroso. Jerusalén había sido a través de los tiempos una ciudad difícil de dominar (Esdras 4:6-16). Artajerjes conocía el origen étnico de su copero y éste fue lo suficientemente sabio para no perjudicar sus oportunidades de éxito, despertando recuerdos desfavorables en la mente del rey. Cuarto, sea dependiente. La forma en que maneja la situación imprevista, subraya la importancia del tacto pero sobre todo de la dependencia en Dios. Es obvio que la expresión “entonces oré al Dios de los cielos” nos demuestra cuán dependiente era Nehemías de Dios en casos de extrema urgencia. Eso le hizo tener sabiduría y buen tacto.  Ahora bien, tener buen tacto no significa asentir a todas las cosas que otra persona diga, ni tampoco que haya que mentir para no herir susceptibilidades ajenas. El tacto está basado en la verdad  y la personalidad, así como en la comprensión de la naturaleza humana. Exige  saber cómo llegar hasta las personas con la dependencia en Dios y dar a conocer lo que deseamos.

Así que las frustraciones son experiencias ingratas. Depende de nosotros dejarlas como tal o tratar de tomarlas como una prueba a nuestro estado de equilibrio interno y a nuestras capacidades de trabajar la paciencia, jerarquías en la vida, creatividad y, por qué no, sentido del humor.  La frustración se produce cuando aparece una barrera o interferencia invencible en la consecución de una meta o motivación. Podemos decir que la frustración es un sentimiento que viene generado por un malestar. Que se manifiesta como un estado de vacío o de anhelo insaciado. Dicho malestar está provocado porque “quiero algo”… Es una necesidad insatisfecha. Cuando una persona tiene una o varias necesidades insatisfechas  se vive en un estado en un estado de frustración permanente. Porque hay muchísimas necesidades que no hemos satisfecho. Nehemías se sintió frustrado pero pudo salir airoso de su frustración debido a que espero en Dios y en su poder para sacarlo adelante. Dios nos libre de ser como la zorra del cuento de Esopo y terminemos nuestra vida frustrados y diciendo: “ni quería las uvas además están verdes”.

[1] http://oremetyeshua.blogspot.com/2011/09/significado-de-las-palabras-en-hebreo.html

Pinceladas de la Santa Cena III

pan y vino

La tercera  mirada hacia ADENTRO Vs. 27-32

 En esta parte del pasaje nos enfrentamos a un reto muy importante.  Es posible comer y beber indignamente. Ahora, es obvio, todos somos indignos.  ¡Ninguno de nosotros merece la gracia de Dios o merece que Jesús muriera por nosotros!  ¿Qué  quiere decir aquí la frase de que no debemos comer indignamente. Comer de manera indigna como creyente incluiría: · No tomar en serio el pan y la oopa. · No pensar activamente acerca de  o que estamos haciendo. Permitir que el pecado en nuestras vidas como los corintios hicieran. Algunos de ellos eran culpables de glotonería y embriaguez. Algunos cristianos vienen a la mesa con los corazones implacables y amargos. Permitir que el pecado en la vida durante la comunión sea una afrenta a la persona que pagó por ese pecado! ¿Qué tan grave es este comer y beber indignamente? Llegamos a ser culpado del cuerpo y sangre de Cristo! Vs. 29 – Cuando comemos y bebemos indignamente, estamos invitando a que Dios nos disciplina. La palabra “condenación” significa juicio o castigo. Jueces y disciplinas somos Dios, por lo que no serán condenados con los que no son salvos. Vea el versículo 32. Vs. 30 – Dios juzga a algunos con la debilidad y la enfermedad e incluso muchos de ellos con la muerte. Dios no es cruel, Él es santo y justo. Si no hacemos lo que es santo y justo en la mesa de la comunión, él nos corregir. Vs. 31 – La mejor alternativa es que nos juzgamos a nosotros mismos cuando venimos a la mesa del Señor. Vs. 28 – Así que estamos a examinarnos a nosotros mismos, cuando llegamos a la mesa del Señor. Hemos de mirar hacia adentro. Sugiero que:

  • Primero, examinar nuestros MANERAS. ¿Estamos pensando en el Señor Jesús y el sacrificio que hizo, está vagando nuestra mente?
  • Segundo, examinar nuestros MOTIVOS. Es nuestro corazón puro de toda amargura o cualquier otra actitud pecaminosa?
  • Tercero, examinar nuestros MÉTODOS. Es la nada en nuestro comportamiento que se desagrada a Dios?

Así que al  llegar a la mesa del Señor debemos:

MIRAR HACIA ATRÁS

MIRAR HACIA ADELANTE

MIRAR HACIA ADENTRO

Pero finalmente…

 En cuarto lugar  mirada hacia  ALREDEDOR (33-34)

En el vrs 33 y 34 hay varias expresiones muy interesantes. Hay cuatro cosas que debemos tomar en cuenta en nuestra mirada alrededor nuestro. Pablo usa la palabra “hermanos míos”. Nuestro alrededor es teológico. Cuando nos reunimos no estamos para recibir un premio como empresa, no bailamos como una fiesta. Nuestro elemento de vinculación es una reunión familiar. “Hermanos”. Segundo está la frase “cuando os reunís a comer”. La palabra que se usa es “synerchomai”. De donde viene la palabra “sinergia”. Y la sinergia  significa cooperación, y es un término de origen griego, “sinergia”, que significa “trabajando en conjunto”. La sinergia es un trabajo o un esfuerzo para realizar una determinada tarea muy compleja, y conseguir alcanzar el éxito al final. La sinergia es el momento en el que el todo es mayor que la suma de las partes, por tanto, existe un rendimiento mayor o una mayor efectividad que si se actúa por separado[1]. Así que nuestro alrededor no solamente es teológico, sino que también es sinérgico. La última frase es “esperaos unos a otros”. La palabra es ekdechomai, y se puede traducir como recibir, acoger, recibir en herencia, entender, interpretar, retomar, enterarse de, averiguar. Esta expresión es un énfasis en el pensamiento colectivo más que en el individualismo. Uno de los grandes peligros de nuestras iglesias en pensar en uno solo como el centro del quehacer espiritual del culto. Este mandato es enérgico. La iglesia tiene un tremendo potencial cuando junta aún comiendo en armonía puede, impactar al mundo. Hay una sinergia incluso al ingerir los alimentos, porque demuestra el propósito teológico de Dios con su pueblo. Así que este alrededor es teológico, sinérgico pero también enérgico.

 

Cuenta una leyenda que uno de los cuadros que más se tardó en pintar fue el de la Ultima Cena. El ya tenía una imagen de cada uno de los personajes, así que se dio a la tarea de encontrar modelos adecuados.  El primero que encontró fue al que representaría a Cristo. Era un joven tan lleno de vida, con tal fuerza espiritual, que al exigente Leonardo le llenó el ojo. Siguió después con Pedro, un hombre recio y maduro. Y así se fue encontrando poco a poco con cada uno de los Apóstoles… Pasaron varios años, y el cuadro estaba aún incompleto. Sólo le faltaba un personaje, Judas Iscariote. A Leonardo le parecía que debía ser alguien que representara la misma indignidad, alguien que al verlo provocara una sensación de repudio. Visitó muchos sórdidos lugares, pero nadie alcanzaba la altura de depravación que su imaginación de artista requería. Pasaron muchos más años, y entre muchas otras cosas que realizó que tantas que dejó a medias, el cuadro de la Ultima Cena se le estaba quedando sin concluir.  Algún conocido, enterado de la larga y estéril búsqueda de Leonardo, le fue a contar alborozado: “¡Leonardo, creo que encontré lo que buscas!” Y le refirió la historia de un hombre vil al cual habían condenado a muerte por toda una larga serie de fechorías sin nombre. Este amigo usó su influencia para evitar que se cumpliera la sentencia hasta que Leonardo pudiera ver a este tipo. Al gran genio le llamó la atención el asunto, y se dirigió al lugar donde pudo encontrar a este sujeto. En cuanto lo vio, su cara se iluminó por completo. En efecto, esto era lo que él buscaba; representaba la esencia misma de la maldad, era un reflejo de lo más bajo a lo que podía caer un ser humano. El pintor se presentó al hombre este.- “¿Sabes quién soy?” – “¿Quién no lo sabe? Tú eres el maestro Leonardo.”  – “Bueno pues tengo una propuesta que hacerte. Te necesito para que seas modelo de una de mis pinturas. Mientras te ocupe no te ejecutarán. Y cuando termine puedo darle una cantidad de dinero a alguna persona en tu nombre. No se si te interese.” – “¿Y qué cuadro estás pintando?”- “El de la Ultima Cena”

– “¿Y qué personaje seré yo?” En este momento Leonardo soltó una carcajada: “¿Pues quién más? ¡Judas Iscariote!” El hombre aquel, guardó silencio y bajó la mirada. Y lo que no se creería posible ocurrió… Empezó a llorar. Levantó la cabeza hacia el pintor mientras decía con gran desesperación: “¡Leonardo! ¿No me reconoces? Yo soy aquél con el que iniciaste, hace muchos años ese cuadro… ¡Ayer Cristo… ahora Judas! Que gran realidad es la de que el hombre es un ser abierto al bien y al mal. Podemos tener tantas cualidades y disponibilidades para ser alguien grande… pero al mismo tiempo tenemos toda la posibilidad de caer por la pendiente de la depravación. A este respecto nos dice San Francisco “Hay muchos que, al pecar o al recibir una injuria, echan frecuentemente la culpa al enemigo o al prójimo. Pero no es así, porque cada uno tiene en su dominio al enemigo, o sea, al cuerpo, mediante el cual peca. Por eso, dichoso aquel siervo que a tal enemigo, entregado a su dominio, lo mantiene siempre cautivo y se defiende sabiamente de él; porque, mientras hiciere esto, ningún otro enemigo visible o invisible le podrá dañar.”  Cuidemos cada paso que demos en la vida, para que en nosotros no se haga realidad esta leyenda[2].

[1] http://www.significados.com/sinergia/

[2] http://www.nuestraedad.com.mx/laultimacena.htm

Pinceladas de la Santa Cena II parte

Estamos celebrando la Cena del Señor. Hay una cierta manera debemos acercarnos a la mesa del Señor. Cuando llegamos a la mesa del Señor, hemos de mirar!

  • La primera mirada HACIA ATRÁS – Vss. 23-25

 Hubo algunas irregularidades en la forma en que los Corintios estaban celebrando la Cena del Señor. El comportamiento de al menos algunos tomaba distancia de la importancia espiritual de la mesa del Señor. Así, Pablo se ve obligado a revisar su enseñanza en esta área. ¿Cuál es el centro de nuestra mirada atrás? La mirada hacia atrás implica ver ¿quién? ¿El qué? ¿El con qué? ¿Para qué?

  • Primero ¿quién?

“Recibí del Señor”. Entonces el origen de esta práctica se basa en lo que recibimos del Señor. La expresión implica que la centralidad de la Cena es un encuentro espiritual y de comunión con Jesucristo. Así a quién debemos mirar a Cristo. Lo primero que tenemos que hacer es mirar hacia atrás a lo que Cristo ha hecho por nosotros. Así que perseguimos una Persona: Cristo.

  • Segundo, ¿el qué?

El dice “lo que os he enseñado”. Vs. 23 – Pablo había recibido su instrucción del Señor Pablo nos lleva de vuelta a la misma noche en que Jesús fue traicionado. La traición más trágica de toda la historia, el Hijo de Dios traicionado por un discípulo, tuvo lugar esa noche. Así que obedecemos su Palabra. Esto nos afecta grandemente nuestra liturgia actual sobre todo acerca de la Santa Cena ya que hay mucho de lo que hacemos que no tiene ninguna instrucción bíblica.

  • Tercero, ¿el con qué?

“Tomó pan…tomó también la copa”… Simplemente dos cosas importantes, pan, copa, y hermanos. No hay programas especiales, cantos de recordatorio, himnos solemnes, caras tristes y silencio sepulcral reverente.  El Señor Jesús tomó pan. Hubiera sido sin levadura de pan, porque era la Pascua.  Vs. 24 – Jesús estaba hablando simbólicamente cuando levantó el pan y dijo: “Esto es mi cuerpo.” El pan que nos debe impulsar a recordar que el cuerpo de Jesús fue roto para que podamos tener el perdón de los pecados y la vida eterna. Isaías 52:14, Isaías 53: 3-6   Miramos hacia atrás y recordamos el cuerpo que fue quebrantado por nosotros y: Recordamos los golpes en la cara y los azotes de la espalda.

Recordamos la corona de espinas en la cabeza, los clavos en las manos y los pies, y la lanza en el costado. Recordamos los insultos lanzados contra él mientras estaba colgado en la cruz. Miramos hacia atrás y recordamos por suerte todo lo que Él sufrió por nosotros.  Vs. 25 – Jesús también tomó la copa de la misma manera. La sangre es el nuevo acuerdo o convenio, o pacto en su sangre. La sangre siempre ha sido el requisito de Dios para un sacrificio por el pecado. Lo nuevo era que este sacrificio pagado en su totalidad por todos los pecados y no había más necesidad de  sacrificios de sangre. 1 Pedro 1: 18-19.  Una vez más esta participación de la copa era  “en memoria” de él.  El precio se paga por nuestro pecado. Al recordar con detalle nos ayuda a mirar hacia atrás y ser agradecido por lo que Dios a través de Su Hijo ha hecho por nosotros. Así que ¿el quién? nos acerca a una Persona, ¿el qué? Nos centraliza en su Palabra; ¿el con qué? No motiva a una Práctica.

  • Cuarto, ¿Por qué?

“En memoria de mí”. Esta expresión en griego es interesante es la palabra “anamnesis” que se puede traducir de varias formas y todas son bien interesante. El primer uso de la palabra es “recuerdo”. El segundo uso es para reminiscencia, y su uso es señalado como ejercicio consciente para recuperar un hecho olvidado,  o también como un recuerdo espontáneo. Y un tercer uso es para describir a una recapitulación de algo o  en repasar algo.[1] . Así que ¿el quién? nos acerca a una Persona, ¿el qué? Nos centraliza en su Palabra; ¿el con qué? No motiva a una Práctica. La pregunta ¿por qué? nos fomenta un Principio.

 

La segunda mirada  HACIA ADELANTE – Vs. 26

Esta mirada hacia adelante nos hace plantearnos también varias preguntas importantes.

  • Primero, ¿Cuánto?

“Todas las veces”. Esto se refiere al hecho específico que era una práctica común reunirse a comer juntos. Esta experiencia era el caldo de cultivo para tener un recordatorio de lo que Jesús había hecho en el pasado pero que la vida continuaba. No hay quien convoca, no hay quien dirige o pone una fecha tope de calendario. Era cuando los hermanos se reunían a comer, a disfrutar de la comunión cuando espontáneamente podían recordar a su Señor. En realidad la traducción de “todas las veces” se debe traducir “a menudo que se sientan a comer”. El ¿cuánto? Nos habla de vivencia

  • Segundo, ¿Cuántos?

“comen…beben…anuncian…

Es muy importante entender que si el ¿cuánto nos habla de vivencia. El ¿cuántos? Nos habla de convivencia. Los textos están plural es una vivencia en comunidad. Me llama la atención que esta convivencia por los elementos usados, nos muestran un equilibrio interesante. Más allá de la verdadera interpretación que Jesús les da, también es curioso notar que los elementos de la convivencia se ve primero en nutrirse (pan) divertirse (vino) y convertirse (anunciar). Creo eso es interesante porque no es un ritual sólo con un elemento espiritual sino también con elementos materiales y cordiales.  Por eso era evidente que la declaración de Jesús estaba enmarcado dentro de una verdadera cena de convivencia.

  • Tercero, ¿Hasta cuándo?

“Hasta que él venga”.  Me gusta mucho que el que Dios no haya puesto una fecha demuestra que lo que buscaba en sus hijos era una persistencia o una experiencia continua sin poner límites y fechas para hacerlo. “Hasta que el venga” nos enfoca en las personas y no en las fechas. El ¿hasta cuándo? nos reta a una influencia. Nos enfoca en una influencia existencial. Esa experiencia espiritual es continua. Se anuncia la muerte de Jesús sin una fecha tope. Vs. 26 – Tenga en cuenta la palabra “anunciar ” significa proclamar o predicar. Cuando usted toma el pan y la copa que está predicando! Usted está predicando su propia fe en la suficiencia del cuerpo quebrantado de Cristo y la sangre derramada de Cristo para pagar por tus pecados. Usted está haciendo una declaración de fe! Pero también nos enfoca en una influencia temporal. “Hasta”. Aunque no sabemos cuándo, pero no es para siempre, sino que habrá un tope en dónde ya no viviremos del recuerdo sino de la presencia misma de nuestro Señor Jesucristo.  Nos enfoca en una influencia eternal. “El venga”. Jesús vendrá nuevamente y las cosas temporales pasarán para darle lugar a las eternales, demostrando así que por años anunciamos que los que siguen a Jesús tienen esperanza y el futuro asegurado.  Es por eso que decimos que si no está seguro de que tiene el perdón de los pecados y la vida eterna basada en la fe en Cristo solamente, no debería tomar de la mesa del Señor. Deje que el pan y la copa pasen. Efesios 2: 8-9. Cada vez que usted tome del pan y de la copa que están predicando su muerte. ¿Hasta cuándo vamos a hacer esta predicación? Hemos de hacerlo hasta que Él venga! De hecho Jesús hizo una declaración interesante en Mateo 26:29 – Pero yo os digo, que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre. Aquí está la mirada hacia adelante! Al tomar el pan y la copa ahora, esperamos poder compartir el pan y la copa en el futuro cuando Jesús venga y establezca Su Reino. Eso es una cosa maravillosa que espero con impaciencia. De hecho hemos de mirar con impaciencia adelante a su regreso para nosotros como  iglesia Tito 2:13. Así que no solo miramos hacia atrás a la cruz cuando participamos en la mesa del Señor, pero esperamos a Jesús que venga  de nuevo.

[1] http://dge.cchs.csic.es/xdge/

Pinceladas de la Santa Cena…

pan y vino

Una de las prácticas que cómo iglesia evangélica tenemos y que constantemente hacemos es la celebración de la Cena del Señor. En las iglesias modernas hay varias interpretaciones de esta ordenanza. Sin embargo aunque teológicamente los evangélicos se han divorciado de la idea sacramental del evento, no nos hemos podido divorciar del elemento litúrgico del evento. En pocas palabras seguimos desarrollando la práctica siempre con una mentalidad católica religiosa.
¿Cuáles son las tendencias?
En primer lugar la transubstanciación.
Iglesia Católica Romana y la Iglesia Ortodoxa siguen este concepto, que implica una presencia ‘real’ (física) de la ‘carne’ y ‘la sangre’ de Cristo en el pan y el vino. Según esta posición, la sustancia, o realidad interna, del pan y del vino se transmutan en la sustancia del cuerpo y la sangre de Cristo, pero los accidentes, o cualidades externas (color, peso, sabor), conocibles mediante los sentidos, no cambian. Los católicos creen que esta transformación se produce en el momento en que el sacerdote enuncia las palabras; los ortodoxos creen que se debe invocar al Espíritu Santo para que efectúe la transformación. Los católicos creen que la Misa / Eucaristía / Cena del Señor tiene una naturaleza ‘sacrificial’, donde Cristo es en la Eucaristía la MISMA víctima que en la Cruz. Todas las opiniones protestantes a continuación consideran que la transubstanciación es “sangrienta” y repugnante.

En segundo lugar está la Consubstanciación. La Iglesia Luterana opta por este concepto, según el cual Cristo está presente junto con la realidad inalterada del pan y del vino. Lutero creía que las palabras “Este es mi cuerpo, esta es mi sangre” deben interpretarse literalmente como que el cuerpo y la sangre de Cristo estaban presentes en el sacramento” en, con, y bajo” los elementos de pan y vino. Además, él consideraba el sacramento como un medio de gracia por el que se fortalece la fe del participante. Esto todavía implica una presencia “física” de Cristo en la Cena, pero no en forma “sangrienta” o cruenta.

En tercer lugar está la Conmemoración simbólica, o memorialismo. Zwinglio sostenía que Cristo estaba presente en y por medio de la fe de los participantes, pero que esta presencia no está ligada a los elementos y depende completamente a la fe de los comulgantes. Al contrario de Lutero, interpretó el sacramento como una conmemoración de la muerte de Cristo en el que la Iglesia responde a la gracia ya dada, en vez de ser vehículo de la gracia. Zwinglio no aceptaba una presencia “real” de Cristo en la Cena, ni tampoco una alimentación “real” de Él a los fieles.

En cuarto lugar Espiritualización. Calvino creía que en la Cena hay una verdadera recepción del cuerpo y la sangre de Cristo, sólo que en forma espiritual. El sacramento es un verdadero medio de la gracia, un canal por el cual Cristo se comunica a nosotros. Lutero y Calvino concordaban en que la comunión con un Cristo presente que en realidad alimenta a los creyentes con su cuerpo y sangre, es lo que hace el sacramento. La cuestión entre ellos era la forma en que el cuerpo de Cristo existe y se da a los creyentes: Calvino sostenía que mientras Cristo está corporalmente en el cielo, la distancia es superada por el Espíritu Santo, que vivifica los creyentes con la carne de Cristo. Así, la Cena es una verdadera comunión con Cristo, que nos alimenta con su cuerpo y sangre. “En cuanto al modo, no es necesario que la esencia de la carne descienda del cielo para alimentarnos, ya que la virtud del Espíritu supera todos los obstáculos y atraviesa cualquier distancia”. La verdadera diferencia entre Lutero y Calvino radica en la ubicación efectiva del cuerpo de Cristo: Calvino sostenía que está en un lugar, el cielo, en tanto que para Lutero tenía la misma omnipresencia que la naturaleza divina de Cristo.

En quinto lugar la contextualización latinoamericana. Aparentemente, la iglesia emergente celebraba la Santa Cena el primer día de cada semana (Hechos 20.7).
Me temo que no todos los creyentes en América Latina saben plenamente lo que están haciendo al participar de la Cena. En el mejor de los casos, la gente sabe que es un recordatorio, pero nada más. Esto, naturalmente, trunca su sentido más pleno e induce a los fieles a restarle importancia y reverencia. ¿Y cómo se observa esto?
Esta comprensión parcial se observa cuando la celebración de la Cena se deja para el final del culto, a última hora, como si fuera un apéndice, y cuando la gente está pensando en irse a su casa más que en participar de la mesa del Señor. En otras ocasiones, la Cena queda como un elemento extraño al culto, porque ni los cantos ni el sermón la han aludido. Entonces ésta se realiza en un vacío litúrgico, que bien podría interpretarse como una obligación ritual, más que una celebración de amor y gratitud. Por otro lado creo que nuestra cultura encajaría más en el contexto original de una cena-fiesta como se hacía en los primeros momentos de la Iglesia emergente del Nuevo Testamento.
¿Cómo se puede recuperar es cosmovisión bíblica y adaptarla a nuestro contexto? Creo que tiene que ver con entender en esencia por medio cuatro miradas, que la Santa Cena pretendía motivar a las comunidades originales del NT.

El Señor lo necesita II parte

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En segundo lugar debemos dar con un sentido de reverencia (19:30-31a)

Según algunos reverencia significa expresar respeto y honra para la persona que estimas mucho, a base del verdadero amor y aprecio. Observemos que el texto nos dice que la manera en que pedimos no es una manera de manipulación o de disfraz, teniendo motivos ocultos.  Debemos tener reverencia al contexto de limitación. Es decir hay que tener claro el lugar donde buscamos los recursos  o Dios nos manda a buscar. Jesús dice que es “la aldea de enfrente”. Por el uso de la expresión “aldea” contrasta con el término ciudad. Si es una aldea los recursos económicos serán diferentes. Pero igual se puede buscar los recursos de Dios en un contexto de limitación. Invertir en la economía del reino en contextos de pobreza y limitación  es muy peligrosa porque podemos quitarle el bocado de pan a la persona que lo necesita o su familia, en aras de proyectos que son para beneficio del “ungido”. Debemos tener reverencia en un ambiente  de manipulación. Esto no se refiere al lugar donde buscamos los recursos, sino la forma en que obtenemos los recursos. Jesús les da las instrucciones precisas. Pedir para la economía del reino es una petición que nace de la motivación de Dio y no de la manipulación en nombre de Dios. ¿Cómo motiva Dios para que uno esté dispuesto a dar? Primero Dios motiva por medio de su Palabra. El hecho de que Jesús buscara un pollino no tiene nada que ver con la modernidad del instrumento, de la actualidad del instrumento o la comodidad del instrumento incluso la notoriedad del instrumento. Era así porque la profecía de Zacarías establece en 9:9. Si estamos convencidos de que obedecemos su Palabra en todo Dios proveerá para nosotros. Segundo Dios motiva por medio de su Plan. Nota usted dice que “ningún hombre lo ha montado”. Dios había preservado este burrito para ser usado para la obra de Dios.  Tercero Dios motiva por su poder. Muchas personas quieren servir a Dios. Pero pocas quieren darle a Dios lo que él está pidiendo. ¿Cómo hacemos para dar los recursos que le pertenecen a Dios?  Desatar mis recursos. Es decir es obvio que hay recursos que me atan y los tengo allí en exhibición, o son muy atractivos para mí, pero simplemente no los dejo ir. Segundo traer mis recursos. No sólo basta con la intención hay tomar una acción de invertir en la economía del reino de Dios. Tercero suplir. El texto dice “El Señor lo  necesita”. Recuerde que es el Dios todopoderoso que le está dando la oportunidad de participar en su plan glorioso de redención. Cuarto confiar. Marcos y Mateo añaden “y que luego lo devolverá”. Observa que Dios no se queda con lo que le damos. De hecho lo usa, lo multiplica y rápido lo retorna porque la economía del reino así es.

En tercer lugar debemos dar con un sentido de transparencia. (19:31b-34)

Al continuar con la narración es importante observar que el movimiento que hemos llevado implica primero relevancia. Esto nos lleva a preguntarnos dónde lo invertimos en la economía del reino de Dios. Lo segundo tiene que ver con la reverencia. Y nos desafía a cómo lo pedimos en la economía del reino de Dios. Pero al final vemos el concepto de la transparencia. Y esto nos enfrenta como lo invertimos en la economía del reino de Dios. Observe que hay cuatro cosas en la transparencia al usar los recursos de Dios.

Primero la transparencia fomenta  mayordomía.  Es decir no fomenta el señorío de los recursos sino la administración de ellos. El texto dice “los que habían sido enviados”. Los recursos no son para nosotros, para enseñorearnos de la iglesia y convertirnos en los dueños de las cuentas, de los bienes, de los recursos. Segundo la transparencia fomenta la obediencia. Y hallaron con se les dijo. Es decir los recursos fueron hallados en obediencia. Simplemente lo hicieron por fe y lograron obtener los recursos que necesitaba el Señor. No hay autosuficiencia. Tercero la transparencia fomenta la rendición de cuentas. Observe que Jesús les anticipa la respuesta si alguien pedía o cuestionaba lo que deseaban obtener. Jesús no oculta la información, no mete en problemas a los discípulos simplemente les dice si hay quien cuestione, entonces rindan cuenta en mi nombre.  Cuarto la transparencia fortalece la conciencia. Observe la expresión “y se lo trajeron a Jesús”.  Es decir lo pidieron para una cosa y para lo que lo pidieron lo usaron. Es importante notar que el recurso era para exhibir a Jesús, hacerlo glorioso y grande. No era ni siquiera para ir a dar un paseo a un lugar bonito o para verse moderno y bendecido.

Al observar entonces en este pasaje creo que el Espíritu Santo nos quiere enseñar varias cosas importantes con respecto a dar y a recibir.

El Señor lo necesita…

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Durante los años que han transcurrido la iglesia ha sufrido una transformación en algunos casos para bien y en otros para mal. Como iglesias hemos replanteado muchas cosas a la luz del contexto del siglo XXI. Hemos actualizado la eclesiología, hemos modernizado la liturgia, hemos mejorado las maneras de alcanzar al no creyente, hemos incorporado el uso de los medios y la tecnología con una gran maestría. En fin en varios campos se puede ver la actualización de la iglesia. Sin embargo hay un tema en el cual la iglesia no se ha actualizado y ni siquiera ha tratado de hacerlo. Esto tiene que ver con las cuestiones financieras económicas para el sostenimiento de la misión de la iglesia. Creo que como iglesia tenemos un tremendo reto para revisar este tema a la luz del Nuevo Testamento. Lo curioso es que los expertos no pretenden establecer cambio en el liderazgo y en el modelo eclesial tomando el Nuevo Testamento como fuente principal de inspiración, pero a la hora de hablar y enseñar principios de mayordomía quedarnos solo con el AT sin observar lo que  Jesús, los discípulos y los primeros cristianos entendieron y enseñaron al respecto. Por muchos años la iglesia se ha quedado con un modelo del AT en el área de la economía. Hemos fluctuado de modelos de cuotas mensuales, ofrendas especiales, elaboración de comida para la posterior venta, rifas, diezmos, mega-diezmos, pactos y re-contra pactos. Lo cierto que es necesario y urgente que volvamos a leer e NT y podamos descubrir que tanto Jesús como el apóstol Pablo plantearon otra alternativa.   Es decir como se observa en la economía del Reino el principio de dar e invertir.

Reflexionando hacer unos meses atrás quedó en mi mente la expresión que Jesús dice cuando manda a traer el burrito en el cual entraría a Jerusalén. Él les dice a dos de sus discípulos: “Si os preguntan porque lo desatáis, les responderéis: porque el Señor lo necesita” Lucas 19:31

No sé si observó que en la frase hay una paradoja. Es decir dos conceptos que se oponen unos a otros para enseñar una verdad contradictoria. ¿Cuáles son? Bueno, la paradoja de ser El Señor (Kurios en griego, el dueño del universo) y tener necesidad (lo necesita). ¿Cómo pueden estar juntas estas dos cosas? Quiero que veamos algunos principios de como Jesús entendía, manejaba la economía del reino.

Para empezar Jesús ha estado camino a Jerusalén y a la muerte desde 9:51. Ese viaje terminó en 19:27. A lo largo de estos versículos, Lucas nos recuerda varias veces que Jesús va a Jerusalén (9:51, 53; 13:22, 33-34; 17:11; 18:31; 19:11) – así ilustrando la importancia de la obra que cumplirá allí. 19:28 comienza la historia de su ministerio en Jerusalén, mucho del cual toma lugar en el templo. Esta historia continúa a través de 21:38, seguida por su pasión (capítulos 22-23) y su resurrección (capítulo 24). Así que Jerusalén es el centro de la actividad de Dios. Donde se desarrollará todo lo previsto de antemano por la Trinidad en la eternidad. He aquí el primer principio de la economía del reino.

Es lo que yo llamo dar con un sentido de relevancia del reino de Dios(Lucas 19:28-29) Nuestros recursos son necesarios y Dios los necesita porque estamos en momentos urgentes donde la centralidad del plan de Dios está surgiendo y desarrollándose. Este sentido de urgencia en el texto no tiene que ver con los “pedidos urgentes” de muchos en este tiempo. ¿Qué hizo que Dios pidiera un burrito en tiempos de urgencia? ¿Cómo se describen estos tiempos de urgencia o relevancias. Para invertir de una manera relevante debe haber sintonía.  Dice que “Jesús iba adelante”. Esto es entender la dirección de Dios. ¿Hacia dónde se mueve Dios hoy? Por definición, un mover de Dios involucra su “movimiento”. Esto significa que podemos no encontrarlo exactamente donde o de la misma manera que en el pasado, porque está haciendo algo nuevo. Recuerde que Él no está cambiando, porque Dios nunca cambia (Malaquías 3:6). Es el mismo ayer, hoy y por siempre (Hebreos 13:8). Sin embargo, ama revelarnos más de sí mismo en profundidades y dimensiones mayores para que podamos conocerlo más a Él (entonces podremos manifestarlo más hacia el mundo que nos rodea). Una persona sintonizada con Dios es una persona que cambia y camina sabiendo que Dios va adelante estableciendo las pautas. No es la moda, no es la tradición ni la construcción lo que le aflige a Jesús. Es su plan y su proyecto. En segundo lugar dar con relevancia no sólo implica sintonía sino que implica sincronía.  Se usan dos expresiones que me llaman la atención. La primera es “subiendo” y literalmente Jesús está caminando unas 15 millas cuesta arriba. Segundo dice “Jerusalén”, la ciudad asesina, antagónica al plan de Dios pero el centro del plan de Dios. Dos cosas son el quehacer de Dios rutas adversas y contextos adversos. Es obvio que no peregrinamos cuesta abajo. Vamos hacia arriba caminando y esforzándonos en un camino difícil y escabroso, que quita el aliento y que nos hace agotarnos. Por otro lado vamos hacia la ciudad dura, ruda y llena de contradicciones. Debemos entender que nuestra misión ya se da más en una mentalidad urbana que rural, ya es una mentalidad de mente globalizada y no de aldea. Debemos aprender a entender la ciudad como un lugar de contradicciones, metáforas y símbolos que son extraños y agresivos a la sencillez de la vida e incluso a la sencillez del evangelio.

Ahora bien, «ciudad» es un término polisémico y reclama una adecuada comprensión. Su pluralidad de significados pasa, primero, por un sentido material, en la línea de lo edificado, evoluciona a un sentido comunitario, refiriéndose a sus habitantes, hasta culminar en el aparato complejo que impone la administración de las instituciones que la estructuran, adquiriendo la forma de lo político, de lo burocrático y de la gestión de la cosa pública”. Para entender este concepto se usan tres palabras importantes que describen todo el sentido de ciudad. La primera palabra es la palabra urbe. Lo primero que viene a la mente cuando se dice «ciudad» son sus edificios. Es el primer sentido del concepto ciudad. Para referirse a ella, los latinos utilizaban la palabra latina Urbs, urbis. La urbe es la ciudad edificada y rodeada por unas murallas, lo que está dentro de esas murallas es la ciudad, lo que está fuera de sus límites es lo rural, el campo, lo no-edificado. La segunda palabra es la palabra civitas. En cuanto civitas el sentido de ciudad es más amplio, no se refiere simplemente a la forma física de un complejo urbano, sino que implica la organización comunitaria e institucional de sus habitantes. La civitas es una realidad social y cultural. El criterio que privilegia esta concepción es la unidad cultural. Así, ciudadano es el adjetivo aplicado a quien forma parte del registro organizado de una determinada ciudad. De modo que civilización es el resultado cultural, ideológico y burocrático que emana de las complejas relaciones que se dan en la civitas. La tercera palabra es la palabra polis. En la concepción de la ciudad en cuanto polis se da por supuesto el sentido comunitario que aparece en la civitas, pero le agrega un interés específico por el bien común y la gestión de la cosa pública (la res pubblica). Política es la palabra que traduce el interés de los gobernantes por el bien de la ciudad. La política, por tanto, indica originariamente el gobierno de la ciudad, en el cual participan todos los hombres libres. Dado que en la Antigua Grecia, la ciudad y el Estado prácticamente se identificaban, así se explica por qué actualmente cualquier gobierno (local, nacional, global) suponga la dimensión política. Son en estas ciudades donde el cristianismo será desafiado, retado y en muchas ocasiones exterminados.

Para cumplir la misión de Dios necesitamos generar los recursos que alcancen a estas personas de tal manera que entiendan el evangelio de una manera relevante. En tercer lugar dar con relevancia implica kaironía. Es importante observar la expresión “aconteció” se puede traducir como “sucedió”. ¿Por qué Jesús se detiene específicamente aquí para entrar a Jerusalén? Bueno que los dos lugares son muy apreciados y amados por Jesús. Uno es Betania la casa de sus amigos, en donde se sintió siempre bienvenido. Y luego el monte de los olivos el lugar donde la profecía dice que el Señor retornará. En cuarto lugar dar con relevancia significa diaconía. El texto continúa diciendo “envió dos de sus discípulos”. Los recursos que Dios necesita serán encontrados en una mentalidad hacia afuera, en misión. Es en el mandamiento de “id” que debemos encontrar los recursos, administrarlos y traerlos para que invirtamos en la economía del reino. Es una diaconía activa. “id”. Pero también es una diaconía selectiva. Fueron escogidos 2 para realizar la obra de búsqueda de recursos. No se dice el  nombre, no hay identificación, simplemente ellos son elegidos y ellos obedecen. Dios está haciendo lo mismo con nosotros. El llamado está pero ¿lo obedeceremos?. Tercero también es una diaconía efectiva Logran encontrar los recursos en nombre de Dios. Dios los provee pero es para que nosotros ejercitemos una mayordomía efectiva. La efectividad en este pasaje implica, ubicar los recursos en el plan de Dios, pedir los recursos en poder de Dios y usar los recursos en el plan de Dios.