3 Reacciones de un creyente genuino ante la idolatría III parte

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En tercer lugar Pablo no solo agudizó su visión espiritual, definió su posición espiritual sino que predicó  la verdad espiritual.

En estos versos se encuentra el contenido del mensaje presentado por Pablo, la cual enfatiza tres elementos fundamentales: la verdad que proclama el cristianismo, la verdad en cuanto a Dios, y en cuanto al hombre y en cuanto  a la salvación.

Primero, La verdad en cuanto a Dios.                                     

Se puede observar que Pablo no comenzó su presentación con la cruz, así como solía hacer en otros lugares. Sino con la perspectiva cristiana sobre Dios y el hombre. Las enseñanzas de los estoicos y los epicúreos le confrontaban a Pablo con dos verdades distorsionadas en cuanto a Dios. “Los epicúreos enfatizaban la trascendencia o separación absoluta entre Dios, o los dioses, y el mundo creado hasta tal punto que a los dioses no les interesaban para nada ni el mundo ni el hombre. Para ellos no había posibilidad alguna de entrar en  relación personal con Dios. Era imposible para ellos conocer a Dios o a alguno de los dioses. Al otro lado, los estoicos eran panteístas y creían que Dios es totalmente inmanente y envuelto en el mundo, en el sentido que no hay nada  de Dios fuera del mundo. Para ellos Dios era solamente el “alma” racional del cosmos. Es vital para nosotros descubrir cómo Pablo combatía estas ideas ya que han resurgido en nuestra época. En el pensamiento popular, persiste el concepto deísta de un Dios que inició al mundo como el relojero hace funcionar al reloj y luego no lo ve jamás. Simultáneamente, en nuestra época, el panteísmo de las religiones orientales y la Nueva Era ejerce una influencia enorme. Estas ideas tienen en común la despersonalización de Dios. Dios llega a ser simplemente una palabra para referirnos a todo lo que no comprendemos en cuanto al mundo. De todas maneras, según estos conceptos, es imposible entrar en relación personal con Dios.  El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas.

Pablo en estos dos versos afirma tres verdades en cuanto a Dios. Enfatizando su verdadera trascendencia, su verdadera inmanencia y su verdadera competencia. Es decir Dios es  tanto personal como sin límites. Dios es trascendente porque creó el mundo, cuando dice: todas las cosas que en él hay v.24. Está acentuando el orden de la creación, que halla su origen en un solo Dios personal. Por tanto, no depende del cosmos ni del hombre para su existencia, sus planes o su poder. Al contrario el universo y la raza humana dependen totalmente de él v.24,25. Dios también es inmanente en su creación. No es cierto que lo ha puesto a funcionar como un relojero y luego lo abandonó. Dios está obrando continuamente en el universo sosteniendo la vida v.25, y desenvolviendo sus propósitos soberanos. Pero Dios es competente porque es Creador de todo y no necesita ayuda del ser humano ni de nadie.

Segundo la verdad en cuanto al hombre. Vs.26-28.

26Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; 27para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. 28Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos. En estos versos Pablo presenta de un Dios que se reveló a nosotros como un Dios glorioso y no un Dios que no sobresale por encima del ser humano. Prosiguiendo Pablo su discurso y declarando otros principios fundamentales del cristianismo. El Dios principal creó a sus “hijos” únicos, la raza humana, para entrar en relación personal consigo. Se puede encontrarse cuatro elementos.

 La creación de la raza humana. Dios ha hecho a todas las naciones de la humanidad del primer ser humano Adán. Esta enseñanza es el único antídoto al racismo cualquiera que sea la forma que tome, sea la ateniense antigua, la fascista moderna o la del apartheid. No hay razas distintas de negros, blancos, arios o judíos. Hay una sola raza humana con un ancestro común a todos los hombres, Adán. Ni el evolucionismo ni el humanismo tiene respuesta tan radical al racismo. Al contrario la semilla del racismo está en ambos. “los atenienses dividían a los habitantes del mundo en dos categoría: griegos y bárbaros. Todo aquel que a nacido en Grecia era considerado un bárbaro.”[12]

La providencia de la raza humana. Dios gobierna su creación y especialmente el desarrollo de las razas y naciones. EL determinó para estas naciones el orden de los tiempos y los límites de su habitación. Es decir, Dios mismo está en todo el control definiendo sus épocas y sus fronteras. Los griegos enseñaban que ellos habían tenido su origen en la tierra en la cual habitaban. La enseñanza de Pablo, entonces, entra en conflicto con las teorías griegas del origen del hombre; pero Pablo reemplaza aquella teoría defectuosa con la revelación de Dios sobre la descendencia del hombre.

El propósito de la raza humana. Según Pablo Dios expresó un doble propósito para la raza humana, para que habitaran en la tierra y buscaran a Dios. Dios creo al hombre para que, al hombre le adore.

La presencia en la raza humana. Pablo toca un dogma de la religión de los estoicos cuando dice: …aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. Pablo da a conocer que los Atenienses, quería que palpando pudiesen hallarle, mientras Dios estaba al alcance de ellos y puedan encontrarle sin necesidad de toca o ver el objeto venerado. Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos. Una de las razones por las cuales cito a dos poetas griegos fue porque dado el nivel intelectual y cultural al que se enfrentaba, al citar poetas que ellos seguramente conocían y habían estudiado, era una forma de interesarlos más en el sermón. Además de generar cierto respeto hacía Pablo al demostrar que él también conocía. “Estos dos poetas griegos como Cretense Epimédides. Afirmaban acerca de Zeus que el era Señor. El otro poeta es Arato de Soles escribió un poema en honor de Zeus. Al citar estos poetas Pablo no eta insistiendo que está de acuerdo con el contexto pagano en el cual surgieron esas citas. Sino, está usando aquellas frases  como complemento a su enseñanza.

Tercero la verdad en cuanto a la salvación. Vs. 29 – 31  29Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres.” Pablo da su aplicación de quien es exactamente el hombre y como debe ser. Que el hombre es creación perfecta de Dios. Por tanto, el hombre debe mirar a Dios con perspectiva divina y no humana. El hombre no debería imaginarse de Dios con forma de hombre así adorarlo haciendo de él imágenes de oro, plata, o piedra. Lo que Pablo escogió para diferenciar entre Dios e ídolo, es que habla de objetos impersonales. Después de las declaraciones Pablo llegó al punto principal de su discurso con las buenas noticias de la misericordia de Dios. Sus palabras son pocas, pero está claro que resaltan tres aspectos importantes. Dios ha designado a un hombre para resolver el problema de nuestro pecado, ha provisto evidencia objetiva de esta labor en levantarlo de entre los muertos, y por lo tanto ordena a todos en todo lugar a arrepentirse, este es el mandamiento divino que nadie puede correr riesgo de pasar por alto.  Los filósofos atenienses, entre los cuales está platón, habían desarrollado una doctrina de la inmortalidad del alma. Ellos razonaron que el alma inmigra a otro lugar pero que la muerte termina con la existencia física del hombre. Los atenienses rechazan su enseñanza de una resurrección física, porque la idea de una resurrección general en los últimos tiempos es rara para los griegos, para ellos es algo sin sentido.

Había un pequeño número que creyeron en su discurso de Pablo. Dionisio probablemente este hombre era un juez que trabajaba allí, una mujer desconocida Damaris y otros que no son mencionados.  Se puede notarse muy claro la teología que maneja Pablo en este pasaje, Habla de un Dios personal, de un Dios trino aunque no se menciona directamente pero se puede deducir. Cuando habla en vs.24-25. Dios, Señor, Aliento. Habla de un Dios creador del hombre y del procede todo. Menciona de que Dios envió a su hijo (esto no se menciona directamente) para que pase por alto su pecado del hombre y juzgar el día final.

Al pensar en este pasaje y en lo que enseña uno puede darse cuenta  de cuatro  aplicaciones.

Primero  aunque la oposición venga de diferentes sectores, en el fondo apunta a lo mismo: menosprecio hacia Cristo.

El evangelio (de Cristo crucificado) es “para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura” 1 Cor.1:23. Sin embargo, Dios siempre preservará a un pueblo que pondrá fe en su Palabra, siendo esta fe su propia obra en el corazón. Aunque los hombres malvados intentaron desacreditar el evangelio y a los mensajeros de éste, tanto en Tesalónica como en Berea hubieron personas que creyeron en Jesús como el Cristo. El estudio de la Escritura debe ser una práctica constante; sólo así desaparecen las dudas y se fortalece la fe en Jesucristo. Pablo y Silas llegaron hasta Berea. En la sinagoga se encontraron con judíos que recibieron con solicitud la Palabra, a la vez que escudriñaban cada día la Escritura para comprobar si lo que Pablo hablaba acerca de Jesús como el Cristo era realmente así. Sería una verdadera muestra de crecimiento espiritual que los hombres se entreguen al estudio diligente de la Palabra; pero al contrario de esto, vemos cómo muchos creyentes se han entregado a la ociosidad, conformándose sólo con lo que escuchan; ni si quiera existe el discernimiento para juzgar lo que se está predicando, viendo si ello realmente tiene asidero bíblico. Es peligroso cuando los creyentes aceptan todo sin investigar ellos mismos, pues de esa manera también están abiertos a la influencia de errores y de falsos profetas y maestros.

Segundo, Pablo vio la idolatría, se enojó al verla y… predicó.

El fuego se enciende sólo si sabemos “ver” bien. Pablo no visitó Atenas como turista con interés histórico sino como apóstol que tiene gran preocupación por la vida perdida de la gente. La idolatría reinante en Atenas encendió el celo por Dios en el apóstol Pablo. Es por esta razón que con gran pasión se entrega a la predicación del evangelio que habla del único Dios verdadero y de su Hijo Jesucristo. Asimismo nosotros, no podemos ser insensibles a la inmensa idolatría que existe en el mundo y sobre todo en este país El Salvador con una “beatificación de un santo”, estamos en un contexto  donde el pluralismo abunda, donde la verdad es negada, donde el evangelio es tomado sólo por nombre como todo tipo de licencia para pecar. Idolatría es poner cualquier persona o cosa en el lugar de Dios, sean grandes personajes, “ídolos”, o también cosas `inocentes’ como nuestra carrera, auto, posesiones, familia, trabajo, o auto vanagloria. ¿Sabemos “ver” bien cómo vive la gente? ¿Sabemos discernir la idolatría incluso a menudo hasta en la misma iglesia? Ante todo esto, ¿cuál es nuestra actitud?, ¿enardece nuestro espíritu ver tanta incredulidad e idolatría a nuestro alrededor? Si la respuesta de Pablo a los males de Atenas fue la predicación del evangelio, entonces igual debe ser la nuestra para desenmascarar el pecado del hombre y llevarlo al señorío de Cristo.

Tercero, nuestra predicación del evangelio no debe ocultar aquellos temas que resultan chocantes para el mundo.

 El punto de partida de la predicación del apóstol Pablo es el altar erigido al Dios no conocido. Pero no debemos creer que la religiosidad en el hombre es un apoyo para el evangelismo, al contrario, es un enemigo tenaz de la verdadera conversión, y que por lo tanto hay que atacar fuertemente como algo que no da respuesta a las inquietudes del ser humano. Pablo les dice a filósofos y gente de la ciudad, que el Dios que ellos no conocen es el Dios que él anuncia; siendo Él, el creador de todo. Su predicación parece tener mucha aceptación, hasta que toca el tema de la resurrección de

Jesús, como el del juicio venidero. Esto hizo que los filósofos presentes allí se burlarán. Esto nos muestra que aunque Pablo sabía del rechazo a lo sobrenatural que había en estas escuelas filosóficas de Atenas, igual predicó todo el mensaje de Dios. A veces se predica la Palabra y no se quiere hablar de los temas que el hombre no puede ni quiere aceptar, como por ejemplo el infierno, el juicio y la idolatría, y otros asuntos que por lo general algunos creyentes deciden dejar fuera de la predicación. ¿Hacemos esto nosotros?

Cuarto, debemos tener bien claro que la fe no proviene de abajo, de la religiosidad del hombre; sino sólo de arriba, del Espíritu Santo.

La religiosidad del hombre conduce a la idolatría; la revelación de Dios, a la verdadera adoración. La cruz de Jesús es tropiezo para los judíos, ya que declara que nuestras obras no tienen valor en el juicio de Dios; para los griegos la cruz y la resurrección de Jesús es locura, porque no pueden comprender la razón por la cual Dios se reveló a través de un hombre, Jesús, su propio Hijo. Sin embargo, debemos predicar “esta locura”, creyendo que Dios abrirá paso al corazón del hombre, para que el evangelio halle fe en él.

Como se ha visto en este pasaje muestra un arduo amor o pasión por predicar el evangelio el evangelio, Pablo decía, ¡ay de mí ¡sino predicara el evangelio. También aconsejaba a Timoteo para que predique a tiempo y fuera de tiempo. Pablo no perdió su tiempo aun cuando estaba de pasada por Atenas, sino estaba ocupado en los negocios de su padre celestial. Esta presentación del evangelio de pablo nos es un modelo para llegar a la gente de clase alta, donde ahora no se atreve casi nadie a predicar o hacer alcanzar el evangelio a los líderes de los pueblos, a los políticos y autoridades. Así lo mismo es un modelo para introducir el evangelio de Cristo crucificado en este mundo de cambios. La gente de hoy está en busca de cosas nuevas, oír cosas nuevas, experimentar cosas nuevas, así lo mismo como en Atenas donde sólo les gustaba escuchar cosa nueva es la realidad que se vive hoy. La predicación de Pablo en Atenas fue magnífica, sin temor a los arrestos, de los judíos, se encuentra frente a dos diferentes filosofías, los epicúreos y estoicos, en un Areópago. Donde Dios es el creador de todas las cosas, que en el subsisten todo, que el da vida y aliento, Dios no es hecho por manos de hombres, tampoco es forma de oro, plata. Sino un Dios que no conocen los atenienses. A ese Dios Pablo presentó. También aquel Dios que Pablo predicó tuvo un enviado el cual pasó por alto todos los pecados y un día juzgará cuando  los muertos resuciten. Cuando Pablo mencionó sobre la resurrección los sabios se enfurecieron y se burlaron. Pero la palabra de Dios nunca vuelve vacía. De entre ellos había un integrante de Areópago y una mujer que creyeron en Dios. No será muchos pero la Palabra de Dios enfrentará una cultura idólatra siempre.

 

3 Reacciones de un creyente genuino ante la idolatría II parte

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La segunda reacción es que Pablo  definió su posición espiritual

“Vs. 17. Así que discutía”.  Lucas usa la palabra dielegomai que significa: decir completo, disertar, disputar y del verbo lego colocar delante, relatar.

Su posición espiritual era un estilo de vida. Esto indica que Pablo estaba delante de aquellos hombres sabios, rabinos judíos en la sinagoga con los judíos y piadosos, Se les llamaban “piadosos” a aquellas personas que no eran judías sino gentiles, pero que sin embargo se les permitía participar del culto en la sinagoga, pues eran simpatizantes del judaísmo y en la plaza cada día con los que concurrían. “Aquí Pablo no limitaba su enseñanza ni a los judíos, ni a los gentiles piadosos, ni a la sinagoga local en el día de reposo. Durante el resto de la semana, enseñaba en el mercado, donde la gente acudía a comprar alimentos y otros productos. En los edificios aledaños, los magistrados y otros dignatarios civiles realizaban labores de impartir justicia. Vivía el evangelio.

Su posición espiritual era una expresión de vida.  Vs.18. Y algunos filósofos de los epicúreos y de los estoicos disputaban con él; Observe la expresión “disputaban” implica reunirse para dar explicaciones de un diario vivir. Ahora ¿quienes eran estos hombres filósofos con quienes discutía pablo? Los Epicurios: eran los seguidores de Epicurio (341-270 a. C.), quien sostenía que el objetivo de esta vida es la felicidad mediante el placer, con la moderación suficiente para evitar el dolor y la intranquilidad; eran materialistas aunque no negaban la existencia de dioses similares a los hombres. Por otro lado los estoicos, eran seguidores de Zenón (332-260 a), quien había enseñado en un pórtico stoa (pórtico pintado), estos eran panteístas, de moral elevada, para ponerse a tono con el alma del universo, según la noción que tenían de un dios impersonal e inmanente. Estos filósofos en esa época representaban la empresa filosófica griega para esa época. A los griegos les inquietaba la búsqueda de la unidad profunda que subyace la complejidad superficial del mundo. Sus grandes pensadores les habían dejado un problema sin solución. Si el “uno” era personal y moral, entonces tuvo límites porque existía también la maldad. En la época de la visita de Pablo a Atenas, prevalecía la opinión a favor de lo impersonal. Tanto los Estoicos como los Epicúreos creían, en formas diferentes, que el hombre está envuelto por los procesos impersonales del cosmos. Y unos decían: ¿Qué querrá decir este palabrero? Y otros: Mientras que Pablo discutía otros murmuraban de su sabiduría. La palabra “palabrero”  en griego es spermologos,  que significa: recogedor de semilla, chismoso, aprovechador. Por lo tanto lo tomaron como a una persona que recoge fragmentos de información de un parte y de otra, en realidad no sabe nada es charlatán.

En tercer lugar es un énfasis de vida.  Parece que es predicador de nuevos dioses; En esto parece que pensaban que Pablo estaría presentándoles dos nuevos dioses porque les predicaba el evangelio de Jesús, y de la resurrección. Dice Lucas: 19Y tomándole  (epilamnomai) que significa: apoderarse, echar mano, sorprender. Al respecto de esto varios comentaristas  mencionan  que probablemente lo agarraron con el fin de arrestar por predicar a deidades extrañas o habiéndole tomado le invitaron a que los acompañara. ¿Por qué, para los filósofos griegos era nuevo lo que Pablo estaba predicando?  “Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos; Es curioso que la palabra que Pablo usa para referirse a “religiosos” en el texto original es “deisdaimonés”  que significa extremadamente religiosos o incluso se puede traducir supersticioso. Esto les había s llevado a adorar a dioses hechos por manos de hombres. Antes que Pablo presentara el evangelio investigó bien la ciudad y la condición en que ellos se encontraban. Viendo el inicio de su discurso de pablo se ve que aparte de ser súper en intelectuales estaban perdidos  o cegados muy lejos de Cristo Crucificado. porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Desconocido, no conocido, Dios. Hay dos detalles interesantes con respecto a esta frase primero  el uso del pasivo pluscuamperfecto es quizá una indicación de que la inscripción pertenecía a tiempos anteriores, o “que”(neutro) no on (quien: masculino), expresa la naturaleza impersonal de la religión pagana. Es decir cuando se refiere a los griegos usa “al que vosotros adoráis” pero cuando se refiere al Dios que el anuncia lo cambia por “quién”. Así que Pablo  utiliza o usa la inscripción como punto de contacto con los atenienses, que en este altar. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio. Pablo se dirige no comparando al dios desconocido de los atenienses con el verdadero Dios “lo que ustedes adoran”. Pablo llama la atención sólo a su falta de conocimiento así aprovecha la oportunidad para presentar al Dios como creador y juez del universo. De esto se puede sacar una enseñanza que hoy la humanidad por su ignorancia, así como aquellos hombres atenienses viven creyendo en numerosos llamados dioses, Esta introducción nos enseña como entrar a la gente de hoy a presentar el evangelio.

3 reacciones de un creyente genuino ante la idolatría

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Visitar  una ciudad por primera vez es una experiencia fascinante.  A cada paso hay algo nuevo que ver y escuchar. Se pueden ver  templos y edificios públicos impresionantes. Escuchar hablar a todos en una lengua que es nueva para uno  y luego aprender de las costumbres del país que visitamos. Si podríamos visitar por primera vez a la capital cultural del mundo, como lo hizo Pablo, el impacto en nosotros sería abrumador. En casi cada calle encontraríamos algo nuevo y emocionante al ver la arquitectura impresionante, las esculturas magníficas, los templos asombrosos y los famosos centros de erudición. Tal ciudad fue Atenas en el año 50 DC cuando Pablo la visitó. Llegó a la cuna de la democracia antigua, ciudad de Sócrates, Platón y Aristóteles. La visita de Pablo a Atenas se describe en Hechos 17:16-34, pasaje calificado por muchos eruditos como el documento cristiano más importante de los inicios de una confrontación entre el cristianismo y la filosofía que fue destinada a determinar la historia occidental entera.

¿Cuál debe ser la reacción de un genuino creyente ante un ambiente como el que Pablo enfrentó? Rodeado de ideologías fuertes, altares fabulosos y gente muy religiosa pero con extrañas prácticas.  Quiero que tomemos varias reacciones de Pablo para poder contextualizarla hoy en nuestro contexto de El Salvador, ante tanta presión y prácticas extrañas tanto de parte de la iglesia oficial y de algún sector diplomático de los evangélicos.

  • La primera reacción del Pablo agudizó  su visión espiritual.

¿Pero qué podría hacer Pablo para ayudarles? No tenía ni poder político ni habilidad artística. ¡Sin embargo, sí tenía libertad para hablar, entendía el pensamiento y cultura griegos, hablaba griego con facilidad y tenía novedades para los atenienses! En Atenas había un lugar que pudo haber sido diseñado para su uso, el ágora o plaza del mercado. Allí le esperaba una audiencia a la expectativa ya que a los atenienses les encantaba escuchar y debatir las ideas novedosas. El lema de Atenas pudo haber sido la pregunta:”¿Qué novedad hay?”. El ágora fue el lugar de preferencia para encontrarse informalmente y debatir los temas del día.  ¿Qué elementos deben afilar nuestros sentidos espirituales?

Pablo agudizó sus sentidos primero porque estaba en un estado de fragilidad. En términos numéricos realmente pertenecía a una minoría. Observe que el texto dice: “mientras los esperaba”. ¿A quiénes esperaba? ¿Y porque estaba solo esperando? Este relato o hecho se encuentra en el segundo viaje misionero de Pablo. Cuando Pablo y sus compañeros partieron de Jerusalén pasando por Antioquia, Tarso, Derbe, Listra, Iconio, Antioquia de Frigia, Neapolis, Apolonia, Tesalónica, Berea y Atenas. De esta última ciudad se ocupará este trabajo.

¿Qué pasó antes de que Pablo se encontrara en Atenas? Pablo Presentó en evangelio de Cristo crucificado y resucitado de entre los muertos, En Tesalónica y en Berea. Pablo acostumbraba entrar a las sinagogas y presentar el mensaje de Jesús, pero no faltaba gente malicia las cuales se oponían a la predica de Pablo, pero el proseguía por mas oposiciones que haya. De tesalónica Pablo y Silas ha sido enviado por sus compañeros de viaje y los hermanos a Berea, pero la oposición seguía, “Cuando los Judíos de tesalónica supieron que también en Berea era anunciada la palabra de Dios por Pablo, fueron allá, y también alborotaron 16:13″

 No sólo tiene fragilidad sino que también está en un estado debilidad. “En Atenas”. La gran Atenas intimidaba, con su belleza y su pensamiento, así que antes que Pablo pudo confrontar a Atenas, Atenas le confrontó a él. Quiero decir que antes que el gran misionero tuvo oportunidad de predicar a los intelectuales de la ciudad, la ciudad misma le estaba comunicando algo de sí. Lo que le llamó la atención a Pablo no fue la nobleza de la ciudad, ni su educación, su arte, o su cultura. Fue la idolatría de Atenas que le impactó. En esa época, Atenas se había llenado de la peor idolatría y por todas partes se veían estatuas e imágenes de los dioses y diosas griegas, y altares para su adoración  de Inmediatamente Pablo ha sido enviado y llevado por los hermanos encargados para Atenas, hasta que los otros compañeros suyos lleguen. Cuando Pablo llegó a Atenas esta solo  es un centro intelectual, se encontraban filósofos, Epicurios, Estoicos quienes eran maestros de aquella universidad y estudiantes. Ellos acostumbraban salir a las plazas y discutían. Así lo mismo se habían llenado de la peor idolatría y por todas partes se veían estatuas e imágenes de los dioses y diosas griegas, por tanto eran también religiosos y estaba en busca y de oír todo nuevo.  En tercer lugar no sólo está en un estado de fragilidad, debilidad sino que también está en un estado de irritabilidad.  “Su espíritu se enardecía”. La idolatría, es decir la sustitución del Creador por lo que ha creado, es la mayor de las maldades, y cuando Pablo la contemplaba junto con la degradación que había producido, “su espíritu se conmovió dentro de él”. La palabra griega que hemos traducido “conmovió” expresa la idea de una conmoción muy fuerte, un paroxismo, y significa literalmente “se le dio filo”. En otras palabras, la experiencia de estar rodeado de tal despliegue asombroso de habilidad artística, entremezclado con filosofía y superstición, lejos de adormecerle los sentidos a Pablo, más bien le puso en punta, agudizando su percepción espiritual. Lo que veía le dolió, le dio cólera y le conmovió, impulsándole a hacer algo para ayudar a los atenienses, tan sabios y a la vez ignorantes; con tanta riqueza cultural pero tan empobrecida en espíritu. En cuarto lugar Pablo llega a un estado de indignidad. “viendo la ciudad entregada a la idolatría”. Es interesante que la palabra “viendo” sea theoreo. Esta palabra da la idea de ver como Dios ve una cosa. Por otro lado me parece bastante curioso el hecho de que se refiera a la ciudad la que se entrega a la idolatría y no las personas. Eso implica que hay un impacto social y geográfico con respecto a la idolatría y a las potestades espirituales de maldad. La expresión “idolatría” es una expresión enfática que se debe traducir a todos los ídolos. Pero además implica estar sometidos por los ídolos. En Hechos 17:16 cuando Pablo utiliza la palabra idolatría, dice mucho más de lo que hoy por hoy se quiere minimizar. La expresión “idolatría” que se usa en este texto en griego es una expresión enfática que se debe traducir “a todos los ídolos” o lleno de ídolos. Pero lleva una preposición que implica que tener un ídolo es estar sometido a esos ídolos. La argumentación popular que lo que se hace es venerar a alguien y no adorar como se hace con la foto de un pariente o de alguien que recordamos queda totalmente demolida con el uso de esta palabra. No existe tal cosa como venerar, está palabra es un eufemismo para quitar la intensidad al espíritu idolátrico que tiene el ser humano.

No somos Kunta Kinte…

kunta kinte

La idea de llegar a ser un siervo les parece una inmensa mayoría errónea o fatal. Comprendo que la idea es rechazada  a causa de que el concepto que se tiene de un  siervo. Es algo que está entre un esclavo africano llamado Kunta Kinte, de la película Raíces, y los millares de “mojados” latinos que, en el tiempo de la cosecha, llegan a trabajar en las tierras de cultivo de los Estados Unidos de América. Para muchos las dos clases representan la ignorancia, son en su mayoría  objeto de maltrato, tienen una vulgar ausencia de dignidad humana, y son el epítome de muchas de las cosas a las cuales se opone el cristianismo. Creo que esta imagen mental desalienta  por completo. En la cabeza de muchas personas existe una caricatura de una criatura que virtualmente no tiene voluntad ni propósito en la vida. . . encorvada, abrumada de espíritu, sin estima de sí misma, sucia, arrugada y cansada. Usted me entiende, cierta clase de mula humana que, con un suspiro, se arrastra y camina pesadamente por los largos callejones de la vida. Por favor, no me pregunte por qué; pero creo que esa es la  idea que viene a la cabeza de muchas personas  cada vez que oyen la palabra siervo.

Así que debido a eso creo que en este tiempo se nos acabó el espíritu de servicio y tenemos muchos “actores” y “protagonistas”. En lugar de reencontrar el servicio, hemos comprado del sistema de este mundo la herramienta novedosa, entusiasta y deslumbrante del protagonismo. Sin embargo al ver la actitud de Jesús y como Dios lo describe en lo tocante a su servicio encontramos definitivamente el modelo que necesitamos para recupera el espíritu de servicio. Observemos cómo

Dios evalúa el espíritu de siervo en Jesús en Isaías 42. El presenta 7 cualidades de un siervo.

Primero, existo para servir. Existencia. “He aquí mi siervo” (vrs.1). Observa que Dios introduce a Jesús no como Dios, no como la segunda persona de la Trinidad, no como el Salvador. Su introducción es “mi siervo”. Lo que indica que la máxima de existencia y de agrado a Dios es que existo para servir. Al observar el liderazgo político, sindical, comercial o educativo de nuestro mundo, y a veces a la familia, encontramos que en esencia todos buscan ser servidos, pero no servir. Nos causa mucha tristeza cuando notamos que el espíritu de servicio se extingue en la iglesia, hogar o comunidad, y asombrados advertimos: ¡cuántos son los líderes que tenemos dentro esperando ser servidos! ¡Cuántos buscan los puestos claves porque saben todas las oportunidades y privilegios que conllevan! Todos los que proceden de esta manera tienen algo en común: son líderes para la auto gratificación. Mientras las ovejas buscan ser atendidas, los líderes olvidan el llamado del Señor, que ha sido, es y será el servicio.

Segundo, existo para ser modelo y no figura. Apariencia. (vr.1) “Mi escogido…mi contentamiento…”.

“Luz, cámara… ¡acción!”, todo eso rodea al protagonista. Es el que aparece en la primera página del periódico, el asediado por los reporteros de radio y televisión, el artista público, el que convoca ruedas de prensa para dar la impresión de que tiene todo bajo control. Lo más importante es la imagen pública, cuidar el “qué dirán” y mantener la fachada bien delineada y pintada, con la figura que el público quiere y anhela. El siervo no fue hecho para figurar; fue creado y llamado para ser un modelo de la obra de Dios en la vida de un hombre. El pueblo ya se cansó de las palabras vacías y las fachadas preparadas, y está buscando modelos. Espera en los seguidores de Dios el reflejo de la pureza, el amor, el sacrificio y la dedicación de Cristo. Quiere ver cómo es la vida de un hombre que puede decir como Pablo: “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo”. Jesús es nuestro modelo perfecto; Él se colocó delante de nosotros, y a Él debemos seguir.

Tercero, existo para reproducirme y no para perpetuarme. Consistencia. “No gritará, ni alzará su voz, ni la hará oír en las calles”. En otras palabras no usa propaganda para darse a conocer ni para mantener popularidad. Recordemos que hemos sido llamados para reproducirnos en otros y no, para perpetuarnos. Que nuestro corazón sea como el de Juan el Bautista quien dijo: “Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe”. Existimos para cultivar, ayudar y edificar el ministerio de los creyentes, hasta que llegue el momento en que la iglesia, negocio o proyecto no precise más de nosotros. Mi meta es ver que en cada vida en particular se desarrolle un ministerio; que los creyentes maduren hasta el punto que no me necesiten. Si los estoy alimentando, van a crecer en la vida cristiana hasta que no necesiten más de mí para sobrevivir espiritualmente; entonces, tomaré mi maleta y partiré hacia otro lugar donde pueda comenzar a reproducirme nuevamente. La reproducción es clave en el servicio, así como la perpetuidad es clave en el protagonismo. El mejor ejemplo de esto lo tenemos en el Señor Jesús, quien no pensó en perpetuarse aquí en la tierra, sino en reproducirse. Por ello llamó a los doce discípulos y, luego de formarlos, los envió. Más tarde, cuando resucitó, se negó a quedarse en una transición equivocada, y decidió partir para que sus discípulos pudieran desarrollarse. La habilidad de un líder no es hacer algo, sino reproducir algo, reproducirse en alguien. Reunir gente no es lo fructífero, porque los payasos reúnen gente en los circos y los políticos en las plazas; lo fructífero es reproducirse en alguien. Cuarto, existo para ser lleno del Espíritu de Dios y no para ser lleno de mí mismo.  Presencia. “He puesto sobre él mi Espíritu”. Todos estamos llenos de algo o de alguien…“Sean llenos del Espíritu Santo” es un imperativo que no ha perdido vigencia. Qué frustración hay en el corazón de muchos creyentes cuando ven que sus líderes están llenos de orgullo, vanidad, ideas propias y proyectos humanos; pero qué satisfacción inunda el corazón de una iglesia cuando observa que sus ministros están llenos del Espíritu Santo. En la Iglesia Emergente, para ocupar cargos, un requisito primordial era ser lleno del Espíritu Santo. El apóstol Pablo, en Efesios 5:18-21, describe cómo es una persona llena del Espíritu, y dice que primeramente demuestra su llenura en la forma de hablar (v. 19a), seguido de una vida de adoración (v. 19b) y agradecimiento (v. 20), finalmente, en una vida de sujeción (v. 21), que se nota especialmente en las relaciones de hogar y trabajo. La vida de un siervo lleno del Espíritu Santo se ve; la vida de un líder lleno de sí mismo también se ve. Quinto, existo para solucionar problemas no para crearlos. “no quebrará…ni apagará…traerá justicia” Suficiencia.  Un hombre cuenta una historia interesante que aplica a este principio. Dice: “Llegué al banco porque necesitaba solucionar un problema con mis cuentas. Hablé  con la receptora de servicio al cliente y me dijo: “No podemos hacer nada”; pedí hablar con el supervisor y fue en vano, me dijo lo mismo; hable con el subgerente, y fue igual. Frustrado, ya salía del banco, cuando un joven, que simplemente estaba afuera tratando de ubicar a los clientes, se me acercó y me preguntó qué necesitaba. Con atención me escuchó y me dijo: “Deme toda su documentación que vamos a solucionar su problema”, y en cuestión de quince minutos me dijo: “Su problema ya no existe, discúlpenos”. Le di mi mano, y me dije: “Llegará lejos en la vida porque es la única persona acá que me ha atendido con la filosofía de que existimos para solucionar problemas y no para crearlos”. Vemos a los líderes políticos intentando solucionar problemas pero, cuando lo hacen, es demasiado tarde, la decisión que tomaron los lanzó a un callejón sin  salida, el problema se ha acrecentado. Los encontramos dando declaraciones en la radio y la televisión. Quieren encontrar a un culpable que no sean ellos… sino los anteriores. O,   simplemente, ignoran los problemas. Ese es el panorama de hoy. El siervo es consciente de que fue puesto para solucionar problemas y, como su vida está impregnada de oración, sabe ir al Padre antes de tomar decisiones. Busca el rostro del Señor de la Iglesia y de Él recibe la orientación; con sabiduría y amor aplica la solución. Jesús iba a ser la solución al problema del angustiado (caña cascada) se refiere a las varitas a la orilla de los ríos que por alguna razón se quiebran y ya no sirven. Dios no la destruiría sino que al contrario la arreglaría. Y también  al desanimado. (Pábilo que humeare). Es la llamita que queda al final de una mecha que echa huno señalando que está extinguiéndose. Sexto, existo para administrar autoridad y no para imponerla. Influencia. “Te sostendré por la mano…te guardaré…te pondré por pacto… Autoridad no es controlar. Autoridad no es imponer. Autoridad no es gritar.  “Dios me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra”, dijo el Señor Jesús. Pero esa autoridad no fue impuesta, sino que fue demostrada en su manera de vivir. La autoridad de un líder, cuando es impuesta, destruye vidas…; para él lo más importante es el reglamento. Para el siervo lo más importante es demostrar con su vida que la autoridad le ha sido transferida, y cuando la ejerce, aunque no guste, todos saben que es necesaria. No hay autoridad más fuerte e impresionante que la vida misma. La credibilidad, la honestidad, el carácter, son la fibra central, la médula indiscutible de la autoridad. Hoy la gente no busca tener líderes con carisma, presencia y estilo, lo que busca son siervos con una autoridad que fluye del corazón. Séptimo, existo para ser sumiso y no para exigir sumisión. Exigencia.  “Para que abras los ojos…saques de la cárcel…”Recuerdan este versículo: “Señor, yo no merezco que entres en mi casa; solamente da la orden, y mi criado quedará sano. Porque yo mismo estoy bajo órdenes superiores, y a la vez tengo soldados bajo mi mando. –Mateo 8:8-9  La sumisión es clave en el servicio. El siervo sabe que para poder tener el privilegio de que otros se le sujeten, él mismo debe estar en sujeción. Es tremenda la lección dada por el centurión cuando declaró: “Creo en el poder de tu palabra, porque también tengo soldados, pero antes que eso… yo mismo soy un soldado”. Muchos líderes reclaman sujeción, pero ellos mismos no saben sujetarse; mas el siervo sabe la importancia de la sujeción, porque ese es el fundamento de la autoridad. La moda de hoy es el liderazgo cacique, sin red de apoyo ni nadie que lo evalúe. Algunos hacen redes, pero de acuerdo a su conveniencia y sin ninguna autoridad sobre ellos. La evaluación personal es vital, porque no somos perfectos, aún tenemos carne y hueso. Es urgente que los líderes modernos nos tornemos más vulnerables. Jesús nuestro Salvador, se rodeó de una red de apoyo con sus doce discípulos. ¡Cuánto más nosotros! Hoy es vital la renovación plena en el ministerio sumiso y vulnerable.

El buen vino viene al final…

 

 

el mejor vino

 

 

¿Cómo podemos recibir lo mejor de Dios? Juan 2:10 siempre me ha intrigado como termina. “Tú, en cambio, has dejado el mejor vino para el final.» Según esto pienso que  el Señor desea que nosotros tengamos el buen vino aunque ni siquiera nos demos cuenta, él quiere lo  mejor de él, y él no se reservará nada. Sin embargo es obvio que Dios tenía en su reserva el mejor vino y ahora es tiempo de darlo ¿Por qué hace eso Dios?«. Algunas veces, lamentablemente no estamos en condición de recibirlo todavía, así que el Señor lo guarda para nosotros hasta el tiempo correcto, en que él pueda decir: «Ahora pueden tomarlo». Dios tiene todas las ricas bendiciones con las que él quiere bendecirnos. Su opción es dar, y su gozo es dar todo lo suyo –él no se reservará nada. Pero, a veces, se detiene hasta que estemos preparados para ello; porque las cosas de Dios son muy valiosas para él. Él no malgasta las cosas preciosas: quiere asegurarse que aquellos que las reciban, las aprecien y sepan lo que están recibiendo. Por eso, el maestresala dice: «Tú has reservado el buen vino hasta ahora». Ahora, ¿cuál es la clave para que recibamos ese vino nuevo?.

¿Cómo recibieron el vino nuevo los novios? Cuando ya no tuvieron vino. ¿Hemos llegado ya a ese momento en que no tenemos vino? Nada en este mundo puede satisfacernos, nada en el mundo religioso puede satisfacernos. Nosotros buscamos una vez la satisfacción en el mundo religioso, pero fallamos. Muchos de nosotros resolvimos ese problema rápidamente: «Él me falló, lo rechazaré, no lo buscaré de nuevo». Y cuando rechazamos lo viejo, que nos falló, descubrimos lo nuevo en Cristo Jesús. Esto no es sólo una vez, sino una experiencia continua, y es por eso que el ministerio del Espíritu Santo siempre debe estar fresco, viviente. Las cosas que se nos dieron nuevas en el pasado, no pueden ser nuevas hoy. Dios siempre tiene algo nuevo, algo más, para nosotros.  Observe cuatro condiciones para recibir el vino nuevo. Primero, la etapa de la insatisfacción.  “Faltando vino”…”No tienen vino”. Al ver el texto estoy seguro que muchos  encontraremos una clave. Fue lo que María la madre de Jesús descubrió en la fiesta de bodas, porque ella vino a Jesús y le dijo que ellos no tenían vino. Mientras aún tengamos nuestro propio vino viejo, no gustaremos nunca el buen vino que Dios da. Simplemente así de claro. Por otro lado puede decirme  ¿Qué necesidad suplió Jesús al convertir el agua en vino?  Esa no es una necesidad básica, lo hizo en una fiesta, eso no era una necesidad elemental y básica para que el ser humano sobreviva. Entonces parece ser que si uno le pide al Señor ropa cuando no tiene ninguna, es valedera, comida cuando no tiene nada, es valedero, pero si usted le pide algo más de lo necesario, eso es vanidad y eso en realidad no es vanidad.  Jesús convirtió el agua en vino, ese milagro no lo hizo para satisfacer una necesidad básica, ni para que se embriagaran, porque ya lo estaban, dice la Biblia que ya no había vino, se había acabado. El Señor estaba demostrando que empezaba todo un ministerio de milagros.  El primer milagro que Jesús hace no fue liberar a alguien, ni sanarlo, el primero fue convertir agua en vino y en esa fiesta entendieron que él era poderoso para hacer milagros.  Y es que la insatisfacción procede precisamente dentro de un contexto en donde no necesitamos nada. Donde todo parece estar bien y encajar de acuerdo a nuestras agendas. Pero una vez faltando el vino, todo cambia. Segundo, la etapa de la intervención  “No ha llegado mi hora”.  Para hacer algo correcto, debe ser hecho en su tiempo.   A muchos matrimonios no les ha ido bien porque lo han hecho fuera de tiempo, es bueno casarse pero no a los 14 años. Las cosas buenas se vuelven correctas cuando se hacen en el tiempo que deben de ser hechas.  Es bueno trabajar pero puedes empezar tan temprano que dejes a un lado tus estudios.  Hay que entender cuándo el tiempo de hacer las cosas llegan, Jesús no lo hizo antes, no lo hizo después, ni cuando le insinuaron que tenía que hacerlo, lo hizo cuando tuvo el discernimiento de que el tiempo había llegado.  Las cosas son correctas cuando se hacen en su tiempo, dejas de estudiar antes de lo debido, no terminas lo que comenzaste y crees que es tiempo de comenzar otra. Jesús para hacer algo formidable comenzó reconociendo que era el tiempo para hacerlo. Tercero, la etapa de la convicción. “Haced todo lo que os dijere”.  Es importante notar que para obtener el mejor vino debemos tener a Jesucristo como la centralidad de nuestra vida.  Esto implica que la convicción de degustar el mejor vino, el vino bueno  o el vino final debo hacer un lado todo tipo de creencia y convicción que no parta del Señorío de Jesucristo. Al pensar en esta frase he llegado a la conclusión que rara es la persona que sale adelante que no admite necesitar consejo. Para que este milagro ocurriera, los sirvientes recibieron consejo de hacer todo lo que él les dijese. ¿Haces tú lo que tu superior te dice? ¿Tienes la humildad de aceptar que alguien lo hace mejor que tú y le pides consejo para saber cómo hacerlo? ¿O eres de las personas que siempre cree tener la razón?  Cuando una persona no le da la razón a alguien más en la vida, se está limitando porque en la razón de otros está el éxito de uno.  Yo siempre pido consejo.  Si tú no sabes hacer algo busca a un experto que sí pueda hacerlo y deja que él lo haga, es más rápido eso que tratar tú de aprender a hacerlo.  Cuarto, la etapa de la degustación   “El maestresala probó el agua hecha vino”.  Si Jesús está con nosotros y él tiene control de mi insatisfacción, lo dejo que el haga su intervención para que así pueda llegar a la convicción que sólo con el puedo tener una degustación de ese vino que está reservado para mi vida al final. Y ese vino es excelente. Le garantizo que  cosas excelentes pasaran en su vida, familia y trabajo. Cuando hacemos  las cosas buenas me separo de los malos, y cuando haces cosas excelentes me  separo hasta de los buenos. Dios nos hizo nacer para hacer cosas excelentes  y ser diferente que todo el mundo. ¿Qué es lo que te diferencia del resto del mundo? Te diferencias cuando haces cosas que otros no hacen como tú las haces.  El Señor separa a unos de otros, en el sentido de hacerlos avanzar, de bendecir, cuando las obras que haces empiezan a estar por encima de la calidad de lo que otros hacen, y creo por ejemplo que así es como se diferencian los estudiantes.  Cuando haces algo excelente se dan cuenta que eres diferente a los demás, tu siempre quieres que Dios te levante y él lo hace a través de aprovechar cada oportunidad que llega a tus manos para que lo hagas de manera “excelente”. Si el evangelio no afecta nuestro comportamiento diario, no ha hecho nada, si el evangelio no afecta nuestra calidad de servicio y de trabajo no ha hecho nada, si el evangelio no afecta la calidad de trato en la familia no ha hecho nada, nos hemos dedicado a cantar coros durante mucho tiempo y ya basta de dedicarnos a eso únicamente, tenemos que levantar las vidas con excelencia. El primer milagro que Jesús hizo fue de “excelencia”. Al ver el texto uno piensa que Jesús sirvió el buen vino  de último, pero en realidad el buen vino fue el único que sirvió Jesús, porque el primer vino no lo sirvió él.  Aquí se impone una pregunta: ¿Por qué sirvió  de último el mejor vino si ya no lo iban a poder degustar bien?”  Pero en realidad la respuesta que no lo sirvió de último, ya que el sólo sirvió uno. Por otro lado, sea  primero o  último Dios no sabe  hacer algo de menor calidad que no sea lo mejor. El Señor no sabe hacer cosas que sean de baja calidad, cuando hizo el mar, la tierra, los cielos, las estrellas y cuando nos hizo… todo lo hizo “formidable”. El Señor hizo el mejor vino porque no sabe hacerlo de otra forma, Dios le da la lluvia a buenos y a malos y hace llover sobre justos e injustos.  Hizo el mejor vino lo fueran a beber o no, eso era problema de ellos, y así es Dios con todo, él hace lo mejor. Lo uses o no, eso es su problema, pero él ya resolvió el suyo que es no hacer nada inferior a lo mejor.  Eso nos reta de diferentes formas. Por ejemplo nos reta a que en mi trabajo debo hacer lo mejor, lo que haga la empresa es problema de la empresa;  como ciudadanos tenemos que hacer lo mejor, lo que hagan los gobiernos es asunto de ellos, yo procuro de corazón predicar lo mejor que puedo. ¿Qué hace usted con esta  Palabra que Dios le da es su problema, si usted decide renovar su mente y avanzar es problema suyo, el mío es estar delante de Dios buscando la mejor palabra para dárselas, es como servir el vino formidable, ahora, para qué lo va a usar es asunto suyo, mi responsabilidad fue librada, cumplida.  Cuando Jesús va a hacer algo en tu vida no esperes menos de lo mejor, pero tu fe hace que pienses en lo inferior.   Aquí vemos que el maestresala le dice al novio “eres diferente a todos porque de primero sirven el buen vino y de último inferior”.  El vino que tocaba hacer era el inferior, porque ese era el que se tenía que servir porque ya habían bebido mucho y ya no tenían paladar para sentir un buen vino, pero como Jesús no sabe hacer nada inferior, no se trata del momento en el que se sirve, se trata de que si lo va a servir el Señor va a servir lo mejor.  No es cuestión de que tu vida antes o después es mejor o peor, es cuestión de que en Cristo Jesús sea antes o después tiene que ser la mejor etapa de tu vida, la etapa formidable, la etapa donde la gente te vea, te sienta el sabor a un buen cristiano.   Eso es lo que tenemos que hacer, tenemos que entender, comprender que el Señor no ha diseñado nada inferior a lo mejor para tu vida. Jesús solo sirve lo mejor. Haz las cosas como las hizo Jesús para ser diferente a todo el mundo.  No importa como los demás se comporten en este mundo, jamás hagas las cosas para competir contra alguien, haz las cosas lo mejor que puedas porque ese es el estilo de Nuestro Señor Jesucristo.  El cristiano se va a caracterizar por hacer lo que hace de la mejor manera posible.  Dice la Biblia que saber hacer lo bueno y no hacerlo es “pecado”, de hecho es la única definición clara en toda la Biblia de lo que es el pecado.

 

No le ponga su sombra a la escultura…

miguel angel

Definitivamente estos días  han hecho honor al título de esta serie de introspecciones espirituales. Diario de una maestro cansado…y eso es esta semana, un caminar en medio del cansancio… de todo…de la vida…de la fe…de los estados emocionales…un caminar arrastrando los pies…como decía el viejo Elías…no soy mejor que mis padres…

Es obvio que Salomón pasó por la misma experiencia. Creo que mi vida espiritual ya tiene demasiadas manchas y arrugas…

La verdad es que he estado muy inquieto con esas dos frases que Pablo usa en Efesios 5:27: “sin mancha y arruga”. Dos expresiones que se toman del contexto de la relación entre el hombre y la mujer en el matrimonio y luego lo aplica a la iglesia y Cristo. ¿A qué se refiere sin mancha y arrugas? Pueden haber dos ideas. La primera que se refiera al vestido de la novia. Es decir que el vestido de la novia esté arrugado y que tenga manchas. Pero por otro lado se refiere a la constitución de la novia. Se cuerpo ya tiene arrugas (de vejez) y manchas (de su piel, que se asocia con deterioro también).

Me inclino a creer que se refiere la constitución interna de la esposa, más que una descripción de su vestido. Por ejemplo la palabra “arruga” en la primera parte del versículo tiene en su raíz un eco de la palabra “cutis” lo que significa que tiene que ver con la piel y el rostro. Así que esto es una descripción metafórica de la condición de la iglesia. ¿Y cómo está la condición de la iglesia hoy? Creo que estamos en decadencia. Y me temo que cuando la iglesia está en decadencia, está llena de arrugas, es cuando la iglesia envejece, ahora  ¿es posible que la iglesia envejezca? La vida de Cristo jamás envejece. Si hay algo viejo, pertenece definitivamente a la vieja creación, al viejo Adán. Debe usted entender que cuando Juan escribe las últimas cartas del NT, ya después de setenta años de existencia de la iglesia la vida de Cristo verdaderamente había crecido en medio de todas ellas. Pero luego los hombres se creyeron tan inteligentes, que pensaron que eran tan sabios, que podían agregar o entregar alguna contribución u opinión a la iglesia. Pero consciente o Inconscientemente, se proyectaron ellos mismos en la iglesia y entonces descubrimos que ésta empezó a envejecer.  Ahora bien, Pablo se dirigió a  siete iglesias también. Es decir  Pablo escribió trece cartas, algunas de ellas a individuos, pero hay siete dirigidas a iglesias. Eso sucedió en los días de Pablo. Ahora curioso que Juan también tiene siete cartas dirigidas a siete iglesias, pero uno se da cuenta que   la estructura de ellas es diferente a las de Pablo. Es interesante  observar, con Pedro tenemos el nacimiento de la iglesia; con Pablo, el crecimiento de la iglesia y con Juan, la restauración o recuperación de la iglesia. Es mi convicción que ya entramos en esta etapa nuevamente. La etapa de la restauración y ¿Qué es la restauración? La restauración es muy simple. Leamos Apocalipsis 2:5: «Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras». ¿Qué significa eso? Al principio, por el ministerio de Pedro, la iglesia nació. Luego, por el ministerio de Pablo, la iglesia pudo crecer. Todo eso pasó en el principio. Así que «…recuerda de dónde has caído, arrepiéntete y haz las cosas que hiciste al principio». Esto significa que el ministerio de Pedro es importante. Los fundamentos son muy importantes y el crecimiento de la iglesia también es muy importante. Nosotros tenemos que marchar adelante hacia la madurez. Esto era lo que sucedía al principio. Así que el ministerio de Juan no es sólo la restauración, no es algo nuevo. Cuando la iglesia está envejeciendo, como en la historia de la iglesia después de 2000 años, ¿puede imaginar usted cuántas manos humanas se han introducido en la iglesia? Por eso, hoy, cuando miramos alrededor, tenemos que confesar que la iglesia está de hecho en ruina y desolación. Con manchas y arrugas… Entonces si ese es el diagnóstico cuál es la cura para este mal eclesial. Lo podemos ver a través de cuatro intenciones que Efesios 5:27 nos presenta. En primer lugar, está lo que llamaremos la intención de la relación.  “a fin de presentársela a sí mismo”.  El verbo “paristemi” es un verbo interesante. Se puede traducir como traer cerca, poner cara a cara, de  hecho incluso en algunos momentos la expresión se puede traducir como intimidad. Se puede traducir como proveer o provisión. Por ser un aoristo subjuntivo se entiende que es una acción terminada pero sujeta a condición. Es decir está forma verbal demuestra que el presentársela es una realidad sentida pero no siempre cumplida. Observe que el objeto de exhibición es la iglesia pero el sujeto de exhibición es Cristo. Lo que nos  viene a enseñar que nosotros trabajamos para hacer atractiva la iglesia al mundo sino a su Señor Jesucristo. Esto nos debería dar ideas de cómo y porque levantamos una iglesia. Afectaría todo lo que hacemos, en el diario vivir eclesial.  En segundo lugar, está lo que llamaremos la  composición de la relación. “Una iglesia gloriosa”. La expresión es “endoxos eclesías”. Observe que esta relación tiene tres componentes. Primero habla de la singularidad de la relación. El uso de “una” implica que sólo existe una iglesia. Eso significa que la búsqueda de esa verdadera iglesia no está vinculada a la realización o fundación de un solo hombre o una creencia. Se basa en la singularidad de Cristo. Segundo nos habla de diversidad de la relación. El término “eclesía” es comunitario, vivencial, plural, relacional y diverso, es la unión de personas diferentes en carácter, cultura, composición social pero con un mismo fin en mente y con un solo amor; agradar y amar a Aquel que pagó el precio por ella. Tercero nos habla de la estabilidad de la relación. El texto utiliza la palabra “endoxos” que se puede traducir “en gloria”. Más que una cualidad es un estado por el uso del prefijo “en” antes de doxa. ¿Qué significa “gloria”? La gloria de Dios es la belleza de Su espíritu. No es una belleza estética o material, sino una belleza que emana de Su carácter, de todo lo que Él es. Este es el error que mucha gente continúa haciendo: confiando en cosas terrenales, en relaciones terrenales, en sus propios poderes, talentos o belleza, o en la bondad que ven en otros. Pero cuando estas cosas se desvanecen y caen como lo harán inevitablemente (siendo sólo contenedores temporales de la gloria mayor), esta gente cae en la desesperación. Lo que todos necesitamos considerar es que la gloria de Dios es constante, y que los que viajamos a través de la vida, la veremos manifestada aquí y allá, en esta persona, o ese bosque, o en una historia de amor o heroísmo, ficticia o no, o en nuestras propias vidas. Pero al final, todo eso regresa a Dios. Y el único camino a Dios es a través de Su Hijo, Jesucristo. Es en Él donde encontraremos la fuente misma de toda la belleza en el cielo, si estamos en Cristo. Nada será una pérdida para nosotros. Todas esas cosas que se desvanecieron en la vida, las encontraremos nuevamente en Él. Por otro lado el término “endoxo” tiene una idea al término en castellano “endoso”. ¿Qué es un endoso? Se denomina endoso al acto de ceder en forma parcial o total la propiedad o el poder sobre un documento y se aplica sobre cualquier título de propiedad o crédito. El endoso consiste en que una persona transfiera a otra el poder de realizar actos de dominio a su nombre o transferir la propiedad de un documento, el endosante da este poder a través de una firma realizada en el reverso del documento. Eso es exactamente lo que es una iglesia gloriosa. Es un cuerpo de personas a la que se les ha transferido el poder realizar  actos de dominio  a su Nombre. Por eso toda iglesia gloriosa es una iglesia “endosada por Dios”. En tercer lugar llamaremos la exhibición  de la relación. Observe que dice “que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante” Aquí hay tres cosas que Dios quiere que su iglesia exhiba. La expresión del verbo tener, es un participio presente activo. Se puede traducir como “no teniendo”. La idea es que este participio es simultáneo al verbo “presentársela”. Eso significa que nosotros tenemos  las condiciones que el texto dice más adelante siempre y cuando estemos en la intimidad de Cristo. El participio presente nos habla de un estado constante y real. Eso significa que nuestra exhibición como iglesia depende de nuestra lucha y deseo de agradar a Jesús. Esto sería la prioridad  de la exhibición. Por otro lado dice “mancha”. La expresión “spilos” sólo se usa dos veces en el NT. Aquí en Efesios 5:27 y en II Pedro 2:13.  Es obvio que habla de las imperfecciones e impurezas de la piel. Sin embargo me parece muy curioso que se refiere a “mancha” en singular y no a manchas. ¿Por qué? Porque para ser hijos de Dios a su imagen hemos sido llamados a una radicalidad en nuestro peregrinaje de la vida. Esto sería la pasión de la exhibición. Tanto la mancha como la “arruga”  son elementos que se deterioran con el tiempo. Son aspectos de la vejez en un cuerpo. Pero aquí está la pasión del cristianismo a perder su amor y vigor por las cosas de Dios, de tal manera se deteriore mi condición. Es sabido que las arrugas son formaciones que se dan debido a la pérdida de la elasticidad de la piel. Se hace más flexible, y entonces se caen debido a los gestos y a la misma gravedad. Otra de las causas también de la aparición de las arrugas es la falta de hidratación de la piel.  ¿Cómo la iglesia adquiere manchas y arrugas? Cuando se flexibiliza como la piel y pierde la hidratación de la Palabra y su Espíritu. (vrs.26) Por último sería el peligro de la exhibición. “Ni cosa semejante”. ¿Qué puede ser semejante a la mancha y la arruga? Pueden los lunares, las cicatrices, los cánceres de la piel, etc. Existen tantas cosas que pueden deshacer nuestra relación con Dios.

En cuarto lugar está la convicción de la relación.  “Sino que fuese santa y sin mancha” Lo primero que debemos notar es el cambio de verbo. En la primera parte se establece “tuviese” pero en la segunda parte dice “fuese”. La primera es un participio presente y la segunda es un presente subjuntivo, que indica deseo. Así que esto nos habla  de decisión. Es decir su deseo es tan grande que él desea que mantengamos las cualidades internas que se nos han otorgado y que son las que a continuación el texto muestra. Por otro lado dice que el desea que fuese “santa” es obvio que en la esencia de la expresión “hagios” (santo) hay un sentido de separación, un sentido de diferencia. Esto nos habla de distinción. También menciona la palabra “mancha”, esta palabra es totalmente diferente a la palabra mancha que aparece en la primera parte del versículo. La expresión es “amomos” se puede traducir “sin reclamo” y sin señalamiento. Es una actitud de que la persona logra que su vida esté tan acorde con su Dios que no hay señalamientos con fundamentos e importantes en su vida. Esto nos habla de  devoción.

Miguel Ángel fue un gran artista. Él hizo algunas esculturas maravillosas. Cuando estaba creando su obra maestra, él llevaba una lámpara en su frente para tener siempre una luz que brillara sobre la obra. Entonces le preguntaron: « ¿Por qué haces eso?». Él contestó: «Tengo miedo de que, inconscientemente, yo proyecte mi sombra sobre esa estructura y entonces la obra entera se arruinará». Esa es la historia de la iglesia. Si usted y yo no somos cuidadosos, aun cuando seamos usados por el Señor de una manera maravillosa, podemos proyectar nuestra sombra sobre la iglesia. Si eso ocurre, la iglesia empieza a tener mancha y arruga.

 

 

El ayuno de Elías II parte

Elías

En segundo lugar enfoquémonos en los RESULTADOS de la crisis. 19:4-8
Uno observa que en la vida de Elías la crisis de existencia, la crisis de la resistencia, la crisis de la consistencia y la crisis de la creencia generaron en Elías varios resultados visibles. De no ser porque Dios interviene Elías hubiera terminado su carrera antes de lo previsto. Primero, hay un resultado de Irrealidad. Todo está en la mente de Elías. Primero piensa que ya no puede vivir. Segundo piensa que no es mejor que sus padres. Tercero piensa que es el único que se preocupa y cuarto piensa que sólo él ha quedado. Todas estas ideas solo están en la cabeza de Elías. Debido a su crisis y frustración no percibe bien la realidad. Segundo, hay un resultado de Inestabilidad. Elías no pudo haber corrido más lejos. Beersheva estaba al extremo sur del país y cuando llegó allí se adentró lo más que pudo en el desierto, caminando todo un día, hasta que finalmente tropezó y se derrumbó agotado debajo de un arbusto. Todo este viaje hizo que cambiara cosas en su vida, que le generaron inestabilidad. Primero, cambia su seguridad. Piensa que huir es mejor que confiar en Dios. Segundo, cambia su prioridad. Piensa que el desierto es mejor que el palacio. Ahora ha perdido el rumbo de su ministerio. Tercero, cambia su tranquilidad. Para Elías es mejor que Dios lo mate a que Dios lo proteja. ¿Por qué creemos en Dios para unas cosas y para otras no?
Tercero hay Inutilidad. Por otro lado prefiere desconectarse que afrontar la realidad, por eso opta por dormir. Dios no necesitaba a Elías durmiendo, lo necesitaba bien despierto para hacer la labor que había designado para él. Es cierto que en un momento de cansancio podemos reposar y hasta recuperar las fuerza, pero nuestra misión no es quedarnos dormidos para siempre bajo un arbusto. Dios tendrá que despertarnos para que volvamos a ser útiles.

En tercer lugar, analicemos el REMEDIO de la crisis. (19:9-18)
¿Cómo Dios ministra a las personas que caen en serios problemas emocionales o crisis emocionales. En el texto Dios hizo tres cosas con Elías. Primero hubo una etapa de recuperación. Es importante observar que Dios no lo sermoneó. No lo reprendió. No lo culpó o lo avergonzó. En vez de eso Dios hizo dos cosas sencillas, le dio de comer y lo dejó descansar. Finalmente los animó. Observe que le dice la segunda vez “largo camino te resta”. Esas palabras debieron animar a Elías. Es como si Dios le dijera no estás acabado, ni siquiera la mitad, todavía te queda mucho por hacer. Le dio una expectativa de vida y esperanza. Segundo hubo una etapa de renovación. Es importante observar que ahora caminará 40 días y 40 noches hacia la montaña de Horeb. ¿Por qué para ese lugar? Primero porque lo está llevando a una experiencia espiritual de ayuno. Es este ayuno el que le sirve a Elías para entender nuevamente las verdades espirituales que había perdido de vista. ¿Por qué 40 días? Bueno debe entender que es un paralelo con la experiencia de Moisés. Luego lo lleva a la montaña del Sinaí. Para Elías la experiencia sería similar a la de Moisés. Allí en el monte se había encontrado cara a cara con Dios. Elías busca exactamente la misma experiencia. Sin embargo Dios no es de experiencias repetitivas sino de experiencias personales. En el tiempo de Moisés Dios le habló con mucha bulla y truenos y relámpagos, pero ahora le hablará a Elías en lo sutil, lo suave. Elías no había sido llamado a ser mejor que sus padres, sino a ser diferente. Por eso es que aunque está en el monte de Moisés él no se le va a revelar como se le reveló a Moisés. Dios le hizo recordar el pasado glorioso (19.8). Grandes cosas habían acontecido en el Monte Horeb. Y allí, mientras Elías meditaba en ese pasado, Dios pregunta por su salud espiritual: «¿Qué haces aquí, Elías?» En su respuesta, Elías tuvo que contrastar el pasado valiente que había experimentado con su actitud presente de hombre desesperanzado. A la vez, Elías se consideraba indispensable en la obra de Dios (19.10), pues creía que sin él la causa de Jehová estaría muerta; ¡pero si era necesario, Dios tenía 7.000 para reemplazar a Elías! (19.18). El Señor le hizo enfrentar el verdadero problema: su orgullo personal. Tercero hubo una etapa de redirección. La redirección incluye tres grandes revelaciones de parte de Dios para Elías. Primero, hay un reenfoque de la visión. Dios le insinúa a Elías, que ya deje a Acab y a Jezabel. Ellos son historia pasada ahora tendrá que lidiar con nuevos reyes. El los ungirá y desarrollará un nuevo mover de Dios. Segundo, hay un reenfoque de la misión. Dios le plantea a Elías que no necesita hacer las cosas él solo, que necesita ayuda y que Dios le está proveyendo un amigo. Dios no nos ha creado para que vivamos como ermitaños en una cueva. Nos ha creado para que vivíamos en compañerismo y comunión con los demás. Elías tuvo que volver a poner los ojos en el Señor; eso era absolutamente esencial. Es interesante que Elías sólo ungió a Eliseo como su sucesor, pero tanto Hazael y Jehú fueron ungidos por Eliseo. Dios le demostró a Elías que no era el tan indispensable y que podía hacer las cosas a través de otros. Tercero, hay un reenfoque de la coordinación. Ante la actitud solitaria de Elías, en donde él se atribuía que él era el único que quedaba, Dios lo dice no es cierto yo he coordinado que queden 7 mil personas fieles como tú. No somos los únicos con los que Dios trabaja.
Gracias al benévolo e indulgente proceder de Dios, Elías salió a rastras de la cueva. Se fue de allí. Dios misericordiosamente lo había estimulado a través del descanso y de la renovación de fuerzas; le había dado un sabio consejo y le había hecho sentir importante de nuevo en su plan. ¡Eso sí que es compasión!

¿Qué cosas podemos ver con respecto al problema de Elías aquí?
• Dios no quitó la fuente de dificultad (Jezabel y el avivamiento apagado).
• Dios no resolvió la depresión de la noche a la mañana. Elías caminó 40 días meditando su problema.
• Dios toma tiempo para tratar con sus hijos.
• Dios no obligó al profeta a cambiar sus pensamientos, ni le ofreció soluciones fáciles.
• Dios hizo que se reconsiderara a sí mismo y su ministerio (19.11-14).
• Dios todavía lo amaba y quería revelarse a su profeta. Elías pensaba más en su obra frustrada, pero Dios consideró de mayor importancia la persona de Elías. Era como decirle: «Elías, lo que eres es más importante que lo que haces».
• Dios le dio nuevas metas y la promesa de un futuro (19.15-18).
• Esta historia de Elías nos enseña que nadie tiene que quedar sujeto a depresión, sino que Dios puede cambiarnos y encomendarnos tareas importantes.

El ayuno de Elías

Elías

Según documentos oficiales se ha establecido que para el 2030 la depresión será la enfermedad más común de la humanidad. Según la OMS, este trastorno mental será el mayor problema de salud para las sociedades, tanto económica como socialmente. Y sin embargo, agrega la OMS, la mayoría de los países en desarrollo actualmente sólo gastan menos de 2% de sus presupuestos nacionales en servicios de salud mental. A esto sumamos, que las Iglesias, en su mayoría, no tienen programas estructurados con base de fe, para enfrentar esta realidad de hoy. Según la OMS, actualmente más de 450 millones de personas están directamente afectadas por algún trastorno o discapacidad mental, y la mayoría de éstas viven en los países latinos. Los estudios de la OMS muestran que cerca de 800.000 personas se suicidan cada año y 86% de éstas viven en países de bajos y medianos ingresos. Y más del 50% de estas personas, dice la organización, tienen entre 15 y 44 años.

Eso puesto en lenguaje bíblico, quiere decir que cerca de un millón de personas, se van a la eternidad, sin salvación. Van a una eternidad sin Dios, por causa de la depresión. ¿Qué está haciendo la iglesia de Cristo mientras tanto? Peleándose por dogmas y doctrinas de hombre. Discutiendo que estilo de “adoración” es mejor. Quien tiene el templo más grande. Pero las pérdidas no son sólo importantes en términos sociales, porque las enfermedades mentales también tienen un enorme impacto en términos de la productividad de un país y de la sociedad entera. “La depresión es una enfermedad tan real como cualquier otro trastorno físico que hace sufrir a la gente”, expresa un especialista. “Y la persona afectada tiene el derecho de obtener asesoría y tratamientos correctos en el mismo entorno de salud que se ofrece a los que padecen otras enfermedades”, agrega el experto.

Para muchos círculos cristianos la depresión y la fe no pueden asociarse. Estiman que un cristiano genuino no tiene por qué deprimirse, sin embargo quienes afirman esto desconoce la evidencia bíblica. En esta ocasión quiero que nos enfrentemos al tema de la depresión y el ayuno. Y para esto me gustaría analizar la vida de Elías en un momento de su carrera como profeta. El pasaje en mención aparece en 1 Reyes 19:1-18. Sabiendo que es una enfermedad veremos tres puntos básicos. Primero veremos las raíces de la crisis de Elías, en segundo lugar veremos los resultados de la crisis de Elías y en tercer lugar veremos el remedio para la crisis de Elías.

En primer lugar  debemos analizar las RAICES de la crisis.  19:1-2.

Una crisis de misiónEs decir es una crisis de existencia. Déjeme explicarle porque la crisis existencial derribó a Elías. Cuando uno observa la narración encontramos a un personaje llamado Acab. Este rey era el enfoque y objetivo de la misión de Elías. Acab se había desmoronado bajo la presión y cuando eso sucedió confió en su esposa para que lo comprendiera y le diera la fortaleza  que necesitaba para sobrevivir. La inseguridad de Acab ya habría sido lo suficientemente peligrosa si Jezabel hubiera sido una buena mujer, pero ella era todo menos eso. Acab era un rey que había presenciado todo el evento de los profetas de Baal y la manifestación del Dios vivo por medio del fuego. Eso hubiera sido suficiente para que él se volviera a Dios, sin embargo parece ser que se endureció más y Elías se desanimó ante ese resultado de poco fruto espiritual. Las personas que piensan que han fracasado en lo que hacen o han sido llamados a ser, tienen la tendencia a entrar en una severa depresión, debido a que no sienten que hayan logrado algo en la vida. Elías comenzó a sentirse de esa manera.  En segundo lugar una crisis de oposición. Es decir una crisis de resistencia. La oposición desafía nuestra resistencia para enfrentar la adversidad.  A Jezabel le viene muy bien la imagen de la esposa dominante. En primer lugar tomó el asunto en sus propias manos. Luego hizo el trabajo de su marido a su manera; y finalmente se valió de la intimidación  y las maquinaciones cuando vio que su aguado  esposo se había derrumbado bajo la presión. Hay personas que son especiales en llevarnos hasta el desgaste, debido a su maldad hacia nosotros. ¿Por qué era tan poderosa Jezabel? ¿Porque le temió tanto Elías? Es muy probable que detrás de la palabra de Jezabel había muchos demonios que debilitaron la resistencia de Elías. Esta es una guerra espiritual más que un pleito entre una mujer y un profeta. El espíritu de Jezabel es un espíritu que busca callar la voz profética. Donde aparece la voz profética aparecerá su contraparte tratando de anular al profeta. Esto se vio repetido en el caso de Juan el Bautista que fue acallado por una mujer Jezabel también. Lo curioso es que detrás de cada crisis en los cristianos también debemos buscar las raíces espirituales para poder enfrentar el problema con seriedad y profundidad.

En tercer lugar una crisis de visión. Es decir una crisis de consistencia.  Fijémonos a quien está amenazando: a Elías, el héroe, el profeta de Dios que había estado en Querit, el hombre de Dios que había estado en Sarepta, el hombre de fe que había destruido a los profetas de Baal y había hecho descender fuego del cielo. Elías se volvió tan miope que no había considerado la fuente de esta amenaza. La amenaza no había procedido de Dios, sino de un ser humano ateo y carnal, que había vivido su impía vida a años luz de las cosas de Dios. Si Elías hubiera estado pensando  de manera realista y clara, se habría dado cuenta de eso. Su buen juicio así como su fe, le habrían proporcionado consistencia espiritual. Cuando perdemos nuestra consistencia espiritual corremos y nos alejamos temerosos de lo que Dios está haciendo  entre nosotros. En cuarto lugar una crisis de devoción. Es decir una crisis de creencia. Observemos que Elías toma decisiones basadas en las circunstancias y no en lo que cree de Dios. Deja a su criado y viaja solo. La creencia de que solo nos va mejor. Las personas desanimadas son personas solitarias. Cuando nos desanimamos lo primero que tendemos a hacer es aislarnos. Pero eso es lo peor que podemos hacer. La creencia de que en el  pasado nos fue  mejor. La gran batalla  en el monte Carmelo había quedado atrás. La gran victoria era ahora solo un recuerdo. Su energía  y sus emociones habían llegado al país, y ahora habían comenzado a deslizarse. Eso lo puso en una esfera de vulnerabilidad. Elías habría estado listo para enfrentar  todo lo que le viniera. Pero, puesto que no lo hizo, se volvió vulnerable y fue cautivo de las consecuencias. La creencia de que estar ocupado es mejor. Por muchos años Elías había vivido una situación arriesgada. Era un hombre buscado y perseguido. Por muchos años estuvo en grandes trabajos, grandes momentos de escasez y de lucha espiritual. Un antiguo proverbio griego dice: “Quebrarás el arco si lo mantienes siempre doblado”. En otras palabras, si usted está viviendo todo el tiempo bajo constante y severo estrés, finalmente se quebrará bajo presión. Necesitamos tiempo para descansar y renovarnos. Yo no sé si Elías estaba hastiado, pero lo que sí puedo decirle es que estaba agotado. Uno puede detectarlos en sus palabras “basta ya”. La creencia que lamentarse es mejor.   Elías cayó en la auto conmiseración, lo cual es una emoción patética, nos miente, exagera las cosas, nos lleva a las lágrimas; cultiva en la mente de las personas una mentalidad de “víctima”. Y en el peor de los casos, puede llevar a la persona al punto de desear la muerte, que es exactamente lo que Elías quería. Elías dice: “Porque no soy mejor que mis padres” ¿Quién le había dicho jamás que debía serlo? ¡Nadie le dijo jamás a Elías  que tenía que ser mejor que sus padres! ¡Fue él quien se lo dijo a sí mismo! La actitud de víctima se da cuando nos fijamos un modelo no realista y después no podemos vivir de acuerdo a él. Dejemos que Dios sea quién fije nuestro modelo. Él es siempre amante, siempre nos sostiene, siempre nos acoge y siempre es fiel para socorrernos

Cuando el árbol es más importante que el bosque…III parte

Cuidar-bosques

El tercer énfasis es sintonía. “Ellos me ministrarán a mí». Es curioso que el texto ahora nos hable de la vestimenta del servidor.   «Se vestirán vestiduras de lino; no llevarán sobre ellos cosa de lana, cuando ministren en las puertas del atrio interior y dentro de la casa. Turbantes de lino tendrán sobre sus cabezas, y calzoncillos de lino sobre sus lomos». Aquellos «que ministran al Señor» no pueden vestirse de lana. ¿Por qué? La respuesta sigue: «No se ceñirán cosa que los haga sudar». Ningún trabajo en la obra de Dios  que produce sudor es aceptable al Señor. Pero, ¿qué significa «sudor»? La primera vez que se mencionó el sudor fue cuando Adán fue echado del huerto de Edén. Después de que Adán pecó, Dios pronunció esta sentencia sobre él: «Maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida… con el sudor de tu rostro comerás el pan» (Génesis 3:17-19). Está claro que el sudor es una condición de la maldición. Porque la maldición estaba sobre la tierra, dejó de rendir su fruto sin el esfuerzo del hombre, y tal esfuerzo producía sudor. Escuche bien, cuando la bendición de Dios está detenida, el esfuerzo carnal se vuelve necesario, y eso causa sudor. Todo trabajo que produce sudor es prohibido a los que ministran al Señor. Sin embargo, hoy ¡qué gasto de energía hay en el trabajo para él! ¡Ay!, pocos cristianos pueden hacer algún trabajo hoy sin sudar en hacerlo. Su trabajo involucra planear y tramar, exhortando y urgiendo, y mucho correr. No se puede hacer sin muchísimo celo carnal. Hoy en día, si no hay sudor, no hay trabajo. Antes de poder emprender un trabajo para Dios, hay muchísimo ajetreo de acá para allá haciendo numerosos contactos, haciendo consultas y discusiones, y finalmente recibiendo la aprobación de varias personas antes de seguir adelante. En cuanto a esperar quietamente en la presencia de Dios y buscar sus instrucciones, eso está fuera de cuenta. No obstante en el trabajo espiritual, el único factor para tomar en cuenta es Dios. La única persona con quien hacer contacto es Dios. Esa es la preciosidad del trabajo espiritual – está relacionado con Dios. Y en relación a él hay trabajo que hacer, pero es trabajo que no produce sudor. Si tenemos que publicitar el trabajo y usar gran esfuerzo para promocionarlo, entonces es obvio que no surge de la oración en la presencia de Dios.

Por favor no mal entienda cuando menciono que todo trabajo que es verdaderamente espiritual se hace en la presencia de Dios. Si realmente lo haces en Su presencia, cuando vas a la presencia de los hombres, ellos responderán. No tendrás que usar medios interminables para ayudarles. El trabajo espiritual es el trabajo de Dios, y cuando Dios trabaja, el hombre no necesita esforzarse sudando por ello. Creo que sería bueno que nos examináramos  en total honestidad delante de Dios hoy. Preguntémosle: ¿Estoy sirviéndote a ti, o estoy sirviendo al trabajo? ¿Es mi ministerio «al Señor» o es «a la Casa»? Si tú estás chorreando sudor todo el tiempo, entonces puedes llegar a la conclusión que estás sirviendo a la Casa, no al Señor. Si toda tu ocupación está relacionada con la necesidad humana, puedes saber que estás sirviendo a los hombres, no a Dios. Ahora recuerde que no estoy despreciando el trabajo de matar los sacrificios en el altar. Es trabajo para Dios y alguien tiene que hacerlo, pero Dios desea algo más allá de eso. Dios no puede asegurar a todos que servirán a él mismo, porque muchos de los suyos son renuentes a dejar la emoción y excitación del atrio. Están decididos a servir a la gente. Pero, ¿qué de nosotros? Oh, que hoy dijéramos al Señor: «Estoy dispuesto a abandonar las cosas, dispuesto a dejar el trabajo; estoy dispuesto a abandonar el atrio y servirte a ti en el santuario interior. Observe que Ezequiel recalca que cuando Dios no pudo encontrar la manera de llevar a todos los levitas al lugar del ministerio a sí mismo, él escogió a los hijos de Sadoc de entre ellos para este servicio especial. ¿Por qué seleccionó a los hijos de Sadoc? Porque cuando los hijos de Israel fueron por mal camino, ellos reconocieron que el atrio había sido corrompido irreparablemente, así que no buscaron preservarlo; pero hicieron su negocio el preservar la santidad del Lugar Santísimo.  ¿Podemos  soportar el dejar ir la estructura externa o tenemos  que persistir en edificar un andamiaje para preservarla? Es el Espíritu Santo a quien Dios quiere preservar: un lugar totalmente apartado para él, un lugar donde el estándar es absoluto. Creo que este pasaje es un  ruego delante de Dios para escuchar tu llamado a abandonar el atrio y consagrarte a su servicio en el Lugar Santísimo.

Ahora déjeme aclarar esto: El servir al Señor no quiere decir que no servimos a nuestros semejantes, pero sí quiere decir que todo el servicio a los hombres tiene el servicio al Señor como su base. Es el servicio hacia Dios que nos impulsa hacia afuera a los hombres. Un pasaje muy relevante a este tema aparece en  Lucas 17: 7-10 dice claramente lo que el Señor busca. Aquí se refiere a dos clases de trabajo –arando el campo y cuidando el rebaño– ambos oficios muy importantes; sin embargo, el Señor dice que, aun cuando un siervo vuelve de tal trabajo, se espera de él que provea para la satisfacción de su amo antes de sentarse a disfrutar su propia comida. Cuando hemos vuelto de nuestra labor en el campo, somos propensos a reflexionar complacientemente en el trabajo que hemos realizado; pero el Señor dirá: «Cíñete y sírveme». Él requiere que le ministremos a él mismo. Podemos haber laborado en un campo amplio y haber cuidado muchas ovejas; pero toda nuestra labor en el campo y entre el rebaño no nos exime de ministrarle para Su satisfacción personal. Es nuestra tarea suprema.

Así  ¿qué buscamos realmente? ¿Es solo trabajar en el campo, solo predicar el evangelio a los inconversos? ¿Es solo cuidar el rebaño, solo cuidar de las necesidades de los salvos? ¿O estamos asegurando que el Señor pueda comer hasta satisfacerse plenamente y beber hasta que su sed esté saciada?  Es verdad que es necesario que también nosotros comamos y bebamos, pero eso no puede ser hasta después de que el Señor esté satisfecho. Nosotros, también, debemos tener nuestro disfrute, pero eso nunca puede ser sino hasta que Su gozo sea cumplido.

¿Nuestro trabajo ministra a nuestra satisfacción o a la del Señor? Me temo que cuando hayamos trabajado para el Señor, a menudo estaremos nosotros plenamente satisfechos antes de que él esté satisfecho. A menudo estamos bastante felices con nuestra labor cuando él no ha encontrado ningún gozo en ella. Cuando tú y yo hemos hecho nuestro máximo esfuerzo, aún tenemos que admitir que somos siervos inútiles. Nuestra meta no es el ministerio al mundo, ni a la iglesia, sino el ministerio al Señor. Y benditos aquellos que pueden diferenciar entre el ministerio a los pecadores o a los santos, y el ministerio a él. Tal discernimiento no se adquiere fácilmente. Solo a través de mucho trato drástico aprenderemos la diferencia entre el ministerio al Señor mismo y el ministerio a la Casa. No obstante, si el Espíritu Santo puede obrar su voluntad en nuestras vidas, él suplirá plenamente nuestra necesidad. ¡Busquemos la gracia de Dios para que él nos revele lo que realmente significa ministrarle a él! Por favor no se contente con ministrar al árbol y se pierda la grandeza del bosque…

Cuando el árbol es más importante que el bosque…II parte

Cuidar-bosques

El segundo énfasis es diaconíay delante de mí estarán para ofrecerme la grosura y la sangre”. Es obvio que se nos manda a servir a Dios como servidores o diáconos. Sin embargo existen dos clases de pecado ante Dios. Una es el pecado de rebeldía contra sus mandatos, por ejemplo, rehusar obedecerle cuando él da órdenes. La otra es el pecado de seguir adelante cuando el Señor no ha dado órdenes. Una es rebelión; la otra es presunción. Una es no hacer lo que el Señor ha requerido; la otra es hacer lo que el Señor no ha requerido. El estar delante del Señor trata con el pecado de hacer lo que el Señor no ha mandado. Cabe preguntarnos, ¿cuánto del trabajo que he hecho ha sido basado en el mandato claro del Señor? ¿Cuánto he  hecho por sus instrucciones directas? Y, ¿cuánto he hecho simplemente basado en que lo que se hizo  fue algo bueno hacer? Lamentablemente nada daña tanto los intereses del Señor como una «cosa buena». Las cosas buenas son el mayor obstáculo al cumplimiento de su voluntad. En el momento en que enfrentamos algo maligno o inmundo, inmediatamente lo reconocemos como una cosa que el cristiano debe evitar, y por esa razón las cosas que son positivamente malas no significan tanto una amenaza al propósito del Señor como las cosas buenas. Pensamos: ‘Esta cosa no sería mala’, o, ‘Esa cosa es lo mejor que se puede hacer’; así que sigues adelante y lo haces sin detenerte para inquirir si es la voluntad de Dios. Nosotros, que somos sus hijos, todos sabemos que no debemos hacer nada malo, pero pensamos que, si tan solo nuestra conciencia no prohíbe una cosa, o si una cosa se nos encomienda como positivamente buena, esa es razón suficiente para seguir adelante y hacerla. Aquello que planeas hacer puede ser muy buena, pero, ¿estamos delante del Señor esperando su orden al respecto? «Estarán delante de mí» involucra detenerse en su presencia y rehusar moverse hasta que él dé sus órdenes. El ministerio al Señor significa eso. En el atrio, es la necesidad humana que gobierna. Simplemente deja que alguien venga para sacrificar un buey o una oveja, y hay trabajo para ti. Pero en el Lugar Santísimo hay soledad absoluta. No entra ni una sola alma. Ningún hermano o hermana nos gobierna aquí, ningún comité determina nuestros asuntos. En el Lugar Santísimo existe una sola autoridad, la autoridad del Señor. Si él me asigna una tarea, lo hago; si no me asigna ninguna tarea, no hago ninguna. Al desarrollar una diaconía ante su presencia nos lleva a dos actos importantes, que el texto menciona. Primero está la grosura. La satisfacción  de Dios. La grosura es un símbolo de olor grato y fragancia exclusiva para Dios. Esta es la que  cumple los requisitos de su gloria.

Pero no solamente eso sino que también la sangre. Esto implica la aprobación  de Dios. Es decir, la sangre responde a las demandas de su santidad y justicia; la grosura cumple los requisitos de su gloria. La sangre trata con la cuestión de nuestro pecado; la grosura trata con la cuestión de su satisfacción. La sangre quita todo lo que pertenece a la vieja creación; la grosura trae lo nuevo. Y esto es algo más que doctrina espiritual. Nuestra vida del alma estaba involucrada en el derramamiento de su alma hasta la muerte. Cuando él vertió su sangre eternamente incorruptible, él no solo estaba derramando su propia vida, él estaba derramando la totalidad de la vida que el hombre tenía por el nacimiento natural.  Y no solamente murió: él se levantó de la muerte, y la vida que él vive la vive hacia Dios. Él vive para la satisfacción de Dios. Él ofrece la «sangre y la grosura». También nosotros, quienes ministramos al Señor, debemos ofrecer la grosura y la sangre. Y esa cosa imposible es posible en base a lo que él ha hecho. Pero tal ministerio está confinado a cierto lugar: «Ellos entrarán en mi santuario, y se acercarán a mi mesa para servirme, y guardarán mis ordenanzas» (v. 16). El ministerio que es «a mí» es en el santuario interior, en el lugar escondido, no en el atrio expuesto a la vista pública. La gente puede pensar que nosotros no hacemos nada; pero el servicio a Dios dentro del Lugar Santísimo trasciende lejos el servicio al pueblo en el atrio. Tenemos un llamado urgente a aprender qué significa estar delante del Señor esperando sus órdenes, sirviendo solamente a sus órdenes, y no siendo gobernados por ninguna consideración sino la consideración de su voluntad