Quien es tu cobertura el principio de la sanidad: Salmo 91:6 II parte

  • En segundo lugar podemos ver la diversidad de la enfermedad

Es importante notar que la enfermedad en este contexto tiene muchas facetas, es decir tiene mucha diversidad. No sólo nos ataca de una manera, sino de múltiples maneras. Por eso es difícil combatirla, porque es tan variada que cuando uno cree que ha superado algo, entonces aparece o más fuerte o aparece algo nuevo. Observe la diversidad de esta enfermedad. Primero es diversa por su identidad. Observe que no es lo mismo una peste que una destrucción. Son dos eventos totalmente diferentes, aunque los dos buscan el mismo fin, dañar, destruir y acabar. Es importante establecer la identidad de la enfermedad y las razones por las cuales aparecen. Es obvio que dentro de la revelación bíblica podemos encontrar razones y motivos por lo que los creyentes enferman. Y creo que parte de eso en muchas ocasiones ocurren por situaciones espirituales que  uno acarrea, no siempre pero en la mayoría de los casos puede ocurrir. La Biblia solo da tres razones para la enfermedad o los problemas físicos entre los cristianos. Yo creo que cada una de estas aflicciones que afectan a los cristianos hoy corresponde a una de estas tres categorías. Primero, para la gloria de Dios. En el evangelio de Juan, capitulo 9, vehículos 1-3, leemos acerca de un hombre que era ciego de nacimiento. Ni él ni sus padres habían pecado. Los discípulos preguntaron: “? Quien peco, este o sus padres, para que haya nacido ciego?” Jesús respondió: “No es que peco este, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en el.”  Está muy claro que este incidente tuvo lugar mientras Jesús estaba sobre esta tierra, y que la ceguera de aquel hombre tenía un propósito: ¡que Jesús lo sanara, para que la gente reconociera quien es El y glorificaran al Padre que lo había enviado!  Si a nosotros nos sucede esto mismo, y padecemos una enfermedad para la gloria de Dios, entonces aprendamos a decir como Pablo: “he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación” (Filipenses 4:11). Todas las oraciones del mundo no son suficientes para acabar con un sufrimiento que es para la gloria de Dios.  A causa de situaciones espirituales inconclusas. En 1 Corintios 11:28-32 se habla de la debilidad, la enfermedad e, incluso la muerte prematura de creyentes que no estuvieron dispuestos a confesar sus pecados, y Dios los tuvo que juzgar. “por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen. Si, pues, nos examinemos a nosotros mismos, no seriamos juzgados; mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo” (1 Corintios 11:30-32).  Según la Biblia, ¡algunos creyentes si sufren males físicos a causa del pecado!

Las enfermedades causadas por el pecado vienen como juicio y castigo de Señor, pero pueden desaparecer si hacemos lo que es correcto delante de Dios.   Hoy, si un cristiano está padeciendo alguna enfermedad es muy fácil comprobar si tal sufrimiento vino a consecuencia de un pecado. La receta es la confesión sincera y el perdón de Jesús (Juan 1:9). Si este procedimiento no resulta en sanidad, entonces lo más seguro es que dicho problema se deba a la tercera razón que la Biblia da para la enfermedad: ¡la violación de algunas leyes naturales de Dios!  Por violación de las leyes naturales de Dios. En 1 Corintios 3:16-17 leemos: “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.”  Encontramos enseñanza adicional sobre este tema en 1 Corintios 6:19-20: “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois puestos? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.”  Lo que aprendemos claramente es esto es que, ¡el cristiano no es dueño de su propio cuerpo; este le pertenece a Dios! Leamos de nuevo el pasaje en 1 Corintios 3:17: “Si alguno destruye el templo de Dios” (si lo ataca con cosas desagradables y contaminantes), Dios le destruirá a él.” Por un ataque de Satanás en la guerra espiritual El enemigo puede causar mucho daño y de hecho la ha hecho por los siglos. Así que puede ser una herramienta que el utilice para desanimarnos y apartarnos de Dios.

 

 

Segundo es diversa por su  intensidad. Pueden pasivas y pueden ser invasivas. Observe que la peste es nocturna y la destrucción es diurna. Es obvio que las dos tienen diferente impacto, puede ser que la primera sea escondida y se manifieste por procesos y es pasiva y más lenta. Que la destrucción por otro lado es invasiva, porque lo hace de una manera dramática y pública, “medio día” dice el texto. Han existido 10 pandemias que han diezmado al mundo con gran furor. Entre ellas está la Viruela, El Sarampión, La Gripe Española, La Peste Negra El VIH, La Plaga de Justiniano, La Tercera Pandemia, El Tifus, El Cólera, La Gripe de Hong-Kong[1]

Tercero es diversa por su temporalidad. Es curioso que el texto establezca dos tiempos específicos. El primero es la noche. Es decir el momento en que estamos vulnerables, y que podemos ser tomados por sorpresa. Pero también está el “medio del día”, aún cuando estemos despiertos podremos tener un ataque de la enfermedad. Eso significa que si bien es cierto que hay ciertas características que nos hacen vulnerables a enfermarnos, como la dieta, falta de ejercicio, hábitos, drogas etc. También aunque velemos por nuestra salud no podemos evitar que nos enfermemos y muramos. Somos temporales  y la enfermedad es el medio temporal para llevarnos a la presencia de Dios.

  • En tercer lugar podemos ver la sanidad de la enfermedad.

¿Cómo nos sugiere el texto que enfrentemos la enfermedad? Recuerde que establecimos que este versículo depende del mandamiento que aparece en el vrs. 5. “No temerás” ¿Cómo esta frase puede ser una forma de combatir la enfermedad? La expresión en hebreo es “no sentirse impresionado” o superado en fuerzas.  Tres cosas me indican con esta frase que nos ayudan a combatir los tiempos de enfermedad.

Primero, la frase implica intimidad. El texto está en segunda persona, que habla de relación personal. Es un mensaje personalizado para cada uno. Toda enfermedad tiene un mensaje único para el que la sufre. Y es bueno saber que Dios nos trata de manera única y personal.

Segundo la frase implica proximidad. Es decir cuando alguien me dice que no tema, implica que está lo suficientemente cerca para decírmelo, pero también está cerca de lo que me afecta, lo conoce y sabe cómo dominarlo o de lo contrario no diría que no tema.

Tercero la frase implica autoridad Es decir si me está dando una orden, implica que debo creer en su autoridad, para poder estar tranquilo. Dios sigue teniendo el control, y el determina lo que puede hacer con lo que nos afecta.

Cuarto, la frase implica humildad. Si observamos el texto, sólo es una declaración de no temer. No da las razones por las que no debo temer, no explica las soluciones que el tiene en mente por la que no debo temer. Tampoco explica las situaciones por las cuales me encuentro en este dilema. Es una simple declaración que necesitamos obedecer aunque no nos guste, nos duela. Esto es el crecimiento en la fe. Observe que incluso no habla de sanarnos, sino de no temer en medio de la enfermedad.

John Wimber decía. “No buscamos   fórmulas ni métodos para ganar un aplazamiento temporal para la enfermedad y la muerte; sino que lo que hacemos al orar por la enfermedad es buscar al mismo Señor y Dador de vida, Jesucristo. De esa manera, cualesquiera que sean los resultados visibles, sus oraciones tendrán siempre el poder de sanidad.[2]

 

[1] http://hipertextual.com/2014/10/pandemias

[2] http://www.vineyardusa.org/site/files/esp/SeminarioDeSanidadVolume1.pdf

Quien es tu cobertura: El principio de la sanidad salmo 91:6

Volvemos al estudio del salmo 91, pero esta vez nos enfocaremos en el tema de la sanidad. El tema de la sanidad es un tema muy controversial para muchos y un tema publicitario para otros. ¿Por qué para algunos es más fácil hablar de este tema y porque para otros es más difícil? ¿En qué estriba la diferencia? El verso que estamos a punto de estudiar siempre sigue dependiendo del verbo principal en el vrs. 5 es decir está ligado a la expresión “no temerás”. En ese sentido es no temerás a la pestilencia y a la destrucción. Y luego el resto del texto califica este binomio de amenaza. Así que veremos tres cosas básicas sobre el principio de la sanidad en el salmo 91. Primero veremos la realidad de la enfermedad. Segundo la diversidad de la enfermedad y la sanidad de la enfermedad.

  • En primer lugar la realidad de la enfermedad.

En el texto aparece la palabra pestilencia y la palabra destrucción. En el texto hebreo las dos están asociadas con enfermedad. Por otro lado vemos que cada una tiene un área de manifestación. Es decir una es en las tinieblas y otra en medio del día. ¿Qué implica esta descripción de las palabras? La enfermedad es una realidad por su existencia. La palabra de Dios no niega el hecho de que este  mundo es enfermo y que enferma. Se dice que existen miles de enfermedades y cada día aparecen más. También otros establecen que hay 10 enfermedades para las cuáles el ser humano no ha encontrado cura.[1] Es obvio que todos pasamos por procesos de enfermedades, de hecho la muerte es inevitable en nuestras vidas. Ante la realidad de la existencia de las enfermedades, se han levantado corrientes teológicas. La primera tiene que ver con el hecho de que nada podemos hacer, debido a que todos en algún momento moriremos por una causa de esto. Esta sería la llamada corriente racionalista. En segundo lugar con respecto a la existencia también existe la propuesta de que las enfermedades se podían combatir como muestra de un período de tiempo pero que ahora cesó, a esto se le llamó la corriente cesacionista. El tercer aspecto con respecto a la existencia de la enfermedad tiene que ver con que se puede hacer algo aquí y ahora y se debe intervenir por medio de la oración porque Dios puede sanar hoy.  Esta sería la corriente continuacionista. ¿Cómo debemos ser hoy con respecto a la existencia de la enfermedad? Es obvio que la sanidad más que una demostración del poder de Dios es un acto de misericordia y compasión para con sus criaturas. Así que indistintamente de lo que uno pueda pensar en términos teológicos es más importante pensar en términos de compasión. Creo que la iglesia está llamada a una corriente compasionista. Es decir trata de arrebatar a Dios una muestra de su compasión y misericordia. No tanto en términos de resultado sino en términos de crecimiento espiritual. John Wimber decía: “Hace mucho decidí que, si cien personas reciben oración y solo una se sana, es mejor que si ninguna recibe oración y nadie sana[2]

En segundo lugar la realidad de la enfermedad no sólo habla de la existencia, sino de su insistencia.  Observe los verbos que aparecen en el texto. El primero es “anda” y el segundo “hace”. La expresión anda es interesante porque es un qal imperfecto que se debe traducir como vivir o manera de vivir. Esto implica que la enfermedad nos acecha y nos ataca como un ladrón en el camino. Esta sería la parte activa de la enfermedad. Pero también nos habla de que “hace” y es una expresión que habla de arruinar, devastar y destruir. Igual que el verbo anterior es un qal imperfecto que habla de continuidad. En eso sentido la insistencia de la enfermedad se demuestra por la forma en que nos llega y por la forma en que nos desgasta. En tercer lugar la realidad de la enfermedad no sólo habla de la existencia y de la insistencia sino también de su incidencia. ¿A qué se le llama incidencia? La incidencia es el número de casos nuevos de una enfermedad en una población determinada y en un periodo determinado[3] Si el texto habla de “peste” implica que se ha desarrollado ya de una manera alarmante. La palabra “peste” se puede definir como enfermedad contagiosa o infecciosa que alcanza proporciones epidémicas[4]. Eso significa un tremendo peligro. Otra fuente la describe de la siguiente manera: Enfermedad contagiosa y grave que origina gran mortandad. Enfermedad no contagiosa que causa gran mortandad. Mal olor. Cosa mala que puede originar daño grave.[5] Por otro lado usa la expresión “destrucción”, cuya palabra en hebreo puede ser traducida como “arrasar”. A veces se usa para describir la ruina que causa una tormenta después que ha golpeado un lugar. Eso significa que se ve desde el punto de las consecuencias de la enfermedad. Es una descripción de lo que ha quedado después de que ha pasado un evento destructivo.

Así que al hablar de la realidad de la enfermedad podemos ver tres realidades plasmadas en el salmo.

Primero la existencia de la enfermedad, eso nos hace dependientes. Es un reto para la creencia.

Segundo la insistencia de la enfermedad, eso nos hace obedientes. Es un reto para la suficiencia.

Tercero la incidencia de la enfermedad, eso nos hace consiente. Es un reto para la vivencia.

[1] http://www.xatakaciencia.com/medicina/las-10-enfermedades-mas-frecuentes-que-la-ciencia-todavia-no-puede-curar

[2] http://www.vineyardusa.org/site/files/esp/SeminarioDeSanidadVolume1.pdf

[3] https://es.wikipedia.org/wiki/Incidencia

[4] http://www.wikicristiano.org/diccionario-biblico/significado/pestilencia/

[5] http://palabrasyvidas.com/la-palabra-pestilencia-significa.html

“Ladrillo sin paja”…el arte de subsistir en ambientes laborales complejos…

ADOBE

Bueno, no quisiera terminar este día sin escribir algo que me ha estado inquietando por varios meses. Y se desprendió de esa frase que usa Faraón en el éxodo al referirse a los israelitas y su trabajo. El vrs. Que me ha estado dando vueltas es el 5:18 del libro de Éxodo que dice: Id pues, ahora, y trabajad. No se os dará paja, y habéis de entregar la misma tarea de ladrillo.

Es interesante notar que hay dos dimensiones en la construcción que se estaba realizando en Egipto. El ladrillo que es un elemento de la creación humana y la paja que es un elemento de la creación divina.  Para logra la producción humana (ladrillo) se necesitaba el elemento divino (paja). Eso es muy interesante. Porque si quitamos la dignidad humana de la meta humana lo que resulta es una tremenda frustración en la producción. Debemos entender que un ladrillo hecho de barro con paja, tiene tres veces más resistencia que un ladrillo hecho sin la paja. La paja le proporciona al ladrillo la fuerza que necesita para poder resistir la presión de una pared. Las paredes de ladrillo con paja podrían durar siglos, mientras que las que se hacían sin paja solo duraban años. Faraón les quitó la paja (la perspectiva divina)  a los Israelitas y les ordenó que no cesara la producción de ladrillos (la perspectiva humana) como vemos en Éxodo 5:1-21. Los esclavos israelitas fueron forzados a trabajar más, en peores condiciones, pero tenían que seguir fabricando el mismo número de ladrillos.

Así que podemos pensar que los “ladrillos sin paja”, puede representar muy bien las condiciones laborales en las que está sometida la gente hoy en el mundo.

Las recientes investigaciones sobre el trabajo nos dicen que en estos últimos años la insatisfacción laboral ha aumentado peligrosamente y como consecuencia los accidentes. Y parece mentira que en esta sociedad donde hay tanto avance mecánico y tecnológico, todavía el hombre dedique tanto tiempo al trabajo. Ahora se hacen los trabajos con mayor rapidez y menor esfuerzo, pero el hombre está más agotado y dedica más tiempo al trabajo que antes. El espacio de tiempo que le queda para la familia cada vez está más reducido, de hecho se pasa más tiempo con los compañeros de trabajo que con la propia familia o los amigos.

Y esta clase de vida no puede denominarse otra cosa que “esclavitud”. Pero ¿Cómo se sobrevive en un contexto de este tipo? Pienso que la actitud  debe seguir siendo el mismo que utilizó Moisés: “Faraón deja salir a mi pueblo a la libertad”. Con el obrar de Dios el pueblo pudo superar este ambiente laboral. Moisés lo logró, logró sacar a tres millones de personas de la esclavitud laboral principalmente, a la que estaban sometidos. Así que no es algo imposible sacarte a ti de tu esclavitud laboral. Dios quiere ayudarnos  con la esclavitud laboral  y darnos una estabilidad y libertad  gloriosa si no dejamos que nos quiten “la paja” de nuestro esfuerzo laboral.

La escritura dice que faraón le dijo al pueblo que hicieran ladrillos sin paja, es decir, les quitó la paja. ¿Que representa la paja?

La paja representaba un buen trabajo y una satisfacción en la producción de sus labores. Este elemento es el que nos da la confianza y el descanso de que lo que estamos haciendo tendrá buen resultado y será duradero. Esto quiere decir que faraón lo que le quitó a los Israelitas fue el descanso, su dimensión de satisfacción, realización y los sometió a un stress tan fuerte que olvidaron la dimensión espiritual de su labor. El buscar la paja ellos mismos les acortaba  el tiempo con Dios. Y notemos que Faraón enfatizó  eso en Éxodo 5:17: Estáis ociosos, sí, ociosos, y por eso decís: Vamos y ofrezcamos sacrificios al Señor. Mucha gente piensa que sometiendo al trabajador a una tensión fuerte y sin parar la producción mejorará, pero el trabajo sin la dignidad de Dios  nunca nos llevará a un mejor resultado. La presión externa  no da descanso, como Faraón tampoco da paja como dejó bien claro en Éxodos 5:10… Así ha dicho Faraón: Yo no os doy paja. Trabajar sin descansar es el mayor error que puede cometer una persona. Hasta la propia tierra necesita tiempo de barbecho, de descanso, donde se la tiene que dejar sin cultivar para que recobre sus nutrientes, su fuerza. Es curioso, pero la paja que representa al descaso fue hecho  por Dios, sin embargo los ladrillos que representan al trabajo fueron hechos por el hombre como dice Génesis 11:3 Y se dijeron unos a otros: Vamos, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y les sirvió el ladrillo en lugar de piedra, y el asfalto en lugar de mezcla.

Así que el primer consejo que este pasaje muestra es que el trabajo sin elemento espiritual no produce mejor producción, así que es importante en la medida de las posibilidades conectarse con el área espiritual de lo que hace. Es un asunto de conexión. Conéctese con las personas a las que sirve, vea el lado precioso de la formación de la gente que está a su alrededor. Valore los resultados que muchas veces los números y las reglas frías no contemplan. Observe como Dios respalda su labor y agradézcaselo a él.

El segundo consejo que puedo ver yo en este pasaje es un asunto de convicción

Observe que al final los Israelitas y Moisés debían estar convencidos de tres convicciones (Éxodo 6:1).  Primero la presencia de Dios. “Dijo Jehová a Moisés”.  Dios no está ausente de los ambientes laborales de este tipo. Aunque hayan Faraones visibles o capataces que usurpan el lugar de Dios. El está presente y dispuesto a meter mano, cuando ve que las cosas se van por otro lado. Debemos estar convencidos de que Dios es real y visible. Segundo la promesa de Dios.  “Ahora verás lo que yo haré a Faraón”. Dios siempre es superior de los faraones.  Y tercero la providencia de Dios. “Yo he oído el gemido de los hijos de Israel”.  Así que tenemos un Dios que oye “el gemido” eso significa que nuestras quejas son con Él, es hacia Él que debemos capitalizar nuestras quejas y cargas, porque Dios sabe y escucha cuando la pasamos difícil en estos ambientes.

Debemos cultivar tiempos con Dios, si podemos  vayamos a la Iglesia cada semana sin faltar para que recibamos los nutrientes que necesitamos para ser fructíferos, para que recibamos el descanso que necesitamos. Es importante que para tener fuerza como el Señor Jesús nos dijo en Mateo 11:28…Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Esta palabra descansar, en griego es “anapauo”, que significa, “dar una interrupción al trabajo”. Pero este descanso no es necesariamente el descanso físico, que se puede obtener con una buena siesta, sino al descanso de nuestro corazón y de vuestro espíritu, que en definitiva es quien nos da la fuerza para continuar día a día en nuestra tarea. Trabajar sin esta fuerza interior, hace que nuestra fuerzas físicas sean reducidas como dice Proverbios 24:10 Si fueres flojo en el día de trabajo, Tu fuerza será reducida. O como nos enseña Mateo 4:4…No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Así que cuando cultiva su relación con Dios y su Palabra o asiste  a la Iglesia, se está descansando y se está saliendo de la esclavitud laboral,  y le prometo que verá surgir su libertad en un ambiente laboral conflictivo.

Marcos…Una nueva generación en el poder del Espíritu

Una segunda escena  de la autoridad de Cristo tiene que ver no sólo con la lucha espiritual, sino con la ubicación espiritual. (14b-15)

Hay que notar, que al retirarse de Judea (donde había estado hasta este momento), el Señor no estaba huyendo de Herodes Antipas, sino entrando en el territorio de este rey.  Debemos recordar que estamos analizando el evangelio de Marcos como la historia de Jesús contada por una generación joven. ¿Qué implicaciones tiene estos versos desde esa perspectiva? ¿Por qué Marcos cuenta eso? Es importante no pasar por alto que Jesús sabía exactamente cómo moverse, a dónde moverse y cuándo moverse en su vida espiritual. ¿Saben eso las nuevas generaciones? ¿Cómo las ubicamos espiritualmente hoy bajo la autoridad de Cristo?

Creo que la idea principal sobre este concepto tiene que ver con ubicación espiritual. ¿Cómo sabemos hacia dónde movernos con Dios? Según este pasaje nuestra ubicación espiritual tiene cuatro componentes.

Primero la ubicación espiritual es un asunto de temporalidad. “Después que Juan fue encarcelado” Es importante observar que todo tiene su inicio, su desarrollo y finalización. Es muy bueno interpretar mi ubicación ante Dios en el asunto que nuestras vidas tendrán su importancia ante Dios, pero que aún aunque hayan sido muy buenas deben pasar y debe haber un cambio. Por eso es importante aprovechar el tiempo que Dios me ha dado con  mi vida, porque puede ser muy corta pero significativa como lo fue la vida y ministerio de Juan el Bautista. ¿Por qué los modelos pasan? Simplemente porque hay un crecimiento en el mover de Dios, más oportuno y relevante a nuevos tiempos. Segundo la ubicación espiritual es asunto de localidad.  “Jesús vino a Galilea” Galilea estaba en el norte de Palestina.   Era la zona que rodeaba el Mar de Galilea, aunque principalmente al lado oeste.  Como se ha mencionado, Galilea era la jurisdicción de Herodes Antipas.  Mateo 4:15, describe a Galilea como “Galilea de los gentiles” (a la luz de Isaías 9:1-2); esto se debe a la gran influencia de gente pagana en esa parte de Israel.  Por tener mucho contacto con personas gentiles, los judíos de Jerusalén consideraban a los judíos que radicaban en Galilea como ignorantes e ‘inmundos’.  Sin embargo, fue en esta parte de Palestina que el Señor desarrolló la mayor parte de Su ministerio (comparar 1 Corintios 1:26-29). ¿Por qué el Señor dedicó tanto tiempo al ministerio en Galilea?  Comentaristas ofrecen una variedad de respuestas.  Algunos afirman que era simplemente porque el Señor era de Galilea; pero tal respuesta sería demasiado superficial.  Más probables explicaciones incluyen las siguientes: Para cumplir Isaías 9:1-2. Por la clase de gente que vivía en esa zona (a la luz de 1 Corintios 1:26-29). Porque siendo una zona influida por gentiles, Cristo podía estar en Israel, pero desarrollar un ministerio que alcanzaba ‘las naciones’. Porque era una zona más tranquila para trabajar, en el sentido de que Su ministerio ahí no despertaría tantas pasiones nacionalistas (como sería el caso en Judea). Porque en esa zona no entraría en tanto conflicto con las autoridades religiosas (p.e. fariseos y sacerdotes) y seculares (p.e. los saduceos y el sanedrín). Lucas añade el detalle importante que Cristo vino a Galilea “en el poder del Espíritu” (Lucas 4:14). Jesús pasó de ser “impulsado por el Espíritu Santo” a estar “en el poder del Espíritu Santo”. ¿Por qué se añadirá esto en el texto de Lucas? ¿Y por qué ese cambio?

La única manera de poder realizar un trabajo para Dios es simplemente usando los recursos de Dios. El moverse en la “dinámica” (dunamis palabra griega para “poder”) del Espíritu Santo es la única manera en que podemos resistir los contextos adversos. Es decir la única forma de progresar en la ubicación que Dios nos ha dado es simplemente sosteniéndonos en esfera de vigor espiritual de otra forma no podremos hacer lo que Dios quiere, y dónde nos quiere. Hay momentos en la vida en que realmente sino se depende de esa dinámica espiritual no disfrutaremos el lugar que Dios nos ha dado para ministrar. ¿Cómo se experimenta esa vida plena de dinamismo en el Espíritu sería una buena pregunta? La ubicación de la nueva generación que cuenta la historia de Cristo no sólo se trata de temporalidad, localidad sino que también trata de finalidad. Creo que si las nuevas generaciones entienden que hay un fin supremo en la historia de Jesús que ese fin vale abrazarlo como un máximo bien, entonces su ubicación en los planes de Dios será mejor que cualquier otro que no tiene esa mentalidad. Dice Marcos: “…Predicando el evangelio del reino  de Dios” La finalidad de Cristo se ve desde dos maneras.

Primero su convicción. A la luz de la cronología, es obvio que este no fue el momento en que Cristo inició Su ministerio de predicación.   Hay que tener cuidado, entonces, con esos comentaristas que afirman que cuando Juan fue silenciado, Cristo comenzó a desarrollar Su ministerio.  Esto sencillamente no es cierto. Lo que ocurre aquí no es el inicio de la predicación de Cristo, sino el inicio de Su predicación sistemática en Galilea. Sin embargo, lo que sí es cierto, es que aunque Herodes Antipas silenció a Juan, no silenció la Palabra de Dios.  Porque en la brecha que él dejó, Cristo continuó anunciando la llegada del reino de Dios.  Como Pablo dijera posteriormente,  “la palabra de Dios no está presa” (2 Tim 2:9).

Segundo su comisión. El mensaje de Cristo se centró en ‘el Reino de Dios’. Por ser un tema fundamental en la enseñanza de Cristo, es importante entenderlo claramente.  El Antiguo Testamento afirma que Dios es rey sobre toda la tierra (Sal 47:7; Jeremías 10:7).  Sin embargo, dado a que la ley de Dios solo fue dada a Israel (por medio de Moisés), la manifestación del reino de Dios se limitó a los judíos.  De todos modos, la esperanza del AT era que en el futuro, el reino de Dios se manifestaría plenamente, sobre todo el mundo, luego de una intervención milagrosa de Dios en la historia (Isaías 24:23; Zacarías 14:9).  Dan 2:44 predice esto, indicando el momento en que se daría, “Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre”. Este verso está hablando, en realidad, del reino eterno de Dios, que se dará en los últimos tiempos, cuando Cristo venga por segunda vez.  Sin embargo, las profecías de Daniel 2, indican que iba a haber un inicio de este reino, durante el tiempo del cuarto imperio (es decir, del imperio romano). Cuando Cristo vino, Dios ya estaba reinando sobre todo el mundo; el Señor lo sabía (Mateo 5:35; 11:25; 10:29).   Sin embargo, cuando Él proclamó “el evangelio del reino de Dios”, tenía en mente el reino escatológico de Dios.  Con la primera venida de Cristo, ese reino escatológico de Dios comenzó a manifestarse.  Esa es la clara enseñanza del Señor, en Lucas 11:20.   Las sanidades, las expulsiones de los demonios, la enseñanza autoritativa de Cristo, y los demás aspectos de la enseñanza de Cristo, indicaron que en Su Persona, el reino escatológico de Dios se estaba manifestando (ver Mat 12:28; Lucas 17:21).  Cristo llamó a la gente a creer estas ‘buenas noticias’ (“evangelio”), y a arrepentirse, para que puedan ser partícipes de ese reino. Por otro lado hay que tener cuidado de no interpretar la palabra “evangelio”, aquí, a la luz del resto  del NT.  En Romanos 1:16-17, Pablo también habla del “evangelio”; pero en ese caso, la palabra “evangelio” se refiere a la muerte redentora de Cristo, y a la  justificación que tenemos por fe en Él.  Obviamente, este no era el “evangelio” que  Cristo predicó al inicio de Su ministerio.  El “evangelio” de Cristo era simplemente las ‘buenas noticias’ del cumplimiento de la esperanza del AT, acerca de la intervención de  Dios en la historia, para establecer Su reino.

Tercero su cosmovisión. “…diciendo, ‘El tiempo se ha cumplido…”

Una cosmovisión kairológica. El plan de Dios para la salvación del mundo tiene un horario preestablecido.   Pablo habla de esto en Gálatas 4:4, “Cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a Su Hijo…” (Ver Efe 1:10).  Al comienzo de Su ministerio sistemático, Cristo enfatiza que el tiempo determinado por Dios se ha cumplido, y que Dios está poniendo en marcha la manifestación de Su reino.  Debemos notar que hay dos palabras en griego, que se pueden traducir, ‘tiempo’.  Una es ‘cronos’, que es ‘tiempo’ considerado como una simple secuencia de minutos (es decir, tiempo cronológico; ver Mateo 2:7).  La otra es ‘kairos’, que significa ‘tiempo’ oportuno; es decir, ‘el momento apropiado para hacer algo’ (comparar Lucas 4:13, donde la palabra que Lucas usa es ‘kairos’; ver también Eclesiastés 3:1-11).   Esta es la palabra que Marcos usa aquí.   Al usar esta palabra, lo que está diciendo no es simplemente que la fecha y la hora de la intervención de Dios había llegado, sino que el momento oportuno para hacerlo había llegado (dada las condiciones en las cuales el pueblo de Israel estaba viviendo, la ‘pax romana’ , etc.).  Sin embargo, ese momento histórico era oportuno, no simplemente, por las condiciones reinantes en ese tiempo, sino porque Dios así lo había determinado.   “Es la decisión de Dios que hace que un momento en particular, o un período de tiempo, sea kairos; un tiempo lleno de significado.

Una cosmovisión soteriológica. “…y el reino de Dios se ha acercado.” El mensaje de Cristo es muy parecido al mensaje de Juan el Bautista (ver Mat 3:2).  La única diferencia, quizá, es que en la Persona de Cristo (con los milagros que Él hizo, etc.), el reino de Dios ya estaba presente.  El reino estaba cerca porque estaba comenzando a manifestarse en el ministerio de Jesús.   Su cercanía era como la salida del sol cuando empieza a romper el alba. Por ende, si el mensaje de Juan se centró en ‘arrepentimiento’, el de Cristo se centró en ‘evangelio’. ¿Cómo hemos de entender la frase, “se ha acercado”?   A la luz de las palabras anteriores, “El tiempo se ha cumplido”, algunos toman estas palabras como un paralelismo sinónimo, y por ende aplican a la frase una interpretación temporal; es decir, que el reino de Dios se ha acercado en tiempo (es decir, ‘está por manifestarse’).  Sin embargo, es probable que debemos interpretar las palabras, “se ha acercado”, en un sentido espacial (geográfico), y no temporal.   Decimos esto, porque de las 35 veces que este verbo (‘eggizo’) se usa en el NT, 24 de ellas tiene un sentido espacial.  Además, las otras dos ocasiones en que Marcos emplea este verbo, el verbo claramente tiene un sentido espacial (ver Marcos 11:1; 14:42). Si aceptamos que la frase, “se ha acercado” debe entenderse en un sentido espacial, el significado sería que en la Persona de Cristo, el reino de Dios se ha acercado a la humanidad. Por otro lado la frase “arrepentíos y creed en el evangelio” puede entender que “arrepentimiento’ y ‘fe’ son las dos respuestas fundamentales del hombre ante la presencia de Dios.  Pablo habla de ellas en Hechos 20:21; ver también Hebreos 6:1. Por lo general, en el NT, la salvación depende de tener fe en Dios, o fe en Cristo (ver Juan 14:1).  Sin embargo, aquí el Señor habla de creer las buenas noticias que Él trae acerca de la manifestación del reino de Dios. Los judíos vivían con una tremenda expectativa de la manifestación del reino de Dios sobre la tierra.  Era una de sus oraciones tradicionales (“Que venga tu reino durante nuestra vida”).  Para ellos, la manifestación del reino de Dios es lo que la Segunda Venida es para el creyente.  Por ende, el anuncio que en la Persona de Cristo ese reino se estaba manifestando, eran tremendas noticias, y el Señor pide que la gente crea ese ‘evangelio’.

Así que la ubicación espiritual es importante para las nuevas generaciones ¿Dónde ubicamos a la nueva generación en nuestras congregaciones? En la iglesia tradicional no en la palestra sino en las cosas secundarias. La ubicación que les demos a las nuevas generaciones deben enseñarles a manejar la temporalidad de sus vidas, se les debe enseñar a ministrar en la localidad que Dios ha designado para sus vidas y finalmente se les debe  dar un destino una finalidad que les haga tomar el reto que tienen por delante.

¿Quién es su cobertura? Salmo 91:4

Salmo 91:4

“…Con Sus plumas te cubre, Y bajo Sus alas hallas refugio; Escudo y baluarte es Su fidelidad…”

El  principio de la Protección

 Cuando uno se imagina un ave magnífica, normalmente no es una gallina lo que le viene a la mente. Yo nunca he visto a una gallina representada en vuelo; muchas águilas, pero ninguna gallina. Citamos el pasaje de Isaías 40:31 que habla sobre levantar las alas como las águilas o con alas como águilas. Existe una diferencia, sin embargo, entre estar en las alas de Él y estar debajo de sus alas. Esta promesa en el Salmo 91 no desarrolla el tema de las alas voladoras, sino de las alas que protectoras. Unas indican fuerza y logro, mientras que las otras denotan protección y familiaridad. Cuando imagina la calidez de un nido y la seguridad de estar debajo de las alas del amor de una mamá gallina con sus pollitos, eso retrata un vívido cuadro de las alas de refugio de la protección de Dios a las que el salmista se refiere en este pasaje.  ¿Está todo el mundo protegido debajo de las alas? ¿Observó que dice: “Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro”? Una vez más, ¡nos corresponde tomar esa decisión! Podemos buscar refugio debajo de sus alas si escogemos hacerlo.

Es interesante observar a una gallina cuando sus polluelos están en peligro. Leí de una historia en la que una familia  en el campo, y una primavera una mamá gallina empollaba a una nidada de pollitos. Una tarde, cuando estaban todos esparcidos por el patio, de repente se vio la sombra de un halcón por encima. Entonces  se observó algo que  enseña  una lección inolvidable. Aquella mamá gallina no corrió hacia aquellos pollitos y saltó sobre ellos para intentar cubrirlos con sus alas. ¡No! En cambio, se agachó, extendió sus alas y comenzó a cloquear. Y esos pequeños pollitos, desde todas las direcciones, llegaron corriendo hacia ella para meterse debajo de aquellas alas extendidas. Entonces la gallina bajó sus alas, metiendo a cada pollito  debajo seguro. Para llegar a los pollitos, el halcón tendría que pasar por la mamá. Cuando pienso en   esta historia  de aquellos pollitos corriendo hacia su mamá, entiendo que es debajo de las alas de Él donde podemos buscar refugio, pero tenemos que correr hacia Él. “Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro. ¡Nos corresponde a nosotros! Lo único que esa mamá gallina hizo fue cloquear y extender sus alas para decirles a sus pollitos donde ir. Estos versículos muestran el lado maternal de la protección de Él.

Es interesante que Jesús utilice la relación del amor maternal para demostrar su unión con nosotros. Hay una cierta ferocidad en el amor maternal que no podemos pasar por alto. Dios está profundamente comprometido con nosotros, sin embargo, al mismo tiempo, nosotros podemos rechazar sus brazos extendidos si escogemos hacerlo. Están a nuestra disposición, pero no es algo automático. Dios no corre de aquí para allá, intentando cubrirnos. Él dijo: “Yo he hecho posible la protección. ¡Corre hacia mí!”. Y cuando sí corremos a Él en fe, ¡el enemigo entonces tiene que pasar por encima de Dios para alcanzarnos! Que pensamiento tan consolador.

¿De que depende esta protección de Dios? ¿Cómo sentimos su calor con nosotros? ¿Será posible experimentar el calor de su protección?

La protección de Dios incluye tres factores importantes. Primero su protección está ligada a su personalidad. Su protección está desarrollada por su disponibilidad y tercero su protección está fundamentada en su fidelidad. Veamos estos tres valores de Dios relacionados con su carácter protector.

En primer lugar su protección está ligada a su personalidad. El texto dice “con sus plumas te cubre”. El salmista tiene en mente la persona de Dios. Su persona es tan infinita, que debe usar términos humano para identificar y comunicar los atributos de Dios. ¿Por qué? ¿Cómo es la personalidad de Dios según este pasaje? Primero, Dios es accesible Nos encontramos ahora con un descripción desconcertante. De Dios se pensaba que estaba en lo más alto de los cielos, un Dios majestuoso que era representado con la figura de un águila por su prestancia y magnificencia. Casi todas las casas imperiales reinantes tienen en su escudo de armas la imagen del águila. Es éste un animal que infunde respeto y temor. El águila era imagen de Dios. En el libro del Deuteronomio se lee: “como un águila que vela sobre su nidada, que vuela sobre la cima de los montes y despliega las alas, así lo tomó y lo elevó…” (Deuteronomio 32:11). Así pues, la imagen de Dios es la de un águila poderosa que con sus alas extendidas vigila celosamente sus aguiluchos. Si se nos ocurre quitarle uno a un águila ya veremos lo que nos sucede… El águila, pues, infundía temor. Lo menos que la gente esperaba es que Dios se comparara con una gallina. En segundo lugar Dios es sensible Observe la expresión “te cubre”. La expresión es hacer sombra y es muy intensivo. La idea es estar debajo abrigado. La idea es cuando los polluelos están quizás en proceso de gestación y les está dando el calor. Para que puedan tener el ambiente necesario y poder salir del huevo sanos y salvos. Tercero Dios es visible. Dios no usa figuras supero poderosas cuando se trata de su protección. Cuando Jesús, en abierta polémica con la imagen de una gallina, cuando llora por Jerusalén, como nos describen tanto el evangelio de Mateo como el de Lucas, cuando clama su desconsuelo por la ruina de esta ciudad que está en manos de los sacerdotes y escribas y que ha rechazado el Dios que le había sido presentado, dice: “Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y eliminas a quienes te son enviados, ¡cuántas veces he pretendido recoger a tus hijos…– y aquí esperaríamos una expresión del tipo “como un águila recoge a sus aguiluchos” – pero por el contrario, Jesús dice: “… como una gallina recoge a sus polluelos” (Mateo 23,37; Lucas 13,34). Hacía falta, desde luego, la fantasía inabarcable de todo un Dios para identificarse con una gallina. Jesús ya no puede hacer nada más para alejar de los hombres la idea de temor hacia el Padre, ahora es el turno de los suyos. En verdad, después de esto, ya no hay razón alguna para cobijar temor hacia Dios, que se ha manifestado en una gallina. ¡Quien tenga miedo de una gallina es porque padece una enfermedad mental grave! Dios es una gallina, no un águila. Haciendo uso de esta imagen, Jesús debió escandalizar muchísimo a sus interlocutores. Sería considerado un blasfemo. El esfuerzo de Jesús es eliminar de la imagen de Dios cualquier elemento que pueda producir temor.

En segundo lugar su protección está  desarrollada por  su disponibilidad.  El texto continúa diciendo. “…y bajo sus alas hallas refugio” Aquí hay un cambio muy interesante. La primera figura tiene que ver con los más vulnerables, y ésta ya tiene que ver con las alas extendidas para polluelos más grandes. ¿Qué muestra de su disponibilidad este pasaje?

Primero su disponibilidad es leal. Observe que el texto dice “bajo” eso implica control en el peso de tal manera que el polluelo no pueda ser aplastado. E implica mantener las alas extendidas a pesar de lo que esté pasando afuera de esas alas. Lo suficientemente fuerte para proteger de lo que me quiere dañar y lo suficientemente amoroso para no hacerme daño con sus alas.

 Segundo su disponibilidad es global. La figura de las alas extendidas demuestra que Dios tiene una oferta para todo el mundo, aunque no todo el mundo lo acepte. Es importante notar que Dios da la oportunidad de su cobertura a todos, pero solamente será efectiva sin nosotros decidimos aceptar esa oferta disponible.

Tercero su disponibilidad es invernal.  “Hallas refugio”

Me encanta observar que los seres humanos pasamos por estaciones de la vida. La que menos nos gusta es la del invierno. ¿Qué es el invierno naturalmente?.  Se da cuando la tierra ha girado por una parte donde no alcanzan a llegar muchos rayos del sol. Este tiempo se caracteriza por el frio, y fenómenos como la nieve, las tormentas, huracanes y aún tsunamis. El invierno se caracteriza también por tener días cortos, noches largas y temperaturas frías. Las precipitaciones son frecuentes y abundantes. El salmo 91 dice que Dios es refugio. La expresión en hebreo implica un lugar cálido cubierto y seguro. Sólo  hay refugio en tiempos de crisis. Pasar por tiempos de invierno nos enseña que  son periodos de prueba, donde muchas veces pueden ocurrir sucesos que quieren arrasar con todo en nuestra vida, pero el propósito de Dios es diferente al que tiene el enemigo en estos tiempos. Dios no quiere que nos quedemos allí sino que quiere acabar con lo que no sirve, para que de lo bueno que tenemos se multipliquen más frutos, como sucede en Génesis 7 -El diluvio representa un invierno largo que Dios envió a la tierra para acabar con la vieja generación y comenzar una nueva a través de Noé. Dios utiliza los inviernos para que allí se quede lo malo y nuestros buenos frutos se multipliquen cuando llegue la primavera, donde nacen los nuevos frutos. El invierno durará lo que Dios piense que sea necesario para que muera todo lo que no está bien en nuestras vidas, pero aunque sean momentos difíciles, él nos tendrá bajo una cobertura especial si estamos en su voluntad como lo estaba Noé.

Si bien es cierto que en el mundo físico, cuando hay invierno nos sentimos fríos todo el tiempo, la única forma de tener calor es abrigarnos bien, y en las mañanas no quisiéramos levantarnos, sino que el frio nos produce más pereza, y solo quisiéramos estar durmiendo; pero muchas veces sabemos que no podemos. Esto podría compararse con el mundo espiritual cuando llegan momentos donde sentimos que la luz de Dios no llega a nuestras vidas, lo más común es que comenzamos a enfriarnos, pero para eso está la oración, para que nos mantengamos abrigados y no sintamos el frio de la misma forma. En las mañanas también mengua la pasión, ya no queremos levantarnos a hacer el devocional. Debemos tener claro que después de que resistamos las pruebas, el invierno pasará, y también saber que no somos los únicos que pasamos por esto, así como nosotros pasamos invierno otros pasan lo mismo en muchas partes.

En tercer lugar su protección está fundamentada en su fidelidad“Escudo y baluarte es Su fidelidad”

El salmista establece varias  cualidades sobre su fidelidad. ¿Qué es la fidelidad? El término hebraico  “Emet” significa “lo que es sustancialmente real y auténtico”, “lo consistentemente real, sin apariencia”, “lo definitivamente consecuente”. Esta palabra está compuesta de 3 letras; La primera letra se llama “alef” א y su sonido es “a” o “e”, note que dicha letra es la primera del alfabeto hebreo. La segunda letra se llama “mem” מ y su sonido es “m” y está ubicada en el centro del alfabeto hebreo. La tercera letra se llama “tau” ת y su sonido es “t” y es la última letra del alfabeto hebreo. Interesante que el  término hebraico de “Emet” esté compuesta de la primera letra del alfabeto hebreo, la del centro y la última letra del alfabeto[1]. Eso implica que Dios es la perfección en fidelidad, autenticidad y real.

La fidelidad se describe en dos palabras “escudo”  y “baluarte”. La fidelidad de Dios es personal.

La expresión es “escudo”. Este es la parte personal del guerrero. Así que Dios actúa personalmente con cada uno de nosotros. La fidelidad de Dios es posicional. ¿Qué son estas dos palabras? El Salmo 91:4 también nos dice que la fidelidad de Dios es nuestro baluarte o adarga. Según el diccionario bíblico Nelson, un baluarte es “una torre construida a lo largo de un muro de la ciudad desde la cual los defensores lanzan flechas y grandes piedras al enemigo”. ¡Pensemos en eso! La fidelidad de Dios a sus promesas no sólo es un escudo, sino también una torre. Desde esa torre, Dios es fiel para detectar al enemigo para que no pueda llegar desde nuestro punto ciego. El diccionario Webster’s define baluarte como “un terraplén o muro defensivo, muralla fortificada; un rompeolas, la parte del lado de un barco por encima de la cubierta”. Si está usted a bordo de un barco, la palabra baluarte le da una imagen visual de la protección de Él. Este es el aspecto de baluarte del escudo de protección. Pero este escudo también ha sido una poderosa promesa para el individuo. Vaya compartir una notable historia sobre lo individualizado que puede ser este escudo. Notemos que este versículo en el Salmo 91:4 dec1ara la fidelidad de Dios hacia nosotros siendo tanto un escudo como un baluarte, en una doble analogía. El pasaje utiliza dos símbolos militares de fortificación y protección. Dios es nuestro baluarte, nuestra torre -nuestro muro de protección en sentido colectivo-, y Él es también nuestro escudo: una defensa muy individualizada. Este versículo indica una doble protección.

Un artículo en National Geographic varios años atrás mostraba una foto impactante de las Alas de Dios. Después de un incendio forestal en el Parque Nacional de Yellowstone, los guardabosques iniciaron una larga jornada montaña arriba para valorar los daños del incendio. Un guardabosque encontró un pájaro literalmente petrificado en cenizas, posada cual estatua en la base de un árbol. Un poco asombrado por el espeluznante espectáculo, dio unos golpecitos al pajarillo con una vara.

 Cuando lo hizo tres diminutos polluelos se escabulleron bajo las alas de su madre ya muerta.

La amorosa madre, en su afán de impedir el desastre, había llevado a sus hijos a la base del árbol y los había acurrucado bajo sus alas, instintivamente conociendo que el humo tóxico ascendería.

Ella podía haber volado para encontrar su seguridad, pero se había negado a abandonar a sus bebes. Cuando las llamas llegaron y quemaron su pequeño cuerpo ella permaneció firme. Porque había decidido morir para que aquellos que estaban bajo sus alas pudiesen vivir. Salmo 91:4 “Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; ” “Ser amado de esta manera debería marcar una diferencia en tu vida. No olvides a Aquél que te amó y murió por ti. …Tu vida debería ser diferente sólo por eso.”[2]

[1] http://marcohuertav.com/2013/10/18/%D7%90%D7%9E%D7%AA-emet-la-verdad/

[2] http://foro.univision.com/t5/Eduardo-Verastegui/LAS-ALAS-DE-DIOS-Articulo-impactante/td-p/327244532

Marcos… las lucha espiritul en las nuevas generaciones

“…Y luego el Espíritu le impulsó al desierto…”

 Esperamos que un siervo  esté  bajo la autoridad y  aprende a obedecer  órdenes, pero el Siervo de Dios ejercita  la autoridad de Dios y da órdenes, incluso los demonios obedecen sus órdenes. En esta sección, Marcos describe tres escenas que revelan la autoridad de nuestro Señor como el Siervo de Dios.

La primera escena: La autoridad sobre la lucha espiritual. (vv. 12-13).

Marcos no da un relato  completo de la tentación al igual que Mateo (4: 1-11) y Lucas (4: 1-13), sin embargo Marcos añade algunos detalles vívidos que los otros omiten.

La tentación básicamente es una lucha contra las fuerzas del mal. ¿Cómo esta nueva generación cuenta la lucha espiritual? Recordemos que seguimos con el hilo de que Marcos está contando la historia de Jesús desde su perspectiva.

¿Qué es la lucha espiritual? Es el sentido de reinos espirituales entrando en choque tratando de que el hombre realice la voluntad de cualquiera de ellos. Es una lucha por la lealtad entre dos reinos. El reino de Dios y el reino de las tinieblas. Jesucristo mismo fue enmarcado dentro de esta arena cósmica al iniciar su ministerio.

La lucha espiritual es un sentir espiritual. La expresión que aparece en el texto es “inmediatamente”. La palabra griega es “euthys”. Muchos eruditos bíblicos estiman que esta palabra se deriva de “eu” que significa bueno, bien hecho, buen sentir y la expresión “títhemi” que significa reposar, hacer una cita, ponerse de rodilla.  Implica que Jesús no perdió el tiempo después de la experiencia de su bautismo. Él estuvo dispuesto a involucrarse en ese momento exacto. El sentir agudiza nuestras percepciones.

La lucha espiritual es un experimentar espiritual. Observe la expresión “El Espíritu Santo lo impulsó”. Es interesante notar que lo primero que el Espíritu Santo hizo fue llevar a Cristo al desierto. El verbo, “impulsó” (‘ekballo’) es dramático. El verbo simple, ‘ballo’, significa ‘tirar’ o ‘echar’ (Marcos 1:16). La preposición (‘ek’), significa ‘fuera de’. Por ende, el verbo ‘ekballo significa (literalmente) ‘echar fuera’. Este verbo se usa frecuentemente de ‘echar fuera’ demonios (Marcos 1:34, 39; etc.). Se usa también en el sentido de ‘despedir’ a personas (Marcos 1:43). Marcos lo usa del Señor sacando a ciertas personas de una habitación (Marcos 5:40). Aquí se usa del Espíritu Santo impulsando al Señor a ir al desierto. Aunque apunta a un impulso fuerte y enérgico, no se debe entender que Cristo puso resistencia a la dirección del Espíritu Santo. Cristo siempre se sometía a los impulsos del Espíritu, por ser algo que indicaba la voluntad del Padre. Más bien, es la manera de mostrar la intensidad de la experiencia de Marcos. Pero, ¿por qué el Espíritu Santo impulsó al Señor al desierto? Indudablemente, fue porque el Espíritu Santo sabía que esa era la voluntad del Padre. Tal como el Hijo no hizo nada, que no haya sido la voluntad del Padre, así actuó el Espíritu Santo. ¿Cuál era la voluntad del Padre en este momento? Según Mat 4:1, Cristo fue enviado al desierto para ser tentado por Satanás. Sin embargo, podríamos decir que la voluntad del Padre era que el Señor tuviera un tiempo de preparación espiritual para el ministerio, lejos de las cosas del ‘mundo’ (por ende, los cuarenta días de ayuno). Lo que pasó fue que Satanás aprovechó ese tiempo para tentar a Cristo, en forma malévola, tratando de impedir el cumplimiento de Su ministerio. El experimentar capacita nuestras decisiones.

Por otro lado también la lucha espiritual es un batallar espiritual. Observe que Jesús fue impulsado al “desierto”. “Y estuvo allí en el desierto cuarenta días…” Es importante notar que la palabra desierto tiene una preposición diferente. La preposición que Marcos usa aquí no es ‘pros’, que significa ‘dirección hacia’, sino ‘eis’, que conlleva la idea de ‘ir hacia adentro’. La implicancia de esta preposición es que el Espíritu Santo guio al Señor a internarse en el desierto. La estadía de Cristo en el desierto duró cuarenta días. Cristo no fue tentado durante la totalidad de esos cuarenta días; sin embargo, estos cuarenta días constituyeron un período específico de tentaciones muy fuertes.  …y era tentado por Satanás.” Marcos solo ofrece un resumen de lo que pasó durante esos cuarenta días; no describe las tentaciones. El verbo (‘peirazo’) significa ‘probar’. Se usa en el sentido objetivo, de probar la calidad de algo; es decir, practicar una prueba externa, para evidenciar la calidad de algo. Sin embargo, también se usa en el sentido subjetivo, de ‘poner a prueba’ (algo o alguien); es decir, practicar una prueba interna, para ver la reacción de algo o de alguien. Este segundo uso del verbo puede ser positivo o negativo. Cuando se usa en el sentido positivo, la idea es ‘probar’ algo o a alguien, para evidenciar lo bueno que eso es (ver Juan 6:6; Hebreos  11:17). Cuando se usa en el sentido negativo, la idea es ‘probar’ algo o a alguien, para inducirle a cometer un acto pecaminoso; en este caso, la palabra es traducida ‘tentar’ (ver Marcos 10:2; 12:15). Satanás es el ‘tentador’; Dios nos ‘prueba’ (ver Santiago 1:13-14). Aquí el verbo se usa en el sentido negativo. Obviamente, lo que Satanás quería hacer era inducir a Cristo a cometer algún pecado. En el cielo, no se le habría ocurrido a Satanás tratar de hacer esto. Sin embargo, ante la realidad de la encarnación de Cristo, Satanás procuró hacer caer al Señor en pecado.  Este incidente de la tentación de Cristo debe ser analizado a la luz de textos como Hebreos 2:18; 4:15. Dios el Padre permitió que Cristo sea ‘tentado’, para que Él pueda ayudarnos cuando somos tentados por Satanás. Así que, ¡tenemos mucho que aprender de las tentaciones de Cristo! La manera en que Marcos escribe da la impresión que Cristo fue tentado a lo largo de los cuarenta días (comparar Lucas 4:2); sin embargo, Mateo parece indicar que la tentación ocurrió al final de los cuarenta días de ayuno (Mat 4:2). Luego de un momento de gran bendición espiritual (la unción del Espíritu Santo, y las palabras del cielo), vino un tiempo de gran prueba espiritual. Estas dos cosas muchas veces van de la mano en la vida cristiana. Ver la experiencia de Pablo, en 2 Corintios 12:7.  Este tiempo de tentación se dio en el “desierto”. Esto es interesante, porque el desierto es un lugar solitario, donde uno espera tener mayor comunión con Dios. Sin embargo, lejos del ‘mundo’, y las tentaciones de la ‘carne’, Cristo es terriblemente tentado. Esto muestra que ningún lugar está libre de tentaciones.   El batallar fortalece nuestras convicciones.

Ese batallar espiritual tiene tres dimensiones importantes. En forma concisa, Marcos nos presenta tres  imágenes.

La primera asociada con los cuarenta días.  Que demuestra un batallar  colectivo.

Nuestro Señor en el desierto nos recuerda cuarenta años de Israel en el desierto. Israel fracasó cuando fueron probados, pero nuestro Señor tuvo éxito victoriosamente. Después de haber triunfado sobre la enemigo, Jesús podría ahora salir y llamar a un nuevo pueblo que entraría en su herencia espiritual. Dado que el nombre Jesús es la forma griega de “Joshua” podemos ver el paralelo.

La segunda asociada con las fieras y los ángeles. Que demuestra un batallar creativo.

El texto dice “y estaba con las fieras…” La preposición que Marcos usa es interesante; es la palabra ‘meta’, que significa ‘en medio de’ o ‘entre’ (ver Marcos 1:20; 2:16, 19; etc.). La versión BDLA traduce, “y estaba entre las fieras’; DHH traduce, “viviendo entre las fieras”. El término, “fieras” (‘terion’), significa ‘bestias’ (Hebreos  12:20) o ‘animales salvajes’ (Santiago 3:7). En Apocalipsis  13-20, esta palabra se usa varias veces, tanto del anticristo (la ‘Bestia’), como del falso profeta. Una creencia judía era que el desierto estaba habitado por demonios (comparar Lucas 8:29; 11:24), y algunos intentan relacionar estos animales salvajes con los demonios. Sin embargo, esta interpretación no es probable. ¿Qué animales estarían en el desierto? Podríamos señalar chacales, lobos, serpientes, escorpiones, y hasta leopardos. Marcos es el único evangelista que nota este detalle. ¿Cuál es su significado? Algunos afirman que apunta al peligro y a la desolación en la cual Cristo se halló durante estos cuarenta días. Otros dicen que esta frase debe ser entendida como una indicación de la ausencia total de compañerismo humano, que podría haberlo sostenido en las tentaciones más fuertes. Algunos intentan relacionar este detalle con Sal 91:13, que es el verso que sigue las palabras que Satanás citó a Cristo (Sal 91:11-12).

Luego el texto dice “…y los ángeles le servían” El verbo (‘diakoneo’) significa ‘servir a mesa’, e indica que los ángeles quizá le dieron de comer (al igual que lo hicieron con el profeta Elías; 1 Rey 19:4-8). Sin embargo, el verbo puede tener el sentido más general, de ‘servir’. Si lo interpretamos en esta manera, lo que Marcos estaría describiendo sería la presencia confortante de los ángeles, brindando a Cristo cualquier servicio necesario (comparar Juan 1:51). Marcos no indica en qué momento los ángeles vinieron a servir a Cristo. El verbo está en tiempo imperfecto, que apunta a una acción continua (‘le estaban sirviendo constantemente’). Pero, Mat 4:11 indica que los ángeles vinieron a atender a Cristo luego de los cuarenta días de tentación espiritual.  ¡Qué tremendo privilegio para estos ángeles! Atendieron a Cristo durante estos días de conflicto espiritual. Aquellos que lo conocían como el Dios eterno, y lo habían visto en la gloria, ahora lo ven en su debilidad humana – ¡y le sirven! ¡Con qué asombro lo habrán hecho! Al fin de estos cuarenta días de preparación y prueba, Cristo vuelve del desierto habiendo triunfado sobre el ‘hombre fuerte’, y habiéndolo ‘atado’. Ahora todo está listo para el inicio de Su ministerio terrenal.

 

La tercera imagen es la del “último Adán” (1 Corintios 15:45). Que demuestra un batallar correctivo.

El primer Adán fue probado en un hermoso Jardín y falló, pero Jesús fue tentado en un peligroso desierto, y obtuvo la victoria. Adán perdió su “Dominio” sobre la creación debido a su pecado (Génesis 1:28; Sal. 8), pero en Cristo, el dominio ha sido restaurada para todos los que confían en Él (Hebreos 2: 6-8). Jesús estaba con las bestias salvajes y ellos no le hicieron daño. Él dio un demostración de que el tiempo futuro de paz y justicia, cuando el Señor regresará y establecerá su reino (Isaías. 11: 9; 35: 9). De hecho, él es un siervo con autoridad.  El contraste con la experiencia de Adán es interesante.  Adán fue tentado en un huerto; Cristo fue tentado en un desierto. Adán fue tentado en una sola manera; Cristo fue tentado “en todo”. Adán estuvo acompañado por Eva; Cristo estaba solo.  ¡Adán cayó en pecado! ¡Cristo resistió hasta el final! Cediendo a la tentación, Adán condenó la raza humana; resistiendo a la tentación, Cristo salvó a los que confían en Él.

Marcos…la experiencia sobrenatural en las nuevas generaciones…

Se ha planteado que la primera evidencia de la identidad de Marcos como nueva generación es que nace de una experiencia personal. (V.1), también que una segunda evidencia de una experiencia escritural. (Vrs. 2-3). Pero en tercer lugar nace de una experiencia congregacional.  (Vrs. 4-8). Existe una cuarta evidencia de la identidad de Marcos es una experiencia sobrenatural.  (Vrs. 9-11). En estos versículos podemos encontrar una de las tres veces que Dios habló audiblemente. Y es un pasaje en donde por primera vez hay una manifestación visible de la presencia del Espíritu Santo.  Y en tercer lugar una declaración de lo que representaba para Dios Jesucristo. La experiencia sobrenatural que inspira está demostrada en tres dimensiones. Un Dios real y que sabe cómo comunicarse con su creación. Esta sería la realidad de Dios. Dios es real, puede usar mecanismos para hacernos entender su voluntad, ya que usa un idioma que los que estaban presentes entendieron.  La segunda dimensión es mostrada por la presencia visible del Espíritu Santo. Esto sería la sublimidad del Espíritu Santo. Es decir es importante observar que la manera en que el Espíritu Santo se encarna es una paloma. Un animal frágil, sencillo, manos y asustadizo. Nunca encontramos en los equipos de la liga profesional del fútbol americano uno que use la paloma como símbolo y como nombre de batalla. La tercera dimensión es la misma presencia de Jesucristo. Es la autoridad del Hijo de Dios.   Cuando Jesús fue bautizado, el Espíritu vino sobre Él como una paloma, y ​​el Padre habló desde el cielo y Marcos  identificó su Hijo amado. Las personas que estaban allí no oyeron la voz o vieron  la paloma, pero Jesús y Juan si lo experimentaron (Juan 1: 29-34). Es interesante que la  palabra “amado” no sólo declara afecto, sino que también lleva el significado de “el único.” El anuncio del Padre desde el cielo nos recuerda el Salmo 2:7 e Isaías 42: 1. Usted tendrá que tener en cuenta estas referencias en Marcos Evangelio Jesucristo como el Hijo de Dios, Marcos 1: 1, 11; 03:11; 5: 7; 9: 7; 12: 1-11; 13:32; 14: 61-62; y 15:39. Marcos no escribió su libro sobre cualquier Siervo judío. Escribió su libro sobre el mismo Hijo de Dios que vino del cielo para morir por los pecados del mundo. Sí, Jesús es el Siervo, pero Él es un Siervo muy inusual. Después de todo, es el siervo que prepara el camino para los demás y anuncia su llegada.

La generación a la que tratamos de alcanzar hoy necesita recuperar una espiritualidad trinitaria como la que presenta Marcos en su libro. Es decir necesitamos presentar un Dios real que está inmiscuido en los asuntos humanos y que interviene en ellos. Pero por otro lado debemos rescatar la neumatología. Es importante observar que el Espíritu Santo ha sido usado y abusado por ideas y sistemas doctrinales. Es importante que volvamos a juntar el binomio Palabra y Espíritu, porque los hemos divorciado.  Y Finalmente debemos presentar a un Jesucristo que rete, que genere como en el Padre una admiración por ser amado y porque el llena todos los requisitos de una vida complaciente.

Marcos…enseñara a reunirse a las nuevas generaciones…

Hemos dicho que  la primera evidencia de la identidad de Marcos como nueva generación es que nace de una experiencia personal. V.1), también que una segunda evidencia de una experiencia escritural. (vrs. 2-3). Pero en tercer lugar nace de una experiencia congregacional.  (vrs. 4-8) Observemos que Juan el Bautista levantó un movimiento congregacional hacia el desierto. El vrs. 5 usa dos palabras importantes “toda” y “todos”, dando a entender que mucha gente se congregaba. ¿Qué hacía que la experiencia congregacional de los seguidores de Juan fuera de esta forma? ¿Qué los atraía? Creo que existían por lo menos cuatro elementos que hacían que la gente fuera a donde Juan estaba. El primer elemento tiene que ver con la idea de  la competencia  del mensajero.  ¿Cómo define Dios la grandeza? Cuando uno observa la manera en que Dios describe a Juan como grande, los parámetros que el utiliza chocan contra los parámetros que el mundo evangélico actualmente posee. Es decir mientras más simple, sencillo y si aditamentos la magnificación del llamado estaría sobre el que es llamado. Ahora deben entender que este tema es importante, ya que fue Jesús mismo quién   llamó a Juan el más grande de los profetas (Mateo 11: 1-15.). Pero esa grandeza no se reflejó en su vestido, forma de vida, o posesiones sino en la convicción de su llamado. En su  mensaje de arrepentimiento, Juan  fue identificado con Elías (2 Reyes 1: 8.; Mal. 4: 5; Mateo 17: 10-13; y observe Lucas 1: 13-17). Esto batalla contra la tendencia del “exitismo” ministerial que actualmente muchos ministros persiguen.

El segundo elemento tiene que ver con la convivencia del mensajero.

El “desierto” donde Juan ministró es el páramo agreste largo de la orilla occidental del Mar Muerto. Juan  estaba diciendo a la gente simbólicamente que estaban en un “desierto espiritual” mucho peor que el desierto físico que sus antepasados ​​habían soportado durante cuarenta años. Juan  llamó a la gente a salir de su desierto espiritual, fue un llamado a confiar en su Jesús, y entrar en su herencia. Esto batalla contra el elitismo eclesial que insiste en tener lugares dignos y adecuados y cómodos para que la gente asista a nuestras reuniones. La gente que escuchaba a Juan no le importó estar en un desierto con tal de ser confrontado con sus vidas. El tercer elemento la conciencia del mensajero.  Y es que  Juan tuvo la precaución de magnificar Jesús y no a sí mismo (ver Juan 3: 25-30). El no era el centro del ministerio, era un hombre secundario, una plataforma para que la gente conociera al verdadero e importante de la historia, Jesús. Esto batalla contra el paternalismo espiritual. No somos los hombres el centro de la atención de los que nos sigue, sino Jesucristo mientras más no hagamos a un lado más la gente será transformada por el encuentro y conocimiento con Jesús.  El cuarto elemento es  la contundencia del mensajero.  Juan innova una nueva metodología de espiritualidad para que la gente se identifique con el nuevo mover. Si viene es cierto que el bautismo a posteriori se convertiría en una ordenanza y práctica de la iglesia emergente del NT en el tiempo de Juan era innovador y creativo. Por medio de este nuevo símbolo Juan bautizaría pecadores arrepentidos en el agua, pero eso anticipaba  la venida de “Uno” mayor que bautizaría con el Espíritu (Hechos 1: 4-5). Esto no quiere decir que el bautismo de Juan no era autorizado (ver Mat. 21: 23-27), o que el bautismo en agua un día sería reemplazado por el bautismo del Espíritu (ver Mateo 28: 19-20.). Más bien, el mensaje de Juan y el bautismo eran la preparación para que las personas estuvieran dispuestas a reunirse y confiar en el Mesías, Jesucristo. Los apóstoles de nuestro Señor fueron, sin duda, bautizado por Juan (ver Juan 4: 1-2; Hechos 1: 21-26). Esto batalla contra el tradicionalismo ritual.

Las nuevas generaciones necesitan una experiencia congregacional distinta y por qué no decirlo hasta nueva. Estamos en un momento donde debemos recrear y recuperar elementos más creativos y frescos en nuestras experiencias de comunidad. Debemos hacernos más sencillos para ser más grandes. La grandeza se mide por las cosas que no necesitamos y no por las cosas que poseemos.

Marcos..enseñar la Biblia a esta nueva generación…

Continuando con Marcos dijimos que la primera evidencia de la identidad de Marcos como nueva generación es que nace de una experiencia personal. V.1), pero en segundo lugar también nace de una experiencia escritural. (vrs. 2-3). Si observamos el segundo testigo que Marcos incluye es el testimonio  de los profetas. Marcos incluye  dos citas de los profetas del Antiguo Testamento. La primera es de Malaquías 3: 1 y la segunda de  Isaías 40: 3 (note también Ex 23:20.). El mensajero, palabras y la voz se refieren a Juan el Bautista, el profeta de Dios enviado para preparar el camino para su Hijo (Mateo 3; Lucas 3: 1-18; Juan 1: 19-34). En la antigüedad, antes de que un rey visitara cualquier parte de su reino, un mensajero era enviado delante de él para preparar el camino. Esto incluye tanto la reparación de las carreteras y la preparación de las personas. Al llamar a la nación al arrepentimiento, Juan el Bautista preparó el camino para el Señor Jesucristo. Isaías y Malaquías unen voces en declarar que Jesucristo es el Señor, Jehová Dios. ¿Cómo concibe esta experiencia escritural Marcos desde la perspectiva de una nueva generación? Hay tres elementos que debemos motivar a las nuevas generaciones en lo que respecta a enfrentarlos con la experiencia escritural. No con el conocimiento memorístico o discursivo meramente sino con el experimentar la Palabra de Dios en nuestras vidas. El primer elemento es el racional. Observe que Marcos cita de los textos. Conocía dónde se ubicaba Malaquías e Isaías. No era un analfabeto de las Escrituras del AT.  El segundo elemento es el relacional. No sólo se debe conocer la Palabra y citarla con exactitud sino que debo aprender que esa Palabra tiene una relación importante con lo que estoy viviendo actualmente. Para esta nueva generación es importante demostrarle no tanto el que es la Palabra de Dios sino para que les sirve en su vida diaria. Si no hacemos esto, tendremos muchas personas simplemente interesadas en una religión y no en una relación. Marcos sabe combinar a dos profetas de tal manera que sus profecías se relacionan con la venida de Juan el Bautista. Esta relación con la palabra nos hace relevantes y atalayas en este mundo, porque nos sintonizamos al reloj de Dios.  El tercer elemento es revisional. Esta Palabra hace que revise mis creencias, mis rumbos, mis planes y me invita a después de una revisión a establecer cambios en mi vivir. La nueva generación debe hacer una revisión de lo que se le ha entregado, ya no puede seguir repitiendo las mismas cosas sin reflexión, apertura, honestidad y cambio. Recuerde que para Marcos el modelo revolucionario de cambio es el del esclavo que sirve y no de un grande que está para ser servido.

Marcos…las necesidades evangélicas de esta nueva generación…

La primera cosa que hace Marcos para contar la historia de Jesús es que quiere definir su identidad basado en la identidad del Siervo. Es importante notar que no todos tendrán como modelo a un esclavo o sirviente. Todos aspiran a tener modelos más importantes dentro de la sociedad. ¿Por qué es tan importante para Marcos el modelo de esclavo? ¿Por qué le impactó tanto este paradigma?

Su identidad con el esclavo se ve definida por  tres fuentes. Primero nace de una experiencia personal. (v.1)

Juan Marcos, el autor del libro, es el primer testigo (v. 1). Él afirma audazmente que Jesucristo es el Hijo de Dios. Es probable que Marcos fuera  un testigo de algunos de los eventos que escribió acerca. Vivía en Jerusalén con su madre, María, y su casa era un lugar de reunión para los creyentes en la ciudad (Hechos 12: 1-19). Varios estudiosos creen que Marcos fue el joven se describe en Marcos 14: 51-52. El apóstol Pedro le puso sobrenombre Marcos “mi hijo” (1 Pedro 5:13), que es una expresión de un mentor o un heredero. Es probable que fuera Pedro quien llevó a Marcos a la fe en Jesucristo. Muchos están convencidos que Marcos era “intérprete de Pedro,” de hecho  el evangelio de Marcos refleja las experiencias personales y el testimonio de Simón Pedro. Esa experiencia personal lo llevó a entender la esencia del evangelio y la identidad del esclavo. El usa al entrar la expresión “el principio del evangelio”.  La palabra evangelio significa simplemente “la buena noticia”. Para los romanos, público objetivo especial de Marcos, evangelio significa “alegre noticia sobre el emperador.” El “Evangelio de Jesucristo” es la buena noticia de que el Hijo de Dios ha venido al mundo y murió por nuestros pecados. Es la buena noticia de que nuestros pecados pueden ser perdonados, que podemos pertenecer a la familia de Dios y un día vaya a vivir con Dios en el cielo. Es el anuncio de la victoria sobre el pecado, la muerte y el infierno (1 Corintios 15: 1-8, 51-52; Gálatas 1: 1-9.).

Al igual que Marcos la experiencia es muy importante para esta generación a la que nos toca contar el evangelio de Jesucristo. Esta experiencia personal debe tener tres dimensiones. La primera es la contemplativa. Marcos vio a Jesús lo conoció personalmente. La segunda es explicativa. Observe que Marcos está interesado en “el principio”, es decir el quiere saber su origen y comenzar desde donde vino. La generación actual ha sido cautivada por las nuevas corrientes del entretenimiento contando los orígenes de los superhéroes por ejemplo, lo orígenes de muchas cosas que nuestras generaciones daban por sentado y no preguntaban de dónde vinieron. La tercera es inspirativa.  Las generaciones de hoy necesitan las “buenas nuevas” no las “viejas malas” el evangelio será inspirador para esta nueva generación si se le regresamos a Jesucristo, y el modelo sea él.