“…una obra hermosa…”

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Marcos 14: 3  relata la historia de María y su bote de perfume. La narración  dice que la reunión tuvo lugar en la casa de Simón el leproso. Esto es todo lo que sabemos acerca de Simón el leproso, pero podemos suponer que éste había sido anteriormente un leproso que fue sanado por Jesús y que todavía conservaba el nombre de Simón el leproso, para distinguirlo de otros Simones, ya que Simón era un nombre muy popular en la Palestina del siglo I. Lo más probable es que Simón el leproso dio esta comida en honor del Señor. Estaban allí Jesús, los apóstoles y algunos otros amigos, como María, Marta y probablemente Lázaro, que eran amigos de Él que vivían en la ciudad de Betania. Trate de imaginarse lo que en realidad sucedió en esa ocasión. María entró lentamente en la habitación donde se encontraba Jesús. Sus ojos estaban fijos en las manos de ella, en las cuales sostenía un hermoso vaso de alabastro que estaba lleno de un precioso y caro perfume. Ella lo sostenía con tierno cuidado, dando a entender el valor y preciosidad del perfume. Caminó directamente hacia donde estaba Jesús y se arrodilló al lado de Éste. Es probable que hubiera un momento de indecisión, y luego, llevada por una fuerza irresistible, ella quebró el estrecho cuello de la botella de alabastro y derramó todo el contenido del perfume sobre la cabeza de Jesús. El resto de los invitados observaron, atentos a los movimientos de ella. Hubo varias reacciones entre ellos. Algunos se llenaron de amoroso aprecio; a otros les asombró y les maravilló por completo; a otros les causó consternación. Judas se convirtió en el vocero de este último grupo. Su mal genio explotó por lo que consideraba que era una barbaridad y un acto de extravagancia. No pudo quedarse callado y cuando habló su voz sonó como disparos de ametralladora. Uno se pregunta qué fue lo que en realidad le movió a hablar cuando dijo: « ¿Para qué se ha hecho este desperdicio de perfume? Porque podía haberse vendido por más de trescientos denarios, y haberse dado a los pobres». De inmediato la atmósfera cambió y todo el grupo fue afectado, de modo que otros que estaban presentes empezaron a sentirse consternados y también clamaron: «Es cierto. ¿Por qué el desperdicio?». Esta reacción era completamente característica de lo que sabemos acerca de Judas. Es probable que sólo le preocupara el desperdicio del dinero. Juan nos dice que era ladrón. Era el que fungía como tesorero de los apóstoles y ocupando este cargo fue que se convirtió en ladrón. Era bueno para manejar el dinero, pero no era honrado. Siempre hay gente que le encanta tratar de asignarle valor monetario a todas las cosas. Son personas que parecen saber el precio de todo y el valor de nada. Creo que en realidad Jesús contó este relato en Marcos 14 para advertirnos cuán peligroso es adoptar tal actitud hacia la vida, y cuán erradamente podemos interpretar la vida cuando evaluamos el mundo en términos monetarios.

El Señor aprovechó este hermoso suceso y nos mostró el verdadero valor de él. Me encanta la frase que traduce la NVI: “ella ha hecho una obra  hermosa” Note que no dice ha hecho “una obra cara, o costosa”, “ha sembrado en el reino”, “ha diezmado”, etc. Todas esas categorías que le damos a las personas que dan mucho y con el propósito de recibir más de lo que dan. ¿Cuál es la diferencia entre una obra práctica y una obra estética para Dios? ¿Qué aprecia más Dios? Para muchos sería más práctico dar  el dinero e invertirlo en obras reales y visibles. Para pocos sería muy práctico evaluar mi dar a Dios como algo hermoso. Sin embargo Jesús pienso que dijo a lo menos  cinco verdades acerca del acto de María, verdades que lo distinguieron como un acto sumamente valioso y no tanto costoso.

  • En primer lugar, dijo Jesús, «ella me ha hecho una hermosa obra». La hermosura de ésta reside en su extravagancia.

María no economizó una gota del perfume. Quebró el cuello de la botella, de modo que ya no se podía volver a usar, y derramó la totalidad del contenido sobre la cabeza de Jesús. Era un perfume costoso. Judas, quien parecía tener por cerebro una computadora, calculó que el valor del perfume de la botella ascendía a la suma de trescientos denarios. La palabra denario es un vocablo griego. Hay versiones de la Biblia que no usan la expresión «trescientos denarios», sino que sencillamente mencionan que era el salario que un obrero ganaba en un año. En estos tiempos de inflación, lo anterior significaría que el valor de ese perfume se encontraría entre los quince mil y los veinte mil dólares. Cuando María lo derramó sobre Jesús, Judas dijo:

« ¡Qué gran desperdicio! Tiraste a la basura una exorbitante cantidad de dinero al derramar todo ese perfume sobre Jesús». Pero Jesús dijo: «Esto es hermoso. No retuvo absolutamente nada. Todo lo derramó sobre mí». Fue un acto de derroche, pero era derroche en el que había hermosura.

  • En segundo lugar, Jesús dijo: «Hizo algo que sólo podía hacerse en este momento» es decir María había sido oportuna, esto habla de su excelencia.

Dijo Él. «En cualquier momento que deseen hacer bien a los pobres, ustedes podrán hacerlo porque ellos siempre estarán por todo lado. Es bueno ayudar a los pobres. Pero hay  oportunidades en la vida que se deben aprovechar al instante, porque puede que nunca se vuelvan a presentar», continuó diciendo Jesús. María lo percibió. Sabía que debía aprovechar ese momento para hacer lo que sólo se podía hacer en ese instante. Fue por la sensibilidad de su corazón que ella pudo discernir que era el momento apropiado para hacerlo. Hay oportunidades que se nos presentan una sola vez en la vida. Puede que sea una acción muy sencilla, como escribirle una carta a un amigo para decirle gracias, o el impulso de decirle «te amo» a alguien a quien amamos. La tragedia es que esta clase de impulsos casi siempre se frustran en el momento en que nacen. Este mundo sería más amable si más gente fuera como María, que actuó llevada por el impulso del amor, porque sabía en su corazón que si no lo hacía en ese instante, no lo haría después. Cuánto debió de haber animado a Jesús en Su corazón este extravagante, impulsivo y último acto de bondad. Porque si no estamos conscientes, este fue el último acto de amor y bondad y generosidad que recibió Jesús en su vida.

  • En tercer lugar, dijo Jesús: «Ésta ha hecho lo que podía». Note que María hizo lo que era factible, esto habla de su experiencia.                                                                       No había otra cosa que podía haber hecho para demostrar su amor, de modo que hizo lo que podía. El Señor ha llamado nuestra atención a esta obra, porque es tan práctica para nosotros.

Alguien dijo: Sólo soy uno, pero soy uno.

No puedo hacerlo todo, pero puedo hacer algo.

Lo que puedo hacer, debo hacerlo.

 Lo que debo hacer, Con la ayuda de Dios haré[1].

Usted no puede alimentar a los pobres del mundo, pero puede alimentar a uno o a dos. Usted no puede levantar el ánimo de todo corazón solitario, pero puede hablar a uno o a dos. María hizo lo que pudo. Esto es todo lo que Dios pide de nosotros. Tal vez usted crea que vive una vida ordinaria, y que no tiene oportunidades para dar un verdadero servicio, pero sí las tiene. Usted puede hacer algo hoy esperando que Dios lo usará, trabajará en ello y lo multiplicará para producir grandes y formidables resultados.

La cuarta característica del acto se relaciona con que Jesús dijo en el versículo 8: «Ésta ha hecho lo que podía; porque se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura» Esto habla de su eficiencia.

El acto de ella fue que anticipó algo especial. Es interesante leer por todos los evangelios y notar las muchas veces que Jesús habló de que iba a morir. Una y otra vez dijo: «Voy camino a Mi muerte». Los apóstoles no le creían. Ni siquiera querían oír que hablara de ello. Querían que esa idea desapareciera de sus mentes. ¡Nadie le creía, excepto esta mujer! Ella le creyó, e hizo lo que hizo para prepararlo para la muerte. Ella creía y entendía que Él estaba allí en ese momento para ese mismo propósito. Esta verdad la movió. Previendo que no iba a tener la oportunidad después, de encontrar Su cuerpo después de Su muerte, para ungirlo de conformidad con las costumbres judías, para la sepultura, ella lo hizo de antemano, «ella se anticipó», tal como Jesús lo dijo. Era la única oportunidad que tendría. Cuán consolador debió de haber sido esto para Jesús. De todos los amigos que le rodeaban en ese momento, sólo esta mujer tuvo la suficiente sensibilidad de corazón para entender lo que estaba sucediendo. Nada hay más consolador para nosotros que el que se nos entienda lo que estamos tratando de hacer. Nada hay más frustrante para nosotros que el que no se nos entienda lo que estamos tratando de hacer. Cuánto debió de haber ministrado María a Jesús por medio de este comprensivo acto.

  • Por último, la quinta verdad es que lo que ella hizo era memorable. Esto habla de su pertinencia.

Según el versículo 9, esto fue lo que dijo Jesús: «De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella». Hoy, dos mil años después, estamos cumpliendo estas mismas palabras cuando hablamos acerca del amoroso acto de María de Betania, acto que llevó a cabo cuando ungió la cabeza de nuestro Señor.

Creo que muchos hemos confundido con hacer buenas obras para Dios que hacer obras con cariño para Dios. María la hizo con cariño ¿Por qué? Porque para ella Jesús era alguien a quien amar y no alguien para quien obrar.

A veces somos como aquella historia que decía: “Si un carpintero fabrica una silla para un rico extraño, tal vez la haga bien; pero si la hace para su hija, la hará con cariño. La diferencia entre la primera y la segunda obra es muy grande; y también es mucha la diferencia entre las dos sillas, aunque después de todo sólo el carpintero y su hija la puedan ver. Haga lo que Dios quiere que haga esta semana con cariño para El y no importa que otros no noten la diferencia. Es decir, hagamos las cosas con amor para Dios, de tal manera que Dios diga que lo que hemos hecho por Él es una obra hermosa…

[1] http://www.biblecourses.com/Spanish/sp_lessons/SP_200302_03.pdf

“…le temían al pueblo…”:Sólo para los cansados de los políticos.

politicos

Muchas veces no nos damos cuenta del potencial que tiene un pueblo organizado. A veces las masas no se dan cuenta de lo fuerte que pueden ser y del temor que le tienen los líderes corruptos y mal intencionados. La historia ha demostrado con grandes creces que cuando la gente se cansa de la corrupción y de sus líderes corruptos son capaces de desestabilizar toda una nación y lograr gigantescos cambios. Ha sucedido en Rumania con Nicolae Ceausescu, o en Alemania Oriental con la caída del muro, o ya sea en Nicaragua con un dictador Somoza o en Italia con un Benito Mussolini. El punto es que los líderes políticos en esencia le tienen temor a un pueblo organizado y activado.

Al meditar en el capítulo 14 de Marcos, me detuve en la expresión que dicen los líderes corruptos de Israel. Lea lo que ellos expresan: “Por eso decían: «No durante la fiesta, no sea que se amotine el pueblo.» Y Lucas añade: “porque temían al pueblo” (Lucas 22:1-2)

¿Por qué le tienen miedo a un pueblo que haga alboroto? ¿Por qué es que en lo íntimo la gente del pueblo es más poderosa que las instituciones corruptas e injustas? Simplemente porque muy en el fondo la corrupción le tiene miedo a la justicia y a la equidad. Ahora la pregunta es si la gente común y ordinaria es tan poderosa ¿Por qué razón vive tan sometida y explotada por una minoría corrupta? ¿Y qué del papel del pueblo de Dios? ¿No es parte de ese pueblo también? ¿Por qué le temían tanto al alboroto del pueblo? Tres cosas pesaban en la conciencia de los fariseos.

  • En primer lugar era un asunto de festividad. Observe que dice: “no durante la fiesta”.

Para la religión judía, la Pascua, también conocida como Pésaj por su nombre en hebreo, era una festividad solemne que celebra la libertad del pueblo hebreo de la esclavitud de Egipto, relatada en el libro del Éxodo. Como tal, es una de las festividades más  importantes del calendario hebreo y se extiende durante ocho días, a partir del día 15 del mes hebreo de Nisán, que en nuestro calendario moderno correspondería con la última parte del mes de marzo y la primera del mes de abril. Como tal, la celebración consta de una serie de ritos hogareños, en los cuales se conmemora no solo la liberación del cautiverio de los judíos, liderada por Moisés, sino también la transformación de su conciencia como nación libre y dotada de una ley[1]. Lo curioso de esto es que la fiesta era la columna vertebral como nación, era un momento especial y solemne, hasta sagrado. Los políticos fariseos sabían que tocar lo que le da alegría y valor como nación a un pueblo, es tocar un tema muy frágil. Por eso es que las campañas políticas siempre son dirigidas a hablar del nacionalismo, de nuestros valores, nuestras fiestas, de lo que es ser oriundo de una nación. Si violentan las necesidades más elementales de satisfacción de un pueblo, puede ser como un arma de doble filo.

  • En segundo lugar era un asunto de honestidad. Dice: “buscaban con artimaña”

La palabra “artimaña” se puede traducir como “pescar con carnada”, es la idea de encontrar a alguien vulnerable debido a que ha puesto una trampa. ¿A quién querían pescar así? Pues, al mismo Jesús. Ahora se pueden ustedes imaginar querer dañar a algo tan bueno y extraordinario como lo era Jesús? Y es que en esencia la política y los políticos es el arte de arruinar y destruir lo bueno. La expresión denota oscuridad, engaño, trampa y traición. Implica una campaña sucia, llena de artilugios deshonestos. La gente sabe lo que está haciendo y por eso lo hace en la oscuridad y no lo hace abiertamente. A eso se debe que actualmente en este país El Salvador asquea ver todo lo que ha salido a  la luz de lo que los políticos han hecho en la oscuridad.  Lo curioso del caso es que los políticos simplemente no dejarán hada ni nadie que los muestre tal como son, una generación de aprovechados y ladrones del pueblo. Por esa razón harán todo lo posible por exterminar todo tipo de oposición que exponga su deshonestidad. Pero ellos saben que si el pueblo se da cuenta es suficiente argumento para causar alboroto.

En tercer lugar era un asunto de pasividad. “…temían al pueblo”. Dos palabras sacuden el pensamiento de la casta política del tiempo de Jesús. El texto enel original dice “fobeo laos”. La palabra “fobeo” es una expresión que se refiere a tener un temor fuerte hacia algo o alguien. Es alguien que reconoce el potencial del objeto o sujeto al que se teme. El verbo es un imperfecto que implica que el temor no era de momento sino constante. Y es que en los políticos siempre existe un pánico a la reacción de un pueblo cansado. Por esa razón quería pasar desapecibidos y no hacer las cosas abiertamente, ya que sabían que si lo hacian abiertamente el pueblo podía despertar y el arresto de Jesús provocaría que un pueblo pasivo pasara a ser activo. Los políticos buscaran los mecanismos y los medios necesarios para que el pueblo “duerma” y no se involucre en los cambios de la realidad, para que de esta manera ellos estén a sus anchas tomando decisiones corruptas en nombre de un pueblo pasivo. Por otro lado la expresión “laos” que se trduce “pueblo” es interesante. En griego hay dos palabras para pueblo. Una es “demo” que junto a “cratos” se compone la palabra “democracia”. Esta expresión implica que es un pueblo organizado y que tiene una participación política. Ya que la palabra “demo” incluye edificar, construir, disponer y aparejar.[2] La segunda es “laos”, y es una palabra de donde procede la expresión “laico”. Esta palabra se traduce como pueblo, nación , multitud, masa,país.[3] No tiene que ver con una expresión organizada sino con una expresión espontánea. A este tipo de pueblo es el que le tenían más miedo los políticos del tiempo de Jesús. Ya que este es el que puede causar “alboroto”. La apalabra “thorybos” para alboroto es peculiar ya que indica ruidos, estruendo, protesta.[4] Algo parecido observamos en la reciente campaña del pueblo de Guatemala que llegó a desestabilizar a un gobierno y llevó a la cárcel al presidente y vicepresidenta de esa nación. No hay poder mayor al que le tengan miedo los políticos que al alboroto, estruendo y protesta de las masas del “laos” que no tiene una identidad política estructural (demos) sino que simplemente un poder innato que procede de la exigencia de la justicia.

 

Al cerrar esta pequeña reflexión, que quizás es más una intropección, me he preguntado y me he estado preguntando ¿hasta cuando el “laos” de El Salvador hará valer su autoridad sobre esta casta política corrupta que nos agobia hoy? ¿Cuándo nos levantaremos para hacer “alboroto” y destronar a cada uno de estos sirvenguenzas que gobiernan hoy? ¿Cuándo se levantará un movimiento libre de manipuleo político como resultado del “demo” y sólo con la pureza del “laos”? ¿Cómo pueblo de Dios podemos motivar e impulsar un movimiento ciudadano de este tipo? ¡Estoy convencido que sí! Tal vez mis palabra sean tiros al viento, sin embargo el día que nosotros nos demos cuenta lo poderosos que somos como pueblo y no dejemos que un atajo de corruptos amparados como nacionalistas y revolucionarios digan que nos representan, entonces temblaran y los echaremos desde sus prostíbulos políticos partidistas. Necesitamos levantarnos como nación y como iglesia y destar todo el poder que tenemos de tal manera que podamos extirpar de uan vez y para siempre este cáncer político que tiene hundido en la miseria y la violencia este país que lleva el nombre de El Salvador.

[1][1] https://www.significados.com/pascua-judia/

[2] http://dge.cchs.csic.es/xdge/%CE%B4%E1%BD%B3%CE%BC%CF%89

[3] https://es.glosbe.com/el/es/L%C3%A1os

[4] https://es.glosbe.com/el/es/th%C3%B3rybos

¿Empresarios o empresaurios cristianos?

empresaurios

Estaba leyendo que el conocido empresario multimillonario Warren Buffet  dijo esto  seguro de sí mismo: “Durante los últimos 20 años ha habido una guerra de clases y mi clase ha vencido”. Este multimillonario voceaba el triunfo de los empresarios desde su sólida instalación en lo que el Nobel de Economía, Paul Krugmann, ha calificado como “el moderno conservadurismo (que) se entrega a la idea de que las claves de la prosperidad son los mercados sin restricciones y la búsqueda sin trabas del beneficio económico y personal”. Esto es lo que importa. Y esto es lo que manda ahora mismo en la economía y en la política mundial. Y si no, que se lo pregunten a los millones de parados, de desplazados, de inmigrantes y de gentes que cada día se mueren de hambre y de desesperación, como vemos y escuchamos en los informativos que nos dicen lo que realmente está ocurriendo en este momento. En el Salvador vivimos una época de muchos cesados laboralmente. O en el menor de los casos pagados mal laboralmente por su necesidad de trabajo.

La pregunta que siempre me he hecho es ¿si los empresarios cristianos son diferentes a los empresarios no cristianos? Y la conclusión a la que he llegado después de conocer a muchos de ellos, es que lamentablemente hay muy poca diferencia. Sobre todo en la retribución salarial y el trato de sus empleados. Al contrario de la mentalidad popular de ser empresario, aún con el sobrenombre evangélico creo que la Palabra de Dios nos muestra muchos principios que podrían hacer diferente a un empresario cristiano de un empresario secular.

Al leer el Evangelio, encontré un texto genial que me ha dado que pensar. Me refiero a la parábola del propietario que buscaba trabajadores para su viña (Mt 20: 1-16). Ahora bien, estos días en particular y sobre todo en algunas de estas reflexiones no quiero entrar en las cuestiones discutidas que analizan los especialistas en el estudio del Nuevo Testamento. La verdad es que sea lo que sea de esas cuestiones, yo solo quiero compartir mis pensamientos como una carga y una reflexión en voz alta. Y es que encuentro en la parábola tres cosas que – según creo – están muy claras:

Primero, el empresario de la viña se pasó el día buscando desempleados  para darles trabajo.

Segundo, el empresario de la viña apostó por la igualdad de todos a la hora de pagarles el jornal.

Tercero, el empresario de la viña empezó por los últimos (Mt 20: 8) y privilegió a los últimos (Mt 20:16).

Por eso podemos observar que los que, habiendo trabajado menos, ganaron lo mismo que los que había trabajado más.

Es evidente, por tanto, que lo importante, para este extraño empresario, no era la ganancia, sino remediar el desempleo, acabar con las desigualdades.

Y es que a la verdad esta parábola enfatiza que  si queremos privilegiar a alguien, a los primeros que tenemos que privilegiar es a los que están más abajo, a los últimos de este mundo, a los más vulnerables y desprotegidos.

Ahora ¿es posible pensar de esta manera hoy con tanto empresario cristiano? ¿O seguirán siendo empresaurios cristianos que buscan devorar y beneficiarse ellos solos? ¿Es esto realmente posible ahora mismo?  Un empresario de nuestro tiempo y que tenga los pies en la tierra, ¿puede realmente asumir, con todas sus consecuencias, el proyecto de empresario que nos presenta esta parábola? Y sobre todo, ¿se puede aplicar a los empresarios una parábola que, en realidad, de quien hablaba es de Dios y no de ningún empresario de este mundo? Por supuesto, que la interpretación tradicional de la parábola nos habla del comportamiento que tiene Dios con los mortales, no de las relaciones de los empresarios con sus trabajadores. Pero, ¿quiénes somos nosotros para ponerle limitaciones al Evangelio, en su fuerza y en sus posibilidades, para decirnos, a nosotros hoy, una palabra elocuente y exigente para la situación que estamos viviendo? Yo comprendo que es más cómodo poner al “empresario” en el cielo; y quedarnos nosotros con nuestras manos libres aquí en la tierra, para organizar las cosas como nos interesa o nos conviene. Pero, ¡por favor!, seamos honestos y no le pongamos límites al Evangelio. Ya nos advirtió el gran exegeta, que es Ulrich Luz, que, desde Orígenes hasta nuestros días, los intentos de aplicar esta parábola a situaciones actuales, indican las “nuevas potencialidades de sentido que tiene el viejo texto”. Y así lo suelen hacer no pocos profesores y predicadores cuando explican las parábolas. En todo caso, los más serio y apremiante, que tenemos que afrontar en este momento, es que la economía y la política actuales, tal como vienen funcionando, lo que hasta ahora han conseguido es crear una brecha tan asombrosa entre ricos y pobres, que ya es (y será) insalvable durante décadas y quizás siglos.  ¿Tiene esto arreglo? Está visto que ni la economía, ni la política, tal como funcionan actualmente, son capaces de resolver, ni siquiera detener, el asombroso desastre. Esto sólo tendrá arreglo en la medida en que surjan personas que, con un espíritu grande y al margen de cuanto nos dicen economistas y políticos, sean capaces de emprender con firmeza un nuevo camino. El camino que nos marca el Evangelio de los empresarios. Ya sé que esta solución no es realista. Es una auténtica utopía. Pero también es cierto que, en situaciones límite, sólo quienes tienen el coraje y la audacia de emprender en serio caminos de utopía, ésos son los que pueden ofrecernos una palabra de esperanza con futuro.

“…vasitos de plástico y migajas de pan…”

 

Hands held together recieving communion at a modern church

Este día asistí a un culto una vez más de una iglesia evangélica institucional.  Y coincidió con que era el  primer domingo del mes, fecha en que muchas iglesias “deben celebrar” la santa cena. Hoy cada vez más que observo ese rito, no dejo de asombrarme la inmensa similitud con la eucaristía católica. En realidad ha variado muy poco. ¿Por qué es que seguimos haciendo esta ordenanza como si pareciera todavía un rito sacramental católico? ¿De dónde pasamos de una cena,  a un vasito y pedacito de pan para recordar el nombre de Cristo?

Y es que en aquella ocasión, Jesús dijo: “Haced esto en recuerdo mío” (1 Corintios  11:24,25; Lucas 22:19). Lo cual quería decir: “Haced esto para que me tengáis presente.” Así que primordialmente  la cena de comunión buscaba  renovar en serio y a fondo la vida comunitaria. Y creo que una de las primeras cosas que tendría que hacer es renovar contextual y a fondo el recuerdo de Jesús. Eso significa que no sólo  es recordar lo que sucedió cuando Jesús andaba por el mundo. Sino actualizando lo que ocurrió entonces. Es decir,  la cena de comunión tiene que celebrarse de tal manera que se haga presente, en lo que vivimos ahora, lo que Jesús vivió, hizo y decidió cuando estaba en esta vida. Concretamente lo que ocurrió la noche aquella en que cenó, por última vez, con el grupo de personas que le acompañaron y compartieron lo que él vivió y cómo lo vivió.

Debemos partir con esta idea de un presupuesto previo: la última cena de Jesús con sus discípulos no fue un ritual religioso. Es decir no tiene nada que ver con el ritual de la “cena pascual” que celebran los judíos, con motivo de la pascua , la fiesta del cordero, que marcó el punto de partida de la liberación de los judíos esclavos en Egipto (Ex 12). Debemos tener claro que, según los evangelios sinópticos, la última cena fue la cena de Pascua, pero no la administración de la ordenanza de la santa cena. (Mc 14: 12; Mt 26: 17; Lucas 22: 7). Note que  el evangelio de Juan, que se escribió después que los sinópticos, puntualiza este dato capital indicando que la cena se celebró antes de la Pascua (Juan 13:1; 18:28), de forma que Jesús murió el día de la Preparación de la Pascua (Juan 19: 14; cf. 19:31- 42). Y  Pablo, que nos ha conservado el recuerdo más antiguo de la cena, ni menciona la Pascua (1 Corintios 11: 23). Además, en ninguno de los relatos de la Cena se menciona el cordero pascual, ni se habla de las hierbas amargas, ni hay alusión alguna a los mazzen, ni de la haggadà, ni del primer hallel, ni se mencionan las cuatro copas que eran esenciales en el ritual judío de la Pascua. No hay, pues, traza ni indicio alguno de que allí se estuviera celebrando un ritual sagrado[1]

Ahora bien, si aquello no fue un “ritual sagrado”, sino una “cena”, en la que se vivieron una serie de experiencias muy fuertes, cuando Jesús les dice a sus “amigos” (Juan 15: 14-15): “Haced esto en memoria mía” (1 Corintios 11: 25) o sea, “Haced esto para que me tengáis presente”, sin duda alguna, el término “esto” (toûto) engloba la cena entera, no únicamente el pan, sino el conjunto de experiencias vividas allí aquella noche[2]. Hacer lo que allí dijo Jesús no es repetir rutinariamente un ritual, sino actualizar (hacer presente y operante hoy) lo que allí se vivió aquella noche. El “recuerdo”, la “anamnesis”, según la raíz original zkr, quiere decir “hacer presente el pasado”[3] Sabemos que Jesús no fue amante, ni practicante de ritos, ceremonias, altares y templos. Jesús centró sus preocupaciones en tres cosas: el “sufrimiento humano” (curaciones), la “alimentación compartida” (comidas y comensalía, sobre todo con pobres y pecadores), las “relaciones humanas” (sermón del monte, en Mt, o de la llanura, en Lc). Al proceder así, Jesús desplazó la religión: la sacó del templo, la disoció de los “rituales” y la puso en el centro y en el conjunto de la “vida”.

Aquí y en esto está la clave y el secreto de todo lo demás. ¿Por qué? Porque hoy está sobradamente demostrado que los ritos constituyen un factor tan importante en la supervivencia de las sociedades humanas, que, desde hace incontables generaciones, los ritos (religiosos, políticos, sociales…) son decisivos en la integración o exclusión del individuo en la sociedad y, en general, en el sistema establecido.  Pero no se trata de esto solamente. Porque los ritos integran al sujeto en el sistema de tal forma, que, al mismo tiempo que el sujeto hace suyos los valores del sistema, por otra parte, esos mismos ritos no modifican la conducta del sujeto que los cumple. Concretamente, un piadoso creyente se puede pasar cuarenta años celebrando al “santa cena” a diario, y al cabo de ese tiempo sigue teniendo los mismos defectos que tenía el día que inició su comunión diaria. Y es que el ritual, por sí solo, no solamente no modifica la conducta, sino que además tiene la virtualidad de tranquilizar la conciencia del observante.

Entonces, ¿qué quiso decir Jesús cuando afirmó en la Cena: “Haced esto en memoria de mí”? No se refería simplemente a repetir lo que llamamos ahora “las palabras de una casta clerical autorizada por un comité denominacional (reverendos ordenados y autorizados) o un séquito de “curía” (consistorios, ancianos, diáconos, juntas directivas, etc.) evangélica que pasa al frente a repartir vasito y migajas de pan.  Ya que esta referencia al recuerdo o memoria (anamnesis) lo introdujo Pablo (1 Corintios 11: 24- 25), del que depende el relato de Lucas (22:19), para motivar a la comunidad de Corinto, al decirles a aquellos cristianos que lo que ellos hacían  y tal como lo hacían, en realidad aquello ya no era la Cena del Señor. Literalmente el griego dice: “eso ya no es comer la cena del Señor” (1 Corintios 11: 20). O sea, en Corinto, realizando exactamente el rito, realmente no celebraban la santa cena. ¿Por qué? Porque la comunidad de Corinto estaba dividida. No por ideas teológicas, sino por la forma de vida que llevaban. Concretamente, porque allí había ricos y pobres. Y cuando se reunían para la comunión, los ricos comían hasta emborracharse, mientras que los pobres se quedaban con hambre (1 Corintios 11: 21). Es decir, lo que pasaba en Corinto es que allí se repetían las palabras del Señor, pero allí no había una comunidad unida en la que quienes tenían dinero y comida lo compartían con los demás. Cada cual iba a lo suyo. Y Pablo afirma: donde hay división entre ricos y pobres, por mucho y muy bien que se repitan las palabras de Jesús, en realidad la memoria de Jesús está ausente. No se recuerda a Jesús. En esas condiciones, se  podrá celebrar fielmente cada primer domingo de mes en las iglesias evangélicas la santa cena, pero allí no está Jesús.

¿Qué podemos concluir de estas ideas despeinadas? Señores y señoras evangélicos la santa cena  no consiste en “decir un versículo” y “repartir copitas desechables y una migaja de pan”, ni tampoco se trata de observar exactamente lo que manda la Sagrada Congregación de Ritos (o manual denominacional). Ya que se puede hacer eso y no celebrar la cena que quiso Jesús. Y tal como la quiso Jesús: haciéndonos esclavos unos de otros (Juan 13: 12-15), queriéndonos unos a otros, como él nos quiso (Juan 13: 33-35), mojando todos en el mismo plato, como él lo hizo (Juan 13:20). Celebrar la santa cena  no es repetir literalmente un “ritual”. Eso es una liturgia  que nos tranquiliza (incluso nos da devoción). Pero eso no es lo que instituyó y quiso Jesús: el “recuerdo peligroso”.[4] que hace actual la subversión de esos presuntos valores que se sostienen repitiendo los ritos. Lo que instituyó Jesús fue un “proyecto de vida”, que se expresa simbólicamente y que hace presente la persona y la vida de Jesús, en nuestras vidas y en nuestra sociedad. El día que resulte más “peligroso” ir al culto que acudir a una manifestación, ese día empezará a ser cierto que celebramos la Cena del Señor, en la que los cristianos vivimos la presencia, en el recuerdo vivo, de aquel Jesús que “aceptó la función más baja que una sociedad puede adjudicar: la de delincuente ejecutado.” Entonces será cierto y la gente palpará que la santa cena   no es un mero “rito”, sino un “recuerdo peligroso”.

[1] Ulrich Luz, El evangelio según san Mateo, vol. IV, Salamanca, Sígueme, 2005, 138-139.

[2] François Bovon, El evangelio según san Lucas, vol. IV, Salamanca, Sígueme, 2010, 282-283.

[3] H. Patsch, en Diccionario Exegético del Nuevo Testamento, vol. I, Salamanca, Sígueme, 2005, 251-254.

[4] J. B. Metz, La Fe en la historia y en la sociedad, Madrid, Cristiandad, 1979, 100-102; 210-211

“…Consejos para un alma abrumada…”

Palabra de Dios

¿Qué cosas lo sacan de balance emocionalmente hablando? ¿Qué le hace sentirse abrumado? ¿Cree que la edad le ayuda a no entrar en situaciones en las que está abrumado? ¿Qué hay de la educación y la experiencia? ¿Ayudará a eliminar las situaciones en las que se siente abrumado? Personalmente creo que la educación, la experiencia y la edad pueden ayudarle, pero a evitar situaciones donde usted puede estar abrumado. Sin embargo me parece que  el procedimiento número uno para  salir avante cuando uno está abrumado  es enfocarse en el Señor y confiar en su  guía y carácter.

Si hay una cosa que marcos 13 establece no sólo es el futuro que viene y es declarado por Jesús, sino que ante la declaración de Jesús de la destrucción del templo los discípulos simplemente entran en crisis y se sienten abrumados.

¿Qué podemos hace cuando Dios nos declara que nuestro futuro pasará por un cambio? ¿Cuándo nuestro futuro espiritual y eclesial debe ser derribado y destruido?

¿Por qué nos preocupa que Dios toque nuestros símbolos más sagrados, a pesar de que estamos conscientes que los mismos símbolos ya no funcionan y se han convertido en un tremendo obstáculo para nuestro desarrollo espiritual?

Siempre que leo algo acerca de Marcos 13, el enfoque es escatológico. Y supongo que no está incorrecto. Sin embargo me da la impresión que la curiosidad profética de muchos intérpretes, anula la razón de las instrucciones  del monte de los Olivos.  No se debe pasar por alto que la razón por la que Jesús toca escatológicamente este tema ha sido por la preocupación y el sentido de abrumo que tenían los discípulos de Jesús. Así que es obvio que la respuesta de Jesús involucra algunas ideas para que los discípulos no sólo entiendan su preocupación sino que puedan experimentar Su presencia en medio de la preocupación. Y es precisamente el enfoque que quiero darle a esta reflexión. En realidad la expresión que se repite es “mirad” y aparece en el vrs. 5, luego en el vrs. 9, vrs. 14 vrs. 21 y finalmente vrs. 23. La expresión tiene que ver con estar vigilante, con tener discernimiento y contemplar con fe lo que se percibe, ya que Dios si lo ha advertido con anticipación. ¿Qué deben mirar principalmente los seguidores de Cristo cuando venga el tiempo de cambio?

  • Si usted está abrumado “mire” la propuesta del Espíritu Santo.  Marcos 13: 9-13

Es un reto para un caminar con El Espíritu Santo y confiar en su ministerio de provisión.  Debemos discernir y ser sensibles a esa provisión del Espíritu Santo. ¿Cuál es esa provisión? Está determinada por tres provisiones aparecen en el texto. Una provisión global.  Observe que habrá predicación de las buenas nuevas. (13: 9-10). Habrá un mover mundial, ya que el texto establece que se tendrá que predicar primero el evangelio a todas las naciones. Una provisión local. Pero no solamente se estará moviendo a nivel mundial, sino que estará con ellos en el momento personal que lo necesiten. Observe que el texto dice: “no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo. Observe que la expresión “laleo” que se traduce “hablar” en español se refiere a una expresión fuerte y audible enfrente de una audiencia. Eso implica que así el Espíritu Santo estará hablando a toda las naciones, estará hablando por nosotros a las personas que nos estén acusando y perjudicando por nuestra fe.  Una tercera provisión tiene que ver con una provisión espiritual. La idea que da el texto es que seremos tomados por El Espíritu Santo y nuestro mensaje será una defensa de lo que somos, hacemos y sufrimos ante la persecución.  Una cosa bastante curiosa es recordar que para los discípulos este concepto era novedoso y poco familiar para la teología de unas personas que todavía tenían una mentalidad antiguo testamentario.  El Señor nos dice que el Espíritu Santo proveerá el mensaje que necesitamos en tiempos en los que fácilmente podríamos ser abrumados. La predicación necesaria a esa hora será provista por el Espíritu. Las proclamas que damos serán efectivas si podemos creer y confiar en Él. Serán simplemente el hablar lo que el Espíritu diga  a través de nosotros. También dará la perseverancia necesaria. La palabra que se usa en el vrs. 13 para “salvo”  es una palabra que se puede traducir como guardado, completa, entera. Algunos de los que creen que pueden perder su salvación usan este versículo para decir que debemos soportar hasta el fin para ser salvos. Eso pone demasiado énfasis en el hombre. Creemos que el Señor nos capacita para perseverar y nuestro énfasis está en el Señor y no en nosotros mismos.

Cuando viene un cambio espiritual en nuestras vidas como los que experimentaron los discípulos con respecto al templo y todo el sistema judío, el llamado es a reposar en que lo que lo sustituye es más poderoso y fuerte. Es decir mientras la rigidez estructural nos encanta, Jesús nos llama a una sencillez vivencial no premeditada con el Espíritu Santo. Esto nos hará más efectivos.  Me parece curioso que en el mundo secular se ha cambiado de lo estructural a lo vivencial. Observe lo que dice un experto en administración: “Estamos entrando en la era de las organizaciones descentralizadas, y uno de sus ejemplos más claros son las redes de intercambio de archivos musicales en línea, que han puesto en jaque a toda la industria musical. Esta es la historia de dichas organizaciones y de cómo se pueden enfrentar. Centralización y descentralización ¿Qué sucede cuando nadie está a cargo, cuando no hay jerarquía? Solemos pensar que habrá desorden, incluso caos. Pero en muchas áreas, gracias a la falta de un liderazgo tradicional, están surgiendo grupos muy poderosos que están cambiando tanto la industria como la sociedad[1].”

Es una fuerza oculta. Mientras más duro se lucha contra ella, más fuerte se vuelve. Mientras más caótica se ve, más flexible es. Mientras más tratamos de controlarla, más impredecible se vuelve. La descentralización ha estado durmiendo en estado latente durante miles de años. Pero, ahora, con la llegada de la Internet, la descentralización ha desatado toda su fuerza. Una fuerza que está derribando las estructuras comerciales tradicionales, alterando industrias enteras, afectando nuestra manera de relacionarnos e influyendo en la política mundial (¡qué cosas logra hacer alguien como Osama Bin Laden desde una caverna!)[2]. La ausencia de estructura, liderazgo y organización formal, considerada antes una debilidad, se ha vuelto una gran ventaja; de modo que grupos aparentemente caóticos han desafiado y vencido a las instituciones establecidas. En los sistemas centralizados sabemos quién está a cargo, y estos líderes toman decisiones en un lugar específico (junta directiva, oficinas centrales, centros de conferencias, etc.).  Por otra parte, los sistemas descentralizados son un poco más difíciles de entender. En una organización descentralizada no hay líder ni jerarquía ni oficinas centrales. Cuando surge un líder, este suele tener poco o ningún poder sobre los demás. Lo máximo que puede hacer esta persona es liderar a través del ejemplo. Este es un sistema abierto. La gente debe tomar sus propias decisiones. Pero esto no quiere decir que un sistema descentralizado sea necesariamente anárquico. Hay normas y reglas, pero nadie obliga a acatarlas. El poder está distribuido entre todas las personas involucradas y a través de regiones geográficas. Cuando es atacada, la organización descentralizada tiende a volverse aún más abierta y descentralizada. Esta se vuelve más fuerte mientras más la atacamos[3]. La pregunta que viene a mi  mente si la iglesia va a pasar por una persecución como la describe Jesús, ¿no sería de sabios tener una iglesia descentralizada que  sea inmune a esa persecución? Creo que en esencia ese es el punto de Jesús  en esta parte del discurso. Pero en segundo lugar….

  • Si usted está abrumado “mire” la palabra de Jesús. Marcos 13: 21-27

Es un reto a caminar en la prevención de la falsedad. Debemos recordar que Jesús establece claramente que vendrán imitadores de él. Así que debemos tener un mirar con discernimiento, con una actitud de enfrentar la mentira.  Tres elementos de previsión importantes señala Cristo.   Hay una prevención de la falsedad Observe que  habla de la palabra “falsos” tanto como para Cristos y para profetas. Es curioso que esté en plural. La palabra para falso es “seudo” que significa con apariencia pero sin sustancia. Si tiene que ver con Cristos, es una falsedad a nivel doctrinal, ya que habría que demostrar que uno es verdaderamente Cristo, para engañar. Es decir será un desafío Cristológicos, que mina la esencia del cristianismo. Las bases y la esencia será falsificado. Segundo es falsedad a nivel motivacional. Observe que habla de profetas. Los profetas eran la voz de Dios y los que motivaban a un acercamiento a  Dios. Eso significa que habrá personas promotoras de un cristianismo falso. Pero también una prevención de la falsedad a nivel sensacional. Dice que harán “señales y prodigios”. Eso implica que serán sensacionales a nivel carismático. Ejecutarán obras de poder y de manifestación sobrenatural que podrán confundir a los elegidos. Sin embargo ya Dios ha advertido de esa falsedad.

Segundo hay una prevención de la calamidad. Importante señalar que Cristo advierte de grandes calamidades. Y el llamado es para que no se sorprenda, que aunque serán grandes calamidades estaremos protegidos por la palabra profética de Cristo. Aunque la creación será sacudida por los fenómenos del juicio de Dios, somos victoriosos. Así que debemos levantar nuestro rostro porque nuestra redención está cerca. (Lucas 21:28). Y por último…

  • Si usted está abrumado “mire” la pericia de Jesús. Marcos 13: 32-37

Es importante resaltar que el final de toda esta prueba es el aparecimiento de Jesús. Es decir el cumplimiento de las promesas hechas de la culminación del regreso de Jesús. Ahora es bien importante entender que a estas alturas, Jesús ni siquiera se ha ido por primera vez, sin embargo ya hay un anticipo de que volverá nuevamente para restaurar todo lo roto y dañado y establecer justicia en el mundo. La pericia de Jesús tiene expectación.  Él ha establecido un tiempo exacto, con los eventos exactos. Jesús no responde directamente a la pregunta y preocupación de los discípulos, pero los exhorta a tener una apertura de expectación, deben estar vigilantes y atentos a las señales que el estará enviando. La expectación evita que uno se duerma o se descuide. Lo mantiene constantemente en un estado de guardia y vigilancia.  Pero también la pericia de Jesús tiene sincronización. El conoce los tiempos, y están sincronizados como un reloj que funciona perfectamente. Así que nada le toma por sorpresa y nada detiene los decretos de Dios sobre el final y el destino de la humanidad.

Si crees que el Señor es el maestro de los últimos tiempos; entonces Él debe ser el maestro de todos los tiempos. ¿Podemos confiar en que el Señor nos dirija y nos vigile en tiempos en que podamos ser abrumados? Creo que la gran mayoría de los cristianos diría: ¡sí!

Su manera de actuar en nuestras necesidades no siempre puede ser cuando pensamos mejor, pero eso es la  parte de confiar en Él. Él nos dice de antemano que Él viene de nuevo, y podemos creer que El proveerá Su presencia en el tiempo cuando usted Se siente abrumado.

El está tratando de derribar sus esquemas físicos que alimentan su seudo espiritualidad, como el confiar y depender de un templo, un sistema y una estructura que me da seguridad. Tal como los judíos del tiempo de Jesús y aún sus discípulos amaban los edificios, Jesús viene con un mensaje que zarandea las bases de una espiritualidad caduca, para introducirnos en un nueva etapa, una etapa final. ¿Está dispuesto a que Jesús lo desafíe en sus esquemas? Espero que sí…por su propio beneficio.

 [1] ile:///C:/Users/panamericana/Downloads/Resumen_la_estrella_de_mar_y_la_arana.pdf

[2] Ibíd.

[3] file:///C:/Users/panamericana/Downloads/Resumen_la_estrella_de_mar_y_la_arana.pdf

¿Fidel Castro o Eliseo?

 

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Recientemente el comandante Fidel Castro murió a la edad de 90 años. Indistintamente si para uno es un héroe que imitar o un criminal que odiar, una cosa sí es cierta: Castro hizo impacto en su vida. Repito, ya sea buen impacto o mal impacto no es el tema de esta reflexión. Tal vez en otra. Sin embargo, mi punto de pensamiento tiene que ver, con ¿qué sucederá después de su muerte? ¿Seguirán con el mismo fervor revolucionario sus seguidores? Aguantará la historia cubana con la muerte de Fidel? ¿Cómo podrá ahora Fidel hecho una pila de cenizas continuar manejando la revolución cubana? Pienso que será muy difícil. ¿Por qué? Porque simplemente lo que lo motivó fue las personas. A ellas sirvió y de ellas se enriqueció y sacó beneficio. ¿Qué puede perdurar de una causa humanista revolucionaria? Simplemente lo que los humanos pueden dar, y para ser sincero, lo que acostumbran a dar los hombres es muy limitado.  ¿Cuál sería la diferencia entre servir para Dios y servir para los hombres? Quiero que note que no estoy refiriendo a que si servimos a Dios no debemos servir al mundo. ¡No! Me refiero a que la causa última que nos mueve sea antropocéntrico. Debemos servir a los hombres como resultado de nuestro amor y servicio a Dios, y no en sustitución de Él. Error que cometió Castro. Veamos como perdura la influencia en alguien que sirve para los hombres y alguien que sirve para Dios.

En el siglo XVIII, el líder metodista John Wesley dijo que uno de los grandes testimonios, la verdad de un  mensaje y el calibre de una obra en un siervo de Dios es el hecho no de cómo vive sino de cómo muere[1].

En 2 Reyes 13:14-25 Eliseo  yacía moribundo de una enfermedad terminal sin nombre. Estaba a punto de irse a las mansiones celestiales  por una ruta menos extraordinaria que la ruta tomada por Elías.  La Escritura establece que su tutor  fue “arrebatado”, al cielo por  una limusina especial… un carro de fuego.  Eliseo, sin embargo, fue a casa por la ruta más común reservada para todas las generaciones de creyentes, pero la última: el camino de la desintegración física y la muerte. La terminación de Elías en la tierra fue de pompa y gloria. La descripción del servicio fúnebre de Eliseo sugiere una economía de palabras. Leemos: “Y Eliseo murió y ellos lo enterraron” (2 Reyes 13:20).  Parcamente  se dice, “Y Eliseo murió y lo enterraron”. No lo cremaron, lo embalsamaron, simplemente lo sepultaron.  Piense por un momento; la voz que tenía tan a menudo agitado el corazón de la nación estaba en silencio, las manos que muchas veces se habían demostrado tan fuertes en la hora de la necesidad estaban inertes en gran quietud, la figura que  durante muchos años había sido tan familiar en Israel ahora sin vida y a punto de desaparecer de la vista. Y es que la frase “Eliseo murió y lo sepultaron”, implica que colocaron cuidadosamente su cadáver en una tumba con una entrada abierta. Y allí con el correr de los días el cuerpo se descompuso dejando sólo huesos, tal vez con unos cuantos restos de cuero y tela a la intemperie. Esos restos era el último testimonio  de lo que había sido el cuerpo del siervo de Dios Eliseo.

Entonces ocurrió un suceso aparentemente casual. Algunos judíos  estaban enterrando el cuerpo de un israelita en las cercanías de la tumba de Eliseo. De repente, mientras caminaban cerca del sepulcro de Eliseo, se desató la alarma de que los moabitas estaban sobre ellos. Con prisa  y temor los israelitas buscaron la tumba más cercana que pudieron encontrar, y así abruptamente sin ceremonias  vertieron el cuerpo de su amigo en la tumba de Eliseo. ¡Triste actitud para ellos, pero una acción providencial para su amigo fallecido!  Es un retrato o un momento en que se pensaría que ya no había ningún tipo de influencia  de Eliseo, pero descubrieron  que eso estaba lejos de la realidad.  Un toque de los huesos de Eliseo fue suficiente para revivir al israelita y él retornó  de entre los muertos. ¡Salió de la tumba y  presumiblemente evadió a los incursores Moabitas también, ya que vivió lo suficiente para contar la historia!

Ahora, creo que podemos aclarar en este momento que no estamos estableciendo un patrón  para fomentar la superstición con respecto a las reliquias de los muertos, sin embargo parece que hay algunos hombres y mujeres a los que Dios ama y que son usados  incluso mucho tiempo después sus muertes. Esto es lo que un comentarista llama “comprobación  post-mortem de su  influencia eterna”[2]. Me imagino que a esto es lo que la Biblia se refiere cuando dice que  “el que está muerto todavía habla”. (Hebreos 11: 4) Ya que  los resultados de la muerte de Eliseo fueron de gran alcance, aún incluso después de su muerte. Al pensar en este pasaje y en la muerte de Eliseo hay tres afirmaciones que quisiera hacer.

  • Primero, un hombre de Dios muere pero la soberanía de Dios permanece.

Me da la impresión que fue esto el significado de este notable Incidente. Y es que este milagro transmitió la seguridad de que aunque Eliseo estaba muerto, el Dios de Eliseo todavía vivía. Y ese mensaje era muy necesario en esta oscura hora de la historia de Israel. Los pobres israelitas estaban en terribles estrecheces. Los sirios los oprimían. (13:22) y los moabitas les preocupaban (13:20) y sin duda una y otra vez habían suspirado, “¡Oh, Eliseo! Oh,  si tan  solo  Eliseo estuviera vivo de nuevo”.  “Pero él está muerto: no lo veremos más.  No hay ayuda,  ni ninguna esperanza”.  Sin embargo mis queridos amigos y hermanos los huesos de Eliseo les dijeron: “Yo, Eliseo, estoy muerto, pero Dios vive. Él, que es tu único refugio y fortaleza, nunca muere: es Su poder, no el mío, que le ayuda. Mira a Él, confía en Él, y todo estará bien”. ¡Qué mensaje de aliento, para un pueblo plagado de desánimo! Dios todavía está viviendo. Él está aún presente,  todavía Poderoso,  todavía fiel (2 Reyes 13:19). Mis estimados un siervo puede morir, pero el Soberano todavía vive.

Así que Dios está vivo para darnos:

Victoria en el presente: Cómo Israel necesitaba aprender bien esta lección. Usted ve cuando  Eliseo murió las esperanzas nacionales murieron  con él. (13:14) La seguridad de la nación había dependido de su trabajo. El pueblo había confiado en un líder humano y cuando desapareció sufrieron la derrota a manos de sus enemigos. (13:20). Así que  este milagro ocurrió para mostrar que aunque el profeta de Dios estaba muerto, el Dios del profeta estaba muy vivo. Este milagro fue obra de Dios y su mensaje era el hecho de que su poder es inmutable! ¡El Dios de Eliseo todavía vive ¡hoy! ¡Dios aún está VIVO! Su Presencia no está desaparecida: Su Poder no está disminuido: Su Promesa no está destruida (13:19 25, Mateo 16:16) Dios está  vivo y capaz de intervenir en los asuntos de Su pueblo, trayendo la victoria donde hay derrota, así como  la libertad.

Donde hay esclavitud  es probable que como Israel, tienes tus ojos en el profeta de Dios en lugar del Dios del profeta ¿Has confiado más en  el Siervo en lugar del Soberano?  Y cuando el Siervo ha muerto sus esperanzas murieron con él. La Palabra de Dios insiste en que “es mejor confiar en el Señor que confiar en Hombre “(Sal 118: 8) Confíe en el Señor, el Señor que está VIVO,  el Señor que es ACTIVO: el Señor que está disponible. El Señor, que es TODOPODEROSO. Porque no hay oración demasiado difícil para que  él la responda, no hay necesidad demasiado grande  que Él no pueda proveer, no hay  ninguna pasión tan fuerte que  Él no pueda someter, ninguna miseria demasiado profunda  que Él no  alivie. Sí, Dios está vivo para darnos victoria en el presente, pero también darnos Gloria en el porvenir. ¿No fue este el significado profético de este incidente? ¿No prefiguró esa gran victoria que un día se iba a asegurar sobre la tumba? Es decir la resurrección del creyente (1 Corintios  15:51) ¿Recuerdas las palabras del Señor Jesús a Sus discípulos “Porque yo vivo, viviréis también”. (Juan 14:19) Recuerde que  como Eliseo, podemos morir. De hecho cada día que vivimos nos trae un día más cercano a nuestra muerte. Pero el Señor Jesús ha sacado la misericordia de la Tumba y el pavor de la muerte (2Tim 1: 9) Él ha prometido caminar con nosotros a través de la experiencia de la vida en cada paso del camino. No caminamos solos si pertenecemos a Cristo. En la vida experimentamos de Su Presencia. Pero cuando el Señor venga, experimentaremos de su poder. Para estos cuerpos nuestros que han sido sujetos a la decadencia, debilidad, dolor, el sufrimiento será “semejante a Su cuerpo glorioso “(Filipenses 3:21) Porque Dios está vivo para darnos victoria y gloria.

  • Segundo, un hombre de Dios muere pero su influencia aún estremece.

Si piensas en el legado de la influencia de hombres como Darwin o Marx, a aún  en estos días la muerte de Fidel Castro creo que  estarás de acuerdo en que sus vidas  continuarán  ministrando la muerte mucho tiempo después de que se han ido.  Ya que ellos han dañado al mundo con los sistemas de pensamientos humanista torcidos de falsedad que surgieron de sus mentes enojadas y negadoras de Dios. Sin embargo por otro lado, como Eliseo, tú y yo podemos seguir siendo una bendición incluso cuando nos hemos ido.

He aquí una pregunta ¿tenemos  un gran deseo de  vivir para Dios que después de nuestra  muerte la influencia de nuestra  vida seguirá contando para Dios? Se vemos, Eliseo siguió siendo una bendición, su influencia continuó mucho después de su ¡muerte! ¿Qué cosas demuestran esa influencia según el texto?

Primero, la realidad de esta influencia.

 Observe (13:21) ¿No habría sido este milagro el medio para  revivir el interés en los profetas? A través de esto no se olvidarían, tampoco  sus hechos serían desechados, sino que otros se inspirarían en el recuerdo de su celo, valor, pureza y oración. Creo que cuando leemos las historias de vida de Brainerd, McCheyne, Mueller, Spurgeon, Billy Graham, Emilio Nuñez, Orlando Costas, etc.  ¡Tocamos como si fueran sus huesos y descubriéramos una nueva vida que nos invade! ¿Qué hay de ti? Recuerda que muchas generaciones se inspirarán en el recuerdo de tu gracia, el celo,  la oración. Así que la influencia de Eliseo después de su muerte fue real.

Segundo, la razón de esta influencia.

¿Por qué este hombre de Dios ejercía una influencia tan grande,  incluso después de su muerte Porque sabía de primera mano en su vida la presencia de Dios, administró lo milagroso ¡el poder de Dios! Y es que por el poder de Dios, Eliseo dividió las aguas del Jordán (2:14) y las viudas necesitaban aceite: (4: 6) Levantó el hijo de la sunamita de la muerte: (4:35) limpió la lepra de Naamán: (5:14) restauró la hacha perdida: (9: 6) y así sucesivamente. Pero su poder en público fue simplemente el resultado de su espiritualidad  en privado. (2:25 4:25) Ya  que aquí había un hombre que sabía lo que era morar en el lugar secreto del Altísimo. (Sal 91:1) ¿Deseas ejercer una poderosa y permanente influencia para Dios? ¿Deseas que tu influencia permanezca después de que te hayas  ido entonces necesitará pasar tiempo en la presencia del Señor.

  • Tercero, un hombre de Dios muere pero su servicio aún produce.

“Y cuando el hombre fue derribado, y tocó los huesos de Eliseo, revivió, y se puso de pie.” (13:21) Es obvio que en la actualidad  los huesos inertes de hombres muertos no tienen poderes mágicos. Este milagro debe ser rastreado bajo la óptica del maravilloso poder de Dios obrando en lo milagroso. Sin embargo no podemos obviar que  de nuevo Dios usó a Eliseo, mucho tiempo después de que su cuerpo se hubiera desmoronado en polvo. Creo que este milagro fue el sello del Cielo puesto sobre su ministerio. Piense que los recuerdos de los hombres que conocieron a Eliseo se hubieran centrado en el mensaje predicado, sin embargo este milagro mostraría que  su voz era más poderosa en la muerte que en la vida. ¿Se ha dado cuenta que usualmente   después que  los siervos de Dios han muerto, el fruto de su trabajo aparece  con mayor fuerza? Note como apareció su fruto y servicio en Eliseo después de muerto. ¿Qué cosas enseñó Eliseo con este milagro?

Primero, enseñó que muy a menudo encontrará esterilidad en la vida.

El trabajo que hacemos para Dios muy a menudo es difícil y desalentador. El suelo que ministramos es a veces tan inflexible y hay tan poca evidencia de éxito que a veces el obrero está dispuesto a desistir. Muchos predicadores devotos del Evangelio han llorado sobre la aparente esterilidad de los esfuerzos de toda una vida. Por ejemplo piense en Hans Egede relatando “Yo He trabajado en vano, he gastado mi fuerza para nada y en vano “, cuando se despide de la inhóspitas  costas de Groenlandia, después de 20 años de trabajo aparentemente inútil.  O ¿Qué hay de James Gilmours con una carrera heroica de 14 años  de trabajo en Mongolia. ¡Y El resultado aparentemente fue nada! Sin embargo con el correr del tiempo el trabajo que parecía tan claramente asociado  con el fracaso, en realidad no había sido en vano. Durante mucho tiempo Groenlandia y Mongolia dieron una abundante cosecha, sobre todo cuando la mano que sembró la semilla ya estaba en el sepulcro.

Segundo, enseñó que la bendición es muy futura.

Es frecuente cuando los siervos de Dios mueren es cuando el fruto de su trabajo se hace evidente. Es muy común que  cuando un padre piadoso o madre piadosa cierran los ojos en la muerte, y pasa al otro lado, sus oraciones son contestadas y los  niños por los que oró por mucho tiempo se salvan. ¡Qué increíble! incluso después de la muerte Eliseo no ha  terminado. De hecho, como alguien ha dicho, “Como un hombre muerto puede servir más que muchas personas que están ostensiblemente vivas.”

Leí una historia fascinante. El Sr. Luke Short era un inglés que emigró a los EE.UU. a finales del siglo XVIII.  Y lo increíble de él es que se convirtió a la edad de 103 años. ¿Y le gustaría saber cómo sucedió? Una tarde de mucho calor  meditaba debajo de un árbol en Virginia. De pronto el recordó un sermón había oído predicar de labios del gran puritano John Flavel, cuando vivía en Plymouth Inglaterra siendo un muchacho.  Lo impactante es que hacía  90 años  que Flavel había muerto.  Mientras meditaba en este mensaje que había oído hace 90 años, El Espíritu Santo lo llevó a la convicción de pecado y se convirtió. Tres años después de su conversión Luke Short murió[3]. En su lápida hay este epitafio que dice:

Aquí está el cuerpo de Luke Short,

De edad según la naturaleza humana de106 años,

De edad según la gracia de Dios de  3 años.

Si hay una cosa segura es que Dios sigue usándonos después de que nos hayamos ido.  Todos sabemos que  el autor cristiano más popular en el mundo hoy es  C.H.  Spurgeon que murió en 1892. La gente todavía está siendo salvada a través de sus sermones impresos y otros escritos. Al dejar los huesos de Eliseo en su tumba influyente, y cuando pensamos en el ejemplo de su vida y su muerte creo es bueno  hacer una pausa y preguntar: ¿El mundo será diferente porque tú y yo Nacimos?¿Las cosas cambiarán porque vivimos  y morimos  haciendo la voluntad de Dios?  ¿Cómo Eliseo en la vida y la muerte, podremos  mostrar al mundo que Dios salva? Como dice C.T.Studd: “No nos oxidemos, no nos deslicemos a través de este mundo y sus afanes y  salgamos tranquilamente de él sin haber soplado la trompeta fuerte para mi ego sino  por nuestro bendito Redentor. Por lo menos, veamos que cuando el Diablo reciba noticias de nuestra salida del campo de batalla, haga  una fiesta de acción de gracias en el averno.

Inicie este escrito citando que en el siglo XVIII, el líder metodista John Wesley dijo que uno de los grandes testimonios, la verdad de un  mensaje y el calibre de una obra en un siervo de Dios es el hecho no de cómo vive sino de cómo muere. ¿Y cómo murió Fidel? Millonario, enquistado en su búnker en Cuba, aferrado al poder, peleando con medio mundo y lo más triste creyendo en una causa en donde Dios no era parte primordial de su vida. Mucha gente dice sobre Fidel: “la Historia lo absolverá”, pueda ser que esto sea cierto, pero me temo que Dios no lo hará, si él se presentó ante su Creador si haber justificado su vida por la sangre del Cordero.

Al cerrar esta reflexión estaba pensando en las ramificaciones prácticas de las palabras de Salomón en el primer capítulo de Eclesiastés. Y me detuve para que estos dos pensamientos inundarán mi mente. Primero, si no hay nada “bajo el sol”, nuestra única esperanza debe estar más allá del sol. Segundo, si un hombre que tenía todo investiga todo lo visible y no lo satisface, entonces lo único necesario debe ser invisible…piense en eso…por favor…quizás Castro no lo hizo pero Eliseo sí…y de ahí la gran diferencia…

[1] http://img.sermonindex.net/modules/articles/article_pdf.php?aid=22470

[2] Ibíd.

[3] https://diariosdeavivamientos.files.wordpress.com/2015/01/el_misterio_de_la_providencia_por_john_flavel-diarios-de-avivamientos.pdf

¿Qué estás mirando?

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Por un lapso de mes y medio  los discípulos habían sido sumergido en  un torbellino emocional y espiritual impensable.  Apenas cuarenta días antes  habían visto morir a Jesús  en una cruz. Ese día todos sus sueños y esperanzas cayeron al suelo. Se ocultaron por el  miedo de sufrir el mismo destino que Jesús había experimentado. Pero, tres días después de que Jesús murió, se les apareció vivo de nuevo. ¡Su Señor había  resucitado de entre los muertos! Había esperanza. Sin embargo, vacilaban. Era un estado emocional de  arriba y abajo. Entonces, el Señor los tomó aparte y comenzó a enseñarles algunas verdades que necesitaban desesperadamente saber, debido al momento que se avecinaba. En el  v. 3. Él se va y les dice, que les  está dejando el trabajo, y  ministerio en sus manos. Así que debido a eso ellos:

  • Necesitaban saber lo que el Señor esperaba de ellos, y se los enseñó.
  • Necesitaban saber lo que iban a hacer, y se los mostró.
  • Necesitaban consuelo para sus corazones atribulados, y se los dio.

Pasó cuarenta días con sus hombres instruyéndoles,  dando consuelo y pasando tiempo con ellos.

Después de pasar esos cuarenta días con Jesús post resurrección, sus seguidores están de pie con Jesús en el Monte de los Olivos. Así que les da algunas palabras finales de instrucción y  mientras lo están mirando, comienza a levantarse, ascendiendo en los cielos. ¡De repente, Él se ha ido!  Ha sido tomado de su presencia, y se han quedado en el desconcierto y solos en esa montaña. Es un momento lleno de más preguntas que respuestas. Sus mentes están inundadas de muchos pensamientos confusos.

Y mientras ellos permanecen allí mirando hacia el cielo, ángeles, mensajeros de Dios, se les aparecen y dicen: “Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo?” Los ángeles preguntan: “¿Qué estás mirando?” En otras palabras, “¿Qué tiene tu atención? ¿En qué te enfocas? “” ¿Qué estás mirando? ” Esa frase me parece muy interesante, y  es la idea que me gustaría explorar hoy. Quiero reflexionar sobre la pregunta, ¿Qué estás mirando? Y me interesaría   señalar algunas cuestiones que ocuparon las mentes de los discípulos el día en que Jesús volvió al Cielo. Esos mismos problemas están en la mente de muchos de los hijos de Dios hoy en día. Vamos a explorar estos temas juntos y escuchar la palabra que Dios tiene para nosotros hoy.

La primera cosa que ellos tendrían que manejar sería un asunto de  PLAN.

Mientras Jesús está con Sus discípulos en el Monte de los Olivos, instruyéndolos en su tarea y en Su verdad, de repente Él es “tomado” del  Cielo. La expresión que usa la RV60 es “fue alzado”. Eso significa que la gravedad de repente perdió su poder sobre Jesús, y comenzó a ascender en el cielo, hasta que desapareció en una “nube”. Debemos notar que la palabra “nube” no se refiere a una nube de lluvia típica. Se refiere a la nube de gloria que rodea la misma presencia de Dios. En otras palabras, cuando llegó el momento de que Jesús dejara este mundo, su Padre lo recibió en la propia gloria del Padre, y lo llevó a casa. Después de que Jesús subió al cielo, sus discípulos “miraron firmemente hacia el Cielo”, versículo 10. El versículo 11 dice que estaban “mirando hacia el cielo”. Las palabras “miró fijamente” y “mirar” es la misma palabra en griego. Significa “fijar los ojos sobre”, “mirar fijamente algo”. Implica  que fueron afectados por Jesús mientras Él ascendía de regreso al Cielo, porque estaban asombrados de lo que estaba ocurriendo. Sin embargo la realidad es que no deberían haberse sorprendido. Después de todo, Jesús les dijo que sucedería, Juan 6:62; 16:28; 17:11. Por otro lado debemos comprender que este “mirar” y “mirar” de los  discípulos hacia el Cielo habla de algo más que simplemente quedarse allí de pie, sorprendidos. Sugiere que estaban con una actitud de vigilancia como alguien que cuida de algo que se ha perdido para siempre. Sugiere una mirada de desesperación, de tristeza, de asombro  y de corazón quebrantado. Tal vez por eso los ángeles emitieron una leve reprensión a los discípulos en el versículo 10.

Para los discípulos, la ascensión del Señor de vuelta al Cielo lo cambió todo. Durante los últimos tres años estos hombres habían pasado casi cada momento con Jesús. Habían dejado familia, amigos y negocios para seguirlo. Ahora, se ha ido, y no saben qué hacer.  Estoy seguro de que la partida del Señor dejó a los discípulos confundidos y preocupados. No entendieron completamente por qué tuvo que dejarlos en este mundo, mientras Él regresaba al Padre. Creo que hay por lo menos tres razones por las que Jesús tuvo que ir al Cielo mientras Sus hombres se quedaron aquí.

Si Jesús no se hubiera ido, el Espíritu Santo no habría asumido su rol de sucesor. Estos hombres habían estado caminando por la vista. Vivían con Jesús. Ellos oyeron su voz. Ellos vieron Sus milagros. Ellos sintieron Su toque. Él era real. Era tangible. Él estaba allí. Cuando Jesús murió en la cruz, los discípulos se llenaron de temor, Juan 20:19. Incluso después de la resurrección, algunos de ellos casi abandonaron el Señor, Juan 21: 3. Estos hombres estaban tan acostumbrados a estar con Jesús que no creían que pudieran funcionar sin Él. Cuando Jesús se vaya y el Espíritu Santo venga, estos hombres aprenderán a “andar por la fe, no por la vista”, 2 Corintios 5: 7. El Espíritu de Dios estará en ellos para capacitarlos para el servicio. Jesús quería usar a los hombres para lograr grandes cosas. Él lograría eso a través del Espíritu Santo, Juan 14:12. Disfrutamos de la misma bendición hoy. Porque Jesús se fue y vino el Espíritu, Él habita en cada hijo de Dios para guiarlos, ayudarlos, consolarlos y finalmente instruirlos en los caminos de Dios. Juan Su presencia en el Cielo es por qué los santos de Dios están eternamente seguros.

Si Jesús no se hubiera ido, no hubiera asumido su rol de intercesor.  Debemos recordar que El Salvador siempre intercede ante el Padre. Así, somos capaces de soportar, ahora y más tarde, y podemos ser irreprensibles ante  la vista del Padre. “A aquel que es poderoso para guardaros de caer, y presentaros irreprochables ante la presencia de su gloria con gran gozo” (Judas 1:24 RV).

Si Jesús no se hubiera ido, no habría sucedido su rol de restaurador.  Jesús fue al Cielo para que Él pudiera regresar para Su pueblo algún día y liberarlo de todo sufrimiento. Note que esa venida ahora será de restauración de todas las cosas. Antes de ir a la cruz, prometió que volvería por su pueblo (Juan 14: 3). Los ángeles en la ascensión reafirmaron esa promesa, (Hechos 1: 9-10). Cuando la Escritura se cierra, su promesa se repite otra vez en Apocalipsis 22:20. En ese versículo Jesús dijo, “Ciertamente, vengo pronto”. Todos nosotros como creyentes hemos sabido que Jesús no está aquí físicamente. Quiero recordar que, mientras Él no está aquí con nosotros, Él está físicamente presente en el Cielo. Un día, Él volverá para que su pueblo sea llevado al cielo con él esta vez. (1 Tesalonicenses 4: 16-18. 1 Corintios 15: 51-52.) Ahora que ha restaurado la creación nos iremos con él.

Un elemento que ocupó las mentes de los discípulos ese día fue la ascensión de Jesús a la gloria del Cielo, y a la presencia de Su Padre. Haríamos bien en meditar en Su ascensión y regocijarnos en lo que significa para nosotros.

En ese sentido entonces, el plan de Dios tiene elementos visibles, la vida del Espíritu Santo sería visible en sus discípulos, tiene elementos invisibles él está en el cielo haciendo cosas que nosotros no percibimos hoy y finalmente tiene elementos imprevisibles, el vendrá nuevamente pero nadie sabe cuándo.

La mayoría de nosotros vivimos nuestra experiencia espiritual con respecto a los planes de Dios dependiendo de lo visible y medible. Sin embargo mucho de los planes de Dios tiene elementos invisibles que ni siquiera percibimos y entendemos.  Y eso nos hace sentirnos desprotegidos por que no percibimos ni sentimos a Dios ni lo que Él está haciendo. Y eso nos turba y nos desestabiliza. Sin embargo las cosas que nos hacen desestabilizarnos ante los planes de Dios es su carácter imprevisible. No podemos manejarlo, se nos sale de nuestro marco de referencia siempre y nos rompe nuestros paradigmas. No podemos manejarlo, se nos sale de nuestro marco de referencia siempre y nos rompe nuestros paradigmas.  Y eso es más de lo que podemos manejar.

 La segunda cosa que ellos tendrían que manejar era un asunto del PORVENIR.

Cuando Jesús se va, los discípulos se preocupan por lo que les depara el futuro tanto para ellos como para la obra del Señor. Le preguntan a Jesús sobre el futuro, y sobre cuándo pueden esperar que Él establezca el reino de Dios. Quieren saber si ha llegado el momento, o si deben esperar. La respuesta que el Señor les da no es clara. Jesús les dice, en esencia, que tales asuntos no son asunto suyo, sino que pertenecen a la secreta y providencial operación del Señor. Deuteronomio 29:29 dice: “Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios…”. El futuro es una cosa secreta, que el hombre no puede conocer. Ningún psíquico, médium, adivino o profeta puede decirte lo que pasará mañana. Nadie más que Dios sabe lo que el futuro tiene o cuando Jesús vendrá por Su pueblo. Cualquiera que diga lo contrario te está engañando. Si bien ningún humano puede saber lo que el futuro nos reserva, sí sabemos quién tiene el futuro. Nuestro Padre está fuera del tiempo. Él trasciende los límites del tiempo y del espacio. Si bien no podemos ver el futuro, el Señor ya está en todos nuestros mañanas. Él preparó nuestro camino, y ordenó nuestros pasos, Salmos 37:23; Proverbios 16: 9. Es un pensamiento reconfortante, ¿no? Nuestro mundo está lleno de dolor, sufrimiento  y angustia. Ninguno sabe si mañana será mejor o peor que hoy. Independientemente de lo que el camino de la vida nos depara, nuestro Padre no sólo camina con nosotros, Hebreos 13: 5, Él también camina delante de nosotros para asegurar nuestro futuro. El mañana es una cosa confusa para nosotros los mortales. Después de todo, ni siquiera nos han prometido que estaremos aquí, Proverbios 27: 1. Hoy estamos aquí, mañana estaremos en la eternidad. Hoy los vientos pueden soplar alrededor de nosotros, mañana puede encontrarnos en la tormenta de nuestras vidas. Si bien el futuro puede estar envuelto en misterio, por lo que a nosotros respecta, tenemos la seguridad del Señor de que Él ya está allí, y que Él tiene el futuro bien en la mano.  Los discípulos estaban preocupados por el futuro, pero no tenían necesidad de estarlo. El Padre tenía el futuro en sus  manos. ¿Qué hay de ti? ¿Te preocupa el mañana? ¿Te preocupan las circunstancias, los temores y las dudas sobre el mañana? Si lo haces, no tienes necesidad de estar preocupado o asustado. Tu Padre ya ha cuidado de todos tus mañanas. ¡Todos están en Su mano y tú también!

La tercera cosa que ellos tendrían que manejar era un asunto de PROYECTO.

Otro elemento que tuvo la atención de los discípulos ese día fue la asignación que les fue dada en el versículo 8. Jesús les dice que ellos serían Sus “testigos” para el mundo. Debían comenzar en Jerusalén, entonces debían llevar el mensaje a Judea, luego a Samaria, luego a “la parte más remota del mundo”. Se les encargó compartir el Evangelio con todas las personas en todos los lugares.

Su mandato era “predicar el Evangelio a toda criatura”, Marcos 16:15. Ellos debían “ir y enseñar a todas las naciones” (Mateo 28:19). Estos hombres tenían un mensaje que decir, y el Señor los envió a decirlo. Esa asignación debió haber sido frontal y central en sus mentes cuando vieron a Jesús salir del mundo y desaparecer en la nube de gloria.

Durante los últimos tres años los discípulos vieron al Señor Jesús hacer lo que Él estaba enviando a hacer. Lo habían oído predicar el Evangelio, mirarlo amar a los perdidos, y verlo cruzar todas las barreras sociales y religiosas para llegar a los pecadores. Los había usado también. Él los ha enviado a predicar, pero siempre estuvo allí cuando salieron y cuando regresaron.

Ahora, Él se va y se quedan atrás para continuar sin Él. Seguramente la tarea que enfrentaron los llenó de miedo. ¿Cómo lo harían sin él? ¿Cómo lograrían la obra de Dios si Él no estuviera aquí para ayudarlos? En este texto Jesús les recuerda que, aunque Él se vaya, Él no los deja aquí para hacer esta tarea solo.  En el versículo 5, Jesús les promete que serán “bautizados con el Espíritu Santo no dentro de muchos días”. Dicha promesa se cumplió diez días después en el Día de Pentecostés, cuando el Espíritu Dios vino en poder para llenar la iglesia con Su poder y presencia, Hechos 2.

La noche antes de morir, el Señor Jesús prometió a sus hombres que Él les enviaría a alguien para ayudarlos (Juan 14: 16-18 RV)En el versículo 8, Jesús les dice a los discípulos que el Espíritu Santo los capacitará para llevar a cabo la misión que Dios les está dejando aquí para hacer. No tendrán que hacerlo solos; Se les promete su poder, su toque y su bendición al llevar el Evangelio hasta los confines de la tierra.

¡Todavía estamos aquí, y Dios no ha cambiado su mente! ¿Sabes por qué sigues en este mundo? Estamos  aquí porque el Señor no ha terminado con nosotros todavía. Una razón por la que nos deja aquí en este mundo, con todo su pecado, sus problemas y su dolor, es para que podamos ser testigos de Su gracia salvadora a un mundo que está atrapado en el pecado. Te deja aquí para que el mundo vea a Jesús en ti, y para que digas a los perdidos acerca del Cristo que salva.

Estoy seguro de que la tarea puesta sobre ellos ocupó las mentes de los discípulos ese día. Me temo, sin embargo, que la tarea rara vez atraviesa nuestras mentes hoy. Tenemos la misma asignación hoy. Que el Señor nos ayude a  cumplirla.

La cuarta cosa que tendrían que manejar era un asunto de PROMESA.

Las mentes de los discípulos están llenas de muchos pensamientos. Se les ha asignado una tarea que supera ampliamente sus capacidades. Se enfrentan a un futuro que es desconocido y probablemente un poco más que aterrador para ellos. Para colmo, han visto como su Salvador, su Señor, Aquel a quien han dejado todo atrás para seguir, desapareció en una nube de gloria. Están aterrorizados y llenos de muchas preguntas sobre el día de hoy y sobre todo el mañana que les espera.

Están tan cautivados por la visión de Jesús que sube al Cielo que ellos son ajenos a los dos extraños que aparecen en la montaña con ellos. Estos hombres, que se convierten en ángeles, dicen palabras de consuelo a los discípulos confundidos. Los ángeles les dicen que “este mismo Jesús, que es tomado de vosotros en el cielo, vendrá de la misma manera que lo habéis visto ir al cielo.” Ellos dicen: “Sí, se ha ido, pero no hay que  mirar fijamente al Cielo con un sentido de desconcierto confuso. Jesús se ha ido, pero Él viene de nuevo”. La implicación es clara. Los ángeles les dicen  que ahora administran los  negocios del reino, sabiendo que mientras trabajan para Él y lo sirven, viene un día en que Él regresará. Ya lo he mencionado, pero esa es la misma seguridad que vivimos hoy. Mientras el futuro se desarrolla alrededor de nosotros con todas sus incertidumbres y preguntas y mientras nuestras vidas están ocupadas en servirlo, tenemos la bendita confianza de que Jesús viene de nuevo a reclamar a su pueblo, Juan 14: 1-3; 1 Tesalonicenses 4: 16-18; 1 Corintios 15: 51-52. Un día Jesús vendrá por ti, y Él te llevará a casa para vivir con Él para siempre en el Cielo. Es por eso que Pablo se refirió a la venida del Señor es: “… bendita esperanza, y la gloriosa aparición del gran Dios y nuestro Salvador Jesucristo”.

No importa lo que tenga hoy, o lo que el mañana traiga en su camino,  debemos descansar en el conocimiento de que Jesús viene. Si usted lo conoce como su Salvador, ese día será un día de asombro, bendición y gloria.

¿Qué estás mirando hoy? ¿Qué tiene tu atención? ¿Con qué estás ocupado hoy? ¿Estás atrapado en la maravilla de un Salvador resucitado, que te ama, y que se entregó por ti en la cruz del Calvario? Si estás atrapado en Jesús y en Su gloria, eso es algo maravilloso. Significa que ustedes son salvos y estarán listos para encontrarse con Jesús cuando Él venga otra vez?  ¿Está confundido acerca de los giros que ha tomado la vida? ¿Estás preocupado por el futuro y lo que tiene para ti? Si te preocupa hoy o mañana, te reto a que lo dejes en manos del Señor. Él tiene su hoy y todos sus mañanas fuertes en su mano. Llevemos  vuestros temores a Él y dejémosle  consolar vuestro corazón.

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“…entre el discípulo armado y el discípulo amado…”

 

 

juan y pedro corriendo

Estaba leyendo Juan 18:15 y me preguntaba de porque será que la manera en que repetimos las historias bíblicas conocidas, muchas veces pasan por alto cosas nuevas que El Espíritu Santo quiere enseñar. Siempre que predicamos de historias muy familiares, repetimos lo mismo que supuestamente está de acuerdo con la interpretación global de la cosmovisión evangélica tradicional. Lo hacemos con las historias, como Jonás, David y Goliat, el hijo pródigo. No hay variación, simplemente seguimos repitiendo y repitiendo el consenso eclesial y pastoral de determinadas historias. Creo que una persona a la que constantemente le “damos palo” y a cada instante estigmatizamos es Pedro. Uno de los incidentes más repetidos y enseñados es lo relacionado con su negación. Lo acusamos de cobarde, de falto de valor. Sin embargo a mí me parece que la negación de Pedro más que un acto guiado por la cobardía, es un acto guiado por la osadía. Es decir, Pedro fue desarmado por Jesús no sólo por haberle quitado la espada, sino porque al quitarle esa arma lo dejaba sin la herramienta que le daba la seguridad de cumplir su palabra de defender a Jesús hasta el último momento. Jesús no quería ni la cobardía ni la osadía al ejecutar sus planes. Lo que él quería era pastoría, es decir que Pedro se dejará pastorear y aprendiera a pastorear los proyectos de Dios.

Sin embargo debido a esta desilusión con Cristo, Pedro ahora es desarmado y ya no sabe cómo seguir a Jesús y ni siquiera como defenderlo, así que ante la perturbación y la perplejidad Pedro lo único que se le ocurre es seguir a Jesús de lejos. Pero insisto, que ese seguimiento de lejos no se debe a cobardía, sino que se debe ante el desconcierto de un Jesús que lo ha desarmado. Ahora es un Pedro vulnerable, que ya no sabe qué hacer. Creo que todos podremos pasar alguna vez por los zapatos de Pedro. Has jurado lealtad a Cristo, lo has acompañado hasta la última consecuencia y has usado tus armas para defenderlo y ahora resulta, que Jesús lejos de felicitarte por eso, no sólo te para en seco, te quita tus herramientas y seguridades y simplemente te deja desnudo y vulnerable. Incluso hasta parece simplemente que Jesús está más interesado en ayudar a los malos que no lo siguen (Malco y su oreja) que a aquellos que si lo siguen. ¿Y qué te queda? Simplemente alejarte herido  y ocultarte en las sombras. Aún sigues a Jesús, te sigue simpatizando…no lo entiendes…así que lo sigues… pero de lejos, porque de cerca duele mucho y sales confundido. Lo sé…he estado en esa senda muchas veces…

La historia del discípulo armado…

Este discípulo armado ahora tendrá que entrar en un proceso de restauración… ¿Cómo lo hace Jesús? Simplemente le envía un…gallo…

La Biblia habla de muchos “gallos” diferentes que despertaron a la gente. Para Adán y Eva, era la voz de Dios mientras caminaba en el jardín. Para David, era un amigo diciendo: “¡Tú eres el hombre!” Para Jonás, fueron unas vacaciones no deseadas en el vientre de un pez. Para el hijo pródigo, fue el hambre en el barro y la suciedad de un cerdito. Puede ser casi cualquier cosa. Sea lo que sea, el gallo canta; Todo el peso de una conciencia acusadora nos presiona, gritando: “Culpable, culpable!” Entonces reaccionamos, llorando, “¿Qué hemos hecho? ¿Cómo podríamos haber hecho esto? ¿Cómo podríamos habernos permitido llegar tan lejos de Dios? “Cuando el gallo canta, es hora de tres respuestas. Mismas que Pedro tuvo.

  • Primero es un tiempo de recordar…

¿Qué debe recordar? Recuerda eso Dios te ama -como Jesús amó a los discípulos, así como habló de su dispersión. Recuerda Las buenas nuevas del evangelio y todo lo que implica, como Jesús habló de su muerte y resurrección a los discípulos. Recuerda que Dios te puede perdonar si vuelves. Eso estaba implícito en todo lo que  Jesús dijo. El fracaso no es fatal; Caer no es el final a menos que lo permitamos. Un tiempo para el arrepentimiento.

  • Segundo, cuando el gallo canta, es hora de arrepentirse…

“Y él salió, y lloró amargamente” (V. 75b). Pedro no guardó ninguna amargura contra Jesús. . . O contra los líderes del pueblo. . . o contra la economía. . . O contra la situación mundial. . . O cómo se trataba a los pescadores. Cuando el gallo canta, no es una hora feliz. Es posible que podamos ser tentados con  lanzarle al gallo u poco de maíz para silenciarlo. Usted puede incluso ser tentado a torcer su cuello. En la providencia de Dios, sin embargo, estos “cantos del gallo” son dados para despertarnos, para ayudarnos a ver la enormidad de nuestra rebelión. Por lo tanto, cuando el gallo canta,  es para romper nuestros corazones, causando arrepentimiento y decimos: “Dios, hemos pecado. Te hemos negado en pensamiento, palabra y acción, Pero con tu ayuda, ¡lo haremos mejor! “Un tiempo para la renovación  Tercero, cuando el gallo canta, es hora de renovarse.

Podría preguntarse, “¿Cómo sabes eso? Las lágrimas de Pedro indicaban un verdadero arrepentimiento y no mero remordimiento? “La respuesta se ve en las acciones posteriores de Pedro. Jesús le dio a Pedro otra oportunidad, y él se  aprovechó de ella. Cuando Jesús les dijo a los discípulos que  se dispersarían, Él también les dijo que se levantaría de los muertos y se reuniría con ellos en Galilea, allí según el registro de Juan (Capítulo 21) Pedro fue confrontado con el número 3 otra vez. Sólo que en esta ocasión fue para su beneficio y restauración…y esta es la historia del discípulo armado…pero ¿qué del discípulo amado?

La historia del discípulo amado…

La segunda historia tiene que ver con la frase “Y este discípulo era conocido del sumo sacerdote”. Lo primero que debemos determinar es ¿quién era este discípulo? ¿Y porque Juan no nos dice su nombre? Algunos establecen que este no era Juan, el discípulo amado. Ya que si lo fuera no podría haber entrado con tan facilidad en un lugar dónde ser seguidor de Jesús era hostil. Me parece más normal y apegado a la manera de narrar de Juan, que el discípulo anónimo es precisamente él. Este tipo de metodología siempre la ha usado en su evangelio, cuando se refiere a él como “el discípulo que amaba Jesús”. Así que no tenemos por qué dudar que era el mismo Juan manteniéndose anónimo en la historia. Lo curioso del caso es que Juan es el único que identifica a Pedro con nombre mientras tanto que las otras tres narraciones del evangelio (Mateo, Marcos, Lucas) omiten el nombre.  Sugiero que en realidad era Juan el discípulo de Jesús por las evidencias antes expuestas. Sin embargo al pensar en esta conclusión, resaltan múltiples preguntas con respecto a la fidelidad de Juan. Y es aquí dónde pienso que Pedro es vulnerado con sus actos, sin embargo Juan no. Y a mi criterio Juan también tiene sus bemoles espirituales. Hay tres cosas que veo en Juan aquí con respecto a su espiritualidad. Primero, veo  anonimato. Si era una técnica literaria no lo sé, pero me pregunto así como describe a Pedro con lo de Malco ¿Por qué no dice el nombre directamente? ¿A qué se debía ese temor y esa omisión del nombre? ¿Por qué no identifica plenamente quién es este discípulo? Ese anonimato lo que hace es describir más un concepto (discípulo) pero no compromiso. Habla de nominación y no de definición. Es decir si reconoce que es discípulo (nominación) pero no está dispuesto a decirnos quién es y a identificarlo quién es (definición). Ahora recuerde que este anonimato se da en el contexto de palacio, en un ambiente político cargado de hombres fuertes y poderosos políticamente hablando. ¿Por qué se diluye Juan en ese ambiente? Este tipo de negación a veces siento que es más peligrosa que la negación de Pedro. Es más sutil y menos escandalosa, pero en fin es una negación. Segundo veo, trato  Un comentarista agrega que la palabra “gnostos” para describir la palabra en castellano “conocido”, en la LXX se refiere a un amigo íntimo. Eso significa que si había una relación cercana con el Sumo Sacerdote[1] Ahora ¿cómo Juan a estas alturas podía tener un buen trato con el Sumo Sacerdote? ¿Cómo podía desplazarse libremente en la casa del máximo enemigo de Jesús? Muchos podrían decir que Juan lo hace para poder estar cerca de su maestro. Sin embargo la pregunta que viene a mi mente es ¿no es mejor seguir a Jesús en su ejemplo que verlo de lejos con su influencia? Es obvio que Juan al igual que Pedro están siguiendo a Jesús de lejos. ¿Cómo  muchos creyentes sentirse a gusto en un lugar donde Cristo es juzgado? ¿Cómo pueden convivir en un mundo de políticos sin ser contracultura y ser cuestionados por su integridad? ¿Cómo no sabía Caifás que Juan era íntimo seguidor de Jesús? Juan nos ejemplifica a aquellos creyentes que se mueven en círculos influyentes y tienen “conocidos poderosos” y se codean con ellos, les sacan favores, pero simplemente no han sido identificados con los valores del reino. Son creyentes que pueden vivir bien en la política y ser amigos con los corruptos, sin ni siquiera decir que están en contra de sus corrupciones. Muchos de ellos juegan a la política del buen amigo y vecino que el del vecino incómodo que alumbra a Jesús en medio de un mundo tan corrupto. De hecho por medio de sus “conectes” pueden beneficiar a otros cristianos, tal como Juan lo hizo al poder dejar entrar a Pedro en ese lugar. Sin embargo eso no les exime de su responsabilidad de ser contracultura en esos ambientes. Tercero veo, insensato. Para acabar, en esta escena hay algo que me parece intrigante y es la relación de ese discípulo con la casa del Sumo Sacerdote. Por un lado, parece tener una relación de confianza con sus criados y, de hecho, el Evangelio de Juan es el único que nos dice el nombre del criado al que Pedro cortó una oreja (y también el único que identifica a Pedro como el agresor, pues los sinópticos lo mantienen en el anonimato) y, en la tercera negación, identifica a uno de los criados como pariente de la víctima de Pedro. Pero, ¿y con el Sumo Sacerdote? Sin embargo es obvio que la forma en que Juan maneja la situación,  es bastante rara. Sin embargo queda en pie la idea acerca de que ¿Cómo se conocían Juan y el Sumo Sacerdote Caifás? Debemos recordar que Juan venía de una familia acaudalada. Digo esto porque Juan incluso tenía sirvientes. Eso significa que bien pudo haberse codeado con personalidades de su sociedad. Sin embargo, como podría haber disfrazado su condición de seguidor de Jesús ante la hostilidad de Caifás? Pienso que viviendo de una manera enfrente de él y de otra detrás de él.  Por otro lado porque Juan apela a su conecte en esa casa sabiendo que Caifás era enemigo de su amado maestro. ¿Cómo se puede ser amigo de Caifás y amado de Jesús? Es una buena pregunta. Según parece, el discípulo entró con Jesús, pero no permaneció con él durante todo el interrogatorio sino que enseguida fue expulsado, siendo entonces cuando intervino para que pasase Pedro. A lo mejor eso pasó, espero que eso haya sido.

El punto aquí es que tanto Pedro como Juan de alguna manera ambos siguieron a Jesús de lejos y ambos con sus actitudes también lo negaron. ¿No sería por esa razón que Juan seguía a Pedro cuando le hablaba Jesús en Juan 21? Al fin y al cabo la restauración de Pedro fue de una forma pero la restauración de Juan de otra.

En la vida cristiana podemos oscilar entre el discípulo armado y el discípulo amado. Son dos formas que pueden dañar nuestra relación con Dios. A veces somos más críticos con los discípulos armados por lo escandalosos de sus faltas y más bondadosos con los “discípulos amados”. Creo que cualquiera que sea nuestra posición, hemos sido llamados a seguir a Jesús plenamente no con cobardía u osadía como Pedro ni con diplomacia y aristocracia  como Juan. Dios quiere que le sigamos con valentía, ya que vivimos en un mundo dónde seguir a Jesús de lejos es una de las prácticas más comunes de los creyentes hoy día.

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[1]https://books.google.com.sv/books?id=gQHE7GwSOGIC&pg=PA1202&lpg=PA1202&dq=quien+era+el+discipulo+conocido+del+sumo+sacerdote&source=bl&ots=swi1LxwDdL&sig=hj9QzCzJ1oDYK_jklVGDMPEVWZo&hl=es-419&sa=X&ved=0ahUKEwiKqNvblcPQAhUF8CYKHe04ABQQ6AEISzAJ#v=onepage&q=quien%20era%20el%20discipulo%20conocido%20del%20sumo%20sacerdote&f=false

“…¿qué te molesta tanto?…”

nino-molesto

Christian Bale (Batman antes de Ben Affleck) es famoso por su temperamento y lo rápido con que se molesta.  Muchos dicen que cuesta creer que un actor tan polifacético y con talento pueda tener un mal genio. Sin embargo, a la hora del trato con la gente, Bale es de lo peor. Cuentan  que alguien hizo un ruido mientras rodaba y él no hizo otra cosa que manifestar una explosión de insultos y amenazas. El actor dejó boquiabierto a todo el que lo pudo escuchar por Internet. Como si esto fuera poco, Bale insiste en que lo llamen por el nombre de su personaje incluso cuando no está filmando. Sus compañeros prefieren llamarlo de otra manera menos publicable.[1]

En la Biblia hay personajes famosos por ser enojados. Jonás, Eliseo, Pablo, Pedro, etc. Sin embargo en esta oportunidad me gustaría hablar sobre una frase que la NIV utiliza en 2 Reyes 5:8 con respecto a Joram  Rey de Israel en el milagro de Naamán el sirio. Joram al recibir un mensaje en donde se le pide que haga un milagro de sanidad de un leproso, se rasga los vestidos y se molesta. La NIV traduce este acto como una pregunta de Eliseo ante la actitud del rey con estas palabras: ¿Por qué se molesta tanto su Majestad?

Me interesa enfocarme en este tema, porque en mi propia vida hay momentos en que me molesto no sólo con las personas sino con las circunstancias que vivo. Y muchas veces esa molestia la he tenido por muchos años. E incluso en variadas oportunidades ha sido trasladada a Dios por la forma en que él ha permitido o permite cosas y circunstancias que me sacan de quicio en mi equilibrio no sólo emocional sino espiritual

¿Es el enojo nada más una emoción que uno siente cuando le pasa algo desagradable?  Dice el sicólogo cristiano el Dr. Dwight Carlson: “El enojo se define en términos generales como un sentimiento fuerte de hostilidad o indignación . . . inducido por un disgusto intenso resultando de una amenaza . . . un insulto, un sentido de frustración, o una injusticia. . .[2]” Los autores Roher y Sutherland comentan, “el enojo es una emoción.  Surge cuando un deseo no se cumple.  Si no se cumple nuestro deseo, [queremos] cambiar esa situación o destruirla[3]”.

¿De qué estaba hecho el enojo de Joram? ¿Porque se sentía tan frustrado que inmediatamente rompe sus vestiduras en señal de desesperación y desamparo de parte de Dios?

Hay por lo menos cuatro elementos importantes en la molestia de uno ante situaciones que se escapan de nuestra mano. Estas cuatro cosas son notadas por Eliseo y de alguna manera les da una perspectiva correcta para que Joram deje de tener esa actitud.

La primera cosa que hace notar Eliseo tiene que ver con la identificación. Eliseo utiliza la pregunta ¿por qué? Esta pregunta busca hacer conciencia en las causas de su enojo. Va al centro del problema. Si no sabemos el porqué de nuestro enojo, difícilmente podremos enfrentarlo. ¿Qué era lo que le molestaba en realidad a Joram? Simplemente le molestaba que le estaban pidiendo algo que a su criterio mostraría su incapacidad. En ese sentido Joram se ve acorralado porque simplemente el percibe que están siendo injusto con su persona. Al escuchar la respuesta de Joram uno puede observar como maneja su frustración. Esa frustración es el elemento que le hace identificar la molestia. Primero estaba la equivocación de lo que podía. Eso significa que el rey de Siria tenía una equivocada percepción de lo que este rey podía o no podía hacer. Cuando la gente te exige cosas de las cuales no estás capacitado para hacer, es obvio que la molestia aflore.  Joram no era Dios y él lo sabía. En ese sentido Joram simplemente no podía hacer las cosas que Dios hace. Mucho de las molestias de las personas y de las mías personalmente provienen de la equivocación de mi persona. Mucha gente en el ministerio exige cosas que simplemente no podemos hacer. Y el peor error es no darse cuenta de eso y pretender hacer lo que no podemos hacer. Segundo estaba la limitación de lo que hacía. Me parece bastante lógico que Joram limite su campo de trabajo e influencia. Observe que él dice que no puede actuar en asuntos de vida o muerte, e incluso en aspectos de sanidad de una enfermedad incurable como lo era la lepra en ese momento. En la primera área es lo que él no era, eso era ser mal entendido. En esta área vemos  lo que él no puede hacer, eso era ser mal comprendido. Creo que muchas de las molestias espirituales y emocionales de las personas, y particularmente de la mía, es precisamente porque la gente mal comprende lo que haces, tus intenciones y te impone cosas y situaciones o trabajos para los que no estás capacitado hacer, o simplemente trabajos a la fuerza que no satisfacen tus deseos y ambiciones. De hecho especialistas dicen que si no te sientes realizado o disfrutas tu trabajo, tu carrera no te hará sentir realizado. Muchas personas renuncian a sus trabajos porque no sienten que estén realizando una contribución significativa a su profesión. ¿Y que de nuestra vida espiritual? Muchas veces nuestra frustración y enojo es precisamente porque simplemente no somos reconocidos o estimulados por la gente que servimos, y lo único que encontramos son exigencias, señalamientos, etc. En tercer lugar estaba la preocupación de lo que temía. Observe que Joram concluye ante una exigencia a la cual él no puede manejar, que simplemente es de mala intención y que lo que se busca es simplemente dañarlo y destruirlo. En pocas palabras el percibe una doble agenda y oculta en la petición que le han hecho. Quizás una de las cosas más dañinas en la molestia de muchos es que uno construye sospechas en el aire, y llegar a creer lo peor y nunca lo mejor. Nuestra vida está tan viciada por la derrota, la sospecha y el pesimismo que simplemente lo mostramos con la molestia y con actos públicos que transmiten nuestra condición. Esos actos son como pequeñas muestras de protesta que simplemente reflejan lo molestos que nos sentimos y lo que experimentamos ante las injusticias que nos hacen. Eso nos lleva al cuarto punto de identificación. En cuarto lugar estaba la manifestación de lo que sentía. Dos actos públicos muestran ya lo que está pasando en Joram. El primero es un acto físico con respecto a su imagen. El texto dice que el “rompe sus vestidos”. Es obvio que dentro de la cultura judía este era un acto simbólico de tristeza, y consternación. So códigos conocidos, y que muestran claramente la situación emocional de una persona. Mucha gente muestra rasgos de tristeza y amargura con expresiones que son señales de su molestia. Muchas veces nosotros podemos estar tan triste con lo que Dios nos está haciendo pasar, y simplemente ya no podemos más y claudicamos mostrando a otros que vivimos una situación insoportable. La segunda manifestación no es física sino verbal. Observe que el rey  se queja enfrente de todos. Nuestra forma de hablar encubre pero demuestra las quejas que tenemos. La queja es el vehículo universal de la molestia, es una manera de escapar a la frustración y una manera de paliar el dolor y la agonía que muchas veces vivimos ante las injusticias y los callejones sin salida. Es la manera en que pretendemos sanar nuestros círculos viciosos de injusticias.

¿Cómo manejamos la molestia? ¿Aún como enfrentamos la molestia, incluso si ésta es con Dios?

He aquí tres consejos que encontré en el pasaje, que me ayudó con mi propia molestia hoy día…

Primero, no olvide…quién es usted. Observe que usted  pertenece a Israel. Y no me refiero a que usted debe hacerse judío. Simplemente antes de asociarlo a la nación judía este nombre tiene un origen especial. Procede del hebreo  y arameo. Yisrâêl, que significa “Dios contiende [lucha]”, “el que lucha con Dios”, “soldado de Dios” o “reinará con Dios.” [4] Eliseo reenfoca a Joram. Su valor no depende de lo que él es, sino de quién está con él. Dios está con nosotros no porque lo sentimos, sino porque él lo ha declarado. ¿Cómo puede saber que Dios está conmigo? Simplemente lo vemos en el pasaje. Está asociado con la expresión “cuando se enteró” vrs. 5:8. ¿Cómo se enteró Eliseo? Simplemente Dios le pasó la carga. Porque no es cualquier hombre quién se entera sino dice el pasaje “Eliseo hombre de Dios”. Dios tendrá esas conexiones espirituales que le mostraran que no se ha olvidado quién es usted.

Segundo, no retire…quién es por usted.  Me da tranquilidad el leer esta expresión en el vrs. 8: “le envió este mensaje” Me entusiasma la idea que Dios siempre está dispuesto a ayudarnos y nos envía “mensajes” que muchas veces los pasamos por alto. Si bien es cierto que muchas veces esos mensajes se tardan, o a veces vienen encriptados con actos raros y extraños, una cosa si es cierta, Dios no dejará de pensar en nosotros y nos hará saber que él está por nosotros. Y si Dios por nosotros quién contra nosotros. Así que nunca retire de su vida y de su molestia la fe, la palabra de Dios y su soberanía. No se aleje de su fuente de autoridad. Si lo hace simplemente la molestia aumentará y será peor.

Tercero, no maneje…lo que no puede hacer usted.  Transfiera el problema a Dios. Observe que Eliseo le dice “mándeme”. Realmente esa palabra es refrescante. ¿A dónde mandamos nuestra molestia? Muchas veces simplemente la retenemos, nos amargamos y ya no somos felices. Observe que Dios ordena que le mande su molestia, ya que él  la podrá manejar mejor que usted. Ese es mi problema por años he tenido mucha molestia por la forma en que he sido tratado y conducido por la vida. Reconozco que hay momentos que molestia ha sido con Dios. He visto con mucho enojo situaciones y condiciones que he considerado sumamente difíciles e injustas. Sin embargo reconozco que simplemente he querido manejar y controlar las situaciones que Dios me he enviado en lugar de confiar y cederle a Dios el control. Y es que cuesta, cuando las cosas van despacio y para arriba. Cuando las cosas retroceden y no ves la luz al final del túnel. Sin embargo Dios pide que le cedamos el control de lo que ya está demostrado que no puedo hacer. Al “mandarle” a Dios nuestra molestia de súbito nos veremos rodeados de su Palabra profética que nos recordará que hay Dios en medio de nuestra lucha y molestia.

Este mundo siempre nos dejará desilusionados con expectativas legítimas no satisfechas.  Y nos vendrán los sentimientos de molestia.  Los demás no nos tratarán ni cómo deben tratarnos ni como queremos ser tratados.  Y nos vendrán los sentimientos de frustración.  Habrá injusticias, calumnias, prejuicios, críticas, y muchas cosas más en nuestra contra.  Y nos vendrán los sentimientos de enojo.  En medio de esta molestia, el Señor Jesús nos promete su paz: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No s e turbe vuestro corazón, ni tenga miedo” (Juan 14:27). “Estas cosas os he hablado para que  en mí tengáis paz.  En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33).

Si vivimos derrotados y dominados por la molestia, el Señor Jesucristo nos invita a entrar en una comunión estrecha con El, en la cual aprenderemos a confiar en su amor y en su control soberano de toda circunstancia adversa.  Sólo Él puede convertir las cosas que provocan la molestia  en oportunidades para experimentar su obra en nosotros.  Dice el autor James Reid, “La salida de las frustraciones de la vida no se encuentra en resentirlas sino en aceptarlas como la esfera de los propósitos de Dios.”  Cuando aceptamos estas cosas como “la esfera de los propósitos de Dios”, la paz de Cristo gobernará nuestro corazón. Espero que de corazón usted pueda experimentar a Dios por medio de esta reflexión y su molestia pueda ser ministrada. Lo anhelo de corazón.

 SI DIOS LE PONE INVERTIR EN ESTE MINISTERIO…GRACIAS POR SU DONACIÓN.

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[1] http://debeverse.com/2015/08/12-famosos-que-en-la-vida-real-son-tremendamente-odiosos/

[2] http://obrerofiel.com/como-manejar-el-enojo-y-la-paz-de-dios/

[3] Ibíd.

[4] http://www.wikicristiano.org/diccionario-biblico/significado/israel/

A todos los hermanos y amigos del blog…

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Saludos, de parte mía…ya han pasado 8 años desde que inicié la aventura de este blog…ha sido muy emocionante escribir más 3000 artículos, predicaciones, comentarios, etc. hasta la fecha (noviembre 2016) lo han visitado 1,086,000 personas. Uno de mis sueños es poner a disposición del pueblo evangélico materiales bíblicos , exegéticos y expositivos en su mayoría…pero de una manera gratuita…ahora estoy con la inquietud de diversificar más el blog y poder ofrecer mayores alternativas de difusión de la Palabra de Dios…sin embargo para que hay una ampliación se necesitan recursos…por eso invito a todos los que visitan y se benefician del blog a que puedan donar voluntariamente y sembrar en este ministerio para que pueda ser más eficiente y logre cubrir mayores áreas de edificación…al blog se le ha agregado una cuenta de Paypal para que ustedes voluntariamente puedan donar cualquier cantidad que será utilizada para invertir y mejorar el blog…espero que se puedan generar los recursos suficientes para que haya un progreso en este ministerio…de antemano gracias por sus oraciones en primer lugar y en segundo lugar sus donaciones…

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