E-mail: “…aburrido…”

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“…no hay nadie capaz de expresar cuanto aburren  todas las cosas, y es que nadie ve ni oye lo suficiente  como para quedar satisfecho” (Eclesiastés 1:8 Mi propia paráfrasis)

Salomón se había convencido  en Eclesiastés 1:1-7  que la vida es inútil, pero ahora en los vrs. 8-11 nos va a decir que la vida es frustrante. Y es frustrante porque nada satisface. En pocas palabras ¡todo es aburrido!  ¿Por qué nos frustramos? ¿Por qué con mucha facilidad las cosas nos aburren?  ¿Por qué nos aburrimos entonces?

 Salomón nos muestra tres causas del aburrimiento. La primera causa  de nuestro aburrimiento es el materialismo.

La primera causa se identifica por la expresión en RV60 “todas las cosas son fatigosas” o como el texto hebreo traduce “cansadas o extenuantes”.  Salomón piensa en “cosas”. Cuando utiliza esta palabra en hebreo  Salomón en realidad está pensando en lo que se dice, en lo que se hace, en lo que nos motiva.  Es toda una actividad de diferentes perspectivas. Así que el tiene una visión netamente materialista. ¿Por qué el materialismo aburre? Porque la esencia del materialismo es acumular. Así que Salomón ha acumulado discursos, obras, recursos, ha construido. Pero nada de eso le ha satisfecho. Y ¿por qué? Porque acumular cansa, desgasta, se gasta energía no sólo para lograr las cosas sino para conservar las cosas. La segunda causa del aburrimiento es el derrotismo. El pasaje dice: “más de lo que el hombre pueda expresar”. La expresión “pueda expresar” es la palabra yakol en hebreo. Esta expresión es la de alguien que se ha dado por vencido con algo o alguien. En ese sentido Salomón ya se dio por vencido con respecto a explicar porque está aburrido. Ya tiene un sentir derrotista, de víctima  ante las circunstancias que está viviendo.  La tercera causa de su aburrimiento es el pragmatismo. Salomón dice “nunca se sacia”. El término hebreo es “saba”. Y da la idea de hartarse sin llenarse. ¿Por qué el hombre nunca se llena? Note que se nos habla de nos fuentes de placer o satisfacción. Lo que vemos y lo que oímos.  Es obvio que el autor nos está introduciendo a las fuentes del saber y del conocimiento que producen el placer de sentir y percibir.  Siempre hay algo nuevo que oír y siempre hay algo nuevo que buscar. Nunca se satisface el alma con lo que se ha aprendido. Así que Salomón trata de ser práctico. Debajo del sol no se puede llegar a un estado de satisfacción, siempre habrá algo que nos vuelve a llamar la atención.

¿Quién no ha oído las historias de los tiempos pasados  del entrenamiento militar cuando se les decía a los reclutas que cavaran un hueco  durante la primera mitad  del día para luego llenarlo por el resto de la tarde? El punto de ese ejercicio era hallar el límite de frustración del recluta. ¿Cuánta inutilidad puede soportar antes de frustrarse lo suficiente para desquitarse con el sargento? El resultado natural de la inutilidad es la frustración o algo peor. Por todo nuestro alrededor, en nuestro mundo, vemos gente frustrada: cólera en las autopistas, tiroteos desenfrenados en las escuelas, desesperanza en los corazones  de los individuos. Y es que en sus observaciones  Salomón pasa  de la evidencia de la inutilidad  a la evidencia de la frustración cuando se quita a Dios del cuadro.

En otros siglos, los seres humanos querían que se les rescatara, reformara, liberara o educara. Pero en nuestro siglo, quieren que se les entretenga. El gran terror no es la enfermedad o la muerte, sino el aburrimiento. Un sentido de tener tiempo en nuestras manos, un sentido de no tener nada que hacer. Un sentimiento de que no se nos está entreteniendo. ¿Pero dónde terminará esta manía por el entretenimiento?

Schopenhauer dijo: “la raza humana está condenada de forma evidente a fluctuar por la eternidad entre los dos extremos  del sufrimiento y el aburrimiento”.  Y Salomón lo sabe y ahora usted y yo lo sabemos.

 

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E-mail: “…El mar…”

 

Resultado de imagen para E.mailLos ríos alimentan al mar…y éste nunca se satisface…así que los ríos van por más a su lugar de origen y vuelven a intentarlo otra vez… (Eclesiastés 1:7 Mi paráfrasis)

¿Qué es lo que realmente satisface a una persona? ¿Qué es la satisfacción? ¿Habrá un momento en la vida que podemos decir estoy satisfecho ya no necesito nada más? Es difícil…

Una vez le preguntaron al magnate y millonario Howard Hughes cuánta más plata necesitaba tener a estas alturas de su vida y el respondió: “sólo un poquito más”. Creo que la filosofía “sólo un poquito más” representa a muchas personas. Salomón utilizo la visión de un filósofo en el vrs. 3-4, utilizó la visión de un astrónomo vrs. 5 y utilizó la visión de un meteorólogo en el vrs. 5 y ahora utilizará el criterio de un hidrólogo. ¿Qué nos dice este texto sobre la satisfacción?

Primero, la satisfacción no tiene que ver con la cantidad de recursos que tengas. ¿Observa usted que el mar tiene a su disposición “ríos” para que le alimenten? No es uno son muchos.  Los expertos nos dicen que en cualquier momento el 97% de toda el agua  sobre la tierra está en los océanos; solamente el o,ooo1% está en la atmósfera, disponible para la lluvia.  El mar tiene a su disposición grandes cantidades de ríos para llenarse, pero nunca se llena. Segundo, la satisfacción  no tiene que ver con la calidad de recursos que tengas. Debe quedarnos muy claro un hecho importante la cooperación del sol y el viento hace posible la evaporación y el movimiento de la humedad, y esto mantiene el agua circulando. Pero el mar nunca cambia. Los ríos y las aguas se vierten en los océanos, pero el océano sigue siendo  el mismo. El mar tiene cantidad de recursos y calidad de recursos y sin embargo parece nunca saciarse. Pero en tercer lugar la satisfacción  no tiene que ver con la capacidad de los recursos.  Usted puede observar que la manera en que los ríos alimentan al mar no es una vez sino constante de un ir y venir. Cualquiera podría decir que el mar estaría  satisfecho ante tantas veces que los ríos vierten su agua en él. Pero si notamos el mar no tiene ninguna satisfacción a pesar de que los ríos son capaces de ir y venir de una manera interminable. Hay personas que tienen en mente que si logran cantidad de recursos y calidad de recursos tendrán capacidad de éxito y satisfacción, pero es obvio que Salomón dice todo lo contrario.

¿Qué es la carrera de la vida de muchos? ¿No es tener satisfacción? Y para eso se matan generando recursos en cantidad y recursos en calidad pero al final no les da capacidad de disfrutar y saciarse. Que triste. La vida es como el mar jamás se llena y satisface, siempre va por “un poquito más”…

Pablo Neruda escribió: Necesito del mar porque me enseña / no sé si aprendo música o conciencia / no sé si es ola sola o ser profundo / o sólo ronca voz o deslumbrante / suposición de peces y navíos…

Ese  mar que refleja mi mar de ansiedad, de insatisfacción que toma mi lugar en la pluma de el buscador Salomón, y que me enseña que el mar debajo del sol nunca se llena…igual que mi vida…

En 1890 Anna Price compuso un precioso himno que dice: “Por encima de los elementos que tiemblan, por encima del mar incansable de la vida. Querido Salvador, levanta mi espíritu, ¡Oh, elévame hacia ti!

 

E-mail: “…otro cumpleaños…”

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“cada día el sol aparece y luego desaparece en el mismo lugar…es como si aburrido debe regresar al mismo lugar…para empezar de nuevo la misma rutina… ( 1:5 Mi propia paráfrasis)

De su posición como filósofo en el vrs. 4 ahora pasa a una posición de astrónomo y contempla el sol…y concluye en lo rutinario de este proceso. ¿Por qué las cosas impresionantes llegan a ser tediosas?¿ Porque la grandeza visible de algo pierde su significado con el correr del tiempo y ante la rutina de la vida?

Salomón llega al hastío y a una conclusión de que la vida es rutinaria al observar el sol…pero concluyó mal… ¿qué nos hace perder la rutina?¿Qué nos obstaculiza cuando observamos el tedio de la vida?

La primera cosa que debemos entender cuando nos abate la rutina es nuestra limitación. ¿Sabe una cosa? Podemos disculpar a Salomón por no saber que el sol no gira alrededor de la tierra. Si lo hubiese sabido, hubiera dicho lo mismo pero de una manera diferente: “este planeta nuestro gira alrededor del sol. Otoño, invierno, primavera, verano…y luego volvemos al principio para comenzar de nuevo…” Ahora lo importante de este aspecto es que nosotros estamos limitados con nuestra ignorancia de todas las cosas que hay detrás de lo que erróneamente podemos concluir al sólo observarlo con los ojos terrenales. Salomón estaba limitado en su apreciación del fenómeno. ¿Cuántas cosas nos pueden deprimir solamente porque percibimos una parte y no el todo de Dios?  La segunda cosa que nos abate con respecto a la rutina no es sólo la limitación, sino también nuestra delimitación. Observe que Salomón se enfoca en lo rutinario de la salida y entrada del sol, pero no en el sol. En pocas palabras la delimitación espiritual de salomón consiste en que es más  importante lo que el sol hace que lo que el sol es. Para él , cada atardecer dorado  representa otro breve día que se ha ido de su vida efímera. El sol no reduce su velocidad; no se puede detener el tiempo, y la muerte se acerca  a nosotros implacablemente como ejército conquistador. Podemos huir pero no podemos escondernos. La tercera cosa tiene que ver con nuestra desesperación. Con certeza esta no es una perspectiva alentadora. Pero recuerde que el pesimismo  de Salomón viene de su desconexión con Dios. Cuando sólo vemos lo que está “debajo del sol” y nunca lo que está detrás nos desesperamos. Nos quedamos  con esa máquina cósmica estrepitosa y vacía, una gran línea de producción corriendo a la eternidad y produciendo exactamente nada.  Por esta causa la rutina nos mata y nos paraliza.

Al  limitamos nuestra capacidad de entender todo está fuera de nuestra alcance porque no nos damos cuenta de que ignoramos tantas cosas del diseño de Dios, entonces nos lleva a la delimitación de nuestra vida, en lugar de enfocarnos en lo somos queremos realizarnos en lo que hacemos. El sol no es vital sólo por lo que hace sino por lo que es. De la limitación nos movemos a la delimitación y terminamos en la desesperación. Porque vemos lo que está enfrente y debajo del sol y no lo que está detrás y arriba del sol. La desesperación se origina cuando nos desconectamos de Dios y nos conectamos sólo con lo humano.  Hemingway escribió antes de suicidarse: “Vivo en un vacío  que es tan solo como un tubo  de radio cuando las pilas  están agotadas  y no hay corriente donde conectarlo”. Esto es lo que yo llamo desesperación.  La vida para serle honesto es más que un cumpleaños más…

E-mail: …pasaste de moda…

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“…personas pasan de moda, personas se ponen de moda pero este mundo  nunca pasa de moda…”  (1:4) (Mi propia paráfrasis)

Existe la tendencia a caracterizar cada generación que entra en escena o sale de escena  en el mundo. Muchos clasifican generaciones como babyboomers, generación x, millenials, y la generación z. Cada una de ellas tienen sus características, sus códigos y sus propios estilos. Cada una de ellas ha influido en la manera que el mundo se comporta. En la Biblia una generación es catalogada como un grupo de personas que han convivido por lo menos 40 años. Una cosa si es constante, en cualquier generación, a saber, que vienen y se van. El buscador observa precisamente esa tendencia y describe tres leyes innatas a cada generación que aparece. Primero, la ley del desaparecer. La RV60 lo pone de esta manera “generación va”. Esto implica que toda tendencia asì como apareció va a desaparecer. Todo cambia con respecto a las creencias, las experiencias y sobre todo las vivencias generacionales. Si hay una ley a desaparecer no deberíamos casarnos con una cosmovisión general en particular. Debemos recordad que toda cosmovisión generacional va a desaparecer. Segundo, la ley del aparecer. Uno de los grandes problemas de cualquier movimiento que emerge es que en sì lleva el germen de hacerse fuerte y poderoso. Muchos de estos movimientos tienen la creencia a que permanecerán para siempre, pero no es asì. Todo proyecto que aparecer por muy fuerte que se haga con el tiempo se desgasta y desaparece. Es obvio que con aparecer y desaparecer cada generación aporta algo nuevo a su tiempo, pero no será eterno. Lo que fue novedoso para una generación es obsoleto para otra. Tercero, la ley del permanecer. Observe que en el contraste de la relatividad de cada generación hay una verdad absoluta importante. La tierra, esa creación de Dios sobrevive a cada generación, dando testimonio que lo único que tiene permanencia son los valores absolutos del Creador. Es por eso que una verdad absoluta es necesaria. Aquella que està más allá de las limitaciones y contradicciones humanas.

Màs adelante el Buscador establecerá que es lo que verdaderamente permanece ante la estabilidad generacional.  Todo aparece y todo desaparece humanamente hablando pero solo permanece lo construido por el poder de Dios.

E-Mail: ¿Que ganás hombre?

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“Que ganás, hombre,  con todo el trabajo con el que te has desgastado de este lado de la tierra” (1:3) (Mi propia paráfrasis)

He aquí una buena pregunta…¿Qué gano con todo lo que he trabajado? ¿Con todo lo que me he fastidiado o desgastado? No parece haber algún logro o beneficio con lo que hacemos y con lo que nos afanamos.

Aquí el buscador tiene tres grandes dudas. ¿Qué se gana es la pregunta?  Y la primera duda es con respecto lo que se obtiene. La RV60 dice: “que provecho tiene el hombre”. ¿Vale la pena tanto esfuerzo para obtener tan poco? ¿Por qué la vida nos da tan poco? Es una gran duda que yace muy dentro de nosotros, porque vivimos una carrera de ratas frenética y cuando vemos lo que hemos obtenido, nos detenemos a evaluar si valió la pena.  La segunda duda tiene que ver con lo que se sostiene.  La expresión “afanar” que usa la RV60 en el texto hebreo da la idea de “desgaste” y “labor exhausta” Todo el ser humano busca sostenerse de algo, o con algo. Por eso se desgasta trabajando horas para lograr un sostenimiento digno y amplio. Por eso estudiamos, nos titulamos con la esperanza que mientras más nos esforzamos y acreditamos más elementos tendremos para un sostenimiento digno. Pero parece que el buscador no concluye tal cosa. Aparentemente la tesis del buscador es que no hay gran provecho.  Y la tercera gran duda del buscador es con lo que retiene. Vivimos debajo del sol, y todo debajo del sol no se puede retener. Es pasajero, todo queda aquí. Por eso es que si mi perspectiva es una perspectiva simplemente horizontal, los que se obtiene, lo que sostiene jamás se retiene. Bien habríamos en plantearnos estas dudas para poder entender que es lo mejor en esta vida.

E mail: ¿Humo en sus ojos?

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Todo es pura humareda, sólo humo dice el buscador…humos tras humos…todo es hueco (vrs.2). (Eclesiastés en mis palabras)

¿Qué tan cierta es la tesis de Salomón? ¿No hay nada seguro? ¿Todo es ilusorio? Y si esto es así ¿entonces de que sirve existir? ¿Por qué razón llegaría a esta conclusión Salomón? ¿Qué verdades enseñan sus metáforas de la niebla, el humo y lo pasajero? ¿Por qué nos desalentamos tanto?

Me imagino que este pasaje puede enseñarnos que hay a lo menos cuatro cosas que realmente abonan a esa apatía y desesperación de la vida. Primero, la rutina. Se repite cinco veces la misma palabra (vanidad). Y se  hace tanto en singular como en plural. Si somos honestos la vida no es una aventura, es un camino pavimentado con lo cotidiano, lo diario y lo rutinario. La mayor parte de veces no sucede algo “extraordinario”. En realidad lo extraordinario son las propinas de Dios, cuando le servimos. Pero por lo general, no hay más que rutina diaria. Todo el libro va plantear el tema de lo rutinario. La rutina se torna letal cuando no le encontramos un propósito. Segundo, la repetición. Una cosa es tener una rutina de diferentes actividades o situaciones en la vida, pero otra es que se repitan y repitan las mismas cosas (vanidades) de tal manera que no hay otra cosa que “maná” por cuarenta años. Como desgasta el hacer las mismas cosas cada día. El que te pasen las mismas cosas cada día, el que traten lo mismo cada día, indistintamente en el lugar donde estés o donde vayas.  La tercero,  el resultado. La expresión que Salomón usa se refiere a algo etéreo, sin consistencia, frágil y volátil. Que rápido desaparece. No sólo en la vida hay pocos resultados que uno espera, sino que los resultados apenas son logrados simplemente se van fácilmente. La cuarta, la respuesta. Más adelante Salomón hará la pregunta. Pero aquí hay una respuesta incipiente. Salomón utiliza la expresión “qohelet”. La RV60 lo traduce como “El Predicador”.  La expresión tiene más la connotación que es la respuesta que ha encontrado un investigador. ¿Desde que campo del saber es más adecuado preguntar e investigar? ¿Qué tiene una autoridad para dar la respuesta? Es obvio que la búsqueda desde la perspectiva teológica es la que podría llevarnos a una mejor respuesta.  No es médica, ni sicológica, ni antropológica la búsqueda de la respuesta que Salomón tiene, deberá partir desde el campo de la teología. Y desde allí formular las respuestas que lo liberen.

E-Mail: ¿Satisfecho con la Vida?

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El mensaje de Eclesiastés están contemporáneo como un libro de texto de una universidad pos moderna, una entrevista a una gran celebridad o incluido una nota de suicidio de adolescente. Es como un “ E-mail” urgente. (E por Eclesiastés) escrito hace una hora. Muestra a Salomón cansado y desesperado, que clama hacia el vacío de sus preguntas de pasión y existencia: ¿por qué me siento tan vano? ¿Por qué los buenos pierden tan a menudo? ¿Por qué las sombras de la muerte  oscurecen la luz de la vida? Salomón explora preguntas como. ¿Qué fue lo que nos empujó a usted y a mí realizar esfuerzos errados? ¿Las relaciones  imprudentes? ¿Los hábitos destructivos? ¿Cómo podemos salir ahora de todo eso, o es ya demasiado tarde?

Salomón tiene el pensamiento principal de estar satisfecho. Y su tesis que debo parar de  estarme lamentando por lo que no tengo y que comience darle gracias a Dios por lo que tengo.

Señor por favor te pido un corazón satisfecho.

“Después que todo se ha dicho, y todo ha sido dicho, el hombre es un cúmulo de necesidad” (John Barryman)

¿Por qué hay vacío en la cumbre del éxito? ¿Porqué no hay satisfacción? Una cosa importante en el versículo 1 del capítulo 1 es que Salomón parte su reflexión mostrando simplemente que hay cuatro cosas que no llenan el vacío en la cima del éxito. O quizás no nos garantizan que hemos logrado el éxito.

En primer lugar el éxito no se garantiza por lo cultivado que uno esté (“Palabras del Predicador”).

Salomón tenía muchas cosas que decir. Como un hombre buscador de la sabiduría tenía una inmensa cultura. Era un hombre sabio en su generación y contexto.  La gente llegaba de lugares lejanos para escuchar su sabiduría.

En segundo lugar el éxito no se garantiza por lo heredado de la familia (hijo de David). Podemos establecer que Salomón venía de una “cuna de oro”. Tenía un tremendo padre que le había dejado todo preparado para que construyera el templo. Es obvio que sus condiciones sociales eran óptimas, y había heredado  mucho de lo que su padre había anticipado  y logrado como rey en Israel.

En tercer lugar el éxito no se garantiza lo logrado materialmente. (“Rey”). No había posición más alta en Israel que la de Salomón.  Fue uno de los mejores reyes. Cumplió con su labor en los primeros años como un genuino rey ante Dios. Luego siguió siendo un rey correctamente político pero espiritualmente alejado de Dios.

En cuarto  lugar el éxito no se garantiza por dónde estás ubicado. (…en Jerusalén…). La ciudad de Jerusalén era el centro de la belleza y la grandeza del mundo en el que se desenvolvió Salomón. Todo mundo asistía a ver la gloria y esplendor de la ciudad y admirar su belleza y sabiduría.

Estas cuatro área la intelectual, la social, la material y la ubicacional no garantiza que una persona esté completa y por sobre todo satisfecha. Aquí echa por los suelos el perfil de un hombre exitoso