El mejor vino viene al final…

el mejor vino

¿Cómo podemos recibir lo mejor de Dios? Juan 2:10 siempre me ha intrigado como termina. “Tú, en cambio, has dejado el mejor vino para el final.» Según esto pienso que  el Señor desea que nosotros tengamos el buen vino aunque ni siquiera nos demos cuenta, él quiere lo  mejor de él, y él no se reservará nada. Sin embargo es obvio que Dios tenía en su reserva el mejor vino y ahora es tiempo de darlo ¿Por qué hace eso Dios?«. Algunas veces, lamentablemente no estamos en condición de recibirlo todavía, así que el Señor lo guarda para nosotros hasta el tiempo correcto, en que él pueda decir: «Ahora pueden tomarlo». Dios tiene todas las ricas bendiciones con las que él quiere bendecirnos. Su opción es dar, y su gozo es dar todo lo suyo –él no se reservará nada. Pero, a veces, se detiene hasta que estemos preparados para ello; porque las cosas de Dios son muy valiosas para él. Él no malgasta las cosas preciosas: quiere asegurarse que aquellos que las reciban, las aprecien y sepan lo que están recibiendo. Por eso, el maestresala dice: «Tú has reservado el buen vino hasta ahora». Ahora, ¿cuál es la clave para que recibamos ese vino nuevo?.

¿Cómo recibieron el vino nuevo los novios? Cuando ya no tuvieron vino. ¿Hemos llegado ya a ese momento en que no tenemos vino? Nada en este mundo puede satisfacernos, nada en el mundo religioso puede satisfacernos. Nosotros buscamos una vez la satisfacción en el mundo religioso, pero fallamos. Muchos de nosotros resolvimos ese problema rápidamente: «Él me falló, lo rechazaré, no lo buscaré de nuevo». Y cuando rechazamos lo viejo, que nos falló, descubrimos lo nuevo en Cristo Jesús. Esto no es sólo una vez, sino una experiencia continua, y es por eso que el ministerio del Espíritu Santo siempre debe estar fresco, viviente. Las cosas que se nos dieron nuevas en el pasado, no pueden ser nuevas hoy. Dios siempre tiene algo nuevo, algo más, para nosotros.  Observe cuatro condiciones para recibir el vino nuevo. Primero, la etapa de la insatisfacción.  “Faltando vino”…”No tienen vino”. Al ver el texto estoy seguro que muchos  encontraremos una clave. Fue lo que María la madre de Jesús descubrió en la fiesta de bodas, porque ella vino a Jesús y le dijo que ellos no tenían vino. Mientras aún tengamos nuestro propio vino viejo, no gustaremos nunca el buen vino que Dios da. Simplemente así de claro. Por otro lado puede decirme  ¿Qué necesidad suplió Jesús al convertir el agua en vino?  Esa no es una necesidad básica, lo hizo en una fiesta, eso no era una necesidad elemental y básica para que el ser humano sobreviva. Entonces parece ser que si uno le pide al Señor ropa cuando no tiene ninguna, es valedera, comida cuando no tiene nada, es valedero, pero si usted le pide algo más de lo necesario, eso es vanidad y eso en realidad no es vanidad.  Jesús convirtió el agua en vino, ese milagro no lo hizo para satisfacer una necesidad básica, ni para que se embriagaran, porque ya lo estaban, dice la Biblia que ya no había vino, se había acabado. El Señor estaba demostrando que empezaba todo un ministerio de milagros.  El primer milagro que Jesús hace no fue liberar a alguien, ni sanarlo, el primero fue convertir agua en vino y en esa fiesta entendieron que él era poderoso para hacer milagros.  Y es que la insatisfacción procede precisamente dentro de un contexto en donde no necesitamos nada. Donde todo parece estar bien y encajar de acuerdo a nuestras agendas. Pero una vez faltando el vino, todo cambia. Segundo, la etapa de la intervención  “No ha llegado mi hora”.  Para hacer algo correcto, debe ser hecho en su tiempo.   A muchos matrimonios no les ha ido bien porque lo han hecho fuera de tiempo, es bueno casarse pero no a los 14 años. Las cosas buenas se vuelven correctas cuando se hacen en el tiempo que deben de ser hechas.  Es bueno trabajar pero puedes empezar tan temprano que dejes a un lado tus estudios.  Hay que entender cuándo el tiempo de hacer las cosas llegan, Jesús no lo hizo antes, no lo hizo después, ni cuando le insinuaron que tenía que hacerlo, lo hizo cuando tuvo el discernimiento de que el tiempo había llegado.  Las cosas son correctas cuando se hacen en su tiempo, dejas de estudiar antes de lo debido, no terminas lo que comenzaste y crees que es tiempo de comenzar otra. Jesús para hacer algo formidable comenzó reconociendo que era el tiempo para hacerlo. Tercero, la etapa de la convicción. “Haced todo lo que os dijere”.  Es importante notar que para obtener el mejor vino debemos tener a Jesucristo como la centralidad de nuestra vida.  Esto implica que la convicción de degustar el mejor vino, el vino bueno  o el vino final debo hacer un lado todo tipo de creencia y convicción que no parta del Señorío de Jesucristo. Al pensar en esta frase he llegado a la conclusión que rara es la persona que sale adelante que no admite necesitar consejo. Para que este milagro ocurriera, los sirvientes recibieron consejo de hacer todo lo que él les dijese. ¿Haces tú lo que tu superior te dice? ¿Tienes la humildad de aceptar que alguien lo hace mejor que tú y le pides consejo para saber cómo hacerlo? ¿O eres de las personas que siempre cree tener la razón?  Cuando una persona no le da la razón a alguien más en la vida, se está limitando porque en la razón de otros está el éxito de uno.  Yo siempre pido consejo.  Si tú no sabes hacer algo busca a un experto que sí pueda hacerlo y deja que él lo haga, es más rápido eso que tratar tú de aprender a hacerlo.  Cuarto, la etapa de la degustación   “El maestresala probó el agua hecha vino”.  Si Jesús está con nosotros y él tiene control de mi insatisfacción, lo dejo que el haga su intervención para que así pueda llegar a la convicción que sólo con el puedo tener una degustación de ese vino que está reservado para mi vida al final. Y ese vino es excelente. Le garantizo que  cosas excelentes pasaran en su vida, familia y trabajo. Cuando hacemos  las cosas buenas me separo de los malos, y cuando haces cosas excelentes me  separo hasta de los buenos. Dios nos hizo nacer para hacer cosas excelentes  y ser diferente que todo el mundo. ¿Qué es lo que te diferencia del resto del mundo? Te diferencias cuando haces cosas que otros no hacen como tú las haces.  El Señor separa a unos de otros, en el sentido de hacerlos avanzar, de bendecir, cuando las obras que haces empiezan a estar por encima de la calidad de lo que otros hacen, y creo por ejemplo que así es como se diferencian los estudiantes.  Cuando haces algo excelente se dan cuenta que eres diferente a los demás, tu siempre quieres que Dios te levante y él lo hace a través de aprovechar cada oportunidad que llega a tus manos para que lo hagas de manera “excelente”. Si el evangelio no afecta nuestro comportamiento diario, no ha hecho nada, si el evangelio no afecta nuestra calidad de servicio y de trabajo no ha hecho nada, si el evangelio no afecta la calidad de trato en la familia no ha hecho nada, nos hemos dedicado a cantar coros durante mucho tiempo y ya basta de dedicarnos a eso únicamente, tenemos que levantar las vidas con excelencia. El primer milagro que Jesús hizo fue de “excelencia”. Al ver el texto uno piensa que Jesús sirvió el buen vino  de último, pero en realidad el buen vino fue el único que sirvió Jesús, porque el primer vino no lo sirvió él.  Aquí se impone una pregunta: ¿Por qué sirvió  de último el mejor vino si ya no lo iban a poder degustar bien?”  Pero en realidad la respuesta que no lo sirvió de último, ya que el sólo sirvió uno. Por otro lado, sea  primero o  último Dios no sabe  hacer algo de menor calidad que no sea lo mejor. El Señor no sabe hacer cosas que sean de baja calidad, cuando hizo el mar, la tierra, los cielos, las estrellas y cuando nos hizo… todo lo hizo “formidable”. El Señor hizo el mejor vino porque no sabe hacerlo de otra forma, Dios le da la lluvia a buenos y a malos y hace llover sobre justos e injustos.  Hizo el mejor vino lo fueran a beber o no, eso era problema de ellos, y así es Dios con todo, él hace lo mejor. Lo uses o no, eso es su problema, pero él ya resolvió el suyo que es no hacer nada inferior a lo mejor.  Eso nos reta de diferentes formas. Por ejemplo nos reta a que en mi trabajo debo hacer lo mejor, lo que haga la empresa es problema de la empresa;  como ciudadanos tenemos que hacer lo mejor, lo que hagan los gobiernos es asunto de ellos, yo procuro de corazón predicar lo mejor que puedo. ¿Qué hace usted con esta  Palabra que Dios le da es su problema, si usted decide renovar su mente y avanzar es problema suyo, el mío es estar delante de Dios buscando la mejor palabra para dárselas, es como servir el vino formidable, ahora, para qué lo va a usar es asunto suyo, mi responsabilidad fue librada, cumplida.  Cuando Jesús va a hacer algo en tu vida no esperes menos de lo mejor, pero tu fe hace que pienses en lo inferior.   Aquí vemos que el maestresala le dice al novio “eres diferente a todos porque de primero sirven el buen vino y de último inferior”.  El vino que tocaba hacer era el inferior, porque ese era el que se tenía que servir porque ya habían bebido mucho y ya no tenían paladar para sentir un buen vino, pero como Jesús no sabe hacer nada inferior, no se trata del momento en el que se sirve, se trata de que si lo va a servir el Señor va a servir lo mejor.  No es cuestión de que tu vida antes o después es mejor o peor, es cuestión de que en Cristo Jesús sea antes o después tiene que ser la mejor etapa de tu vida, la etapa formidable, la etapa donde la gente te vea, te sienta el sabor a un buen cristiano.   Eso es lo que tenemos que hacer, tenemos que entender, comprender que el Señor no ha diseñado nada inferior a lo mejor para tu vida. Jesús solo sirve lo mejor. Haz las cosas como las hizo Jesús para ser diferente a todo el mundo.  No importa como los demás se comporten en este mundo, jamás hagas las cosas para competir contra alguien, haz las cosas lo mejor que puedas porque ese es el estilo de Nuestro Señor Jesucristo.  El cristiano se va a caracterizar por hacer lo que hace de la mejor manera posible.  Dice la Biblia que saber hacer lo bueno y no hacerlo es “pecado”, de hecho es la única definición clara en toda la Biblia de lo que es el pecado.

 

Un comentario sobre “El mejor vino viene al final…

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  1. Para recibir este vino nuevo. Tiene que ser en una vasija nueva.por lo cual debo nacer de nuevo y asi quiero hacerlo.para andar en excelencia de espiritu. Y hacer siempre lo que al padre le agrada. Bendiciones y oren por mi y esposa .pedro

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