Un rato colorado que toda una vida descolorida: Esaú II parte

II.                    En segundo lugar disfrutar el momento a costa del mandamiento es PECAMINOSO (25:31-33)

Hemos pasado del peligro al pecado. Esaú se introdujo en una arena muy peligrosa, y como consecuencia terminaría en un serio pecado. ¿Cómo cayó en pecado? Bueno en el texto vemos tres dimensiones del peligro de no darnos cuenta que ya estamos en un serio pecado y desafío a Dios.

  • Lo pecaminoso es SUTIL: Jacob…véndeme tu progenitura”

Siempre me ha intrigado que lo malo y el que nos hace caer a veces es el más cercano a nosotros y del que esperamos que no nos vaya a tender una trampa. La forma en que el enemigo atacó a Esaú fue por medio de su hermano, en un momento débil y con  una propuesta a corto plazo pero llena de placer. Jacob se aprovechó de él una vez que lo vio en sus manos.

  • Lo pecaminoso es INFANTIL: “He aquí yo me voy a morir”

La venta de la primogenitura cuando viene con hambre, muestra un hombre que no le importa nada hasta comer y satisfacer su hambre. Seguramente que Esaú venía cansado, y “olía” bien fuerte a alguien que no se había bañado por varios días, viniendo del campo, y seguramente que sí traía mucha hambre; pero cuando Esaú dice: “Me voy a Morir” muestra que está exagerando, y muestra su verdadero carácter, que busca lo suyo propio, aún hasta si tiene que vender su alma. ¿Cómo puede pensar que se va a morir? Ya está cerca de la casa, y allí tiene todas las viandas que quiere. Pero simplemente exagera su necesidad, de tal manera que la justifica para que sus decisiones no sean juzgadas. Si hay una cosa que me he dado cuenta es que el pecado nos hace vernos infantiles. Piense por un momento en Aarón. El cede ante la presión del pueblo de Israel. Dice Éxodo 32:2: “Y Aarón les dijo: Apartad los zarcillos…y el los tomó…y le dio forma…e hizo  de ellos un becerro de fundición”. Es decir la Biblia es clara en decir que el fue el de la idea del becerro de oro. Ahora ¿Qué sucede cuando Moisés lo confronta? Éxodo 32:22: “No se enoje mi  señor…Y me lo dieron  y lo eché en el fuego, y salió este becerro” Jajaja! Que tremenda respuesta. El becerro salió de casualidad. Que infantil su respuesta.

  • Lo pecaminoso es FÚTIL: ¿Para qué pues me servirá la primogenitura?

El diccionario dice de fútil: de poco aprecio o importancia. Esaú ha perdido todo contacto con la realidad. Sólo debía caminar un poco más y hacer uso de su primogenitura. De hecho esa primogenitura le daba derecho al doble de todo.  Para los orientales, la primogenitura era muy valiosa. El hijo mayor recibía casi siempre una doble porción y la responsabilidad de estar encargado de todos los hermanos. Parece como que uno se preguntara, ¿qué tiene que ver la primogenitura con lo espiritual? Bueno, había una bendición de Dios para el hijo mayor. Despreciar la responsabilidad de hijo mayor, mostraba un carácter irresponsable. En esa Primogenitura estaban incluidas las promesas que Dios le había dado a su abuelo Abraham, y luego a su padre Isaac, y que él, como primogénito, sería parte de esa herencia y Promesa. Debemos notar que la cita de Hebreos lo junta con los inmorales (fornicarios), y los que están a punto de dejar la gracia de Dios. El profano, siendo que es irreligioso, o que no le importa, bien puede unirse a esos otros. (http://pastordanielbrito.wordpress.com/2011/02/06/esau-el-profano/). Pero perdió de vista ese mandamiento por el momento de urgencia que tenía. También muestra su deseo de GRATIFICACIÓN INSTANTÁNEA. ¡Qué lección para nosotros hoy día que estamos siendo testigos de eso mismo! Estamos viviendo en medio de una sociedad egoísta, que solo piensa en la gratificación instantánea sin importar las consecuencias hacia sus semejantes. Esaú se come el plato, y se levanta como si nada. Despreció lo que le pertenecía por un plato de lentejas, sin pensar en ese momento en las consecuencias. El relato de Génesis 25:34 es bien claro: “Entonces Jacob dio a Esaú pan y guisado de lentejas. El comió y bebió, se levantó y se fue. Así despreció Esaú la primogenitura.” (NBLH) Para nosotros hoy día, esta porción del Texto Sagrado nos deja una gran lección, y es sobre aquellos que como Esaú, buscan un evangelio fácil.

 

III.                  En tercer lugar disfrutar el momento a costa del mandamiento se paga un PENOSO (25:34; Hebreos 12:17)

Veamos el proceso que siguió Esaú: primero cedió a sus deseos carnales, segundo menosprecio sus valores espirituales, tercero  comprometió sus valores y cuarto entrego sus valores.  Hay ciertas cosas que comprometen tus valores y tú  testimonio: Lugares que visitas, cosas que toleras, amistades con  quienes intimidas, cosas del mundo que imitas, etc. Los creyentes que toman la mala decisión de participar de placeres  mundanos, están comprometiendo y vendiendo a Satanás sus  valores. Cuando vemos Hebreos 12:17 vemos que cuando  tomamos decisiones que luego lamentamos, no  podemos hacer retroceder el tiempo para reversarla. Los padres que pierden su reputación se quedan sin calidad moral  para pedir rectitud de vida a los hijos y nietos. La joven que vende  su pureza pierde el privilegio de exigir un matrimonio digno de una muchacha virgen. El tiempo no alcanzaría para citar  consecuencias de lo penoso de la vida después del momento gratificante. El joven que pierde la  condición de irreprensible se descarta para el pastorado. La mayor pena de Esaú es que perdió la bendición de su vida de por vida. Ya no sería el privilegiado, sino su hermano. Más adelante perdería la bendición de su padre.

  • El Punto Práctico

 

Mi meta especial, en este momento, es tomar este llanto sumamente amargo del desilusionado Esaú, y usarlo con dos propósitos: primero, a manera de advertencia; y, segundo, a manera de estímulo, tomándolo entonces fuera de su contexto inmediato.

A manera de advertencia. 

Primero, tengamos cuidado,  de no renunciar jamás a los beneficios espirituales a cambio de cualquier cosa que sea carnal, o permutar las bendiciones eternas por algo temporal. Esaú regresó hambriento y desfallecido de la cacería; el plato del guiso rojo tenía un olor exquisito para él, y cuando pidió comer del guiso de la manera que un hombre hambriento ansía la comida, su astuto hermano se lo vendió a cambio de la primogenitura que le correspondía a Esaú como hijo mayor de Isaac. El pecado de Esaú consistió en su resolución de vender la bendición del pacto a un precio como ese; sin embargo, ¡cuántas personas hoy en día, están vendiendo sus almas tan barato como el precio en que Esaú vendió su primogenitura!  Algunos venden sus almas por lo que ellos llaman “placer”. Afirman que desean ser consagrados, pero una pequeña diversión pasajera ejerce mayor fascinación en sus mentes, que todas las eternas dichas o los deleites de la presente comunión con Dios.  Algunos  venden sus almas por alguna ganancia. Están haciendo dinero. Para muchos, el brillo de las treinta piezas de plata es más fascinante que el Cristo de Dios; y, a la manera de Judas, toman la plata, rechazan deliberadamente al Salvador, y así cometen un suicidio espiritual.

Otros pueden vender  sus almas por causa del amor de sus amigos. Algunos han llegado a vender sus almas por la copa del ebrio. La copa intoxicante, que raramente es un beneficio para alguien, si es que pudiera serlo alguna vez aun cuando fuera tomada, según se dice, con moderación-, conduce a la certera condenación de muchos que tomen una sola gota de ella. Ha atraído a miles a las fauces del infierno; no pudieron resistir su embrujo una vez que fue ingerida. Es demasiado cierto que algunos hombres que una vez fueron honorables y amantes esposos y padres, se volvieron bestias y monstruos; es más, quizás calumniamos a las bestias cuando las comparamos  con muchos hombres que he visto que parecían haberse convertido en demonios encarnados gracias al fuerte licor.  Otros han vendido sus almas por la concupiscencia

Segundo, tengamos  cuidado de no contentarnos  con una bendición secundaria. A Esaú no parecía preocuparle que Jacob tuviera la bendición espiritual; como no podía obtenerla, parecía dispuesto a contentarse con una bendición temporal; y muchos hombres dicen: “a mí denme un próspero negocio, o abundancia de alimento y bebida; quiero divertirme, y vivir mi vida a plenitud; en cuanto a esos gozos de los que hablan los cristianos, me importan un bledo.
¿Vale la pena hacer un convenio como ese: comprar un plato de guiso rojo al precio de su alma inmortal? Debemos comprometernos  a que compremos la verdad, y no la vendamos.

Ahora a manera de estímulo.

Yo quisiera que, en este mismo momento, se alzara de muchos corazones este grito de Esaú, aunque dándole un significado mucho más elevado: “¿No tienes más que una sola bendición, padre mío? Bendíceme también a mí, padre mío.”  Yo desearía que continuaran reflexionando en ese tono, tanto aquí como en su casa; tal vez Dios bendecirá ese monólogo, y especialmente si le agregan esta oración: “oh Señor, ya es tiempo de que tenga Tu bendición. ¡Bendíceme, sí, bendíceme también a mí, oh Padre mío! ¡No me hagas a un lado, oh Tú, Dios amante, lleno de gracia y perdonador, ten misericordia de mí, y sálvame!   ¿Acaso no te estimula la plenitud de Dios, quienquiera que seas, a buscar Su bendición? Esaú sólo le pudo preguntar a su padre: “¿No tienes más que una sola bendición?” Y, verdaderamente, su padre sólo tenía una bendición que valiera la pena tener; pero nosotros no le estamos  hablando a Isaac, sino que le estamos hablando a Jehová; y cuando nos acerquemos a Él para buscar Su bendición, debemos saber que Él puede bendecir a tantos como quiera. Él es un Dios infinito, capaz de conceder a todos aquellos que se acerquen a Él todo lo que necesitan.

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Modelos de mayordomía: Hacer poco con mucho II parte

A.     EL CAMPO DE LA INVERSION

Debido a que el rico insensato estaba equivocado en lo referente a quien le pertenecían sus bienes, él estaba enfrascado en el tema de sus posesiones, en lugar de estar concentrado en el tema de las inversiones. Este punto de vista es muy popular en el cristianismo y secularismo moderno. Cuando dejamos a Dios fuera de la fórmula entonces aparecen otros dioses en nuestra vida. En el rico insensato aparecen varios cosas que demuestran su locura en el campo de la inversión.

Cuando la gente no invierte en Dios entonces invierte en otras cosas que al final resultan equivocadas.

Al no invertir en Dios este rico estaba invirtiendo

1.      Materialismo

Dice el pasaje: “la heredad”…hombre rico…había producido mucho.

En este pasaje vemos como tres expresiones de ese materialismo. Primero está el afán por el posición. Note que dice que era “una heredad” en ese sentido era una herencia la que había recibido. No muchas personas cuentan con la herencia o que sus parientes les dejen  recursos al morir. Segundo está el previlegio. Dice que era un “hombre rico”.  El texto señala que este hombre no era cualquier hombre sino que ya estaba considerado como un hombre acaudalado dentro de su sociedad. Ya había logrado un puesto social. Y tercero esta el prestigio. El texto dice que “había producido mucho”. Es decir había logrado el éxito con su posición y con sus privilegios. Estas tres dimensiones del materialismo son las que nos hacen llegar a tener poco con mucho desde la perspectiva de Dios.

2.      Consumismo

En este pasaje aparece un problema que muchas veces no es visto como problema. De hecho la mayoría de veces va disfrazada con actitudes o suposiciones válidas en la vida de una persona. En la parábola se manifiesta disfrazada con la palabra, administración, prudencia, planificación y seguridad al futuro. Los vrs. 17 y 18 del versículo hablan de eso. Aparentemente no haya nada malo en evaluar “pensaba dentro de sí”. Tampoco no hay nada malo en proyectar “que haré”. Tampoco no hay nada malo en planificar al futuro “esto haré”. Es decir evaluar para uno, proyectar para uno y planificar para uno se convierte en problema cuando es para uno y para lograr más para uno. Ese es el peligro de esa actitud de ser visionario para con uno y no para con Dios. En pocas palabras una manifestación de la avaricia es el deseo desmedido de consumir para uno. En ese peligro pensaba  el Señor cuando se declaró al principio de esta historia el peligro de la avaricia. Las palabras iniciales,  «mirad y guardaos», ponen el mensaje del Señor en luces  de neón. No se trata de una  posibilidad abstracta ni de  una inquietud teórica. En lo  que Jesús estaba pensando no  era sólo en un pecado, sino  en un pecado grave pero sutil.  Algunos pecados son claros y  reconocibles, y los evangélicos  son rápidos en calificarlos  de malvados y condenar la  participación en ellos. Raras  veces vemos la codicia como  un pecado horroroso. Pero  es interesante señalar que  Jesús nunca advirtió contra el  adulterio ni la borrachera en  los términos dramáticos que  usó aquí contra la avaricia. El peligro  de las posesiones  es que a menudo  despiertan el deseo  de tener más. El término avaricia significa  «un deseo consumidor de tener  más». Tiene la connotación de agarrar más, una codicia  de adquirir. Es exactamente lo  contrario del contentamiento  que acompaña a la verdadera  piedad (1 Timoteo 6:6).  Alguien preguntó una vez a  John D. Rockefeller cuánto  dinero era suficiente. «Un  dólar más» —contestó. La  bestia de la avaricia nunca  se satisface. Es insaciable. Sin embargo, si vemos la  avaricia como un asunto de  cantidad y no de actitud, no  comprendemos el problema.  El más pobre de todos puede  ser avaro; el más rico puede  evitar la avaricia. Pero el  peligro de las posesiones es  que a menudo despiertan  el deseo de tener más. Ivan Boesky, quien fue a  la cárcel y pagó una multa de  100 millones de dólares por  hacer trampas en la bolsa de valores, unos años antes era  el niño mimado de Wall Street.  En esa época declaró en una  ceremonia de graduación de  una universidad importante: La avaricia es buena.  Quiero que sepan que  yo creo que la avaricia  es saludable. Usted puede  ser avaro y aun así sentirse  bien con usted mismo.  La revista Newsweek comentó después: Lo más extraño de todo  cuando miremos atrás no  sólo será que Ivan Boesky  dijera eso en la graduación   de estudiantes de ciencias  económicas, sino que fuera  recibido con risa y aplauso  (1º. de dic. de 1986). Pero la avaricia no es  asunto de risa. De hecho,  es idolatría (Colosenses 3:5).  El Señor no dejó duda alguna  cuando dijo: La vida del hombre no  consiste en la abundancia  de los bienes que posee  (Lucas 12:15).  La riqueza muchas veces  engendra más riqueza, y  la suya le permitió poseer  tierras que produjeron una  cosecha abundante. No parece  haber ninguna crítica porque  tuviera riquezas, ni por la  manera de adquirirlas, ni  porque crecieran. Lo decisivo  fue lo que él hizo con ellas.  Aun así, lo más crucial no  eran sus acciones sino sus  suposiciones. Dado sus  valores, construir graneros  mayores era una decisión  sabia y pragmática. Pero esa  es precisamente la pregunta: ¿cuáles eran sus valores? Podemos resumir su  perspectiva de la vida con  varias frases que han hecho  eco con el correr de los años:

•          «Si no soy bueno conmigo mismo, ¿quién lo va a ser?»

•          «El éxito junto con las posesiones demuestran  que soy un éxito como  persona».

•          «Mientras mayor sea el granero (o la casa o el  auto), mejor será la vida».

•          «Si el dinero no puede comprar la felicidad, al  menos puede comprar  el placer y  la seguridad».

Pero en un momento se  le explotó la burbuja. Dios  dictó sentencia, no sólo al  rico insensato, sino a toda  vida que se base en la avaricia: … Necio, esta noche vienen  a pedirte tu alma; y lo que  has provisto, ¿de quién será?  (Lucas 12:20).

3.       Hedonismo

Esto es lo que se llama placer, o sensualidad y que  llega a ser el fruto lógico. Hedonismo es la adoración y la persecución del placer. Esta errónea enseñanza predica que debemos tomar la vida suavemente, comer, beber y gozarnos porque después de todo, vivimos una sola vez. Note como lo describe la parábola  en boca del hombre rico: “Y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años, repósate, come, bebe, regocíjate. El hedonismo tiene varios indicadores.

  • Es sensual

 Es decir se basa en lo que sentimos y deseamos. El hombre lo expresa con la frase que repite dos veces “alma”.

  • Es virtual

En la última parte del siglo XX y del siglo XXI se desarrollo una ciencia o concepto que se llamó realidad virtual. Para muchos la realidad virtual es  una ciencia basada en el empleo de ordenadores y otros dispositivos, cuyo fin es producir una apariencia de realidad que permita al usuario tener la sensación de estar presente en ella. Se consigue mediante la generación por ordenador de un conjunto de imágenes que son contempladas por el usuario a través de un casco provisto de un visor especial. Es esta sensación de realidad virtual que produce la riqueza y el hedonismo. Curiosamente el hombre rico usa dos frase para esta descripción “muchos bienes”…”muchos años”. Según él asume que siempre tendrá muchos bienes y que ellos le darán largura de días. Eso es realidad virtual. Aunque él asume que vivirá muchos años por el número de bienes que tiene, no se da cuenta que esa lógica es eventual y no permanente. El hecho de que tenga una cuenta, buenos médicos, no quiere decir que tengo asegurado el futuro con muchos años. Por eso el placer o el hedonismo nos hace perder de vista la lógica divina.

  • Eventual

Luego el hombre dice: “repósate, come, bebe, regocíjate”. Si se dan cuenta una vez que ha hecho su evaluación y ha llegado a una conclusión (errada por cierto) describe su vida en 5 eventos o acciones. Primero se dice a sí mismo: “relájate”. Es decir no tomes la vida con tanto estrés ya que tienes asegurado tu vida por los recursos. Segundo “come”, es decir dale gusto al apetito. Tercero “bebe”, es decir disfruta, desconéctate, huye de la realidad. Y finalmente “regocíjate”. En otras palabras sé feliz y exitosos, ya llegaste, lo lograste. Vive como rico y famoso. Pero estos son solo eventos de la vida, que se hacen en esta vida. ¿Y la eternidad qué?

Así que esta filosofía hedónica  suena bien hasta que tú empiezas a hacerlo, entonces la ley del regreso de la desvalorización o mengua se establece y empieza a trabajar en tu vida. La persecución del placer se convierte en algo vacío. Dios usó la experiencia de Salomón en el libro de Eclesiastés pues él personalmente experimentó esto. “Si Dios es el dueño de todas las cosas, entonces la pregunta apremiante es: ¿Cómo puedo o cual es la mejor forma de invertir los bienes que Él ha encargado a mi mano, de acuerdo a Su voluntad?” El verdadero adorador no solo está claramente consciente de que Dios es dueño de todo, sino que posee un deseo creciente de obedecer los mandatos u ordenanzas de Dios. Para nosotros los verdaderos creyentes, la vida tiene significado solamente cuando empezamos a invertir todo lo que Dios nos ha permitido tener en lo que Él declara que es importante para Su obra. Eso significa que estaremos preocupados invirtiendo nuestros recursos para asegurarnos de que la Palabra de Dios esté siendo propagada en todo el mundo. No necesitamos a alguna organización para llevar esto a cabo, nosotros mismos podemos ocuparnos repartiendo folletos que sean fieles a la Palabra de Dios. Nosotros mismos podemos usar nuestros recursos para comprar Biblias para dar a aquellos que necesitan una. Y si deseamos trabajar con alguna organización cristiana, nos aseguraremos que ella use esos recursos para la propagación fiel de la Palabra, y no para cosas mundanas ni satisfacciones personales de algún individuo u organización. De hecho, mas tarde en este capítulo 12 de Lucas, nuestro Señor declara en el verso 31:“Mas procurad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas.” En otras palabras, Él nos está diciendo a todos nosotros: “No pases tu vida persiguiendo la mejor comida, ropa, o albergue, no hagas eso el enfoque de tu vida. CONFIA EN MI para todo eso, busca primero “…el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas.”

el pelo siempre vuelve a crecer: El caso de Sansón

sansón

 

 

  • Punto de Partida
 Encontré estas dos frases: Podemos detenernos cuando subimos, pero nunca cuando descendemos. Y la segunda es: Un fracasado es un hombre que ha cometido un error pero no es capaz de convertirlo en experiencia. ¿qué opinan de esto?
 
 
  • Punto Principal
Permítanme introducir el texto para ustedes. Sansón fue apartado desde su nacimiento para ser un paladín de Israel, para quebrantar el poder de los filisteos que sojuzgaban al pueblo de Dios. Todo lo relativo a su educación estaba referido a su peculiar llamamiento como el héroe de Israel. Había de ser un nazareo desde su nacimiento. Un nazareo, en adición a la abstinencia de vino, también se abstenía de compartir la apariencia común de los hombres. Su cabello no debía ser rapado en ningún momento, y ni siquiera había de ser cortado: de tal forma que cuando Sansón alcanzó la edad adulta, estaba cubierto con una masa de pelo.  Esas guedejas suyas eran la señal de su consagración a Dios, eran las marcas exteriores de su separación para ser el siervo del Dios de Israel. El pobre Sansón era tan débil moralmente como fuerte físicamente, y cayó presa primero de una mujer malvada, y después de otra. Tal vez la extraordinaria fortaleza física de su cuerpo lo colocaba bajo una tentación más fuerte que la que es común al hombre: de todas maneras, estaba constituido peculiarmente, y parecía ser más bien un muchacho extravagante que un juez en Israel. Así que en su relación con Dalila encontramos que es una relación peligrosa, ya que Sansón la ama y ella no. Al final su relación termina en una traición, ruptura y fracaso. Después de tener el pelo largo termina, ciego, rapado y como un juguete de la sociedad filistea. Sin embargo no todo está perdido par Sansón. La pregunta que aquí se plantea es ¿cómo se recupera uno de un fracaso ya sea espiritual o emocional, incluso amoroso? Es obvio que Sansón está metido en estas tres dimensiones de fracaso. Aquí entra el pasaje que es nuestra plataforma de discusión. Jueces 16:23 dice: “Después que fue rapado, con el tiempo  su cabello comenzó a crecer de nuevo” (NTV) Veamos algunos principios de cómo recuperarse del fracaso
  • Todo fracaso es TRANSITORIO: “Después”
Noten que el pasaje comienza diciendo “después”. Esto nos ubica que un fracaso nunca es eterno sino que al contrario siempre habrá un después de que has metido la pata. En el caso de Sansón su después es bastante duro, pues está cosechando todas las consecuencias de sus erradas decisiones. Pero debes entender una cosa
  • Es transitorio a pesar  de las consecuencias físicas
Sansón está ahora ciego, rapado y esclavizado. Pero todavía habrá alguna esperanza para salir de esa esclavitud.
  • Es transitorio a pesar de las consecuencias emocionales
Note que ahora se encuentra solo, y su “amada” Dalila no está con él. Es decir todo el origen del problema. Me imagino que su corazón estaba destrozado porque la mujer que amaba le demostró que no. Cuando hay una desilusión en el amor, debemos entender que siempre será transitoria la desilusión si ponemos nuestra fuerza en Dios
  • Es transitorio a pesar de las consecuencias sociales
Note que el vrs. 25 dice que “sirvió de juguete” a toda la sociedad filistea. Uno de los grandes problemas amorosos o fracasos es que mucha gente se  da cuenta de lo que han hecho con uno y se convierte en un “juguete” de esa sociedad. Pero debemos recordar que nuestro valor no está en lo que una persona que me traiciona hace de mí, ni la burla que la gente haga. Sino en Dios. Sansón seguía siendo un juez y hombre apartado para un propósito de parte de Dios.
  • Todo fracaso es TRAUMÁTICO “fue rapado”
Es importante observar que la experiencia de perder su pelo debió haber sido muy traumática para Sansón. Todo fracaso nos derriba, nos trauma y nos hace inseguros. Es un atentado contra nuestra autoestima. Pero como dijo Henry Ford el fracaso es una gran oportunidad para empezar nuevamente pero con más inteligencia. Y yo añadiría con más sabiduría espiritual. ¿Por qué fue traumático par Sansón?
  • Primero, porque fue por sus malas asociaciones
Sansón no fue llamado a vivir entre los filisteos sino combatir contra ellos. El vrs. 4 del cap. 6 dice que está viviendo en el valle de Sorec. Si vivimos con las personas equivocadas, tendremos serios problemas adelante.
  • Segundo, porque fue por sus malas distracciones
Si uno observa toda la vida de Sansón fue una tremenda distracción del propósito original. Note que en un lapso de pocos años había andado de fiesta en fiesta (14:10) de mujer en mujer (14:1; 16:1; 16:4), y finalmente jugando con su llamado (16:7-15)
  • Tercero, por sus malas decisiones
Esto significa que al final decidió revelar la fuente de su fuerza. El vrs. 17 del capítulo 16 dice: “Le descubrió, pues todo su corazón”. Así que una vez que estaba vulnerable  fue abierto con una mujer que buscaba su mal. Por otro lado una vez que Sansón descubre su secreto note lo que dice el pasaje: “ella hizo que se durmiese sobre sus rodillas”. (16:19)¿A pesar de ver su actitud sigue con ella y se duerme sabiendo que estaba en gran peligro. Eso significaba que Sansón decidió confiar ciegamente en  Dalila  a pesar de ver las señales del peligr4o en esa relación con esa mujer. Esto nos lleva a la tercera decisión de Sansón. El siempre prefirió a las mujeres filisteas por sobre las israelitas. (Vea lo que le dicen sus papás en 14:3)
  • Finalmente fue traumático por las graves repercusiones
El texto dice que fue rapado. Esta experiencia era muy difícil. En primer lugar había una ruptura con su identidad. Ya no sería  Nazareo. Segundo también era una ruptura con su habilidad ya no podría salirse como antes ni tener la fuerza como antes. (16:19) Tercero fue una ruptura con su santidad. Dice el texto: “pero no se daba cuenta de que el Señor lo había abandonado.” (16:20)
Ahora tenemos un Sansón rapado y lleno de fragilidad y vergüenza que es el hazmerreír de los filisteos. Todo esto debió haber sido traumático para él. Esto es lo que pasa cuando jugamos con lo que Dios nos ha dado en nuestra vida. Pero a pesar de lo traumático de nuestros fracasos, siempre hay esperanza de  volver a ver el sol sobre nuestras vidas.
 
  • Todo fracaso es un TRATAMIENTO “el cabello comenzó a crecer”
Creo que describe la restauración gradual de ciertas personas entre nosotros, que se han apartado de Dios. El cabello creció sobre la cabeza de Sansón aunque había sido rapado. Aunque el cabello había sido cortado, el adversario no pudo sacarle las raíces. Era algo vivo y crecería de nuevo.  Lo mismo sucede con aquellos que son miembros del pueblo de Dios. El demonio puede rasurarlos muy prolijamente, y cercenar su belleza, su fuerza y su consagración; pero algo vivo está todavía allí, y crecerá de nuevo. Si ha habido una real obra regeneradora de Dios el Espíritu Santo en sus corazones, se hará patente de nuevo.  Aunque el fruto y el producto santo de este principio vivo pueda ser eliminado por un tiempo -tristemente eliminado para su amarga pérdida y daño- yo digo que las raíces vivas de la gracia están todavía en el alma, y muy pronto habremos de decir: “El cabello de su cabeza comenzó a crecer.” Este es un tratamiento  de parte de Dios que se desarrolla por medio de cuatro pasos.
  • Es un tratamiento progresivo: “El pelo”
¿Qué hace crecer el pelo? Pues aunque haya algunos químicos y procesos, simplemente hay leyes naturales establecidas que están más allá de la habilidad humana. El pelo (o cabello) es una fibra compuesta de una sustancia llamada queratina, al igual que las uñas.  El pelo en la cabeza tiene su función, no está ahí por casualidad: nos mantiene abrigados, ya que el 90% del calor de nuestro cuerpo se pierde por la cabeza y también nos ayuda a protegernos del sol, de condiciones más duras.   El crecimiento del pelo es muy similar al de las uñas; crece a partir de la raíz del pelo, que se encuentra bajo la piel. En esta raíz se van creando nuevas células que van formando el tallo; éste va creciendo alimentado por pequeños vasos sanguíneos, y según crece, se desplaza hacia arriba, que es cuando se forma el pelo, en el exterior.  El pelo a medida que crece tanto en el exterior, no puede alimentarse y sus células mueren, momento en el que comienza a crearse la proteína llamada queratina. Es decir, el pelo que tenemos, que nos peinamos, es tejido formado por células muertas convertido a queratina. Bajo el mismo, se siguen creando células nuevas, que lo van haciendo más largo.  La cabeza tiene aproximadamente 100.000 pelos y suele perder del orden de 50 a 100 diarios: al peinarnos, al lavarnos la cabeza… Cada pelo crece unos 6 milímetros al mes y sigue este crecimiento entre 2 y 6 años como máximo; luego cae y es sustituido por otro.  (http://www.3djuegos.com/foros/tema/1385321/0/por-que-nos-crece-el-pelo/). Entonces habrá algo externo en nuestra recuperación del fracaso. En el caso de Sansón Dios estaba todavía trabajando con él.
·         Es un tratamiento punitivo: “comenzó ”
Ustedes ven que la fuerza de Sansón radicaba en su consagración. Su cabello era una señal de su dedicación a Dios. Cuando perdió sus guedejas, perdió, por decirlo así, su consagración; y cuando hubo perdido su consagración, perdió su fuerza. Por otro lado, la única manera por la cual podía recuperar su fuerza era restableciendo su consagración; y de esto, el crecimiento de su cabello era el tipo y la señal. Así que lo que Dios busca después de cada fracaso es volvernos a un estado de santidad y restauración espiritual. Debe haber un progreso en nuestra vida después que hemos sido rapados. El fracaso producirá nuevas metas y nueva vida, si lo ponemos en las manos de Dios. No es hermoso pensar que la raíz del pelo siempre queda dentro aunque perdamos lo visible. Cuando ha habido una disciplina punitiva de parte de Dios encontraremos más madurez en nuestra vida.
  • Es un tratamiento productivo: “A crecer”
Cuando el cabello de Sansón comenzó a crecer, ¿qué estaba produciendo? Bien, primero, producía  esperanza para Sansón. Esto lo acercaba a la restauración. Estaré obligado a decir que puso su mano en su cabeza, y sintió que se estaba poniendo carrasposa, y luego puso su mano en su barba, y la encontró áspera. Sí, sí, sí, estaba saliendo, y pensó para sí: “pronto todo estará bien. No voy a recuperar mis ojos. Ellos no crecerán otra vez. Soy un horrible perdedor por mi pecado, pero recuperaré otra vez mi fuerza, pues mi cabello está creciendo. Seré capaz de asestar aún un golpe por mi pueblo y por mi Dios.” Así que siguió dando vueltas al molino, moliendo, moliendo, pero cada vez y cuando ponía su mano sobre su cabeza y pensaba: “¡mi cabello está creciendo; oh, está creciendo de nuevo! ¡Me está regresando el cabello!” El molino daba vueltas sintonizado felizmente a la esperanza, pues Sansón sentía que recuperaría su antigua fuerza otra vez. Mientras lo cargaban y oprimían para hacer su trabajo más pesado, su cabello seguía creciendo; y así descubrió que la carga era más ligera que antes, y su corazón comenzó a danzar en su interior, antes la perspectiva de volver a ser el mismo de antes. Ahora, si alguno de ustedes muestra señales de la gracia restauradora en su corazón, y está regresando a su Dios y Salvador, debe estar contento, debe estar agradecido. No titubeen en hacer visible a todos los que les rodean, su renovada devoción para con Dios. ¿Qué producía esto? Gozo para Sansón, pero, también, esperanza para IsraelEsto lo llevaba nuevamente a su misión. Volvería a ser usado por Dios para el propósito por el cual lo mandó al mundo. Si  alguno de los israelitas hubiese entrado para verlo en prisión, ¡cómo habría sido motivado por el espectáculo de su cabello que crecía! Algún viejo israelita le diría a su hermano: “fui a visitar al pobre Sansón. Tú lo recordarás. Tuvimos que sacarlo de la iglesia, tú sabes. Fue un triste caso. Fui a visitarlo.” “¿Cómo lo viste?” “Bien” -responde- “hubo muchas cosas que me entristecieron, pero también algunas que me consolaron. No se ve como se veía el día que los filisteos lo raparon. Se ve greñudo otra vez.” “¡Oh!” -diría el otro- “entonces se pondrá fuerte otra vez, y cuando sea fuerte, usará sus potentes brazos contra los opresores de su pueblo. Sé que luchará por su país de nuevo. Cuando se vuelva fuerte otra vez, alzará ese musculoso brazo suyo que hirió a los filisteos, y les hará saber que todavía es un israelita. Sé que lo hará; pues su corazón regresará al amor de Dios y de Sus escogidos. No siempre triunfará Filistea sobre nosotros. Hay esperanza para nosotros.”  También representaba esperanza de victoria sobre los enemigos. Esto lo  llevaba al área de la vindicación. Dios lo vengaría y le daría victoria sobre los que le habían hecho mal. Aunque para ellos sería un juguete para Dios volvería a ser un instrumento de victoria sobre los filisteos. (16:28-29)
Punto Práctico
Debemos entender que el fracaso a nadie le gusta. Pero hemos visto
 
  • Todo fracaso es transitorio
Es decir no debemos desesperarnos y creer que no superaremos el problema.  Hay dos elementos importantes para que esto nos pase. Primero el tiempo y luego la fe. Estos dos elementos sanan a cualquiera. Sansón los tuvo. De pasos de confianza a pesar que tenga la visión lastimada. Note que Sansón ya no veía, pero si decidió caminar a pesar de esa ceguera. El vrs. 26 dice: “Acércame y hazme palpar las columnas…” Volvió a pensar en ser útil y volvió a confiar en alguien. Era un joven que no sabemos quién es pero le sirvió de monaguillo. Ya está empezando a superar su “rapada”. Tenga paciencia y dependa del tiempo y de la fe en Dios para superar su fracaso.
  • Todo fracaso es traumático
No olvide que habrá cosas que ya no podrá recuperar en su fracaso. El daño es irreversible. Sansón perdió su libertad y sus ojos. Pero no se detenga en las heridas que le han dejado. Siga adelante buscando a Dios para superar el trauma. Note que Sansón dice: “acuérdate de mí y fortaléceme” (vrs. 28). No hay mejor manera de superar las heridas del fracaso y lo traumas de las traiciones que pidiendo a Dios fortaleza y que se acuerde de uno. Dios nunca nos olvida. Seguimos siendo especial tesoro para Él. Aunque me dejen los que amé, Dios jamás me abandonará y me aceptará a pesar de mis fracasos siempre y cuando le busque de corazón
  • Todo fracaso es un tratamiento
Recuerde que no habrá sanidad de la noche a la mañana. Será un tratamiento con dosis paulatinas. Pero al final seremos curados. Dios sanó a Sansón. (vrs28-30).Primero recuperó su confianza (supo que podía hacer otra vez lo que hacía antes. Pelear contra los filisteos). Segundo recuperó su integridad (Pudo acercarse a Dios). Tercero recupero su intimidad con Dios (pudo nuevamente orar a Dios) y finalmente recuperó su reputación  (Dios le vengó de sus enemigos). Al final murió en plena comunión con Dios y batallando por él. No fue el mismo después del fracaso pero Dios lo vindicó y lo uso nuevamente de una manera más impactante (note que el texto dice: “Y los que mató al morir fueron muchos más que los que había matado durante su vida). Esta expresión me encanta ya que implica que cuando nosotros morimos a nosotros en las cosas del Señor podemos tener mayor impacto que cuando hacemos las cosas del Señor en la carne. Al final Sansón fue un héroe de la fe (Hebreos 11: 32). Recuerde el pelo siempre vuelve a crecer.

Ha venido Dios al campamento

 

1 Samuel 4:7

En estos días estuve fuera del país y visité algunas iglesias de Guatemala. Cada vez que salgo Dios me desafía para ver nuevos modelos y experimentar una evaluación más honesta sobre la iglesia que pastoreo en El Salvador. En las iglesias que estuve experimente muchos sentimientos encontrados y situaciones que no puedo explicar racionalmente. A veces cuando salgo y asisto a una iglesia de corte diferente a la que ministro, me pregunto ¿cómo puedo determinar si Dios está presente en dicha reunión? Al leer 1 Samuel 4 me detuve a pensar que en un momento de la narración tanto Israel como los Filisteos asumen que la presencia de Dios ha llegado al campamento. Pero lo triste del caso es que los dos están totalmente equivocados y alejados de la verdad. ¿Por qué cometieron semejante error? ¿Será posible tener ciertas expresiones de Dios y no tener la presencia de Dios? Por lo que este pasaje determina si podemos caer en ese peligro. Quizás la mejor forma de acercarnos a la historia es precisamente analizando lo que hizo que Israel se equivocara con relación a creer que Dios estaba con ellos.

I.  Las presuposiciones de la presencia de Dios en nuestras vidas  (4:3-4)

Se dice que el presuponer es dar por sentado algo. Asumir que algo es cuando ni siquiera hemos investigado si existe. Esto altamente peligroso cuando lo aplicamos a la iglesia o al pueblo de Dios. Presuponer que Dios está con nosotros sólo porque somos el pueblo suyo  es un error muy peligroso.

¿Cuáles serían esas presuposiciones peligrosas en este pasaje?

  • A.      Que las manifestaciones visibles son más importantes que las invisibles

 

La primera cosa que veo aquí visible es que para los ancianos la repetición tradicional era superior a la relación personal.  Note que ellos asumen que tradicionalmente se ganaban las guerras. Ellos encuentran algo anormal en el hecho de que han perdido una batalla. Para muchas personas el hecho de que no seamos ya más efectivos tiene que ver con aferrarnos más a nuestras tradiciones, o implementarlas más. Por ejemplo algunos podrían decir que el hecho de que una iglesia ya no sea efectiva es por el hecho que ha perdido su identidad denominacional, pero en realidad eso está lejos de la realidad. En segundo lugar el rito es más efectivo que la realidad. Note que lo que se les ocurre es traer el símbolo de la presencia de Dios. No es el cofre ni lo bonito de la madera, ni el oro bien acabado del mueble lo que otorga autoridad sino la realidad espiritual de la vida del liderazgo y del pueblo.  “Traigamos el arca” era su consigna como si ella era un amuleto. En tercer lugar la religión es más importante que la reputación de Dios.  Hay que notar que en el vrs. 3 al final se repite cuatro veces la palabra “nosotros”. Es decir para ellos más importante lo que les pasaba, lo que sentían, lo que les faltaba, lo que carecían que simplemente la gloria de Dios. Su reputación que sería pisada por los suelos.

  • B.      Que los criterios humanos son superiores a los criterios divinos

 

Notemos varias cosas en este texto que me pone nervioso. Y es el hecho de que en ningún momento  nadie consulta a Dios. Simplemente asumen lo que deben hacer basados en varios criterios autoritativos. La frase “el pueblo” es uno de esos criterios. Es decir sólo porque todo el pueblo lo dice no necesariamente sea correcto. Así que es el  criterio popular. El segundo criterio aquí tiene que ver con que procedimientos humanos son igual a presencia divina. Así que si el primero es un criterio popular este segundo es un criterio protocolar.  Note que van al lugar correcto, traen el objeto correcto y correctamente descrito y finalmente acompañado de los detalles correctos. Un tercer criterio aquí tiene que ver con el liderazgo. Note que hace alusión a “Ofní Y Finees”.  Note lo que dice el vrs.12 del capítulo 2: “Los hijos  de Elí eran muy malos y no respetaban ni obedecían a Dios. Hacían cosas terribles con las ofrendas que la gente llevaba al santuario” (TLA). Sin embargo seguían ministrando la obra de Dios. Eran impíos pero tolerados. Así que este criterio consiste en tener indulgencia con la gente  en lugar de una exigencia con la gente. Note que no debemos pasar por alto este versículo: “¿Por qué se comportan así?, ya la gente me ha contado todo lo malo que ustedes hacen. Todos en Israel hablan de ustedes” (2:23-24) (NTV) Así que este criterio es secular.

Al pensar en esto, viene a mi mente lo peligroso de asumir que Dios está “en el campamento” por simples presuposiciones equivocadas. Ahora pasemos al peligro de esto.

  • II.                  En segundo lugar Los peligros de la presencia de Dios en nuestras vidas (4:5)

 

Notemos que cuando el arca llegó hubo varias reacciones que produjeron por lo menos impacto en los Filisteos. De tal manera que ellos concluyeron que Dios había llegado al campamento. Este es el peligro serio. Confundir algunas manifestaciones con el hecho de que la presencia de Dios esté en medio de nosotros.

  • A.      Primer peligro: Motivación por Inspiración.

 

Es importante observar que la razón por la cual Israel cambió su conducta, sus deseos y derrotas, no fue porque experimentó la presencia de Dios. Sino que al contrario dice el texto: “cuando el arca…llegó al campamento”. Ahora están motivados por que tienen un elemento visible que les da fuerza y energía para seguir adelante. Leí este día que si rompemos un huevo por afuera hay muerte, pero si lo hacemos por dentro hay vida. Esa es la diferencia entre estar motivado y estar inspirado. No hacemos que las personas sientan a Dios porque traemos pan, o hacemos comida o traemos hombres de gran pedigree espiritual. Lo hacemos porque en nosotros está el Espíritu Santo y debemos respeto y darle el honor que se merece.

  • B.      Segundo peligro: Sonido con Sentido

 

Esto es una lucha entre la fama y reputación ante Dios. El hecho que “todo Israel grite” y que se oiga no significa que toda esa bulla tenía sentido espiritual. El hecho de que seamos conocidos y seamos oídos por lo que hacemos no significa que tenemos el sentido espiritual de Dios

  • C.      Tercer peligro: Emotividad con intensidad

 

De qué sirve que gritemos, estemos contentos y que aún la misma tierra tiemble ante mis pies. Si al final todo eso lo he logrado yo. Son puras fuerzas humanas las que produjeron esto y no dios. La dedicación a Dios produce verdaderos cambios y reacciones. Son duraderas, transformadoras y eternas.

D.      Cuarto peligro: Novedad con sensibilidad

Observemos que el pasaje en el vrs. 7 los filisteos dicen algo interesante: “! Ay de nosotros pues antes  de ahora no fue así”. Es decir los Israelitas rompieron el protocolo. Y ahora  han hecho cambios, pero esos cambios no vienen de Dios sino de su propia carne. Debemos cambiar cuando Dios nos muestra ese cambio. Ese cambio sólo se logra con una sensibilidad y apertura con Dios.

 III.  En tercer lugar el precio de la presencia de Dios en nuestras vidas (6-7)

Al final hay un gran pago de menospreciar la gloria de Dios. Note que la historia termina con esta frase: “Y llamó al niño Icabod” Traspasada es la gloria de Israel”. Al final no sólo no estaba la presencia de Dios en el campamento sino que se les arrebató y se fue de ese lugar. ¿Cómo pasó esto? Bueno Dios les pasó la factura después de tanto año de manipular y ensuciar la gloria de Dios. Israel pagó tres precios

  • A.      Fortaleció al enemigo (6-7)

 

Cuando  ellos asumieron que era Dios el que estaba con ellos, entonces tuvieron miedo y dijeron: “¡Filisteos, no se desanimen! Sean valientes. Ese es el peligro de enfrentarnos al enemigo en nuestras propias carnes y esfuerzos, sin el respaldo de Dios. Tendremos contra nosotros un enemigo más poderoso, porque el doblará esfuerzo y usted no tendrá respaldo de nada.

  • B.      Fabricó una derrota total

 

El texto dice: “Los filisteos pelearon contra los israelitas y los derrotaron”. Luego añade el texto: “La matanza fue muy grande, pues mataron treinta mil soldados  israelitas y el resto del ejército huyó a sus casas” (vrs.10) Y como corolario también murieron Ofní y Finees.

  • C.      Fomentó el juicio de Dios

 

Note el reporte que le da a Elí un mensajero: “Los filisteos nos derrotaron  y se llevaron el cofre del pacto”. Una de las más grandes tragedias es cuando un pueblo pierde la gloria de Dios en lo que hace y eso es trágico.

La confianza de la Espiritualidad: Salmo 4 III parte

II.                    En segundo lugar LA CONFIANZA DE LA ESPIRITUALIDAD nos capacita para LA LUCHA CON LA OPOSICIÓN. (4:2-3)

A.     Una capacidad Perceptiva (Esto tiene que ver con su actuar)

Note como comienza el verso 2Hijos de los hombres…Habiéndose dirigido a Dios (v.1), David ahora vuelve a los hombres, para hablar con ellos.   ¿Quiénes eran estos hombres?  El contexto del salmo indica que eran enemigos de David. Si estas personas llegaron a afectar a David, hay que suponer que eran personas que manejaban cierto poder e influencia en la sociedad.  Sin embargo, David los describe como “Hijos de los hombres”, para enfatizar su pequeñez, insignificancia, y debilidad, en comparación con Jehová, el Dios de Israel (v.3, 5), a quien se atrevían a oponer.

B.      Una capacidad de Perspectiva (Esto tiene que ver con su alcance)

Es importante notar que en este contexto de la perspectiva debemos tomar en cuenta esto. Cuando nosotros buscamos hacer la voluntad de Dios y buscamos su gloria, y hay gente que se opone entonces habrá que considerar tres grandes verdades.

1.      Debemos enfocar  la gloria de Dios

 … ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia…?”  La palabra, “honra”, es ‘kabod’, que significa ‘gloria’.   Aunque a veces esta palabra se usa de la ‘gloria’ de cosas terrenales (ver Génesis 31:1, donde la palabra “riqueza”, es literalmente, ‘gloria’; Génesis 45:13), por lo general se refiere a la gloria de Dios – ver Éxodo 16:7, 10; 24:16; etc.   En Sal 3:3, David afirmó que Dios era, “mi gloria” (‘kabod’).  Por ende, la implicancia es que en este momento el salmista estaba enfadado con personas que estaban deshonrando a Dios, y robándole Su gloria.  Pablo declara que esto es lo que todo pecador hace (Romanos 1:23).  En particular, a los inconversos les encanta deshonrar la persona de Cristo, quien es la ‘gloria’ de todo creyente (ver 1 Pedro  2:7).  Niegan Su divinidad; niegan Su santidad; lo difaman, y hablan toda clase de mal contra Él –  amando la “vanidad” y la “mentira” (como afirma la siguiente línea del salmo). Los enemigos de David, estaban insultando a Dios, y cambiando Su gloria en “infamia”.  El término en hebreo (‘kelima’), proviene del verbo, ‘kalam’, que significa ‘herir’ o ‘lastimar’, y por ende, ‘ofender’ o ‘insultar’ (ver Números 12:14, “avergonzaría”; Rut 2:15, “avergoncéis”).    ¿Lo hacían con su idolatría (comparar Jeremías 2:11) o con sus palabras y acciones? Por otro lado, podría ser que debemos tomar la palabra, “honra”, en relación con la dignidad de David mismo, como el rey de Israel, y el ungido de Dios (comparar Sal 2:2).  En este caso, la queja de David es que sus enemigos lo estaban deshonrando, y lo estaban difamando, como hijo y siervo de Dios.   La expresión, “¿hasta cuándo…?”, da a entender que David estaba sufriendo estos ataques por un buen tiempo.  Lo había soportado con bastante paciencia.  Ahora comienza a hablar a sus enemigos, reclamándoles, y llamándoles a un cambio de actitud, frente a él y frente a su Dios.

2. Debemos defender la verdad de Dios

Note que David acusa a los que se están oponiendo a la gloria de Dios que ellos están amando cosas que son mentira y no la verdad de Dios.  El dice:¿…Amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira?Todo pecado es ‘vanidad’ y ‘mentira’.  Aun los bienes materiales, y una vida centrada en ellas, y en la búsqueda de placer, es ‘vanidad’[1] (Eclesiastés 1:12 – 2:1).   Pero en el contexto de las palabras anteriores (v.2a), y la exhortación en el v.5, probablemente debemos tomar las palabras, “vanidad” y “mentira”, como referencias a la idolatría latente en el corazón de los enemigos de David (comparar 1 Sam 12:21; Jeremías 2:5)[2].  Esta interpretación explicaría el v.3, y el énfasis sobre el nombre, “Jehová”. La palabra, “vanidad”, traduce un término en hebreo (‘riyq’) que significa ‘inútil’.  Este término se emplea en Levíticos 26:16, 20; Sal 73:13; Isaías 49:4.  Los ‘dioses’ de los incrédulos eran verdaderamente inútiles.  Sin embargo, los enemigos de David amaban a estos ‘dioses’.  ¡Qué triste que el mundo dedica tanto dinero y esfuerzo a ‘dioses’ totalmente inútiles!  No solo ‘amaban la vanidad’, sino que ‘buscaban la mentira’.  El verbo (‘baqash’) indica una búsqueda intensa.  Se usa en Génesis 37:15-16, de José buscando a sus hermanos; y en Éxodo 2:15, de Faraón buscando matar a Moisés.   Los enemigos de David, lejos de buscar a Dios intensamente, buscaban “la mentira”.  El término en hebreo es ‘kazab’, y denota ‘un engaño’.  Se usa de Sansón, engañando a Dalila acerca del secreto de su fuerza (Jueces 16:10, 13).  En Isaías 28:15, la palabra parece usarse en el contexto de la idolatría (comparar Amos 2:4). En Ezequiel 13, se usa de los falsos profetas, que profetizaban ‘mentiras’ (v.6-9). La queja de David era que sus enemigos lo estaban deshonrando a él, y a su Dios (v.2a); y estaban yendo en pos de ‘dioses’ inútiles y engañosos (v.2b).   Es un buen resumen de la actitud del mundo hacia las cosas de Dios.  Las rechazan; se burlan de ellas.  Y en vez de ir tras las cosas de Dios, ponen su deleite en las cosas vanas de este mundo.

 C.      Una capacidad persuasiva (Esto tiene que ver con su avance)

En el  verso 3 Aquí tenemos la reacción de David ante la burla y el escarnio de sus enemigos, y de los enemigos de Dios: Sabed, pues, que Jehová[3] ha escogido al piadoso para síLa palabra, “escogido”, traduce un verbo en hebreo que en realidad significa ‘separado’.  Se usa de Dios ‘apartando’ la tierra de Gosén (donde vivían los judíos), del resto de la tierra de Egipto, para que las plagas no cayeran sobre Israel (ver Éxodo 8:22, y comparar Éxodo 9:4; 11:7, “hace diferencia”).  En Éxodo 33:16, Moisés usa este término para describir al pueblo de Israel: “yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra”.  David advierte a sus enemigos del peligro que corren al atacarlo.  David era un hombre ‘apartado’ por Dios (comparar Sal 2:2).  Fue escogido, ‘desde el vientre de su madre’, y fue ‘separado’ por Dios, siendo un hombre ‘conforme al corazón de Dios’ (ver 1 Sam 15:28; 16:1-13, y Sal 78:70-71.  Dios lo guardó, y le concedió el trono de Israel.  Por ende, habiendo hecho todo esto por David, Dios sabría ahora cómo defenderlo (ver Sal 105:14-15; 2 Pedro 2:9).  David era como ‘la niña de Sus ojos’.  Es muy peligroso tocar a uno de los ‘pequeños’ de Dios (Mat 18:6, 10). Al ‘separarlo’, Dios se iba a encargar de todas las circunstancias de la vida de David, incluyendo el momento difícil que estaba pasando, al componer este salmo.  Por ende, él estaba tranquilo, y exhorta a sus enemigos a tener cuidado de lo que dicen y hacen en su contra. Lo que David dice de sí mismo, es cierto de todo creyente.  Todo verdadero hijo o hija de  Dios, ha sido ‘separado’ por Dios, desde la eternidad.   Dios también ha ‘separado’  todas las circunstancias de su vida.  Esta convicción brinda al creyente seguridad y     confianza en cuanto a todo lo que ocurre en su vida. David se describe a sí mismo como “piadoso”.  La palabra apunta a una persona que procura vivir en santidad, demostrando el temor a Dios (ver Deuteronomio 33:8).  No es tanto que Dios ‘separa’ para Sí mismo a los que ya son piadosos, sino que la persona a quien Dios escoge,  entiende la responsabilidad que tiene de vivir piadosamente (2 Tim 2:19). Jehová oirá cuando yo a él clamareSaber que Dios nos ha ‘separado’ para Sí mismo, concede al creyente una tremenda confianza cuando se encuentra frente a una situación difícil.  Podemos orar con gran confianza de ser escuchados.   Ver Sal 55:16-19; 91:14-15; Lucas 18:7.  Como dijera Spurgeon, “Cuando estamos siendo atacados por nuestros enemigos, podemos decirles en su cara que van a salir perdiendo, porque están atacando a alguien a quien Dios ha separado para Sí mismo”.  Tener el derecho de pedir ayuda a una persona en autoridad, o poseedora de grandes riquezas, sería un tremendo privilegio.  ¡Cuánto más debemos valorar el privilegio de poder acercarnos al Dios Todopoderoso con nuestras peticiones!


[1] La palabra en hebreo es ‘jebel’, que significa ‘algo hueco’.

[2] La NVI traduce, “¿Hasta cuando amarán ídolos vanos…?

[3] Notemos aquí el uso del nombre propio del Dios de Israel.

La capacidad de la Espiritualidad: Salmo 3 IV parte

III.                    En tercer lugar LA CAPACIDAD DE LA ESPIRITUALIDAD produce PAZ  en mi crisis (3: 5-8)

A.     En mi reposo

El Verso 5 establece que habiendo orado, y recibido la respuesta de Dios (en su mente y corazón), David estaba listo para dormir.  Por ende, el autor escribe: Yo me acosté y dormí…En medio de sus luchas y angustias, David pudo acostarse y dormir.  Ambas cosas son sorprendentes, dado el contexto en que David vivía en ese tiempo. Toda persona cansada desea acostarse.  Sin embargo, no es tan fácil acostarse cuando uno está rodeado de enemigos.  Lo normal es quedar de pie, ante la  eventualidad de cualquier ataque nocturno.  Sin embargo, tal fue la fe de David en este momento, que pudo acostarse y descansar. No solo se acostó, sino que logró conciliar el sueño.  Esto es también sorprendente, dado el contexto. Una cosa es acostarse; otra es poder dormir.  El hecho que David pudo dormir en esta situación indica una fe que le llevó a una tranquilidad mental, propicia para el sueño. El verbo, ‘dormir’, aquí es interesante.  Indica un sueño profundo.  Es el verbo que se usa del sueño de Adán, cuando Dios le hizo dormir profundamente, para poder tomar una de sus costillas, y formar a Eva (Génesis 2:21).  Es también el verbo que se usa de Sansón, cuando Dalila lo hizo dormir sobre su falda, y le cortó el cabello (Jueces 16:19).  Ver 1 Sam 26:12. David estaba experimentando la disciplina de Dios en su vida; sin embargo, tal era su confianza en Dios, que experimentó lo que dice el Sal 127:2 –  “a su amado dará Dios el sueño”.   “…Y desperté, porque Jehová me sustentabaEl verbo ‘despertar’ señala la protección de Dios.  Al acostarse y dormir, David gozó del cuidado de Dios durante toda la noche (ver Sal 121:4).  Fue ese cuidado que lo mantuvo vivo (frente a las amenazas de Absalón), y por ende pudo abrir sus ojos en la mañana. El secreto, afirma David, es que “Jehová me sustentaba”.  La palabra, “sustentaba”, realmente significa ‘sostenía’ (ver NVI).  La idea del término en hebreo es el sostenimiento físico de algo.  En Jueces 16:29 esta palabra se usa de las columnas sobre las cuales “descansaba la casa”.   En Sal 37:17, David afirma, “el que sostiene a los justos es Jehová” (ver v.24).  Comparar Sal 71:6; 119:116; 145:14.   En Isaías 26:3 tenemos una tremenda promesa – Dios guardará en perfecta paz “a aquel cuyo pensamiento en ti persevera” (literalmente, ‘se sostiene’).  David puso su fe en Dios, ‘sostuvo’ su mente en Él, y por ende gozo del sostenimiento de Dios, que le permitió acostarse y dormir. El que sostenía a David no era cualquier dios, sino “Jehová”, el Dios de Israel.  En Isaías  48:2, la frase, “en el Dios de Israel confían”, debiera traducirse, “en el Dios de Israel se sostienen”.  Luego el profeta añade, a manera de aclaración, “su nombre es Jehová de los ejércitos”. Con este verso, podemos comparar Sal 4:8.  Tal fue la experiencia de David en este momento angustiante de su vida.   Su fe en Dios le permitió experimentar la paz de Dios, y por ende pudo acostarse y dormir (comparar Proverbios  3:24-26, notando el contexto – v.21-23).  ¡Qué palabra para aquellos creyentes que a veces no pueden dormir en la noche, por las muchas preocupaciones! “La gran fuente de paz, tranquilidad y seguridad es confianza en Dios”.

B.      En mi  recuperación

El Verso 6 dice que habiendo descansado, David despierta refrescado, y con una mayor confianza en Dios.

1. A pesar de lo grande del problema Por ende, exclama: No temeré a diez millares[1] de gente…Aquí David parece hacer referencia al ejército de Absalón; era  tremendamente numeroso.  Sin embargo, su confianza en Dios era tan fuerte, que aun este numeroso ejército no le atemorizaba[2].   David sabía que el secreto de la victoria no estaba en números, sino en la presencia de Dios.  Para el Omnipotente, pelear contra uno o pelear contra 10,000 es igual – no hay mayor desgaste para Él.  Por eso, nunca debemos fijar nuestra mirada en las apariencias externas de las cosas, sino en la realidad eterna – que Dios está con nosotros.  Más bien, como creyentes podemos contemplar las perores circunstancias de la vida, y enfrentarlas con ecuanimidad, sabiendo que Dios es soberano sobre toda la vida, y ha prometido Su ayuda y protección.  ¿Por qué no tenía temor?   Porque sabía que Dios estaba a su favor.  Como dijera Pablo, “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Romanos 8:31).  En estas palabras vemos al David que enfrentó a Goliat, cuando era joven (ver 1 Sam 17:45-47). No importa cuán fuertes o numerosos sean nuestros enemigos, si ponemos nuestra mirada en Dios, el temor huirá.  No solo huirá el temor, sino que tendremos la victoria (ver Sal 118:10-14).

2. A pesar de lo agudo del problema  …que pusieren sitio contra mí[3]Este tremendo ejército tenía una sola meta – atacar y destruir a David.   Sin embargo, aun así David no temía. Podemos notar la misma idea en Sal 27:3.  El secreto de esta confianza es saber que “Jehová es mi luz y mi salvación…Jehová es la fortaleza de mi vida” (Sal 27:1). Esto nos recuerda la confianza del profeta Eliseo, cuando enfrentó al ejército de los sirios (2 Rey 6:14-17).  La experiencia de la protección de Dios en el pasado (v.5), nos ayuda a confiar en Él para el presente y el futuro (v.6, “No temeré…”).

C. En mi restauración

1. En la persona de Dios

El Verso 7 dice que la confianza de David ahora se expresa en una nueva oración (comparar v.4), específicamente dirigida a la situación en la cual estaba: Levántate Jehová…La oración de David es casi atrevida.  Exclama a Dios que se levante; que se levante para actuar a su favor.  La implicancia de la oración es que hasta este momento Dios no se había  levantado; no estaba haciendo nada para salvarle.  Por eso, sabiendo que un momento decisivo había llegado, la fe de David le llevó a pedir la intervención directa y dramática de Dios (comparar Sal 7:6; 9:19; 10:12; etc.). En el v.1, David afirmó que muchos enemigos se habían levantado contra él.  Ahora pide que Dios lo haga, para defenderlo. …sálvame, Dios míoA pesar de la protección divina durante la noche (v.5), David era consciente aun de peligro.  Por ende, pide la salvación de Dios.  En este contexto, la ‘salvación’ es física. David usa el nombre, ‘Elohim’, que es la forma plural del nombre de Dios.  Este nombre apunta al poder de Dios[4].  Usa el pronombre posesivo (“mío”), porque está pidiendo una ayuda personal. Anteriormente, Dios había  establecido un pacto con David (2 Sam 7). David ahora apela a la ayuda divina (implícita en aquel pacto), indicando su compromiso personal con Dios – ver 2 Sam 7:8-12.

2. En el poder de Dios

 Porque tú heriste a todos mis enemigos en la mejillaEn su momento de necesidad, David se acuerda de situaciones en que Dios le ayudó anteriormente (contra Goliat, Saúl, los filisteos, etc.).  Para colocarlo en el trono, Dios había derrotado a sus enemigos; Dios debe hacerlo otra vez ahora, para mantener a Su siervo sobre el trono de Israel. El verbo en realidad significa, ‘golpear’; a veces, con vehemencia (ver Génesis 14:5, “derrotaron”; 14:7, “devastaron”; 14:15, “los atacó”). ‘Golpear en la mejilla’ es un modismo hebreo.  Significa ‘maltratar’, pero con la connotación de un trato que es humillante y vergonzoso (ver 1 Rey 22:24; Job 16:10).  Los hombres lo hacen con malas intenciones, pero Dios lo hace como parte de Su juicio sobre la tierra. Los dientes de los perversos quebrantasteLa palabra, “quebrantaste”, es fuerte.  El término en hebreo conlleva la idea de violencia.  Se usa de los hombres de Sodoma, quienes violentamente procuraron ‘romper’ la puerta de la casa de Lot (Génesis 19:9).   También se usa en Ex 9:25, del granizo que “desgajó” los árboles de Egipto.  Por ende, podríamos traducir la palabra, aquí, ‘destrozaste’ o ‘reventaste’. No es un cuadro muy ‘bonito’ de Dios, que digamos; refleja el contexto y la cultura en la cual David fue criado – un contexto rudo y violento.  Aunque debemos notar un elemento poético también, en esta descripción[5].  Ver Sal 58:6 Los “perversos” son aquellas personas que hacen lo malo.  ‘Malévolos’ sería una mejor traducción (ver Génesis 18:23, 25 – “impío”).  Esta palabra se usa frecuentemente en Job, y señala una persona que no vive de acuerdo a la ley de Dios (Job 3:17; 8:22; 9:22; etc.). El tiempo pasado (“heriste…quebrantaste…”) apunta a experiencias vividas por David anteriormente, que en esta crisis le sirven como estímulo para su fe, que Dios haga lo mismo otra vez.

3. En el plan de Dios

 Verso 8David termina este salmo con una tremenda afirmación, y con un clamor por la bendición de Dios sobre Su pueblo Israel: La salvación es de JehováEl hombre puede amenazar, pero Dios tendrá la última palabra (ver Proverbios  21:31).  Dios es el único salvador[6] (Isaías  43:11; Oseas 13:4).  Él salvará a Su pueblo (Jeremías 3:23).  Este fue el clamor de Jonás, en el vientre del pez (Jonás 2:9); y será el clamor de los santos por toda la eternidad (Apocalipsis 7:10; 19:1). Sobre tu pueblo sea tu bendiciónComo buen rey, David termina el salmo, no con un pedido personal, sino deseando la bendición de Dios sobre todo el pueblo de Israel.  David debe ser protegido para el bien del pueblo, y no solo para su propio bien. Dios es la fuente de toda bendición – tanto espiritual (Efe 1:3), como material.  Entre las bendiciones más importantes, podríamos destacar la paz (Sal 29:11; Romanos 5:1). Dios bendice a las naciones con muchas cosas – el sol, la lluvia, etc.  Pero Su bendición particular cae sobre Su  pueblo.  ¡Qué tremendo es ser parte del pueblo de Dios!

En este salmo entonces hemos visto tres conceptos. LA CAPACIDAD DE LA ESPIRITUALIDAD  provee una PERSPECTIVA REALISTA  de mis crisis. (3:1-2). En segundo lugar LA CAPACIDAD DE LA ESPIRITUALIDAD procura una POSICIÓN SEGURA en mis crisis. (3:3-4). En tercer lugar LA CAPACIDAD DE LA ESPIRITUALIDAD produce PAZ en mis crisis. (5-8).  Ahora siguiendo con la instrucción del salmo es un buen tiempo o un nuevo tiempo de hacer una selah y pedirle a Dios que estos principios de la Palabra se traduzcan en realidades y no en solo teorías.

 


[1] La palabra en hebreo simplemente significa ‘una abundancia’ (de personas).  En Gén 24:60 y Núm 10:36, el término es traducido, “millares”; en otros lugares es traducido “diez mil” (Lev 26:8; Deut 33:2).  La NVI traduce, “No me asustan los numeroso escuadrones”.

[2] Algunos comentaristas niegan que debamos relacionar estos “diez millares de gente” con los 12,000 mencionados en 2 Sam 17:1.  Lo hacen por dos razones sencillas.  En primer lugar, no leemos que David se había enterado de esta cifra; y en segundo lugar, no leemos que estos 12,000 en realidad fueron enviados contra David.  2 Sam 17:11 indica que el plan fue juntar a todo Israel; por ende, es probable que el ejército que enviara Absalón era aun más numeroso que “diez millares”.

[3] Literalmente, ‘que se han colocado alrededor de mi’; NVI, “que me acosan por doquier”.

[4]El’ (la forma singular) significa ‘el fuerte’.

[5] Los enemigos son presentados como animales salvajes, cuyos dientes necesitan ser quebrados, para quitarles el poder de causar daño con sus mordeduras.  En realidad, los enemigos de David eran así; estaban ansiosos por derramar su sangre, y devorar su ‘presa’.

[6] Notemos el uso del nombre ‘Jehová’, en este contexto; el Dios de Israel.  No hay otro Dios; no hay salvación aparte de Él.

Buen creyente pero con prejuicios

Entre los discípulos que Jesús escogió, quienes después llegaron  a ser los doce apóstoles, había una especie de concierto de caracteres que reflejan los mismos que tenemos en nuestras iglesias en el día de hoy. Natanael, quien al parecer es el mismo Bartolomé, fue aquel a quien Felipe le dijo: “Ven y ve”. Su aparición en público sucede sólo esta vez. Llama la atención la reacción  que tuvo este israelita  cuando escuchó el humilde origen del Mesías, más que de su persona misma. Uno puede imaginarse todo el cuento que le estaba echando Felipe para convencerlo sobre la esperanza mesiánica, pero cuando le tocó el tema que despertaría su prejuicio, a lo mejor le interrumpió su conversación con ese tipo reacción que pudiera quitar los argumentos en todo evangelizador.  Es posible que este hombre haya tenido una gran expectativa para conocer al que todo mundo estaba llamando Mesías. Felipe le recordó lo que Moisés y los profetas dijeron de él, pero cuando le habló de Nazaret, levantó en él una obligada  pregunta: “¿De Nazaret puede salir algo bueno?”. ¡Qué osadía la de esta pregunta! Al parecer una explícita actitud de prejuicio formaba parte de la vida de este discípulo. Natanael era de Cana de Galilea. Entre esta gente y los de Nazaret había prejuicios históricos. En este texto podemos  ver la rapidez con la que se “juzga anticipadamente”, nuestra tema para hoy. Es común la expresión que dice: “Yo pensaba que esa persona era…”, pero después que la conocí es la persona más agradable que conozco. El prejuicio es un pecado y pudiera ser parte aún de aquellos en “quienes no hay engaño”, como el caso de Natanael. Este pudiera ser uno de los peores pecados de los santos. Este fue uno de los muy graves pecados del hermano mayor de la parábola del “Hijo Pródigo”, al haber deducido que su hermano menor había consumido sus bienes con rameras. ¿Quién le dijo a él eso? Su prejuicio lo había llevado a una conclusión rápida, al menosprecio y a la falta de compasión. Eso es la tendencia de este feo pecado del alma. Consideremos este tema a la luz de tres preguntas básicas.

 I. ¿EN QUÉ CONSISTE  EL JUICIO ANTICIPADO?1. El juicio anticipado es un prejuicio declarado. ¿Qué se entiende por el prejuicio? En general implica llegar a un juicio sobre el objeto antes de determinar dónde está realmente la primacía de la evidencia, o la formación de un juicio sin experiencia directa o real. Es un juicio prematuro sin haber confirmado la verdad de los hechos. El juicio anticipado presupone algo negativo. Note que cuando  Natanael hace la pregunta tiene en su mente una calificación negativa. La pregunta que formuló a Felipe solo tenía una respuesta: ¡No! El prejuicio  por la ciudad le había hecho un hombre de mente cerrada. Por lo tanto nada bueno podía salir de allí. ¿Nos suena esto familiar? La pregunta prejuiciada de Felipe es la misma que se  hace hoy entre las clases sociales, entre las distintas tendencias religiosas, entre las mimas iglesias, e incluso en el ámbito de una familia. El prejuicio declarado no le da posibilidad a alguien para que sea distinto. ¿Puede salir algo bueno de esa persona que no da señales de cambios? ¿Puede salir algo bueno de ese hijo por la forma como piense, se viste,  las amistades que tiene, la música que oye? ¿Puede salir algo bueno de una persona cuya reputación ha sido tan dudosa? Para el prejuiciado,  de  lo único que pareciera salir algo “bueno” es de alguien bueno. 

 2. El juicio anticipado es una clara evidencia de superioridad. Cuando Natanael habló de Nazaret lo hizo en forma despectiva. Lo hizo pensando en que su abolengo era superior al de los otros. El prejuicio da por un hecho una distinción social. Para Natanael, Cana de Galilea, era superior aquella otra ciudad. A lo mejor lo  era en belleza física, en cultura o en lo intelectual. La comparación inmediata dada como resultado una calificación desproporcionada. Presupone el prejuicio que los demás son inferiores a mí mismo. ¿Cuál es mi reacción cuando escucho hablar a alguien, cuando se del país donde procede o la clase social a la que pertenece? Una de las cosas que comenzó a enfrentar el cristianismo fue precisamente el prejuicio. Pedro era un hombre muy lleno de prejuicios, aún teniendo el ejemplo de su Maestro y sabiendo lo que ya estaba haciendo la resurrección de Cristo. Para él era inconcebible que un gentil como Cornelio, quien además era un militar romano,  pudiera Dios llamarlo para que fuera un hermano en la común fe. Al principio del llamado para ir a evangelizar lo que a él no le parecía, mostró una fuerte resistencia, pero al final fue, y la lección que Dios le mostró no pudo ser más contundente, diciéndole: “Lo que Dios creó no lo llames tu común”. Allí mismo entendió que el amor no hace acepción de personas. Pablo decía que en cuanto a honra, debemos preferirnos los unos a los otros;  y que debemos mirar a los demás como superiores a nosotros  mismos. En un  cristianismo genuino no hay cabida para el prejuicio.

 II. ¿POR QUÉ NO DEBEMOS HACER  JUICIO ANTICIPADO?

1. Porque podemos tener sorpresas en el prejuicio. Era cierto que Jesús era Nazaret, pero aquel fue el lugar donde el creció. Cuando analizamos todo esto nos damos cuenta que este discípulo conocía solo una parte de la historia. El lugar de nacimiento de Jesús fue Belén. La profecía de Miqueas era precisa: “Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será el Señor de Israel…” (Mq. 5:2). Belén era para un judío, algo así, como la capital del mundo. Era la ciudad del gran rey, como la calificó el salmista. Cuando Natanael supo de la procedencia exacta de Jesús tuvo que cambiar de opinión, pues para toda la gente que espera el Mesías prometido, Belén era la cuna de su nacimiento. Y en esto podemos ver lo que he llamado las sorpresas con las que se enfrenta el prejuicio. Quien esto escribe, vive en El Salvador. Cuando estudiaba una maestría en los USA, mi s compañeros de todo el mundo me hacían muchas burlas, pues según ellos ese pueblo ni siquiera aparecía en el mapa. Como quiera que haya sido yo tenía que defenderme de las chanzas de mis compañeros, así que tenía que decirles que de ese pueblo llevaba el nombre de El Salvador y que todos en el cielo seríamos  salvadoreños. Debido a que nadie en el cielo podría estar allí sino era de El Salvador. De modo, pues, que nos llevamos sorpresas cuando por el prejuicio descalificamos la procedencia de alguien. 

 2. Porque podemos ignorar lo que hay detrás de cada persona. Obviamente Natanael no sabía quién era Jesús. Lo que el oyó de Felipe fue que era un hombre de Nazaret, cuyo padre era José. Es posible que toda esa información no despertara mucho interés en el discípulo prejuiciado. Una cosa es tener una impresión de una persona a primera vista, pero otra es cuando le conocemos en su interior y en su carácter. Bien podemos imaginarnos el resto de la vida de Natanael, quien una vez que conoció a Jesús lo llamó Rabí (Maestro), Hijo de Dios y Rey. El prejuicio inicial fue transformado en dedicación y absoluta obediencia. Cuando fue transformado por Jesús tuvo que desaparecer de su vida ese feo pecado. Creo pensar que desde entonces Natanael vivió para ser un misionero a todas las naciones. ¿Cuántos discípulos harían en Nazaret después de esto? Nunca sabremos lo que Dios puede hacer con alguien por quien podamos sentir al momento algún prejuicio. Los hermanos de José tenían prejuicios contra él y por eso le menospreciaron vendiéndole a los amalecitas y después llevado a Egipto. Pero, ¿qué pasó con él después? A quien ellos menospreciaron llegó a ser su salvador. Los hermanos del David le menospreciaron porque era joven e inexperto. Lo último que ellos podían pensar era que este llegara a ser rey.  Pero, ¿qué pasó con David después? Lo primero que hizo fue derrotar al gran Goliat, el terror de Israel. Después se convirtió en el rey conforme al corazón de Dios, y de cuyo linaje vendría el Salvador prometido. Hermanos, no nos prejuiciemos con nadie; el Señor pudiera tener un gran plan para esa vida. Adultos, no nos prejuiciemos con los jóvenes, en ellos yace un tesoro todavía no descubierto.

III. ¿CÓMO VENCER EL PECADO DEL PREJUICIO?

1. Hay que dar un paso de fe. Felipe nos enseña lo que debe ser la labor de un evangelista. Nosotros siempre debemos estar preparados no para ganar un argumento si no ganar a las personas. Imagínese si Felipe hubiese entrado en una discusión con Natanael respecto al prejuicio sobre la procedencia del Mesías. A lo mejor habrían tenido una larguísima discusión teológica, y por la forma de ser Felipe, hasta hubiese ganado los argumentos. Pero Felipe no hizo nada de eso. No se puso bravo ni se incomodó por lo que oyó. Le dijo más bien: “Ven y ve”. Fue como decirle: “Ven y convéncete por ti mismo”. Su desafío fue para  que diera un paso de fe. Que en lugar de lanzar un juicio a priori contra Cristo viniera para conocerle en persona. Cuando hablamos de frente y no por detrás de las personas, nos libramos del pecado del prejuicio. “Ven y ve” nos libra de hacer juicios anticipados. Nos ayuda a evitar la tentación de ver primero antes de actuar.

2. Hay que hablar bien de las personas. En esta escena hay dos actitudes bien contrastadas. La opinión que Natanael  tuvo de Jesús y la opinión Jesús tuvo de Natanael. Mientras que el uno pensaba que  de Nazaret no podía salir nada bueno, Jesús saluda a este hombre diciéndole: “He aquí un verdadero israelita en el cual no hay engaño”. Aquellas palabras tuvieron que desarmar a Natanael. Jesús  supo lo que  Natanael dijo de él, pero en lugar de echarle en cara el menosprecio, resaltó en él sus más altas cualidades. Por cuanto Jesús conoce muy bien los corazones, a lo mejor percibió que en efecto este hombre tenía un buen corazón y que lo que estaba diciendo lo hacía por un marcado nacionalismo v. 48.  Jesús nos da la gran lección sobre cómo lidiar con el problema del prejuicio. Cuando en lugar de criticar a una persona por la forma cómo se viste, habla, piensa o actúa, debemos acercarnos para destacar sus virtudes. Esta manera de proceder funciona. Nos hemos acostumbrado a un lenguaje tan negativo que suena dulce a nuestros oídos cuando alguien puede darnos una palmada para reconocer lo bien que podemos hacerlo algo, en lugar de criticarlo por lo malo que lo hizo. En la medida que reconocemos más las virtudes de las personas, tendremos menos razones para criticarlos y llegar al feo pecado del prejuicio. 

 

El encuentro entre Natanael y Jesús, como todos los encuentros con él, terminan en victoria. Cuando se conoce de verdad a Jesús se disipan los prejuicios. Jesús vino para darle sentido a cada vida. Vea la diferencia entre la pregunta que Natanael hizo al principio, llena de un prejuicio injusto, y la opinión que ahora tiene de Jesús: “Respondió Natanael y le dijo: “Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel” v. 49. Pero aún más, cuando quedamos libre del prejuicio, el Señor nos convoca para ver cosas mayores v. 50, 51. Juan dice que tres días después de esto Jesús fue invitado con sus discípulos (entre ellos seguramente  estaba Natanael) a una boda. Allí él vio cómo Jesús transformó el agua en vino. Desde entonces comprobó cosas mayores que la de su absurda posición del prejuicio. En la medida que descubrimos a Cristo, descubrimos cosas mayores que las que nos afectan y nos impiden crecer espiritualmente.