La fe ante los desafíos contemporáneos: El Hedonismo


Qué es hedonismo? Definición, concepto y significado

Retomamos la narrativa de Génesis 19, y hemos visto dos grandes desafíos. El primero tiene que ver con el dualismo y el segundo tiene que ver con el provincialismo. El siguiente concepto que debemos en marcar en nuestros desafíos tiene que ver con algo muy contemporáneo. Es el desafío del hedonismo ante la fe cristiana.

Una vez más utilizaremos los tres conceptos básicos para plantear la reflexión. Comenzaremos con una visión textual del pasaje, luego haremos una aproximación contextual del pasaje y finalmente una aplicación espiritual.

Un escritor ha dicho: “La naturaleza ha colocado a la humanidad bajo el gobierno de dos soberanos maestros: el dolor y el placer. Sólo a ellos incumbe señalar lo que debemos hacer, así como determinar qué es lo que hacemos». Lo que incluye esta frase es que todo lo que el hombre desea es ser tan feliz como le resulte posible y, por tanto, maximizar su propia felicidad.[1]

Y es que a la verdad casi nadie se cuestiona hoy el tremendo afán que invade nuestra civilización occidental para conseguir gozar de los placeres de los sentidos, cultivar y promover todo aquello que nos aporte bienestar físico.[2]

Veamos en primer lugar la visión textual de la narración.

La sociedad de Lot por la manera en que es retratada por el escritor de la narración, era una que promovía esa búsqueda del placer. De un hedonismo agresivo. Desde el más básico hasta el más agresivo uno puede observar cómo la cultura del placer no sólo está afuera en la calle, sino que ya está dentro de la familia de Lot.

En primer lugar, podemos observar los niveles del hedonismo. Si ponemos atención al pasaje observaremos un primer nivel de hedonismo. Este primer nivel es lo que se llama eudemonismo. Y está prefigurado por la expresión “banquete y panes si levadura”. Para ponerlo en una mejor traducción “fiesta y panes duros”. Ya que el papel de la levadura en la fabricación del pan es esencial para provocar que la masa aumente su tamaño y que se forme la estructura suave y esponjosa de la miga.[3]

¿Por qué esta combinación? ¿Por qué decide Lot usar esta combinación? ¿Es cultural? ¿Es religiosa? Probablemente tiene algún tipo de rasgo diferencial. Probablemente lo diferenciaba del resto de la creencia de la manera en que se comía el pan. Sin embargo, lo que vemos aquí es que Lot desea satisfacer a sus amigos con un banquete o una práctica de alegría placentera para que ellos se sientan bien dentro de la casa. Pero a la vez trata de mantener una diferencia de la sociedad en la que vive. ¿Se puede participar de la “fiesta” y a la vez “ser santo”? El problema de Lot es que quiere mantener su diferencia con un rito externo. Tal como lo veremos adelante, no le sirvieron de nada los “panes sin levadura”. Y en realidad el mundo del “banquete” predominó sobre su mundo de “panes sin levadura”.

Así que hay una búsqueda del placer que se llama eudemonismo, y toca aquí dar una pequeña definición. El eudemonismo es una disciplina del campo de la ética, cuyo término proviene del griego eudaimonía, que significa “felicidad”. Eudemonismo es la denominación que se asigna a toda teoría ética que postula que el bien buscado por naturaleza por el ser humano es la felicidad. En la antigüedad clásica, todas las teorías éticas compartían esta búsqueda, diferenciándose sólo en cuanto a lo que cada una de ellas entendía por felicidad, ya sea la paz interior, la rectitud moral, el placer, la sabiduría, la riqueza.[4]

Es obvio que la acción de Lot busca estar contento, celebrar y ser feliz por lo menos durante una celebración.

El segundo nivel es el libertinismo. El libertinismo es un movimiento cultural extendido en Francia en el siglo XVII, pero cuyo origen se remonta al siglo XIII entre Francia, Alemania e Italia cuando hacía referencia al «espíritu libre». Este movimiento creía en una especie de panteísmo y la práctica de un tipo de libertad de las relaciones sexuales. Para los libertinos, la vida humana es estrictamente natural; los instintos no pueden ser restringidos y no hay pecado si el hombre se comporta de acuerdo a la atracción natural de placer físico.[5]

En el texto nosotros podemos observar esta tendencia. Quiero plantear la idea con la expresión que se utiliza en el vrs. 5 “para que los conozcamos”.

El significado que le damos a la palabra conocer es muy distinta al significado que le da la biblia. Conocer a alguien para los latinos es tener información acerca de ese alguien. Y con eso basta para decir que le conoces.  Pero “Yada” que es conocer en hebreo. Significa experimentar, tener un encuentro, significa intimidad.[6] En muchos contextos se refiere a intimidad sexual. Y estoy convencido que es el uso que se le da aquí. De hecho, es lo que Lot concluye, pues de lo contrario no hubiera sido lógico que el quisiera sustituir a los ángeles por sus hijas, añadiendo connotaciones sexuales (les dice que son vírgenes). En el texto hay a lo menos tres manifestaciones del libertinismo. Primero se manifiesta como un movimiento. Observe que el texto en el vrs. 4 dice que “rodearon la casa”, luego dice que el “pueblo junto” y finalmente dice “desde el más joven hasta el más viejo”. Es un movimiento colectivo. La presión del movimiento está en la fuerza de la muchedumbre. La premisa que si todo el mundo lo hace no está mal, y al contrario quién se sale de esos parámetros simplemente está mal. Las masas y su fuerza colectiva determinan que una práctica es correcta o incorrecta. Por otro lado, es un movimiento es abusivo, ya que violentan los derechos de Lot, simplemente se entrometen en su vida privada, se acercan hasta lo más íntimo de tu hogar. Por otro lado, es un movimiento represivo. El vrs. 9 dice que “hacían gran violencia”. La expresión es hacer fuerza, ser insolente e irrespetuoso en gran manera. Es un grupo desafiante, altanero que busca imponer su voluntad sobre otro. He aquí Lot ante un movimiento que lo está presionando para adecuarse a la visión de la masa. Pero Lot simplemente no desea que esto suceda. Sin embargo, la respuesta de Lot ante su disyuntiva nos deja con una gran interrogante.

Segundo se manifiesta como un comportamiento. Viendo nuevamente la expresión “desde el más joven hasta el más viejo”. Esta frase es bastante ilustrativa. Demuestra un comportamiento social ya establecido.

Primero es obvio que había un comportamiento homosexual. Es curioso que se hable tanto en el original como en las traducciones acerca del género masculino. Lo que viene a mostrar que habían ya marcados varios comportamiento homosexuales. Pero en realidad no era el único. También habría un comportamiento bisexual. Por el hecho de que Lot ofrece a sus hijas (femenino) a los varones (masculino). Lo que viene a implicar que de alguna manera también les satisfacerla su deseo de “conocer” con las mujeres. Por otro lado, debió haber algún tipo de relaciones sexuales entre hombre y mujer para que la ciudad se reprodujera. Por otro lado, habría un pensamiento pedófilo. Ya que, si había niños en medio de ellos, estarían siendo participantes de la experiencia sexual con los ángeles. Por último, habría un pensamiento pornográfico. Ellos exhiben sus deseos sexuales como un espectáculo que es digno de verse. Se exhiben sin ninguna restricción sus pasiones frente a otros. Esto es la esencia de la pornografía. Pero finalmente es una mentalidad de orgía. En donde se puede participar colectivamente e intercambiar pareja sin ninguna reserva.

Es importante entonces establecer que Sodoma y Gomorra no fue juzgada por el pecado de homosexualidad en sí, sino porque era una sociedad corrupta en todo los aspectos de la sexualidad.

Se manifiesta con un enfrentamiento.  El pasaje dice que hicieron “gran violencia”. Ya mencioné anteriormente lo que esta expresión significa. La cosa importante es que este movimiento no puede uno ser neutral. O participa o está en contra. La tan ansiada y conocida palabra como tolerancia no es compatible cuando la cosmovisión humana es enfrentada con la cosmovisión de Dios. No podremos dejar de enfrentarnos a este movimiento. Estamos en una batalla fuerte y agresiva, encubierta con muchas trampas que dejan a los que seguimos a Jesús en una posición muy difícil, pero no imposible.

El tercer nivel es el utilitarismo. ¿De dónde procede el término utilitarismo? En este sentido tenemos que dejar patente que se trata de una palabra que tiene su origen etimológico en el latín. Así, podemos ver que se encuentra conformada por dos partes latinas: el vocablo utilitas, que puede traducirse como “cualidad de útil”, y el sufijo –ismo, que equivale a “doctrina”. El utilitarismo es una doctrina filosófica que sitúa a la utilidad como principio de la moral. Es un sistema ético teleológico que determina la concepción moral en base al resultado final.[7]

¿En dónde observamos este concepto en la narrativa de Génesis 19? Bueno, observa usted que las hijas de Lot son un elemento a ser utilizado para un fin específico. Los de Sodoma y Gomorra las podrían utilizar para satisfacer los deseos sexuales, Lot las utilizaría para salir del problema. “No importa”, dice Lot usen a mis hijas. Las ve como un objeto que pueden consumir. Tanto el cómo los de la ciudad.

Así que vemos que el utilitarismo considera que la vida humana se orienta a la satisfacción de un fin último que es el placer, con lo que se logra la felicidad, que determina la moralidad de los actos. Evitar el dolor, y lograr sentirse bien, son las metas de la vida y todo lo que hacia ella se orienta como resultado, es ético. Una acción será calificada como justa según cuanta felicidad proporcione o cuanto daño o mal evite (en este caso sería un utilitarismo negativo) medida en general, o sea no individualmente. a elección entre distintos placeres debe hacerse, prefiriendo los de mayor calidad, siendo éstos los intelectuales, emocionales y los que despiertan la imaginación, estando por debajo los propios del resto de los animales, que son los placeres sensitivos.[8]

Cuarto nivel el cristianismo. Una cosa importante que debemos establecer es que el placer fue diseñado por Dios. El problema del placer en la actualidad es que está enfocado en el objeto equivocado. C.S. Lewis decía, “Si encuentro dentro de mí un deseo que ninguna experiencia en este mundo puede satisfacer, la explicación más probable es que fui hecho para otro mundo”[9] Así que podemos tener un placer cristiano genuino. La verdad es que Dios es más glorificado en nosotros cuando estamos más satisfechos en Él. Fuimos hechos para ser satisfechos en Dios y al vivir así, atesorándolo, vivimos y morimos para su gloria. i hemos de vivir para la gloria de Dios, entonces Él debe ser nuestro mayor deleite; por naturaleza adoramos aquello en lo que más nos deleitamos. Por ejemplo, cuando probamos un helado delicioso, no podemos evitar decir, “¡Qué buen helado!”. La alabanza genuina es fruto del deleite genuino. Cuanto mayor es el deleite, más intensa la alabanza. Por eso, la meta del hedonismo cristiano es encontrar más placer en el solo y único Dios, evitando así el pecado de codicia, que es idolatría (Col. 3:5). El hedonismo cristiano no convierte en un dios el placer. Dice que ya has hecho un dios de aquello en lo que más te deleitas. Por tanto, lo que el hedonista cristiano busca no es el gozo en sí, sino el gozo en el Señor.[10]

Es por eso que el deleite en Dios no debe ser una nota al pie de página en la vida cristiana. Buscar nuestro gozo en Dios es un mandato bíblico y al mismo tiempo es lo que más necesitamos (Sal. 37:4; Fil. 4:4).[11]

Veamos en segundo lugar, la visión contextual de la narración.

El cultivo de los sentidos y la permanente búsqueda de nuevas sensaciones son la consecuencia de un bienestar material más que de una evolución mental. Prueba de ello es que a pesar de esta nueva dimensión del ser humano no es verdad que hoy sea éste más feliz que lo pudo ser antes o al menos las personas no se sienten más felices por cultivar más placeres.

El placer es un mecanismo por el cual damos curso a las múltiples necesidades que nuestro organismo demanda para mantenerse en plena forma. El placer viene a ser el reclamo que utiliza el cerebro para conseguir aquello que le falta. El alimento es placentero cuando se padece la necesidad de consumirlo para saciar el hambre. Comer es un placer en tanto que su consecución última es saciar el hambre y cumplir con una necesidad puramente biológica. Sin embargo, cuando estamos hartos de comer el placer por la comida desaparece y dejamos de interesarnos por ella. Así pasa con todos los placeres. Cuando la causa que dispara la necesidad deja de existir, el placer por conseguir el estado de satisfacción deja de ejercer su acción en nuestro cerebro. Así que podemos concluir que una vez pasada la necesidad el placer desaparece.

Veamos entonces con respecto al eudemonismo de Lot, ¿qué implicaciones tiene para nosotros hoy? En el caso de Lot, el deseo del placer y la satisfacción partía de una combinación o una mezcla. Para Lot su placer y felicidad era una mezcla de “fiesta y pan duro”. Es querer tener algo de ambos mundos. Algunos llaman a esto a tener un equilibrio. Pero en realidad no es equilibrar sino diluir.

Pensemos por un momento en el término equilibrio. Dice una definición que equilibrio es el estado de inmovilidad de un cuerpo sometido a dos o más fuerzas de la misma intensidad que actúan en sentido opuesto, por lo que se contrarrestan o anulan. Por otro lado, diluir es Hacer que un cuerpo o una sustancia, al mezclarse con un líquido, se deshaga hasta que sus partículas queden incorporadas a dicho líquido[12].

En la vida espiritual encontramos muchas personas que quieren equilibrar sus vida espiritual con su vida social, por ejemplo. Por un lado, quieren tener una vida religiosa adecuada, pero conviviendo con aspectos mundanos. Disfrutar de ambos mundos. Una persona puede simplemente tener un fiesta de dedicación a Dios, pero incluir bebidas alcohólicas. Hacemos bodas cristianas, de 15 años y mezclamos distintivos de la celebración del mundo. Y que decir de que a los formularios de pago de impuestos le pongo un versículo bíblico, pero miento en esos formularios.  Pero lo que ocurre en nosotros que más que acercarnos a Dios sin darnos cuenta nos produce una frialdad espiritual. Cantamos alabanzas en el templo, pero al dirigirme a las personas, empleados o hijos los insulto. Y es no estamos equilibrando nuestra vida cristiana la estamos diluyendo. Lot con esa decisión doble de “fiesta y panes duros” no fue mejor espiritualmente hablando.

Ahora en segundo lugar veamos en cuanto al libertinismo de Lot.

Muchos relacionan el placer con la felicidad. La felicidad es otra cosa distinta al placer, si bien está íntimamente unida a éste. Podemos decir que la felicidad es el estado que sigue a la consecución del placer, es decir, la felicidad comienza cuando uno se siente satisfecho, cuando el placer ha terminado y no sentimos necesidad de alcanzar estado alguno distinto al que nos encontramos. Así, siguiendo con el símil de la comida, la felicidad sería la sensación que sigue al momento de no sentir hambre y de haber consumado la ingesta de comida movidos por el placer de comer.

En el caso de Lot vimos algunas manifestaciones del libertinismo. Primero lo vemos como un movimiento.

El activo «movimiento gay» (pensemos en EE.UU., Europa y Brasil, por ejemplo) reivindica derechos, reconocimientos e igualdad. Sin embargo, es muy poco todavía lo que se ha trabajado teológicamente sobre esta problemática que urge la perspectiva bíblico-teológica a dar respuestas adecuadas a las preguntas e inquietudes que surgen en torno a este comportamiento cada día más común, e incluso aceptado como «normal», en nuestra sociedad.[13]

A todo esto, se suma la necesaria atención pastoral y apoyo eclesial a las personas que viven esta realidad como postura sexual de vida. Como vemos, el tema es muy extenso y hay muchos campos abiertos para el estudio científico, pero me parece que hay uno que está en la base para toda reflexión teológico-moral seria: el estudio de lo que dice la Sagrada Escritura sobre esta problemática.[14]

El posicionamiento de la Iglesia en general ha sido muy negativo en la valoración de este tipo de postura o comportamiento sexual. Históricamente hablando, la Iglesia cristiana, tanto católica como protestante, siempre ha condenado las «prácticas homosexuales». Para ello se basaba por un lado en la filosofía «natural», y por otro, en las mismas fuentes bíblicas. Ambos caminos han estado altamente cuestionados en las últimas décadas.

Todos los teólogos moralistas recurren, como no podía ser de otra forma, a la Biblia. Sus resultados, sin embargo, son bastante diversos. Este es el verdadero «caballo de batalla». Para unos la reprobación moral de la homosexualidad no es discutible si queremos ser fieles al dato revelado. Para otros, los testimonios bíblicos del Antiguo y del Nuevo Testamento, bien leídos, no son definitivos. Y, en consecuencia, el tema sigue abierto. El problema de fondo que «pena» en las reflexiones de los teólogos moralistas es, en definitiva, el siguiente:

«Si la referencia bíblica se diluye, la praxis pastoral se modifica. Si la cobertura bíblica no es ‘negociable’, el tratamiento pastoral tiene sus límites. El ‘logos’ condiciona el ‘ethos’, y el ‘ethos’ condiciona la ‘praxis’ pastoral»[15]

Ahora una cosa interesante es que llama la atención la ausencia de cualquiera referencia a la homosexualidad en los evangelios, a pesar de que las claras condenaciones a esta práctica en la literatura rabínica hacen suponer que era una práctica conocida.

Jesús asumió, practicó y confirmó muchas de las prácticas de la tradición judía en la cual fue educado. Por otro lado, demostró mucha libertad frente a las costumbres de su pueblo, distanciándose de todo tipo de discriminación social y asumiendo con firme delicadeza la defensa de los marginados de su tiempo, como ilustran las historias de la mujer adúltera (Jn 8, 1-11) y de la mujer de mala fama (Lucas 7, 36-50), cuyos delitos estaban precisamente en el área sexual. Sin embargo, ni para atacarlos ni para defenderlos Jesús se refirió a los homosexuales. Sobre varios asuntos de orden sexual habló Jesús. Matrimonio, adulterio y divorcio fueron temas de importantes discursos realistas y a veces innovadores, hasta revolucionarios. Pero sobre la homosexualidad, ni una palabra. Sin embargo, este silencio no abre camino a la aplicación del principio: «el que calla, otorga». La fidelidad de Jesús a su origen judío y su insistencia en la observancia de la Ley y los Profetas, a pesar de las correcciones que hace, llevan a suponer que la condena de la homosexualidad, firme en la tradición de Israel, también pertenece al equipaje cultural de Jesús. Pero ¿no nos dirá algo este silencio?  En realidad, el silencio destaca en el mensaje de Jesús algo más valioso para la discusión del problema de los homosexuales. En la conciencia misionera de Jesús vive un núcleo de comunicaciones que supera los problemas sexuales específicos y los pone en segundo plano. Para él, la presencia actuante del Padre está en el centro, con su Reino, en el que todos los seres humanos se tornan hermanos de la misma familia, interrelacionados por la práctica del amor mutuo y fraterno. Con esto, en el horizonte del problema de los homosexuales surge una luz: El amor del Padre para con todas las personas y el amor solidario que debe marcar concretamente las relaciones humanas y la convivencia social, libre de discriminaciones y prejuicios»[16]

Nuestra práctica espiritual conlleva más que condena y denuncia, una respuesta pastoral apoyada en las convicciones de la biblia. Debemos dejar fluir las buenas noticias del evangelio que es capaz de transformar a quien quiere ser transformado. Será un movimiento fuerte y agresivo que promulgará ser aceptado y divorciado de la realidad bíblica. Pero aquí es donde debemos ser más claros con nuestras enseñanzas sobre estos temas tabú en la iglesia.

En segundo lugar, se manifiesta como un comportamiento.

¿Las manifestaciones sexuales son el resultado de nacer o de aprender? Allí ha sido quizás el debate. En el texto uno se sorprende al ver que tanto los jóvenes como los adultos habían adquirido esa conducta. Si la premisa de que el homosexual nace, entonces Dios es injusto en la manera que lo trata, porque su conducta está fuera de su control. Pero si un homosexual se hace, entonces la persona tiene responsabilidad tanto moral como conductual, y puede ser revertida como un alcohólico.

Ahora bien, debemos dejar muy claro en este momento que la homosexualidad no es algo relativo al sexo. En última instancia se trata del rechazo y de la toma de distancia respecto de uno mismo, de los demás y de la propia identidad de género de uno mismo”[17]

El escritor Richard Cohen en su libro Comprender y Sanar el Homosexualismo establece después de una investigación primero experimental, él fue homosexual, segundo emocional y tercero espiritual ciertas premisas importantes.

La primera premisa que el pode es que NADIE NACE CON UNA ORIENTACIÓN HOMOSEXUAL. Es decir, no existen datos científicos que indiquen una base genética para las atracciones del propio sexo.

La segunda premisa es NADIE ELIGE SENTIR ATRACCIÓN HACIA LOS DE SU PROPIO SEXO. Son el resultado de traumas sin resolver que conducen a una confusión de género. La tercera premisa es LAS PERSONAS PUEDEN DECIDIR CAMBIAR. Es decir, nadie ha nacido así. La cuarta premisa es LO QUE EN UN TIEMPO SE APRENDIÓ PUEDE «DESAPRENDERSE». Es decir, cuando se curen las heridas y las necesidades insatisfechas se cumplan, se experimentará la identificación de género y aparecerá el deseo heterosexual. Y la quinta premisa es que LA HOMOSEXUALIDAD ES UN DESORDEN DE ATRACCCIÓN HACIA LAS PERSONAS DEL PROPIO SEXO. Es decir que no hay nada gay (alegre) en el estilo de vida homosexual. Está lleno de tristezas y, muy a menudo, consiste en una búsqueda interminable de amor a través de relaciones de codependencia. La sexta premisa es que en la medida en que representan un IMPULSO PARA CURAR NECESIDADES DE AMOR NO SATISFECHAS, las atracciones hacia las personas del mismo sexo no son algo malo. Pero el estilo de vida homosexual es FRUSTRANTE: la persona no se identifica con su propia masculinidad o con su feminidad y desesperadamente intenta cubrir ese déficit uniéndose a otra persona de su mismo sexo.

Finalmente, la séptima premisa es que TODOS PODEMOS LOGRAR LO QUE NOS PROPONGAMOS. Si estamos decididos, contamos con el amor de Dios y el apoyo de otras personas, LA CURACIÓN ES POSIBLE. Por supuesto, en el momento actual, muchos dirán que no es posible salir de la homosexualidad. Eso es sencillamente un mito, porque EL CAMBIO ES POSIBLE.[18]

En cuanto al enfrentamiento. Hoy por hoy viviremos en un mundo que provoca y se opone al cristianismo. La hostilidad de los creyentes en contextos occidentales es más ideológica y cultural. Las tendencias del homosexualismo, el matrimonio y la familia son grandes temas de debates y presión para la iglesia y el cristianismo. Pero pronto vendrá la hostilidad legal y estatal. ¿La iglesia estará preparada para enfrentarse a esta hostilidad que se viene? Antes de proseguir con más detalles de esta hostilidad, es importante definir qué es tolerancia e intolerancia en nuestro contexto del siglo XXI. Quizás un autor bastante autoritativo en este tema es Josh McDowell, en su libro “La Nueva Tolerancia” describe claramente que es y cómo se manifiesta. El autor dice que por mucho tiempo pensó que sabía a qué se refería la gente cuando utilizaban la palabra tolerancia. Pero descubrió que lo que la palabra significaba antes y lo que significa hoy son dos cosas drásticamente diferentes.[19] Luego añade: “La doctrina de la tolerancia de hoy (lo que llamo «la nueva tolerancia») va más allá de la definición del diccionario de tolerancia. El diccionario la define como «reconocer y respetar [las prácticas, creencias, etcétera de otros] sin compartirlas, “y «soportar o permitir con [alguien o algo lo cual no nos gusta particularmente]. Pero eso no es ya más lo que la palabra significa y promueve, por lo menos no a la mayoría de las personas e instituciones que la utilizan y eso es especialmente verdad entre los estudiantes.[20] Así que la doctrina actual de la nueva tolerancia» va más allá de la definición tradicional de la palabra. La tolerancia en la Biblia tiene connotaciones positivas y de ánimo. Esta actitud es básicamente lo que Pablo expresó en 1 Corintios 13:7, cuando él dijo que el amor «todo lo soporta». La Biblia dice: «Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres» (Romanos 12:16,18). Se nos dice «Recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para la gloria de Dios» (Romanos 15:7). La Palabra de Dios deja claro cómo los cristianos tienen que actuar los unos hacia los otros y hacia los de la fe: Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor. Efesios4:2 Sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. Efesios 4:32 Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Colosenses 3:13-. Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los dé la familia de la fe. Gálatas 6:10 24.[21]

Así que la tolerancia tradicional es perfectamente compatible con tales mandamientos bíblicos porque la comprensión tradicional de tolerancia ha estado respetando y protegiendo los derechos legítimos de los demás, aun los de aquellos con los que no estamos de acuerdo, y los que son diferentes a los tuyos. En un sentido pasivo, la tolerancia tradicional significa «todo el mundo tiene derecho a su propia opinión.»[22] Antiguamente, fue la tolerancia activa lo que permitió a los cristianos (y otros) luchar por la abolición de la esclavitud en América en el siglo diecinueve, proteger a los judíos del nazismo de Hitler y estar entre los líderes en los principios del movimiento por los derechos civiles en los Estados Unidos y en otros lugares.  Escuchando y aprendiendo de otras perspectivas, culturas y trasfondos. Un joven cristiano que con respeto asiste al bar mitzvá de un compañero de clases demuestra la tolerancia tradicional, tal y como un occidental que se quita los zapatos al entrar a un hogar japonés o un alumno de preuniversitario que escucha cortésmente mientras un estudiante extranjero describe su tierra natal, cultura o religión. Viviendo pacíficamente junto a otros, a pesar de las diferencias. «Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor» (Hebreos 12:14); los hijos de Dios deben ser buscadores de la paz (Salmo 34:14), promotores de la paz (Proverbios 12:20), pacificadores (Mateo 5:9), y perseguidores de la paz (1 Pedro 3:11). Esto no requiere de usted que sacrifique sus principios bíblicos para lograr la paz, sino que significa que «Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres» (Romanos 12:18). Aceptando otras personas, no importa la raza, credo, nacionalidad o sexo. Después de todo, Jesús (aunque era un judío) hablaba libremente y con respeto con una mujer samaritana, compartía la cena con cobradores de impuestos, y hasta tocaba los leprosos (todo lo cual era un tabú estricto para los hombres de los días de Jesús). Cuando fue acosado por la mujer cananea (los cananeos eran enemigos históricos del pueblo judío y adoraban a Baal, Dagón, y otros dioses), Jesús alabó la fe de ella y sanó a su hija.[23] La tolerancia tradicional exhibe ese tipo de aceptación amorosa hacia las personas como individuos (aunque no necesariamente aceptando las creencias o manera de actuar). La tolerancia tradicional valora, respeta y acepta al individuo sin necesariamente aprobar o participar de sus creencias o modo de actuar. La tolerancia tradicional hace diferencia entre lo que una persona piensa o hace y la persona misma.

Pero la definición de hoy, el concepto que se les enseña a nuestros hijos en las escuelas y en los medios de comunicación, es muy diferente. La nueva tolerancia estimaría que 80% de las veces que usted escucha la palabra tolerancia utilizada fuera de las paredes de la iglesia en el día de hoy, por los maestros de escuela, reporteros de noticias, funcionarios del gobierno, activistas, celebridades y quizás hasta nuestros propios hijos, casi nunca se refiere a la tolerancia tradicional, sino a lo que estamos llamando la nueva tolerancia. La nueva tolerancia puede sonar como la tolerancia tradicional, pero es totalmente diferente. Esta nueva tolerancia está basada en la creencia no bíblica que «la verdad es relativa a la comunidad en la cual la persona participa. Y como hay muchas comunidades humanas, necesariamente hay muchas verdades diferentes. Como hay muchas descripciones de la realidad, no se puede tomar ningún punto de vista en un sentido total… Como la verdad está descrita por el idioma, y todo idioma está creado por los humanos, toda verdad está creada por los humanos.[24] Ahora, ponga cuidadosa atención aquí porque el resultado de este modo de razonar no bíblico es crucial. Si toda verdad es creada por los humanos, y todos los humanos son «creados iguales» (como dice la Declaración de Independencia de Estados Unidos), ¿entonces cuál es el próximo paso lógico? Toda «verdad» es igual.

McDowell cita a Fernando Savater, el filósofo español, que declara en su reciente libro El mito nacionalista: Tolerancia… la doctrina de moda, es que todas las opiniones son iguales. Cada una tiene su punto, y todas debieran ser respetadas o alabadas. Lo que quiere decir que no hay manera racional de discernir entre ellas[25]. La definición de la nueva tolerancia es que las declaraciones de las creencias de cada individuo, su sistema de valores, su estilo de vida y la percepción de la verdad son iguales. No hay jerarquía de la verdad. Tus creencias y mis creencias son iguales, y toda la verdad es relativa. ¿Captó eso? La Biblia deja en claro que todos los sistemas de valores, creencias, estilos de vida y declaraciones acerca de la verdad no son iguales. Enseña que el Dios de la Biblia es el Dios verdadero (J e r e m í a s 10:10), que sus palabras son verdad (Salmo 119:160) y que, si algo no está bien a vista de Dios, está mal (Deuteronomio 6:18). Este no es solamente el punto de vista de la cultura hebrea o de la cultura cristiana o de la cultura occidental; es la verdad, de acuerdo con el Dios que reina sobre todas las culturas. Así que este choque de cosmovisiones ha generado y generará todavía mayor hostilidad hacia el cristianismo. ¿Será lo suficiente resiliente el cristianismo para superar esta hostilidad? En esencia sí, porque Dios lo ha prometido y el sostiene con su poder a su pueblo. Pero que la vamos a pasar difícil, nadie lo discute.

Al respecto, Albert Mohler dice que los evangélicos deben «recuperar el valor teológico y la convicción o nos enfrentaremos a la trágica realidad de que esta podría ser la última generación que evangeliza».[26] Mohler se muestra muy crítico con «algunas tendencias de «evangelismo contemporáneo» que amenazan la integridad del mensaje, ya que «por definición, los evangélicos deben ser gente del Evangelio, que aprecia, enseña y comparte el Evangelio de Jesucristo». Alerta además del peligro de abandonar el centro del evangelio, «la verdad objetiva de que Cristo murió por los pecadores, y de que esa salvación es únicamente por gracia a través de la fe solamente en Cristo». Señala Mohler el testimonio de Lutero, que sostuvo que la doctrina fundamental de la justificación por fe es «el artículo por el cual la iglesia se levanta o cae».[27] Charles Spurgeon dijo: «Hemos llegado a un punto decisivo en el camino. Si giramos a la derecha, quizás nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos irán por ese camino; pero si giramos a la izquierda, las generaciones venideras nos maldecirán por haber sido infieles a Dios y a su Palabra»[28]. Unas palabras que suenan con urgencia profética después de más de un siglo de que se hayan escrito.

Ahora en tercer lugar la visión espiritual de la reflexión

Es muy importante que sepamos distinguir la frontera entre el placer y la felicidad con el fin de despejar de conflictos nuestra mente y nuestra vida ante las miles de situaciones a las que debemos de enfrentarnos. Se dice, y es verdad, que “el dinero no da la felicidad” y luego algunos también añaden, “pero ayuda a conseguirla” y es verdad que ganar dinero y conseguir bienes materiales es un placer que nos mueve a la mayoría de los seres humanos, pero también lo es que son muchos, la mayoría diría yo, que habiendo conseguido sus metas económicas con sumo placer, terminan siendo infelices, o al menos siendo incapaces de gozar de ese segundo estado de bienestar que es la felicidad.

¿Qué conclusiones podemos asimilar en la narrativa de Génesis 19? Bueno hay varias cosas que son bastante evidentes y que queramos o no tendremos que lidiar con ellas ante el embate del hedonismo. Son como cuatro realidades a las que debemos enfrentar con carácter y responsabilidad cristiana.

La primera cosa que veo en contextos donde el hedonismo crece que hay un crecimiento de la perversión. Si observamos el vrs. 4 habla de que los de Sodoma “rodearon la casa”. La expresión es que por cualquier lugar donde se veía de la casa de Lot estaban totalmente asediados por la perversión y la maldad. Eso significa que todas las sociedades les agrada este tipo de conductas y tienden a darles un matiz de “necesario” y de “normal”. Porque de lo contrario no se pueden justificar las conductas. El elevar una perversión a la categoría de “normal” y “socialmente aceptada” hace que todo se valga. Por lo tanto, cada día más y más veremos estas manifestaciones creciendo en nuestra sociedad.

Todos nosotros nos hemos dado cuenta del medio ambiente en decadencia en el que se vive. A la mayor parte del mundo lo envuelve un río que se desborda con degenerada indecencia, con el abandono de la virtud, la rectitud, la integridad personal, el matrimonio tradicional y la vida familiar. Sodoma y Gomorra fueron la representación misma de la vida pecaminosa del Antiguo Testamento. En ese entonces eran dos ciudades aisladas, pero ahora esa condición se extiende por todo el mundo. Satanás manipula con destreza el poder de todos los medios de comunicación; su éxito ha aumentado mucho el alcance y la disponibilidad de esas influencias degradantes y destructivas por todo el mundo. En el pasado, se requería cierto esfuerzo para encontrar esa maldad, pero ahora satura partes considerables de virtualmente casi todo rincón del mundo. No podemos secar el creciente río de influencias malignas, puesto que éste es el resultado del ejercicio del albedrío moral que nuestro Padre concedió divinamente al hombre; pero sí podemos, y debemos, advertir, con claridad, sobre las consecuencias de acercarse a su corriente tentadora y destructiva.[29]

La segunda cosa que veo en contextos donde el hedonismo crece que hay un incremento de la desviación.

La escritora Taylor Caldwell en su libro la Columna de Hierro pone en boca de Cicerón la siguiente frase: “Un hombre perverso es más soportable para la mayoría que uno bueno, que es para ellos un constante reproche y al que hay que despreciar”. Y luego más adelante añade: ““Si un hombre es peligroso, el mejor modo de hacerlo inofensivo es invitarle a que se una a nosotros”.[30]

Precisamente eso refleja la historia de Lot con la expresión que encontramos “desde el más joven hasta el más viejo”. Hay una generalización de la desviación. Se la cultura sexual desde una perspectiva desviada. Aquí nos adentramos al mundo de la pornografía y de la homosexualidad. Dos elementos tan presentes en nuestra cultura. El problema es que la iglesia y todos los que somos miembros de ellos estamos muchas veces embarcados en estas desviaciones.

Enfoquémonos en primer lugar con la pornografía. Los cristianos no sólo tienen un consumo de pornografía parecido a la media social, sino que además tienden a justificarlo. Cada vez se necesitarán contenidos más explícitos, más agresivos y, lo peor, se considerará que son normales, tolerables. La accesibilidad desde internet, la comodidad de un consumo desde casa y el hecho de que los contenidos sean, en muchos casos, gratuitos. Estos factores, sin duda, contribuyen al uso de la pornografía. No hace falta hacer grandes esfuerzos para cruzarse con archivos de este tipo incluso sin buscarlo o buscando cosas mucho más inocentes y absolutamente desligadas del tema. Tener el ordenador delante y no tener que dar ninguna clase de explicación respecto a lo que se consume, facilita su uso (no como ocurre, por ejemplo, al comprar una revista de este tipo en un quiosco, en que te tienes que encontrar con el quiosquero y además asumir que algún vecino puede toparse contigo en el momento más inoportuno)[31].

Este uso tan “cuotidiano” que se puede dar de los contenidos sexuales online no deben hacernos olvidar, sin embargo, que el riesgo es importante. Este terreno es tan altamente adictivo que, al igual que sucede con otras cosas, los primeros contactos suelen ser gratuitos para convertirse después en interacciones o visionados de pago. La pornografía se parece a otras drogas en que, a la larga, el cuerpo se acostumbra y genera tolerancia: La persona se acostumbra a cierto contenido y necesita ir subiendo la temperatura y el calado de lo que ve.

Esperaríamos que entre cristianos esto no existiera o que, al menos, no fuera tan frecuente como lo es fuera de nuestras filas. Sin embargo, son muchos los consumidores cristianos de pornografía, aunque lógicamente no se habla abiertamente de ello.[32]

Los cristianos somos personas como cualquier otra, con las mismas debilidades, sólo que regenerados por la sangre de Cristo. Y en ese sentido es que la cercanía con el Señor y poner nuestra mirada en Sus cosas son la única protección real con la que contamos en estos casos. Somos igual de débiles, entonces, que cualquier otro y privarnos del uso de estas cosas es más una cuestión de obediencia que de falta de tentaciones.[33]

Y es que la profundidad de la problemática en las iglesias evangélicas, es que hay mucho desconocimiento de hasta qué punto esto está desaconsejado y prohibido por Dios. Se tiende fácilmente a la autojustificación, a dar explicaciones en ocasiones un tanto rebuscadas para conseguir precisamente esto, ver con buenos ojos lo que no es bueno.

Una de las cuestiones que ya estamos contemplando, no sólo en los jóvenes, sino en los muchos adultos que la consumen, es una banalización de la sexualidad y de las implicaciones del uso de la pornografía”. Relativizar el problema no ayuda. Parece que no pasa nada, pero sí pasa. Uno de los efectos más evidentes y que acarrea también consecuencias en otros ámbitos es, principalmente, el hecho de que se ven las relaciones sexuales como algo puramente utilitario, para cubrir una necesidad personal inmediata, pero poco o nada tiene que ver el amor o el afecto por el otro.

Aquí hay una gran batalla a nivel de ministración comunitaria eclesial. Quizás necesitamos simplemente el deseo de que Dios sea nuestro deleite. Es un campo complicado y muy duro, pero podemos vencer en nombre del Señor.

Ahora enfoquémonos en el homosexualismo. La misión de la Iglesia es llevar la Buena Nueva de Jesucristo a todas las personas, y brindar atención pastoral a todas las personas en su nombre. En nuestra época y cultura hay retos especiales que deben afrontar los miembros de la Iglesia que llevan a cabo esta misión entre personas que experimentan atracción por personas del mismo sexo. Hay muchas fuerzas en nuestra sociedad que promueven una visión de la sexualidad en general, y de la homosexualidad en particular, que no están de acuerdo con el propósito y plan de Dios para la sexualidad humana.[34]

Creo que no existe en esta reflexión el espacio suficiente o el tiempo suficiente para tratar a profundidad un tema tan espinoso y complicado. Mi intención es sólo dar algunas pequeñas ideas o conceptos que puedan darnos algunas luces. Pero la responsabilidad de la iglesia es más profunda y más urgente. Quiero dividir las ideas con respecto a este tema en cuatro aspectos.

Primero tenemos un reto con la mentalidad. La Biblia nos exhorta a predicar la Buena Nueva a todo el mundo en toda la tierra apuntando a la dignidad fundamental que posee toda persona por haber sido creada por Dios. Dios ha creado a cada persona humana por amor y desea darle la vida eterna en la comunión de la Trinidad. Todo el mundo es creada a la imagen y semejanza de Dios y por tanto posee una dignidad humana innata que debe ser reconocida y respetada. En consonancia con esta convicción, la Iglesia enseña que las personas con inclinación homosexual deben ser acogidas con respeto, compasión y delicadeza. Estas personas han sido, y a menudo siguen siendo, objeto de desdén, odio e incluso violencia en algunos sectores de nuestra sociedad.[35] Esto es vital para una aproximación evangélica con al gente.

Segundo tenemos un reto con la claridad. Como cristianos estamos convencidos que la Biblia enseña que los actos homosexuales son inmorales, pero al mismo tiempo distingue entre participar en actos homosexuales y tener una inclinación homosexual. Aunque lo primero es siempre objetivamente pecaminoso, lo segundo no lo es. En la medida en que una tendencia o inclinación homosexual no está sujeta al libre albedrío, uno no es moralmente culpable de esa tendencia. Aunque uno sería moralmente culpable si voluntariamente se complaciera en tentaciones homosexuales o escogiera ponerlas en práctica, el solo hecho de tener la tendencia no es pecado. Por consiguiente, la Biblia en realidad no enseña que la experiencia de la atracción homosexual sea en sí misma pecaminosa.

La inclinación homosexual es objetivamente desordenada, es decir, es una inclinación que predispone a uno hacia lo que no es verdaderamente bueno para la persona humana. Desde luego, no es raro que también personas heterosexuales tengan inclinaciones sexuales desordenadas. No basta que una inclinación sexual sea heterosexual para que sea propiamente ordenada. Por ejemplo, toda tendencia hacia el placer sexual que no esté subordinada a los bienes superiores del amor y el matrimonio es desordenada, en cuanto que inclina a una persona hacia un uso de la sexualidad que no está de acuerdo con el plan divino para la creación.[36]

Además, no solamente las inclinaciones sexuales pueden ser desordenadas dentro de una persona humana. Otras inclinaciones pueden igualmente ser desordenadas, tales como las que conducen a la envidia, la malicia o la codicia. Todos resultamos dañados por los efectos del pecado, que causa que los deseos se vuelvan desordenados. El simple hecho de poseer tales inclinaciones no constituye un pecado, al menos en la medida en que estén más allá del control

de la persona. Sin embargo, poner en práctica tales inclinaciones siempre es equivocado.[37]

Tercero tenemos un reto con la verdad. Es importante entender dos verdades importantes a poner en la palestra ante este suceso. Primero la verdad del Carácter de Dios y la verdad del carácter del matrimonio. De hecho, la biblia afirma y promueve activamente la dignidad intrínseca de toda persona. Como personas humanas, las personas con inclinación homosexual tienen los mismos

derechos básicos que todas las personas, incluyendo el derecho a ser tratadas con dignidad. Sin embargo, “la ‘orientación sexual’ no constituye una cualidad comparable a la raza, origen étnico, etc., con respecto a la no discriminación”. En consecuencia, no es injusto o intolerante, por ejemplo, limitar el lazo del matrimonio a la unión de una mujer y un hombre. No es injusto o intolerante oponerse a otorgar a las parejas homosexuales los beneficios que en justicia deben pertenecer al matrimonio solamente. Porque la verdad de Dios nos advierte que cuando el matrimonio es redefinido a fin de hacer que otras relaciones sean sus equivalentes, la verdad del matrimonio se devalúa y se debilita más. El debilitamiento de esta institución básica en todas las esferas y por diversas fuerzas ya se ha cobrado un costo espiritual, moral y social demasiado alto.

Tenemos un reto con la sanidad. Para el éxito de un ministerio de sanidad en la vida de personas con inclinación homosexual será esencial el apoyo y liderazgo de la comunidad y otros líderes pastorales. Una postura acogedora de amor cristiano de los líderes y de la comunidad en su conjunto es esencial para este importante trabajo. Esto es particularmente importante porque no pocas personas con inclinación homosexual sienten que son mal recibidas y rechazadas. En el proceso de sanidad es importante hacer una advertencia. Para algunas personas, revelar sus tendencias homosexuales a ciertos amigos íntimos, familiares, director espiritual, confesar a miembros de un grupo de apoyo de la Iglesia puede proporcionar algún auxilio espiritual y emocional, y ayudarlas en su crecimiento en la vida cristiana. Sin embargo, en el contexto de la vida de la comunidad eclesial, las autorrevelaciones públicas generales no son útiles y no deben ser animadas.

Debemos recordar que la vida cristiana es un itinerario progresivo hacia la profundización de la persona en el discipulado de Cristo. No toda la gente avanza al mismo ritmo, ni siempre se mueve en línea directa hacia su meta. Los que tropiezan a lo largo del camino deben ser animados a permanecer en la comunidad y continuar esforzándose por la santidad mediante la conversión de vida. Los jóvenes, en particular, necesitan especial ánimo y orientación, pues la mejor manera de apoyar a los jóvenes es ayudarlos, en primer lugar, a no enredarse en relaciones homosexuales o en la subcultura, pues estas experiencias crean mayores obstáculos.

La tercera cosa que veo en contextos donde el hedonismo crece que hay un movimiento de reacción.

Génesis 18:20-21 dice: “Dios continuó: “Los gritos de las víctimas en Sodoma y Gomorra son ensordecedores; el pecado de esas ciudades es inmenso. Voy a bajar a ver por mí mismo, a ver si lo que están haciendo es tan malo como parece. Entonces lo sabré «. The Message

El hecho de que la maldad del ser humano se incremente no quiere decir que Dios es indiferente hacia toda esa maldad. Nosotros vemos en este versículo la perspectiva de cómo se siente Dios con respecto a tal perversión. Tres reacciones de Dios veo. Primero hay una evaluación. Dios dice he ido contando la maldad de Sodoma y Gomorra y la cuenta ha ido aumentando. Ya tiene una cuenta pendiente muy grande. Segundo hay una indignación. Los gritos de la personas que sufren y son violentadas con esta cultura causan indignación en la persona de Dios, se siente angustiado y con un sentido de tristeza. Tercero hay una investigación. Me impresiona mucho el hecho de que Dios no se deje guiar por las impresiones, a pesar de que es Dios. El decide voy a ir a ver de primera mano si lo que estoy oyendo es real y así puedo investigar bien el delito. Cuarto, hay una retribución. Dios simplemente llegará al límite de su paciencia y misericordia ejecutará sus juicios contra una sociedad pervertida y corrupta.

Sea que fuera consciente Lot o no se dio cuenta que ya no vivía en el contexto ideal del pasado con Abraham.  El mismo había elegido vivir en Sodoma.  No podía vivir de la nostalgia de un mundo físico y espiritual que se había derrumbado. El proyecto cristiano tradicional occidental se ha estado derrumbando. Ese cristianismo tradicional protestante ha dejado de ser relevante para las nuevas generaciones en muchos contextos geográficos. Esto no quiere decir que el cristianismo está desapareciendo. Todo lo contrario, hoy está más fuerte que nunca. Pero si quiere decir que necesitamos, como Lot, ser conscientes de la nueva realidad hedonista y pagana dentro de la que vivimos. Esto nos debe retar a construir un nuevo proyecto cristiano fiel a Cristo y que sea vibrante y respuesta de Dios para el presente.


[1] https://www.madrimasd.org/cienciaysociedad/resenas/ensayos/resena.asp?id=219

[2] https://josemanuelruiz.wordpress.com/2008/09/14/placer-y-felicidad/

[3] https://pansingluten.net/salud-y-nutricion/la-levadura-y-su-importancia-en-la-elaboracion-de-pan/

[4] https://quesignificado.com/eudemonismo/

[5] https://www.facebook.com/FilosofiaLibre/posts/523612974399077/

[6] https://www.facebook.com/puntodereferencia.noticias/posts/yada-conocer-el-significado-que-le-damos-a-la-palabra-conocer-es-muy-distinta-al/1548696205143471/

[7] https://definicion.de/utilitarismo/

[8] https://deconceptos.com/ciencias-sociales/utilitarismo

[9] https://cristianismoactivo.org/fuiste-hecho-para-otro-mundo

[10] Piper, John. Los Deleites de Dios: Meditaciones sobre el placer que siente Dios en ser Dios. Ed. VIDA.2006. Pág. 23

[11] https://www.coalicionporelevangelio.org/articulo/una-introduccion-al-hedonismo-cristiano/

[12] https://www.lexico.com/es/definicion/diluir

[13] https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0049-34492001000400001

[14] Ibid.

[15] https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0049-34492001000400001

[16]https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0049-34492001000400001

[17] Cohen, Richard. Comprender y Sanar la Homosexualidad: Alguien que tú conoces necesita este libro. Ed. Libroslibres. Miami 2004. Pág. 4

[18] Cohen, Richard. Comprender y Sanar la Homosexualidad: Alguien que tú conoces necesita este libro. Ed. Libroslibres. Miami 2004. Pág. 6-8

[19] McDowell, Josh. La Nueva Tolerancia. Editorial UNILIT, España. 2001. Pág. 11

[20] Ibid.

[21] Ibid. Pág. 23

[22] Ibid. Pág. 24

[23] Ibid. Pág. 32

[24] Ibid.

[25] Ibid. Pág. 34

[26] http://www.protestantedigital.com/ES/Internacional/articulo/9622/Albert-mohler-si-la-iglesia-asume-el-rechazo

[27] Ibid.

[28] http://www.spurgeon.com.mx/grallibros.html

[29] https://www.churchofjesuschrist.org/study/general-conference/2004/04/how-to-live-well-amid-increasing-evil?lang=spa

[30] Caldwell, Taylor. La Columna de Hierro: Cicerón y el esplendor del Imperio Romano. Ed. Océano .1965. Pág. 362.

[31] https://protestantedigital.com/sociedad/28259/ante-la-pornografia-el-cristiano-tiende-a-autojustificarserdquo

[32] https://protestantedigital.com/sociedad/28259/ante-la-pornografia-el-cristiano-tiende-a-autojustificarserdquo

[33] Ibid.

[34] https://www.usccb.org/issues-and-action/human-life-and-dignity/homosexuality/upload/Ministerio-a-las-personas-con-inclinacion-homosexual.pdf

[35] Ibid

[36] https://www.usccb.org/issues-and-action/human-life-and-dignity/homosexuality/upload/Ministerio-a-las-personas-con-inclinacion-homosexual.pdf

[37] Ibid.

Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 61 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

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