Principios de liderazgo de toda la Biblia: Tito


 

 

Tito: Las crisis de una organización deben ser corregida de una manera sabia.

 “…la crisis es un estado productivo sólo hay que quitarle el tufillo a catástrofe…”

Max Frisch

 Al consultar la literatura empresarial que existe, me he asombrado lo poco que se habla de las crisis de las empresas y su manera de enfrentarlas. Por otro lado no se dictan cátedras en la universidad ni se oyen muchas conferencias sobre este tópico. ¿Es que no existe la crisis empresarial? ¿Es un asunto de poca importancia que no merece ser tratado? Ni una cosa ni la otra. El tema de la crisis empresarial es el gran tema gerencial en todos los tiempos, pero sobre todo en tiempos turbulentos. Un especialista dice que el tema de la crisis (de cualquier crisis) pertenece a una categoría especial: a la del dolor, la desesperanza, la incertidumbre, la angustia, el infortunio, la frustración, la desazón, el cambio forzoso, muchas veces, intempestivo.[1]

Las crisis son el punto de quiebre entre las viejas y nuevas cosas. El rompimiento en mil pedazos de la armonía cotidiana, del equilibrio actual de fuerzas. Es la transición entre el reposo y la turbulencia. Sólo hay armonía antes y después de la crisis no durante ellas.

¿Cómo se maneja de una manera sabia la crisis? ¿Qué elementos deben ser incluídos?

En nuestro texto de hoy, podemos encontrar lo que Pablo le dijo a Tito: “Por esta causa te dejé en Creta para que corrigieras lo deficiente, y establecieras ancianos en cada ciudad”, así como él se lo había mandado (1:5).

Es evidente que de alguna manera había una crisis en la iglesia de Creta. Creta no era una cultura muy destacada por su educación y moralidad. De  hecho alguien dice que Creta es la cuarta isla más grande del Mediterráneo. Era el asiento de una de las más antiguas y mejor desarrolladas civilizaciones comerciales. En los tiempos del Nuevo Testamento, la vida allí se había rebajado a un nivel moral deplorable (1.12). Tito era el llamado a “corregir” los asuntos que enfrentaba la joven iglesia en aquel mundo pagano.[2]

La forma de ser de los habitantes de la isla de Creta era bien conocida. Los cretenses tenían cierta reputación. Un autor dice los siguiente: “No había pueblo en el mundo antiguo que tuviera una reputación peor que la de los cretenses. En aquellos tiempos se hablaba de las tres ces más malvadas —los cretenses, los cilicianos, y los capadocianos. Los cretenses eran famosos por ser borrachos, insolentes, no de fiar, mentirosos, glotones… Los cretenses eran tan notorios que los griegos de hecho acuñaron un verbo, kretizein, cretizar, el cual significaba mentir, estafar. El problema de los cretenses trascendió el mundo y rodeó a la iglesia: Era obvio que la iglesia.[3]

¿Qué tipo de restaurador se necesita para corregir el rumbo de una organización? El tipo de Tito.

Si observamos más adelante, Tito fue necesario en Nicópolis y estuvo con Pablo en Roma, durante el segundo encarcelamiento de éste, cuando fue enviado a Dalmacia (3:12; 2 Timoteo 4:10). Todas estas tareas definen a Tito como a un hombre en quien Pablo podía confiar para que cumpliera deberes tan difíciles como “resolver los problemas de la comunidad”. Era un hombre a quién se le podían confiar dinero y sentimientos. Era capaz de hacer crecer a otros hombres, de organizar las tareas, y era un emprendedor, el cual cuando se le dejaba en un lugar, se encargaba de hacer el trabajo que estuviera a mano.[4]

Tres elementos son importantes a corregir lo defectuoso o en medio de la crisis. La primera cosa que Pablo le instruye a Tito es que le ponga atención a la organización de la comunidad. (1:1-17). Tito deberá analizar como estaba organizada la comunidad en Creta. Este tipo de organización debía ser sencilla y la medida de lo posible descentralizada y dispersa en un  liderazgo empoderado. La primera cosa que debe ser analizada en la organización tiene que ver con el bien ser de la organización (1:1-4).  Es decir una evaluación de las intenciones y valores de la organización. En el caso de Creta Pablo le dice que debe ser analizada a la luz de la Palabra de Dios. Ese bien ser es poderoso para motivar a la gente.  Este bien ser es prioridad  para movilizar la gente. Este bien ser es  primordial para proyectar a la gente.  Cuando analizamos las crisis, y queremos enfrentarla debemos empezar por la organización. Pero la organización son las personas y no las estructuras ni los procesos. Sin haber sanado del corazón sin un bien ser de la organización , la gente no se identificará con su papel dentro de la crisis. En segundo lugar la organización de la iglesia no sólo debe pensar en el bien ser, sino en el bien hacer. (1:5-9). Una vez más para Tito el bien hacer dependía del tipo de liderazgo que poseía y que iba a capacitar. Todo se levanta o se cae con el liderazgo. Este liderazgo debe ser perfilado en cuatro áreas. Intelectualmente, emocionalmente, familiarmente y espiritualmente. Tito describe una serie de requesitos e indicadores de calidad para el tipo de personas que deberían contribuir al bien hacer de la organización. La tercera cosa que Tito establece aparte de bien ser, bien hacer, es el bien estar. (1:10-17). En el caso de Tito el estaba velando porque el judaísmo no hiciera estragos en la comunidad cristiana. Así que debía velar por un bienestar de la gente y no se sintiera amenazada por reglas o una cultura  que no podía generar bien estar..

Tres elementos se deben buscar a nivel oraganizacional para poder enfrentar la crisis. De hecho hemos establecido que lo primero que hay que evaluar es la organización de una manera seria. Carlos Kasuga menciona los mismos elementos, y el  sostiene que para tener una empresa de calidad, una familia de calidad, una institución de calidad, primero la persona tiene que comprometerse con uno mismo y con su gente y así ir formando “hombres de calidad”. Para ésto, Kasuga sugiere seguir los mismos  pasos que Tito siguió: el “bien ser”, el “bien hacer”, el “bien estar” y el “bien tener”[5]. Como consecuencia de los tres estados anteriores, Pablo agrega una cosa más y es el bien tener. Y Pablo lo resume en la expresión “…te dejé…para corregir lo deficiente”. La palabra “te dejé” es en griego kataleipo. En el griego dejarà esta palabra significa “dejar atrás”. La palabra griega Katalepo (dejará) en Mateo 19:5 es la misma de Lucas 15:4, donde el hombre que perdió una oveja dejó(katalepo) las otras 99 para buscar la y luego regresó. “Dejar” simplemente significa cortar las ataduras anteriores, establecer su propio liderazgo[6]. Habla de realización al ser dejado atrás. Pero por otro lado la expresión “corregir” tiene también un uso interesante. Es la palabra epidiortho. Es una palabra muy intensiva que describe una corrección sistemática, supervisada y correcta. Finalmente la expresión “deficiente”. Curioso es que la palabra es la misma usada para “dejar”. Sólo que la primera es intensiva porque tiene un prefijo que significa seguimiento de lo que se ha perdido. Aquí la palabra leipo traducida deficiente, en realidad debe traducirse como “lo que se ha dejado de hacer”, lo que se ha dejado de tener. Por eso es que Tito deberá motivarlos a bien ser, bien hacer, bien estar, pero también nuevamente a bien tener.

 Una vez que se estabiliza la organización , el segundo paso para enfrentar la crisis se establece la importancia de la operación de la organización. (2:1-15). Lo operacional de una organización  tiene dos elementos importantes. Es lo que se llama hacer una empresa factible y a la vez viable. ¿Qué son estos dos conceptos y que los distingue o los une?

Para tratar de dilucidar esta pequeña inquietud, veamos lo que dice la real academia española sobre cada uno de los conceptos en mención: Viable: Dicho de un asunto: Que, por sus circunstancias, tiene probabilidades de poderse llevar a cabo. Y por otro lado factible: Que se puede hacer. Según lo anterior, se puede decir que un proyecto factible es un proyecto que se puede realizar, que es posible de realizar. Un proyecto viable, es un proyecto que además de ser factible, esto es que es posible de realizar, es un proyecto que resulta viable, que en nuestro contexto se debe entender como un proyecto que puede ser sostenible, rentable económicamente.

Supongamos un proyecto para extraer minerales de la Antártida. Es un proyecto que es factible, por cuanto existen los minerales y las herramientas y equipos para hacerlo, pero no es un proyecto viable, por cuanto sus altos costos lo harían imposible de realizar, aun cuando técnicamente sea posible hacerlo. Así las cosas, un proyecto de emprendimiento debe primero ser factible, y luego se debe demostrar que es viable, que es económicamente posible, atractivo.[7]

En el caso de Tito el proyecto que iba a realizar en la iglesia de Creta era en primer lugar factible. (2:1-9) Porque la composición de los elementos que componían la iglesia eran recursos de diferentes  aspectos. Se describen los ancianos, los jóvenes, las mujeres y los siervos. Todo este elemento era humano y de gran calidad. Pero también era viable. (2:10-15) Tito establece que la iglesia de Creta podía ser dinámica, sostenible y rentable (espiritualmente hablando) porque la gracia de Dios había trabajado con ellos en el pasado, presente y futuro. El elemento sobrenatural de Dios haría una iglesia viable.

Para que nuestras organizaciones sean factibles y viables ante la crisis, deberá tomar elementos que desarrollen vivencias y valores sólidos para poder competir con éxito nuevamente.

Una vez que se trabaja a nivel organización , operación, hay un tercer elemento. Se debe trabajar a nivel de  obligación. (3.1-15) Esto significa que se deberán nuevamente priorizar a nivel de obligaciones, tanto internas como externas. Esto es asumir su compromiso con su contexto circundante. Tito dice que se debe trabajar con su compromiso  en relación al gobierno, (1-8)  con su compromiso con su identidad (9-11) y finalmente su compromiso con el  capital humano. (12-15). Una organización comprometida de esta manera pordra solventar fácilmente una crisis.

En tiempos oscuros como los actuales, un liderazgo fuerte y seguro es clave para la supervivencia de la empresa. Si el timonel no sabe como dirigir el barco, la tormenta lo puede arrastrar hasta el fracaso.

Recuerde siempre lo que dice Tito: Las crisis de una organización deben ser corregida de una manera sabia

[1] Hoyos, Alvaro Marín. Cómo Recuperar su Empresa: Un Método Sencillo y Eficaz para Gerenciar la Crisis. Ed. Norma. Bogota, Colombia 2002. Pág. 14

[2] http://www.biblecourses.com/Spanish/sp_lessons/SP_199909_05.pdf

[3] William Barclay, The Letters to Timothy, Titus and Philemon (Las epístolas a Timoteo y Filemón), The Daily Study Bible Series, ed. rev. (Philadelphia: Westminster Press, 1960), 277. Pág. 45

[4] Guthrie, Donald. Tyndale New Testament Commentaries — The Pastoral Epistles. Grand Rapids: William B. Eerdmans Publishing Company, 1957. Pág.230. Pág 120

[5] http://www.discovernikkei.org/es/journal/2009/4/23/carlos-kasuga/

[6] http://slideplayer.es/slide/1079780/

[7] https://www.gerencie.com/diferencia-entre-un-proyecto-viable-y-factible.html

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

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