Principios de Liderazgo de toda la Biblia: Filipenses


 

“…Obtenga hacedores de lluvia alimentando las nubes…”

Larry Bossidy

 

Principio de Liderazgo de Filipenses: La solidez de una organización  se fundamenta en el desarrollo de una  mentalidad ganadora.

La frase “hacedores de lluvia” es interesante. Originalmente un hacedor de lluvia (hacedores de lluvia plural) era un  curandero nativo americano que inducía lluvia por rituales.  Por otro lado en sentido figurado un hacedor de lluvia es un empleado de una empresa que crea una gran cantidad de negocios inesperados, constantemente trae dinero en los momentos críticos, o trae marcadamente más dinero que sus compañeros de trabajo. También se le aplica a un  inversor en proyectos empresariales enfermos o de puesta en marcha.[1]

Estoy convencido de que nada de lo que hacemos es más importante que contratar y desarrollar personas. Al final del día su apuesta en las personas y  no en las estrategias es la clave de la mentalidad ganadora.

Filipenses es el libro del gozo. Por lo menos así lo establecen muchos comentaristas.

Filipenses motiva a una mente ganadora. No sólo ganadora sino de una manera innovadora. Lo notable  de esta  carta que Pablo escribió a los filipenses es que el no tenía ninguna razón para que se regocijara. Era un prisionero en Roma y su juicio se aproximaba. Sin embargo a pesar del peligro y  de la incomodidad, Pablo sobreabunda de gozo. ¿Cuál era el secreto de su gozo? El secreto se encuentra  en otra palabra que a menudo es repetida en Filipenses, es la palabra SENTIR que en este sentido se refiere al uso de la MENTE. Pablo usa dicha palabra 8 veces y también otras seis palabras distintas que indican el uso de la mente (ciencia, conocimiento, ánimo, estimar, pensamiento, pensar). En otras palabras, el secreto de la mentalidad ganadora  se encuentra en la manera que sus valores lo hacen pensar.

¿Cómo generamos una mentalidad ganadora en nuestros recursos humanos? Hay dos dimensiones importantes en la reflexión de Pablo. El establece primero las raíces  que obstaculizan esa mente ganadora y luego los remedios para lograr una mente ganadora.

Hay cuatro raíces importantes dentro de una organización que pueden impedir el crecimiento de esta cultura innovadora y ganadora. La primera son las circunstancias.  Se ha detenido a considerar  cuan pocas son las circunstancias en la vida que están realmente bajo nuestro control? No tenemos control sobre el tiempo, sobre el tráfico en el centro de la ciudad o sobre las cosas, o sobre las cosas que dicen las otras personas. La persona cuya felicidad dependen de las circunstancias ideales, estará muy infeliz una gran parte de su tiempo. El poeta Byron escribió: “Los hombres son el hazmerreír de las circunstancias”. La segunda raíz son las personas. Pero tenemos que vivir  y trabajar con la gente, no podemos aislarnos y a la vez tener una satisfacción con nuestras vidas o agradar a Dios. Somos la luz del mundo y la sal de la tierra. Pero a veces la luz se desvanece y la sal se hace amarga a causa de otras gentes. ¿Hay alguna manera de tener mente ganadora  a pesar de la gente? La tercera raíz son las cosas. Abraham Lincoln caminaba por la calle con sus dos hijos, quienes estaban llorando y peleándose. ¿Qué les pasa a los niños? Preguntó un amigo. Lo mismo que le pasa a todo el mundo, replicó el presidente: “tengo tres dulces y cada niño quiere dos”. ¡Cosas! Que ladrones son estas. La mayoría de la gente piensa que el gozo viene de las cosas que poseen. En realidad las cosas nos pueden robar a única clase de mentalidad innovadora  que realmente perdura. Y finalmente la cuarta raíz son las preocupaciones. Ese es el peor ladrón de todos. ¡Cuánta gente ha sido robada  de su paz y satisfacción a causa de la preocupación! De hecho, la preocupación tiene incluso consecuencias físicas, y mientras que la medicina puede quitar los síntomas, no puede eliminar la causa. Si Pablo hubiera querido preocuparse, le habrían sobrado ocasiones para ello.

Estas cuatro cosas estarán presentes en el ambiente laboral y organizacional. Si nuestros empleados quieren desarrollar una mente ganadora e innovadora debe aprender a combatir cada uno de ellos con estrategias de lo alto.

Para poder combatir las circunstancias la mente ganadora debe  cultivar una mente sencilla. Observe como lo simplifica Pablo: “Para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia”. (1:21) El término “sencillo” viene del latìn “singulus”, y en este caso significa: de un solo propósito, ánimo o sentir. Al decir que cada persona  debe tener una mente sencilla, no significa tener una mente simple o falto de entendimiento o aspiraciones, sino una mente enfocada. Para poder combatir las personas la mente ganadora debe cultivar una mente humilde. En este capítulo se concentra en la gente y el versículo clave es: “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando  cada uno a los demás  como superiores (más importantes)  a él mismo”.  (2:3). A veces tenemos una mentalidad muy equivocada y hasta engañosa con nuestra autoestima y personalidad. Para poder combatir las cosas la mente ganadora debe cultivar una mente espiritual. Pablo dice en el vrs. 19 del capítulo 3 al final “que sólo piensan en lo terrenal”. El hace hincapié en que la mayoría de la gente  “piensa en lo terrenal”, pero el cristiano con la mente espiritual se ocupa de las cosas celestiales. El verso clave es “Màs nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo” (3:20). La persona con la mente espiritual mira las cosas de este mundo desde el punto de vista celestial. ¡Qué  diferencia! Y finalmente para poder combatir las preocupaciones la mente ganadora debe cultivar una mente segura.  El versículo clave es 4:7 que dice: “Y la paz de Dios que sobre pasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones  y vuestros pensamientos (mentes) en Cristo Jesús. (vrs. 7). Qué gran seguridad de parte de Dios para una persona que quiere tener una mentalidad ganadora.

A veces tenemos la tendencia que para hacer un cambio ganador de una organización se necesita contratar alguna superestrella de afuera. Pero antes de contratar una estrella las organizaciones deberían buscar por los diamantes en su empresa. Eso que necesiten ser alimentados, pulidos y llenados con una mentalidad ganadora. En ese sentido si quiere que haya lluvia temprana y tardía en su empresa produzca hacedores de lluvia, pero recuerde que la única forma de obtener hacedores de lluvia es alimentando sus nubes.

 

[1] http://diccionario-internacional.com/definitions/?spanish_word=rainmaker

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

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