Principios de Liderazgo de toda la Biblia: Colosenses


 

“Lo que importa más nunca debe estar a merced de lo que importa menos.”

Carlos Slim

El libro de Colosenses: La solidez competitiva  se sostiene manteniendo  la calidad de nuestro producto.

 Siempre que se habla de innovación no dejan de figurar ejemplos de empresas internacionales líderes en la materia como Apple, Google, 3M, Starbucks, entre otras. Si bien es verdad que estas compañías lideran los mercados internacionales, también es importante dar espacio a los grandes esfuerzos que empresas y emprendedores latinoamericanas  están realizando con impresionantes resultados. Un de ellas es Cinépolis. Esta empresa nace en 1972 bajo el nombre de Cines Gemelos, pero no es sino hasta 1994 cuando aparece la marca Cinépolis. A finales de 2014 contaba con 321 salas en México y 134 en 11 países más. Sin lugar a dudas, esta organización, dirigida por Alejandro Ramírez, es un ejemplo a seguir para cualquiera que quiera ser empresario. Hablando del tema de innovación y calidad de su producto, Cinépolis ha logrado desarrollar un sinfín de proyectos enfocados a la mejora de la experiencia del cine, de los cuales los más conocidos son las salas VIP, su membresía de prepago, la eliminación de las filas con su sistema de pre-asignación de lugares, entre otros.

Gracias a eso, se ha logrado mantener como líder en su sector, no sólo en México, si no en varios de los países donde tiene presencia.[1]

Es un claro ejemplo que la solidez competitiva se sostiene manteniendo la calidad del producto.

En la iglesia de Colosas se estaba dando un problema serio. Los colosenses tenían un producto extraordinariamente genuino y de calidad. Jesucristo había sido presentado en Colosas como la centralidad de la vida comunitaria. En 1:18 podemos resumir el concepto que Pablo había enseñado:

18 Él es la cabeza de este cuerpo, la iglesia. Él es el principio, el primero de los que han renacido de entre los muertos, de modo que en todos los aspectos, en cada vista, en todo, Él es el primero” (The Voice, traducción libre)

No había más en la realidad de la iglesia en Colosas que Jesucristo. Era a él y sólo a él a quien debían adorar y compartir. Sin embargo en la comunidad habían empezado a circular nuevas ideas que querían diluir a Jesucristo. Así que Pablo escribe para que mantengan la calidad de su producto, de tal manera que así podrán sobrevivir en un mundo donde las filosofías compiten con la visión de Cristo.

De estas consideraciones podemos concluir que la herejía colosiana era un sincretismo, un movimiento combinando al menos tres elementos separados.

En primer lugar, el carácter legalista. La insistencia en el legalismo, que incluía el ritualismo y la observancia de los días sagrados apuntaba una vez más a una mentalidad judía.

En segundo lugar, el carácter “filosófico” del sistema, la angelolatría y quizás el asceta

Las tendencias apuntan a una mentalidad pagana. Esta fue probablemente una forma incipiente de lo que más tarde se conoció como Gnosticismo.

Tercero, había un elemento de carácter cristiano. Este no negó Cristo, pero lo destronó. Le dio a Cristo un lugar, pero no el lugar supremo.  Y eso le hacía perder calidad[2]. Tres elementos que diluían la supremacía de Cristo. El filosófico diluía el producto. El legalista sustituía el producto. Y un tipo de cristianismo disminuía el producto. Estos tres elementos pueden hacer perder la calidad de un producto. Diluir el producto por una premeditada mediocridad. Sustituir el producto por una falta de integridad. Y finalmente disminuir el producto por un recorte en la calidad. El primer elemento era un problema de producción. El segundo elemento era un problema de procedimiento. Y el tercero era un problema presentación.

Así que se empieza a perder la calidad cuando se deja de velar por la producción, el procedimiento y la presentación al mercado.

¿Cómo enfrentó Pablo estas tendencias o problemas? Tres cosas hizo este hombre de Dios:

Pablo reafirmo la consistencia  del producto: La superioridad de Cristo fue declarada. (Capítulo 1). Estableció nuevamente una declaración de las razones Cristo debe ser el primero en todo. De tal manera que  todo el capítulo 1 es una defensa a la consistencia y calidad de Cristo. En segundo lugar Pablo redefinió la capacidad del producto. (Capítulo 2).  Todo el capítulo establece la superioridad competitiva de Cristo ante el humanismo el legalismo, el utilitarismo. En ese sentido el capítulo 2 es una defensa de la superioridad de Cristo ante la competencia de turno en Colosas. Y finalmente en tercer lugar Pablo reubicó calidad del producto. (Capítulo 3-4) Por lo que  los capítulos 3-4 es una demostración de la posición del producto en el mercado.

Declarar nuestro producto, defender nuestro producto y demostrar nuestro producto son elementos importantes en la construcción de una nueva credibilidad organizacional y le da seguridad competitiva.

Vivimos tiempos muy serios y difíciles a nivel competitivo. Los mercados muchas veces son desleales y llenos de trampas. Competir en ese mundo de antivalores con valores del reino en una empresa es una odisea. Sin embargo es importante saber que si seguimos los principios de la sabiduría de Dios, saldremos adelante.

Demasiadas personas tienen una tendencia a renunciar cuando Las circunstancias se vuelven difíciles. El  Dr. Emilio Antonio Núñez, un teólogo salvadoreño de gran impacto dijo una vez en una conferencia a estudiantes de teología, “siempre es demasiado pronto para renunciar.”  A menudo he pensado en esa declaración cuando me encuentro en medio de renunciar por las circunstancias que estoy viviendo. No es el talento o la formación lo que garantiza la victoria: es la perseverancia. Por perseverancia el caracol llegó al arca -dijo Charles Spurgeon. Tal vez nos equivoquemos pero no debemos renunciar.

La empresaria María Contreras-Sweet, mexicana y  fundadora del Banco Pro América dijo algo muy importante sobre el tema que hemos tratado:

“Muchas veces puedo estar equivocada, pero nunca en duda”

 Declare su producto, defienda su producto y demuestre su producto con calidad y así mantendrá la solidez competitiva. Se puede equivocar, pero nunca dude.

 [1] https://www.entrepreneur.com/article/268004

[2] Vaughan, Curtis. The Expositor’s Bible Commentary, “Colossians”. Grand Rapids, MI: Zondervan Publishing House, 1978. Pág. 53

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