Principios de Liderazgo de cada libro de la Biblia: Hechos


Principio de liderazgo del libro de los Hechos: Construir energía antes del crecimiento

La energía desarrollada por un buen guerrero  es como el impulso de una piedra redonda rodando  por una montaña de miles de pies de altura…

Sun Tzu, The Art of War

Hace unos cuantos años, una historia en la portada de la revista Fortuna cubrió una historia acerca de los fracasos o fallos de varios  prominentes CEO en diferentes corporaciones. La investigación concluye que el demasiado énfasis puesto en la estrategia y la visión crearon una creencia equivocada. Se llegó a pensar que la estrategia era el mecanismo  principal al éxito. En la mayoría de los casos en realidad fue, una pobre ejecución y trato con la gente, es decir un pésimo manejo de la energía de su recurso humano que los llevo al fracaso.  Eso les orilló a hacer las cosas mal, hacer las cosas bien de la manera incorrecta o moverse demasiado lento.

Curiosamente, Dios es un especialista en el manejo de la energía de su gente. Y es que antes de que los discípulos ejecutaran la visión de Jesús para Su Iglesia, ellos se enfocaron en prepararse para las tareas futuras, trabajando el lado interno de su vida. Es lo que hoy  llamamos “gestión de la energía” de una empresa.

Un artículo en Harvard Business Review titulado “No gestiones el tiempo, gestiona la energía” explica la naturaleza de la energía: “el tiempo es un recurso finito, pero la energía es diferente… puede ser sistemáticamente expandida y renovada. Se puede restaurar tomando descansos a lo largo del día, haciendo pausas, etc.

El libro de Hechos revela similar técnica de gestión de energía. Los iniciadores  de la iglesia organizaron a sus seguidores en grupos especializados cuyas personalidades, dones y propósito encajaban únicamente en la misión principal. De hecho cimentaron la energía de las personas en un concepto: Fe. Es decir confianza en lo que se les presentaba, se les enseñaba y se les pedía hacer. ¿Cómo se hace para que un empleado este plenamente convencido de su aporte a la visión de la empresa? ¿Cómo hacemos para que los anhelos de la empresa sean los mismos anhelos de la gente? Hay que levantar el nivel de energía construyendo una cultura de confianza.

¿Cómo lo hicieron en el libro de los Hechos? Lo hicieron por tres elementos que construyó una relación sólida basada en la confianza.

Primero, ellos confiaron  que Jesús había resucitado; esto les dio un meta. Segundo, ellos confiaron que Jesús estaba gobernando; esto les dio una misión.  Tercero, ellos confiaron que Jesús iba a  regresar; esto les dio un motivo.

La resurrección de Jesús les dio un mensaje. Esa meta se basaba en el aspecto de la credibilidad. Es decir era un contenido o para ponerlo en términos administrativos, era un producto confiable que merecía ser promovido. La confianza de un empleado es vital que sea desarrollada en la credibilidad de lo que hace. Una vez pierde el enfoque de su mensaje, pierde energía. Esto es confiar en lo que hacemos.

La dirección de Jesús le dio una misión. Esa misión se basaba en el aspecto de la autoridad. Los discípulos tenían energía porque sabían que alguien estaba al mando y había diseñado un plan inteligente y realizable. Una de las cosas que hace que la energía de una corporación llegue hasta los niveles más bajos es cuando se siente la incertidumbre de que nadie está dirigiendo y la empresa parezca ir a la deriva. Si no hay dirección hay decepción. Y la gente no tendrá confianza en lo que hace. Esto es confiar  a lo que pertenecemos.

Tercero, ellos confiaron en que Jesús iba a regresar. Esto les dio un motivo. La energía que se genera con este principio es el sentido de realización, de recompensa o retribución. Jesús les enseñó que su trabajo tendría fruto. No solo les motivó a ver ese fruto sino que también tendría pago, satisfacción. Cada vez más las empresas quieren generar producción sin energía humana. Muchas son tan mercenarias en el asunto de reconocer la buena labor de un empleado. No se puede exigir a alguien que se entusiasme con algo sino le mostramos lo que obtendrá de su aporte. Esto es confiar en lo que merecemos.

Ya sea que una organización dirija su energía hacia la multiplicación o división, es importante entender entonces que  la gente necesita un flujo diario de energía. Un lugar donde su confianza pueda crecer, fortalecer y expandir. Creo que en el libro de los Hechos  se entendió muy bien este principio. Simplemente pudieron conectar a las personas unas con otros, eso hizo que afirmaran valores comunes y se movieran  en relaciones profundas y conectadas, lo que hizo que suplieran las necesidades. Es decir construyeron energía antes de crecer.

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