“…Pastores golpeados…”


Resultado de imagen para Heriré al pastor

Nuestro mundo actualmente condena el abuso. Sendas campañas se levantan en contra del maltrato o “bullying”. Las leyes se han vuelto muy estrictas con respecto a este fenómeno de tal manera que las personas pueden obtener justicia inmediata cuando son víctimas de maltrato. Y es que el maltrato es una práctica ofensiva y por sobre todo abusiva. La realidad de esto es que uno no se sorprende que la naturaleza  humana sea abusiva y que golpee o hiera a otras personas. Pero, ¿qué sucede cuando ese golpeador es Dios? ¿Cómo entendemos esto? En el evangelio de Marcos aparece la siguiente declaración:

“…Jesús les dijo: “Todos ustedes van a sentir que su mundo se está desmoronando y que es mi culpa. Hay una Escritura que dice, Golpearé al pastor; Las ovejas les irá muy mal. “Pero después de que yo sea resucitado, yo iré delante de ti, guiando el camino a Galilea…” (The Message) Marcos 14:27-28

La versión NVI usa la expresión “heriré al Pastor” para referirse al acto de Dios con respecto a Jesús y su obra en la cruz.  ¿Cómo entendemos esta acción con el carácter de Dios? ¿Cómo encaja un Dios amoroso en una acción de este tipo? ¿Cómo funcionamos cuando vemos a un Dios capaz de infligir dolor?

Hay tres elementos en el texto que deben ser importantes aclarar la declaración  del golpe, la dirección del golpe y la definición del golpe.

En primer lugar observemos la declaración del golpe. Dios declara dos  hechos con respecto a su actuar. Primero declara  que su golpe escandaliza. La TLA lo pone de esta forma: “todos ustedes van a perder su confianza en mí”. (vrs. 27) La expresión utilizada es “escandalizo” y es una expresión bastante interesante. Habla de perder el valor, la confianza en algo.  Incluso algunos lo traducen como estar ofendido con alguien o estar ofendido por algo. En ese sentido los discípulos se sentirían ofendidos por la forma en que Dios los haría pasar esa noche.  Segundo el declara que su golpe desestabiliza. (vrs.27b) Jesús usa una palabra interesante para dispersar. Es la palabra diaskorpizo. Esta palabra está asociada cuando se desprendía la basura del grano de trino. Era lanzada al viento de tal manera que el cascajo se separaba de la verdadera semilla. La expresión es que los discípulos serían separados pero que esa separación implicaría una limpieza en sus vidas. Entonces podemos declarar  que cuando Dios golpea lo hace para escandalizar y para desestabilizar. ¿Pero qué beneficio tiene esto?

Cuando Cristo nos escandaliza nos ayuda recuperar nuestra visión. Lo hace para hacernos más sensibles a recuperar una verdadera cosmovisión de lo que es importante en el seguimiento de Cristo. Ha visto usted que los escándalos de personas importantes hacen que ellas sean vistas de una manera normal y de una perspectiva de vulnerabilidad. Los escándalos nos sacan fuera de base emocional. Nos hace reevaluar lo que es importante y lo que es creíble. Tener un escándalo con Cristo implica asimilar la verdadera esencia de que seguir a Cristo conlleva sufrimiento y trato fuerte de Dios pero con un propósito redimible.

Cuando Cristo nos desestabiliza nos ayuda a recuperar nuestra ubicación. Una vez dispersos los discípulos se darían cuenta de lo importante de haber escuchado a Jesús en el huerto de Getsemaní y de sus advertencias. Es como volver los pies a la realidad ahora solos, sin la presencia humana de Cristo. Esto los prepararía para momentos futuros. La desestabilización de Dios nos provoca volver a ubicarnos en una realidad del cristianismo de la cual muchos han huido o simplemente han contaminado.

 En segundo lugar debemos observar la dirección del golpe. ¿Hacia dónde dirige Dios cuando nos golpea? Primero nos dirige hacia su plan. Observemos que Cristo establece que ya está determinado por un plan anticipado lo que va a ocurrir. A Dios no lo encontramos desprevenidos ni sin saber hacia dónde se dirige  con su plan. El golpe de Dios estaba presupuestado y era necesario que se diera como un paso para un gran logro como era la muerte de Jesús en la cruz y por consecuencia la redención del ser humano. Segundo nos dirige a su Palabra. Jesucristo dice que esto es un cumplimiento de la Palabra dicha en Zacarías 13:7. Allí el profeta había anticipado lo que pasaría en este momento en el Getsemaní. La autoridad de la Palabra es tal que se cumplirá palabra por palabra. Nada escapa de la presencia de Dios y de lo declarado en la Escritura. Es una palabra profética dada años atrás pero que al final sí se cumplió en su totalidad. En tercer lugar nos dirige a su promesa. El texto continúa diciendo “después que Dios me haya levantado”. La TLA dice “después de que Dios me devuelva la vida” (v.28). Es cierto que habrá herida pero habrá promesa de recompensa. Volveré a nacer, me levantaré con mayor brillo y poder. La herida del pastor no es una herida de muerte sino de vida.

En tercer lugar debemos observar la definición del golpe.  Nuevamente el texto en la NVI dice: “…pero después  de que yo resucite, iré delante de ustedes a Galilea…” (v.28). Jesús les establece que una vez que el vuelva la vida habrás tres resultados definitivos para su vida. Me agrada pensar que estos tendrán gran impacto en el futuro. Para entender estos tres elementos definitorios me gustaría tomar las expresiones del texto: “pero, sin embargo y delante.” Notemos primero la conjunción “pero”. Esta conjunción es adversativo o confrontativa. De hecho puede ser usada como una contraparte de algo. La primera acción definitiva es superación. Es decir si he herido al Pastor, las ovejas se han dispersado y perderán la confianza “pero” será superado. Será transitorio. Toda acción que nos duele y que nos daña no es para siempre, y no es sin utilidad. La superaremos y vendrá un cambio totalmente opuesto.  La segunda acción definitiva es capacitación. En el texto original la expresión que encontramos es “sin embargo”. Y la expresión sin embargo es una locución adverbial con el sentido adversativo ‘a pesar de ello’ que funciona como marcador del discurso. Los discípulos tendrían que aprender de lo que había pasado. Era una experiencia que capitalizaría su capacitación como seguidores de Cristo. La tercera acción definitiva es dirección. Jesús les dice que el “irá delante” de ellos a Galilea. Dios les da una nueva dirección pero una dirección que será dirigida por él. Jesús irá delante siempre cuidando el paso y abriendo brecha. Es un Jesús que se interesa por su caminar de tal manera que el golpe simplemente le está dando el privilegio de dirigir de ira adelante, de ser rompedor de brechas.

Al reflexionar sobre el tema de maltrato de Dios en la vida del ser humano, uno puede sentirse decepcionado o incluso desilusionado sino asimila las razones de este maltrato. Es obvio que el texto tiene mayor impacto en los pastores, porque a quién está hiriendo Dios es al Pastor de pastores. Implicaría que Jesús no había hecho nada malo nunca para recibir semejante trato. Pero sucedió y fue doloroso y desesperante para los que le seguían.

Qué chiste tiene dedicarse al ministerio si lo que finalmente uno recibirá es un golpe de Dios por hacer lo que se nos ha encomendado. ¿Cuántos pastores heridos en el mundo? ¿Cuántos han perdido la confianza en Dios por ese trato tal como lo fueron los discípulos de Jesús en el huerto de Getsemaní? Si pudiera decir en pocas palabras cuál ha sido mi experiencia como pastor, creo que lo podría resumir así: muchos de los mejores y peores momentos de mi vida los he experimentado desde que el Señor me llamó a pastorear. El llamado pastoral es sumamente hermoso, pero a la vez sumamente difícil. ¿Valdrá la pena todo lo que hago? ¿Por qué el Señor me ha llamado a esto? ¿No habrá algo “mejor” que hacer? Estas preguntas siempre aparecen en esos momentos de dificultad, dolor, y lucha. Si somos honestos, todo pastor se pregunta estas cosas en diversos momentos.

El problema está en que muchas veces no tenemos la perspectiva correcta sobre las razones del sufrimiento y el trato de Dios de esta manera. Los índices de decepción pastoral dados a conocer son verdaderamente alarmantes. Seguramente pocos imaginan que cada mes 1500 pastores dejan el ministerio por conflictos, por sentirse quemados o por alguna caída moral. Entre quienes no dejan su ministerio, el 57% confiesa que lo haría si tuviese otro lugar donde ir u otra forma de ganarse la vida.[1]

¿Porque no logramos superar cuando vienen los golpes de Dios en nuestra vida? Obviamente lo hemos dicho con anterioridad es asunto de perspectiva.

Los discípulos debían entender el qué estaba pasando (declaración del golpe). Por otro lado debían entender el porqué estaba pasando (dirección del golpe) y finalmente debían entender para qué estaba pasando (definición del golpe).

En cuanto al que  estaba pasando la respuesta básica todo pasa por mi pensamiento. En segundo lugar en cuanto al porqué estaba pasando, la respuesta básica era, todo pasa por mi procedimiento. Dios actúa por procesos y no por eventos. Cada uno de estos procesos está bien calculado Y en tercer lugar en cuanto para qué estaba pasando la respuesta básica era, toda pasa por mi perfeccionamiento. Dios nos está llevando al final de su plan perfecto, el cual sólo Él conoce.

Sé que al escribir sobre pastores golpeados, viene a la mente el sufrimiento ante otras personas. Pero en realidad me refiero a cuando somos golpeados por Dios. Porque una cosa es ser golpeado por los hombres pero otra cosa serlo por Dios. Me refiero a esos tiempos  en que nos sentimos heridos, frágiles y desnudos ante el trato de Dios. Eso duele y si no lo manejamos bien o terminaremos amargados o renunciando al llamado pastoral.

Así que es importante que el golpe o la herida de Dios es una herida como la del cirujano que al herir o cortar busca la salud del paciente. Y quizás eso es lo que está haciendo contigo o conmigo. No debemos desestimar sus pensamientos a pesar de que no los entendemos, no debemos renunciar ni saltarnos su procedimiento y finalmente confiar que Dios nos lleva de victoria en victoria y que al final nos perfeccionará para estar en su presencia.

[1]http://protestantedigital.com/sociedad/28164/El_57pastores_dejaria_su_ministerio_a_causa_de_conflictos

 

Anuncios

Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s