Muévase por el sonido y no por el ruido


trompeta

Muévase por el sonido y no por el ruido.

Números 10:5

  “…la vida es puro ruido entre dos silencios abismales. Silencio antes de nacer, silencio después de la muerte…” Isabel Allende

 Cuenta una historia que un niño salió de paseo con su  padre… De pronto, él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio le preguntó al niño: -Además del cantar de los pájaros, ¿Oyes algo más? Agudicé mis oídos y después de unos segundos le respondí:- Sólo escucho el ruido de una carreta. -Eso es, dijo su padre. Es una carreta vacía. Entonces le preguntó con curiosidad: ¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si no la vemos?  Es muy fácil, sé que está vacía por el ruido. Cuanto más vacía está la carreta, más ruido hace[1].

Interesante principio. Esto nos hace entender que cada vez que escuchemos a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de los demás, presumiendo de lo que tiene o de lo que sabe, prepotente y menospreciando al resto de las personas que lo rodean, tendremos  la impresión de oír la voz de este padre diciendo: Cuanto más vacía está la carreta, más ruido hace.

Y es que la humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas. Debemos pensar  que existen personas tan pobres, que lo único que tienen es dinero y soberbia. Es importante recordar que: “Si las palabras no son mejores que el silencio…lo mejor es callar…” Por lo tanto, nos debemos de abstener hacer ruido  como una “carreta vacía”. “Cuando las palabras no son mejores que el silencio…lo mejor es callar… ¡No hagas tanto ruido!”

Ahora bien, ya que estamos hablando de ruido siempre me he preguntado la diferencia entre ruido y sonido. ¿Son iguales? O ¿Son diferentes?

La gran diferencia entre el ruido y el sonido es que el primero nos resulta desagradable de escuchar y el segundo no. Por ejemplo, nuestra ciudad está llena de ruidos como las ambulancias, las bocinas, alarmas de coches, etc. El ruido generalmente produce una sensación de estrés e irritamiento. El sonido en tanto, es placentero y agradable de escuchar. Se asocia a la música y produce sensación de relajo y bienestar. Esta diferencia se da porque las vibraciones que produce el ruido son de frecuencia irregular, sin alturas definidas. En cambio las vibraciones producidas por el sonido, son regulares y tiene altura definida.[2] Lo que viene a confirmar que el sonido es mejor que el ruido.

Ahora bien en la Biblia nosotros encontramos mucho lo relacionado con el sonido y poco con el ruido. De hecho Dios utilizaba muchas formas para enviar sonidos de advertencia a su pueblo.

Uno de esos instrumentos que Dios usaba eran las trompetas. La palabra “trompeta” se menciona más de cien veces en la Biblia.  ¡Es un tema muy importante!  Dios nos habla fuertemente como una trompeta y siempre con claridad como el instrumento bajo discusión.

Quisiera enfocarme en un pasaje importante dentro del AT que nos habla acerca del uso de este instrumento. El texto en mención aparece en Números 10:2

 “…úsalas para reunir al pueblo acampado y para dar la señal de ponerse en marcha…”

De ese texto extraeremos el segundo principio de dependencia: MUEVASE POR EL SONIDO DE LA TROMPETA Y NO POR EL RUIDO.

En el texto podemos entender una situación interesante. Cuando la nube se movía, los Israelitas debían estar listos para moverse, pero solamente se movilizaban en el momento que escuchaban la trompeta.

Así que la nube generaba expectación pero la trompeta originaba movilización.

¿Cómo debía ser esa movilización? ¿Qué elementos debía incluir ese moverse en la instrucción de Dios?

Primero quiero enfocarlo en la Raíz de la Trompeta, en segundo lugar las Razones de la Trompeta y finalmente los Resultados de la Trompeta.

En primer lugar veamos LA RAÍZ  del sonido de la Trompeta.

El texto comienza diciendo. “…Haz dos trompetas de plata labradas a martillo…” Números 10:1.

En ese sentido la raíz de las trompetas proviene del corazón de Dios. El anticipa que su pueblo deberá siempre estar en movimiento por lo tanto deben tener indicadores que confirmen cada momento que se muevan. La raíz de este mover a lo menos tiene tres conceptos en este pasaje. La raíz se asocia con nuestras inquietudes. Es decir responde cuatro preguntas importantes cuando se iba a orientar para la movilización: ¿Por qué? ¿Con quién? ¿Con qué? ¿Cómo?

Siempre que tenemos una instrucción de Dios se generan preguntas que necesitamos de alguna manera entenderlas. Y aunque no siempre Dios explica las situaciones, si nos hace ver razones de fe para hacer lo que él quiere que hagamos.

Pensemos  en la expresión ¿Por qué?

Me parece muy interesante que el texto comienza con una orden. “Haz”. Es obvio que es una orden y no una sugerencia. En ese sentido la respuesta a la expresión ¿porqué? Podría ser resuelta con la respuesta: “porque Dios lo ordena”. No da explicaciones, no pide opiniones simplemente nos movemos por fe.

Pensemos en la expresión ¿Con quién?

Era obvio que alguien generaba las trompetas. En este caso el implicado era Moisés. El recibe la visión y las líneas gruesas para que el resto del pueblo pueda seguirlas. En ese sentido el llamado es individual pero a la vez espiritual. Moisés tendría que explicar a los sacerdotes como utilizar las trompetas y para que las utilizarían. ¿Con quién? Con el que esté dispuesto a someterse a la visión de Dios y esté dispuesto a reproducirla con la otra gente.

Pensemos en la expresión ¿Con qué?

Note que las instrucciones son bien detalladas. Dios le declara que debe ser 2 y también que tienen que ser de plata. Esto tiene una relación entre cantidad y calidad. Para Dios es importante la cantidad pero no en detrimento de la calidad. Hacer muchas trompetas implicaría un gasto grande de plata. Por eso establece los parámetros para que se cumpla el propósito original de su corazón. A veces ponemos más cantidad que la que Dios pone o cambiamos el material que Dios ha dicho que debe hacerse. En nuestro medio tenemos la tendencia a aumentar la cantidad y disminuir la calidad. Cuando Dios está más interesado en disminuir la cantidad e incrementar la calidad. Lo mínimo en las manos de Dios genera calidad de Dios y no del hombre.

Pensemos en la expresión ¿Cómo?

Se añade que deben ser talladas a martillo. Es importante observar que el uso de trompetas de plata era algo novedoso en este tiempo. La mayoría de escritos y evidencias hablan que el uso de trompeta de plata era un distintivo específico de Israel y era una nueva modalidad de instrumento.[3] En los tiempos primitivos, las señales se hacían con el cuerno de carnero o la corneta. En Levítico 25:9 se dice que el jubileo se anunciará al sonido del cuerno. Pero los documentos posteriores nos hablan de las trompetas de plata, que se hacían sonar así en el templo, para anunciar los actos de culto y las fiestas, como en el campo de batalla. En el arco de Tito, en Roma, figuran también, entre los trofeos de su victoria sobre los judíos, encima de la mesa de los panes, dos trompetas largas. La razón de introducir aquí estas trompetas es, sin duda, para que respondan mejor a la nueva organización de Israel bajo la guía directa de Dios. Las trompetas de plata eran algo más digno que los cuernos de carnero. Las señales convenidas son tres: un toque para convocar a los jefes del pueblo; dos para llamar al pueblo; uno más prolongado para ordenar el levantamiento del campo, y éste se hará a cada una de las partes de él.[4]

En ese sentido entonces podemos resumir que la raíz del sonido de trompeta implica cuatro preguntas.

¿La primera es por qué? Y esto nos vincula con la obediencia.   Simplemente era una orden de Dios. El sabía exactamente porque. Pero el no nos explica porque. Simplemente quiere que le creamos y escuchemos su sonido de movilización. La movilización de Dios  y su plan siempre incluye incertidumbre, riesgo y falta de información que nos haga estar seguros.  El pueblo de Dios simplemente no obedece el sonido de Dios porque quiere razones, seguridades para que se convenzan que Dios tiene razón, pero Dios jamás nos dará explicaciones de su proceder. Así la raíz del sonido nos conduce a la obediencia.

La segunda es ¿Con quién? Esto nos vincula con la presencia. Todo hombre o mujer que depende de Dios oirá el sonido y se involucrará en la divulgación del proyecto de Dios y sus deseos y estará presente en ese mover. Se necesita hoy más que nunca hombres y mujeres que dependen del llamado de Dios y que estén a asumir su rol en medio quizás del último y más grande mover de Dios. Esta dependencia implica someterse totalmente al propósito y designio de Dios en este último siglo.

La tercera es ¿Con qué?  Esto nos vincula con la dependencia. Para moverse en dependencia tenemos que tener discernimiento y respeto so solamente al que hacer sino al cómo hacerlo. Eso significa entonces que metodológicamente debemos seguir las instrucciones de Dios. Eso significa cambiar los instrumentos que usamos, modificarlos, ser respetuosos de la sencillez de vida y de que la efectividad no viene con lo mucho sino con lo básico. El uso de herramientas básicas y sencillas pero novedosas y que se salen de patrón eclesial tradicional nos hacen más efectivos. Dependemos de Dios y no de los recursos. Esos recursos podrán ser mínimos pero si vienen de Dios alcanzarán grandes multitudes.

La cuarta es ¿Cómo? Esto nos vincula con resistencia. Eran trompetas hechas a martillo y diseño. Solidez y diseño son dos cosas importantes para la resistencia de la iglesia en esta generación. La solidez lo da el golpe, el martillo del “sufrimiento”, pero un martillo ordenado por Dios. Necesitamos iglesias profundas y sólidas. Con una resistencia y profundidad inigualable. Pues, la profundidad o solidez no la da una alcurnia histórica o un credo doctrinal muy bien elaborado. Tampoco una teología bien estructurada. Ni tampoco altos presupuestos o grandes estructuras. La solidez de una iglesia la da los golpes de la vida, las pruebas y la necesidad. Eso hace una iglesia robusta. Pero la solidez no funciona sino va de la mano del diseño de Dios. Debían ser talladas. Esta expresión implica que había un plano original y una labor de arte y belleza. Debemos ser nuevamente el diseño original de Dios. Un diseño que implica propósito, belleza, arte y paciencia para formar parte de ese proyecto que Dios originalmente quería tallar en su iglesia.

En segundo lugar está la RAZÓN  del sonido de la trompeta.

Había dos razones para el uso de la trompeta. La primera era reunir y la segunda movilizar. ¿Porque razón estas  dos acciones eran importantes?

Primero era un instrumento  para una convocación. “Convocar” dice el texto. Esto significa  que lo que se oye es colectivo. Tenían que estar alertas y afinando sus oídos para cuando se movieran. Era un instrumento que los hacía reunirse  en el Tabernáculo, a la puerta del Tabernáculo. Esto implicaba  una dirección  espiritual, que no los alejaba de Dios sino que los acercaba a su presencia como pueblo. Y  a pesar  que podía ser de alarma, lo que perseguía era unidad, y guerra espiritual y física colectiva.

La convocación persigue unir la visión a un solo objetivo en la presencia de Dios. Lo que los unía era que todos al escuchar la trompeta perdieran su individualidad y se unieran a una visión de colectividad.

La voz de Dios nos debería hacer perder nuestros propios reinos para unirnos al reino de Dios. Necesitamos recuperar una visión de colectividad espiritual para hacer frente los desafíos que están surgiendo en esta nueva generación. Ha llegado el tiempo de renunciar a nuestras propias individualidades y a ese afán de hacer prevalecer mi cosmovisión sobre la de otros. Sin embargo esa convocación a perder la individualidad a recuperar la colectividad estaba manifestada en dos áreas. Observe que  había dos tipos de convocaciones, uno era para los príncipes y otro para toda la gente. Eso significa que había dos niveles importantes para unir a la gente. Primero empezaba por el liderazgo y segundo por toda la gente.

“…Y cuando las tocaren, toda la congregación se reunirá ante ti a la puerta del tabernáculo de reunión.  Mas cuando tocaren sólo una, entonces se congregarán ante ti los príncipes, los jefes de los millares de Israel…” Números 10: 2

Cada llamado era diferente. Pero es curioso el número de llamados que hay para cada uno. Observe que para los príncipes era uno y para la congregación dos. ¿Por qué? Porque se supone que quién está en un liderazgo debe tener más afinado el oído para escuchar el llamado de Dios. Significa que Dios espera completa disposición de los líderes al escuchar su voz. Deben estar acostumbrados a oír a Dios que solo basta un solo llamado. Lo triste es que en nuestras iglesias hay muchos que ostentan el título de líderes y no están acostumbrados  escuchar presto la voz de Dios. Muchos de ellos oyen mejor el sonido de los billetes, el sonido de la administración, del legalismo, del ritualismo y pocos oyen la dulce voz del Espíritu Santo. Es triste, porque Dios espera presteza en el liderazgo para movilizarse al escuchar el sonido de Dios.

Para el pueblo eran dos. Es un llamado más que el de los líderes. Lo que viene a comprobar que la gente en su gran mayoría tiene poca experiencia en escuchar el llamado de Dios a la primera vez. Pero Dios insiste. Sin embargo observe que Dios cree que el llamado del pueblo de Dios también es mínimo con el llamado que hace al mundo. Un pueblo que está acostumbrado a escuchar a Dios no debería de esperar más de dos llamados para obedecer la voz de Dios.

Segundo era un instrumento de movilización. Que precisa es la instrucción de Dios con respecto a la alarma. Note como dice el texto: “Y cuando tocareis alarma, entonces moverán los campamentos de los que están acampados al oriente.  Y cuando tocareis alarma la segunda vez, entonces moverán los campamentos de los que están acampados al sur; alarma tocarán para sus partidas. Pero para reunir la congregación tocaréis, mas no con sonido de alarma.  Y los hijos de Aarón, los sacerdotes, tocarán las trompetas; y las tendréis por estatuto perpetuo por vuestras generaciones Números 10:6-7

Se observa que había tres tipos de tocar la trompeta. La primera era tocarla para reunirse. Segundo,  tocar una sólo para reunión de los príncipes y por último tocar alarma por la que  se movían los del oriente y al tocar alarma segunda vez se movían campamentos del sur

Eso significa que había un tipo de tono o sonido que se identificaba como “alarma”. Era obvio que ese sonido era diferente del de la  convocatoria.

La razón para movilizarse podía ser para caminar, para batallar y para adorar. ¡Qué grandes razones para moverse! Y ¡Qué gran motivo para moverse! Estamos en tiempos de alarma, y de peligro, Dios nos está llamando a movernos, a batallar pero sin olvidarnos de adorar. Necesitamos discernir ese sonido de alarma que vive el mundo hoy. Sin embargo a pesar de que estamos en tiempo de peligro la iglesia continúa sin moverse y batallar. Estamos más que cómodos en nuestros castillos religiosos, pensando en otras cosas sin saber que vivimos tiempos de urgencia más que nunca.

En tercer lugar están los RESULTADOS  del sonido de la trompeta.

Tres grandes resultados implicarían el sonido de la trompeta.

El primero significaría Cooperación.

Significaría un recordatorio que el trabajo es de todos y no de uno sólo. Que debemos acercarnos en lugar de alejarnos con nuestras individualidades y propios deseos y proyecciones.

Lo segundo significaría Coordinación.

La trompeta entonces me dice que es el tiempo de moverse, pero luego vienen después las especificaciones  dentro de esa dirección y podemos hacer un movimiento  pensando  que Dios  nos da o nos lleva en la dirección correcta, pero podemos hacerlo en el tiempo equivocado. Debo esperar a que El Espíritu Santo  me diga: aquí está, este es el momento!

Es decir la trompeta buscaba el resultado de moverme en el momento de Dios. Es decir coordinar mi mover en el momento exacto del mover de Dios.

Lo tercero significaría Comprensión

Por lo que hemos visto  la nube entonces  me dice que El Señor  está listo para moverse, la trompeta te dice el tiempo para moverme. Sabiendo que Dios está empezando  a hacer algo, nos da paz en el campo de la dirección, pero luego vendrá la instrucción del tiempo. El tiempo de la especificación que está dentro de esa dirección. Recuerde que  puede hacer un movimiento  que Dios tiene en mente pero hacerlo en el tiempo equivocado. La Gloria indicaba que era tiempo de moverse, entonces empezaban a empacar maletas, es decir un sentido de preparación. Ellos decían “sabemos que nos vamos a mover por que la presencia de Dios  se ha empezado a mover y nos está indicando que vamos hacia algún lugar y luego venían las consideraciones prácticas. Y cuando todos estaban listos  entonces sonaba la trompeta. Primero venía un sentido de dirección, y luego la orden de la movilización.

¿Qué tienen en común las tortugas y gallinas? la respuesta es simple, ambas ponen huevos pero, las diferencia está en el modo en que lo hacen… Las gallinas son escandalosas, cacarean fuertemente y alborotan todo a su alrededor por un sólo huevo, en tanto que las tortugas son silenciosas, ponen muchos huevos despacito, lentamente y una vez que rompen los cascarones cientos de tortugas van camino al mar…y es muy interesante el sonido que hacen al volver al mar. Es decir las gallinas hacen ruido y las tortugas sonido.

Conozco personas Gallinas con su único y frágil huevito del cual aparentar o mejor dicho cacarear. Las observo y escucho, pero no me siento parte de su mundo. Prefiero ser una Tortuga, camino lento pero con más de un huevito que va dejando huellas en el camino.

Me imagino que en todas partes está sucediendo lo mismo, aunque pareciera ser que en el sitio donde vivo y la gente que me rodea el cacareo es ensordecedor, los huevos son celulares, tablets, camionetas con el clásico sonido bip-bip del seguro al bajarse, y así una serie de “huevos” que se compran, pero que no son producidos por sí mismos. Entender el valor de ser que no es lo mismo que poseer. Me siento ajeno y con razón, el ambiente de una tortuga es muy distinto al de un gallinero…

Debemos ser creyentes que se guíen por el sonido de Dios y no por el ruido del mundo y las circunstancias.

[1] http://www.reflexionesparaelalma.net/page/reflexiones/id/319/title/El-ruido-de-las-carretas

[2] http://www.diferencia-entre.com/diferencia-entre-sonido-y-ruido/

[3] amanecerglobal.wordpress.com/2017/03/16/labrados-a-martillo-iii-significado-de-las-trompetas-de-plata/

[4] Ibíd.

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

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