…Ayuda del cielo…


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Al analizar la primera navidad, uno no deja de asombrarse cuántas situaciones se dieron y que pudieron a contribuir a perder el gozo del nacimiento. Para muchos la historia de la navidad representa un tiempo lindo, de reflexión, de alegría y de compartir. Sin embargo si somos honestos, la realidad fue otra. Si analizamos todas las melodías e himnos que se han compuesto por la navidad, podemos encontrar que el cristianismo y el nacimiento de Jesús han desarrollado toda una cultura de gozo por el advenimiento de Jesús al mundo. Hay tantas canciones del gozo y de Jesús en la historia  y muchos están de acuerdo que ha producido más canciones que ningún otro en la historia de la humanidad. Lo curioso de esto es que la palabra gozo es mencionado 8 veces de manera diferente en la historia de navidad. (Lucas 1:14; 1:58; 2:10; Mateo 2:10; Lucas 2:34;). Así que de eso se trata esta historia. ¿Pero qué significa para nosotros hoy? ¿Qué pensamos cuando pensamos en la palabra gozo? Y es que el gozo es una gran emoción, pero va mucho más allá de una emoción. El gozo es una elección y una cualidad del carácter. Uno lo puede desarrollar en la vida. La Biblia dice que es uno de los frutos del Espíritu Santo. Observe un detalle semántico y es que la palabra en inglés para felicidad es “happiness” y  la palabra está asociado con la palabra “happen” que se puede traducir como “lo que sucede” o lo que “pasa”. De ahí que los americanos entienden que la felicidad está asociado con lo que pasa en la vida de alguien. Si algo bueno sucede entonces estoy “feliz”. En contraste con esto, uno se pregunta si la felicidad equivale a gozo. Sobre todo desde la perspectiva de la Biblia. La verdad es que no necesariamente la felicidad equivale a gozo. Alguien ha dicho que el gozo es: La plena certeza de que Dios está controlando todos los detalles de mi vida, es la tranquila confianza de que en última instancia todo estará bien y la decisión de alabar a Dios en todas las cosas. Entonces la felicidad es algo que pasa y el gozo es algo que decido. La felicidad es externa mientras que el gozo es interno. Uno puede tener gozo en medio del dolor, de la angustia. Puede tener gozo bajo una gran presión y prueba. ¿Cómo se puede tener gozo cuando uno no se siente muy feliz? Comenzaré diciendo que uno debe luchar por el gozo. No sucede automáticamente. ¿Pero cómo nos sobreponemos a las barreras u obstáculos que desean asesinar mi gozo? Y de eso me gustaría que reflexionáramos con la historia que a continuación relato. ¿No sería hermoso que tuviéramos gozo todo el tiempo? Pero es imposible, simplemente porque es natural en nosotros. Por todos lados aparecen barreras que obstaculizan y desean destruirnos. Quiero que veamos tres barreras y tres maneras de romper esas barreras para recuperar el gozo.

  • Veamos que la primera barrera muy común que se opone al gozo es la ansiedad.

Cuando está nervioso, temeroso, aprehensivo, estresado es difícil tener gozo. La ansiedad  y el gozo no pueden coexistir. Si hay alguien que debió haber estado temerosa y aprehensiva fue María. Por un lado debió haber tenido a lo más unos trece a catorce años cuando recibió la noticia. No es una mujer madura es apenas una niña. Y piensen en lo afligida que pudo haber estado. Va a tener un niño a pesar de ser virgen. ¿Cómo explica eso a su entorno? Nadie le creería. ¿Cómo se lo explica a su prometido? Imaginen los chismes, los rumores, las sospechas. Es soltera cuando queda embarazada. Por otro lado más adelante ella tendrá que viajar varios kilómetros sentada en un burro en sus últimos días de su embarazo. Suficiente para estar ansiosa. Y por último tendrá que parir en las circunstancias más anti higiénicas y adversas que cualquier mujer puede enfrentar. Y finalmente esta niña de 13 ó 14 años da a luz a su hijo sin ayuda de su padre, su madre y resto de la familia. Ella tiene suficientes razones para estar temerosa y ansiosa. Y finalmente María debía lidiar con la idea que va a ser la madre de un niño perfecto, al que tendrá que cuidar. ¡Tremendo paquete tiene en sus manos! Me creerán que la palabra “temor” aparece siete veces en la historia de la navidad.  Y es que todo el mundo estaba temeroso y con miedo. Herodes tiene miedo, los pastores tienen miedo, José tiene miedo, los magos tienen miedo, Jerusalén tiene miedo. De hecho la primera palabra que los ángeles dicen es “no temas”. Porque el miedo es lo opuesto del gozo. Pero curiosamente María experimenta gran gozo. Vea como lo registra la narración bíblica. “…Mi espíritu se regocija  en Dios mi Salvador…” Lucas 1:47 ¿Cómo es posible esto?

Bueno he aquí el principio: Cuando María estaba temerosa para recuperar su gozo ella decidió confiar en Dios y aceptar su plan. Se rindió a la voluntad de Dios. Esto lo podemos observar en Lucas 1:26-30. He allí toda una actitud de sometimiento al plan de Dios. Todo el relato está lleno de niveles de ansiedad. La noticia del ángel comienza con la visión de él mismo. Sería temeroso ver un ángel, pero que el ángel le diga que va a tener un hijo, cuando ella ni siquiera ha estado con el que ama, es otro nivel de ansiedad. Pero hay más todavía, no sólo será embarazada y tendrá un hijo sino que el hijo que va a tener es único en condición y misión. A estas horas el corazón de María estaría latiendo de una manera indescriptible.

Ahora, yo no sé qué es lo que le tiene ansioso este día, no sé si está leyendo este texto con un corazón agobiado por la angustia y la ansiedad, pero déjeme decirle que María tenía grandes razones para estarlo y sin embargo pudo regocijarse a pesar de sus obstáculos. Puede ser el futuro, una deuda, lo que sea que lo mantenga tenso. ¿El antídoto? Lo mismo que hizo María confíe en Dios y acepte su plan. Póngalo en las manos de Dios como María lo hizo en Lucas 1:38 “…he aquí la sierva del Señor…que hagas conmigo tal como lo has dicho…” Si usted hace lo mismo que María le garantizo que su gozo aumentará grandemente.

Bueno, el temor es una barrera que obstaculiza el gozo, pero hay otro. Y son  las heridas o el resentimiento. Cuando uno ha sido lastimado y herido por alguien y entonces se amarga grandemente. Cuando alguien te traiciona, dice algo a tus espaldas, te apuñala, eso se convierte en un verdadero asesino del gozo. Y lo digo claramente, no se puede tener resentimiento y gozo al mismo tiempo. Bueno, todo mundo es herido alguna vez o muchas veces por alguien. Y para serle sincero lo herirán muchas veces más. Algunas veces intencionalmente otra veces sin intención. Pero lo que haga usted con esas heridas determinará si vivirá con resentimiento o con gozo. Y si no lo deja ir, entonces usted jamás tendrá gozo en su vida.

Hablemos de José por un momento. Acostumbramos a deslizarnos más en María que en este hombre. ¿Se pueden imaginar lo difícil que fueron estas noticias para José? ¿Escuchar que su futura esposa le había engañado y que la explicación era que lo que había en su vientre era fruto de Dios? Recordemos que la ley judía establecía que el desposorio ya era un matrimonio técnicamente hablando. Así que José se ve envuelto en una situación sumamente complicada, que lo hubiera llevado al resentimiento. Desde pensar que era una mentira de parte de María hasta creerle y resentirse con Dios por complicarle su vida y echarle a perder su plan de boda con su amada.

Ahora bien, siempre me he preguntado la razón por la cual el ángel no se le apareció a la pareja y les dijo la noticia a los dos al mismo tiempo. ¿Por qué Dios sólo  le dice a María y María se lo dice a José? ¿Por qué Dios le complica más la situación a José? Simplemente Dios estaba probando el carácter de José. ¿Se pondrá amargado, tendrá resentimiento, será receptivo? ¿Se pondrá defensivo? ¿Tratará de pagarle con la misma moneda?

Así que el segundo principio que podemos ver es cuando José fue herido decidió ofrecer gracia y dejó ir el dolor.

Él pudo hacer un espectáculo con la situación y apelar a las consecuencias legales del a situación. Pero es interesante que la Biblia describe a José como un hombre bueno. En Mateo 1:18-19 describe a José como un hombre justos y de Dios. Y que no quería exponer a vergüenza a María. Ahora bien, si usted no percibe el corazón de un hombre quebrantado y herido en esta porción no ha entendido el drama de José. José tiene todas las razones para estar molesto, tiene todas las razones para amargarse y retribuir a María. Pero él no explota en ira, no hace un show en el pueblo. Simplemente el trata de protegerla y mostrarle gracia. Es decir, al divorciarse de ella, simplemente está diciendo que aunque la quiere ya no confía en ella así que mejor deshacen su relación. Este es un bello ejemplo de gracia y perdón. Ahora la pregunta evidente es ¿Qué es lo que le han hecho a usted que todavía está molesto por ello y lo ha amargado? ¿Qué heridas lleva cargando con usted que no ha estado dispuesto a dejar ir? Incluso le hicieron algo hace meses, años, hasta puede ser que la persona que lo hizo ya ha muerto y usted sigue rumiando con amargura la situación. ¡Eso es lo más tonto que uno puede hacer! El resentimiento no daña a nadie más que uno mismo. Así que usted debe escoger en su vida o gozo o resentimiento, no puede tener ambos. Recuerde que usted perdona no porque la persona se lo merezca sino porque usted se merece vivir en paz y libertad. Afortunadamente Dios no dejó a José en la oscuridad y se le presentó con un sueño. Y le dijo que no tuviera miedo, ya que el sería el tutor del hijo de Dios. Y le dijo que su hijo ese que parecía que lo había esclavizado en realidad lo salvaría. Ya que le dijo que se llamaría Jesús, que en hebreo significa salvación.

Hay una tercera barrera que vemos y está con los magos se llama confusión. Cuando usted está confundido en la vida, no puede tener gozo. Cuando no sabe que es primero, ni a donde va, ni que hacer difícilmente estará gozoso. Si uno lee la narración completa de la navidad uno se da cuenta de que todo mundo está confundido.

Y es que como seres humanos lo que deseamos de Dios es que nos muestre claramente lo que va a pasar en nuestras vidas desde el nacimiento hasta la muerte. Y lo que deseamos es que Dios nos dé un mapa. Y que ese mapa refleje cada uno de los detalles de mi vida. Le tengo malas noticias, eso no va a suceder jamás. Dios nunca nos va a dar un mapa por dos simples razones. Primero nos asustaría hasta morir porque no podemos manejar los hechos. Porque para cada momento hay una medida de gracia diaria. Y la segunda razón desea que confiemos en él. Paso a paso, día a día, centímetro a centímetro. Así que Dios jamás le dará un mapa para su vida, eso nunca sucederá. Lo que le va a dar es una brújula. ¿Cuál es la diferencia entre ambos? Un mapa señala todos los puntos en la línea, mientras que la brújula sólo señala que va en la dirección correcta. La Palabra de Dios es la brújula por excelencia. Y mientras más permanezca cerca de este libro mayor dirección tendrá. Y mientras más se aleje de este libro, más vagará sin rumbo y dirección en la vida. Y cuando usted hace eso, no tendrá confusión y su gozo será restablecido.

Este problema lo encontramos en los magos. Cuando los magos salieron del oriente, viajaron por meses, su historia no es la de una noche como los acostumbramos a ver. Estos hombres andan en una búsqueda.  Y ellos viajan confundidos, ni siquiera saben para donde van. Tanto que debieron parar en Jerusalén para preguntar la dirección. Así que está el tercer principio ante esta barrera.

Cuando los magos estaban confundidos decidieron seguir la luz de Dios un paso a la vez. Y es así como obtiene usted el gozo ante la confusión. Exactamente de la misma manera que los magos. Siguieron la luz de Dios. Les alumbraba un poco caminaban ese poco. Paso a paso. Ahora bien debe observar que la palabra que el texto original usa Mateo es la palabra “magos” de donde procede la palabra magia. Es paradójico entender que a pesar de que eran magos la magia no les alcanzó para entender las verdades espirituales a las que ese estaban enfrentando. Aunque el término se refiere más a personas académicas, estudiosos e intelectuales. Eran filósofos, eran maestros y científicos. Y llegan buscando a Jesús en la misma presencia de Herodes, que era uno de los personajes más funestos de esa época. Y cuando lo entrevistan observe como de describen los magos: “vimos levantarse su estrella, hemos venido adorarlo” (Mateo 2:2). Quiero que le preste mucha atención a las frases de este pasaje. Vimos…Venimos…Adoramos. Tres verbos claros. Y esto es una realidad para aquellos que buscan a Dios. Hay personas que ven a Dios, hablan de él, son buscadores visuales de la información de Dios. Toman la decisión por Dios. Son los espectadores de Dios. Estamos acostumbrados a escuchar el villancico Noche de Paz. Pero déjeme decirle que esa noche lo menos que fue, es una noche de paz. Porque todos se turbaron. A propósito déjeme decirle que todo aquel que busca acercarse a Dios o a las cosas de Dios siempre incomodará a alguien. Siempre hay gente que se incomoda cuando hay verdaderos buscadores de Dios. Y es que cuando uno empieza a buscar a Dios de corazón irrita a las personas sin saber por qué razón. Y tratarán de robarle su gozo y su alegría de la búsqueda. Pero la narración continua diciendo que ellos siguieron su búsqueda hasta que al final la luz de Dios los llevó a la meta de su búsqueda. Y ¿Qué dice el texto? “…se llenaron de alegría…” (Mateo 2:10) La palabra griega describe un extraordinario y desbordante gozo. Y al verlo le dieron sus presentes. Ahora observe que dice el texto “cuando vieron al niño”. Y hay dos cosas que suceden cuando te encuentras con Jesús. Y déjeme hacerle una pregunta ¿alguna vez en realidad se ha encontrado con Jesús? No le estoy diciendo si sabe acerca de Jesús, ¡no! Le estoy preguntando si ha conocido a Jesús. ¿Cuál es el significado real de conocer a Jesús en este pasaje? Bueno son dos. La primera déjeme preguntarle si usted conoce a Jesús ¿alguna vez ha caído de rodillas en humildad y agradecimiento por lo que es Dios para usted? Si usted jamás ha caído sobre sus rodillas en gratitud y amor a Dios…usted jamás ha conocido a Jesús. Porque no puede conocerlo sin cambiarlo a usted… La segunda cosa que sucede cuando usted realmente conoce a Jesús tiene que ver con que los magos inmediatamente abrieron sus cofres… a lo que le pregunto ¿Qué hay en su cofre? Pues simplemente lo que es importante para usted… Si su trabajo es más importante  para usted, está en su cofre…si sus hijos son más importantes para usted está en su cofre…si su negocio es más importante para usted está en su cofre…si sus aficiones son más importantes para usted  están en su cofre…en su cofre está lo que es más valioso para su vida…es algo como decir ¿que hay en su cartera? Si usted realmente ha conocido a Jesús cuando ve que tiene un pasado perdonado, que tiene un presente productivo y que tiene un futuro prometedor es imposible no abrir el cofre del tesoro para Jesús… Si eso no ha pasado en su vida, me temo que no ha conocido a Jesús todavía. Porque cuando lo conoce cae postrado ante él, cuando lo conoce abre su cofre del tesoro y cuando lo conoce es llenado con un gozo extraordinario.

Si usted quiere recuperar su gozo, si está cansado de no tener gozo en su vida necesitará una ayuda del cielo. Deberá superar las barreras del temor, del dolor y de la confusión. Necesitará una ayuda del cielo…

Matt Redman  en su canto lo pone de esta manera:

Hay un momento, cada corazón necesita un rescate

Hay una temporada, cada alma necesita un descanso

Ayuda del cielo, todos necesitamos ayuda del cielo

Hay un susurro, una voz de esperanza dentro de ti

Hay una respuesta, un nombre arriba para guiarte

Ayuda del cielo, todos necesitamos ayuda del cielo

Ayuda del cielo, ayuda

¿Ha perdido su gozo? ¿Qué se lo robó? ¿Temor, dolor, confusión? ¿Está herido y molesto y se quiere desquitar? ¿O confusión? ¿No sabe a dónde va? Sabe que necesita…necesita ayuda del cielo…y sabe cuál es esa ayuda…Jesús, El Salvador. Dios sabía la solución a su problema aún antes que usted lo tuviera. Eso es lo que es esencialmente el mensaje de la navidad…

Matt Redman termina su alabanza diciendo:

Cuando el mundo está sobre nuestros hombros

Y necesitamos una mano para sostenernos

Cuando no se encuentra ningún milagro, sigue creyendo, oh

Cuando el mar de la noche nos rodea

Y todas las preguntas tratan de ahogarnos

Sólo cree, sólo cree en la ayuda del cielo

Ayuda del cielo…

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

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