¿Fidel Castro o Eliseo?


 

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Recientemente el comandante Fidel Castro murió a la edad de 90 años. Indistintamente si para uno es un héroe que imitar o un criminal que odiar, una cosa sí es cierta: Castro hizo impacto en su vida. Repito, ya sea buen impacto o mal impacto no es el tema de esta reflexión. Tal vez en otra. Sin embargo, mi punto de pensamiento tiene que ver, con ¿qué sucederá después de su muerte? ¿Seguirán con el mismo fervor revolucionario sus seguidores? Aguantará la historia cubana con la muerte de Fidel? ¿Cómo podrá ahora Fidel hecho una pila de cenizas continuar manejando la revolución cubana? Pienso que será muy difícil. ¿Por qué? Porque simplemente lo que lo motivó fue las personas. A ellas sirvió y de ellas se enriqueció y sacó beneficio. ¿Qué puede perdurar de una causa humanista revolucionaria? Simplemente lo que los humanos pueden dar, y para ser sincero, lo que acostumbran a dar los hombres es muy limitado.  ¿Cuál sería la diferencia entre servir para Dios y servir para los hombres? Quiero que note que no estoy refiriendo a que si servimos a Dios no debemos servir al mundo. ¡No! Me refiero a que la causa última que nos mueve sea antropocéntrico. Debemos servir a los hombres como resultado de nuestro amor y servicio a Dios, y no en sustitución de Él. Error que cometió Castro. Veamos como perdura la influencia en alguien que sirve para los hombres y alguien que sirve para Dios.

En el siglo XVIII, el líder metodista John Wesley dijo que uno de los grandes testimonios, la verdad de un  mensaje y el calibre de una obra en un siervo de Dios es el hecho no de cómo vive sino de cómo muere[1].

En 2 Reyes 13:14-25 Eliseo  yacía moribundo de una enfermedad terminal sin nombre. Estaba a punto de irse a las mansiones celestiales  por una ruta menos extraordinaria que la ruta tomada por Elías.  La Escritura establece que su tutor  fue “arrebatado”, al cielo por  una limusina especial… un carro de fuego.  Eliseo, sin embargo, fue a casa por la ruta más común reservada para todas las generaciones de creyentes, pero la última: el camino de la desintegración física y la muerte. La terminación de Elías en la tierra fue de pompa y gloria. La descripción del servicio fúnebre de Eliseo sugiere una economía de palabras. Leemos: “Y Eliseo murió y ellos lo enterraron” (2 Reyes 13:20).  Parcamente  se dice, “Y Eliseo murió y lo enterraron”. No lo cremaron, lo embalsamaron, simplemente lo sepultaron.  Piense por un momento; la voz que tenía tan a menudo agitado el corazón de la nación estaba en silencio, las manos que muchas veces se habían demostrado tan fuertes en la hora de la necesidad estaban inertes en gran quietud, la figura que  durante muchos años había sido tan familiar en Israel ahora sin vida y a punto de desaparecer de la vista. Y es que la frase “Eliseo murió y lo sepultaron”, implica que colocaron cuidadosamente su cadáver en una tumba con una entrada abierta. Y allí con el correr de los días el cuerpo se descompuso dejando sólo huesos, tal vez con unos cuantos restos de cuero y tela a la intemperie. Esos restos era el último testimonio  de lo que había sido el cuerpo del siervo de Dios Eliseo.

Entonces ocurrió un suceso aparentemente casual. Algunos judíos  estaban enterrando el cuerpo de un israelita en las cercanías de la tumba de Eliseo. De repente, mientras caminaban cerca del sepulcro de Eliseo, se desató la alarma de que los moabitas estaban sobre ellos. Con prisa  y temor los israelitas buscaron la tumba más cercana que pudieron encontrar, y así abruptamente sin ceremonias  vertieron el cuerpo de su amigo en la tumba de Eliseo. ¡Triste actitud para ellos, pero una acción providencial para su amigo fallecido!  Es un retrato o un momento en que se pensaría que ya no había ningún tipo de influencia  de Eliseo, pero descubrieron  que eso estaba lejos de la realidad.  Un toque de los huesos de Eliseo fue suficiente para revivir al israelita y él retornó  de entre los muertos. ¡Salió de la tumba y  presumiblemente evadió a los incursores Moabitas también, ya que vivió lo suficiente para contar la historia!

Ahora, creo que podemos aclarar en este momento que no estamos estableciendo un patrón  para fomentar la superstición con respecto a las reliquias de los muertos, sin embargo parece que hay algunos hombres y mujeres a los que Dios ama y que son usados  incluso mucho tiempo después sus muertes. Esto es lo que un comentarista llama “comprobación  post-mortem de su  influencia eterna”[2]. Me imagino que a esto es lo que la Biblia se refiere cuando dice que  “el que está muerto todavía habla”. (Hebreos 11: 4) Ya que  los resultados de la muerte de Eliseo fueron de gran alcance, aún incluso después de su muerte. Al pensar en este pasaje y en la muerte de Eliseo hay tres afirmaciones que quisiera hacer.

  • Primero, un hombre de Dios muere pero la soberanía de Dios permanece.

Me da la impresión que fue esto el significado de este notable Incidente. Y es que este milagro transmitió la seguridad de que aunque Eliseo estaba muerto, el Dios de Eliseo todavía vivía. Y ese mensaje era muy necesario en esta oscura hora de la historia de Israel. Los pobres israelitas estaban en terribles estrecheces. Los sirios los oprimían. (13:22) y los moabitas les preocupaban (13:20) y sin duda una y otra vez habían suspirado, “¡Oh, Eliseo! Oh,  si tan  solo  Eliseo estuviera vivo de nuevo”.  “Pero él está muerto: no lo veremos más.  No hay ayuda,  ni ninguna esperanza”.  Sin embargo mis queridos amigos y hermanos los huesos de Eliseo les dijeron: “Yo, Eliseo, estoy muerto, pero Dios vive. Él, que es tu único refugio y fortaleza, nunca muere: es Su poder, no el mío, que le ayuda. Mira a Él, confía en Él, y todo estará bien”. ¡Qué mensaje de aliento, para un pueblo plagado de desánimo! Dios todavía está viviendo. Él está aún presente,  todavía Poderoso,  todavía fiel (2 Reyes 13:19). Mis estimados un siervo puede morir, pero el Soberano todavía vive.

Así que Dios está vivo para darnos:

Victoria en el presente: Cómo Israel necesitaba aprender bien esta lección. Usted ve cuando  Eliseo murió las esperanzas nacionales murieron  con él. (13:14) La seguridad de la nación había dependido de su trabajo. El pueblo había confiado en un líder humano y cuando desapareció sufrieron la derrota a manos de sus enemigos. (13:20). Así que  este milagro ocurrió para mostrar que aunque el profeta de Dios estaba muerto, el Dios del profeta estaba muy vivo. Este milagro fue obra de Dios y su mensaje era el hecho de que su poder es inmutable! ¡El Dios de Eliseo todavía vive ¡hoy! ¡Dios aún está VIVO! Su Presencia no está desaparecida: Su Poder no está disminuido: Su Promesa no está destruida (13:19 25, Mateo 16:16) Dios está  vivo y capaz de intervenir en los asuntos de Su pueblo, trayendo la victoria donde hay derrota, así como  la libertad.

Donde hay esclavitud  es probable que como Israel, tienes tus ojos en el profeta de Dios en lugar del Dios del profeta ¿Has confiado más en  el Siervo en lugar del Soberano?  Y cuando el Siervo ha muerto sus esperanzas murieron con él. La Palabra de Dios insiste en que “es mejor confiar en el Señor que confiar en Hombre “(Sal 118: 8) Confíe en el Señor, el Señor que está VIVO,  el Señor que es ACTIVO: el Señor que está disponible. El Señor, que es TODOPODEROSO. Porque no hay oración demasiado difícil para que  él la responda, no hay necesidad demasiado grande  que Él no pueda proveer, no hay  ninguna pasión tan fuerte que  Él no pueda someter, ninguna miseria demasiado profunda  que Él no  alivie. Sí, Dios está vivo para darnos victoria en el presente, pero también darnos Gloria en el porvenir. ¿No fue este el significado profético de este incidente? ¿No prefiguró esa gran victoria que un día se iba a asegurar sobre la tumba? Es decir la resurrección del creyente (1 Corintios  15:51) ¿Recuerdas las palabras del Señor Jesús a Sus discípulos “Porque yo vivo, viviréis también”. (Juan 14:19) Recuerde que  como Eliseo, podemos morir. De hecho cada día que vivimos nos trae un día más cercano a nuestra muerte. Pero el Señor Jesús ha sacado la misericordia de la Tumba y el pavor de la muerte (2Tim 1: 9) Él ha prometido caminar con nosotros a través de la experiencia de la vida en cada paso del camino. No caminamos solos si pertenecemos a Cristo. En la vida experimentamos de Su Presencia. Pero cuando el Señor venga, experimentaremos de su poder. Para estos cuerpos nuestros que han sido sujetos a la decadencia, debilidad, dolor, el sufrimiento será “semejante a Su cuerpo glorioso “(Filipenses 3:21) Porque Dios está vivo para darnos victoria y gloria.

  • Segundo, un hombre de Dios muere pero su influencia aún estremece.

Si piensas en el legado de la influencia de hombres como Darwin o Marx, a aún  en estos días la muerte de Fidel Castro creo que  estarás de acuerdo en que sus vidas  continuarán  ministrando la muerte mucho tiempo después de que se han ido.  Ya que ellos han dañado al mundo con los sistemas de pensamientos humanista torcidos de falsedad que surgieron de sus mentes enojadas y negadoras de Dios. Sin embargo por otro lado, como Eliseo, tú y yo podemos seguir siendo una bendición incluso cuando nos hemos ido.

He aquí una pregunta ¿tenemos  un gran deseo de  vivir para Dios que después de nuestra  muerte la influencia de nuestra  vida seguirá contando para Dios? Se vemos, Eliseo siguió siendo una bendición, su influencia continuó mucho después de su ¡muerte! ¿Qué cosas demuestran esa influencia según el texto?

Primero, la realidad de esta influencia.

 Observe (13:21) ¿No habría sido este milagro el medio para  revivir el interés en los profetas? A través de esto no se olvidarían, tampoco  sus hechos serían desechados, sino que otros se inspirarían en el recuerdo de su celo, valor, pureza y oración. Creo que cuando leemos las historias de vida de Brainerd, McCheyne, Mueller, Spurgeon, Billy Graham, Emilio Nuñez, Orlando Costas, etc.  ¡Tocamos como si fueran sus huesos y descubriéramos una nueva vida que nos invade! ¿Qué hay de ti? Recuerda que muchas generaciones se inspirarán en el recuerdo de tu gracia, el celo,  la oración. Así que la influencia de Eliseo después de su muerte fue real.

Segundo, la razón de esta influencia.

¿Por qué este hombre de Dios ejercía una influencia tan grande,  incluso después de su muerte Porque sabía de primera mano en su vida la presencia de Dios, administró lo milagroso ¡el poder de Dios! Y es que por el poder de Dios, Eliseo dividió las aguas del Jordán (2:14) y las viudas necesitaban aceite: (4: 6) Levantó el hijo de la sunamita de la muerte: (4:35) limpió la lepra de Naamán: (5:14) restauró la hacha perdida: (9: 6) y así sucesivamente. Pero su poder en público fue simplemente el resultado de su espiritualidad  en privado. (2:25 4:25) Ya  que aquí había un hombre que sabía lo que era morar en el lugar secreto del Altísimo. (Sal 91:1) ¿Deseas ejercer una poderosa y permanente influencia para Dios? ¿Deseas que tu influencia permanezca después de que te hayas  ido entonces necesitará pasar tiempo en la presencia del Señor.

  • Tercero, un hombre de Dios muere pero su servicio aún produce.

“Y cuando el hombre fue derribado, y tocó los huesos de Eliseo, revivió, y se puso de pie.” (13:21) Es obvio que en la actualidad  los huesos inertes de hombres muertos no tienen poderes mágicos. Este milagro debe ser rastreado bajo la óptica del maravilloso poder de Dios obrando en lo milagroso. Sin embargo no podemos obviar que  de nuevo Dios usó a Eliseo, mucho tiempo después de que su cuerpo se hubiera desmoronado en polvo. Creo que este milagro fue el sello del Cielo puesto sobre su ministerio. Piense que los recuerdos de los hombres que conocieron a Eliseo se hubieran centrado en el mensaje predicado, sin embargo este milagro mostraría que  su voz era más poderosa en la muerte que en la vida. ¿Se ha dado cuenta que usualmente   después que  los siervos de Dios han muerto, el fruto de su trabajo aparece  con mayor fuerza? Note como apareció su fruto y servicio en Eliseo después de muerto. ¿Qué cosas enseñó Eliseo con este milagro?

Primero, enseñó que muy a menudo encontrará esterilidad en la vida.

El trabajo que hacemos para Dios muy a menudo es difícil y desalentador. El suelo que ministramos es a veces tan inflexible y hay tan poca evidencia de éxito que a veces el obrero está dispuesto a desistir. Muchos predicadores devotos del Evangelio han llorado sobre la aparente esterilidad de los esfuerzos de toda una vida. Por ejemplo piense en Hans Egede relatando “Yo He trabajado en vano, he gastado mi fuerza para nada y en vano “, cuando se despide de la inhóspitas  costas de Groenlandia, después de 20 años de trabajo aparentemente inútil.  O ¿Qué hay de James Gilmours con una carrera heroica de 14 años  de trabajo en Mongolia. ¡Y El resultado aparentemente fue nada! Sin embargo con el correr del tiempo el trabajo que parecía tan claramente asociado  con el fracaso, en realidad no había sido en vano. Durante mucho tiempo Groenlandia y Mongolia dieron una abundante cosecha, sobre todo cuando la mano que sembró la semilla ya estaba en el sepulcro.

Segundo, enseñó que la bendición es muy futura.

Es frecuente cuando los siervos de Dios mueren es cuando el fruto de su trabajo se hace evidente. Es muy común que  cuando un padre piadoso o madre piadosa cierran los ojos en la muerte, y pasa al otro lado, sus oraciones son contestadas y los  niños por los que oró por mucho tiempo se salvan. ¡Qué increíble! incluso después de la muerte Eliseo no ha  terminado. De hecho, como alguien ha dicho, “Como un hombre muerto puede servir más que muchas personas que están ostensiblemente vivas.”

Leí una historia fascinante. El Sr. Luke Short era un inglés que emigró a los EE.UU. a finales del siglo XVIII.  Y lo increíble de él es que se convirtió a la edad de 103 años. ¿Y le gustaría saber cómo sucedió? Una tarde de mucho calor  meditaba debajo de un árbol en Virginia. De pronto el recordó un sermón había oído predicar de labios del gran puritano John Flavel, cuando vivía en Plymouth Inglaterra siendo un muchacho.  Lo impactante es que hacía  90 años  que Flavel había muerto.  Mientras meditaba en este mensaje que había oído hace 90 años, El Espíritu Santo lo llevó a la convicción de pecado y se convirtió. Tres años después de su conversión Luke Short murió[3]. En su lápida hay este epitafio que dice:

Aquí está el cuerpo de Luke Short,

De edad según la naturaleza humana de106 años,

De edad según la gracia de Dios de  3 años.

Si hay una cosa segura es que Dios sigue usándonos después de que nos hayamos ido.  Todos sabemos que  el autor cristiano más popular en el mundo hoy es  C.H.  Spurgeon que murió en 1892. La gente todavía está siendo salvada a través de sus sermones impresos y otros escritos. Al dejar los huesos de Eliseo en su tumba influyente, y cuando pensamos en el ejemplo de su vida y su muerte creo es bueno  hacer una pausa y preguntar: ¿El mundo será diferente porque tú y yo Nacimos?¿Las cosas cambiarán porque vivimos  y morimos  haciendo la voluntad de Dios?  ¿Cómo Eliseo en la vida y la muerte, podremos  mostrar al mundo que Dios salva? Como dice C.T.Studd: “No nos oxidemos, no nos deslicemos a través de este mundo y sus afanes y  salgamos tranquilamente de él sin haber soplado la trompeta fuerte para mi ego sino  por nuestro bendito Redentor. Por lo menos, veamos que cuando el Diablo reciba noticias de nuestra salida del campo de batalla, haga  una fiesta de acción de gracias en el averno.

Inicie este escrito citando que en el siglo XVIII, el líder metodista John Wesley dijo que uno de los grandes testimonios, la verdad de un  mensaje y el calibre de una obra en un siervo de Dios es el hecho no de cómo vive sino de cómo muere. ¿Y cómo murió Fidel? Millonario, enquistado en su búnker en Cuba, aferrado al poder, peleando con medio mundo y lo más triste creyendo en una causa en donde Dios no era parte primordial de su vida. Mucha gente dice sobre Fidel: “la Historia lo absolverá”, pueda ser que esto sea cierto, pero me temo que Dios no lo hará, si él se presentó ante su Creador si haber justificado su vida por la sangre del Cordero.

Al cerrar esta reflexión estaba pensando en las ramificaciones prácticas de las palabras de Salomón en el primer capítulo de Eclesiastés. Y me detuve para que estos dos pensamientos inundarán mi mente. Primero, si no hay nada “bajo el sol”, nuestra única esperanza debe estar más allá del sol. Segundo, si un hombre que tenía todo investiga todo lo visible y no lo satisface, entonces lo único necesario debe ser invisible…piense en eso…por favor…quizás Castro no lo hizo pero Eliseo sí…y de ahí la gran diferencia…

[1] http://img.sermonindex.net/modules/articles/article_pdf.php?aid=22470

[2] Ibíd.

[3] https://diariosdeavivamientos.files.wordpress.com/2015/01/el_misterio_de_la_providencia_por_john_flavel-diarios-de-avivamientos.pdf

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

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