“…obtenerla fue su eterno problema…”


escudo-de-el-salvador


El himno de El Salvador dice “De la paz en la dicha suprema, Siempre noble soñó El Salvador; Fue obtenerla su eterno problema, Conservarla es su gloria mayor…” Es interesante que el himno de mi país dice que “la paz es un eterno problema”…o sea que quizás nunca la podremos alcanzar. Hoy en estos tiempos la gente habla de celebrar la patria, con desfiles, antorchas, exaltar los símbolos patrios. ¿Será que eso es realmente celebrar la patria? Lejos de esa exhibición la verdadera razón de hacer patria es influir en ella con los valores cristianos. Es allí donde entra este tema de la sal. Eso fue lo que Jesús desarrolla en esta sección de Marcos. Sin embargo, muchos de nosotros no tenemos un claro concepto de lo que es ser sal. ¿Cómo se aplica esta metáfora de la sal? Antes de decirlo debemos aclarar algunos conceptos.

¡No comas sal! Es el grito diario de mi hijo cuando esparzo más en el  plato de mi comida. Creo que como médico tiene en la sangre el don de “exhortación”. Y es que en su punto la sal es rica en la comida. Los alimentos sin sal, en realidad desde mi punto de vista son inservibles.  Ahora  bien, para nosotros, la sal es una sustancia barata y común que se utiliza principalmente para sazonar alimentos, y somos más conscientes de ella simplemente cuando  los médicos tratan de conseguir que la evitemos.

Sin embargo en la antigüedad, era mucho más raro su uso  y  por lo tanto mucho más valioso que hoy. Era tan valiosa que los soldados romanos recibían parte de su paga en sal, al cual se le llamaba  Salarium palabra  de donde obtenemos precisamente el término moderno de  “salario”[1]. Además, era más que un condimento, ya que se usaba  como una medicina y un preservante  de alimentos. En este sentido, el Señor lo usa aquí como una metáfora de algo importante en la vida del cristiano. Este enfoque de la sal nos muestra lo vital que es el cristiano en la vida no sólo presente sino en la eterna. En Marcos 9:43-50, Jesús se enfoca en el tema de la sal, como una metáfora de mantener nuestra esencia espiritual cristiana en medio de un mundo que nos quiere hacer perder el sabor y función para la que fuimos redimidos.  Hay tres elementos en estos versículos que mantienen nuestra calidad de cristianos. Son a base de exhortaciones importantes para cada área de la vida.  Al perder estos tres distintivos hacemos que la “sal de nuestro testimonio” pierda su pureza.

 En primer lugar sea PURO. Es mantener la calidad eterna. Observe como el texto dice: “43 Si tu mano te hace pecar, córtatela. Más te vale entrar en la vida manco, que ir con las dos manos al infierno, donde el fuego nunca se apaga.  La primera figura es la mano. Esto tiene que ver lo que tomamos. ¿Para qué se usan las manos? Son la mayor fuente de información del medio. Han sido diseñadas para tocar y para agarrar.  Así que la primera área donde nos podemos diluir es lo que tomamos con la mano. Eso tiene índole material, sexual y emocional. La segunda cosa tiene que ver con los pies. Esto tiene que ver donde andamos. Tiene que ver  cómo nos movemos. Simplemente alude al hecho de que tipos de caminos estamos llevando. La tercera área tiene que ver con la vista. Esto se circunscribe a lo que deseamos. Qué es lo que nos mueve, que nos motiva.

Es importante observar que la palabra ” vida ” aquí no es la vida presente,  que ya uno  está viviendo eso sino que se refiere a  la vida eterna  en el reino que está en contraste con el castigo eterno en el infierno.

En segundo lugar sea POTENTE. Es mantener la calidad externa. Observe que el texto establece un impacto positivo en otros para Cristo.  “La sal es buena; pero si la sal se vuelve insípida, ¿con qué volverá a dar sabor?  Tened sal en vosotros”. La pureza se menciona por primera vez como el requisito previo para cualquier impacto positivo en el mundo. Nuestra influencia en el mundo no tiene posibilidades si no se ha hecho cargo de la base moral de nuestra  vida. Parece ser algo así como una metáfora relacionada  con lo que se acaba de referir anteriormente. La sal tiene  un concepto positivo. Ya hablamos que se usaba como moneda en el día de Jesús.   Ahora ¿En qué sentido es la sal “buena”? Sólo bueno cuando se está llevando a cabo su función prevista. Uno es preservativo contra la corrupción y la decadencia en el mundo. También como condimento, la Escritura dice que da  sabor de gracia y sabiduría. En cuanto a la conducta hacia los incrédulos – Col. 4: 6 “Sea vuestra palabra siempre con gracia, como sazonada con sal, para que sepan cómo responder a cada persona”.

¿Cómo se convierte la sal insípida:  Cuando no hay más efectividad como conservante contra la corrupción y la decadencia. Cuando no hay sabor positivo de la gracia y la sabiduría. Cuando ya no funciona como sal es cuando se ha mezclado. Muchos establecen que se refiere a los  depósitos de sal  en donde la  sal se mezcla con el yeso, o bien la lluvia  ha lavado la sal dejando sólo los minerales de mal gusto que no se pueden preservar.  Eso lo hace asumir que  no es diferente del mundo, hipócrita; insípido.

En tercer lugar sea PACÍFICO. Es mantener la calidad interna.  Un gran deseo de Dios en el reino es el hecho de respetar la diversidad.  La promoción de la paz entre los creyentes  “Y estar en paz unos con otros.” Existe un gran peligro cuando usted está siendo salando  con su plena potencia que le lleve a  atropellar los demás y dejar de ser considerado y amable. Este texto nos habla de dos aspectos. El primero es negativamente: Uno no se esfuerza por ser el mayor en un espíritu egoísta basado en la competencia. Es decir  los celos, la envidia – No se trata  de exaltarse  a sí mismo al obstaculizar el ministerio de otros creyentes que no están en su campo en particular. Evita la superioridad. En segundo lugar, positivamente: Se enfoca en el  ejercicio de paciencia y tolerancia. Es ser gentil y amable hacia los demás así como Cristo ha sido hacia usted. Es una búsqueda de la paz siempre que sea posible.

El Señor Jesús fue nuestro ejemplo en cada uno de estos aspectos: – Puro en su vida y conducta  – Potente en Su impacto en los demás – Pacífico en sus relaciones con los demás.

Si nuestra patria necesita recuperar su paz y tener una dicha de patria, debemos ser puros, potentes y pacíficos…eso es la dicha suprema…

[1] http://www.bibleoutlines.com/library/pdf/mark.pdf

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: