“…la fe de una perra..”


perra

En Marcos 7:24 se nos cuenta la historia de una mujer pagana que tenía grandes problemas con su hija. De hecho ella ya había identificado el problema, su hija definitivamente estaba bajo la influencia del demonio. ¿Cómo llegó a esa conclusión? Es obvio que había llegado a tener un discernimiento espiritual sobre su situación. No me puedo  imaginar que es tener una hija con un demonio adentro, pero ha de ser altamente traumática la experiencia. Esta mujer está tan desesperada que decide buscar a Jesús para que le ayude a solventar su problema. Mateo  15 que narra el mismo incidente agrega algunos detalles que Marcos omite. Pero si uno estudia los dos pasajes paralelos nota que las primeras intervenciones de la mujer es en favor de su hija. De hecho las peticiones tienen que ver con que Jesús salve a su hija. Y es en medio de este drama que Mateo incluye una petición que Marcos omite. Después de varias insistencias en favor de su hija la mujer cambia la petición. Aunque desde el principio mismo ella identifica su pena con la de su hija (“Ten misericordia de mí, mi hija…”), el proceso de identificación aumenta en intensidad, llegando a su clímax cuando la madre deja de mencionar a la hija, y simplemente exclama: “¡Socórreme!”. Es en esta súplica donde el dolor y el conflicto de dos personas (madre e hija) se convierten en uno. Lo que sufre la hija lo sufre la madre. ¡Ah, la bendita maternidad¡ Cuando leí el pasaje me di cuenta que el diablo tiene un plan destructivo para las nuevas generaciones. Son generaciones controladas por la obra de “el espíritu inmundo” ¿Cómo manejamos espiritualmente la problemática de nuestros hijos, de tal manera que podamos encontrar la cura en Jesús y no en otra cosa? ¿Cómo hacemos reaccionar a un Jesús escondido (…no pudo esconderse…vrs.24) para que El decida ayudarnos con nuestras necesidades familiares?

Hay tres acciones que la mujer realiza, para poder buscar una solución al problema de su hija.

Primero, buscaba. El texto dice “vino” (vrs. 25) Ahora bien el venir según el pasaje es un resultado de haber oído. Así como el haber llagado es un detonante para postrarse. Es muy común que cuando tenemos un problema con nuestros hijos lo primero que hacemos es buscar ayuda en todas las disciplinas y dejamos por último a Dios. Sin embargo no nos damos cuenta que la verdadera solución está en la verdadera búsqueda de los valores del Reino de Dios. Es bien importante que nuestra búsqueda debe ser consciente (…oyó…) pero también obediente (…se postró…) No buscamos a Jesús sólo como un botiquín o como una alternativa última sino porque la persona de Jesús nos inspira tal fe, que lo único que podemos hacer en esa búsqueda del Señor es postrarnos. Es importante entender que el problema de esta hija llevó a esta mujer a una búsqueda personal de Jesús y en esa búsqueda de solución ella progresó espiritualmente su relación con Dios.

Segundo,  rogaba. El pasaje continúa diciendo “y le rogaba”. Este verbo es un imperfecto, que denota constancia, insistencia y agresividad. Es un verbo que se puede dar la idea de pedir con intención de arrebatar. Su ruego es interesante. Primero su ruego  cuenta los hechos de su problema. El pasaje aclara “que tenía un espíritu inmundo”.  Me da la impresión que la descripción del demonio con la expresión espíritu inmundo, denota que esa era la conducta que manifestaba la niña de esta mujer. Ahora en el griego se usa  akathartos para describir la expresión inmundo. Es alguien moralmente sucio, ceremonialmente contaminado. Es curioso observar que un espíritu sucio o contaminado, el castellano utilice la palabra “inmundo”. Digo que es curioso porque está palabra está formada por el prefijo “in” y el sustantivo “mundo”. Así que un espíritu impuro, contaminado es aquel cuya mentalidad y actuar está programado por el hecho de estar “en el mundo” (inmundo). No necesariamente es una manifestación dramática o espectacular del diablo lo que nos hace concluir que este demonizado (aunque hay ese tipo de manifestaciones) sino una conducta simplemente saturada por el mundo en una persona y de sus valores es alguien que ha sito atado por el demonio. Por otro lado aparte de los hechos, también la mujer cuenta la historia. Aunque los hechos son reales la verdadera historia es que es una mujer pagana, y despreciada, y que su hija tiene problemas demoniacos. Muchos no les gustaría contar esta historia. Y aunque toda su historia está en contra, (es un perrillo…según Jesús) está dispuesta a que su historia cambie, por el accionar de Jesús.

Tercero, argumentaba. El vrs. 28 dice: “…respondió ella…” Cuando Jesús la desafía con su argumento, la mujer le da un argumento superior a Jesús. Mateo añade que Jesús dijo: “…grande es tu fe…”Eso significa que el mejor argumento que nosotros tenemos para que Dios haga algo por nuestros hijos es la fe.  Esa confianza que no se da por vencido, a pesar de tener todo en contra. Nuestros argumentos deben ser humildes y llenos de honestidad. Creo que la respuesta más impresionante de esta mujer es la que hace al inicio del vrs. 28. Ante la expresión directa y fuerte de Jesús, de llamarla “perrillos” (cualquiera se hubiera ofendido por esta expresión) ella le dice a Jesús: “¡Sí! ¿Lo nota? Simplemente reconoce que es una perrilla. Porque viéndolo bien, si Jesús dice eso es porque realmente lo somos. Ahora una cosa que me inquieta, es que en nuestro contexto el que se nos diga perros es un insulto serio. ¿Por qué? Porque simplemente nos enfocamos en la naturaleza diminuta de un animal y sus instintos de procreación, pero viéndolo bien, ¿no es el perro el animal más fiel que existe? Ahora, tengo la convicción que esta mujer no se dijo así misma que era una perrilla porque se consideraba un animal sino porque al igual que los perros aun cuando los tratan mal siguen amando a su amo. Así que  ella va a desarrollar la fe de un perro con Jesús, ya que ante la dureza de su expresión si es una perrilla, podrá disfrutar de las migajas de su amo. Eso es lo que se llama la fe de una perra. Se oye duro, pero es cierto. Así que debemos tener una fe y argumentar como perros. Trae resultados, créame.

Cuarto, experimentaba. El vrs. 30 dice “…y cuando llegó…halló…” ¡Qué cambio¡ Había salido de una casa llena de tormentos y presencias espirituales malignas y ahora en el transcurso de su regreso, cuántas ideas estarían en su mente. Jesús había decretado que la hija debía ser sana. Ahora observe una frase interesante. El Maestro dice: “Por esta palabra; el demonio ha salido”. ¿A qué palabra se refiere? Es obvio a la que ha dicho en el vrs.28. Todo lo relacionado con los perros y su condición. El texto dice “ve”. La expresión es interesante porque este verbo está relacionado con lo dicho anteriormente. En realidad se puede traducir “camina bajo lo que has dicho”. Ahora lo que me parece bastante disonante con respecto a nuestra cultura evangélica es que lo dicho por la mujer, no parece ser una oración “muy espiritual”. ¿Entonces porque tenía autoridad sobre la vida de la mujer y de la hija? No se parece mucho a las oraciones que hacemos en nuestros cultos de oración o en las invocatorias pastorales, o en los conciertos de oración. Allí sólo se oyen palabras autorizadas por la censura litúrgica o las palabras bien adecuadas. ¿Pero porque esas oraciones muchas veces no son tan efectivas como la de la mujer griega? Simplemente porque lo que da autoridad es la fe con la que decimos las palabras, y no las palabras que decimos. Es obvio que no se está promoviendo a expresar nuestras oraciones de una manera grosera y mal hablada, pero creo que en nuestras oraciones necesitamos un poco de realidad espiritual y no de una espiritualidad religiosa. A Dios le encanta la forma en usamos las palabras cargadas de fe. Así que está mujer experimentaba el éxito no por lo que dijo sino con lo que lo dijo.

Me encanta como termina la narración. No hay mejor cuadro para un padre y madre llegar a casa y ver que el problema de sus hijos ha sido sanado por Jesús. Pero se necesita salir a buscar a Jesús para que la presencia de Jesús llegue a mi familia.

Caleb, uno de los dos héroes que no se dieron por vencido en la conquista y que se diferenció de la muchedumbre. Vea lo que dice la Palabra de él:

 “Pero mi siervo Caleb, el es una historia diferente. Él tiene un espíritu diferente; me sigue apasionadamente.” (14:24 The Message).  ¿Sabe usted lo que significa el nombre Caleb?  ¡Perro¡ Y que dice el texto que ¡Caleb era un perro fiel! Si queremos impresionar a Dios con nuestra fe debemos, buscar, rogar, argumentar y experimentar. No importa que el proceso se dé cuenta que usted es un perrillo, si lo es (y estoy seguro que lo somos) anímese porque ese animal, es tan fiel que uno podría estar seguro de que lo seguirá hasta la muerte… a lo mejor es usted otro(a) Caleb…

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

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