…Tres montañas peligrosas en la vida…


montes 

“el reino…el poder…y la gloria”

Una mujer ante la insistencia de su marido de esquiar, accedió ir a esquiar un día. Y allí comenzó el problema ya que subió  a una montaña que debió evitar. Nadie la habría culpado si no hubiera ido. Y es que con doce grados bajo cero, hasta el hombre de las nieves preferiría estar cerca del fuego. La pareja tenía solamente un día para esquiar así que empacaron y salieron apresurados a la montaña. Mientras estaba en la fila del telesquí se dio cuenta que necesitaba ir al baño, ¡y con urgencia! Segura de que habría un baño a la llegada del telesquí, ella y su vejiga soportaron el agitado viaje, para encontrar que no había  instalaciones. Comenzó a sentir pánico. Así que su marido tuvo una gran  idea: ¿Por qué no ir al bosque?Como su indumentaria era completamente blanca, se confundiría con la nieve. ¿Y qué mejor tocador que un pinar?¿Qué opción tenía? Esquió hasta la línea de los árboles y se puso su ropa de esquiar a media asta. Por fortuna, nadie la podía ver. Desafortunadamente su marido no le había dicho que se quitara los esquíes. En menos tiempo de lo que canta un gallo con la ropa a media asta fue descendiendo hacia atrás por la ladera, mostrando de ella mucho más de lo que se había propuesto. Con los brazos como aspas de molino y los esquíes deslizándose, llegó a toda velocidad al telesquí mismo en que había llegado y chocó con un poste.Cuando a duras penas quiso cubrir sus partes esenciales, descubrió que tenía fracturado el brazo. Afortunadamente su marido había corrido a rescatarla. Llamó la patrulla y esta la llevó al hospital.Mientras la atendían en la sala de emergencia, llevaron a un hombre con una pierna  fracturada y lo pusieron a su lado. Ahora ella había recuperado su compostura lo suficiente como para entablar una conversación.— ¿Cómo se fracturó la pierna? —preguntó.—Es lo más raro que jamás haya visto —explicó—. Iba en mi asiento del telesquí y de repente no pude creer lo que veían mis ojos. Allá abajo iba una loca esquiando hacia atrás ya toda velocidad y con la ropa a la mitad. Me incliné para ver mejor, y creo que no me di cuenta de lo mucho queme moví. Me caí del telesquí. Entonces se volvió hacia ella y preguntó —Y usted, ¿cómo se rompió el brazo?

¿No cometemos el mismo error? Subimos montañas que nunca tuvimos la intención de subir. Tratamos de subir cuando debimos quedarnos abajo, y como resultado hemos tenido algunas desagradables caídas a la vista de un mundo que nos observa. El relato de la dama es un eco de nuestra propia historia. Hay ciertas montañas que no debiéramos haber escalado. Súbelas  y terminarás golpeado y avergonzado. Mantente alejado de ellas y eludirás una cantidad de dificultades. Estas montañas las describe en su oración final el Padrenuestro: «Tuyo es el reino, y el poder, y la gloria por todos los siglos. Amén».Es interesante observar que esta declaración aparece al final de la oración enseñada por Jesucristo. Observe  que el verso anterior ha dicho “no nos metas en tentación, más líbranos del mal” ¿De qué tipo de tentación nos podemos meter? ¿De que tipo mal nos debe librar? Tengo la impresión que es de estos tres elementos, que son como montañas peligrosas sino le ponemos cuidado tenemos a tendencia a tener serios problemas. Quisiera tomar los tres elementos y aproximarme más desde una perspectiva pastoral, y no tanto de discusión conceptual teológica. Eso no quiere decir por supuesto  que no sea una reflexión seria y profunda.  En primer lugar me gustaría hablar de las tres expresiones bíblicas, en segundo lugar me gustaría hablarde las tres tentaciones y finalmente me gustaría hablar de tres aportaciones para esta parte final del Padre nuestro.

 En primer lugar hablemos de las tres expresiones…

En primer lugar la expresión reino

La palabra griega es Basilea. ¿Qué implica esta palabra? ¿Qué es un reino?En su expresión concreta“basileia” quiere decir dominio”, “territorio”, “reino”, o “el pueblo sobre el cual gobierna el rey.” En su expresión abstracta denota “soberanía” y“poder real”. En términosconcretos “basileiadenota un nuevo orden, material y social, que será establecido medianteCristo. Abstractamente podría denotar el reino de Cristo “en el corazón de los creyentes” mediante la vida, muerte y resurrección de su rey Jesucristo[1]. Por otro lado un ‘rey’ es una persona que tiene soberano y supremo poder. ‘Real’ habla de lo que es propio de un rey. La ‘realeza’ habla de la dignidad o de la función de un rey. Un ‘reino’ es el territorio sumiso a la autoridad de un rey. En ese sentido el único y verdadero Rey es implemente Jesús. Este concepto es importante puesto que todos los que nacen de nuevo entran a participar de ese nuevo reino.

En segundo lugar la palabra poder.

La palabra usada aquí es “dunamis”. Hay una diferencia entre el poder que respalda una autoridad y el poder que significa fuerza. En Lucas 10:19 la palabra potestad fue traducida del griego EXOUSIA, y significa: “el derecho de actuar sin ninguna restricción”. En este versículo “os doy potestad”, está referido a la autoridad delegada por Dios a los creyentes. Y la palabra fuerza se tradujo del griego DUNAMIS, que significa: “la capacidad para obrar y llevar algo a cabo”. Es una fuerza que tiene poder de acción. Entonces, lo que Jesús quiere que comprendamos cuando nos dice: “He aquí, os doy potestad…sobre toda fuerza”, es que como cristianos hemos recibido máxima autoridad sobre toda fuerza que quiera tratar de vencernos, especialmente contra el mismo diablo.La autoridad es siempre superior a la fuerza física. Por ejemplo, en una empresa de transportes de cargas: hay un jefe muy delgado y de aspecto debilucho, que le ordena a un empleado grandote y fortachón que cargue una caja de 30 kilos sobre un camión. Lo que ocurre es que el jefe tiene la autoridad, pero el empleado tiene la fuerza física.

La evidencia en este ejemplo, es que la autoridad es superior a la fuerza física. Jesús nos dijo a todos los creyentes: “Yo les doy autoridad”, El no dijo: “Yo les doy fuerza física o sobrenatural”. Por lo tanto, aunque usted o yo, nos sintamos inferiores en fuerzas a las situaciones que nos toque enfrentar, como cristianos tenemos autoridad contra cualquier fuerza espiritual que nos pueda amenazar.

En tercer  lugar la palabra  gloria

La palabra griega es doxa. Ella significa «brillo, esplendor, gloria» y, a veces, «alabanza, honor» como respuesta a Dios. Por otro lado la palabra doxa expresa la gloria y el poder, la majestad y el esplendor de Dios. Se usaba la palabra originalmente para referirse a la fama de alguien, su reputación. En la versión griega del Antiguo Testamento, doxa traduce la palabra hebrea kabod, que significa gloria u honor. Se usa para referirse a la forma en que alguien se presenta, su aspecto, su apariencia, o sea, la manifestación de una persona. Esta expresión pone énfasis especial en la impresión que deja en otros. Vale decir, es su manera de lucir. Es esencial captar este sentido para comprender el concepto. Dios es invisible y mora en luz inaccesible, según nos dice el Nuevo Testamento. Dios es invisible y mora en luz inaccesible, según nos dice el Nuevo Testamento. Sin embargo, se revela al mostrar su gloria, su majestad, su esplendor. Se ve en sus obras. El salmista  mismo lo declara en el Salmo 19.Ahora bien, nadie puede ver en mí el amor que tengo. Pero por la manifestación de ese amor se puede percibir su existencia. Si abrazo a alguien, si le hago un favor, si declaro con palabras o gestos que le amo, estoy manifestando mi amor. La expresión no es perfecta y no da a entender cabalmente la profundidad o la naturaleza de ese amor, pero lo presenta de una manera que otros lo pueden percibir. La manifestación deja en ellos una impresión de mi amor. Las palabras kabod en hebreo y doxa en griego no revelan a Dios en su naturaleza esencial pero de alguna manera se refieren a la manifestación luminosa de su persona. Dios quiere darse a conocer; se revela por medio de su gloria, su majestad, su esplendor. Dios luce majestuoso, magnificente amante.

Estas tres expresiones  nos pueden conducir a tres tentaciones. La primera relacionada con el reinonos puede llevar a confundirnos. La segunda relacionada con el poder nos puede llevara enaltecernos. La tercera relacionada con la gloria nos puede llevar a exhibirnos.Observe entonces como se pueden desarrollar estas tres tentaciones.

En segundo lugar hablemos de las tres tentaciones…

Primero, la descripción del reino nos puede llevar a confundirnos. Ya establecimos que el reino significa dominio, influencia y soberanía y poder real. Todos nosotros pertenecemos al reino de Dios. Eso implica que seguimos a ese Rey y sus leyes. Estamos llamados a hacer crecer ese reino en medio de una generación maligna y perversa. El problema es que muchos se han confundido con el hecho de que construyen un reino pero no para Dios sino para sus propios deseos. Ven la vida en términos de su influencia y dominio. Es decir que tanto puedo influir, a cuantos puede gobernar y cuantos me puede seguir. Todo lo que construyen gira en torno de su  propio estado con sus propias leyes. ¿Por qué el reino confunde? Porque simplemente no nos damos cuenta que nosotros somos simples participantes del gran proyecto de Dios y que no somos el gran proyecto de Dios.

Segundo, la descripción del poder nos puede llevar a enaltecernos. Una vez más hacemos uso del término poder. Ese término dunamis que implica capacidad y fuerza para realizar algo. ¿Con que fuerza realizamos lo que realizamos? ¿Quién nos da la capacidad para los logros que tenemos? No proviene de nosotros sino de Dios. Sin embargo muchas personas desarrollan un hambre enfermiza por ejercer el poder y manipular. Construyen sus reinos y se confunden y luego para mantenerlos se corrompen con el poder y lo utilizan para destruir y tomar dominio y señorío sobre las cosas y las personas. ¿Cuántos pastores comenzaron una obra y las convirtieron en un reino y luego se auto adjudicaron ser los reyes y poderosos controladores de esos imperios. Es obvio que el poder mal utilizado corrompe y puede generar tantos problemas que de pronto hay tantos diosecillos que simplemente se creen inalcanzables  e intocables.

Tercero, la descripción de la gloria nos puede llevar a exhibirnos.Este ya es un peligro con la falsa adoración. Observe cómo va la cadena. Primero levantamos nuestro reino, luego nos constituimos en el máximo poder cuya palabra no se discute y finalmente necesitamos la fama, que la gente conozca nuestro reino y nuestro poderío. Por eso es que se empieza a notar en las personas su afán por ser famosos, por ser reconocidos por los medios y finalmente por ser tomados en cuenta  entre los famosos. Si notamos estas tres descripciones conllevan tres tentaciones muy peligrosas. Y si somos observadores notaremos que fueron las tres tentaciones que el Diablo le presentó a Jesús. Y son las tres cosas que precisamente corrompieron al diablo en el cielo.

Así que estas tres expresiones   nos pueden conducir a tres tentaciones. La primera relacionada con el reino nos puede llevar a confundirnos. La segunda relacionada con el poder nos puede llevar a enaltecernos. La tercera relacionada con la gloria nos puede llevar a exhibirnos. Ahora ¿existirá alguna manera de combatirlas? ¿Qué aportaciones podemos hacer para que no caigamos en la tentación?

En tercer lugar veamos tres aportaciones…

Con respectoal reino que puede confundirnosdebemos entender el diseño de Dios.

Observa usted que la frase dice “tuyo es”. Eso significa que a Dios le pertenece todo. Nada es suyo, usted no está aquí para hacer algo suyo. Ni para construir cosas que al final serán suyas. Ese no es el diseño de Dios. Simplemente vivimos de prestado.

Con respectoal poderque puedeenaltecernos debemos temerel dominio  de Dios. Observa usted la frase por los siglos de los siglos. ¿Qué significa eso? Que Dios domina por la eternidad. Algunos pueden traducir por “las edades de las edades”. Lo que implica que Dios es trascendente en cada edad y generación. Los antiguos griegos tenían tres dioses del tiempo: Cronos, Aión y Kairos.Cronos es el dios, representado como un hombre maduro, que devora todo y todos, incluidos sus hijos, para mantener su poder. Es el dios del tiempo secuencial, cronológico que pasa inevitablemente. Es el tiempo “tic-tac” que irreversible y linealmente nos lleva hacia nuestro futuro. Mide cómo los mortales nos acercamos a la muerte, afanándonos para tener éxito y para controlar los acontecimientos, nuestra vida y las de los demás[2].  Por otro lado Aión es dios de la eternidad al que no le hace falta devorar nada para ser eterno. Es a la vez niño y anciano. Es el dios generoso y satisfecho que tiene sentido en sí mismo. Es el dios que no contempla los objetivos ni los planes sino que nos invita a la acción que tenga sentido en sí misma. Es el dios que nos habla a través de nuestra vocación, de la voz interior que nos dice lo que tiene sentido y lo que no. En cambio el dios Kairos es un joven con un mechón de cabello muy largo en la frente pero completamente calvo por detrás. Es el dios caprichoso de la oportunidad que pasa rápidamente, al que sólo se le puede coger por el mechón según viene. Cuando acaba de pasar no se le puede agarrar porque está calvo[3]. El problema es que hemos dejado de observar a Dios como el que domina este mundo, como el Aión de los Aiones. Simplemente hemos apartado la vista. Hace algunos años un sociólogo acompañó a un grupo de alpinistas en una expedición. Entre otras cosas, observó una clara correlación entre la cumbre cubierta por una nube y el contentamiento. Cuando no había nubes y la cumbre estaba a la vista, los escaladores se llenaban de energía y cooperaban. Cuando las nubes grises eclipsaban la vista de la cumbre, los alpinistas se ponían hoscos y egoístas. Lo mismo nos ocurre a nosotros. Mientras nuestros ojos están puestos en la majestad de Dios, nuestro paso es ágil. Pero pegamos nuestros ojos en el polvo que pisamos y gruñiremos por cada piedra y grieta que tengamos que pasar. ¿Podría ser más sencillo? ¡Dios tiene el dominio! Este concepto no nos resulta extraño. Cuando el camarero del restaurante te trae una hamburguesa fría y coca-cola caliente, preguntas por el encargado. Cuando un joven quiere impresionar a la chica que pretende, la lleva hasta la tienda donde trabaja y se jacta: «Todas las noches, de cinco a diez, soy el encargado». Sabemos lo que significa ser el encargado de un restaurante o de un negocio, ¿pero tener la responsabilidad del universo? Este es el derecho de Jesús. Él es el que domina siempre.

Con respecto a la gloria que puede llevar a exhibirnos debemos aprender del  desafío de Dios. Me gusta la expresión “amén”Esta palabra procede del hebreo (‘en verdad’, ‘ciertamente’) pronunciado āmēn. La raíz de esta palabra indica firmeza y seguridad, y en hebreo coincide con la raíz de la palabra ‘fe’. También se dice que a su vez puede proceder de lenguas semíticas  como el arameo. Posteriormente, derivó al griego amén y de ahí al latín amene[4].  Originariamente, se utilizaba en el Judaísmo, después su uso se extendió a otras religiones como el Cristianismo y el Islam[5]. Esto significa que debemos entender la gloria de Dios como un desafío a darle el crédito a Dios siempre, ya que él se lo merece. Al decir “amén” implica que Dios tiene la última palabra, que cuando él nos desafía a obedecer o a contemplar algo siempre sucede como él dice que sucede y cuando él dice que sucede.   Quisiera recordarle una historia.

Jesús y sus discípulos van en una barca cruzando el mar de Galilea. De repente sedesata una tormenta y lo que era plácido se convierte en algo violento: gigantescas olas seelevan desde el mar y azotan la barca. Marcos la describe claramente: «Se levantó unafuriosa tormenta, y las olas golpeaban la barca, tanto que ya comenzaba a inundarse»(Marcos 4.37, NVI).Es muy importante que te formes un cuadro exacto, por eso te pido que te imagines queestás en la barca. Es una nave firme, pero no está hecha para olas de tres metros. Primerohundes la nariz contra una muralla de agua. La fuerza de las olas inclina peligrosamente labarca hasta que la proa parece apuntar hacia el cielo, y cuando temes que te vas a caer deespaldas, la barca te lanza hacia el valle de otra ola. Una docena de manos se unen a lastuyas para agarrarse del mástil. Tus compañeros de navegación tienen las cabezas mojadasy los ojos muy abiertos. Afinas el oído para oír alguna voz que dé calma, pero todo lo queoyes son chillidos y oraciones. De repente te das cuenta que falta alguien. ¿Dónde estáJesús? No está aferrado al mástil. No está agarrado del costado del barco. ¿Dónde está?Entonces escuchas algo, un  sonido… un sonido fuera de lugar… parecido a un ronquido.Te vuelves y miras, y allí, hecho un nudo  en la popa del barco está Jesús, ¡durmiendo!No sabes si maravillarte o enojarte, así que haces las dos cosas. ¿Cómo puede Él dormiren un momento como este? O, como sus discípulos le rogaron: «Maestro, ¿no te importaque nos ahoguemos?» (Marcos 4.38, NVI).Si eres padre de una adolescente, te han hecho preguntas similares. ¿Le importa a los padres? ¡Claro que sí! Solo que tienen una perspectiva diferente. Loque el adolescente ve como una tormenta, mamá y papá lo consideran una lluviaprimaveral. Ya han tenido bastantes experiencias para saber que estas cosas pasan.Igual ocurre con Jesús. La misma tormenta que llenó de pánico a los discípulos, leprodujo sueño a Jesús. Lo que llenó de terror los ojos de los discípulos, a los de Jesús lesdio sueño. Para sus seguidores la barca era un sepulcro y para Jesús una cuna. ¿Cómo podíadormir en medio de una tormenta? Sencillamente Él la controlaba.Lo mismo ocurre contigo y la televisión. ¿No te duermes siempre con la TV encendida?Por supuesto.Pero, pon la misma televisión en la choza de paja de un indio primitivo delAmazonas que nunca ha visto una y, créeme, no podrá dormir. ¿Cómo podría alguiendormir en presencia de un cajón que habla? Hasta donde llegan sus conocimientos, esospequeños personajes que están detrás del vidrio podrían escaparse de la caja y venir abuscarlos. No hay modo de que vaya a dormir. Ni habrá manera que te deje dormir a ti. Sicabeceas, inmediatamente te despertará. ¿No te importa que hagan una masacre? En vez dediscutir con ellos, ¿qué haces? Apunta con el control remoto a la pantalla y apagas elequipo.Jesús ni siquiera necesitó control remoto. Al final la gloria la recibe él y nadie más. Porque él es que tiene el reino, el poder y la gloria.

Hay ciertas montañas que solo Dios puede escalar. ¿Los nombres de estas montañas? Ya las verás cuando mires por la ventana de la capilla en la Gran Casa de Dios. «Tuyo es el reino, y el poder, y la gloria por todos los siglos». Un trío de picachos cubiertos por las nubes. Admíralos, apláudelos, pero no los escales.No es que no los reciban si lo intentan, lo que pasa es que no pueden. El pronombre es tuyo, no mío; tuyo es el Reino, no mío es el Reino. Si la palabra Salvador está en la descripción de su carga de trabajo, se debe a que tú la pusiste allí. Su papel es ayudar al mundo, no salvarlo. El monte Mesías no es un monte que debes escalar.Tampoco debes escalar el monte Independencia. No eres capaz de dirigir el mundo, ni eres capaz de sustentarlo. Algunos piensan que pueden. Se han hecho a sí mismos. No doblan las rodillas, sencillamente se arremangan, agregan otro día de veinticuatro horas…lo que sería suficiente cuando se trata de ganarse la vida o de establecer un negocio. Pero cuando enfrentes tu propia tumba o culpa, tu poder no te servirá. No te crearon para dirigir un reino, ni se espera que seas todopoderoso. Tampoco puedes manejar toda la gloria. El monte Aplauso es el más seductor de los tres. Mientras más alto llegas, más te aplaude la gente, pero más liviana se hace la atmósfera. Más de una persona se ha puesto de pie en la cumbre y ha gritado: « ¡Mía es la gloria!», solo para perder el equilibrio y caer.«Tuyo es el reino, y el poder, y la gloria por todos los siglos». ¡Qué protección ofrece esta frase final! Cuando confiesas que Dios es el encargado, reconoces que tú no lo eres.Cuando proclamas que Dios tiene el poder, reconoces que tú no lo tienes. Cuando das aDios el aplauso, nada hay que te vaya a causar vértigo.

Que la dama de la montaña del principio de esta meditación  nos enseñe una lección: Hay ciertas montañas que nodeberíamos escalar. Quédate abajo en el lugar para el que te crearon, de manera que no te expongas a tener problema

[1]https://elevangeliodelreino.wordpress.com/tag/basilea/

[2]https://eugeniomolini.wordpress.com/2009/10/12/kairos-aion-y-cronos-dioses-de-la-gestion-y-el-liderazgo/

[3] Ibíd.

[4]http://www.significados.com/amen/

[5] Ibíd.

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

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