“Bolsa de mendigo”


alforja

En Marcos 6:8 Jesús envía a sus discípulos a ministrar y les dijo que simplemente  tomaran lo que ya tenían y que no salieran  a comprar equipo especial para sus viajes  itinerantes. Ellos no debían cargarse con  equipaje adicional. (Uno no se puede perder la nota de urgencia en esta orden “de ponerse en marcha”).  Jesús quería que estuvieran  dotados suficientemente, pero no hasta el punto de dejar de vivir por fe. Es curioso que la palabra para “alforja” signifique “bolsa de mendigo.” La bolsa era definitivamente para pedir comida o dinero. Ellos debían mantenerse moviéndose de un lugar a otro, y al desplazarse de esa forma se encontrarían tanto hospitalidad y hostilidad, amigos y enemigos. Jesús les sugiere que deben alojarse en una casa en cada comunidad y no a “elegir” a la casa por la  comida y el alojamiento. Debían entender que después de todo, ellos estaban allí para ser servidores rentables, no huéspedes consentidos. Por otro lado si una casa o un pueblo no los recibían tenían su autorización para declarar el juicio de Dios sobre esas personas. Ahora recuerde que era costumbre de los Judíos de sacudir el polvo de sus pies cada vez que dejaban territorio gentil, así que  los Judíos hacer esto a sus compañeros  Judíos sería algo nuevo (Lucas 10: 10-11; Hechos 13:51). Al ver este pasaje me pregunto muy internamente ¿qué es realmente caminar en el Señor? ¿Para qué estamos en este viaje? ¿Vale la pena seguir viajando esta aventura de la fe? ¿Qué pasa si mi camino me ha llevado por un destino que jamás me imaginé y que si siquiera me agrada?

El momento del viaje de este grupo de discípulos implicaba varias cosas importantes. En realidad era una combinación elementos basados en duplas. Tanto como los integrantes, como el contenido de lo que iban hacer.

Es una combinación de condiciones. Observe que iban de dos en dos. En esta oportunidad no se nos dice quienes iban con quienes. Simplemente fue un momento histórico donde dos trabajaron en equipo. Por otro lado ellos volverían y sería disuelta esa relación temporal. Las condiciones del momento también son especiales. Era un momento en el cuál Jesús usaría la estrategia de dos en dos, debido a la incredulidad con la que se había encontrado en Nazaret.  Es una combinación de capacitaciones. Por un lado no debían equiparse externamente, pero sí darse cuenta del equipamiento que tenían internamente. Era una combinación de cosmovisiones. Jesús les advierte que en su viaje encontrarán tanto amabilidad como hostilidad. Las dos cosas se encuentran mientras Dios nos envía a servirle. Finalmente es una combinación de convicciones. Debían quedarse si los recibía o debían salir si no eran amables al mensaje. Esa convicción era importante porque la estancia en la casa no dependía de los recursos que iban a encontrar sino de la disposición de la gente al mensaje del reino de Dios. Finalmente  es una combinación de comisiones. El pasaje establece que los discípulos deberían  predicar “el cambio de vida” y por otro lado debían demostrar el cambio de reino y finalmente el cambio de poderes. La vida, el reino y las señales eran importantes en este momento en la etapa de los seguidores de Cristo.

Al pensar en estos detalles, debemos entender nuestra vida y obediencia a Jesús como una caminar con compañeros de viaje. No serán los mismos siempre pero sí será el Señor que nos acompaña durante el viaje. También es importante estar consciente que no sólo son múltiples compañeros de viaje sino que serán diferentes condiciones del viaje. Algunas veces será con cosas y otras veces sin cosas. Algunos días tendremos y acarrearemos pocas cosas. Hay períodos en que el llamado es simplemente a una vida austera y sencilla y otras veces será ostentosa y llena de cosas.   Tercero no sólo habrá compañeros de viajes o condiciones del viaje, sino que también habrá consecuencias del viaje. Es decir hay momentos y lugares en que nuestro ministerio y llamado será aceptado, popular y bien recibido. Pero luego habrá momentos en los cuales seremos despreciados y rechazados.  Finalmente habrá compensación del viaje. Observemos que dice el texto que predicaron, liberaron y sanaron. Esto hizo que ellos se sintieran más motivados a servir a Jesús. El sentirse utilizados por Cristo generó en ellos grandes compensaciones.

Pueda ser que en este momento los compañeros de su viaje no sean los mejores o los más adecuados para usted, pero es muy posible que para Dios sí. Ya que él es el que lo ha permitido.  Para otros las condiciones hoy por hoy de su viaje no son las más cómodas y se siente abandonado por Dios. Sin embargo toda condición cambia. No se permanece para siempre en una condición. Algunos no les está gustando las consecuencias del viaje. Están en lugares donde no quisieron estar, o por el contrario están en el lugar que desearon estar. No importa las consecuencias del viaje, siempre ha estado Dios en control. Tenemos un Dios amplio.

Me parece muy interesante la manera en que Dios se revela poniendo diferentes nombres a diferentes personas. Por ejemplo, Jacob llegó a considerar a Dios como Jehová-raah, Jehová mi pastor.« Dios», le dijo Jacob a su familia, «me pastoreó toda la vida» (Génesis 48.15, La Biblia al día). Sin duda, la frase fue un cumplido hacia Dios, porque Jacob había sido u na oveja poco cooperadora. Sin embargo pídele a Jacob que te describa a Dios en una palabra y su palabra sería Jehová-raah, Jehová mi Pastor…y todavía hay más. Abraham tenía otro nombre para Dios: Jehová-jireh, Jehová proveerá. Es irónico que Abraham llamara a Dios «proveedor», dado que ya que estaba bien provisto de todo. Vivía en una tienda de dos plantas con garaje para cuatro camellos. La vida era buena en Ur. Como que el recordatorio para Abraham es para todos aquellos que viven en gran prosperidad. Y es aunque tengan resuelto sus necesidades y estén bien provistos…jamás se debe olvidar que Jehová es y seguirá siendo el Proveedor… Luego tenemos a Gedeón…¿cómo se dio a conocer Dios? Jehová Shalom… Déjeme que le cuente porque es relevante este nombre para Gedeón. Debe saber que el Señor fue a Gedeón y le dijo que debía guiar a su pueblo a una victoria contra los madianitas. Eso era como si Dios le dijera a un ama de casa que detenga a su marido que la maltrata o a un alumno de secundaria que capture a los traficantes de drogas o que un pastor le predique la verdad a una congregación de fariseos.

«E-e-es m-mejor que busques a otro», le decimos tartamudeando. Pero entonces Dios nos recuerda que Él sabe que no podemos, pero que Él sí, y para demostrarlo da un maravilloso regalo. Da el espíritu de paz. Paz antes de la tormenta. Fue tanta la paz de Gedeón que levantó un altar para “el Dios Shalom” (Jueces 6:24). Él también es Jehová-nisi, Jehová es mi estandarte. En el fragor de la batalla, los soldados temían que se les perdiera su ejército. Por esa razón llevaban a la batalla un estandarte, y si uno de los combatientes se hallaba solo, el estandarte en alto era señal de un lugar seguro. Moisés en la batalla contra los Amalecitas edificó un altar para Dios y cinceló un nuevo nombre sobre una piedra: Jehová-nisi, Jehová es mi estandarte (Éxodo 17.8–16). Así que cuando estés confundido en cuanto al futuro, ve a tu Jehová-raah, el pastor que te cuida. Cuando estés ansioso por tu provisión, conversa con Jehová-jireh, el Señor que provee. ¿Es demasiado grande el desafío? Busca la ayuda de Jehová-salom, Jehová es paz. ¿Estás enfermo? ¿Estás débil emocionalmente? Jehová-rapha, Jehová sana lo resolverá. ¿Te sientes como un soldado extraviado tras las líneas enemigas? Refúgiate en Jehová-nisi, Jehová es mi estandarte. Toma estos nombres y estúdialos…debes observar también que cada crisis nueva desató un nuevo nombre de Dios…quién sabe si la crisis que estás pasando está a punto de darle un nuevo nombre a Dios…solo mantente alerta…

Lo que demuestra es que Dios tiene una compensación para cada circunstancia que  vivimos. Ahora en el texto se sobreentiende una última dupla. Creo que es la más importante. Y esa es la dupla de Dios y usted. Debemos recordar que Dios camina con nosotros todos los días de nuestra existencia. Es precisamente por esa dupla que podemos batallar y resistir. La Palabra de Dios establece entonces que “nuestra vida está escondida en Cristo” y por medio de Él somos más que vencedores.

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

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