Los casos de las cosas II parte


Haciendo un breve repaso hemos dicho que en los versículos 1:4-8 a mi criterio Dios presenta en el libro cuatro casos importantes a ser analizados. Primero es un caso eclesial (vrs.4), segundo es un caso judicial (vrs.5), tercero es un caso laboral (vrs. 6.) y finalmente el cuarto es un caso global (vrs. 7-8).

En primer lugar nos enfocamos en el caso eclesial.

El caso eclesial se fundamenta en una relación. La cuál debe ser transparente  e incluyente. La sigue la ubicación. Esta ubicación se distingue por su diseño, su dirección y su dinámica, la que a la vez es relacional, doctrinal e inspiracional.

 Ahora pasaremos al caso judicial.

Un artículo de la Prensa Gráfica de El Salvador titula un artículo de la siguiente forma: “ARTURO, EL TESTIGO CLAVE QUE FUE OLVIDADO[1].”

Según el artículo dice que en vida tuvo tres nombres. El de nacimiento fue Roberto Carlos Cañas. En 2004, sin embargo, ya era conocido por un alias: el Pupusa. Tres años después fue bautizado con otro que se convirtió en su clave de testigo protegido, Arturo, responsable de amplias condenas contra pandilleros en San Miguel y quien, además, declaró en contra de empresarios de oriente del país involucrado en el narcotráfico, identificado como parte de la banda Los Perrones.

Su testimonio fue usado por la Fiscalía General de la República (FGR) desde julio de 2007 hasta mediados de 2011 para resolver al menos cinco homicidios y cuatro casos de extorsión contra rutas de buses y taxistas de San Miguel.  El 17 de diciembre de 2011 en la tarde, un hombre fue asesinado en Sonsonate. Los periódicos le dedicaron pocas líneas al crimen: Este día por la tarde apareció envuelto en una sábana el cadáver de Roberto Carlos Cañas, de 25 años, atado de manos, pies y cuello. Se presume que murió estrangulado y que los hechores serían pandilleros de la colonia San Rafael”.

El jefe fiscal de la UIF, Rolando Monroy, explicó que si bien Cañas era un testigo protegido en el caso de blanqueo de capitales contra el caso Saravia, no poseía un criterio de oportunidad en ese caso. Era un testigo protegido, nada más, dijo Monroy. Un testigo, nada más[2].

Es curioso observar que en nuestro país  a los testigos que son usados para casos sonados, una vez pasado pierden su protección y son claramente eliminados por aquellos que fueron acusados por ellos.

El pasaje que vamos estudiar en esta oportunidad ve a Jesucristo como testigo. Pero no es un testigo protegido o criteriado, el libro lo describe como el testigo fiel. Escuche lo que dice la narración:

“Y de parte de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos ama y nos libertó [de nuestros pecados con [Su sangre, e hizo de nosotros un reino, sacerdotes para Dios, Su Padre, a Él sea la gloria y el dominio por los siglos de los siglos. Amén”

Según algunos especialistas  un testigo ideal comienza con su personalidad. Segundo, su estabilidad. Tercero, su autoridad.

Por esta razón Jesucristo  se le llama testigo fiel por cumple con los tres  requisitos.

En primer lugar veamos su PERSONALIDAD como testigo. ¿A quién llama al estrado un abogado (sea fiscal o defensor). A alguien que proyecte una personalidad atractiva, confiable y segura de sí misma. Esta personalidad viene definida por el nombre de Jesús que a la vez muestra el ser de una persona. Esa personalidad define por su procedencia. Observe la expresión “de parte”. Esta expresión vincula a Jesucristo con las dos personas de la Trinidad mencionadas anteriormente. Habla una vez más de una espiritualidad trinitaria. Segundo, también nos habla de su presencia. Jesús es el nombre que describe la función salvífica, lo que se asocia con la liberación. Jesús es la forma griega de un nombre común en hebreo el nombre que sabemos en español como Josué, o más cerca al hebreo, Yeshúa.  Es el mismo nombre. El nombre Jesús (Josué) significa Jehová Salva[3] Esa presencia se filtra porque tan genuino es el testigo.  Un testigo para que sea tomado en cuenta debe tener el coraje de presentarse abiertamente (o encubierto?) en la sala de jurados. Tercero su pertinencia. El texto no sólo dice que es Jesús sino que es el Cristo. Cristo no es un nombre.  Es un título. También la palabra tiene una forma en hebreo – el Mesías. Cristo es una palabra que está tan lleno de significado, es imposible explicar todo aquí.  Pero en pocas palabras, Cristo (y Mesías) significa el Ungido.  Ungir a alguien es elegir para un trabajo especial[4]. Entonces uniendo las dos frases Jesucristo es pertinente porque es  la persona elegida por Dios para salvar a su pueblo. Jesús es el testigo perfecto porque al ponerlo ante el estrado su personalidad contribuye a la salvación y libertad del ser humano.

Es segundo lugar veamos su ESTABILIDAD  como testigo. El texto establece  tres cualidades que hacen a Jesús un testigo firme y sólido, a saber, estable. Primero lo describe como fiel.  Significa que es leal La expresión “pistos” para fidelidad se puede traducir como digno de confianza. Jesús no va a cambiar su testimonio por nada del mundo, podemos confiar en que lo que dice  lo mantendrá siempre.  Significa que es real. La palabra “martus” que es testigo es una expresión que refiere a alguien que presencio los hechos y no alguien que lo escuchó. En los juicios puede haber dos tipos de calidad del testimonio los que presencia y los que les cuentan los hechos. Son más valiosos los que estuvieron presentes. Por ese testimonio muy real, y no es un invento. Significa que  es legal      El pasaje establece varios casos en los cuales Jesús tuvo involucramiento. Dice que él es “el primogénito de los muertos  y el soberano de los reyes de la tierra. Jesús, como el primogénito de entre los muertos, ha triunfado sobre la muerte y ejerce autoridad absoluta tanto sobre los vivos como sobre los muertos (Col. 1:18). Esta frase no significa simplemente que Cristo fue el primero en resucitar, porque muchos resucitaron antes que Él. La palabra “primogénito” tiene que ver, no con el orden cronológico, sino con el rango destacado del Hijo de Dios (ver Col 1:18). Como comenta Carballosa, “El vocablo ‘primogénito’  (“prototokos”) sugiere la idea de prioridad en cuanto a rango.  Cristo es ‘el primogénito de los muertos’, en el sentido de que es el ‘jefe’, ‘cabeza’ o ‘autoridad máxima’ en lo que concierne a la resurrección de los muertos[5].” Así que gobierna en forma soberana sobre  los poderosos del mundo. La legalidad de Jesús viene de su experiencia con la justicia. La muerte de él fue una de los procesos más injustos de todos los tiempos. Hubo tanto manipuleo de la  ley que, legalmente hubiera sido válido en la actualidad condenar a alguien como Jesús. Jesús tiene una experticia legal. Por otro lado dice que es el soberano de los reyes. Jesús tiene dominio sobre el sistema  pensamiento legal del mundo  pero también tiene dominio sobre el pensamiento mundial. Es decir sobre el mundo político.  Las palabras proceden del Salmo 89:27, donde Dios dice respecto a David: «Yo le daré los derechos de primogenitura, la primacía sobre los reyes de la tierra». La promesa de Dios se ha cumplido en Jesucristo, a quien todo ha sido sometido. Él es «el soberano de los reyes de la tierra». La expresión «el soberano» (arjé) significa «El gobernador», «el regidor». En su segunda venida, Cristo de manera literal será «el regidor de los reyes de la tierra» (véanse Sal. 2:8-12; 89:27; Ap. 11:15; 19:11-16). Es evidente que en el presente Cristo no opera como «el soberano de los reyes de la tierra». Esa es una función que aguarda su Segunda Venida con poder y gloria a la tierra. Cuando el Mesías Jesucristo venga por segunda vez cumplirá la promesa hecha por Dios al rey David: «… Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente… » (2 S. 7:16; véanse también (Le. 1:30-33; Sal. 89:4)

En tercer lugar está la AUTORIDAD como testigo. «A él que nos ama y nos liberó de nuestros pecados con su sangre». Juan sigue haciendo comentarios acerca de Jesucristo dedicándole alabanzas. Cuatro actos de parte de Jesús vemos que le dan credibilidad. La gráfica descripción «que nos ama» aparece sólo en este caso en tiempo presente. Nótese que ese tiempo presente está yuxtapuesto con el tiempo pasado de «nos liberó» para resaltar el contraste de un acto continuo y uno completado. Jesús nos muestra su amor permanente, como llega a expresarse en su obra completada en la cruz del Calvario. Ahí nos liberó de nuestro pecado y culpa para siempre. Vemos el vívido contraste entre el soberano sobre los reyes de la tierra, quien muestra su amor derramando su sangre por los pecados, y nosotros, quienes somos pecadores sin mérito alguno. Robert Thomas observa con razón: «Éste es el único caso en el Nuevo Testamento, en que se describe su amor de esta manera[6]» Implica un acto de solidaridad. También se usa la expresión “liberó” esto implica un acto de capacidad. Al decir  que nos liberó enfoca la obra presente: «Al que nos amó.» Como lo mencioné anteriormente una mejor lectura del texto griego dice: ~<al que nos ama.>) El amor de Cristo por los suyos es una realidad presente y continua, como lo indica el uso del participio presente. <<Ese amor es un amor presente, y con una fuerza tan poderosa en este momento como cuando entregó a Jesús a los pecadores que lo desbordaron en la cruz.>> Pero luego nos habla de la obra pasada: «Nos lavó de nuestros pecados con su sangre.» El texto griego sugiere la lectura «nos soltó o nos libró de nuestros pecados por su sangre>>. Esta frase contempla el acontecimiento de la cruz. La sangre derramada por Cristo en la cruz, su sacrificio expiatorio y sustituto, fue el instrumento divino que ha obtenido la liberación del pecador que ha puesto su fe en Cristo (véanse Ro. 3:24-26; Isaías 53:5). Tercero es un acto de corregibilidad. Aunque es cierto que los creyentes ya están reinando con Cristo (Efe 2:6), el texto original aquí dice, “nos hizo un reino, sacerdotes para Dios” (ver Apocalipsis 5:10). Carballosa comenta, “Esta cláusula presenta dos ideas. La primera tiene que ver con lo que Cristo ha hecho por Sus redimidos colectivamente (‘un reino’). La segunda presenta lo que ha hecho por los creyentes individualmente (‘sacerdotes para Dios, Su Padre’)[7]”.  Ver Ex 19:6 y 1 Pedro 2:9. Los creyentes no solo conforman el reino de Cristo, sino que sirven a Dios como sacerdotes (Apocalipsis 3:12; 20:6).      La Iglesia es el Templo del Espíritu Santo, donde los creyentes ofrecen a Dios sacrificios de alabanza (Hebreos 13:15), e interceden por otros (1 Tim 2:1-8). Estas dos bendiciones vienen por medio de la muerte de Cristo, quien abrió el velo para darnos acceso a la misma presencia de Dios. Cuarto es un acto de gratitud.  El versículo 6 concluye con la doxología dirigida a Cristo: «a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén.» La expresión «a él>> (aute) es enfática, pues aparece al comienzo de la frase. Además, está en el caso dativo, que concuerda con la frase que inicia la doxología: (<Al que nos ama». De manera que es a Jesucristo a quien el apóstol Juan hace objeto de «gloria e imperio» o mejor, ((gloria y fortaleza».  La expresión «por los siglos de los siglos>) conjuga una idea muy singular. El vocablo «tiempo» (o ion) es pluralizado y traducido «siglos» (aionas) y luego se le añade la forma plural del mismo vocablo. De esa manera podría traducirse: «por las edades de las edades», «por las edades sin fin» o por los siglos de los siglos». Dicha frase «expresa la duración sin límites de la merecida gloria y fortaleza que son atribuidas a Jesucristo». La doxología concluye con un rotundo <<amén», que significa «así sea», «que permanezca así». El término «amén» denota aprobación de algo positivo que se ha expresado. El apóstol Juan sella con un enfático «amén» la realidad de todo lo que ha dicho respecto a la persona y la obra del Señor Jesucristo.

Pensando en los pastores de hoy…

¿Qué implicaciones tiene para el ministerio pastoral hoy esta porción? Una de las cosas más complicadas hoy día es la doctrina de la salvación. La mayoría de veces los líderes o pastores sólo enfatizan como ser salvos pero difícilmente enseñan que es ser salvo.  Como pastores y líderes debemos hacer un nuevo planteamiento soteriológico desde las fórmulas, los medios, los fines y los resultados del evangelismo actual. La certeza de lo que las personas somos en Cristo parte de su personalidad, su credibilidad, y su autoridad. Que son tres elementos indispensables en la comunicación del evangelio a otras personas. ¿Qué aspectos soteriológicos debemos replantear? Primero, ¿Qué es aceptar a Cristo? ¿Qué evidencias hay de la salvación en nuestras iglesias? ¿Cómo definimos hoy el evangelio? So preguntas que los líderes y pastores deben responder con urgencia.

¿…Y América Latina…?

Es obvio que en América Latina millones se declaran salvos. ¿Si eso es así porque entonces hay tan poca diferencia? Creo que desde nuestros orígenes como evangélicos no se nos definió bien que era ser cristiano. Al no hacerlo los años nos están pasando la factura. Hay varias tendencias en la manera que se explicó la salvación en América Latina. La primera la llamo una salvación difusa. Se caracteriza más por poner énfasis en lo genérico que en el rostro de Dios. Es decir se ve como algo que cumplir o realizar más que una relación que arreglar con una persona. La segunda es la que debemos llamar una salvación mística. Que está asociada con lo que se experimentó y sintió al momento de “aceptar a Cristo”. Aquí se ama más el discurso sin pensar que el pensamiento bíblico.  La tercera es una salvación dicotómica. Se insiste en que hay áreas de la vida en donde no tiene cabida los resultados de mi salvación y relación con Dios. Y cuarta una salvación jurídica-devocional que encuentra su asidero en las prácticas de las  personas que asisten a la iglesia.

¿…Y la imaginación profética?

Cuando Juan nos presenta su imaginación profética nos presenta una profecía adornada por varios elementos que le añadan drama y colorido a la revelación de Dios. Un primer elemento importante en la imaginación profética de Juan es la sorpresa. Juan había conocido por años a Jesús, sin embargo el Jesús que ahora ve es totalmente sorprendente para su imaginación. La profecía nos sorprende nos saca de nuestros esquemas y parámetros humanos para entender a Dios. La segunda cosa que uno ve en la imaginación profética de Juan es grandeza. La búsqueda de Dios es como la ley de la atracción de la masa en la física. Esta ley dice que: a mayor proximidad, mayor velocidad, y que también crece la atracción en la medida en que es mayor el volumen de las masas y mayor la cercanía de las misma.  Un autor describe mejor lo que representa la grandeza de Dios y sus visiones proféticas, él dice: “…hasta ahora se han empleado muchos nombres para definir a Dios. Esta noche yo he descubierto otros. Dios es abismo insondable, insaciable, implacable, infatigable, insatisfecho… Aquel que nunca ha dicho al alma: ¡Basta ya!…”[8] La verdad es que Dios es “Nunca Bastante”» y si somos sinceros, si miramos sin pestañear nuestra propia historia con Dios, habremos experimentado que Dios escomo una sima que arrastra y cautiva y que cuanto más nos aproximamos a ella más nos cautiva y embriaga. Así que nuestra pasión espiritual por Dios y su grandeza (según la ley de la atracción) serán más fuertes y cercanas a medida que nuestra búsqueda sea tan grande para acercarnos al más Grande.  Es decir la búsqueda del Dios eterno es encontrarse con  un mar sin fondo en el que, cuanto más nos hundimos, más lo  encontramos; y cuanto más lo encuentro, más lo  busco todavía. De Él jamás se puede decir ¡basta! El alma que se sacia en sus  profundidades, le desea sin cesar porque siempre está hambrienta de Dios; siempre está deseosa de ver su luz en tu luz. Esa imaginación profética no puede con la grandeza de Dios pero a la vez busca la grandeza de Dios y trata de revelarlo al mundo con lenguaje humano limitado.

Jesucristo es el testigo fiel que está a punto de declarar. El es fiel por su personalidad que es una personalidad precedente, presente y  pertinente. Pero también tiene una estabilidad, esa estabilidad es leal, real y  legal. Finalmente tiene autoridad la cual tiene solidaridad, capacidad, corregibilidad y gratitud.

Este testigo a diferencia del Pupusa el testigo criteriado en el caso del narcotráfico que fue asesinado para callarlo, Jesús no podrá ser silenciado el día que aparezca en el tribunal mundial y ejecute su testimonio. ¿Jesús testificará a su favor o en su contra? Es una pregunta muy pertinente hoy.

[1] http://www.laprensagrafica.com/el-salvador/judicial/266366-arturo-el-testigo-clave-que-fue-olvidado.html

[2] Ibíd.

[3] http://en-la-biblia.com/que-significa-jesucristo/

[4] Ibíd.

[5] Carballosa, Apocalipsis, pág. 46

[6] Kistemaker, Simón. Comentario al Nuevo Testamento. Apocalipsis. Pág 92

[7] Carballosa, Apocalipsis, pág. 47

[8] https://www.scribd.com/fullscreen/58784663?access_key=key-8l4lsicapp3jm2v9nvn&allow_share=true&escape=false&view_mode=scroll

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

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