¿Nunca habéis leído? La espiritualidad sin el Libro…


 

“¿Nunca leísteis?”

Marcos 2:25

J.C. Ryle dijo una vez que la experiencia suple una prueba dolorosa de que las tradiciones, una vez que están engendradas, son consideradas útiles al principio, después llegan a ser necesarias. Al fin, muchas veces, llegan a ser ídolos, y todos necesitan doblegarse ante ellos o ser castigado[1]. ¿Y de dónde viene este tradicionalismo tan arraigado? De la ignorancia bíblica.Los del partido Fariseo agregaron a las Escrituras Sagradas. Ellos pegaron unas resmas de leyes humanas que fueron pasadas a las generaciones subsiguientes. Este cuerpo de costumbres consagradas, muchas llamadas“las tradiciones de los ancianos,” llegó a ser estimado igual como Las Sagradas Escrituras. El error de los Saduceos trata de la dirección contraria. Ellos restaron segmentos completos de las Escrituras,sólo considerando la Ley de Moisés digno de ser observada. (Los Saduceos negaron la existencia de espíritus, ángeles, el alma, vida futura y la resurrección.) El efecto neto era que cuando él Señor Jesús entró al drama de la historia humana, Su autoridad fue desafiada arduamente. La razón era sencilla. El no calzó el molde religioso de ninguno de los dos campos. Ambos partidos, los Fariseos y Saduceos veían a Jesús con sospecha. No duró mucho para que esta sospecha se vuelva a una hostilidad. ¡Y, los Fariseos y Saduceos tomaron pasos para matar al Hijo de Dios!

Vivimos en un tiempo cuando la historia se está reviviendo a sí misma. El Cristianismo moderno ha caído enlos errores de los Fariseos y los Saduceos[2].Ahora bien una de las contradicciones más interesantes actuales es que la Biblia es el libro más vendido en un año, pero es el menos leído. ¿Cómo pueden editar tantas biblias y al mismo tiempo no leerlas? Es algo para no entender. Al ver la iglesia evangélica latinoamericana uno se pregunta si muchas de sus prácticas o convicciones tienen fundamento escritural. Quizás un buen porcentaje sí lo tengan. Sin embargo, hay otro porcentaje que pareciera que no. ¿Por qué tenemos una práctica fundamentada en otras cosas que no son las Sagradas Escrituras? ¿Porque tantas tradiciones?

Lo interesante de tener criterios no bíblicos es que no solamente se puede tener prácticas raras sino conductas y apreciaciones muy rigoristas. Muchas de las sanciones disciplinarias en nuestras iglesias proceden más de una reacción no fundamentada en la Biblia. ¿Qué genera la ignorancia bíblica? Pues genera celo sin misericordia, es decir legalismo. La frase que se describe arriba, es un reclamo de Jesús a los fariseos con respecto al poco discernimiento de la Palabra de Dios. Y es un reclamo directo sobre conocimiento, interpretación y aplicación de la Palabra de Dios. En el pasaje en mención los fariseos pierden la esencia de lo que la ley intentaba. No simplemente era una repetición de lo que la ley decía sino de lo que la ley deseaba crear en el ser humano.    Tres errores comunes comenten los que basan su creencia espiritual en la tradición y no la relación. Primero, sería un error legalista. Parece muy interesante que los fariseos estén simplemente para señalar. Así que el espíritu legalista consiste en señalar sin ahondar. Es decir nadie se preocupó por  enterarse de la situación de Jesús y de sus discípulos con respecto a su necesidad y carencia de su sustento. Segundo el espíritu legalista consiste en condenar  sin evaluar.De una sola vez le aplican la etiqueta de “ilícito”.  Es triste observar que una persona sin conocimiento pleno de la Escritura simplemente tiene un espíritu de condena para las otras personas, y ni siquiera hace una evaluación de porque un apersona hace algo  o si realmente Dios está respaldando su condena. Tercero el espíritu legalista consiste en formular sin experimentar. Los fariseos establecen o formulan una doctrina basada en la teología del día reposo. Con minuciosos reglamentos como éste que prohibía que un hombre cogiera una espiga de trigo en sábado para satisfacer el hambre. Pero esto sólo era una pequeña muestra de la cantidad de vueltas e interpretaciones que le habían dado al mandamiento del día de reposo, convirtiéndolo en algo trivial e irrazonable. Por ejemplo, afirmaban que estaba bien escupir sobre una roca en sábado y que eso no era problema alguno, pero si se escupía en tierra, eso hacía que se convirtiese en barro y el barro era argamasa, por lo tanto al serlo se estaba trabajando en sábado, y, por eso, estaba muy mal escupir en el suelo! Esa era la naturaleza de las restricciones que habían ideado[3]. Obviamente el verdadero propósito divino al dar esta ley quedaba sepultado bajo un sinnúmero de torpes tradiciones hechas por los hombres.Cuando una persona empieza a considerar ritos humanos y ceremonias como cosas de suprema importancia, y las pone por encima de la predicación de la Palabra, su alma se encuentra en muy mala condición.  Segundo, sería un error literalista. Es importante observar que la palabra que Jesús utiliza para “no han leído” en griego es la palabra “anegnote” que se traduce como leer, o entender con discernimiento. Viene del ver “epiginosko” que es entender de lo alto, o comprender claramente. Es curioso que la palabra “anegnote” tenga una relación similar con la palabra castellana “anécdota”. Ahora bien, una anécdota es un cuento corto que narra un incidente interesante o entretenido, una narración breve de un suceso curioso, algo que se supone que le haya pasado a alguien. Siempre está escrita como si se trataran de hechos reales, por ejemplo un accidente con personas reales como personajes, en lugares reales[4].La implicación es que no necesariamente los fariseos no habían entrado en contacto con el texto sino que simplemente habían perdido la dimensión dinámica del relato (¿anecdótico?). Simplemente se olvidan que los conceptos alejados de la realidad y la necesidad de la persona, simplemente son letra fría y no transformadora. Una persona puede ser muy diestra en los textos de la biblia pero eso no necesariamente le hace un conocedor de la Palabra de Dios. Jesús les explica tres errores comunes que las personas olvidan al hacer de la Biblia un literalismo extremo. Primero, el literalismo pierde de vista  el contexto del texto. Es obvio que Jesús establece el contexto en donde se dio el incidente. David huía de Saúl y peligraba su vida. En ese sentido el contexto era un contexto de necesidad y emergencia. En donde los valores humanos están por encima de los ritos humanos.  Segundo, el literalismo pierde de vista el concepto del texto. En este sentido el pasaje dice cuándo “tuvo necesidad”. ¿Qué es una necesidad? ¿Es superior la necesidad humana que la necesidad ritual? ¡Por supuesto! Así que se debería entender que Jesús está mostrando que los discípulos tenían hambre y estaban en necesidad igual que David, así que no se podía tomar como una violación al carácter de Dios.  Tercero,  el literalismo pierde la consecuencia  del texto.Observe que Jesús establece que el texto estaba autorizando la acción de los discípulos aún en día de reposo. Lo que los fariseos tenían en mente era un pretexto para poder señalar a Jesús.

¿Cómo hace daño el literalismo en América Latina?  Antes de responder esta pregunta déjeme hacer una aclaración. No estoy diciendo que la interpretación literal (no literalismo) sea errónea. Lo que sucede es que hay una gran diferencia entre un método de interpretación sano y literal (que considera lo simbólico y metafórico)  a un extremismo literal que no discierne el contexto, concepto y la consecuencia de determinado pasaje en la Escritura.  ¿Cómo ha hecho daño entonces esta tendencia a América Latina? Bueno, hay personas que piensan que ser bíblico es tener en mente los textos y repetirlos fielmente.  Otros piensan que cada una de las palabras debemos tomarlas de una manera literal, sin usar las metodologías hermenéuticas sanas. Por otro lado el literalismo ha ocasionado un desbalance entre lo aplicable hoy y lo no aplicable hoy de la Palabra de Dios. Un  tercer error es el laicismo. Laicismo, según el Diccionario de la Real Academia Española, es la “Doctrina que defiende la independencia del hombre o de la sociedad, y más particularmente del Estado, de toda influencia eclesiástica o religiosa[5]”. Ahora notemos con respecto a esto que Jesús establece dos contrastes importantes en este pasaje. Primero él dice que  el sábado es a causa del hombre y no el hombre es  causa del sábado. En ese sentido un error de muchos es hacer una separación o inversión de las realidades de la Escritura. Para Dios lo más importante es  la persona y para los fariseos el día. Sin embargo al poner en orden real y genuino Jesús argumenta que el sábado (lo que hacemos) es menos importante que la persona (lo que somos). Y de hecho no hay una división entre lo que hacemos y lo que somos. Muchas personas tienen una “mentalidad laica” al pensar que su desarrollo espiritual se circunscribe a un día, una fecha, un lugar o un ritual.  Y por eso nuestra espiritualidad se  traduce en lo que hacemos en ese día. Pero para Jesús esa mentalidad “laica” no existe ya que él establece que lo más importante es desarrollarnos como buenos creyentes las 24 horas, 7 días a la semana. No debe haber una separación de las dos cosas.

Por otro lado es pertinente señalar que muy sutilmente Jesús desarrolla una frase demoledora de las personas “laicas”. Observe que Jesús dice: “Por tanto, el Hijo del hombre es Señor aún del día de reposo”.  Muy sutilmente Jesús desliza una frase que deberíamos ponernos a pensar. “aún”. ¿Qué significa esto? Que Jesucristo está haciendo ver que no sólo del sábado es Señor sino de todos los días de la semana. Lo que viene a reafirmar que para Jesús no había  una separación  semanal en conde un día sólo era dedicado al Señor y los otros.

La dicotomía entre clero y laicado constituye una terrible falla geológica que corre a través de lahistoria de la cristiandad. Sin embargo, a pesar de que son multitudes las que han tomado el caminoinescrupuloso del dogmatismo para defenderla, esta dicotomía no tiene justificativos bíblicos.La palabra «laicado» se deriva del término griego laos. Este simplemente significa «el pueblo». Laos serefiere a todos los cristianos, incluyendo a los ancianos. Esta palabra aparece tres veces en 1 Pedro 2:9-10, donde Pedro se refiere al «pueblo [laos] de Dios». Nunca en el Nuevo Testamento se refiere soloa una porción de la asamblea. No tomó ese significado hasta el siglo tercero.El término «clero» tiene sus raíces en la palabra griega kleros. Significa «un terreno o una herencia».Esta palabra se usa en 1 Pedro 5: 3, y allí Pedro instruye a los ancianos a conducirse «no como teniendo

señorío sobre los que están a vuestro cuidado» (RVR 1960). La versión King James (en inglés) señalaque no deben ser «señores sobre la herencia [kleros] de Dios». Resulta significativo que la palabranunca se use para referirse a los líderes de la iglesia. Al igual que laos, se refiere al pueblo de Dios,porque ellos son su herencia.Según el Nuevo Testamento, entonces, todos los cristianos son el «clero» (kleros) y también todos sonel «laicado» (laos). Nosotros somos la herencia del Señor y el pueblo del Señor. Para formularlo de otramanera: el Nuevo Testamento no dispone de un clero. Hace de todos los creyentes el clero.Por lo tanto, la dicotomía clero/ laicado es un concepto que aparece con posterioridad a la Biblia ycarece de toda justificación bíblica. También constituye una amenaza para lo que la iglesia debe sersegún el llamado de Dios: un cuerpo en funcionamiento. No aparece insinuación alguna de un esquemade clero/ laicado o de ministro/ laicos en la historia, enseñanza o vocabulario del Nuevo Testamento.Ese esquema es un aparato religioso que proviene de una disyuntiva post-apostólica entre lo secular ylo espiritual. En esta dicotomía entre lo secular y lo espiritual, la fe, la oración y el ministerio se consideran comopropiedad exclusiva de un mundo interior y sacrosanto. Un mundo que está separado de toda laestructura de la vida. Pero esa disyuntiva es completamente exógena al carácter distintivo del NuevoTestamento, en el que todas las cosas han sido hechas para darle la gloria a Dios, hasta las más trivialesde la vida cotidiana (1 Corintios 10: 31 )

[1]http://www.viviendoenel.org/pdfs/elcristianismopagano.pdf

[2] Ibíd.

[3]http://www.escuelabiblica.com/estudios-biblicos-1.php?id=15

[4]https://www.google.com.sv/?gws_rd=cr&ei=g09OVvLIK8XUmwGh2L64Dw#q=definici%C3%B3n+de+la+palabra+an%C3%A9cdota

[5]http://lautaro.org.ve/biblioteca/laicismo/2010-2014/2012-2/laicismo-su-definicion-y-principios-filosoficos/

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

2 comentarios sobre “¿Nunca habéis leído? La espiritualidad sin el Libro…”

  1. Estimado, me encontré de casualidad con esta página y he leído con atención alguno de tus artículos que, como éste, han sido de mucha bendición . Me gustaría saber quién y de dónde eres?. Saludos

    1. Hola, gracias por leer mi blog. Me llamo Romeo Guevara soy pastor evangélico Salvadoreño. Vivo en El Salvador y hace 5 años que escribo en mi blog. He posteado mas 3500 estudios y prédicas, artículos etc.
      Bendiciones

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