Salmo 91: El principio de la resistencia


Salmo 91:13

“Sobre el león y el áspid pisarás; hollarás al cachorro del león y al dragón.

El Principio de la Resistencia

En el año 1936 durante la botadura de un buque en el puerto alemán de Hamburgo se tomó una fotografía que con los años se convertiría en una señal de la resistencia al mal. Un hombre señalado en un En la foto hay un hombre encerrado en un círculo cuyo  nombre era August Landmesser (1910- fallecido hacia 1944 y oficialmente en 1949) En la foto uno observa que, mientras todos alzan el brazo con mayor o menor entusiasmo realizando el saludo nazi, él se negó a hacerlo. La historia cuenta que August había pertenecido al partido nazi durante cuatro años, entre 1931 y 1935, y  se enamoró de una mujer judía, Irma Eckler, y después de casarse con ella fue expulsado del partido en el mismo año, 1935, en que entraban en vigor las Leyes de Nüremberg que prohibían el matrimonio entre alemanes y judíos para preservar la pureza de la raza aria. Tendría con su esposa dos hijas, Ingrid e Irene, y sería esta última la que casi sesenta años después, en 1991, descubrió esta fotografía. Dos años después de la fotografía August fue detenido y llevado a un campo donde eran encerrados los disidentes políticos y nada más se vuelve a saber de su destino a partir de 1941, aunque podría haber muerto combatiendo después de ser liberado o tal vez muerto en el campo de concentración, siendo declarado oficialmente muerto en 1949. Es una de esas imágenes que hablan por sí solas, el acto heroico de un hombre que se enfrenta a la tiranía y la injusticia, un valor que, como decía Víctor Frankl, no se puede exigir más que de uno mismo. August demuestra que siempre es posible elegir, pero también lo que puede significar esta elección. La mayoría de alemanes no tuvieron su valor y muchos otros, simplemente, colaboraron de buen grado con aquel régimen.[1]

Otra historia interesante es la de la organización llamada la Resistencia Francesa.  Esta organización fue  la forma como se denominaron  al conjunto de movimientos y canales clandestinos que continuaron la lucha contra el Eje Alemán en el territorio francés tras el armisticio del 22 de junio de 1940, hasta la liberación en 1944. La lucha consistió, por una parte, en acciones de información, sabotaje y operaciones militares contra las tropas de ocupación (mayoritariamente alemanas) y contra las fuerzas del régimen de Vichy. Por otra parte, se trataban aspectos más bien civiles y no violentos, como la existencia de una amplia prensa clandestina, la difusión de folletos, la producción de documentación falsa, la organización de huelgas y manifestaciones, la puesta en marcha de múltiples redes para el salvamento tanto de prisioneros de guerra evadidos, de refractarios al STO (Servicio de Trabajo Obligatorio) y de judíos perseguidos[2].

Lo que viene a comprobar que cada vez que se ha levantado el mal, siempre ha habido personas que lo han resistido, de tal manera que hacen la diferencia.

Los cristianos también estamos llamados a resistir al diablo. Santiago 4:7 nos ordena hacerlo y nos garantiza la victoria. El llamado a la resistencia se encuentra en el corazón de este versículo del Salmo 91. ¿Cómo los hijos de Dios podemos resistir el embate del enemigo? La declaración del versículo 13 es enfática, el creyente puede lograr ganar la batalla. El pasaje tiene tres armas y tiene cuatro enemigos. Las tres armas están determinadas por las frases: “sobre, pisar y hollar” y los cuatro enemigos son el león, el áspid, el leoncillo y el dragón.

Entonces, la resistencia del creyente tiene cuatro dimensiones importantes.

La primera dimensión es la llamada CONCIENCIA  del conflicto. Observe que el pasaje nos muestra que no hay duda que los hijos de Dios se encontrarán con problemas en su peregrinaje.  Recuerde que hemos venido hablando de la presencia angelical en el conflicto espiritual de cada uno de nosotros. ¿Por qué es importante que el creyente se de cuenta de que existe un conflicto continuo? Porque dependiendo de esa concientización así podrá tomar medidas para resistir cada día esa batalla. Observe cuatro que concientizan al creyente con respecto al conflicto. Primero el conflicto es extenso. El texto nos declara en forma futura las acciones de resistencia, dando a entender que mientras caminemos en este mundo encontraremos a diario los embates del enemigo y sus estratagemas para derrotarnos. Si es extenso, necesitamos tener una buena condición espiritual para resistir. Y esa condición espiritual se logra ejercitando las disciplinas espirituales que Dios nos ha dado, de una manera continua y diaria. Segundo el conflicto es intenso. Las figuras que el salmista usa son de animales peligrosos, y mortales. No está hablando de animales que sean débiles, está hablando de venenos y de animales agresivos y destructivos.  Lo intenso se combate con la comunión espiritual, ya que estar en comunión con Dios nos hace resistir lo intenso. Tercero, el conflicto es diverso. Abarca desde lo frontal hasta lo sutil, de lo directo hasta lo amigable, así como lo real y lo imaginario. Es decir a pesar de que la naturaleza es la misma (todos son animales) las manifestaciones del enemigo en nuestras vidas es diverso. (León, áspid, leoncillo, dragón). Lo diverso debería de ayudarnos en la convicción espiritual. Ya que estamos convencidos que no importa cuál sea la manifestación del mal en nuestras vidas, de todas ellas Dios no ayudará y somos más que vencedores. Cuarto, el conflicto es expreso. Las acciones verbales están segunda persona singular, dando entender que hay un conflicto personal y directo para cada creyente. El enemigo tiene un plan expreso para echarte a perder la vida. Trabaja individualmente, usando sus recursos para destruir la vida individual de cada persona. El conflicto expreso debe fortalecer nuestra confrontación espiritual. Es decir si el ataque es personal, es obvio que somos personalmente los que confrontamos esos ataques. Es obvio que necesitamos del cuerpo de Cristo pero en la batalla espiritual libramos nuestras propias batallas espirituales, eso nos hace responsables de nuestra propia vida y victoria espiritual. Somos llamados a una resistencia espiritual personal. Esto nos debería ayudar a entender que no hay superhéroes que peleen por mí, yo mismo debo pelear mis batallas personalmente.

En segundo lugar está lo que se llama LA CONSISTENCIA del conflicto.

Quiero que observemos el texto, y nos demos cuenta como el pasaje señala que el conflicto es consistente. ¿Alguna vez te has preguntado a qué se refiere esto? ¿Por qué se usan estas figuras? ¿Son literales o figuradas? ¿Son reales o imaginarias?  Varios autores sugieren que serían peligros reales a los que Israel se enfrentaría, por ejemplo Morris dice lo siguiente: “Esto también es una promesa para la protección contra la mayoría de los animales -incluso peligrosos dragones. Esta palabra (hebreo tanino) significa en realidad ‘dragón’, no ‘serpiente’, como se desprende de sus otras apariciones. Es más probable se refiere a algunos reptiles extintos como los dinosaurios, que no tenía ninguna duda sobrevivieron al Diluvio larga lo suficiente como para ser bien conocidos por el mundo antiguo. Otras referencias a los dragones en la Biblia y en las tradiciones antiguas de todo el mundo, así como al  Leviatán (véase, en especial, Job 40,41).Para Morris existe la implicación de que los hombres y los dinosaurios vivieron contemporáneamente[3]. Sin embargo a pesar de su interpretación no hay duda que tiene razón en el hecho de que son amenazas peligrosas. Tratando de usar un hermenéutica lo más saludable posible, podemos concluir que las descripción de estos animales, tiene un doble acercamiento, es decir se da por hecho la existencia real de los animales, y el segundo acercamiento es que más allá de lo literal ilustra un peligro espiritual usando un lenguaje figurado, ya que este versículo se encuentra dentro de la guerra espiritual y de las  manifestaciones angélicas. El principio del que debemos partir es que la biblia nos dice al usar cosas reales y figuradas que existe una realidad y que el peligro es consistente en nuestras vidas. La consistencia de este conflicto se basa en la existencia de la lucha. Aunque se puede ilustrar con cosas reales nos lleva más allá una realidad espiritual consistente. La consistencia  está muy relacionada con la presencia. Esa presencia  del conflicto puede ser por etapas, o puede ser simultánea. Puede ser clara o sutil. Tercero la consistencia también está asociada con la experiencia.  Eso significa que a pesar de que la naturaleza y la fuente de los embates del enemigo son la misma (todos son del reino animal) aprendemos a enfrentarlos de manera diferente (pisar y hollar son diferentes). De eso se trata la resistencia, en que a medida combatimos y nos enfrentamos a diversas manifestaciones del enemigo aprendemos a combatir con experiencia y por sobre todo a vencer.

En tercer lugar veamos la CONSECUENCIA del conflicto.

¿Qué es lo que resulta como consecuencia de cada uno de estos animales? Usaré primero la realidad de la metáfora y luego la espiritualidad de la metáfora.

La resistencia al león. Ataques frontales. En el texto hebreo la palabra que usa para león es shacal y se refiere al león cuando está rugiendo. Las Escrituras hacen referencia en repetidas ocasiones a las características y los hábitos del león, y también a su ensordecedor rugido y sus gruñidos. (Proverbios  19:12; 20:2; Amos 3:4, 8.) Aunque por lo general el león no ruge cuando está a la caza de un animal salvaje, sí lo hace si se trata de una manada encerrada en un cercado. Con su impresionante rugido los pone en estampida a fin de conseguir que rompan la cerca, y una vez que esto ha ocurrido, aísla a su víctima hasta que logra atraparla. El animal ‘procede bien en su paso medido’. (Pr 30:29, 30.) Su fuerza es proverbial. (Jue 14:18; Pr 30:30.) El poderoso león puede romper de un solo zarpazo la cerviz de un antílope pequeño. Puede matar y arrastrar animales más grandes que él, y sus cortas y fuertes mandíbulas están equipadas con dientes capaces de romper grandes huesos. (Salmo 58:6; Joel 1:6; Isaías  38:13).[4] Otro autor dice que sus armas como depredador se basan en sus mandíbulas fuertes y las garras de sus patas. El sonido característico de los leones es el rugido, que puede escucharse por una persona a una distancia de entre 5 y 9 kilómetros de distancia. Este sonido es característico cuando los leones salen de caza, normalmente al anochecer, o cuando la caza ha sido fructífera. Pasan unas 3 horas diarias intentando conseguir alimento. El resto del día lo pasan durmiendo y descansando. Los búfalos y las hienas son considerados sus enemigos. Los leones tienen muy buen oído y visión[5]. Al usar la figura del león nos comunica metafóricamente que parte de nuestra batalla es enfrentarnos al enemigo de una manera frontal. El enemigo te ataca y como un león tiene sonidos y acciones que tratan de intimidarte. Debemos recordar que la Biblia dice que el diablo anda como león rugiente buscando a quien devorar. (1 Pedro 5:8) ¿Qué ilustra entonces esta figura con respecto a las batallas? El ataque frontal tipificado en el león nos ilustra esos problemas  fuertes y declarados y vienen a plena luz del día para golpearnos de frente. Ej. Una factura inesperada, un accidente de auto. Dificultades obvias que con frecuencia parecen insuperables. El uso de esta figura nos advierte que estos ataques frontales son para sorprendernos (el león ataca de sorpresa) y son para paralizarnos  (el rugido del león) y son para inmovilizarnos (una vez en las garras y dientes  del león, estás perdido). Satanás es como un león RUGIENTE, viejo, débil, y ha perdido sus dientes y sus garras. Él sorprenderá y amedrentará a usted. Sin embargo, él no puede perseguir y vencer a usted. Usted tendrá que someterse al devorador para él proclamar victoria sobre su “víctima”

En segundo lugar el áspid. Ataques letales La palabra utilizada aquí para áspid es “pethen”. Una  mejor traducción de esa expresión es la designada para la serpiente cobra. Cobra es el nombre común de ciertas serpientes venenosas, conocidas por su aspecto intimidante y su mordedura mortal. Es fácil reconocerlas por una especie de caperuza que despliegan cuando están irritadas o se sienten amenazadas, que se forma por extensión de las costillas de la parte trasera de su cabeza. Estos reptiles viven en Filipinas, el sur de Asia y África.[6] La cobra que se menciona en seis pasajes de la Biblia debe ser la cobra o áspid egipcia (Naja haje), usada comúnmente por los encantadores de serpientes tanto en tiempos bíblicos como en la actualidad. Al igual que la cobra de anteojos de la India y la cobra real de Asia, la cobra egipcia dilata su cuello cuando está excitada. Para atacar, la cobra levanta su cuerpo y se proyecta hacia adelante, profiriendo al mismo tiempo un agudo silbido. Cuando muerde, agarra la presa tenazmente y entonces empieza un peculiar movimiento de mandíbulas parecido a la masticación, a fin de que penetre en la herida una mayor cantidad de veneno. Debido a su mordedura y a la extrema toxicidad del veneno, las cobras están entre las criaturas más peligrosas. Los israelitas conocieron bien esta serpiente, no solo mientras estuvieron en Egipto, sino también durante el tiempo en que vagaron por el desierto. Cuando Moisés se dirigió a los israelitas en el desierto, aludió al veneno de la cobra, “el cruel veneno de cobras”. (Deuteronomio 32:33.) El término “cruel” califica con exactitud el efecto de dicho veneno. Findlay Russell, dice que los primeros síntomas son los párpados caídos, a lo que puede seguir dificultad respiratoria, parálisis de ojos, lengua y garganta, e incluso pueden producirse convulsiones y paro cardiaco[7].

¿Qué ilustra este animal con respecto a la lucha espiritual? Al parecer son los enfrentamientos o  problemas que parecen acercarse sigilosamente. Un ataque secreto que causa muerte repentina, una maquinación engañosa, una emboscada militar por sorpresa. Es obvio entender que contra el envenenamiento de una serpiente la cura tiene que ver con dos elementos la reacción inmediata y el antídoto adecuado. Muchas personas han sido llenas de veneno del enemigo en sus vidas y no reaccionan de inmediato, ni mucho menos buscan el antídoto. Dios y su Palabra es el mejor antídoto, para erradicar el veneno de un ataque sigiloso y mortal en nuestras vidas.

Problemas de cachorro de león. Ataques triviales. La palabra que se utiliza en este pasaje para “cachorro de león” o “leoncillos” es El periodo de gestación dura una media de 110 días61 y la hembra da a luz a una camada de entre una y cuatro crías en una madriguera aislada, que puede encontrarse en zonas de matorrales, juncales, cuevas o alguna otra zona protegida, habitualmente separada del resto de la manada. Las hembras frecuentemente cazan por sí solas mientras las crías todavía están indefensas, permaneciendo relativamente cerca de la madriguera donde se encuentran las crías.65 Las crías nacen ciegas y no abren los ojos hasta aproximadamente una semana después de su nacimiento. Pesan entre 1200 y 2100 g al nacer y se encuentran prácticamente indefensas. Empiezan a arrastrarse al día o dos de nacer y a andar cuando ya tienen unas tres semanas.66 La leona mueve las crías a un nuevo lugar numerosas veces al mes, llevándolas una por una cogidas por la piel de la nuca. Este movimiento tiene como objetivo impedir que se vaya acumulando su olor en el mismo lugar y así evitar la atención de posibles depredadores.65

 

  1. Problemas de cachorro de león: problemas menos obvios, más pequeños, que pueden llegar a convertirse en problemas a gran escala si no los manejamos. Llegan para acosarnos y destruirnos gradualmente. Ej. Pensamientos negativos. Hostigamientos, distracciones e irritaciones.
  2. Problemas de dragón: temores que sean producto de su imaginación. Temores infundados. Es una forma válida de ataque espiritual. Mantienen a la persona en el pasado o en el futuro en lugar de experimentar la vida en el presente. ¿Cuántas oportunidades para el Señor hemos perdido debido a temores de vanas imaginaciones?

Dios dice que pisoteamos todos los poderes del enemigo, sin importar lo fuerte, sutiles, engañosos o imaginarios que puedan ser. ¡Dios nos ha dado autoridad sobre todos ellos! 16 El salmista sigue diciendo: “Sobre el león joven y la cobra pisarás; hollarás al leoncillo crinado y a la culebra grande” (Salmo 91:13). Tal como los ataques del león joven son directos y frontales, algunos de nuestros enemigos demuestran su abierta oposición dictando leyes concebidas para detener la predicación. También somos objeto de acometidas inesperadas, como las de la cobra que se abalanza hacia su presa desde un escondite. Entre bastidores, el clero a veces nos ataca mediante legisladores, jueces y demás personalidades. No obstante, con el apoyo de Jehová, tratamos pacíficamente de que se rectifique la situación en los tribunales y así ‘defendemos y establecemos legalmente las buenas nuevas’ (Filipenses 1:7; Salmo 94:14, 20-22).

17 El salmista habla de hollar “al leoncillo crinado y a la culebra grande”. El leoncillo crinado puede ser bastante feroz, y la culebra grande, un reptil de gran tamaño (Isaías 31:4). Pues bien, sin importar lo feroz que sea el leoncillo crinado cuando lanza su ataque frontal, lo hollamos al obedecer a Dios más bien que a hombres u organizaciones semejantes a leones (Hechos 5:29). De modo que “el león” amenazador no nos causa ningún daño espiritual.

18 En la Septuaginta griega, a “la culebra grande” se la llama “dragón”, lo cual tal vez nos recuerde al “gran dragón, la serpiente original, el que es llamado Diablo y Satanás” (Revelación 12:7-9; Génesis 3:15). Él es como un reptil monstruoso capaz de aplastar y engullir a su presa (Jeremías 51:34). Cuando Satanás trate de envolvernos con sus anillos, aplastarnos con las presiones del mundo y tragarnos, soltémonos y hollemos a esta “culebra grande” (1 Pedro 5:8). El resto ungido debe actuar de este modo si desea participar en el cumplimiento de Romanos 16:20.

El león y la serpiente representan respectivamente los peligros de la fuerza y de lo insidioso. El doblaje de los nombres implica “sea cual fuere el disfraz en que vengan”

[1]http://chrismielost.blogspot.com/2013/04/irma-grese-el-rostro-hermoso-del-mal.html

[2] http://www.lasegundaguerra.com/viewtopic.php?t=926&mobile=on

[3] Morris, Henry M. Sampling the Psalms. El Cajon, CA: Master Books, 1991.

[4] http://wol.jw.org/en/wol/d/r4/lp-s/1200002749

[5] http://leones.anipedia.net/-caracteristicas-leones.html

[6] https://es.wikipedia.org/wiki/Cobra

[7] Russell, Findlay. Snake Venom Poisoning 1980, pág. 362

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

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