“Se puede dar sin amar; pero no se puede amar sin dar.” I parte


Introducción

Esa frase resume la vida de esta tremenda mujer llamada Amy Carmichael. Ella fue misionera a la India por más de 56 años. Eso me llevó a leer algo de ella esta semana. En realidad fue porque mi alma estaba atribulada y porque no decirlo seca. Y no era porque no estuviera buscando a Dios, sino que simplemente el ambiente en el que me desenvuelvo es tan estéril que sin darse cuenta uno pierde la esencia del cristianismo. Al leer esta semana algo sobre una poesía de Amy Carmichael, no pude evitar que las preguntas resonaran en mi mente. Me hacía las preguntas: ¿He sido herido? ¿Estoy herido? ¿Tengo cicatrices? ¿Me duele la vida? ¿Dónde está mi seguridad? ¿Estoy cediendo ante lo que mis ojos ven? ¿He perdido mi vigor y fervor espiritual? Creo que esta mujer  Amy Carmichael quien sirvió 56 años como misionera en la India ha sido un verdadero reto para mí en estos días. Obediencia, total entrega y una vida sin reservas fueron las marcas de su vida. En un mundo donde el pensamiento de vivir una vida sin reservas y por encima de todo para Jesús está desvaneciéndose, ella permanece como un ejemplo de pasión y entrega a nuestro amado Señor y Salvador. Lea lo que ella escribió

Ninguna Cicatriz

¿No tienes ninguna cicatriz?

¿Ninguna cicatriz escondida en pies, lados o manos?

Yo te oigo contado como grande en la tierra

¿No tienes ninguna cicatriz?

¿No tienes ninguna herida?

Aun yo fui herida por los arqueros, cansada me recostaron en contra de un árbol para morir, ¿No tienes ninguna herida?

¿Ninguna herida? ¿Ninguna cicatriz?

Aun, como el Señor, el siervo tiene que ser

Heridos son los pies que me siguen;

Pero los tuyos están enteros

¿Haz seguido lejos?

Quien no tiene herida ni cicatriz

Lo difícil de estar herido o cansado es cuando aún tienes que seguir y ayudar a otros mientras te consumes por dentro con tus propias cicatrices y heridas.  Muchas veces me he parado en el púlpito, o al imponer las manos para orar por otras personas con el corazón totalmente destrozado, por muchas heridas. A veces me he parado con un mensaje de ánimo en mi boca, pero lejos de Dios, porque ha permitido que la gente, las circunstancias me hayan tocado hasta lo más profundo de mí ser. Quién no ha disertado de las grandezas de Dios con el deseo interior de bajarse y huir por la puerta trasera con un pensamiento, “estoy harto”, ¡no me molesten más! ¡Yo sí,  lo he tenido, y más a menudo de lo que debería ser! Constantemente me pongo a pensar que estoy herido, herido por lo que veo, herido por escuchar a mis “hermanos” decirme “hasta cuando tengas gozo en las circunstancias, entonces cambiará tu situación” o “Dios te está preparando para algo mejor”. En realidad, a mí ya no me funcionan estas fórmulas de los “evangélicos”. Quiero contestar a la pregunta ¿cómo estás? con la sinceridad de mi alma, y no con las muletillas de la sermonella dominical. ¡Quiero decir, me va mal! No siento a Dios! No entiendo! ¡Lo que pasa! Ya no voy a contestar con un “bendecido”, o en victoria. No ya no más, sólo diré, hoy por hoy me va mal. ¿Sorprendido? Si lo estás no has leído bien la Escritura.  En ella encontramos más de lo que he dicho de lo que nos atrevemos admitir. Hemos hecho del cristianismo una caricatura triunfalista, que pasa por alto los momentos de silencio y oscuridad. Si soy criticado, por la gente de este presente a lo menos estaré en buena compañía, de hombres de Dios de la Biblia.

Una muestra de este tipo de experiencia, es un hombre llamado Asaf. ¿Quién era este hombre?

El aparece por primera vez en 1 Crónicas 6:39, pero en el 31  dice: “Estos son los que David puso sobre el servicio  de canto en la casa de Jehová, después que el arca tuvo reposo. El vrs. 32 dice: “los cuales servían delante de la tienda del tabernáculo de reunión  en canto, hasta que Salomón edificó la casa de Jehová en Jerusalén, después estuvieron en su ministerio según costumbre.

Esto significa que Asaf era el No 2 en el ministerio de Alabanza de Israel. (2 Crónicas 6:44). A ellos se les encargaba el ministerio de alabanza,  así que David  vio grandes dotes y cualidades en ellos  y sobre todo en este hombre para ponerlo en tan importante servicio.

Para entender el mensaje de este texto necesitamos enfocarnos en tres conceptos.  Entonces   quiero que veamos en primer lugar las CONFESIONES  de Asaf. Una lucha con la realidad.

Según el relato bíblico  Asaf fue elegido para trasladar  el arca la segunda vez (1 Crónicas 15:17).

Esto es una realidad estética.

Esto era una tremenda responsabilidad. El vrs. 16 dice “hermanos cantores con instrumentos de música, con salterios, y arpas y címbalos que resonasen y alzasen la voz con alegría” Ellos  debían ser el tipo de persona  que  motivaran  la alabanza, tocar bien. Se esperaba que estos tipos, llevaran a la presencia de Dios a todo el pueblo. Además el ser elegido para este tiempo en el cual había habido un juicio de Dios, (por traer mal el arca la primera vez) se debía ser más selectivo en el reclutamiento de los nuevos cargadores del arca. Entonces estos hombres, incluyendo Asaf,  eran altamente confiables para arriesgarse a cargar por segunda vez el arca.

Esta es una realidad técnica.

Por otro lado  usaban instrumentos, pues también eran cantores y según  el versículo 15:17 de 1 Crónicas el orden era: “Hemán, Asaf y Etán”. Pueden notar que la posición de Asaf es la número dos. Si uno hace el estudio del tabernáculo de David, deberán saber que cada uno tenía por lo menos 3000 músicos y adoradores estaban a su cargo. Eso significa entonces que la influencia de Asaf era fuerte. Pero se queda allí, él fue creciendo en su ministerio.

Esta es una realidad ética

En 1 de Crónicas  se  nota que Asaf comienza a destacarse por encima de los otros. Es una ética musical. Notemos que  hay una promoción de su ministerio (1 Crónicas 16:5). Vea lo que dice: “Y puso delante del arca de Jehová ministros de los levitas, para que recordasen y confesasen y loasen a Jehová Dios de Israel… luego añade: “a Asaf EL PRIMERO… Y al final dice: “pero Asaf sonaba los címbalos”. Por otro lado no solo había promoción, sino también influencia. Es una ética espiritual.  Dice el vrs. 17  “Entonces aquel día David comenzó  aclamar a Jehová  por mano de Asaf. Es decir  ya David veía en Asaf un líder a su mano derecha. David cantó por medio de la dirección de Asaf. Poco a poco vemos desarrollar una relación más íntima entre Asaf y el Rey David.  Una ética ministerial. Una tercera cosa es que tuvo mucho reconocimiento en el ministerio del templo.  Dice el vrs. 37 “Y dejó allí delante del arca  del pacto de Jehová, a Asaf y sus hermanos  para que ministrasen de continuo delante del arca, cada cosa en su día.

Debió ser difícil para Asaf ministrar con tremendo conflictos espirituales internos. A pesar de esto él fue lo suficientemente transparente para hacernos ver su problema.

Una ética familiar. Podemos ver entonces un progreso y éxito, no sólo en su vida ministerial sino en su ministerio familiar.  De los hijos de Asaf  se habla en 1 Crónicas 25:2 dice: “Asimismo David y los jefes del ejército aportaron para el minsiterio a los hijos de Asaf, para que profeticen con arpas, salterios y címbalos. Parece ser que sus hijos siguieron sus pasos como ministros de la alabanza. Luego dice “bajo la dirección de  Asaf” , el cual profetizaba bajo las órdenes del rey. Ya no es sólo un director de alabanza, sino que ahora es profeta. Es curioso que el Hemán que aparece  aquí sea nieto de Samuel. En el caso de Samuel sus hijos no estuvieron en el ministerio pero si sus nietos y 14 biznietos, y 3 bisnietas. En 2 de Crónicas 5:12-15 nos habla del ministerio que estos cantores tenían  y como la presencia de Jehová había caído sobre ellos. Incluye nuevamente a Asaf como líder del templo. Era un hombre de tremenda influencia en Israel, y sumamente conocido.

Entonces, si Asaf fue elegido para ministrar constantemente a Dios, fue un cantor, profeta, consejero y amigo íntimo del rey, y fue líder de los adoradores así como sus hijos. Escribía las palabras bajo las órdenes del rey. En pocas palabras era un líder de máxima influencia en Israel, entonces me pregunto ¿Como un líder de tan gran transcendencia puede llegar a un momento en su vida a querer renunciar a su ministerio  de adorador y esté deseando ser como la gente del mundo? ¿Qué le pasó? ¿Cómo llegó a descender a tal profundidad? ¿Cómo se liberó? ¿Cómo se desarrollaron sus luchas y dudas? ¿Porque se cansó?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: