Estábamos mejor cuando estábamos peor…


carlos rivas

Hace poco leía sobre el hecho de que en un mes tres pastores muy reconocidos en los Estados Unidos se suicidaron. La noticia dice sobre uno de ellos lo siguiente. “El 10 de noviembre, Teddy Parker Jr., de 42 años, pastor de la Iglesia Bautista Bibb Mount Zion, en el estado de Georgia, se suicidó disparándose con un arma en la cabeza, según publica Gospel Prime citando a Charisma News. Su esposa lo encontró en la entrada del garaje de su casa el domingo. Él ya había predicado en esa mañana y tenía que predicar nuevamente aquel día. No dejó ninguna nota explicando su lamentable decisión”.  ! Triste ¡y plantea la pregunta: ¿Porque se está dando este  fenómeno? Lo más dramático es que  se están encontrando muchas estadísticas sobre cómo los pastores enfrentan problemas como la depresión, el agotamiento físico y mental. Ninguno de ellos son alentadores. Según el Instituto Schaeffer, el 70% de los pastores luchan constantemente con la depresión, y el 71% están “agotados”. Además, el 72% de los pastores dicen que sólo estudian la Biblia cuando necesitan preparar sermones, el 80% cree que el ministerio pastoral afecta negativamente a sus familias, y el 70% dice no tener un “amigo de confianza”. El Instituto Schaeffer, también estima que el 80% de los estudiantes de seminarios (incluyendo a graduados) dejarán el Ministerio dentro de cinco años. No hay datos consistentes sobre el número de cuántos cometerán suicidio, pero está claro que los pastores no son inmunes a esto. ¿Por qué todo esto?

Bueno creo que se debe a que hay una costumbre, muy difundida entre los creyentes cristianos, de dar una interpretación bíblica a instituciones que se han desarrollado a través de la historia. Básicamente lo que hacemos es tomar nuestra interpretación y forzarla a que quepa en las Escrituras. Le damos martillo y deformamos la Escritura hasta que case con nuestra interpretación. Y una de estas interpretaciones tiene que ver con el rol pastoral moderno altamente profesional de nuestros días. Este es la personificación del cristianismo moderno. Pero si tomáramos a un cristiano del primer siglo y le mostramos la figura del pastor  moderno este no le reconocería. Para este creyente sería un personaje diferente al que él conoció en el siglo primero o en la iglesia neo testamentaria. El pastor moderno es una novedad extra bíblica que no tiene nada que ver con el rol pastoral neo testamentario. El cargo no existe en las Escrituras. Por lo tanto la biblia se opone al papel que cumplen en tiempos modernos, como veremos en este escrito. El ministerio de pastor nunca fue un cargo siempre fue una función dentro del cuerpo de creyentes.

Es obvio que al no tener un respaldo bíblico, entonces nos salimos del modelo de Dios. En la Escritura en términos de título pastor sólo es Jesucristo, porque sólo él puede cumplir a cabalidad con el rol de lo que le exigen a los pastores hoy.  ¿Cómo afecta esto a hombres que se dedican al ministerio? Primero por medio de Presiones.

  • En primer lugar veamos las presiones de esta práctica sobre el pastor.

El puesto o posición (no don) de pastor está sometido a tres grandes presiones que vienen de las personas a las que el intenta dirigir.  Estos son Poder, Presencia, Preeminencia. Déjeme explicarlo de esta manera. El puesto de pastor está sometido es un asunto  de poder. La gente ya sea que lo reconozca consciente o inconscientemente tiene la convicción que el pastor debe poder hacer todo. Si no observe los currículos que cada vez más se exigen al “contratar” a un pastor. Desde la capacidad bíblica, consejería, administración, evangelismo, capacitación, etc. Agregue que cada vez más hay gente profesional en sus iglesias, ellas tienden a medir el poder del pastor desde su experticia. El problema es que la gente eleva esto  hasta casi un atributo de omnipotencia. Cualidad que sólo la posee Dios. Lo triste es que la gente presiona tanto que el pastor llega a creer eso. Y esto se puede manifestar en abuso de parte del pastor, porque es la única voz autorizada en el pueblo o en frustración porque humanamente es imposible conocer todo, saber todo. La segunda presión es un asunto de presencia. El pastor debe estar presente en todo. En la planificación, en los hogares, en los cultos, en las actividades evangelisticas, debe asistir a los funerales, debe ministrar la Santa Cena, debe estar presente en el proyecto de los niños, etc. Si hay tres situaciones de problemas en la congregación de una forma simultánea, él debe asistir a los tres, porque es su responsabilidad  atender a todos. ¿Cómo lo hará? Es su problema. Añada a esto que su familia tendrá la misma presión de estar en todo, porque ella por ser la familia del pastor deben dar el ejemplo.  Una vez más esto lo hace elevarlo casi al atributo de omnipresencia. Esto ha generado una carga grande en la vida de un hombre dedicado al ministerio. Pero también lo ha hecho pensar que él es responsable de controlar todo. Por eso muchos pastores se vuelven manipuladores, controladores y no permiten ninguna iniciativa sino pasan por su “cobertura”. La tercera es la presión de preeminencia. Eso significa que el pastor no sólo puede todo, está en todo, sino que él es que origina todo. Es la voz autorizada de Dios que dicta las leyes, sin ninguna participación del clero. Esto ha hecho que muchos pastores se conviertan en una serie de reyecillos, con su séquito y adictos a los primeros lugares  y a la atención total tanto de la iglesia como la de la comunidad. Una vez más es casi un atributo de Dios y su soberanía el que imita con este pensamiento. Eso implica que sólo el puede predicar, sólo él puede ministrar, bautizar, dirigir, etc. No hay una visión compartida del trabajo como lo fue en el NT.

  • En segundo lugar debemos observar las presuposiciones de esta práctica sobre el pastor.

Hay tres presuposiciones erradas sobre esta práctica. La presuposición de la dedicación, la presuposición retribución, y finalmente la presuposición de la realización. En primer lugar  la presuposición de la dedicación.  Se ha hecho por años una decisión entre clero y laico. O entre dedicado al ministerio y no dedicado al ministerio. Las congregaciones que inician sueñan con el tiempo lograr tener a un hombre o mujer de Dios dedicados completamente al ministerio de la iglesia. Se supone que una iglesia sin pastor es una iglesia vulnerable o incompleta a una que tiene pastor. La gente se esfuerza por dar más dinero para que un día tenga a su pastor a tiempo completo. La falsedad de esta presuposición estriba en que se ve el rol del pastor como un puesto que llenar que un don a desarrollar.  Lo increíble es que muchas iglesias crecen más y se desarrollan más cuando no tienen pastores profesionales. ¿Porque? Porque se pone en práctica la pluralidad del cuerpo de Cristo, y los dones latentes aparecen, incluyendo los dones de pastor en “muchos laicos”. Así que esta presuposición ve al pastor como un puesto a llenar, que trae seguridad y tranquilidad a la congregación.  Pero el pastorado no es un puesto o un título, es un don. En segundo lugar, la presuposición de la retribución. Otra idea que daña mucho la vida de hombres que se dedican al ministerio es lo del pago o la vivencia de un salario eclesial. Primero hay como en la anterior premisa una idea o diferencia entre a medio tiempo, y tiempo completo en el pastorado. La gente establece que una persona está a tiempo completo cuando solo está viviendo del salario de la iglesia y sólo ve los asuntos de la iglesia. Este salario establece parámetros con respecto si alguien trabaja en la iglesia hay que pagarle de esa misma iglesia. Entonces el sostenimiento que el NT refleja ya no es para las viudas y los huérfanos sino para los empleados que hacen la obra que todos deberían hacer. Así que este tipo de pastorado de puesto, termina llevándolo a un pastorado de precio, y reduciéndolo a un asalariado promedio en el mercado laboral.  En tercer lugar, la presuposición de la realización. Observe como daña esto en cuanto a la realización en la iglesia y de la iglesia. Una vez que la gente le paga a tiempo completo a un empleado eclesiástico, esa congregación o liderazgo de esa congregación exigirá resultados, porque no van a estar pagando de balde. Así que la presión del pastor es para que desquite lo que se le paga, en lugar de amar a Dios y crecer junto con la congregación en la ministración de Dios. Por eso es que muchos embarcan a las congregaciones en grandes construcciones, programas de televisión, radio, etc. Porque por medio de ellos demostraran que se están realizando. Sin embargo si ustedes notan los tres pastores que recientemente se quitaron la vida, todos eran líderes de iglesias prósperas y en crecimiento. ¿Entonces lo que los debe haber llevado a quitarse la vida ha sido que se les exigieron cosas que sólo Dios puede llevar a cabo? ¿Qué vamos hacer entonces con respecto a esta práctica.

  • En tercer lugar debemos tomar precauciones en la práctica del pastor. En realidad lo que quiero hacer aquí es dar varias sugerencias. Podría haber tomado los principios neo testamentarios de la forma en que debe ser conducida la iglesia. Sin embargo tengo en mente otro acercamiento, que probablemente no sea el tradicional. El pasaje que puso en mi corazón Dios es 2 Samuel 21:15. Dice: “Los filisteos reanudaron la guerra contra Israel, y David salió con sus oficiales para hacerles frente. Pero David se quedó agotado”

El rey David  regresó a Jerusalén y comprendió que tenía que recuperar su trono, ya que no se lo iban a entregar alegremente.  Todo ese ajetreo político  y las batallas inevitables deben de haberle resultado  todo un escollo insuperable. Antes que pudiera tomar un respiro y proclamar victoria, resurgió una vez más un último y viejo enemigo. Un enemigo muy conocido y muy perseverante: el pueblo filisteo. Y nuevamente  David salió a pelear contra ellos, pero esta vez, en medio de la batalla se sintió agotado. Y para colmo de males uno de los parientes de Goliat, que hacía parecer pequeño una vez más al rey escogido, dijo que iba  a matar a David.  Pero luego el texto añade: 16 así que intentó matarlo un gigante llamado Isbibenob, que iba armado con una espada nueva y una lanza de bronce que pesaba más de tres kilos. 17 Sin embargo, Abisal hijo de Sarvia fue en su ayuda e hirió al filisteo y lo mató. Allí los soldados de David le hicieron este juramento: «Nunca más saldrá Su Majestad con nosotros a la batalla, no sea que alguien lo mate y se apague la lámpara de Israel. “

  • Estoy muy agradecido con Dios por habernos dicho  que David supo lo que era sentirse cansado en una batalla. Me hace bien saber que otras personas han experimentado el cansancio  de la lucha contra el mismo antiguo enemigo una y otra vez. De hecho la palabra hebrea para para cansado es la expresión “uwph” y significa  cubrir, salir volando, desmayarse, huir. ES el deseo irresistible de salir corriendo y esconderse. Así que aquí quiero que hagamos una aplicación al tema de los pastores y la práctica contemporánea de su ministerio.  Primero, creo que la práctica pastoral  actual es estresante. David ya había envejecido, pero había ejercido la función de rey ya por muchos años y le llegó a desgastar.  Por dos simples razones, primero el trabajo nunca termina y segundo los desafíos van allá de la fuerza humana. Los filisteos después de años de batalla no desaparecieron y los gigantes todavía existían y ahora eran más fuertes que el primer gigante al que David había vencido. Así que la práctica pastoral actual es estresante porque  es gigante. Segundo, creo que la práctica pastoral actual es desgastante. Dios llevó a la victoria a David en cuatro batallas que se mencionan en 2 Samuel 21:15-22, peor lo hizo por otras personas. Al igual que nosotros, estoy seguro que David hubiera preferido que Dios lo convirtiera en un héroe y dejara a los demás asombrados por su gran poder. David creyó en sus propias capacidades, llegó a creer que nadie lo podría atrapar. Se equivocó. Dios protegió a David al no permitirle  que siempre fuera el héroe. Y ese es el problema los pastores se desgastan porque creen que ellos siempre deben hacer las cosas y no se dan cuenta que si pensaran en el pastorado más que una gerencia (puesto) es una gestión (don), el trabajo se haría más efectivamente a través de otros pastores “no oficiales”. La práctica pastoral es desgastante porque  es abrumante. No se puede realizar solo. Tercero la práctica pastoral es adulante. Los israelitas  no necesitaban que David  fuera un dios para ellos. Él no podía ser puesto en esa clase de pedestal  ni ser sometido a esa clase de presión. Si esto ocurría tarde o temprano los iba a desilusionar. En la adoración de un héroe, la línea divisoria entre el amor y el odio es muy sutil. ¿Cuántos fieles seguidores   se han vuelto en contra de sus líderes? Dios jamás permitirá que ninguno de nosotros parezca ser el exclusivo instrumento del poder divino. Así que la práctica pastoral es adulante porque es arrogante. Pretende la preeminencia en todo lo que se hace.  Cuarto, la práctica pastoral actual es decadente. Podemos desanimarnos  con facilidad si percibimos  que Dios trabaja de manera poderosa  a través de otras personas pero nunca lo hace a través de nosotros. Dios no tiene favoritos. El responde a toda persona  que acude a Él y usa a toda persona que se entrega a su llamado. Entonces el pasaje nos muestra que Dios tiene otros planes de funcionamiento.  Si esta práctica es decadente, qué podemos hacer para cambiarla o a lo menos regresar al diseño original de Dios. Primero, es obvio que si un pastor vive de la iglesia hoy, le será difícil pero no imposible. Lo primero que yo puse en práctica es renunciar a ese puesto de pastor  y dejar que Dios me sostuviera con otra fuente que no fuera la iglesia. Observe que prácticamente hay un retiro forzoso para David. Dios lo saca del protagonismo para llevarlo a un rol de facilitador de  la visión. Es obvio que David ya no se puede enfrentar a los gigantes, pero él ya ha matado gigantes y sus seguidores han visto su estilo y modelo. Ellos continuaran con el modelo de David.  Lo segundo que puse en práctica es renovar. La renovación viene de una obediencia incondicional a Dios y su Palabra y no a las tradiciones de hombres. Debe fomentar el cambio, buscar los principios  bíblicos sobre la comunidad de Dios en el NT y luego hacer cambios y renovación como miembro de una nueva generación. Lo tercero es retirar. Retirar su figura paternalista y dejar que otros le ayuden y lleven la carga juntos. Nos cuesta pedir ayuda y nos cuesta utilizarla. Lo tercero que puse en práctica  es retirar. Es decir descentralizar la autoridad, y empoderar a otros para que ejerzan la autoridad compartida.  Se debe retirar el concepto de gerente eclesiástico y volver al trabajo del cuerpo de Cristo. Retirarse usted, es decir dejar que las personas puedan crecer a pesar de los errores y de su falta de “perfección” al hacer las cosas como usted las haría.  Lo cuarto que puse en práctica es reenfocar. Es decir vea para lo que Dios nos ha llamo, a David lo ubicaron sus líderes al decirle que ellos lo veían a él como la luz de Israel y no como un general, así que le dijeron que volviera a reinar y a pastorear a Israel por medio de ellos.

Lastimosamente tres hombres de Dios murieron porque creyeron que este modelo era el de Dios y nunca pudieron pensar de otra forma. Hoy se quiere tener muchos pastores graduados de seminarios, titulados, tipo gerentes que le den a la iglesia un  perfil organizacional de éxito. Todos los salvadoreños hemos sido retados con los escándalos de pastores de “éxito” de esta nación. Y han quedado impunes porque la deformación de esta práctica los enquista en el poder y pueden manejar a su antojo sus “infidelidades responsables”. Y la gente los sigue aunque estén viendo las evidencias de su trastorno. Los puestos para los pastores sobran por todas las iglesias del mundo. Pero ha habido poco impacto. En términos de crisis laboral, la  Iglesia del NT no tenía ningún puesto para pastores oficialmente, sino sólo dones y a pesar de ser iglesias carentes de “pastores profesionales” trastornó al mundo, y los pastores murieron, ¡sí! Pero no porque se quitaron la vida sino porque la entregaron por su creencia en la persecución de Roma y otros imperios. Hoy estamos mejor que ellos, ellos estaban peor en cuanto lo del pastor. Pero en realidad pensándolo bien, estábamos mejor  cuando estábamos peor pastoralmente hablando.

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3 comentarios sobre “Estábamos mejor cuando estábamos peor…

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  1. 1 Timoteo 3:1-7 Esto es muy cierto. Cómo deben ser LOS que presiden

    Si alguien aspira al cargo de presidir la comunidad, a un buen trabajo aspira. Por eso, el que tiene este cargo ha de ser irreprensible. Debe ser esposo de una sola mujer y llevar una vida seria, juiciosa y respetable. Debe estar siempre dispuesto a hospedar gente en su casa; debe ser apto para enseñar; no debe ser borracho ni amigo de peleas, sino bondadoso, pacífico y desinteresado en cuanto al dinero. Debe saber gobernar bien su casa y hacer que sus hijos sean obedientes y de conducta digna; porque si uno no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo podrá cuidar de la iglesia de Dios? Por lo tanto, el dirigente no debe ser un recién convertido, no sea que se llene de orgullo y caiga bajo la misma condenación en que cayó el diablo. También debe ser respetado entre los no creyentes, para que no caiga en deshonra y en alguna trampa del diablo.

    Tito 1:5-9 Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ANCIANOS (OBISPOS O PASTORES) en cada ciudad, así como yo te mandé; el que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía. Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo, retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen.

    Hechos 14:23 Y constituyeron ANCIANOS EN CADA IGLESIA, y habiendo orado con ayunos,LOS encomendaron al Señor en quien habían creído.

    Hechos 20:17 Enviando, pues, desde Mileto a Efeso, hizo llamar a LOS ANCIANOS de la iglesia.

    EN CADA IGLESIA DEBE HABER AL MENOS DOS O MAS (ANCIANOS-OBISPOS-O PASTORES) SEGÚN EL MODELO DE DIOS, PARA (Hechos 20:28 Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.)

    El Espíritu Santo proporciona el patrón del gobierno de la iglesia y pone a ciertos varones por ancianos cuando éstos reúnen los requisitos nombrados por el Espíritu Santo en 1 Timoteo 3:1-7 y Tito 1:5-9.

    La iglesia es muy preciosa ante los ojos del Señor porque la compró con su propia sangre; por eso, mirad por ella como fieles mayordomos que cuidan de la propiedad de su Señor. (“la grey de Dios”, 1 Pedro 5:2) que es muy valiosa.
    Todos los que son salvos por la sangre de Cristo son miembros de su iglesia. El es el Salvador del cuerpo que es su iglesia (Efesios 1:22-23; Efesios 5:23-25).
    Los que dicen que la iglesia no es esencial rechazan lo que enseñan estos textos.

  2. Buenas noches, hace tiempo vengo siguiendo su blog, es interesante leer enseñanzas sensatas, de temas que buscan trasformar el carácter. me gustaría contactarlo por correo, si es posible. no encuentro datos suyos en el blog.

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