Afinando la visión de la parábola del hijo pródigo…


el_regreso_del_hijo_prodigo

“Cálmese Dr…ha estado usted reflexionando por caminos sinuosos…digamos ha estado usted reflexionando fuera del recipiente”… (Les Luthiers)

Todos los que somos luthiersadictos  entenderán el fragmento anterior…procede de la obra genial de los comediantes argentinos Les Luthiers. Y la cita es un fragmento del intento de Marcos Mundstock de explicarle a Daniel Rabinovich sobre quién es la musa de la danza…[1]

Esa frase ha sonado en mi cabeza por mucho tiempo, tanto que cuando veo a una persona parlanchina que no llega a nada…uso para mis adentros…”cálmese Dr. Está reflexionando fuera del recipiente”.

Esta semana leí nuevamente Lucas 15 sobre la parábola del hijo pródigo y hubo cosas que descubrí que no las había visto antes…era como si yo mismo al verla de esta forma había llegado a la conclusión que las veces anteriores había estado reflexionando digamos…fuera del recipiente. Incluso creo que el hijo pródigo está haciendo lo mismo, por eso el Padre tiene que enseñarle a no razonar fuera del recipiente…

Lucas 15 dice: “6 Tanta hambre tenía que hubiera querido llenarse el estómago con la comida que daban a los cerdos, pero aun así nadie le daba nada. 17 Por fin recapacitó y se dijo: “¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen comida de sobra, y yo aquí me muero de hambre! 18 Tengo que volver a mi padre y decirle: Papá, he pecado contra el cielo y contra ti. 19 Ya no merezco que se me llame tu hijo; trátame como si fuera uno de tus jornaleros.” 20 Así que emprendió el viaje y se fue a su padre. Lucas 15:16-20

Para que puedan entender lo que Dios puso en mi corazón quiero que comencemos con dos preguntas generadoras. ¿El pecado del hijo pródigo fue un pecado de la ruptura de las reglas de su  padre  o un pecado de ruptura de relaciones  con su padre? Otra pregunta ¿Qué pecado es peor romper las reglas del padre o romper la relación con el padre? Ahora pasemos a ver como esta pregunta se contesta con el desarrollo de la parábola. La pregunta la vamos a plantear desde tres perspectivas. La recreación de la pregunta, la reflexión con la pregunta y finalmente la repercusión desde la pregunta.

La recreación de la pregunta. Para recrear el ambiente debemos entender que el hijo pródigo ya descendió a las partes más bajas de sus decisiones. Helo, allí, arrimado a un corral de cerdos. Algunos pueblos cristianos del Oriente Próximo tienen a los cerdos  como los basureros de la comunidad. Los dejan sueltos por las calles y se alimentan de basura y estiércol. El vrs. 16 dice que el hijo pródigo tenía hambre y deseaba comer de la comida de los cerdos. El pródigo estaba desesperado por comer de lo que le echaban a los cerdos, pero su estómago no podía digerirlo. El vocablo griego que está detrás de “hubiera querido” es una palabra muy fuerte. Significa entre otras cosas “deseo”, “lujuria”, “apetencia” y “anhelo”. También se refiere al deseo sexual. Es la palabra que usa Jesús cuando dice “he tenido muchísimos deseos de comer esta Pascua con ustedes antes de padecer. (Lucas 22:15). Por otro lado también es importante entender que como judío, el pródigo posiblemente no se rebajaría a comer los restos de  carne de cerdo que se dejaban a los pastores cuando el señor ciudadano mataba algún animal de la piara. Si ya era suficiente repugnante el tener que alimentar a los cerdos, ¡Comer sus vísceras era impensable! Está claro que ha de haber intentado mendigar. Las carretas y la gente  van por el mismo camino del ganado. Probablemente seguía a todos cuantos pasaban y extendiendo la mano gemía lastimeramente y el texto dice que “nadie le daba”. Su desesperación alcanzó mayor profundidad. No se había quedado sin cuerda del todo, todavía  no.  Así que la escena recrea una situación de desesperación.

Pero la  desesperación le llevo a una reacción.  Por otro lado su absoluta necesidad llegó a ser mayor que la vergüenza que iba a pasar ante su padre, hermano y pueblo. El brutal peligro al que iba a ser expuesto en el pueblo era ahora inevitable. Se moría de hambre y un hombre ¡debe comer como  sea! De ninguna manera planteó regresar a su casa hasta que no probó  todas las demás alternativas. Pronto iba ser difícil a casa. Iba a estar demasiado débil para encaminarse a su hogar. Así que debía regresar mientras le quedaban fuerzas para el viaje. Una tercera cosa que vemos es hay una decisión. El hijo finalmente recapacitó y decidió volver a casa. Durante mucho tiempo se ha interpretado esta frase como que se “arrepintió”. ¿Pero fue así? En su introspección desde el país lejano no expresa ningún signo de remordimiento, solamente el deseo de comer. No dijo “deshonré a mi familia” o “he causado gran pena y angustia a mi padre”. Ni siquiera lamenta haber perdido el dinero. Habla consigo y piensa en efecto: “otros comen mientras yo paso hambre, tengo que hacer algo.” Algunas versiones árabes incluso ponen “se espabiló”. Durante 1800 años, las versiones árabes y siriacas jamás han utilizado en este pasaje un lenguaje que implique arrepentimiento.[2]

Así que en víspera del regreso la Recreación de la escena nos da un escenario de desesperación, reacción y decisión.

 

[1] ttps://www.youtube.com/watch?v=s5-anOoVEIU

[2] //books.google.com.sv/books?id= El+hijo+pródigo+Lucas+15+visto+de+la+visión+campesiona+de+oriente.

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