De cabeza a cabeza…en lugar del corazón…


corazón

Decía el Dr. Hendricks que la enseñanza que deja huella no es la que se hace de cabeza a cabeza, sino de corazón a corazón y tenía mucha razón. Un maestro que enseña de corazón a corazón es el británico Sir Ken Robinson y es que leer a Sir Ken Robinson, es leer al Shakespeare de la educación. Es intrigante su acento, su presencia es frágil pero su comunicación espléndida. Sobre todo llena de humor, mucho humor (raro en los británicos). Robinson dice que nuestros sistemas educativos se basan en la idea de habilidad académica. Y hay una razón. Cuando todo el sistema fue inventado, en el mundo, no había sistemas educativos antes del siglo XIX. Todos surgieron para llenar las necesidades de la industrialización. Así que la jerarquía se basa en dos ideas. Número uno, El concepto de utilidad académica. Es decir que las materias más útiles para el trabajo son más importantes. Así que probablemente te alejaron gentilmente de las cosas que te gustaban cuando niño, con el argumento de que nunca ibas a encontrar un trabajo haciendo eso. ¿Cierto? No hagas música, no vas a ser músico; no hagas arte, no vas a ser un artista (o la frase “no vas a comer de eso”). Consejo benigno, pero profundamente equivocado. Y la segunda idea es el concepto de la  habilidad académica. Algo  que ha llegado a dominar nuestra visión de la inteligencia, porque las universidades diseñaron el sistema a su imagen. Si lo piensan, todo el sistema de educación pública y privado en el mundo es un extenso proceso de admisión universitaria. Y la consecuencia es que muchas personas talentosas, brillantes y creativas piensan que no lo son, porque aquello para lo que eran buenos en la escuela no era valorado o incluso era estigmatizado.

Por otro lado todos los sistemas educativos del mundo tienen la misma jerarquía de materias. Todos. Sin importar donde vayas. Uno pensaría que cambia, pero no. Arriba están las matemáticas y lenguas, luego las humanidades, y abajo están las artes. En todo el planeta. Y en casi todos los sistemas además, hay jerarquías dentro de las artes. Arte y música normalmente tienen un estatus más alto en las escuelas que drama y danza. No hay ningún sistema educativo que le enseñe danza a los niños todos los días de la misma manera que les enseñamos matemáticas. ¿Por qué? ¿Por qué no? Ahora, creo que las matemáticas son muy importantes, pero también la danza. Los niños bailan todo el tiempo cuando se les permite, todos lo hacemos. Todos tenemos cuerpos, ¿no? Lo que en verdad ocurre es que cuando los niños crecen los comenzamos a educar progresivamente de la cintura hacia arriba. Y después nos concentramos en sus cabezas.

Parece que Ken Robinson hubiera entendido el método educativo  de Dios y la manera en que actúa con respecto a lo importante en un muchacho. El vrs. 16 de 1 de Samuel 16 dice que lo que la élite social de ese día necesitaba era un artista con su guitarra. ¿Curioso? ¿No cree? No un militar condecorado, un científico brillante, un político hábil…solamente un guitarrista…Afortunadamente en la educación de Dios se sabía darle importancia a las artes tanto como a la aritmética.

¿Cómo nos prepara la educación de Dios para el éxito? Con tres lecciones imperecederas que resuenan en mi cabeza  cuando veo estas significativas escenas en la vida de David. Lo primero que veo en este pasaje es la lección de la humildad. Es decir  las soluciones de Dios a menudo son extrañas y sencillas. Por tanto sea receptivo. Nosotros tratamos de hacer a Dios complicado y complejo. Pero él no lo es. En medio de todas las complicaciones de Saúl y el trono, el Señor simplemente le dijo a Samuel: “Ve donde te digo, tengo una respuesta sencilla. Un nuevo hombre. Apenas un muchacho. Haz lo que te digo y te lo mostraré. Al ver esto debemos mantenernos receptivos a sus extrañas pero sencillas soluciones. Así que lo primero que hace Dios con su educación es enseñar sencillez y humildad.  La segunda lección que percibo en este pasaje es la lección de la fidelidad. Debo entender  que las promociones de Dios, son por general, repentinas e inesperadas; por lo tanto esté preparado. En el momento  que usted menos le espere sucederá. Observa que el vrs. 19 dice: “«Mándame a tu hijo David, el que cuida del rebaño.» ¿En dónde está David? En el monte cuidado ovejas. Había sido fiel a su labor por años. Es desde allí donde lo promueve Dios. David ni siquiera se imaginó que sus días de anonimato habían terminado por disposición de Dios. Dios lo estaba graduando de un servicio menor a uno mayor. Así es como se producen las promociones del Señor. Él le observa llevando a cabo con fidelidad sus tareas, y le dice: “Sé lo que estás haciendo, sé en donde lo estás haciendo y sé cómo lo estás haciendo”. Es curioso que los siervos definan a David como un músico excelente y con un carácter ideal para estar en palacio. En un momento oportuno e inesperado; estate preparado, mientras haces tu trabajo”. La tercera lección que percibo en este pasaje es la lección de la sensibilidad. Debe entender que las decisiones de Dios son siempre soberanas; por lo tanto sea sensible. Esto se aplica a la elección de un cónyuge, y también la pérdida del mismo. Se aplica a ser trasladados de un lugar a otro, aunque habíamos pensado que estaríamos allí diez años. También se aplica a los que Dios elige para que ocupen el puesto de otra persona. ¡Qué fácil criticar las decisiones de Dios! Es necesario, cuando tengamos la tentación de hacerlo, que nos recordemos  a nosotros mismos que sus decisiones son soberanas y certeras. El texto dice que Saúl envió un mensaje al padre de David: “Permite que David se quede a mi servicio, pues me ha causado muy buena impresión.» (vrs. 22) Llegó, tocó, impactó y se quedó.

Recuerde siempre esto, Dios está mirando su ciudad, su pueblo, su vecindario y está buscando su gente a la cual pueda decirle: “Tú me perteneces. Quiero usarte allí porque demostraste ser fiel acá” Nuestro llamamiento  es que seamos fieles en las tareas exigentes, ya sea se trate de nuestra educación, nuestro matrimonio, nuestra ocupación o simplemente de las cargas de la vida diaria. Esa es la clase de hombres y mujeres que Dios educa y que se gradúan de su Escuela.

Pablo Picasso dijo que todos los niños nacen artistas. El problema es seguir siendo artistas al crecer. Creo en lo siguiente con pasión: que no nos volvemos más creativos al crecer, más bien nos hacemos menos creativos. O más bien, la educación nos hace menos creativos.
Qué bueno  que la educación de Dios en David no anuló su vocación de artista. Hendricks dijo que la educación que deja huella es la de corazón a corazón, la biblia dice que David era de acuerdo al corazón de Dios, entonces Dios es el más grande educador porque enseñó a David de corazón a corazón…que increíble…

 

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

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