No olvide jalar la palanca


palanca

Cuando entro a un baño de hombres y uso un orinal siempre me pregunto a quién se le ocurrió la manija que se encarga de descargar el agua para que se lave el orinal.  Una de las cosas que me impresionan es que no importa si empujo o tiro  o si lo llevo hacia abajo o hacia arriba siempre suelta el agua para limpiar. Me imagino que si esta palanca no estuviera, en unas pocas horas las bacterias y las suciedades harían su fiesta en los baños. Llevando por consecuencia negras capas de suciedad, mal olor y una apariencia desastrosa. Para que haya una limpieza debe haber una relación de sometimiento al agua expulsada por el aparato que limpia la suciedad. Sin esa relación de sumisión todo sería feo y mal oliente.

En Efesios capítulo 5:22-29, Pablo explica que el matrimonio es una misteriosa relación de sumisión. Y en una importante comparación. La relación esposo-esposa es una analogía Cristo-iglesia. Así que todo lo que se expone en este tema con respecto al esposo con la esposa es similar al Cristo con su iglesia. Esto implica un descubrimiento muy interesante. Que la iglesia al igual que la esposa el mandamiento es de sumisión. Así que dejando a un lado la idea concreta del matrimonio humano, enfoquémonos en el matrimonio divino. ¿Qué implicaciones tiene esta analogía para la iglesia hoy con respecto a su sumisión a Cristo?

Primero hay una implicación de autoridad, luego una implicación fidelidad, dignidad.

Una implicación de autoridad El pasaje de Efesios tiene una palabra importante cuando habla del sometimiento de la esposa al esposo. “Estar sujetas en todo”. La palabra hupotasso en el Nuevo Testamento es una palabra común que significa “estar en apoyo de” y fue utilizado  el término en el contexto del área postal. Se refería a un documento anexo (de apoyo) para validar el documento principal y constar que se había entregado.  En el contexto de las relaciones bíblicas entre hombres y mujeres, el mejor sentido de  hupotasso es “identificar con” o estar en  apoyo”. No tiene que ver  con una  subordinación de segunda categoría o sometimiento violento. Ese estar sujeto es en todo.

Una implicación de fidelidad  Hay dos palabras que reflejan la fidelidad en este pasaje. La primera palabra es amar y entregar. (vrs. 25). La expresión amad es una orden de parte de Dios, y es un amor voluntario que toma en cuenta las imperfecciones y decide seguir a pesar de ellas. Es curioso notar que el mandamiento para los hombres de amar es imperativo presente, en cambio para la palabra amó que se refiere a Cristo es un aoristo. La diferencia está entonces que el hombre debe hacerlo a diario y alimentar su amor, en cambio Cristo lo hizo de una sola vez. Es decir el presente implica que el amor del hombre es variable, y el de Cristo invariable. Por otro lado es importante notar que la muestra de esa decisión es en la expresión “entregó”. Lo que implica desprendimiento. En ese sentido la fidelidad tiene que ver con enamoramiento y desprendimiento.

 

Una implicación de dignidad.  El texto continúa diciendo que la relación esposo-esposa debe tener elementos esenciales que hacen más digna a la persona con dicha relación. Tres elementos son destacados en el pasaje (26-27). La primera es “santificarla”, la segunda es “purificarla”, la tercera es “presentarla”.  La primera palabra “santificarla” tiene que ver con que hacemos una persona digna cuando le damos sentido de pertenencia. La palabra “santificar” es apartar. Significa cobertura y protección. La segunda palabra “purificarla” es la expresión “kathartitho. De aquí viene la palabra catarsis. Los expertos dicen que  catarsis es una experiencia purificadora de las emociones humanas. Puede  significar ‘purga’, ‘purificación’. Dentro de la literatura, por su parte, la catarsis es el efecto purificador que experimenta el espectador a través de una obra de arte.  En el área de la Psicología, más específicamente en el Psicoanálisis, autores como Sigmund Freud retoman el concepto de la catarsis griega desde un punto de vista terapéutico. En este sentido, la catarsis es un método mediante el cual, durante el proceso de la terapia, se conducía a un paciente a desbloquear recuerdos o vivencias reprimidas en su inconsciente, generalmente asociadas a eventos traumáticos del pasado, con la finalidad de poder hablar sobre ello, concientizarlo, y experimentarlo emocionalmente. Finalmente en Medicina, se denomina la expulsión espontánea o artificial de sustancias que son nocivas al organismo. Para desencadenar una catarsis, basta con inocular un poco del mal que está afectando al paciente para provocar una crisis tal que genere la expulsión de la materia o los humores dañinos. Así que la catarsis de Efesios nos enseña que la relación esposo-esposa; Cristo-iglesia debe ser una limpieza y canalización espiritual. Observe que el texto dice que la purificación es por medio del lavamiento del agua por la palabra. Implica que al igual que en los baños, el agua limpia las impurezas y suciedades. La tercera palabra que habla de la dignidad es “presentarla”. Esta palabra en griego es estar a la par de alguien para introducirla. Es como el diplomático que presenta a un titular sus credenciales. Así que la relación con Cristo y su iglesia debe darnos autoridad, fidelidad y dignidad.

Ahora permítanme aplicar esto a líderes de la iglesia: Cristo es la cabeza de la iglesia – por lo tanto debemos someternos a él;  al juego de poder que muchos hombres y líderes de la iglesia ostentan. Cristo se dio a sí mismo por la Iglesia para hacerla libre de culpa, mostrarla santa y radiante así que el reto de las iglesias es tratar de vivir de acuerdo con su sacrificio. Cuando permitimos que una iglesia se convierta en una cueva de  culpa, de pecado y  amargura, estamos deshonrando nuestro Señor y negando su bendición. Cristo “alimenta y cuida” el cuerpo que ama, al igual que el marido de la mujer; Por lo tanto, debemos mirar a él para cada necesidad que la iglesia tiene. La sumisión es una manera en que Dios quiere derramar su gracia en nuestras iglesias y negocios. Cuando nos sometemos, los pecados son superados y el arrepentimiento puede hacer su trabajo.

Dios nos ha dado una vida llena de autoridad, fidelidad y dignidad. Por muchas razones nos podemos ensuciar y oler mal, recuerde que tenemos una opción para limpiar nuestras vidas y alejar la suciedad…sólo no olvide jalar la palanca…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: