La diferencia entre “experiencia espiritual” y “vivencia espiritual” II parte


zarza ardiente

  • Primero, el factor del IMPULSO.

¿Qué nos impulsa seguir a Dios? ¿Qué me impulsa a adorarlo? O para verlo de otra forma que me detiene para adorarlo como el desea que lo adore. Este factor del impulso quiero que lo enfoquemos en lo que entorpece como lo que favorece. Veamos primero lo que entorpece el impulso de la adoración. En el pasaje hay varias evidencias.  La normalidad de la vida entorpece la adoración a Dios. “Apacentando” en la RV60 es la frase con la que inicia la narración. La NTV comienza el texto con “cierto día”.  Durante décadas en Madián, no tenemos ningún registro  de que Dios le hubiera hablado a Moisés, ni siquiera una vez. Sin embargo, el  día que iba a romper el silencio amaneció como cualquier otro día el desierto. Nadie le advirtió  a Moisés de que iba a haber un cambio dramático en la vida rutinaria y monótona de pastor. No hubo insinuaciones, ni premoniciones, ni señales especiales que lo alertaran  del hecho que el propio Dios rompería el silencio aquel día  y de que esa vida cambiaría para siempre. Fue simplemente un día común  y ordinario con las ovejas, y el cambio diario de pastizal. Nada más ni nada menos, ninguna otra cosa. Sólo un día más en la oficina del desierto, bajo la sombra del monte Horeb. El sol salió, las ovejas pastaron  y Moisés marcó su día 14,600 como pastor asistente de Jetro. Esa es la forma en que Dios trabaja. Sin siquiera una insinuación, una advertencia, él le habla a personas comunes y corrientes en días comunes y corrientes. La normalidad de la vida me quita la capacidad de asombrarme con la Presencia de Dios.

Por otro lado no sólo la normalidad impide una adoración a Dios, sino también la actividad de la vida entorpece el impulso de mi adoración a Dios. “las ovejas de su suegro”. Es obvio que todos hemos sido llamados a una actividad particular en la vida. Pero esa actividad realmente puede o acercarnos a Dios o alejarnos de Dios. Observe que la misión de Moisés no era que fuera el administrador de las cosas de su suegro. Sin embargo después de 3 años se había adaptado a vivir para la actividad de otro hombre. ¿Quién es nuestro patrón? ¿Qué es lo que quiere Dios de mí? O mi actividad es para el hombre (y eso lo incluye a usted mismo) o es para Dios. Si lo que hago simplemente es para vivir y subsistir, entonces la actividad de mi vida tendrá que ser transformada por Dios. Observe que es más fácil trabajar para el hombre que para Dios. Moisés se había acostumbrado ya a cuidar lo que no era suyo, y su suegro era su jefe. Así que la actividad de la vida me quita la capacidad de apasionarme con la Persona de Dios. El hecho de que su autoridad y rendimiento de cuentas era a la persona de su suegro, denota que Moisés había enterrado su responsabilidad ante Dios.

No sólo la normalidad de la vida, la actividad de la vida, sino que también la dificultad de la vida entorpece el impulso de mi adoración con Dios. La Reina Valera dice “llevó las ovejas a través del desierto” y la NTV lo pone así: “Llevó el rebaño al corazón del desierto. “El corazón del desierto” ni siquiera en la periferia sino en el mismo centro del desierto. Nuestra experiencia muchas veces es parecida, nuestra vida es difícil pero no de cualquier dificultad, simplemente sentimos que hemos nacido para  estar en “el corazón del desierto”. ¿Por qué pareciera que hay personas que tiene mayor “mala suerte” que otras? ¿Existe la “mala suerte” o la buena suerte en la experiencia de la vida? Es obvio que la Biblia dice que Dios es el que determina mi destino. Siempre habrá un propósito detrás de lo que me pasa. La dificultad de la vida me quita la capacidad de sostenerme en la Promesa de Dios.

Aparte de los tres elementos anteriores hay un cuarto elemento que entorpece mi adoración a Dios. El cuarto elemento que entorpece de la adoración a Dios es la espiritualidad de la vida. “Y llegó hasta Horeb, monte de Dios”… Aunque Moisés se había criado en el palacio como hijo de la hija de Faraón (2:10), había adoptado la anonimidad de un pastor común trabajando para Jetro, su suegro.  Las palabras “corazón  del desierto” sugieren que Moisés llevó al rebaño más allá del lugar donde solían apacentar. “y vino a Horeb, monte de Dios” (v. 1b).  La palabra hebrea Horeb significa “lugar desolado” o “ruina.”  Sinaí y Horeb son nombres diferentes para el mismo monte.  “Cuando se distinguen, el monte mismo es Sinaí y el desierto que lo rodea lleva la más amplia designación de Horeb.  También se identifica como “el monte de Dios” (Éxodo 3:1; 4:27; 18:5; 24:13) y “el monte del Señor” o “el monte de Yahvé” (Números 10:33).  Aunque su ubicación es incierta, es posible que sea un monte llamado Jebel Musa (el monte de Moisés) en el sur del Sinaí.[1] Es interesante que esta sea la primera aparición del monte Horeb. Todavía no se había asociado con una revelación de parte de Dios. Sin embargo se anticipa que será el  monte de Dios. Aquí vemos que hay por lo menos dos metáforas de la vida que Dios quiere que experimentemos y de hecho es el mismo Moisés el que las está viviendo. La primera metáfora es el nombre “Horeb”. Ya mencioné anteriormente que se traduce como desolado o ruina. En ese sentido mi espiritualidad es una tendencia a que si se manifiesta sólo en lo que yo quiero, siento o experimento tendré una ruina o desolación espiritual. Ese es el problema de una espiritualidad religiosa. Es la espiritualidad de fachada. Sin embargo la segunda metáfora es el “monte de Dios”. La realidad de la fama de Horeb estriba en que Dios se manifestó allí y su gloria se vio por todas partes, porque lo más importante no es una espiritualidad de fachada sino una espiritualidad de fuerza y vigor espiritual.  La espiritualidad de la vida me quita la capacidad de involucrarme en el plan de Dios.

Hemos visto lo que ENTORPECE EL IMPULSO. El impulso de mi adoración a Dios se entorpece por medio de la normalidad de la vida. Esta normalidad me quita  mi capacidad de asombrarme con la presencia de Dios. En segundo lugar está la actividad de la vida, ésta me quita la capacidad de apasionarme con Dios. En tercer lugar la dificultad de la vida, la cual me entorpece el sostenerme en las Promesas de Dios y finalmente la espiritualidad de la vida la cual me quita la capacidad de involucrarme en el Plan de Dios.

Ahora quiero que veamos lo que FAVORECE EL IMPULSO DE LA ADORACIÓN.

Observe que los que Dios usa es una zarza que arde pero no se consume. ¿Qué significa esta ilustración?

Creo que el texto muestra en primer lugar nos habla de expresión soberana. Observe la expresión “se le apareció”. La forma verbal del hebreo es muy interesante. Es la modalidad Niphal, de un verbo imperfecto. Implica que se debe traducir de una manera causativa o reflexiva. La mejor traducción sería “se planificó (por el imperfecto) que se le hiciese aparecer (Niphal)”. Esto implica que toda  manifestación de Dios en nuestra vida no es porque nosotros lo causemos o por nuestras voluntades sobre la voluntad de Dios. En pocas palabras no causamos las “experiencias de adoración” simplemente Dios las determina en su soberana voluntad. En segundo lugar nos habla de dimensión sobrehumana Tres elementos incluye esta dimensión sobrehumana que enriquece nuestra adoración a Dios. El primer elemento es comunicación de la dimensión. “El ángel de Jehová” esta ya es una manifestación conocida y entendida desde la revelación de Dios. Nosotros adoramos sobrehumanamente porque tenemos indicaciones que vienen de Dios y su Palabra. No puede haber una adoración a Dios si no procede de la revelación autorizada de Dios en su Palabra, es allí de donde procede el elemento comunicativo. El segundo elemento  es el connotativo de la dimensión. Es lo que va con lo que se comunica, el instrumento que se usa. En este caso Dios uso el fuego. Ese fue el elemento de Dios. Dios siempre usó el fuego como un elemento que comunica algo. La adoración a Dios no se queda sólo con la “experiencia connotativa” es decir con lo que acompaña lo que Dios quiere comunicarme. Para muchas personas es más importante sentir el fuego que entender el significado del fuego teológicamente hablando. La tercera dimensión es el elemento denotativo. Es simplemente la realidad del instrumento de Dios. Por eso usa una zarza vieja, seca que será la denotación del poder de Dios. He aquí la tensión, muchos les encanta la connotación de la experiencia y otros magnifican la denotación de la experiencia cuando en realidad lo importante es la comunicación de esa experiencia. No era importante tanto la zarza e incluso el fuego como que el mismísimo Ángel de Dios era el que había decidido aparecer en la manifestación a Moisés.  La revelación de Dios es lo más importante en la adoración a Dios. Eso significa que Dios  llama la atención. Notemos que a Moisés no le llamó la atención la zarza en sí, pues en aquella región había cientos de zarzas no era muy significativo que debido al calor extremo del desierto y a otros factores se prendieran fuego, entrando en combustión, lo que llamó la atención de Moisés era que la zarza ardía pero no se consumía.

Finalmente la participación  humana. Si te consideras zarza, es que puedas arder, pero sin consumirte para que la forma de vida que lleves en El Espíritu llame atención. Hay muchos cristianos que quizás como zarza llevan mucho tiempo sin arder.  Pero también hay otros que arden y se consumen, lo que necesitamos son zarzas que ardan y no se consuman. Es decir tenemos cristianos que perdieron su pasión, hay otros cuya pasión es sostenida por todo menos que Dios, y finalmente necesitamos a personas que ardan y su ardor sea de Dios y ningún otro aditivo espiritual. Muchos no tienen la presencia de Dios en su vida y mucho menos viven una plenitud espiritual como para arder. Hasta que un día les prende la chispa del Espíritu Santo  y entran a encenderse, pero al  venir distintas situaciones sobre la vida, ese fuego mengua o lo que es peor, consume su devoción por él. El gran Pablo le dijo a Timoteo: “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego de Dios que está en ti por la imposición de mis manos”  (2 Timoteo 1:6). Seguramente que el joven Timoteo recibió este consejo como de parte del mismo Señor y comenzó a encenderse nuevamente. Pablo cuando notó que le estaba pasando esto, le dio estas palabras. Dios estaba en ella. Dios está buscando a los que son como Moisés en  este tiempo para prepararnos a guiar a su pueblo a salir del Egipto en que están esclavizados bajo su mundanalidad y prepararlos para el último gran éxodo que se vivirá en la historia de la humanidad, el arrebatamiento de la iglesia. La forma en que este Moisés será llamado es a través de zarzas ardientes, verdaderas creyentes que llevan la presencia de Dios en sus vidas y arden con el fuego del Espíritu Santo.

Sin embargo hemos perdido esa dimensión sobrehumana y esa  condición de humildad humana. Ya que en nuestra época, la religión ha sido capturada por la mentalidad del turista. Se piensa que la religión es como la visita que realizamos a un sitio atractivo cuando tenemos el suficiente tiempo libre para hacerlo. Para algunos es una excursión semanal a la iglesia; para otros, visitas ocasionales a cultos especiales. Algunos, con una inclinación hacia el entretenimiento religioso y la diversión sagrada, planifican sus vidas alrededor de eventos especiales tales como los retiros espirituales, concentraciones y conferencias. Acudimos para ver a una nueva personalidad, para escuchar una verdad nueva, para tener una experiencia y de esa manera expandir nuestras vidas que de lo contrario son bastante monótonas. La vida religiosa se define como lo último y lo más novedoso: Zen, curaciones milagrosas, potencial humano, parapsicología, vida exitosa, coreografía en el coro y presbiterio, Armagedón. Lo probamos todo— hasta que aparece algo nuevo. Yo no sé cómo ha sido para los pastores de otras culturas y en siglos anteriores, pero estoy bastante seguro de que para un pastor en la cultura occidental en los albores del siglo veintiuno y en América Latina, el aspecto del mundo que hace que la tarea de llevar a los cristianos por la senda de la fe sea muy difícil es lo que Gore Vidal ha analizado como «la pasión actual por lo inmediato y lo fortuito.» Todo el mundo anda a las corridas. Las personas que lidero en oración, entre las que aconsejo, visito, oro, predico y enseño, desean atajos. Sólo desean que las ayude a completar el formulario que les dará crédito instantáneo (en la eternidad). Están impacientes por ver los resultados. Han adoptado el estilo de vida de un turista y sólo quieren los puntos más destacados. Pero un pastor no es un guía de turismo. Yo no tengo ningún interés en contar historias religiosas apócrifas en y alrededor de lugares dudosamente identificados como sagrados. La vida cristiana no puede madurar bajo tales condiciones y en semejantes maneras.

  • Segundo, el factor del IMPACTO.

Debemos recordar que cuando ardas en El Señor sin consumirte y las personas te vean, no se te acercará cualquiera, sino la persona a la cual  Dios haya preparado para tal efecto. De la versión de las Américas dice: “Me acercaré ahora para ver esta maravilla” (vrs. 3). Los Moisés de hoy mirarán y dirán: ¡Qué maravilla! A pesar de los problemas aún glorifica a Dios; aunque aún esté en medio de un desierto  así, alaba a Dios. Hace tanto que se convirtió, pero aún conserva el fuego del principio. Me acercaré  a su vida para ver cuál es el secreto. Lo cierto es que si eres verdadera zarza y comienzas arder en amor, arder en fe, arder en pasión por el mensaje y ese ardor lejos apagarse va en aumento, seré instrumento divino para encender otras zarzas que están apagadas.

  • Tercero, el factor de la INSTRUCCIÓN.

Primero es una  adoración promueve la intimidad.

La instrucción lleva cuatro elementos importantes cuando tenemos una adoración a Dios. Cuando  estuvo ante la zarza, Dios le ordenó: “No te acerques más. Quítate las sandalias, porque está pisando tierra santa (5). ¡Un momento ¡ ¿No estamos hablando  de  matorrales en el desierto? Ya no, porque el Shekinah  resplandeciente, la  Gloria de Dios había llegado.

Segundo es una adoración que fortalece la humildad.

¿Por qué le dijo  Dios a Moisés  que se quitara las sandalias? ¿Qué diferencia  hacía un centímetro y medio de suela? Es que cuando uno se encuentra en la presencia de Dios, hasta centímetro y medio de suela es demasiada altura. Usted debe bajarse tanto como pueda; eso es humildad.

Tercero, es una adoración que enriquece la

Por otro lado Moisés tuvo una nueva visión. Primero vio su Presencia. (Yo soy). Segundo vio Su Programa (El Dios de tus padres). Y tercero vio su Persona (He visto). Finalmente le mostró su Promesa (he descendido para librarlos). Ahora no debemos pensar que todo será fácil o automático. Dios nunca nos pide que pretendamos que el pasado nunca existió. Moisés tuvo una nueva visión  de la presencia y de su plan y eso fue espectacular. Pero no estaba tan seguro  respecto a la persona de Dios. Lo efectos prolongados de lo que le sucedió  a Moisés  cuando intentó actuar como libertador empezaron a aflorar. La instrucción que Moisés también aprendió  se basa en cuatro principios eternos.

Lo primero que aprendió es que nuestra mayor necesidad no es la confianza en nosotros mismos, sino en Dios.

 La segunda cosa que recibió como instrucción en esta experiencia de la zarza es que Dios usa incluso las malas experiencias a fin de prepararnos para el servicio futuro. Las cosas  que Él permitió  que salieran mal en mi pasado  son las que quiere usar para hacer que yo sea mejor en el futuro.

Tercero, Dios quiere hacer algo con lo que usted ya tiene, antes de darle algo nuevo. Algunas personas dicen: “Dios ¿que harás por mí mañana? Y Dios les dice, como le dijo a Moisés: “¿Qué tiene en tu mano hoy? Permíteme hacer algo con lo que ya te ha dado, y entonces podrá mostrarte cosas grandiosas y poderosas.”

Cuarto, obedecer a Dios lo lleva a usted a una nueva imagen de sí mismo. Sin importar cuánto lo hayan rechazado, si usted sigue a Dios en obediencia, Él puede compensar  todas las pérdidas y hasta más. Tenemos un gran ejemplo en Moisés.

[1] http://www.lectionary.org/EXEG-Spanish/OT/SOT02-Exod/Exodo.03.-1-15.htm

Anuncios

Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s