El verdadero espíritu de Navidad…


navidad

Cada año las personas entran como en una etapa de cambio cuando se acerca finales de diciembre. Muchos de ellos le llaman el “espíritu de la navidad”. Es decir como que hubiera un cambio espiritual en el ambiente y diciembre se convierte en un mes diferente a los demás meses. Las personas tienen todo tipo de sortilegios y ritos que según ellos nos preparan para entrar en esa esfera espiritual navideña. Hace poco me encontré en internet este artículo y me pareció bastante extraño. Noten lo que dice:

“Ahora bien, para recibir al Espíritu de la Navidad tal y como él se merece, debemos, además de estar del mejor humor posible, con una sana alegría y con ganas de hacer todo lo que se nos pida sin reclamar, arreglar nuestras casas y a nosotros mismos para que todo aquello que deseemos con fuerza y corazón se nos cumpla. Comenzaremos por la casa; el 21 de diciembre en la mañana para limpiar, debes encender bastante incienso de mirra y después del mediodía comienza a encender incienso de mandarina. Coloca una estrella de varias puntas, la que consideres más bonita, ya sea comprada o elaborada por ti, y puedes ponerla en tu árbol de Navidad, en la puerta, en la pared, en el pesebre o nacimiento, o donde lo desees; lo importante es que de una u otra manera se quede la radiación del Espíritu de la Navidad y que ilumine siempre con su luz sagrada a la casa y a las personas que allí viven. Continúa ambientando tú casa con olores de pino y con decorados navideños, donde resalten los colores rojo, verde y blanco. A este ángel le gustan mucho las melodías navideñas, ponlas y sentirás su presencia cada vez que las escuches. Enciende velas rojas, doradas y violetas, siempre en números impares. En fin, todos los detalles que coloques con amor en esta fecha serán dedicados al Espíritu de la Navidad. En cuanto al ritual para ti, debes hacer un baño con esencias de mandarina y perfumar todo el ambiente. Lleva a cabo un acto de amor y gratitud ante ese Dios paciente, que siempre está dispuesto a perdonar. Después de esta purificación, con el corazón lleno de alegría y esperanza, comienza a escribir lo que deseas, usando una cara del papel, con espacio suficiente para poder cortar cada petición por separado. Prepara tu carta de peticiones en la que pedirás todo lo que desees, desde lo invisible como amor, paz, opulencia; hasta lo visible: automóvil, casa, celulares, etc. Las peticiones deben ser impares, es decir, tres, cinco, siete de cada orden, siguiendo de esta manera: 1) por la humanidad; 2) por nuestro país; 3) por nuestros familiares y amigos más cercanos y 4) nuestras peticiones personales. Podemos pedir también: comprensión, armonía en la pareja, en las relaciones comerciales o empresariales, salud, eliminación de malos hábitos, etc. Relájate y haz una reflexión, pidiendo de corazón por las faltas reconocidas y las que reconoces. Luego perdona, perdona y perdona. Cuando culmines tu carta debes sacarle varias copias y conservar el original. Es importante recalcar que las peticiones son personales y se guardan hasta el siguiente año, cuando se evalúa si los deseos que hicimos se cumplieron; si así fue, debes quemar los papeles donde se encontraban escritos los deseos del año anterior y realizar las nuevas peticiones”.(http://www.lapatilla.com/site/2011/12/21/como-recibir-el-espiritu-de-la-navidad/)

Jajajajaja, bueno y yo que no sabía esto, bueno por eso es que no me va bien en Navidad y ando acabado. Pero falta más:

“Finalmente, entre las 7:00 y las 11:00 de la noche, con la carta ya preparada, realizarás una cena en tú casa en honor al Espíritu de la Navidad, le das la bienvenida y se dice lo siguiente: “En el nombre de Dios Todopoderoso le doy la bienvenida al Espíritu de la Navidad para que descienda con su energía y sea concedida por todos los presentes llenándonos de abundancia, amor, paz y prosperidad”. Luego, enciende una vela con tu nombre y bendices tu carta diciendo: “En el nombre de Dios Todopoderoso y bajo el auspicio del amado Espíritu de la Navidad, bendigo la perfección contenida en estas peticiones de todos y cada uno de nosotros, para que se manifieste en nuestra vida y nuestro mundo, para el bien nuestro y el de toda la humanidad. Gracias amado Espíritu”. Cuando la vela se consuma, con ese mismo fuego se puede quemar la carta original al Espíritu de la Navidad, guardamos la copia y durante el año vamos tachando las peticiones concedidas, manteniendo en nuestra mente las peticiones restantes y diciendo: “Dios me lo quiere dar y sólo está esperando el mejor momento para darme una maravillosa sorpresa”. (http://www.lapatilla.com/site/2011/12/21/como-recibir-el-espiritu-de-la-navidad/). Bueno ahora saben cómo tener una buena navidad.

Por otro lado, también he notado ciertos rituales tanto en la iglesia católica como evangélica en donde se pretende prepararnos para un ambiente o un espíritu navideño. Me refiero a todos esos ritos que hacemos como encender una vela y tener lecturas cada domingo de lo que llamamos “adviento”. No sé si esto se elevará al nivel de lo mágico como lo anterior. Digamos que no! (Para no ofender algunos devotos de esto en la iglesia evangélica) Lo cierto es que la gente entiende que este mes es especial y que de alguna manera debemos preparar nuestro espíritu para que haya un cambio y nos convirtamos en personas navideñas.

También no faltan los grinches que quieren apagar el espíritu navideño, que nos dirán que todo es  pagano, que celebramos el solsticio de verano, que es del diablo el árbol, y bla, bla, bla, Así que estos se van a al otro extremo.

Entonces ¿cuál puede ser un verdadero espíritu de navidad? Me gustaría que viéramos a Simeón en el evangelio de Lucas. Capítulo 2: 25-27. Debemos recordar que cronológicamente cuando Jesús es llevado al templo ya tiene uno 40 días. Los magos ni siquiera han llegado, sino que llegan mucho tiempo después. Herodes no sabe del rey nacido. Así que los primeros en ver a Jesús después  de su nacimiento, aparte de los pastores, son estos ancianos que son narrados en el evangelio de Lucas. Simeón es un hombre que tiene un espíritu de navidad interesante. Es decir, el esperaba el nacimiento de Jesús como nadie en este tiempo. Hay tres frases que se repiten en los textos arriba mencionados. La primera frase aparece en el vrs. 25: “y el Espíritu Santo estaba sobre él”. Luego aparece otra en el vrs. 26: “Y le había sido revelado por el Espíritu Santo” y la última frase aparece en el vrs. 27 “Movido por el Espíritu”. Quisiera tomar prestadas estas tres frases para enfocarme en el verdadero espíritu de navidad.

En primer lugar, el Espíritu Santo estaba SOBRE EL  (vrs. 25)

Un verdadero espíritu de navidad no es por el MOMENTO. Es decir no somos dadivosos porque llega la fecha, sino porque el Espíritu de Dios vive en nosotros. El texto dice que El Espíritu Santo tenía una relación continua e íntima con este viejito. Hay gente que a puro tubo quiere cambiar su espíritu en este tiempo sólo porque ha llegado el momento en que todos  deben andar muy “navideños”

En segundo lugar, el Espíritu Santo LE HABIA REVELADO  (vrs. 26)

Un verdadero espíritu de navidad no es por EVENTO. Hay gente que entiende que la fecha  debe obligarlo a cambiar. Algunos dicen: “vamos es navidad, no peleemos”. Como que estuviera diciendo dejemos el pleito para enero. Simeón  tenía ese espíritu de navidad por sabiduría, discernimiento. El tenía  relación completa y total  con Jesús. Y no porque en  esta fecha  es que vamos a pensar en Jesús. Pensaba en Jesús siempre, por dos razones muy especiales. Primero era un pensamiento continuo. El verbo es un imperfecto de indicativo que denota continuidad. Simeón sabía día a día que Jesús vendría y nacería. Segundo el verbo “revelado” es muy interesante. El verbo en griego es “xrematizo”, este verbo significa un oráculo Divino o dar un mandamiento Divino, aparece en Mateo 2:12 donde se traduce “avisados por revelación” también en Mateo 2:22 donde se traduce avisado por revelación. Según AT Robertson este verbo habla primero sobre  despachar un negocio de xrhma y que de xraomai, usar, aprovechar de; luego fue usado como  hacer negocios con funcionarios públicos, también se puede traducir como  dar consejo (jueces, reglas, reyes), luego conseguir el consejo  de una deidad. (http://www.studylight.org/com/rwp/view.cgi?book=lu&chapter=002&verse=026). Eso significa que Simeón había negociado de por vida con Dios para que le revelara cuando el Mesías llegara. Qué tremendo espíritu el de este viejito. Técnicamente el espíritu de navidad en Simeón duraba todo el año.

En tercer lugar, El Espíritu Santo LO MOVÍA  (vrs. 27)

El verdadero espíritu de Navidad es MOVIMIENTO. Cuantas veces oímos campañas en las cuales  se nos decía: “En esta Navidad saque su ángel”. Nos sentimos, tristes y contentos o con dinero o sin dinero.  Es el mover de Dios, actuando y cumpliendo su plan. Por eso debemos recibirlo alegre como Simón. El verdadero espíritu de navidad no es de un momento, es decir sólo de diciembre. No es un evento, es decir sólo el 24. Sino un movimiento estratégico de Dios que involucra salvación (vrs. 28-30). Es un movimiento satisfacción. El dice “ahora, despide en paz a tu siervo”. Para Simeón la vida estaba completa con Jesús, tanto que ahora se podía morir. Era un movimiento kairológico de Dios en la vida de Simeón.  Es un movimiento de salvación. Literalmente usamos las palabras de Simeón: “Porque mis ojos han visto salvación”. Navidad es un movimiento soteriológico de Dios. En él se cumplen todas las promesas de redención que Dios había dado en el AT. Pero también, es un movimiento de señales. Vrs. 4: “señal que será contradicha”. La expresión “semeion” que se traduce señal es importante. Adam Clark establece que originalmente esta expresión provenía del contexto de los arqueros, y era como una señal o extremo para tirar. Era como el punto visible en el blanco al que todos deberían tirar para ganar el concurso. Luego se usó en el NT como una marca para confirmar algo. (http://biblecommenter.com/luke/2-34.htm). Jesús es la marca de todos los tiempos, en donde el ser humano deberá apuntar si quiere encontrar satisfacción y salvación.

¿Cuál debe ser el verdadero espíritu de navidad? Debe ser el del Espíritu Santo. Porque es el único que al igual que Simeón lo llevo a entender que el nacimiento de Jesús no es un evento, no es un momento sino que  es un movimiento  de satisfacción, de salvación y de señales gloriosas que apuntan a un Dios grande que volverá otra vez.

 

 

 

 

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

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