Pobre viuda pobre se quedó pobre III parte


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En tercer lugar aceptando los énfasis…LA CONCLUSIÓN DEL PASAJE (Marcos 13:1-2; Lucas 21:5-6)

¿Qué se puede concluir de este pasaje que le haga honor al texto? Observe lo que Jesús dice acerca del templo a continuación. Quizás quien lo establece mejor es Lucas. Uno ve tres grande conclusiones.

A. La conclusión prejuiciada

Dice Lucas que unos “hablaban”. La expresión es “lego” es un discurso bastante estructurado. Ellos tenían ya una manera  muy elocuente de hablar del templo. La gente le encanta hablar de los templos que construyen. Como que eso les da jerarquía, prestigio. Observe también que el texto dice que estaba “adornado” Esta expresión es lo que viene de la palabra cosmético. Pero también su raíz viene de kosmos, mundo. Eso significaba que el templo había sido diseñado con grande lujos, que pretendía encajar en “el mundo”.  Y luego dice “ofrendas votivas”. ¿Qué significa esta expresión? La palabra es “anatema” y es la única vez que es usada en este contexto de Lucas. Muchos han establecido que la palabra “anatema” es maldito o maldición[1]. Si esto es así, como es que el templo se ha construido con ofrendas malditas. Es obvio que otro concepto tiene que ver con algo que se quitado del mundo y apartado para Dios. Era notorio entonces que el templo del tiempo de Jesús, la gente había consagrado cosas del mundo para darle origen. ¿Sería que Jesús estaba insinuando que las ofrendas “anatema” eran de esa forma porque la forma en que se daban era más mundana que espiritual? Es muy probable. La gente había llegado a la conclusión que este templo era del agrado de Dios porque la gente lo adulaba (hablaban) porque lo admiraban,  era contemporáneo (adornado) y porque lo levantaban (anatemas) ofrendas dadas por la gente. Para muchos, el hecho que la gente aporte implica que Dios está detrás de la edificación. Así que se puede llegar a la conclusión que lo que la viuda dio era necesario porque lo que se construía era la obra de Dios.

 B. La conclusión profética

Jesús declara que era una inutilidad gastar tantos recursos y lujos en algo que sería destruido. El declara proféticamente que nada de lo “bonito” que habían levantado quedaría en pie. Y esto es el principio que Jesús dice. Él sabía lo innecesario que era ese templo tan grande, si ya tenía los días contados. Todos hemos leído que este templo fue destruido en el año 70 por las legiones romanas. De hecho en la actualidad no ha quedado nada. Los que le acompañaban seguramente también se sentaron para detener su mirada en el majestuoso edificio del que habían estado hablando. Los discípulos veían la grandeza del templo. Jesús veía la profanación en el interior, el abuso, la codicia, avaricia, una religión viciada, obsoleta. Los discípulos pensaban y miraban el presente. Jesús miraba hacia delante y el terrible fin que se aproximaba. Corremos el riesgo de volvernos irreflexivos. Podemos pasar de estar centrados en Dios a pasar al eclesiocentrismo. A todos nos puede pasar. De Cristo el Señor, único Señor, podemos pasar a un lamentable estado de sujeción del poder religioso ambicioso. Muchas instituciones y movimientos que comenzaron como respuesta a una situación particular o necesidad pueden cambiar con el tiempo o dejar de estar contextualizados ante un mundo cambiante. La gran pregunta que tenemos delante nuestro es si somos capaces de examinarlos y reevaluarlos como los hizo Jesús con el estado-templo.

C. La conclusión práctica

En tiempos de Jesús el sistema religioso y el político económico no estaban diferenciados o separados cabalmente. Por eso, más allá del sistema eclesial, este texto también se proyecta como una crítica a todo sistema económico o gubernamental que impone tributos exigentes para los pobres, pero sólo recauda lo que les sobra a los ricos, y no los usa para compensar las desigualdades sino para alimentar a su propia burocracia. Si tomamos en cuenta los versículos siguientes, Jesús nos va a decir que de ese Templo que acaba de recibir esta ofrenda no quedará nada (Mc 13.1-2). Son piedras a ser derribadas. La viuda es un ser viviente, una hija de Dios, que lleva su imagen. Sin embargo, su dinero no fue a sostener esa vida que Dios le dio, sino a mantener un sistema de piedras, dispuesto a su destrucción. El historiador judío romano Flavio Josefo, relata los sucesos de la caída del Templo, mediante el cual se cumple este anuncio de Jesús. Allí señala (Las guerras judías, 6, 282) que el arca del tesoro, incluyendo el dinero, ropas y alhajas que había allí, se quemó cuando fue incendiado el Templo.[2]

El templo fue construido por Herodes. Este rey había destruido el templo antiguo que fue edificado por Esdras y Nehemías y había construido uno mucho más grande y suntuoso. Fue el fruto de la labor de décadas, impresionaba por su construcción y fue magnífico por sus piedras blancas, por el oro y mármol que brillaba a la luz del sol. Josefo dice que algunas piedras eran de 11 metros de largo por 4 de alto y 5,5 metros de ancho.[3]

 Que interesante es que a pesar de la enseñanza de Jesús nos solemos quedar con las piedras preciosas. Nos gusta contemplar el edificio. Sus piedras implican que lo importante son los sistemas gerenciales que nos pueden conducir hacia adentro. Puertas hacia adentro, metidos en el orden interno, en nosotros mismos, nuestros propios programas y todo aquello que retenga a la gente y tengamos a su vez más gente, pero sin desafiarla a ser y hacer como Jesús. ¿Qué difícil es negar la legitimidad de algo que funciona? ¿Qué difícil es negar la legitimidad de una institución cuyo tamaño físico y belleza estética son tan impresionantes? ¿Para qué todo este sacrifico por el templo? Mr. 13.2

 La hermosura del templo quedo tirada por el piso. Jesús dice: No quedara piedra sobre piedra, todo será derribado. Será Dios mismo que lo hará y lo hará en respuesta a las oraciones que piden un nuevo tiempo. Hoy también queremos afirmar que una nueva iglesia es posible, será la respuesta de Dios a los cristianos de gran Fe (Mr. 11.23-24).

¿Por qué para muchos el templo y la institución esta primero? ¿Por qué se quiere reglamentar la generosidad? ¿Por qué muchos enfatizan pactos, estatutos o reglamentos? ¿Qué voz profética debe levantar la iglesia ante la desigualdad y los sistemas de gobierno (políticos o religiosos) que no tienen como prioridad defender la vida de los débiles e indefensos? Tenemos que buscar un equilibrio cuando admiramos el templo y le decimos a Jesús: ¡Mira Maestro! ¡Qué piedras! ¡Qué edificios! Los proyectos tienen que ajustarse a la realidad. (Ver Jeremías 22.13-14). La vida de los pequeños es valiosa para Dios. Son los pobres y desprotegidos esos pequeños. Lo es también el siervo sencillo y humilde.

¿Qué cosas debemos cambiar o eliminar? En algunos casos una reorganización puede rescatar los mejores elementos de la institución sin destruirla del todo, con el templo no paso así. El Dios que anunciamos, que hemos conocido en Jesús, es un Dios de gracia. No “negocia” con las ofrendas. No nos pide que dejemos de alimentarnos, vestirnos y cuidar nuestra salud para sostener cualquier sistema. Por el contrario, nos invita a compartir para que todos puedan vivir vidas en abundancia. Este texto hay que leerlo en esa clave, en la crítica de todo sistema de honores y prestigio, que devora los bienes de los pobres, que los priva de su sustento. En cambio anuncia un Dios de gracia, que se manifiesta en Jesús, que nos ofrece la vida abundante, porque Dios la ha creado y la sostiene. Finalmente recordamos al joven rico que se fue triste ante la demanda de Jesús en Marcos 10:22 y el ciego Bartimeo que se despojó de todo por seguir a Jesús en Mr. 10:50. Las mismas contradicciones las podemos observar hoy en las iglesias. Mientras los que más tienen muchas veces ofrendan con mezquindad, muchos hermanos pobres son capaces de ofrendar sacrificialmente o dar hasta el último centavo. Estos últimos son generosos con otros mientras que los más pudientes tienden a olvidarse de las necesidades de los demás. Debemos recordar el texto que dice: “Porque si uno lo hace de buena voluntad, lo que da es bien recibido según lo que tiene, y no según lo que no tiene” 2 Corintios 8:12

 Conclusión

De nuevo pregunto: ¿Quién creen ustedes que enseñó a la viuda a ofrendar a Dios? Obviamente los escribas. Y le enseñaron a dar todo su sustento, probablemente bajo la premisa que Dios la recompensaría. ¿Se parece eso algo que se practica en la actualidad en medio de la llamada cristiandad tradicional, donde los escribas modernos usan la misma táctica? Los escribas en realidad, ¡LA ESTABAN DEVORANDO! La alusión que hizo Jesús como ejemplo, sobre la viuda pobre dando todo su sustento, no era una lección para que imitaran su acción. Cuando se asocia con los versos anteriores. La alusión de la viuda pobre dando todo lo que tenía, era la confirmación de los que Dios a través de Jesús les estaba diciendo para enseñanza, que los escribas devoraban las casas de las viudas.  Jesús dijo a sus oyentes que los escribas robaban las viudas, y levantando los ojos vio a esa viuda de Israel dando todo su sustento, entonces  aprovechó tal escena para mostrarle a sus discípulos que su acusación acerca de los escribas….ERA CIERTA.

Por último, dos comentarios adicionales: Primero, sé que esto es difícil aceptarlo por el esquema mental que se anidó en nuestro entendimiento después de oír tantos años que la historia de la viuda se ha utilizado como el ejemplo a seguir cuando ofrendamos, pues si damos todo aun en nuestras carencias, damos más, y si lo hacemos, agradamos a Dios. Pero Dios nos ilumine el entendimiento para comprender que no por dar más Dios nos acepta o recompensa más. Si creemos que las bendiciones de Dios son ganadas o adquiridas de acuerdo al monto de nuestra ofrenda, entonces quedaremos a merced de los ladrones y oportunistas que se enriquecen a costillas de la buena intención de los creyentes. Segundo, aportar para la obra de Dios siempre será una bendición, PERO HAGÁMOSLO VOLUNTARIAMENTE DE ACUERDO A NUESTRAS CAPACIDADES Y NUNCA PRESIONADOS O MANIPULADOS POR LOS LIDERES, SINO, DE ACUERDO A LO QUE CADA UNO PROPONGA EN SU CORAZÓN. Recordemos siempre las máximas de las enseñanzas de Cristo a través del apóstol Pablo acerca de las ofrendas, que nos enseñaban que debemos hacer las ofrendas, libre y espontáneamente cuando colaboramos con la obra de Dios.  Cada vez que podamos, ofrendemos para las necesidades de la obra de Dios; esto es para los dar pobres , para ayudar a extender el evangelio y para ayudar el sostenimiento de quienes trabajan para predicar y enseñar la palabra de Dios correctamente, pero por las misericordias de Dios, no nos dejemos manipular por obreros  fraudulentos que toman la piedad como fuente de ganancia. Con ellos, más bien hagamos lo que nos indica el consejo del evangelio…apartémonos de los tales

[1] http://www.wikicristiano.org/diccionario-biblico/753/anatema/

[2] http://www.ayudapastoral.com/level-one/level-2c/41-marcos/¿los-pobres-para-el-templo-o-el-templo-para-los-pobres-marcos-1238-44-y-131-2

[3]

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

2 comentarios sobre “Pobre viuda pobre se quedó pobre III parte”

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