El ministerio del espantapájaros


Espantapajaros..

 

noche Dios me ministró con Génesis 15, y el momento en que Abraham es ministrado por medio del pacto.

Es muy interesante observar que en el momento más trascedente de la bendición de Dios que Abraham pasa por una experiencia muy traumática. Qué pasa cuando ya nos sentimos cansados de espantar las aves de rapiña que hay en nuestra vida. ¿Qué sentía Abraham? Antes de que Dios confirme su bendición sobre nuestras vidas tendremos que pasar por varias pruebas de parte de Dios. La primera es la representada por las “aves de rapiña”. Y es una prueba de lucha con la adversidad. ¿Por qué precisamente en el momento de más entrega y compromiso de un pacto profundo por Dios aparecen las “aves de rapiña”? Es obvio que estas aves representan la oposición que quiere fastidiar tu sacrificio y entrega. Note que son varias, y que el texto habla de una acción constante y fastidiosa. Muchas personas, mucha circunstancias, razones, todo el tiempo están anidando enfrente de tu pacto diciéndote no lo podrás lograr. En el momento que partes el animal y hay sangre, las alimañas rodean tu compromiso. Aves que desean frustrar el pacto y tu compromiso. ¿Qué son estas aves? Todo aquello que desea comerse lo que Dios todavía está en proceso de aceptar y respaldar. Los pactos con Dios no tienen que ver con mis deseos sino con lo que él ha dicho que va hacer. Aves que desean frustrar los compromisos de Dios con los hombres. El día cuando Abraham más se comprometió con Dios fue el día en que se enfrentó con las aves de rapiña que más le costó echar en su vida.  El diablo estaba dando vueltas sobre el cuerpo muerto y herido.  La segunda cosa es la expresión “ahuyentaba”. Es una lucha con la esterilidad. Dice el texto que Abraham las ahuyentaba, y pasó  haciéndolo todo el día. Que cansado ha de ser estar espanta que espanta a un montón de aves que no se cansan de rondar mi sacrificio y pacto con Dios.  Y lo peor que nunca se van sino que siempre regresan a cada rato. ¿Qué me está robando tanto ahuyentar las aves de rapiña? El pacto y el compromiso siempre acaban teniendo carroñeros. Alguien quiere comerse tu futuro. Que no es el pecado en sí, sino que debemos estar conscientes de que el pecado me saca de la bendición de Dios y me roba mi futuro. No es solamente el fallo de lo que estoy, sino que la acción te impide tu futuro. Hay mucha gente que no se da cuenta, que sus errores no son acciones con consecuencias desdichadas, sino que son errores basados en una gran y  profunda idea diabólica, quebrarte y sacarte del futuro próximo en Dios. No es un pecado, es lo que el pecado realiza y te corta del propósito. El pecado te impulsa transgredir el pacto. Mi compromiso no me permite tener suficiente autoridad. A Abraham le costaba ahuyentar a los pájaros ¿Por qué? No hay suficiente autoridad cuando no eres capaz de espantar a la primera las aves. Abraham estaba comenzando un pacto, pero no entendía la autoridad que le daba ese pacto. El pacto te llena, el compromiso te llena de profunda autoridad. La autoridad no es cuanto Abraham oraba, sino cuanto había entendido de lo que se desprendía de su compromiso con Dios y como su pacto con él le daba autoridad. Abraham tiene una pelea dura y larga. Pero lo que Abraham no sabía que ese día Dios le estaba revelando el propósito de lo que sería la cuarta generación. Para que Dios hiciera algo iba a ser muy larga y dura la pelea. La cuarta cosa que aparece en este pasaje está representada por la palabra “temor de grande oscuridad.” Es una lucha con la oscuridad. La pelea va a ser larga y dura, va requerir perder el sueño y va a requerir ahuyentar a muchos buitres, pero el pacto o compromiso trae un beneficio. La noche de Abraham fu muy larga, pero Dios lleva muchas noches largas esperando un pueblo comprometido. Dios lleva mucho tiempo interesado en generaciones de gentes de donde habrá gente comprometida. Dios se para en la eternidad y dice: “Apareció una nueva generación, ¿saldrá alguien bueno de aquí?”¿Alguien me amará? Y ve a la gente  espantando, y peleando pero cuando viene la noche se duerme. Pero lo curioso es que cuando está en la mayor oscuridad, cuando ya está claudicando Abraham, es cuando aparece Jehová. Le vino el temor y Dios se le aparece y le profetiza. La pelea es como espantapájaros, parecer que no estamos haciendo nada, simplemente espantando los buitres y las aves de rapiña, pero estamos en la pelea. A veces pensamos que no estamos haciendo nada, pero a lo menos estamos en la batalla, y estamos allí presentes. Pero hay una cosa más, debemos aprender a ver en la oscuridad. Si entramos a un lugar oscuro es cuestión de tiempo acostumbrarse a la oscuridad y luego poder ver. Si uno ha estado en lo oscuro y entra alguien, el que entra no ve y tu si lo ves, porque  ya te acostumbraste a ver en la oscuridad. Tus ojos se habitúan al lugar oscuro. El pacto nos va ayudar a defendernos y a pelear en la oscuridad. Sólo así podremos ver a Dios y conocer a Jehová. Hay que aprender a tener visión cuando hay poca luz. Los más importante de la fe no es la fe en el día claro, sino cuando estás en la oscuridad. Y cuando estás solo, y no sabes qué hacer con todas las tinieblas que te rodean. Es mi fe en el día oscuro, es quedarse sin visión para poder ver a Dios. Es muy bonito cuando tenemos todos los recursos a la mano y no hay carencia. Así tiene fe hasta mi abuela. La fe es que Dios le habla a Abraham que va  a pasar 25 años en la oscuridad. La cuarta generación que aparece aquí  va aprender en la oscuridad, son fruto de la oscuridad de Abraham. En la oscuridad vamos aprender a levantar una cuarta generación. Nunca he visto hombres bíblicamente, con más convicciones, que aquellos que salieron de la oscuridad, de los días, duros, de las cárceles, de los desiertos. Fácil es pastorear muchachos que nacieron en iglesias formidables, maravillosas, excelentes, llenas de recursos y medios. La fe de Abraham fue probada primero espantando, ser un espantapájaros, que parece ridículo, que nada produce, sólo agita las manos. Que piensa que nada hace. Un ministerio de espantapájaros, es uno de los ministerios más estériles muchas veces. El espantapájaros cree que no está haciendo nada. Pero estamos haciendo más de lo que creemos que estamos haciendo. Después de la oscuridad viene la revelación de Dios y estamos levantando una generación la oscuridad. Esta generación está creciendo en una profunda oscuridad. Todo a su alrededor les roba y les quita la fe. Les anula la Biblia, y están corriendo en medio de aves de rapiña. Parece que no estamos haciendo nada, nos estamos durmiendo y cansados y decimos ¿qué estoy haciendo aquí? Y a veces alrededor de mi ambiente hay una grandísima oscuridad. Pero se levantará una cuarta generación que se levantará en la oscuridad, pero brillarán con gran fuerza. Yo quiero darme cuenta que estoy haciendo algo cuando yo espanto o aún en medio de mi oscuridad.

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

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