Reflexiones en Génesis: Cuando Dios decreta…se cumple III parte


Cuando Dios decreta se cumple…

En la sociedad… (4:17-26)

La narración hoy se traslada a la vida de Caín una vez que salió de la presencia de Dios. En esta porción se empiezan a ver otros inicios de cosas, situaciones y circunstancias generadas tanto por Caín como por su descendencia. Aquí se trazan los orígenes de la sociedad moderna caracterizada por las grandes ciudades, el entretenimiento y las artes y la cultura hedonista personificada por el primer bígamo en la historia. Hay cuatro grandes niveles que son originados por Caín y su descendencia. Estos niveles existen hoy y están regidos en su mayoría por la mentalidad “cainista”. Estos niveles son guiados por los designios de satanás y prueban como el pecado de Adán y Eva afectó toda la sociedad

El primer nivel es el concepto de ciudad. (Vrs.17)

Una cosa importante al resaltar este concepto es el hecho de que esto parece ser un desafío directo al mandamiento de Dios, de que sería errante (véase versos 12, 14). ¿Qué es en realidad la ciudad? ¿Qué implicaciones tiene que él haya construido una ciudad y le haya puesto Enoc como nombre? Un autor dice lo siguiente respecto a este tema:

 “En el relato del Génesis, la construcción de la primera ciudad no se refiere solamente a un conglomerado de edificaciones arquitectónicamente dispuestas, sino que la edificación misma adquiere un valor simbólico. La construcción de la ciudad surge en el contexto del distanciamiento entre Dios y Caín. Ahora bien, «ciudad» es un término polisémico y reclama una adecuada comprensión. Su pluralidad de significados pasa, primero, por un sentido material, en la línea de lo edificado, evoluciona a un sentido comunitario, refiriéndose a sus habitantes, hasta culminar en el aparato complejo que impone la administración de las instituciones que la estructuran, adquiriendo la forma de lo político, de lo burocrático y de la gestión de la cosa pública”.[1] Para entender este concepto se usan tres palabras importantes que describen todo el sentido de ciudad. La primera palabra es la palabra urbe. Lo primero que viene a la mente cuando se dice «ciudad» son sus edificios. Es el primer sentido del concepto ciudad. Para referirse a ella, los latinos utilizaban la palabra latina Urbs, urbis. La urbe es la ciudad edificada y rodeada por unas murallas, lo que está dentro de esas murallas es la ciudad, lo que está fuera de sus límites es lo rural, el campo, lo no-edificado.[2]La segunda palabra es la palabra civitas. En cuanto civitas el sentido de ciudad es más amplio, no se refiere simplemente a la forma física de un complejo urbano, sino que implica la organización comunitaria e institucional de sus habitantes. La civitas es una realidad social y cultural. El criterio que privilegia esta concepción es la unidad cultural. Así, ciudadano es el adjetivo aplicado a quien forma parte del registro organizado de una determinada ciudad. De modo que civilización es el resultado cultural, ideológico y burocrático que emana de las complejas relaciones que se dan en la civitas.[3]La tercera palabra es la palabra polis. En la concepción de la ciudad en cuanto polis se da por supuesto el sentido comunitario que aparece en la civitas, pero le agrega un interés específico por el bien común y la gestión de la cosa pública (la res pubblica). Política es la palabra que traduce el interés de los gobernantes por el bien de la ciudad. La política, por tanto, indica originariamente el gobierno de la ciudad, en el cual participan todos los hombres libres. Dado que en la Antigua Grecia, la ciudad y el Estado prácticamente se identificaban, así se explica por qué actualmente cualquier gobierno (local, nacional, global) suponga la dimensión política.[4] Si uno observa es obvio que Caín desarrolló estas tres concepciones en la edificación de la primera ciudad. Más adelante será reflejada muy claramente en la edificación de Babilonia por parte de Nimrod. (Génesis 11).

…El segundo nivel es el contenido de la ciudad (18)

En términos teológicos, filosóficos y políticos, el valor originario de la ciudad no es arquitectónico o urbanístico, sino simbólico o ideológico. Bien se ha dicho que el autor del libro del Génesis no esconde el conflicto originario entre Dios y el hombre, que posibilitó, según la Biblia, la construcción de la primera ciudad. Su artífice – ¡qué paradoja!- es el primer asesino de la historia, según la perspectiva bíblica. El primer conflicto entre Yahveh y la primera pareja de humanos (Adán y Eva) llevó a estos últimos a ser expulsados de un lugar de habitación tutelado por Dios mismo; el segundo conflicto, que enfrenta no sólo a Dios con el hombre, sino a los hombres entre sí, dio origen a otro lugar de habitación, ya no tutelado por Dios: la ciudad. En la ciudad no hay árboles cuyos frutos, por decreto divino, no se deban comer. La ciudad es sinónimo de la auto-comprensión del ser humano, alejado de la tutela de Dios y auto-suficiente.[5] Debido a esta cosmovisión de la ciudad  la respuesta de Caín a Dios sigue teniendo vigencia, en el ámbito de la ciudad, es decir, a casi nadie le gusta dar razón de la condición de sus hermanos: « ¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano?».

En su esencia la ciudad tiene un sentido diabólico, pero no en términos satánicos, aunque tiene cierta connotación. Cuando se habla de diabólico es lo contrapuesto a lo simbólico. El escrito Chopin se refiere a este concepto de la siguiente manera:

“… Hay que hacer notar la correlación permanente que se da en estos relatos entre lo simbólico y lo diabólico. Aquí, diabólico no se refiere a la personificación del mal, sino al exacto contrario de lo simbólico. El origen griego de símbolo está relacionado con el verbo συμ-βάλλω, que significa juntar; en cuanto sustantivo, σύμβολων antiguamente se refería a un anillo o a un dado que se rompía en dos pedazos, los cuales, conservados, podían servir luego para demostrar la autenticidad de los contratantes o para identificar la autenticidad de familiares que exigían el derecho a ser hospedados. En sentido lato, lo simbólico es lo que une. En cambio lo diabólico, en su acepción nominal, es lo que está situado entre (διά) las partes, pero no en modo estático, sino separándolas. Si en griego el contrato de fidelidad une las partes, en cambio la calumnia que divide las partes se denomina δια-βολή de modo que δια-βολος es lo calumnioso que no permite estar unidas a las partes. La armonía entre Dios y los hombres se adquiere luego, según la Biblia, con un concepto que sana las fracturas generadas por la división, es decir, el concepto de alianza.”[6]En ese sentido la esencia de la actitud de Caín es dia-bolos porque nace separada de Dios. Esa actitud seguirá siendo igual hasta este siglo. Así que la ciudad se levantó en pleno desafío a la separación con Dios, por lo tanto es el lugar donde se opone a la voluntad de Dios y en donde se realiza la misión de Dios. Es el campo de batalla de la proclama de Dios. Es el lugar donde el símbolo (unión con Dios) se opone al diábolos (la ruptura con Dios) Si la ciudad nació con Caín es obvio que los componentes tanto en la urbe, civita y polis contendrán  elementos diabólicos hacia la persona  de Dios. Esta primera ciudad incluye cinco  elementos diabólicos. Primero, desafía la autoridad de Dios. Este es un desafío ateísta. Observe que Caín debía ser errante pero él se hace estacionario. Las ciudades per sé, se convierte en esferas de desafío a Dios. Muchas naciones se creen autosuficientes por su identidad y piensan que juntas nadie, incluso Dios, las puede tocar. Segundo, destaca al hombre. Este es un desafío humanista. Es muy interesante que Caín levante la ciudad y decide ponerle el nombre de su hijo Enoc. Esto habla que la ruptura entre Caín y Dios continuaba. Su deseo es perpetuar la dinastía del hombre y no de Dios. Las ciudades se caracterizan por su constante enaltecimiento del hombre y de sus logros. Tercero,  delimita la vida humana. Este es un desafío materialista. El pasaje a continuación establece la descendencia de Caín a través de Enoc. Un dato curioso en la genealogía de Caín y luego de la de Enoc es que hay omisión en comparación con la de Adán (Cap. 5) del tiempo que vivieron, y la alusión a la muerte. Significa que solo están enfocados en el momento, en logro desde la perspectiva de este mundo, el progreso humano. Bob Deffingbaugh en su artículo “Llegando a Entender las Genealogías de Génesis 5:1-32” dice: “El principal contraste entre los linajes de Caín y Set es acerca del énfasis de cada uno de los personajes. La línea de Caín está acreditada con lo que podríamos llamar “el progreso del mundo” y sus logros. Caín construyó la primera ciudad (4:17). De sus descendientes vino el logro tecnológico y las contribuciones culturales: trabajadores del metal, rancheros y músicos salieron de este linaje. Ahora, ¿qué es lo que se enfatiza de la línea de Set? No hay mención de grandes contribuciones o logros. Dos cosas marcaron a los hombres del capítulo 5 – ellos fueron hombres de fe (ej. Enoc 5:18, 21–24; Lamec 5:28–31). Estos hombres miraron atrás y entendieron el hecho que el pecado era la raíz de todos los problemas y sufrimientos. Ellos miraron adelante hacia una redención que Dios iba a proveer a través de su descendencia.[7]Por otro lado, añade este autor: “Nosotros podemos estar sorprendidos sobre el énfasis sobre la muerte como ocurre en el capítulo 5, mientras que no es mencionado en el capítulo 4. ¿No hubiera sido más preciso en enfatizar la muerte en conjunción con la impía descendencia de Caín? Lo primero que debemos reconocer es la significancia de la muerte en el contexto del libro de Génesis. Dios había dicho a Adán que ellos seguramente morirían el día que comieran del fruto prohibido (2:17). Satán firmemente negó esto y aseguró a Eva que esto no era así. (3:4). El capítulo 5 es un triste recordatorio que la paga del pecado es la muerte y que Dios mantiene su palabra, en juicio y en salvación. ¿Por qué no enfatizar la relación entre pecado y muerte? ¿Por qué no enfatizar acerca de la muerte en el capítulo 4? Permíteme sugerir una explicación. En el capítulo 4 parece ser que la muerte no era un tema popular, yo creo que Caín encontró consuelo en el hecho que él había traído un hijo en cuyo nombre el también fundó una ciudad. En adición, su descendencia fue responsable para grandes contribuciones culturales y técnicas. Estas “edificaciones” debieron dar cierto tipo de consuelo a Caín. La triste realidad es, sin embargo, muy diferente, como el escritor en Proverbios ha dicho: “La memoria del justo será bendita; mas el nombre de los impíos se pudrirá” (Proverbios 10:7) [8]

La más grande tragedia no fue que los grandes hombres del capítulo 4 murieron, porque también así lo hicieron aquellos del capítulo 5. La tragedia es que la descendencia de Caín no sobrevivió el juicio de Dios; pero la simiente de Set sí. Todos los hombres mueren, pero unos serán llevados al tormento eterno, mientras que el pueblo de Dios disfrutará toda la eternidad ante la presencia de Dios, en cuya compañía ellos morarán por siempre. (Juan 5:28 -29; Apocalipsis 20). Las externas apariencias indicarían que los hijos de este mundo “lo tienen todo logrado”, pero la última realidad es completamente diferente. En cuarto lugar desestima los valores de Dios. Este es un desafío hedonista. En el vrs. 19 observamos la ruptura del valor del matrimonio monogámico. Lamec es el primer hombre que tiene dos mujeres y establece el matrimonio poligámico. Esto implica que Lamec actuó en contra de las intenciones de Dios al tomar dos esposas. La poligamia está en contradicción con el orden que Dios estableció en la creación (Génesis 2:24). Quien conoce la Biblia, sabe que Dios toleró la poligamia, pero nunca la aprobó. Vemos como consecuencia que este mal siempre ocasiona su propio castigo. Lo que se observa en ciertos países confirma esta regla. No se puede esperar parejas y hogares ideales y felices si no están fundados en este principio bíblico. Lamec no actuó en ignorancia. Génesis 4:24 muestra que conocía las palabras de Dios. No sentía ninguna necesidad de tener la protección que Dios había prometido a Caín. Su dicho, lleno de orgullo y vanagloria, manifestaba que se consideraba capaz de defenderse a sí mismo. ¡Él mismo podría luchar por sus propios derechos! No necesitaba a Dios en absoluto. La propia voluntad, la independencia y el autoritarismo eran las características dominantes de su personalidad. Con tales características, uno puede «lograr» mucho en este mundo pecaminoso.[9] En quinto lugar desarrolla los avances humanos. Este es un desafío tecnicista. Esto también puede advertirse en las sucintas palabras que describen a la familia de Lamec. Sus tres hijos mostraban las mismas características que su padre. Los tres llegaron a ser famosos en el mundo de su tiempo. Fueron los precursores en la esfera de sus talentos y actividades. Jabal, el agricultor, fue llamado “padre de los que habitan en tiendas y crían ganados”. Jubal llegó a ser “padre de todos los que tocan arpa y flauta”. Fue el sobresaliente pionero en el mundo del arte y de la cultura. El tercero fue Tubal-caín, padre de los herreros, de todos los que trabajan con bronce y hierro. Con razón podemos considerarlo como el precursor en el mundo industrial de su tiempo. Podemos imaginarnos con qué respeto lo miraban a Lamec sus contemporáneos. ¡Qué hogar más brillante tenía este hombre! ¿Cómo no envidiarlo? ¡Tener tres hijos que alcanzaron un lugar de liderazgo en la sociedad! ¿Qué padres no se alegran cuando sus hijos logran una posición importante en este mundo? Se sacrifican económicamente para dar a sus hijos una buena educación y emplean mucho tiempo y energía para ese fin. ¿No se alegrarían entonces del éxito de sus hijos, y se sentirían algo orgullosos de ellos? Así ocurre con la mayoría de los padres hoy en día, lo mismo que con Lamec. Sin embargo, ¿era cierto que todo fue tan bello como parecía? ¿No se fijó Lamec sólo en las apariencias? ¿Hacemos lo mismo nosotros, padres, en nuestro tiempo?[10]

…El tercer nivel la consecuencia de la ciudad

Los vrs. 23-24 describen una letra, que a mi criterio es traduce en el primer canto. Y podemos notar la temática  del canto, sexo, violencia, venganza, etc. La ciudad produce tres efectos. Primero el efecto del envanecimiento.  “Ada… Zila” Los nombres de estas dos mujeres son un juego de los términos de belleza física. Los rabinos dicen que una era su esposa para darle hijos y la otra era su concubina para darle placer. El nombre “Ada” puede significar “ornamento” o “mañana”, en tanto que el nombre “Zila” parece significar “sombra” o “refugio”, “timbre” o “músico”.[11] Segundo el efecto del entretenimiento. La Biblia habla de Jubal como el primer músico en la tierra.  Su nombre significa “arroyo que fluye”, sólo que la música de Jubal no era un río que fluía hacia Dios, sino que se enfocaba en complacer los sentidos. Así que el vrs. 23 y 24 es la letra del primer canto de entretenimiento. ¡Vaya  canto!  En él, Lamec expresa su arrogancia, sus deseos de venganza y el uso de la violencia, de la fuerza bruta.  ¿Cómo se puede usar la música para expresar sentimientos tan bajos como la crueldad y la soberbia?  Eso mismo ocurre en la música de nuestros días, y basta con encender la radio en cualquier momento para comprobarlo.[12] El mundo actual está seriamente inclinado hacia el entretenimiento.  Hoy en día son más reconocidos, admirados y remunerados quienes se dedican a entretener que quienes se dedican, por ejemplo, a educar o a sanar.  Actores, deportistas y músicos se cuentan entre los hombres y mujeres mejor pagados de nuestro tiempo. También es un hecho de que la música mueve al mundo de hoy.  Es clarísima la influencia de los músicos, que pueden pronunciarse mediante la música sobre cualquier cosa que deseen.  Y así lo hacen, atiborrando los oídos de la gente de sensualidad, con canciones llenas de sexo ilícito, promoción de las drogas, de la rebeldía, de celos, adulterio, violencia y muerte.  Nunca como ahora los músicos tienen para sí una plataforma desde la que pueden opinar aún desde la ignorancia sobre cualquier asunto, y no son pocos los que siguen sus disoluciones.  Y así, se vuelven soberbios, autosuficientes, llegan a sentirse dioses.[13] Tercero efecto, envilecimiento. Esta porción enfatiza el desarrollo del pecado al punto de que Lamec estaba haciendo alarde del rigor de su venganza. Algunos han afirmado que alzó la primera arma de guerra de Tubal-caín e hizo este alarde rítmico. Ha habido mucha discusión entre los comentaristas acerca del elemento tiempo (pasado, futuro).  La mayoría asume que se refiere a algo que sucederá, no a algo que había pasado.  4:24 «setenta veces siete» Esto muestra la severidad de la venganza de Lamec (véase 4:15). Algunos comentaristas ven un contraste entre esto y las palabras de Jesús en cuanto al perdón en Mateo 18:21.[14]Cuarto efecto, enfrentamiento. El vrs. 26 al final dice: “…los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová”. Caín al  perder la presencia de generó una descendencia que creó artificios propios en busca de satisfacción, gozo y paz. Prosiguiendo, en Génesis 4 vemos: “Y conoció de nuevo Adán a su mujer, la cual dio a luz un hijo, y llamó su nombre Set: Porque Dios (dijo ella) me ha sustituido otro hijo en lugar de Abel, a quien mató Caín”. (v. 25). El nombre Set quiere decir dado, concedido. Adán realmente sentía que no podía vivir sin Dios; entonces siempre que necesitaba algo rogaba a Dios y lo recibía de Él. Set, a su vez, también tuvo un hijo “Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós” (v. 26a). El nombre Enós quiere decir débil, frágil. Al percibir que el ser humano era frágil y que sin Dios no podía sobrevivir “los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová” (v. 26b). Sin Dios realmente no podemos sobrevivir. No somos como los descendientes de Caín que comenzaron a criar ganado para sobrevivir, e inventaron instrumentos musicales para obtener gozo, e instrumentos cortantes de hierro y de bronce para que les sirviera de protección; antes bien, somos como los descendientes de Set: reconocemos nuestra fragilidad e invocamos a Aquel que es Jehová, el gran Yo Soy. La Biblia nos muestra que había una salida para Caín y sus descendientes cuando se sintieran frágiles, sin la presencia del Señor, sin embargo, no la usaron. Fue la descendencia de Set que dio inicio a esa maravillosa práctica de invocar al Señor. Era como si dijesen: “¡Oh Señor! Sin Ti no podemos sobrevivir. Necesitamos de Ti para obtener la verdadera satisfacción, gozo y paz. El enemigo puede venir en cualquier momento a matarnos. ¡Oh Jehová, necesitamos de Ti como nuestra seguridad y paz!”. ¡Aleluya, desde entonces se comenzó a invocar el nombre del Señor! Ese enfrentamiento seguirá por los siglos hasta este tiempo.

La historia de Lamec y de su familia encierra una seria advertencia para nosotros y para nuestras familias. ¡Que no se me mal interprete! No es pecado desear que nuestros hijos se beneficien de una buena educación. Evidentemente no es pecado tener una profesión o un oficio en este mundo. No tiene demasiada importancia si trabajamos en el orden de la agricultura, de la cultura o de la industria, hasta que podamos ejercer nuestra profesión en comunión con Dios y para su gloria. Nosotros, creyentes, no pertenecemos más a este mundo. Dios “nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo” (Colosenses 1:13). Por gracia, somos de aquellos que del mundo el Padre dio a su Hijo (véase Juan 17:6). Pero, todavía estamos en este mundo. Por eso tenemos que cumplir un papel que implica numerosas responsabilidades.

Así que en este capítulo 4 de Génesis nos hemos detenido a discutir el principio que Cuando Dios decreta se cumple. Y Se cumple en tres áreas importantes, primero en la familia. Esta primera familia transcurre como lo había establecido Dios en el  capítulo 3:16-20. En estos primeros versículos vemos dos grandes áreas de existencia. Primero está la sexualidad de la familia que incluye la iniciación de la sexualidad, la interacción de la sexualidad, la intención de la sexualidad y finalmente la inclinación de la sexualidad. Un segundo elemento en esta familia es la paternidad. Esa paternidad tiene dos grandes áreas. Primero la valoración de la paternidad que incluye la valoración del hombre como la de la mujer. En segundo lugar incluye la vocación de la paternidad. Esta vocación se manifiesta en la igualdad, dignidad y equidad de los hijos. Vimos una tercera área es la fraternidad.  Que incluye el enfriamiento de la relación, el enfrentamiento de la relación, el enfurecimiento de la relación y finalmente el enfrascamiento de la relación. Una segunda cosa es que cuando Dios decreta se cumple en la sociedad.  Esta sociedad se describe con el término de la ciudad. Esta idea  tiene tres grandes componentes. Primero el concepto de la ciudad. Allí vimos tres frases. La urbis, la civite, y la polis. Cada una de ellas está dentro de la sociedad. Luego está el contenido de la ciudad. Es un contenido descrito por cinco desafíos. El desafío ateísta, el desafío humanista, el desafío    materialista, el desafío hedonista y finalmente el desafío tecnicista. Un tercer concepto de la ciudad no solo es su concepción, contenido sino también su consecuencia. Esta consecuencia se muestra por el envanecimiento, el entretenimiento, el envilecimiento y finalmente el enfrentamiento.

Todo el capítulo ha demostrado que Dios tenía razón y Satanás no, de tal manera que cuando Adán y Eva le hicieron caso, todo se descontroló a tal  punto que afectó a todos los que vinieron después de la primera pareja. Y es que cuando Dios decreta “ciertamente morirás” más vale que pongamos mucha atención y obedezcamos.

[1] http://misionologiachopin.blogspot.com/2012/06/los-hijos-de-cain-la-ciudad-y-los_21.html

[2]Ibíd.

[3] Ibíd.

[4]Ibíd.

[5]Ibíd.

[6] Chopin, José Vicente. Los Hijos de Caín. La Ciudad y los Cristianos. Artículo Escrito .Junio 21, 2012

[7]Deffinbaugh, Bob. https://bible.org/seriespage/llegando-entender-las-genealog%C3%AD-gen-51-32

[8]Deffinbaugh, Bob. https://bible.org/seriespage/llegando-entender-las-genealog%C3%AD-gen-51-32

[9]http://www.creced.ch/index.php/creced/1998/66-no2/362-lamecynoe

[10]  http://www.creced.ch/index.php/creced/1998/66-no2/362-lamecynoe

[11]http://www.freebiblecommentary.org/pdf/spa/VOL01AOT_spanish.pdf

[12]http://casadeoracionmexico.com/blog/?p=527

[13]http://casadeoracionmexico.com/blog/?p=527

[14]  http://www.freebiblecommentary.org/pdf/spa/VOL01AOT_spanish.pdf

Anuncios

Un comentario sobre “Reflexiones en Génesis: Cuando Dios decreta…se cumple III parte

Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: