Espiritualidad de 2 categoría…


Introducción

Hace poco leí   de un maestro quien le pasó a un grupo de estudiantes de secundaria una prueba de la Biblia.  Esta prueba precedía a un curso llamado: La Biblia Como Literatura; el cual planeaba enseñar en una secundaria que era considerada una de las mejores secundarias de la nación.  Algunas de las respuestas más asombrosas de estos estudiantes fueron las siguientes: Sodoma y Gomorra fueron amantes.  Jezabel fue el asno de Acab. Algunos estudiantes pensaron que los cuatro jinetes aparecían en la Acrópolis, que los evangelios del Nuevo Testamento fueron escritos por Mateo, Marcos, Lutero, y Juan, que Eva fue creada de una manzana y que Jesús fue bautizado por Moisés. ¡En serio!  La respuesta que se ganó el premio mayor fue una dada por un chico que era parte del cinco por ciento que tenían el promedio más alto de los que se graduaban. La pregunta: ¿Qué fue el Gólgota?  La respuesta: Gólgota fue el nombre del gigante que mató al apóstol David. Si no fuera tan triste, sería muy chistoso.  ¿No es asombrosa la falta de educación que tiene el ciudadano común y corriente de la palabra escrita de Dios?  En una tierra llena de iglesias y capillas, templos y tabernáculos, sólo hay un insignificante puño de estudiantes con conocimiento del Libro de libros.  Tenemos la Escritura con tapa dura, en edición rústica, en tela, y en piel. . .versiones y paráfrasis demasiado numerosas para contar. . .ediciones con letra roja, con letra grande, grandes como diccionarios y pequeñas como microchips. . .y aun así, al pasar de los años una generación tras otra le hereda a la que le sigue su analfabetismo bíblico. El conocimiento técnico y pericia científica de nuestra nación eclipsan horriblemente nuestro conocimiento básico de la Biblia; ocasionando que nos adentremos a un era similar a la de la edad prehistórica cuando las copias de la Escritura eran encadenadas al púlpito en latín—el idioma privado del clero. . . cuando se le mantenía al público completamente ignorante de las enseñanzas de la verdad transformadora.  Pero veo una gran diferencia: en aquella época, la ignorancia bíblica era forzada. . .en nuestro día es voluntaria.  Ahí está el detalle más triste de todo.

¿Quién tiene la culpa? ¿Quién merece tener el dedo acusador señalándole? Algunos dirían que la culpa cae sobre los seminarios del mundo.  Verdaderamente una parte del problema sí descansa allí.  Hoy en día, en nuestro mundo, encontramos que algunos profesores de seminarios ya no se afianzan a ciertas verdades fundamentales como son la deidad de Jesús, Su muerte en sustitución por la nuestra, o Su segunda venida.  Y aunque esto nos moleste, estamos agradecidos por seminarios que continúan poniendo su enfoque en el lugar indicado…enseñando y predicando toda la Palabra de Dios. Otros escogen culpar a los púlpitos de nuestra tierra.  La predicación débil puede dañar mucho a una congregación.  He dicho durante años que un poco de bruma en el púlpito causa invariablemente una neblina en la congregación.  Demasiados predicadores se están especializando en un estilo de predicación vacía, con mucha sazón y condimento, pero sin ninguna proteína o sustancia.  Nuestros predicadores deben volver a su responsabilidad primaria: proclamar la Escritura a las personas de Dios y dirigir el camino a la reconciliación con Él. Aun otros culpan a este sistema satánico y presurizados que llamamos mundo; esta sociedad, con sus súplicas persuasivas y argumentos académicos que nos acusan de tener una “creencia fanática e insensata de la Biblia”.  Los cuales nos dicen que si abrazamos las verdades bíblicas, cometemos un suicidio intelectual.  Pero los sepultureros que promueven esta mentira no tienen nada que ofrecer en lugar de la Biblia más que una tumba. . .un hoyo frío en el suelo. Pero a fin de cuentas, la ignorancia bíblica es una elección personal—su elección.  Se necesita de su labor para ocasionar un cambio…así es, se necesita de su acción inmediata. Pero no se trata de tener conocimiento bíblico de una segunda mano sino de primera mano.

En el libro de Job en el capítulo 42 encontramos unos versículos interesantes que abonan mi temor  por este analfabetismo bíblico.  Solamente hay dos versículos que quisiera leer. Son los versículos 5 y 6. Vea lo que dice el texto:”  “Lo que antes sabía de ti era lo que me habían contado, pero ahora mis ojos te han visto, y he llegado a conocerte. Así que retiro lo dicho, y te ruego me perdones». (Versión TLA) Me gustaría enfocar este mensaje en el concepto de “Conociendo a Dios de segunda mano o de primera mano”. Basado en estos dos versículos de Job. Al usar la versión arriba citada me ilustra más realmente lo que quiero compartir con respecto a este tema.  Léalo bien nuevamente. “Lo que antes sabía de ti era lo que me habían contado, pero ahora mis ojos te han visto, y he llegado a conocerte. Así que retiro lo dicho, y te ruego me perdones». (Versión TLA). Estos versículos pueden inmediatamente describen nuestro peregrinaje cristiano. Muchas personas tienen conocimiento de segunda mano de lo que saben de la Palabra de Dios. Es decir su fe está centrada en lo que otros le han dicho de la Biblia, de Dios. Pero llega un momento en nuestras vidas que debemos progresar de esa etapa y adentrarnos en la etapa de aprendizaje de primera línea o de primera experiencia. De tal manera que podamos decir con Job: “Había oído de Ti pero ahora me he encontrado plenamente contigo”. Es decir insisto, moverse de una experiencia secundaria a una primaria. En realidad esa es la historia de Job No tengo el tiempo suficiente para entrar en todo el libro, así es que es mejor ir directamente a la conclusión del libro para ver las lecciones que se aprenden de esta perspectiva. Debemos estar conscientes que Job ha estado bajo una tremenda presión. Perdió su salud, perdió su familia, sus bienes, sus amigos y la confianza de su esposa. El va a través de tumultuosas experiencias  de cuestionar a Dios, cuestionar su propia vida en presencia de Dios. El tiene tres amigos que vienen acompañarlo durante su prueba y comparten con el su sabiduría, pero no mejoran la situación de Job, de hecho la empeoran. El hecho asombroso de la historia de Job es que al final Dios lo lleva a feliz término y el libro acaba con un Job superabundantemente bendecido. Es decir con mucho más de lo que antes le fue quitado. Pero al final Job durante este viaje avanzó en cuanto al conocimiento de Dios de una experiencia de segunda mano a  una experiencia de primera mano. De lo que otra gente le había dicho acerca de Dios  a un encuentro personal con Dios.

De hecho en este capítulo, capítulo 42, Dios reprende a los consejeros de Job, sus amigos en el vrs. 7. Particularmente a Elifaz. Se dice lo siguiente: 7 Después de haber hablado con Job, Dios se dirigió a Elifaz y le dijo:

«Estoy muy enojado contigo y con tus dos amigos. Lo que han dicho ustedes de mí no es verdad; en cambio, es verdad lo que ha dicho Job.  42:7 (TLA) Note que el pasaje dice que “no habéis hablado de mí lo recto” y luego añade “como mi siervo Job”. Lo que queda claro con esta declaración es que Elifaz y sus amigos habían mal representado a Dios. Ahora no sé si usted ha leído mucho el libro de Job, pero es un libro que lo deja a uno perplejo. Una de las razones es el hecho que mucho de los consejos que los amigos de Job le dieron parecía ser verdad. Y de hecho mucho de lo que dijeron contenía verdad, pero el problema fue que era una verdad mal aplicada para la situación de Job. No era una verdad que encajaba con las cosas que Dios estaba haciendo con su hijo.  Sabe que es lo curioso, cuando nosotros tenemos una información de Dios de segunda mano eso ocurre, representamos mal a Dios. Necesito que se grabe bien esto: Si su experiencia con Dios es una experiencia de segunda mano, es decir usted ha crecido oyendo de Dios y no oyendo a Dios entonces correrá el peligro de representar mal a Dios y en última instancia a aplicar mal la Palabra de Dios. En realidad esto es muy profundo y quiero que note otra cosa, el resultado de representar mal a Dios y de aplicar mal la Palabra de Dios será  herir a la gente. Los tres amigos de Job se sentaron con el por una semana sin decir nada, y debieron permanecer así, pero después de esa semana comenzaron a aplicar mal la verdad. ¿Y le ayudó eso a Job? ¡No! Sirvió más para profundizar su dolor y perpetuar su agonía.  El problema de Job fue, el mismo que sus amigos, es decir un conocimiento de segunda mano. Y por eso Job fue llevado al desierto. Esta es a menudo la avenida que Dios usa en orden de movernos de una experiencia de segunda categoría y a una primera categoría. Nos pone aparte y empieza su tratamiento para ponernos en la senda correcta. Eso es lo que Dios necesita hacer para redirijamos nuestras concepciones acerca de Él. Creo que hay dos grandes regalos que Dios da cada hombre o mujer que pasa por este tipo de camino. Primero verse  como realmente son. Y no hay cosa más grande que eso. Y Segundo ver a Dios como realmente es. ¿Así que deseo preguntarle algo esta mañana? ¿Conoce a Dios? ¿Realmente lo conoce? O tiene un conocimiento de segunda mano. ¿Conoce lo que la gente habla de Dios o conoce lo que Dios le habla a usted? Ahora cuando usted le pregunta a la gente: ¿Conoce a Dios? Los cristianos a menudo interpretan esto como si ¿Conoces lo que crees? Pero eso no es lo que estoy preguntando. En un sentido no me interesa lo que usted cree. Otras personas cuando les preguntan ¿Cree usted en Dios?  La gente interpreta que les estoy preguntando si conozco la Biblia o al Dios de la Biblia. No. Otras personas concluyen que cuando usted pregunta ¿Conoce a Dios? Creen que se le están preguntando si sabe como realizar sus funciones religiosas. Pero no es lo que busco. Le estoy preguntando si realmente tiene un conocimiento de Dios profundo y experimental. Parte del problema aquí es que la palabra “conocer” ha cambiado en nuestro moderno castellano del siglo XXI desde sus orígenes en el contexto bíblico. Cuando hablamos de “conocimiento”, pensamos en una acumulación de información intelectual que está muy lejos del significado bíblico. “Conocer” significa una relación íntima. Es enfocada de tal manera que en Génesis 4 cuando dice que Adán “conoció” a Eva (Génesis 4:1) mucha gente piensa que la palabra conocer solamente se enfoca en la relación sexual, pero no lo es. Significa intimidad, una unidad que viene en el acto sexual, pero es algo más profundo: fue espiritual. Lo que deseo que entienda de esta frase es que este “conocimiento” en el sentido bíblico  está basado en la relación y una grande y profunda intimidad espiritual. Y es en ese sentido que pregunto: ¿Conoce usted a Dios?

Ahora quiero que pasemos a hablar de dos cosas. Lo primero ante todo  deseo que veamos lo que es tener un conocimiento de segunda mano. Así que hay tres cosas  que deseo mostrarle que evidencia si usted tiene un conocimiento de segunda mano. Y quiero tomar los ejemplos de los cuatro personajes principales del libro de Job.

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

Un comentario sobre “Espiritualidad de 2 categoría…”

  1. en la introduccion solo falto, qñla pregunta de quien murio y resucitó para salvar el mundo a lo que la respuesta seria GOKU … ejejej Excelente escrito Bendiciones

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