Cristianismo sin religión: Cristianos Saludables


II.                    El segundo elemento para tener una salud espiritual es CREENCIA (1:1b)

Estaba leyendo acerca de la religiosidad en el mundo y de cómo hay movimientos que tienen unas creencias muy extrañas. A parte de ser una aberración como movimiento La lista tiene varios toques; algunos de muy mal gusto y otros absurdos.

1 La iglesia de Bob Esponja le rinde culto al personaje de Nickelodeon. Se basa en la sencillez. 2 La iglesia de la Eutanasia. Una secta, performance o exabrupto dadaísta. Se basa en un único mandamiento: no procrearás. 3 La iglesia de los subgenios. Es una parodia de religión satírica postmoderna que ganó popularidad en los años 80. 4 El monje de los cocos, llamado así porque su líder se alimentó sólo de cocos durante tres años. 5 Los adoradores de Rambo. Los Kamula, en Papúa, Nueva Guinea, idolatran al personaje de Silvester Stallone. 6 Movimiento de la creatividad. Se trata de una organización religiosa racista que dice rendir culto a la raza blanca. 7 La religión maradoniana  o de D10S está presente en casi 60 países y cuenta con más de 80.000 feligreses.

Lo cristianos debemos tener nuestras creencias bien cimentadas. En este pasaje Santiago hace tres alusiones importantes para la fe cristiana.  En el texto original, la sintaxis es diferente a como aparece en nuestra versión en castellano. El texto griego dice literalmente: “Santiago, de Dios y del Señor Jesucristo siervo”.

 

A.     Un Cristo Relacional

En ese orden gramatical sugiere que el escritor desea dar énfasis primordial no tanto al hecho de que es  un siervo sino de quién es el siervo. Este orden de palabras da prominencia a la identidad de su Señor celestial. Para Santiago, esa identidad era de importancia primordial. El no podía concebir honor más alto que ser el siervo de tal Señor. Con ello declara una relación personal. Dicha expresión no denota ninguna otra cualidad sobresaliente, sino la mera expresión de su profunda devoción y sumisión a su Señor [1]

B.      Un Cristo Real

 Santiago pudo haberse identificado como el hermano del Señor o el anciano líder de la iglesia en Jerusalén. También pudo haber usado su título de apóstol, pero prefirió llamarse sencillamente siervo. Debe notarse que Santiago  usa el título completo al referirse al Señor: “Señor Jesús Cristo” (En el texto original). Aunque la idea  es definida, el escritor no usa el artículo ni con la palabra Dios, ni con la fórmula  “Señor Jesús Cristo”. La razón evidente  es que quiere dar énfasis a la naturaleza intrínseca  de las referidas personas más que indicar su identidad. Según las tres designaciones Cristo es real por su Presencia. La gramática griega usa y para conectar a Dios y Jesucristo sin artículo demostrando que Dios y Jesús son lo mismo. Por otro lado Jesús es real por su Preeminencia. El uso de la palabra Señor tiene una historia interesante. En el griego clásico su uso contenía la idea de legalidad y autoridad. Este título era usado para referirse a personajes políticos importantes.  En el AT se usa la palabra Adonay para Señor y eso significaba literalmente amo y dueño. En el NT la palabra Kyrios aparece unas 717 veces. También Jesús es real por su Potencia.  El segundo nombre que el autor de la Epístola usa es “Jesús” Ieosus, es la versión griega  del nombre hebreo Yeshua. Hasta donde se sabe, es el nombre más antiguo  que contiene en su raíz el sustantivo divino  Yahweh. El nombre de Jesús  se asocia directamente con su misión salvadora. Ese nombre encarna  todo el mensaje  del evangelio tocante al histórico  hombre  de Nazaret[2] También es un Cristo real por su Pertinencia. El tercer nombre que aparece es “Cristo” que equivale al hebreo Mashiah y literalmente significa ungido. El título  y concepto de cristhos, históricamente y tal vez teológicamente, es el más importante de todos los conceptos cristológicos por haberse convertido  en la manera central  de designar la comprensión cristiana de Jesús. Esto se comprueba por el hecho  de que Christos, que propiamente es un título  para designar al ungido, se convirtió  muy temprano  en un nombre propio. Pero también el nombre de Cristo tiene una connotación escatológica, ya que anticipa el cumplimiento  de las promesas hechas por Dios en el AT.

 II.                  Un tercer elemento para tener una salud espiritual es CONVIVENCIA  (1:1c)

Una tercera actitud tiene que ver con la comunidad de Dios. ¿Qué es ser iglesia hoy? ¿O que es hacer iglesia hoy? ¿Porque nos reunimos? ¿Por qué buscamos estar juntos? El texto nos da unos indicios. “A las doce tribus que están en la dispersión: salud”.  Observe puntualmente tres pautas de convivencia comunitaria o de comunidad eclesial.

 A.     Una convivencia inclusiva

La Epístola está dirigida a las “doce tribus”. La expresión  es una referencia al pueblo de Israel en su totalidad (Mateo 19:28; Hechos 27:6). Aunque es cierto que desde los tiempos  de la cautividad de las diez tribus del norte a Asiria, muchos israelitas habían perdido su identidad tribal. La expresión “doce tribus” continuaba usándose como un símbolo de unidad nacional. Debido a esto debemos pensar que Santiago no deja a nadie por fuera. Es obvio que aunque hace una referencia a las 12 tribus, el también tiene en mente a los judíos cristianos. Esta virtud de tomar en cuenta a todos, es una característica importante para la iglesia hoy. Debemos entender que la iglesia debe y puede dar cabida a todas las personas sin importar sus rasgos, culturales y espirituales. Sin embargo debemos entender que esta inclusión conlleva obediencia a la Palabra de Dios. En este tiempo de tolerancia las personas pueden pensar que la inclusión es aceptar cualquier tipo de creencia y sumarla a la masa. Pero esta inclusión comienza con una relación con Jesucristo y su verdad, así como el respeto y la obediencia a las leyes de Dios.

  1. B.      Una convivencia impulsiva

La expresión en la dispersión tiene que ver con el hecho de que los israelitas a quienes va dirigida la carta vivían fuera de Palestina. Las doce tribus que están en la Dispersión (diáspora en griego): expresión que, en su sentido literal, designa a los judíos que quedaron esparcidos entre las naciones después del cautiverio babilónico. Aquí abarca a los creyentes en Cristo esparcidos en el mundo, incluidos los de procedencia judía. Santiago dirige su carta a las doce tribus de la Dispersión, que designaban en aquel tiempo a todos los cristianos de origen judío que vivían dispersos fuera de Palestina. En la antigüedad israelita, la expresión Dispersión servía para designar a los judíos emigrados de Palestina. Sin embargo, algunos comentaristas consideran las doce tribus de la Dispersión como sinónimo de los creyentes judíos. En cuyo caso la epístola iría dirigida a todos los cristianos, fuesen judíos o paganos. Me llama la atención que Santiago impulsa una búsqueda de personas que están dispersas por el sin una raíz de identidad eclesial.  Hoy tenemos un reto grande con relación hay que una cantidad de gente que está dispersa por múltiples cosas. Desánimo, heridas y caminan por el mundo si raíz ni pertenencia. Es necesario recuperar todo es pueblo que vive en un exilio de cautividad.

 C.      Un convivencia productiva

El autor saluda a sus lectores con una sola palabra: “Salud”. Desafortunadamente, la expresión castellana “salud” no expresa todo lo que el escritor pretende transmitir a sus lectores. En el texto original aparece la palabra “chairein” que es el presente infinitivo  en la voz activa  del verbo Chairo cuyo significado es regocijarse, “estar contento”. Aunque  dicha forma de saludar  no es la que aparece comúnmente  en el NT, sí era la manera general de hacerlo entre los griegos. Santiago  por lo tanto, usa una manera convencional  de saludar en su tiempo. La iglesia debe producir salud y gozo abundante. No es un lugar que amarga el gozo, que impone tantas reglas que no queda tiempo para reír, disfrutar, etc.

Conclusión

Hemos establecido que un primer principio de una fe genuina o de un cristianismo si religión es una fe saludable. Santiago establece que para tener una fe saludable necesitamos  cambio, un cambio de incredulidad, de familiaridad, de religiosidad y finalmente un cambio de identidad. En segundo lugar necesitamos creencia. Una creencia en un Cristo real y en un Cristo relacional. Finalmente necesitamos una convivencia. Esa convivencia debe ser inclusiva, impulsiva y  finalmente productiva. Que Dios nos ayude a poder tener estos tres indicadores de salud.


[1] Carballosa. Santiago un Fe en Acción, pág.80

[2] Carballosa. Pág. 82

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

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