Espiritualidad Inspiradora: Salmo 25 II parte


II.                    En segundo lugar la espiritualidad inspiradora revisa su  CONVICCIÓN (25:8-14)

Aquí podemos encontrar  por lo menos cuatro niveles de convicción de David, que le inspiraban a seguir la vida en medio de muchas adversidades.

A.     El nivel de la convicción de la PROVIDENCIA  de Dios

¿Qué es la doctrina de la providencia de Dios? Es posible que no haya ningún tema sobre la doctrina cristiana  de Dios que suponga  tanto conflicto como la concepción del mundo contemporáneo sobre la providencia y la doctrina de la  providencia de Dios. La providencia significa que Dios no ha abandonado al mundo que creó, sino que obra  dentro de la creación administrando todas las cosas “de acuerdo al inmutable consejo de su propia voluntad”  (Confesión de Fe de Westminster, V, i). El mundo en general, por el contrario, aun cuando ocasionalmente  puede llegar a reconocer que Dios fue el Creador del mundo, tiene la certeza que no interviene ahora en los  asuntos terrenales. Muchos creen que no es posible que ocurran milagros, que las oraciones no son  respondidas y que la mayoría de las cosas suceden de acuerdo al funcionamiento de unas leyes  impersonales e inmodificables.[1]  Si observamos bien, el pasaje  dice en los vrs. 7-10 David describe a Dios como Todopoderoso. Su providencia  se manifiesta primero en su carácter. “Bueno y recto es Jehová. En segundo lugar su providencia se manifiesta en su capacidad. Es decir capacidad para salvar “…enseñará a los pecadores…” El pasaje demuestra que Dios tiene el poder para enseñar a la gente que se ha apartado como encontrar el camino de salvación.

B.      El nivel de la convicción de la PROTECCIÓN de Dios

Observe que su protección es derivada de su dirección para con los que están sintonizados con él.  Observe los dos tipos de personas que califican. Los humildes y los mansos. ¿Qué les enseñará? Cada uno está asociado con algo diferente. A los humildes el juicio y a los mansos la carrera. ¿Qué implicaciones tiene esto con relación a la protección de Dios. Básicamente la protección de Dios está disponible para los que se dejan conducir por él. Recuerde que las figuras son los humildes, es decir no dependen de su propia estima y los mansos que son fáciles de conducir.   «Encaminará a los humildes (hebreo anawim), es decir, a los desconfiados de sí mismos y de las cosas temporales, a los que tienen corazón de pobre (Mateo 5:3) y sólo dependen de Dios, de quien esperan ser enseñados y guiados, en la justicia (lit.), es decir, en la norma que han de seguir para obrar con rectitud.[2]. La cualidad más importante que nosotros necesitamos aprender de Él es la humildad. Debemos ser lo suficientemente mansos como para admitir nuestra ignorancia y necesidad de más instrucción. Si somos receptivos a la enseñanza, pronto aprenderemos lo que es correcto, esto es, cuál es la voluntad de Dios. Lejos de tener que aguantar una vida desagradable, los que obedecen la Palabra de Dios encuentran que la vida está llena de muestras del amor constante de Dios y de Su fidelidad.

 C.      En tercer lugar la convicción  PROVISIÓN   de Dios

A continuación el salmista dice que como hijos de Dios tenemos grandes promesas o provisión de Dios para hacer su voluntad. Primero de la vitalidad  de Dios. Esto se evidencia en la palabra “misericordia”.  Segundo, la veracidad de Dios. Caminamos en la luz y en la verdad porque seguir a Dios es andar por esa senda. Tercero, la voluntad de Dios. Esta provisión se basa en las acciones visibles e invisibles de la grandeza de Dios. La voluntad de Dios  es tener una relación (pacto)  y dignificar esa relación (testimonios).

 D.     En cuarto lugar la convicción del PERDÓN  de Dios

Observe que el versículo  dice “perdonarás” mi pecado que es grande. En esta porción del texto, uno puede notar que el perdón de Dios tiene al menos tres dimensiones. Está la dimensión de la restauración. El perdón de Dios restaura una relación rota. “Perdonarás dice David”. En segundo lugar está la dimensión de la  redirección. “El enseñará el camino que hay que escoger”.  La dimensión de la regeneración. Hay que observar que hay una nueva vida que se identifica con una vida amena. “Gozará de bienestar”. También implica una vida buena. “Y su descendencia  heredará la tierra” Y  finalmente una vida plena. Observe “la comunión íntima”…dará a conocer su pacto…” Reposará (v. 13) viene de un verbo que significa “alojarse, pasar la noche”. Da la idea de descansar en lo bueno que Dios provee. El secreto (v. 14, de sod) es “comunicación confidencial” o “consejo secreto” (cf. Jeremías 23:18, 22; Amós 3:7). Dios da dirección específica y el creyente va conociendo más su pacto. Según Isaías 43:10, lo que Dios quiere es que todo su pueblo le conozca y le entienda cada vez más[3]. Así que los  vrs. 25:1213  interrumpe su oración para entrar en un soliloquio. Describe al hombre que teme a JEHOVÁ como quien mejor puede disfrutar de Su gracia. Esta clase de persona experimentará: Dirección inequívoca —Dios le enseñará el camino que ha de escoger. Prosperidad personal —Gozará de bienestar. Seguridad familiar —Su descendencia heredará la tierra. Comunión divina —Estará en el círculo íntimo de amigos a los cuales el Señor revela Sus pensamientos y Sus caminos. 25:14 Éste es indudablemente el versículo principal de este Salmo: «La comunión íntima de JEHOVÁ es con los que le temen, y a ellos hará conocer su pacto». Fue a Daniel: «varón muy amado», a quien Dios reveló las maravillosas visiones de los gobiernos de los gentiles que serán reemplazados por el reinado final de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Y fue Juan, el discípulo que se recostó al lado de Jesús en la última cena, quien recibió la revelación gloriosa de Patmos.[4]

 III.                  En tercer lugar la espiritualidad inspiradora REAJUSTA su cosmovisión (25:15-22)

A.     El primer ajuste tiene que ver hacia ARRIBA

Al llegar a este momento el salmista ya ha visto su capacitación, su convicción pero necesita ajustar su cosmovisión. Ojos… siempre puestos… (v. 15) destaca que uno debe estar atento si quiere conocer la voluntad de Dios. Habla de estar en una actitud constante de oración. El camino de los justos es demasiado difícil de andar sin la dirección y la presencia de Dios. David se incluye en este grupo de los que temen a Dios. Sus ojos miran continuamente hacia el cielo en confianza y expectación, y está seguro de que JEHOVÁ le sacará de la red de problemas y aflicciones en la que de momento se encuentra.

B.      El segundo ajuste tiene que ver hacia ADENTRO

El miedo y la soledad (v.16).  Estos son grandes enemigos, que atacan aun a los hijos de Dios.  Sabemos que Dios siempre está con nosotros, pero hay momentos en los cuales nos sentimos muy solos, y somos atacados por la soledad y la tristeza.  David pide protección de estos enemigos internos.  David exclama: “Las angustias de mi corazón se han aumentado  Sácame de mis congojas”   (v.17) La mención de la red hace que David suspenda sus meditaciones espirituales y ore por su condición presente. Está solo y afligido. Las angustias de su corazón se han aumentado. Así que, implora a Dios que se vuelva a él en misericordia, que alivie su corazón acongojado, que le libre de todas sus angustias, que haga inventario de sus aflicciones y perdone todos sus pecados. David también pide al Señor que le proteja de sus enemigos y su odio violento, vindicándole así porque ha confiado en JEHOVÁ.. Muchas veces cuando vienen ataques, uno se siente muy solo. El que sigue a Dios y entra en sus batallas sufrirá persecución, dice Pablo, sufrirá angustias; pero sabe en quién confiar.

 C.      El tercer ajuste tiene que ver hacia ALREDEDOR

David muestra que habían  hombres que odiaban a David (v.19).  Eran muchos, y David se sentía amenazado por ellos.  Por eso pidió la protección de Dios (v.20).  Cuando David mira alrededor comprende por lo menos tres grandes verdades. Primero reconoce quiénes son sus enemigos. (vrs. 19) Sabe por sus actitudes quienes eran los que estaban en contra de él con deseos malévolos. Segundo reacciona contra sus enemigos. ¿Cuál es su reacción? Ponerlo en manos de Dios. Usa la expresión “mira”. Tercero reposa ante sus enemigos. Dice “guarda mi alma”, y líbrame. Observe que es su alma la que pide que guarde. No pide lo físico. Es por dentro cuando nos destruimos emocionalmente. David sabe que vendrá liberación y vindicación ante todos los enemigos suyos. Cuarto redime sus circunstancias.  Observe que él dice integridad y rectitud me guarden. El vrs. 22 usa la expresión redime «Integridad y rectitud me guarden.» Aun cuando se había reconocido pecador delante de Dios, sin embargo, en cuanto a sus enemigos, tenía el testimonio de su conciencia de que no les había hecho, ni pensaba hacerles, ningún perjuicio. En los peores tiempos y momentos, la sinceridad es la mejor seguridad.  Termina rogando a Dios que extienda su misericordia a todo el pueblo (y. 22): «Redime, oh Dios, a Israel de todas sus angustias. » A pesar de que David se hallaba en grave aprieto, no olvida las angustias del resto del pueblo; por eso, pide por ellos con el mismo fervor con que había pedido por si mismo. Resulta curioso observar que este último versículo cae ya fuera del orden alfabético del salmo, pues se inicia con la letra pe, mientras que la última letra del alfabeto hebreo, el tau, encabeza el versículo 21. Es, pues, como un apéndice. [5]

 

Hasta aquí hemos hablado de espiritualidad inspiradora. Y hemos dicho tres cosas del salmo 25 con respecto a este tema. La Espiritualidad inspiradora RECONOCE SU CAPACIDAD (25:1-7) , es una capacidad de confiar, caminar y caer. En segundo lugar La Espiritualidad inspiradora REVISA SU CONVICCIÓN. (25:8-15). Primero hay una convicción de la providencia de Dios, en segundo lugar la protección de Dios, en tercer lugar la provisión de Dios y en cuarto lugar el perdón de Dios. En tercer lugar la Espiritualidad inspiradora REAJUSTA SU CONVICCIÓN. Reajusta su cosmovisión hacia arriba, hacia adentro y hacia alrededor.

 

Para cerrar puedo encontrar dos cosas que resaltan en este salmo.  En primer lugar, la honestidad de David.  No solo reconoció su necesidad de la dirección y de la protección de Dios, sino también su pecado, y la necesidad de ser perdonado por el Señor.    La segunda cosa que notamos es la tremenda confianza de David (v.1-2a).  Él no pidió dudando (Santiago 1:6), sino con fe.  Estableció su fe firmemente en Dios (v.3, 8-9, 11-15), y sabía que no sería avergonzado (v.20). Eso es lo que yo llamo espiritualidad inspiradora.

 


[3] Carro, Daniel. Comentario Bíblico Mundo Hispano. Ibíd. Pág. 122

[4] Macdonald, William. Comentario del Antiguo Testamento,, pág. 49

[5] Macdonald, William. Comentario del Antiguo Testamento,, pág. 51

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

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