Cazadores de Mitos Evangélicos


steepek

He pensado bastante al escribir esto. Quizás por temor a herir sentimientos e idealidades evangélicas. Y lo comprendo a nadie le gusta que le destruyan sus mitos,  sobre todo cuando son bellos e inspiradores. Pero recientemente me ha inquietado el hecho de lo fácil que se construyen mitos espirituales en internet. Bueno, no sólo en internet sino en el ambiente evangélico. Stewart O´nan escribió: “Un aspecto familiar de muchas religiones es el uso de narrativas como parábolas y fábulas para enseñar y reforzar las actitudes morales y los principios religiosos en formas fáciles de asimilar y recordar.  Del mismo modo las leyendas urbanas son relatos a menudo utilizados para difundir y reafirmar las costumbres sociales, las creencias, y dado que gran parte de nuestro código moral se refleja en la religión, el mundo de las parábolas y las leyendas urbanas con frecuencia se cruzan. Todas las historias nos enseñan algo, y nos promete algo, si son verdaderas o inventadas, leyenda o realidad.[1]

Creo que los evangélicos no somos la excepción a esto a veces traslapamos metáforas con leyendas espirituales. Y para muestra varios botones de nuestro folklore evangélico. La primera historia que quisiera tomar en consideración es la famosa historia inventada detrás del texto “de modo que te rejuvenezcas como el águila”. (Salmo 103:5). Esta hermosa ilustración dice: “El águila es el ave con mayor longevidad. Llega a vivir setenta años, pero parar llegar a esa edad, a los cuarenta debe tomar una difícil decisión. Al llegar a los cuarenta años sus garras están dañadas y flexibles y no consigue sujetar bien a sus presas con las cuales se alimenta. Su pico largo y puntiagudo, se curva apuntando a su pecho. Sus alas están envejecidas y pesadas y sus plumas gruesas ¡volar le resulta ya tan difícil! Entonces sólo le queda dos alternativas: morir o enfrentarse a un doloroso proceso de renovación que dura alrededor de ciento cincuenta días.
Y consiste en volar a lo más alto de una montaña y buscar un nido cerca del paredón y se quedará ahí. Al encontrar ese lugar el águila comienza a golpear su pico contra la pared hasta conseguir arrancarlo. Luego debe esperar a que le crezca uno nuevo con el que desprenderá una a una sus garras. Cuando las nuevas garras comienzan a nacer comenzará a desplumarse y esperará a que las plumas nuevas crezcan. Después de esperar casi cinco meses emprende su vuelo y comienza a vivir treinta años más”[2]

Bueno siempre que he escuchado esta anécdota han quedado muchas dudas en mi mente. Y como soy un ignorante en asuntos de fauna no tengo criterio científico, pero la lógica me dicta las siguientes inquietudes. ¿Puede un pájaro sobrevivir sin pico? ¿Cómo hace para alimentarse sin pico un águila? ¿Cómo sabe que son 5 meses? ¿Cómo se determina la edad de un águila? Puede sobrevivir sin plumaje un águila cinco meses? He buscado información por internet y en libros y en bibliotecas y no encuentro evidencia de este hábito que en los púlpitos  ilustramos con tanta pasión. Encontré solo esta información que está en Ingles: dice que: Típicamente las águilas libres (en lo salvaje) probablemente viven entre 20-30 años. Algunas águilas en cautiverio han vivido hasta 50 años, pero en lo salvaje no vivirían tanto tiempo. (Typically in the wild they probably live between 20-30 years. Some eagles in captivity have lived p to 50 years, but in the wild they would not live as long. )[3]

Así que no encuentro evidencia para tal aseveración. Pero me puedo equivocar. Y quizás algún versado en este campo me pueda mostrar las evidencias, pero por el momento lo clasifico como leyenda espiritual.

Un segundo caso es la famosa historia del famoso día perdido que fue descubierto por la NASA para poder hacer sus cálculos del viaje a la luna. Como oía a los predicadores del Tabernáculo hablar con mucha pasión sobre como Dios les había dado en la cara a los científicos de la NASA porque sus cálculos no encajaban, así que un creyente que pertenecía al equipo depositó la información de Josué y ¡listo! La computadora pudo calcular bien. Pero luego se volvió a detener, porque faltaban unas horas en la historia de la humanidad y otra vez se fueron al tiempo de Ezequías en la Biblia y el reloj solar había retrocedido. Introdujeron la información, y ¡listo! Una vez más la biblia ganó sobre los científicos.  En su página http://www.snopes.com/religion/lostday.asp[4] hace una apología de esta leyendo estableciendo que nunca fue cierta y que fue solo una historia popular. En el caso de esta historia se demuestra por evidencias de investigadores que no solamente no es cierta sino que es técnicamente improbable e imposible en la investigación aérea espacial.

Un tercer caso y el más reciente y por el cual me atrevo a escribir esta reflexión es la historia que últimamente ha estado circulando sobre el pastor Jeremiah  Steepek, que según la historia se disfrazó de indigente, y entró en medio de la congregación que le iba a instalar como pastor, y una vez que la gente le trató con indiferencia y sin amor cristiano, el pasó al frente y se descubrió quien era realmente. En un sermón muy conmovedor exhorto a la congregación de su actitud y la animó a vivir un cristianismo diferente. ¿Conmovedora no? Sólo que es incierta y no real. En la página  de snopes.com traza el  verdadero origen de la historia, y determina que está basado en un experimento  sicológico que hicieron en la Universidad de Princeton en 1970. La investigación también encontró similitudes con la historia del Pastor Willie Lyle  a inicios del 2013 el nuevo pastor de la Iglesia Metodista Unida de Clarksville. Este pastor pasó cuatro días y medio viviendo entre los desposeídos y sin hogar de su ciudad para experimentar como atenderlos como iglesia. [5] Otro dato curioso es que la investigación dice que la foto que pretende ser el pastor Jeremiah Steepek es la foto de un indigente no identificado y fotografiado por el fotógrafo Brad J. Gerrard en Londres. [6]

Así que lamentablemente aunque tiene algunas raíces históricas o antecedentes reales la historia del pastor Jeremiah Steepek es una leyenda espiritual.

¿Por qué hacemos esto los evangélicos? Siento que a veces es porque queremos ponerle “salsa” a la Biblia. Pero al final terminamos con una cantidad de mitos  y fábulas evangélicas. La verdad es que podemos llegar estructurar todo un discurso homilético pastoral y didáctico basado en “los dichos” de alguien o de un grupo determinado y no del contenido bíblico. Esto es peligroso. Sin embargo no es exclusivo de esta época. Al pobre Juan  le levantaron una leyenda espiritual y un mito. Viene a mi mente el pasaje de Juan  21: 23 en donde dice: “Este dicho se extendió entonces entre los hermanos, que aquel discípulo no moriría. Pero Jesús no le dijo que no moriría sino: ¿Si quiero que el quede hasta que yo venga, que a ti?  ¡Increíble declaración! Pienso que este es uno  de los textos que nos muestra con más claridad el origen y los alcances de la tradición y de las opiniones de una Palabra de Dios que se aleja de lo que realmente se dijo. Es increíble como un dicho, una interpretación de un hecho o una información incompleta, puede transformarse en una tradición y en un discurso que a la postre llega a tener la estatura de la verdad. Si el evangelio  se traza su composición hasta el año 90 (lo más tarde) entonces se puede decir que “el dicho” al que se refiere Juan 21:23 pudo haber durado unos 30 a 40 años entre las iglesias emergentes de este tiempo. Sólo fue hasta que Juan escribió en su evangelio la aclaración que se disipó. Se pueden ustedes imaginar cómo sería es “doctrina” de la inmortalidad de Juan. Cuando el llegaba a las iglesias muchos podrían susurrar: “Vean, ese es Juan, Jesús dijo que no va a morir nunca”. Es obvio que Juan se dio cuenta de la teoría, y al escribir en su evangelio decidió tirar por los suelos dichas teorías. Y eso es  lo que ha ocurrido a lo largo de la historia de la iglesia. La verdad pura de las Santas Escrituras se ha ido acompañando de aditivos y tradiciones que han forjado una potente locomotora que no es posible detener. A veces, hasta parece más fácil velar el texto bíblico, que objetar la tradición. Esta realidad indiscutible, no solo está claramente visible en el catolicismo romano, sino que aparece enquistado en lo más profundo del corazón de la iglesia evangélica. A veces las formas o modos, son más importantes y trascendentes que los principios fundamentales de la doctrina.  Lamentablemente, el poder de la tradición es lo que nos mantiene muchas veces, tan separados. Quiero someramente hablar de dos cosas. Primero como se construyen las leyendas evangélicas y segundo como las podemos combatir.

Primero, ¿cómo se construyo la leyenda sobre Juan? (21:22ª) Hay varias cosas que me llaman la atención acerca de cómo este mito se levantó entre los hermanos de este tiempo.  En el texto vemos La fuente del dicho: “esteUna cosa muy curiosa es que el pronombre “este” demuestra que el dicho se basó en algo dicho por Jesús. Es decir la fuente del dicho es una declaración genuina de la boca de Jesús. Este dicho tiene como fuente una declaración de la verdad de Dios. Allí no está el problema, sino que tiene que ver con la interpretación descontextualizada de esa verdad de Jesús. El problema de los “dichos” evangélicos de nuestro tiempo, tiene que ver con que muchos de ellos toman como origen la Palabra de Dios. Sin embargo con el correr del tiempo se apartan de esa verdad, haciendo una mala interpretación de la evidencia, y luego se convierte en algo que realmente la Palabra de Dios no decía. Corremos el peligro de que muchos tengamos ideas, cuyo origen es la Palabra de Dios, pero que han perdido el sentido original del texto. En segundo lugar La esencia del dicho: “dicho”. La expresión para “dicho” en el texto original es la palabra “logos”. Mucho se ha hablado de la diferencia entre logos y rhema (Que por cierto es otra leyenda exegética). Algunos dicen que “logos” es lo que la Biblia dice, y rhema lo que la biblia me dice a mí. Sin embargo por más que he buscado en la gramática del NT no aparece tal distinción. En realidad gramaticalmente en el griego la diferencia no existe, e incluso las palabras son sinónimas. Lo que sí se puede establecer es que logos, está más cargado de un discurso ordenado y lógico y rhema puede ser ese discurso pero más experimental. En este pasaje, el que la palabra logos se use, implica que era una especie de discurso que se daba entre los hermanos de esa época. Es decir muchos habían hecho de lo que Jesús dijo ya un mensaje articulado sobre la inmortalidad de Juan. Debe notarse que aunque ya era un discurso popular estaba totalmente alejado de la verdad. El alcance  del dicho: “se extendió”. El texto continúa con la frase “se extendió”, en griego la palabra es “eiserjomai”. Esta palabra significa expandir, dar origen, transmitir. El verbo es un aoristo que implica que era un discurso completo y dado. Además la palabra también implica algo pasional y de vigor. Significa que el discurso lleva un matiz de inspiracional. Habla de que se abarcó todo lo que era conocido en ese entonces en las  comunidades eclesiales. Eso significa que el dicho era muy popular, difundido y conocido por todos. Pero es obvio que aunque era popular y conocido por todos estaba equivocado. Aunque hoy tengamos discursos muy conocidos y promovidos con pasión, y sean aceptados por muchos, no necesariamente son verdaderos. Una pregunta que viene a mi mente, es ¿quién sería el que mal interpretó las palabras de Jesús? ¿Quién se encargaría de hacer extender semejante dicho? Es obvio que debió haber sido alguno de los que estuvieron presentes en la declaración de Jesús. Pero ¿Por qué lo mal interpretó? Un dato curioso es que en el griego la palabra “extendió  es seguida por la preposición “eis” que implica que lo que se extendió fue de adentro para afuera. Es decir la preposición sugiere, que fue dentro del círculo que estaba cerca de Jesús en ese momento que salió la idea hacia las demás iglesias. ¡Qué peligroso! Ya que entonces vino directamente del liderazgo de Jesús la mal interpretación de las palabras de Jesús. El ambiente del dicho: “entre los hermanos”. Note que fue dentro de la iglesia que se generó esta enseñanza. ¿Se pueden imaginar cuantas personas podrían haber usado esta historia en sus enseñanzas dentro de la iglesia? Cuantos podrían haber aceptado al Señor, estableciendo sobre la promesa de que no morirían al igual que Juan. Era el discurso sobre la inmortalidad de Juan. Las doctrinas heréticas son orquestadas dentro de la iglesia. No se necesita ir al mundo para saber que el enemigo a quien desea engañar es a la iglesia de Jesucristo. ¿Cuántas historias míticas se dan dentro de la iglesia? Miles de ellas. Desde los testimonios exagerados, las estadísticas de conversiones, etc. Es dentro de nuestras iglesias donde debemos velar, porque el enemigo la destruirá por dentro. La doctrina del dicho: “que aquel discípulo no moriría”. Es importante subrayar que con este dicho se levantaba una doctrina. Es decir tenía que ver con la muerte. Era obvio que todos debían morir. En el AT sólo se registraban dos casos que fueron traspuestos con vida. Enoc y Elías. ¿Por qué razón asumieron tal doctrina? Jesús no había dicho nada de morir  y no morir. El sólo había contestado a Pedro que quería que Juan se quedara hasta una última oportunidad, pero nada de morir. Aquí se establecía el concepto de un “discípulo indestructible” que nada le afectaría y que nada le pasaría porque era invencible.  Bueno hasta aquí hemos visto el desarrollo de los dichos acerca de la Fe. Ahora quiero que entremos en la forma en que los combatimos. Y es lo que Juan hace al hacer la declaración en este mismo versículo.

En segundo lugar como combatimos esas leyendas evangélicas? (21: 23b)

Es obvio que durante muchos años, se oía este discurso. Era tan popular y extendido entre las iglesias del tiempo de Juan. Así que ahora Juan al escribir el evangelio añade un capítulo extra, que tiene que ver con ese mito. El va a demoler ese mito. ¿Cómo lo hace? Utiliza varios pasos. El criterio de la honestidad: “pero”. A quién no le gustaría gozar de semejante reputación. De hecho eso le ayudaría más a su ministerio. Sería más impactante el que la gente pensara eso de Juan. Sin embargo Juan es honesto en decir: “Señores eso que dicen de mí no es cierto”. Eso se llama desmitificar al ídolo. Juan fue lo suficiente honesto para disminuir su popularidad, al hacer a un lado las exageraciones que se hacían acerca de su persona y ministerio. A veces al escuchar algunos testimonios de las campañas de sanidad o de los sanadores, me pongo a pensar que de lo que vemos es una exageración. Parecen ser tan exitosos en lo que hacen. ¿Pero cuántos de ellos? Podrían decir: “hermanos no es cierto lo que dicen de mí”, es pura habladuría que sea tan inmortal como me hacen ver”. Bueno la meta es añadir éxito al ministerio y reputación, pero no disminuir la imagen de superpastor o superapóstol. Este pero nace también del cuestionamiento. Es un pero de contraste, de advertencia. El pero habla de discernimiento y de no aceptar lo que se dice. No debemos aceptar las doctrinas sin discernimiento y cuestionamiento. Es importante tener criterio ante todo lo que escuchamos y recibimos como “verdad de Dios”. El criterio de la verdad: Jesús  Note que es necesario volver a la fuente de autoridad. Es Jesús el que tiene la última palabra. Juan vuelve a una sencillez cristológica. Nos vuelve a contar el mensaje de una manera sencilla. Sin mitos ni historias fantásticas, simplemente relata lo que el oyó directamente de Jesús. Como necesitamos volver a contar la historia de una manera sencilla, que nace no de los que otros dijeron sino de nuestra propia experiencia y vivencia con Jesús.  Es allí donde encontraremos la fuente de la verdad.  El criterio de la fidelidad: “no le dijo que no moriría”. Juan quiere ser fiel a las palabras de Jesús. Este es su método hermenéutico. Es respetar el contenido palabra por palabra de Jesús, respetando todo lo que dijo. La fidelidad a la Escritura depende de nuestro método hermenéutico. No hay mejor criterio de interpretación que el mantener las palabras de Dios en su contexto histórico, gramático literal. Juan está siguiendo dicho método. Creo que aquí es donde derivan la mayoría de mitos y dichos populares del pensamiento evangélico actual. El método hermenéutico.  Note que establece el contexto “no le dijo” es decir el asume que él estaba en ese momento histórico. Segundo el término “dijo” es un aoristo, que implica una declaración cumplida y acabada. La expresión denota que fue una expresión real y ordenada por Jesús. No se puede cambiar un tiempo aoristo. Lo que Jesús dijo es revelado para siempre. Esto habla de lo gramático y literal, pero también de lo doctrinal. Note que tanto la palabra para aclarar es literal (no dijo…) como la palabra que dijo es literal (sino…dijo…) Pero hay una contextualización del método. Es decir Juan está llegando hoy a su contexto con una nueva propuesta. No es que moriría sino que simplemente quedaría a último después de Pedro. Finalmente en su método hermenéutico habría una aplicación. Es decir, les está exhortando a los hermanos a que cambien su postura y que boten semejante dicho ya que está basado en el rumor y no en la revelación de Dios.  El criterio de la integridad: Este es el discípulo que da testimonio…y sabemos que su testimonio es verdadero”. Juan dice dar “testimonio”. El término “martureo” para testimonio, implica ser testigo de algo. Es usado dentro del ambiente legal. Implica pagar un precio alto por testificar. Juan está diciendo que él ha sido testigo sufriente de Jesús y que lo que está diciendo no es mentira, ni que teme decirlo. Esto significa que Juan quiere mantener su integridad ante lo que fue testigo. No quiere atribuirse ninguna cosa que su amado maestro no haya dicho. En cuanto a la predicación y enseñanza muchos pastores tuercen las Escrituras para hacerlas decir lo que les conviene. Aunque sepan que no es correcto siguen usando los principios para enriquecerse y abusar de la gente. Pero Juan dice yo testifico que es verdadero el testimonio que doy. Esto habla de integridad. Pero falta un  último detalle. El criterio de la posteridad: “y escribió estas cosas”. Como necesitamos este tipo de hombres de Dios que demuelan los mitos escribiendo para la posteridad, para instruir al  pueblo de Dios a que no sucumba ante hombres y mujeres llenos de “dichos” tergiversados con matices de la Palabra de Dios. Juan dejó escrito esto para que aún gente como usted y yo fuéramos afectados por sus escritos. Es por eso que hoy necesitamos escritores no populares, que busquen solo  lograr vender y ser famosos. Necesitamos escritores que escriban la verdad, a pesar de que no sean populares. La generación que ministramos hoy, está acostumbrada a literatura barata y bajera. Llena de “dichos” absurdos que pretenden entretener y dar comodidad a los creyentes y no desafiarlos a una vida de santidad y de pureza. Queremos literatura que nos haga sentir bien, emocionados, pero no literatura que nos caiga en nuestro vientre como el rollo de Ezequiel, dulce al paladar pero amargo en el vientre.

Cuando leí la historia del Pastor Jeremiah Steepek quise creerla, necesitamos tantos ejemplos como este hoy. Pero simplemente algo no encajaba. Sin embargo el Espíritu de Dios me animó y me motivó a pensar que no necesitamos a los pastores Jeremiah Steepek porque tenemos el más grande ejemplo de alguien que siendo el Pastor de Pastores se rebajó y descendió a vivir entre nosotros los indigentes, sin embargo a diferencia que al pastor Jeremiah Steepek su iglesia le aplaudió y lloró, nuestro querido Salvador lo odiaron y lo mataron precisamente por hacerse hombre y vivir entre nosotros, simplemente porque los hombres amaron más las tinieblas que la luz. Que mejor modelo, que real modelo para imitar. En Jesucristo tenemos el más grande  modelo de humildad e inspiración. ¡Soli Deo Gloria!


[4] En esta página se dedican a investigar todo tipo de leyendas urbanas.- Siendo una de sus categorías la de la Religión. Los artículos están en inglés pero con un traductor simple de internet se pueden leer en un castellano más  o menos aceptable.

[5] http://www.snopes.com/glurge/homelesspastor.asp. En la investigación también encuentran similitud a un capítulo del libro “En sus pasos: Que haría Jesús” publicado en 1897 por Charles Monroe Sheldon.

[6] Ver  descripción de este fotógrafo en la misma página.

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