“El martes ni te cases ni te embarques”: La Fe supersticiosa


«Martes… ni te cases ni te embarques»

La fe supersticiosa

1 Samuel 4:1-5

Punto de Partida

En nuestra tierra florece la superstición y todo tipo de agüeros con una facilidad inusitada. «El martes trece —dice el refrán—, ni te cases ni te embarques.» Pero, ¡si fuera sólo el martes! y ¡si fuera sólo el trece! También nos intimida un gato negro que se nos cruce cualquier día, una escalera que debamos pasar por debajo, una mariposa negra que entre en nuestra casa, un salero que se derrame involuntariamente, un espejo que se quiebre por accidente o que alguien se acerque a barrernos los pies. …Esto último puede dejarnos solteros o solteras de por vida, dice el agüero.

 

 

 

 

Punto Principal

A través de los años la fe cristiana evangélica en general ha considerado la superstición y sus prácticas como una deformación de la auténtica y sana fe o como una manifestación evidente de mezcla  religiosa que refleja la carencia de una espiritualidad sólida y bien fundamentada. Los evangélicos latinoamericanos, desde su ingreso formal a mediados del siglo diecinueve, han insistido en la necesidad de depurar la fe cristiana y de procurar un seguimiento de Cristo más auténtico, más radical y más bíblico. En ese intento se han tenido aciertos, pero también, es justo reconocerlo, desaciertos infortunados. Por ejemplo los evangélicos hemos sido acusados de supersticiosos por usar la Biblia como remedio infalible para todos los males. También la oración de sanidad, la entrega de los diezmos y el exorcismo de demonios no se han escapado de igual acusación.  La superstición, entonces, debería dejar de ser tratada como un fenómeno externo a la fe evangélica. El acercamiento debería ser más honesto y autocrítico, al mismo tiempo que más amplio e integral. Si así fuera, nos expondríamos, quizá, a una sorpresa: la de comprobar que también en nuestras filas evangélicas se sufre de los embates de la superstición… ¡y de qué manera! Si bien es cierto que nos hemos distanciado de algunas de las supercherías más populares (la mariposa negra o el espejo quebrado, por ejemplo), nos hemos acercado sin miramiento alguno a prácticas no menos supersticiosas y, por lo tanto, distantes del evangelio que decimos profesar.

En ese sentido este es el caso del texto que tenemos la oportunidad de estudiar en esta sesión.

1 Samuel 4:7.  Al leer 1 Samuel 4 me detuve a pensar que en un momento de la narración tanto Israel como los Filisteos asumen que la presencia de Dios ha llegado al campamento. Pero lo triste del caso es que los dos están totalmente equivocados y alejados de la verdad. ¿Por qué cometieron semejante error? ¿Será posible tener ciertas expresiones de Dios y no tener la presencia de Dios? Por lo que este pasaje determina si podemos caer en ese peligro de una fe supersticiosa. Quizás la mejor forma de acercarnos a la historia es precisamente analizando lo que hizo que Israel se equivocara con relación a creer que Dios estaba con ellos y caer en una superstición evangélica. En realidad el pasaje tiene tres grandes errores que veremos en serie. Los tres tienen que ver con la forma en que Dios corrige las actitudes hacia Él  tanto del pueblo de Dios como de los inconversos. La primera es que Dios no se le trata como un amuleto de la suerte. (Capítulo4).  El segundo problema es que a Dios no se le trata como un trofeo (Capítulo 5). El tercer problema es que a Dios no se le trata como una cosa superficial. Enfoquémonos en el primer problema. Dios no es un amuleto de la suerte.

 

 

En primer lugar, Las presuposiciones  supersticiosas  acerca de la Fe  (4:3-4)

Se dice que el presuponer es dar por sentado algo. Asumir que algo es cuando ni siquiera hemos investigado si existe. Esto altamente peligroso cuando lo aplicamos a la iglesia o al pueblo de Dios. Presuponer que Dios está con nosotros sólo porque somos el pueblo suyo  es un error muy peligroso. ¿Cuáles serían esas presuposiciones peligrosas en este pasaje?

  • Que las manifestaciones visibles son más importantes que las invisibles ( Fe en la presencia del amuleto)

La primera cosa que veo aquí visible es que para los ancianos la repetición tradicional era superior a la relación personal. 

 Note que ellos asumen que tradicionalmente se ganaban las guerras. Ellos encuentran algo anormal en la situación  de que han perdido una batalla. Para muchas personas el hecho de que no seamos ya más efectivos tiene que ver con aferrarnos más a nuestras tradiciones, o implementarlas más. Por ejemplo algunos podrían decir que la razón  de que una iglesia ya no sea efectiva es por el hecho que ha perdido su identidad denominacional, pero en realidad eso está lejos de la verdad. En ese sentido tenemos una fe supersticiosa cuando lo que nos guía son las tradiciones, hábitos y costumbres humanas.

 En segundo lugar el rito es más efectivo que la realidad. Note que lo que se les ocurre es traer el símbolo de la presencia de Dios. No es el cofre ni lo bonito de la madera, ni el oro bien acabado del mueble lo que otorga autoridad sino la realidad espiritual de la vida del liderazgo y del pueblo.  “Traigamos el arca” era su consigna como si ella era un amuleto.

En tercer lugar la religión es más importante que la reputación de Dios.  Hay que notar que en el vrs. 3 al final se repite cuatro veces la palabra “nosotros”. Es decir para ellos más importante lo que les pasaba, lo que sentían, lo que les faltaba, lo que carecían que simplemente la gloria de Dios. Su reputación que sería pisada por los suelos.

  • Que los criterios humanos son superiores a los criterios divinos (Fe en la magia del amuleto)

Notemos varias cosas en este texto que me pone nervioso. Y es el hecho de que en ningún momento  nadie consulta a Dios. Simplemente asumen lo que deben hacer basados en varios criterios autoritativos. La frase “el pueblo” es uno de esos criterios. Es decir sólo porque todo el pueblo lo dice no necesariamente sea correcto. Así que es el  criterio popular.

El segundo criterio aquí tiene que ver con que procedimientos humanos son igual a presencia divina. Así que si el primero es un criterio popular este segundo es un criterio protocolar. Note que van al lugar correcto, traen el objeto correcto y correctamente descrito y finalmente acompañado de los detalles correctos.

Un tercer criterio aquí tiene que ver con el liderazgo. Este sería el criterio  secular. Observe  que hace alusión a “Ofní Y Finees”.  Note lo que dice el vrs.12 del capítulo 2: “Los hijos  de Elí eran muy malos y no respetaban ni obedecían a Dios. Hacían cosas terribles con las ofrendas que la gente llevaba al santuario” (TLA). Sin embargo seguían ministrando la obra de Dios. Eran impíos pero tolerados. Así que este criterio consiste en tener indulgencia con la gente  en lugar de una exigencia con la gente. Note que no debemos pasar por alto este versículo: “¿Por qué se comportan así?, ya la gente me ha contado todo lo malo que ustedes hacen. Todos en Israel hablan de ustedes” (2:23-24) (NTV) Así que este criterio es secular.

Al pensar en esto, viene a mi mente lo peligroso de asumir que Dios está “en el campamento” por simples presuposiciones supersticiosas equivocadas. Ahora pasemos al peligro de esto.

  • En segundo lugar , los peligros de la supersticiones de La Fe (4:5)

Notemos que cuando el arca llegó hubo varias reacciones que produjeron por lo menos impacto en los Filisteos. De tal manera que ellos concluyeron que Dios había llegado al campamento. Este es el peligro serio. Confundir algunas manifestaciones con el hecho de que la presencia de Dios esté en medio de nosotros.

ü  Primer peligro: Motivación por Inspiración.

Es importante observar que la razón por la cual Israel cambió su conducta, sus deseos y derrotas, no fue porque experimentó la presencia de Dios. Sino que al contrario dice el texto: “cuando el arca…llegó al campamento”. Ahora están motivados por que tienen un elemento visible que les da fuerza y energía para seguir adelante. Leí este día que si rompemos un huevo por afuera hay muerte, pero si lo hacemos por dentro hay vida. Esa es la diferencia entre estar motivado y estar inspirado. No hacemos que las personas sientan a Dios porque traemos pan, o hacemos comida o traemos hombres de gran pedigree espiritual. Lo hacemos porque en nosotros está el Espíritu Santo y debemos respeto y darle el honor que se merece.

ü  Segundo peligro: Sonido con Sentido

Esto es una lucha entre la fama y reputación ante Dios. El hecho que “todo Israel grite” y que se oiga no significa que toda esa bulla tenía sentido espiritual. El hecho de que seamos conocidos y seamos oídos por lo que hacemos no significa que tenemos el sentido espiritual de Dios

ü  Tercer peligro: Emotividad con intensidad

De qué sirve que gritemos, estemos contentos y que aún la misma tierra tiemble ante mis pies. Si al final todo eso lo he logrado yo. Son puras fuerzas humanas las que produjeron esto y no Dios. La dedicación a Dios produce verdaderos cambios y reacciones. Son duraderas, transformadoras y eternas.

ü  Cuarto peligro: Novedad con sensibilidad

Observemos que el pasaje en el vrs. 7 los filisteos dicen algo interesante: “! Ay de nosotros pues antes  de ahora no fue así”. Es decir los Israelitas rompieron el protocolo. Y ahora  han hecho cambios, pero esos cambios no vienen de Dios sino de su propia carne. Debemos cambiar cuando Dios nos muestra ese cambio. Ese cambio sólo se logra con una sensibilidad y apertura con Dios.

  • En tercer lugar,  el precio de las supersticiones de LA FE (6-7)

Al final hay un gran pago de menospreciar la gloria de Dios y tratarlos supersticiosamente. Fíjese que la historia termina con esta frase: “Y llamó al niño Icabod” Traspasada es la gloria de Israel”. Al final no sólo no estaba la presencia de Dios en el campamento sino que se les arrebató y se fue de ese lugar. ¿Cómo pasó esto? Bueno Dios les pasó la factura después de tanto año de manipular y ensuciar la gloria de Dios. Israel pagó tres precios

ü  Fortaleció al enemigo (6-7)

Cuando  ellos asumieron que era Dios el que estaba con ellos, entonces tuvieron miedo y dijeron: “¡Filisteos, no se desanimen! Sean valientes. Ese es el peligro de enfrentarnos al enemigo en nuestras propias carnes y esfuerzos, sin el respaldo de Dios. Tendremos contra nosotros un enemigo más poderoso, porque el doblará esfuerzo y usted no tendrá respaldo de nada.

ü  Fabricó una derrota total

 El texto dice: “Los filisteos pelearon contra los israelitas y los derrotaron”. Luego añade el texto: “La matanza fue muy grande, pues mataron treinta mil soldados  israelitas y el resto del ejército huyó a sus casas” (vrs.10) Y como corolario también murieron Ofní y Finees.

ü  Fomentó el juicio de Dios

 Note el reporte que le da a Elí un mensajero: “Los filisteos nos derrotaron  y se llevaron el cofre del pacto”. Una de las más grandes tragedias es cuando un pueblo pierde la gloria de Dios en lo que hace y eso es trágico.

  • Punto Práctico

Con honestidad debemos encarar, por ejemplo, el renacimiento del viejo animismo que se esconde tras dudosas prácticas de guerra espiritual; el nuevo iluminismo velado en ciertas «oraciones de poder»; la magia popular, ahora pregonada en supuestos cultos de avivamiento; el materialismo desbordante «que también es profundamente supersticioso» que se nos ofrece a través de la llamada «teología de la prosperidad»; en fin, paganismo encubierto con careta de santidad. Las iglesias evangélicas hemos afirmado la necesidad de una fe cristiana auténtica, fiel a las enseñanzas de las Escrituras, obediente al modelo de Jesús y encauzada al Reino de Dios y su justicia. Pilares estos que no deberían dejar lugar a la fe supersticiosa, ni a la religiosidad ingenua.

Desde esta perspectiva, el resurgimiento de la superstición —dentro y fuera de las iglesias evangélicas— es la otra cara del decaimiento de la plena confianza en Dios. Eso es, en otras palabras, lo que está en crisis: la fe sencilla. Y eso es lo que se nos llama a recuperar.

 La superstición es la deformación de la fe auténtica y la manifestación de sincretismo religioso. Es la cara del decaimiento de la plena confianza en Dios. El protestantismo desde sus inicios se ha pronunciado radicalmente contra la superstición, pero lamentablemente, la nueva «religiosidad protestante popular» le ha abierto las puertas y la ha dejado pasar. A la iglesia evangélica le urge una mirada autocrítica hacia sus prácticas y creencias para procurarse una fe más fiel a las Escrituras.

 Otorgar poder a los objetos es una vieja costumbre humana que viene de la necesidad de tratar de influir sobre lo desconocido y dar una explicación a las dudas», explicó un psicoanalista. Comprar amuletos es una práctica que hoy día se halla en todas las capas de la sociedad, a veces aun en los que dicen ser cristianos, como si un talismán, por ejemplo una medalla, pudiera «forzar la mano de Dios».  Todas estas prácticas son supersticiones, fábulas y mentiras, pero bajo apariencias inofensivas el diablo se sirve de ellas para esclavizar a los que se entregan a ellas, pues se oponen a Dios y alejan de Él.  La fe no es un pensamiento mágico, sino la confianza en Dios, no en un Dios fruto de la imaginación humana, sino en el Dios que se revela en su Palabra. No se esconde bajo aspectos oscuros u ocultos, sino que se dirige directa y personalmente a cada uno con amor: “Mirad a mí, y sed salvos” (Isaías 45:22).
Cuando en plena noche el Señor Jesús se acercó a los discípulos asustados por la tempestad en el mar de Galilea, ellos creyeron ver un fantasma, pero en seguida Jesús los tranquilizó dándose a conocer claramente: “¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!” (Mateo 14:27).  Que hoy tomes la decisión de no creer en supersticiones ni objetos, cree en Jesucristo quien es la luz de la vida.

Preguntas para pensar y dialogar

 ¿Cuál es el concepto que la fe evangélica en general tiene de la superstición?

¿Por qué las Escrituras descalifican prácticas como el ocultismo, la magia, la adivinación y la superstición?

¿Existen realmente prácticas de superstición en la iglesia evangélica? Escriba las que usted considere que son prácticas supersticiosas dentro de la iglesia evangélica, y justifique por qué las califica de supersticiosas.

¿Qué realidad sale a luz cuando de adoptan prácticas supersticiosas?

¿De qué forma puede limpiarse la iglesia evangélica de prácticas supersticiosas?

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

2 comentarios sobre ““El martes ni te cases ni te embarques”: La Fe supersticiosa”

  1. Hola,solo me gustaria decir que estoy leyendo sus articulos desde hace muy poquito tiempo y en verdad me estan gustando bastante los temas que ustad esta tratando.Particularmente me llamaron mucho la atencion los articulos sobre Ahitofel y su amargura y el reciente tema acerca del liderazgo puesto y ejecutado por valores y capacidades puramente humanas y carnales.
    Lo que si me gustaria si me permite preguntar es acerca de usted.Quisiera saber algo de la persona que escribe esos articulos,de donde es y algo mas de ella.
    Si es posible estare agradecido

    1. Hola. Bueno mi nombre es Romeo Guevara, y soy pastor salvadoreño por mas de 30 años. Actualmente pastoreo una iglesia bautista. Bendiciones

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