¿Espiritualidad por convicción o conveniencia?: Salmo 11


 Un hombre que vivía en la montaña tenía un perro que amaba mucho. Un día el perro se murió, y el bajó al pueblo a una iglesia evangélica. Preguntó por el pastor al que le dijo que si podía hacer un culto de recordatorio por su perro. El pastor le dijo que eso no era bíblico y que él no hacía cosas como esas. Pero le recomendó  al pastor de la otra cuadra diciéndole que ese era hereje y que hacía cualquier cosa.  El montañés le agradeció y le dijo antes de irse que él deseaba afrentar al que le hiciera el culto unos 4000 dólares y preguntó si el consideraba que era justo para el pastor de enfrente.  A lo que el pastor respondió, “Hijo no me había dicho que el perro era evangélico. ¡Cuánta gente es así hace las cosas por conveniencia y no por convicción! Y eso es peligros en todas las áreas de la vida pero especialmente en la vida espiritual.

Si has tenido la oportunidad de leer acerca de la vida de David, estaremos de acuerdo en que muchas veces se halló en situaciones de gran peligro y riesgo. Entre otras cosas lo vemos que desde muy jovencito enfrentando a osos y leones en el campo hasta batirse a duelo con un gigante y escapar de la locura de un rey celoso como lo fue Saúl. El hecho de haber sido ungido por Dios no le garantizó una vida fácil ni le hizo inmune ante la injusticia o las dificultades. En los Salmos que escribió, podemos encontrarnos con sus  sentimientos de temor, soledad, angustia, gozo, indignación, confianza… Es por ello que alguien comparó al libro de los Salmos con una radiografía exacta del corazón humano, pues en él podemos encontrar suficiente material para describir nuestras emociones a Dios. El hecho de que originalmente hayan sido palabras humanas expresadas a Dios lo hace un libro muy especial y con el cual, muy fácilmente, nos identificamos.[1] En el salmo 11 podemos encontrar una vez más la lucha de David. En realidad su pregunta tiene que ver con el conflicto y las herramientas que podemos tener para enfrentarlos. David establece que la lucha se gana a través de tener fundamentos. Y que si esos fundamentos son quitados, ya no nos queda nada. a tonalidad espiritual de todo el canto queda muy bien reflejada en el versículo conclusivo:  “El Señor es justo y ama la justicia”. Esta es la raíz de toda confianza y la fuente de toda esperanza en el día de la oscuridad y de la prueba. Dios no es indiferente ante el bien y el mal; es un Dios bueno, y no un hado oscuro, indescifrable y misterioso.  El salmo se desarrolla fundamentalmente en dos escenas. En la primera (cf. vv. 1-3) se describe a los malvados en su triunfo aparente. Se presentan con imágenes tomadas de la guerra y la caza: los perversos tensan su arco de guerra o de caza para herir violentamente a sus víctimas, es decir, a los fieles (cf. v. 2). Estos últimos, por ello, se ven tentados por la idea de escapar y librarse de una amenaza tan implacable. Quisieran huir “como un pájaro al monte” (v. 1), lejos del remolino del mal, del asedio de los malvados, de las flechas de las calumnias lanzadas a traición por los pecadores. A los fieles, que se sienten solos e impotentes ante la irrupción del mal, les asalta la tentación del desaliento. Les parece que han quedado alterados los cimientos del orden social justo y minadas las bases mismas de la convivencia humana (cf. v. 3). Pero entonces se produce un vuelco, descrito en la segunda escena (cf. vv. 4-7). El Señor, sentado en su trono celeste, abarca con su mirada penetrante todo el horizonte humano. Desde ese mirador trascendente, signo de la omnisciencia y la omnipotencia divina, Dios puede observar y examinar a toda persona, distinguiendo  el  bien del mal y condenando con vigor la injusticia (cf. vv. 4-5). Es muy sugestiva y consoladora la imagen del ojo divino cuya pupila está fija y atenta a nuestras acciones. El Señor no es un soberano lejano, encerrado en su mundo dorado, sino una Presencia vigilante que está a favor del bien y de la justicia. Ve y provee, interviniendo con su palabra y su acción. El justo prevé que, como aconteció con Sodoma (cf. Génesis 19, 24), el Señor “hará llover sobre los malvados ascuas y azufre” (Sal 11: 6), símbolos del juicio de Dios que purifica la historia, condenando el mal. Los malvados, heridos por esta lluvia ardiente, que prefigura su destino último, experimentan por fin que “hay un Dios que hace justicia en la tierra” (Sal 57, 12).  El salmo, sin embargo, no concluye con este cuadro trágico de castigo y condena. El último versículo abre el horizonte a la luz y a la paz destinadas a los justos, que contemplarán a su Señor, juez justo, pero sobre todo liberador misericordioso: “Los buenos verán su rostro” (Sal11: 7). Se trata de una experiencia de comunión gozosa y de confianza serena en Dios, que libra del mal. Innumerables justos, a lo largo de la historia, han hecho una experiencia semejante. Muchas narraciones describen la confianza de los mártires cristianos ante los tormentos y su firmeza, que les daba fuerzas para resistir la prueba.

En los Hechos de Euplo, diácono de Catania, que murió hacia el año 304 bajo el emperador Diocleciano, el mártir irrumpe espontáneamente en esta serie de plegarias:  “¡Gracias, oh Cristo!, protégeme, porque sufro por ti… Adoro al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Adoro a la santísima Trinidad… ¡Gracias, oh Cristo! ¡Ven en mi ayuda, oh Cristo! Por ti sufro, oh Cristo… Es grande tu gloria, oh Señor, en los siervos que te has dignado llamar a ti… Te doy gracias, Señor Jesucristo, porque tu fuerza me ha consolado; no has permitido que mi alma pereciera con los malvados, y me has concedido la gracia de tu nombre. Ahora confirma lo que has hecho en mí, para que quede confundido el descaro del Adversario” [2] ¿cuál sería la idea principal de este salmo a la luz del tema de la espiritualidad? Bueno creo que en términos de lucha, podemos entender como la tentación a renunciar a una vida espiritual. Y este tema es muy relevante en estos días, ya que la gente se aleja de la iglesia y luego de Dios por variadas razones. En una investigación que se hizo se establecieron las razones principales porque las personas renuncian a la iglesia. En su investigación “¿Porque hay deserción de  las Iglesias Evangélicas en  América Latina? El Dr. Clifton L. Holland reportó que entre las causas potenciales de la deserción se debía a lo siguiente: Cultos muy aburridos.  • Divisiones internas en la congregación. • Cambio de residencia.  • Problemas de transporte.  • Rebelión contra los oficiales de la iglesia por tratar de ponerme bajo  disciplina.  • Disputas entre los miembros de la congregación.  • Desacuerdos o conflictos con el pastor.  • Mal testimonio del pastor y/o otros miembros de la congregación.  • Favoritismo del pastor hacia ciertos líderes en la iglesia.  • Falta de participación de los miembros en la congregación.  • Denominacionalismo exagerado.  • Falta de transparencia en el manejo de las finanzas de la iglesia.  • Falta de desarrollo espiritual entre los miembros.  • Nepotismo (la dominación por miembros de la misma familia o familias)  • Abuso de los dones del Espíritu Santo.  • Mucho legalismo o liberalismo.  • Desorden y mucha bulla en los cultos—sistema de sonido muy alto! • Excesiva “espiritualización de vida”  • Falta de atención a las necesidades de acción social.[3]

En realidad estos datos son trágicos ya que demuestran una tendencia de la gente a alejarse por razones bastantes sencillas. Y es ¿Quién no se ha cansado a veces de todas las cosas que pasan en la iglesia? La experiencia de David es un cansancio y un deseo de escapar. Tanto que sus amigos le aconsejan precisamente eso.  Veamos como David lucha y vence la tentación de renunciar. Es decir la respuesta es una espiritualidad de convicción y no de conveniencia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: