¿Démonos un tiempo o demonios un tiempo?: La ruptura de relaciones emocionales entre cristianos III parte


III. Confío luego prosigo. (La lucha con el acoplamiento)

“Os conviene que yo me vaya”.  Es importante notar que Jesús establece que es “conveniente” que el se vaya. Es decir que ya no siga presente con ellos. El toma la decisión basado en la conveniencia de sus discípulos. Está pensando en las otras personas.  La expresión es “sumfero”. De allí procede la expresión “sincero”. También la expresión se puede traducir como “traer provecho”.  Es decir Jesús les aclara que deben entender que la realidad es mejor que terminen con ese tiempo de presencia de tres años. Así que el consejo es para tener un buen acople con tu nueva realidad es  YA NO INTENTES OLVIDAR; PIENSA MEJOR EN ALGO MÁS.  Si alguna vez te escuchaste decir (o al menos lo pensaste) “es que no puedo dejar de pensar en él (ella)”, quiero contarte dos noticias (una buena y una mala). La mala (que no es tan mala realmente) es que en efecto, no has sido diseñado para olvidar. Tenemos la capacidad de recordar, y podemos estimular nuestra memoria; pero no tenemos la capacidad de olvidar conscientemente. ¿Recuerdas que almorzaste ayer? Si, pues… ahora mismo, te ordeno que lo olvides. ¿Pudiste? Yo tampoco. Por ende, cada vez que te propones ya no recordarlo(a), ya no pensar en él (ella) estás proponiéndote algo virtualmente imposible. Entre más te repitas “ya no voy a pensar en eso”, ¿adivina qué? ¡Más vas a pensar en eso! Más recuerdos románticos, más momentos juntos, más preguntas, más confusión, más frustración. En cambio, la buena noticia, es que puedes conscientemente enfocar tu mente y trabajar en un proceso de sustitución. De hecho, este es uno de los ejercicios sumamente importantes en nuestra peregrinación espiritual. La Biblia presenta este cambio, como el proceso de despojarnos y revestirnos. Constantemente debemos estar eliminando lo negativo o pecaminoso y luego agregar lo positivo o santo: Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos; ser renovados en la actitud de su mente; y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad. (Efesios 4:22-24)
¿Alguna vez te has dado cuenta que después de un día tan ocupado, tan enfocado, no tuviste ni tiempo de pensar (ni sentir) en él (ella)? No fue porque te propusiste olvidar; fue que concentraste tu mente en algo más. Por cierto, aquí sería muy pertinente hacer una advertencia y aclaración. No estoy promoviendo ni predicando a favor del dicho común “un clavo saca a otro clavo”. El hecho que busques (emocionalmente) a alguien más para olvidar a tu “amor imposible” no creo que resuelva mucho el problema… más bien genera el potencial de causarte más líos.
Lo que estoy tratando de decir es algo similar al dicho “para un niño con un martillo, todo el mundo parece un clavo”. Según sean los pensamientos que tengas en tu mente, así será la perspectiva que tengas de tu vida, así será la interpretación de tus relaciones, así tomarás decisiones, así experimentarás tus emociones. Por eso, asegúrate de despojarte y revestirte, para mantener tu mirada enfocada en las cosas de arriba (Colosenses 3:1,2).

  1. IV. Entiendo luego aprendo. (La lucha con el aprovechamiento)

 

“Porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros”. Jesús les plantea que su salida les va a exponer a un tiempo mejor con otra persona. Y que de lo contrario si se aferra a quedarse no podrá experimentar un crecimiento de madurez con la persona del Espíritu Santo. El mensaje con esto es que   YA NO INTENTES ENTENDER; PIENSA MEJOR EN OBEDECER.  Uno de los asuntos que me doy cuenta no ayudan mucho en el proceso de des-enamorarse, es el continuar haciéndonos preguntas cuyas respuestas parece no vamos a obtener. “¿Qué fue lo que sucedió?”, “¿Qué hice mal?”, “¿Por qué me pasa esto a mí?”, “¿Y qué pasaría si…?”, “¿Será que algún día…?”, “¿Será que él(ella) estaba realmente enamorado(a) de mí?”. Todas estas son buenas interrogantes (interesantes) pero no necesarias para la subsistencia. Buscar las respuestas a las preguntas imposibles, es como ver a un perro corriendo en círculos tratando de alcanzar su cola. Con mucho cariño y respeto, te pregunto: ¿Vas a avanzar o vas a seguir dándole vueltas al asunto? Lo que realmente te va a brindar libertad, no es contestar preguntas interesantes; es obedecer: Viviré con toda libertad, porque he buscado tus preceptos. (Salmos 119:45).

 Un par de sugerencias prácticas quizás puedan ayudarte. Por un lado, ¿qué tal si clasificamos todas estas interrogantes en la categoría de “utopías” (el lugar que no existe)? Si nunca van a existir respuestas, entonces mejor enviemos esas preguntas al lugar del “no”, soltémoslas y avancemos en proceso de la vida que Dios sigue anhelando para nosotros. ¿Cruel? No. Realista. (Por si te lo estás preguntando, sí, tengo un par de preguntas clasificadas en esta categoría. Y allí las dejaré.) Por otro lado, te sugiero contar con un(a) confidente, consejero(a), es decir, una persona espiritualmente madura, de tu mismo sexo, quien pueda pedirte cuentas de tu avance en la obediencia que Dios está pidiendo de ti. Todos necesitamos apoyo, particularmente cuando las cargas son pesadas (Eclesiastés 4:9,10; Gálatas 6:2). Así que no tratas de pelear con tus desobediencias o tus problemas en soledad. Busca apoyo y evaluación de personas que son fuertes en esa área. Nunca olvides que en medio del bosque, cuando hay un incendio es difícil encontrar la salida; alguien que está afuera, desde la montaña, te puede orientar muy bien. Toda relación siempre es alimentada por la comunicación. Entre más tiempo pasas con alguien, entre más platican, más cercana, estrecha, fuerte es la relación. De igual manera, si necesitas terminar una relación, dejarla ir, concluir, entonces, debes limitar todo tiempo de comunicación y tiempo juntos. No se trata de ser descortés, sino de tener la madurez para hacer un cambio. Dios anhela que todas tus relaciones le glorifiquen, que puedas disfrutarlas siempre al máximo. Lo mejor es pues nunca comenzar algo que algún día tendrás que terminar. No obstante, si debes vivir el dolor de des-enamorarte, que esto sea una escuela que forme tu carácter, que te lleve a la madurez, y que te prepare para hacer las cosas bien. Es decir tenemos que aprender a pagar el precio de la disciplina o a pagar el precio del remordimiento.

  • Punto Práctico

¡Auxilio, ya no quiero estar más con mi pareja pero no sé como terminar!.  Es común y hasta normal que el terminar una relación de noviazgo sea una situación incómoda y compleja, que demanda las mejores habilidades con el fin de proteger a las partes involucradas.  En ocasiones hay personas que no cuentan con el repertorio de habilidades necesario para terminar una relación de pareja generando grandes heridas en la otra parte, heridas que dicho sea de paso pudieron prevenirse.  Incluso no podemos obviar que hay quienes permanecen en una relación por motivadores como la lástima o bien el temor a la reacción desproporcionada de la pareja; pero ¿valdrá la pena estar en un noviazgo bajo estas condiciones? Recordemos que toda relación es rescatable… Creo firmemente que toda relación de pareja que presenta una dinámica disfuncional puede encontrar la estabilidad, sin embargo es fundamental que exista deseo de cambio y mejora en ambas partes, donde incluso exista la disposición a reconocer y trabajar sobre los aspectos a potencializar, sin embargo hay un lento o mal pronóstico cuando el cambio se promueve sólo desde una de las partes involucradas.  Cuando hay un real deseo de cambio, el mismo no se queda solo en la intención sino que se lleva a la acción. Si su relación de pareja desea cambiar, ¿qué indicadores de acción se han manifestado?…. ¿Cómo no terminar un noviazgo? Estas son algunas recomendaciones generales

  •     No utilice un medio impersonal en el momento de terminar: hay personas que con el fin de no dar la cara y evitar un mal momento, utilizan los avances de la tecnología, es decir, utilizan el correo electrónico, los mensajes de texto de su celular o el chat.  Este es un asunto que se debe conversar personalmente, por más incómodo que sea; apele a un criterio de madurez.
  •    No termine por medio de terceros: otras personas han utilizado a terceros para terminar su relación de pareja, hay quienes han preferido a sus amistades mientras que otros han preferido a su propia familia. Aunque la pareja conozca al tercero en mención siempre este método generará muchas dudas acerca de la credibilidad de la ex pareja, por favor no lo utilice.
  •     No termine la relación existiendo una nueva relación de pareja establecida: esto se llama traición y es una de las maneras más comunes que en consulta identificamos los terapeutas de pareja. Es recomendable que antes de establecer un nuevo vínculo se evalúe el actual y en el caso de que el actual no cumpla las expectativas se lleve a su final.  Este método refleja la inestabilidad afectiva de la persona que termina la relación además que refleja una escala de valores que le ponen en duda.
  • No utilice frases prefabricadas: en ocasiones ante la ausencia de asertividad hay quienes utilizan frases que confunden a la otra persona, tales como “sos muy especial, yo te quiero mucho, me vas a hacer mucha falta, pero mejor terminemos”. Posiblemente estos argumentos no son suficientemente claros y generan confusión en la otra parte, así que mejor tenga claras las razones que le motivan a terminar y simplemente expréselas.  No olvide que si le piden una explicación lo más sano es que la exprese de manera genuina sin ofender ni culpar a la otra parte.
  • No diga una cosa y haga otra: son las parejas que al terminar se besan intensamente por última vez, o bien una vez que ha terminado la relación continúan presentando algunas conductas que contradicen el término de su relación, por ejemplo se piden cuentas, comparten todas las semanas como una pareja común, planean actividades en fechas especiales, etc. Recuerde que esto lo único que genera es confusión y no permite cerrar capítulos sentimentales que al corto plazo se vuelven desgastantes. No engañe a nadie, sea transparente, diga lo que quiere y siente, no use excusas.  Tenga claro las razones de terminar.  Esto le permite explicar, argumentar y justificar.    Busque las palabras adecuadas y cuídese de la comunicación no verbal.    Espere el momento y lugar adecuado.    No cuente detalles a terceros, una relación de pareja es de dos.     Una vez finalizada la relación no divulgue problemas personales, pues esto degrada. No olvide que la lealtad se mide aún después de finalizada la relación. No brinde falsas expectativas, esto alimenta la confusión.  Si hay interés en una de las partes la amistad pueda estar condicionada y probablemente no será genuina. Es importante que queremos la frase “démonos un tiempo y no “demonios un tiempo”. Mientras más glorifique a Dios en esa ruptura más le respaldará y le ayudará a superarlo.
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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

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