Modelos de Mayordomía: Desear mucho y perder todo II parte


Lo dice de esta manera en Lucas 12:13–15: “Le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia. Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor? Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee”.  Veamos las características de este modelo.

 

  • 1.      Insensibilidad

 

 Esta actitud es insensible porque no ponemos a tención a los temas más primordiales sino a los periféricos. Veamos lo que el pasaje dice: “Le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia. Más el le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor? Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee” Este pasaje está dentro del contexto de un desayuno que Jesús tiene con un fariseo (11:37). El término para “que comiese con él” en realidad es la palabra para desayuno. En medio de esta invitación se da una serie diálogos y exhortaciones de parte de Jesús a la audiencia que estaba en dicha reunión. Al parecer la pregunta sobresale dentro de este ambiente como una pregunta que se sale fuera del contexto de los temas que se están discutiendo. Y en realidad así es. La respuesta de Jesús parece directa y quizás con indignación. Se trata de un negocio entre dos hermanos que ha tenido un problema, ahora este hombre quiere que Jesús le dé solución a la crisis de su negocio. Pero el Maestro va más allá de lo planteado, va enseñarnos lo que realmente debe preocupar a este hombre y a su negocio. Note que este hombre quiere que su negocio sea regido por Jesús, es decir quiere que pase de ser un negocio secular, arreglado por los tribunales judiciales humanos, a que Jesús lo solucione. En cierto sentido está haciendo de su negocio un negocio cristiano. Una de las cosas que me llaman la atención de este pasaje es el hecho que Jesús está dando grandes instrucciones de carácter espiritual. Por ejemplo ha estado diciendo del peligro de la hipocresía, ha hablado de temerle a Dios, de confiar en El, de que se debe dar testimonio de su persona, de confesar delante de los hombres a Jesús y por sobre todo ha hablado de lo trágico que sería la blasfemia contra El Espíritu Santo. Ahora, el tema de este hombre parece estar fuera de la línea de discusión. El solo está interesado en los beneficios que la herencia le puede traer. ¿Porque para él es más importante lo monetario que los temas espirituales que se están tocando? No cabe duda que había llegado a ese lugar a escuchar a Jesús, pero él tenía una sola cosa en mente. Solucionar su problema de herencia.

2.      Inestabilidad

Esta actitud es inestable porque crea una situación de tensión entre nosotros y nuestros seres queridos. Así que este tipo levanta la mano y dice, aparentemente: Eso del infierno me pareció muy simpático. Pero Jesús, a mí me gustaría hablar de otra cosa. Tengo algo más importante que decir. “¿Cómo consigo más dinero?”. Este tipo tiene una sola oportunidad de hablar con Jesús, ¿y cuál tema escoge? El dinero. ¿Cuántos de nosotros tenemos esa misma propensión? Lo que más nos preocupa son nuestras finanzas, las riquezas, y las posesiones. Pensamos en eso a cada rato. Casi siempre hablamos con Dios de ese tema. Y lo que Jesús dice básicamente es, “No me importa. Te importa a ti mucho más que a mí”. A algunos de Uds. les dolería mucho si les dijera eso. “¿Me está diciendo que a Jesús no le interesa saber nada de mis riquezas?” Sí le interesa, pero le interesa más la relación que Ud. tiene con Él. La interesa más su destino eterno. A veces lo que pasa cuando asistimos a la iglesia es que solo nos enfocamos  lo que nos interesa y nos perdemos todo lo que enseñan o todo lo que se ha dicho por estar obsesionados con un asunto que a Dios no le interesa tanto en ese momento, como a nosotros. Esa es la situación de este hombre. Y sucede lo siguiente. Está muerto de la codicia. Parece que su padre ha muerto y se están repartiendo la herencia familiar, y le preocupa que a su hermano le vayan a dar más que a él. ¿Cuántos han visto la codicia destruir a una familia? ¿Cuántos han visto la codicia destruir a una familia cuando alguien se muere? De repente lo que parecía ser una familia normal, si se muere alguien y hay una herencia, posesiones, riquezas, seguro de vida, y ahora todos en la familia compiten y discuten para obtener lo que quieren. Se convierte en una situación contenciosa y adversa. Aquí es donde se expone el corazón. Aquí es donde los hermanos deberían llorar juntos o penar juntos. Deberían lamentar la muerte de su padre. Deberían arreglar las cosas. En cambio, básicamente están buscando abogado y convierten el asunto en un litigio contencioso. ¿Cuántos de Uds. han visto esto en su propia familia? Es horripilante. Es vergonzoso.

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

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