La capacidad de la Espiritualidad: Salmo 3 IV parte


III.                    En tercer lugar LA CAPACIDAD DE LA ESPIRITUALIDAD produce PAZ  en mi crisis (3: 5-8)

A.     En mi reposo

El Verso 5 establece que habiendo orado, y recibido la respuesta de Dios (en su mente y corazón), David estaba listo para dormir.  Por ende, el autor escribe: Yo me acosté y dormí…En medio de sus luchas y angustias, David pudo acostarse y dormir.  Ambas cosas son sorprendentes, dado el contexto en que David vivía en ese tiempo. Toda persona cansada desea acostarse.  Sin embargo, no es tan fácil acostarse cuando uno está rodeado de enemigos.  Lo normal es quedar de pie, ante la  eventualidad de cualquier ataque nocturno.  Sin embargo, tal fue la fe de David en este momento, que pudo acostarse y descansar. No solo se acostó, sino que logró conciliar el sueño.  Esto es también sorprendente, dado el contexto. Una cosa es acostarse; otra es poder dormir.  El hecho que David pudo dormir en esta situación indica una fe que le llevó a una tranquilidad mental, propicia para el sueño. El verbo, ‘dormir’, aquí es interesante.  Indica un sueño profundo.  Es el verbo que se usa del sueño de Adán, cuando Dios le hizo dormir profundamente, para poder tomar una de sus costillas, y formar a Eva (Génesis 2:21).  Es también el verbo que se usa de Sansón, cuando Dalila lo hizo dormir sobre su falda, y le cortó el cabello (Jueces 16:19).  Ver 1 Sam 26:12. David estaba experimentando la disciplina de Dios en su vida; sin embargo, tal era su confianza en Dios, que experimentó lo que dice el Sal 127:2 –  “a su amado dará Dios el sueño”.   “…Y desperté, porque Jehová me sustentabaEl verbo ‘despertar’ señala la protección de Dios.  Al acostarse y dormir, David gozó del cuidado de Dios durante toda la noche (ver Sal 121:4).  Fue ese cuidado que lo mantuvo vivo (frente a las amenazas de Absalón), y por ende pudo abrir sus ojos en la mañana. El secreto, afirma David, es que “Jehová me sustentaba”.  La palabra, “sustentaba”, realmente significa ‘sostenía’ (ver NVI).  La idea del término en hebreo es el sostenimiento físico de algo.  En Jueces 16:29 esta palabra se usa de las columnas sobre las cuales “descansaba la casa”.   En Sal 37:17, David afirma, “el que sostiene a los justos es Jehová” (ver v.24).  Comparar Sal 71:6; 119:116; 145:14.   En Isaías 26:3 tenemos una tremenda promesa – Dios guardará en perfecta paz “a aquel cuyo pensamiento en ti persevera” (literalmente, ‘se sostiene’).  David puso su fe en Dios, ‘sostuvo’ su mente en Él, y por ende gozo del sostenimiento de Dios, que le permitió acostarse y dormir. El que sostenía a David no era cualquier dios, sino “Jehová”, el Dios de Israel.  En Isaías  48:2, la frase, “en el Dios de Israel confían”, debiera traducirse, “en el Dios de Israel se sostienen”.  Luego el profeta añade, a manera de aclaración, “su nombre es Jehová de los ejércitos”. Con este verso, podemos comparar Sal 4:8.  Tal fue la experiencia de David en este momento angustiante de su vida.   Su fe en Dios le permitió experimentar la paz de Dios, y por ende pudo acostarse y dormir (comparar Proverbios  3:24-26, notando el contexto – v.21-23).  ¡Qué palabra para aquellos creyentes que a veces no pueden dormir en la noche, por las muchas preocupaciones! “La gran fuente de paz, tranquilidad y seguridad es confianza en Dios”.

B.      En mi  recuperación

El Verso 6 dice que habiendo descansado, David despierta refrescado, y con una mayor confianza en Dios.

1. A pesar de lo grande del problema Por ende, exclama: No temeré a diez millares[1] de gente…Aquí David parece hacer referencia al ejército de Absalón; era  tremendamente numeroso.  Sin embargo, su confianza en Dios era tan fuerte, que aun este numeroso ejército no le atemorizaba[2].   David sabía que el secreto de la victoria no estaba en números, sino en la presencia de Dios.  Para el Omnipotente, pelear contra uno o pelear contra 10,000 es igual – no hay mayor desgaste para Él.  Por eso, nunca debemos fijar nuestra mirada en las apariencias externas de las cosas, sino en la realidad eterna – que Dios está con nosotros.  Más bien, como creyentes podemos contemplar las perores circunstancias de la vida, y enfrentarlas con ecuanimidad, sabiendo que Dios es soberano sobre toda la vida, y ha prometido Su ayuda y protección.  ¿Por qué no tenía temor?   Porque sabía que Dios estaba a su favor.  Como dijera Pablo, “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Romanos 8:31).  En estas palabras vemos al David que enfrentó a Goliat, cuando era joven (ver 1 Sam 17:45-47). No importa cuán fuertes o numerosos sean nuestros enemigos, si ponemos nuestra mirada en Dios, el temor huirá.  No solo huirá el temor, sino que tendremos la victoria (ver Sal 118:10-14).

2. A pesar de lo agudo del problema  …que pusieren sitio contra mí[3]Este tremendo ejército tenía una sola meta – atacar y destruir a David.   Sin embargo, aun así David no temía. Podemos notar la misma idea en Sal 27:3.  El secreto de esta confianza es saber que “Jehová es mi luz y mi salvación…Jehová es la fortaleza de mi vida” (Sal 27:1). Esto nos recuerda la confianza del profeta Eliseo, cuando enfrentó al ejército de los sirios (2 Rey 6:14-17).  La experiencia de la protección de Dios en el pasado (v.5), nos ayuda a confiar en Él para el presente y el futuro (v.6, “No temeré…”).

C. En mi restauración

1. En la persona de Dios

El Verso 7 dice que la confianza de David ahora se expresa en una nueva oración (comparar v.4), específicamente dirigida a la situación en la cual estaba: Levántate Jehová…La oración de David es casi atrevida.  Exclama a Dios que se levante; que se levante para actuar a su favor.  La implicancia de la oración es que hasta este momento Dios no se había  levantado; no estaba haciendo nada para salvarle.  Por eso, sabiendo que un momento decisivo había llegado, la fe de David le llevó a pedir la intervención directa y dramática de Dios (comparar Sal 7:6; 9:19; 10:12; etc.). En el v.1, David afirmó que muchos enemigos se habían levantado contra él.  Ahora pide que Dios lo haga, para defenderlo. …sálvame, Dios míoA pesar de la protección divina durante la noche (v.5), David era consciente aun de peligro.  Por ende, pide la salvación de Dios.  En este contexto, la ‘salvación’ es física. David usa el nombre, ‘Elohim’, que es la forma plural del nombre de Dios.  Este nombre apunta al poder de Dios[4].  Usa el pronombre posesivo (“mío”), porque está pidiendo una ayuda personal. Anteriormente, Dios había  establecido un pacto con David (2 Sam 7). David ahora apela a la ayuda divina (implícita en aquel pacto), indicando su compromiso personal con Dios – ver 2 Sam 7:8-12.

2. En el poder de Dios

 Porque tú heriste a todos mis enemigos en la mejillaEn su momento de necesidad, David se acuerda de situaciones en que Dios le ayudó anteriormente (contra Goliat, Saúl, los filisteos, etc.).  Para colocarlo en el trono, Dios había derrotado a sus enemigos; Dios debe hacerlo otra vez ahora, para mantener a Su siervo sobre el trono de Israel. El verbo en realidad significa, ‘golpear’; a veces, con vehemencia (ver Génesis 14:5, “derrotaron”; 14:7, “devastaron”; 14:15, “los atacó”). ‘Golpear en la mejilla’ es un modismo hebreo.  Significa ‘maltratar’, pero con la connotación de un trato que es humillante y vergonzoso (ver 1 Rey 22:24; Job 16:10).  Los hombres lo hacen con malas intenciones, pero Dios lo hace como parte de Su juicio sobre la tierra. Los dientes de los perversos quebrantasteLa palabra, “quebrantaste”, es fuerte.  El término en hebreo conlleva la idea de violencia.  Se usa de los hombres de Sodoma, quienes violentamente procuraron ‘romper’ la puerta de la casa de Lot (Génesis 19:9).   También se usa en Ex 9:25, del granizo que “desgajó” los árboles de Egipto.  Por ende, podríamos traducir la palabra, aquí, ‘destrozaste’ o ‘reventaste’. No es un cuadro muy ‘bonito’ de Dios, que digamos; refleja el contexto y la cultura en la cual David fue criado – un contexto rudo y violento.  Aunque debemos notar un elemento poético también, en esta descripción[5].  Ver Sal 58:6 Los “perversos” son aquellas personas que hacen lo malo.  ‘Malévolos’ sería una mejor traducción (ver Génesis 18:23, 25 – “impío”).  Esta palabra se usa frecuentemente en Job, y señala una persona que no vive de acuerdo a la ley de Dios (Job 3:17; 8:22; 9:22; etc.). El tiempo pasado (“heriste…quebrantaste…”) apunta a experiencias vividas por David anteriormente, que en esta crisis le sirven como estímulo para su fe, que Dios haga lo mismo otra vez.

3. En el plan de Dios

 Verso 8David termina este salmo con una tremenda afirmación, y con un clamor por la bendición de Dios sobre Su pueblo Israel: La salvación es de JehováEl hombre puede amenazar, pero Dios tendrá la última palabra (ver Proverbios  21:31).  Dios es el único salvador[6] (Isaías  43:11; Oseas 13:4).  Él salvará a Su pueblo (Jeremías 3:23).  Este fue el clamor de Jonás, en el vientre del pez (Jonás 2:9); y será el clamor de los santos por toda la eternidad (Apocalipsis 7:10; 19:1). Sobre tu pueblo sea tu bendiciónComo buen rey, David termina el salmo, no con un pedido personal, sino deseando la bendición de Dios sobre todo el pueblo de Israel.  David debe ser protegido para el bien del pueblo, y no solo para su propio bien. Dios es la fuente de toda bendición – tanto espiritual (Efe 1:3), como material.  Entre las bendiciones más importantes, podríamos destacar la paz (Sal 29:11; Romanos 5:1). Dios bendice a las naciones con muchas cosas – el sol, la lluvia, etc.  Pero Su bendición particular cae sobre Su  pueblo.  ¡Qué tremendo es ser parte del pueblo de Dios!

En este salmo entonces hemos visto tres conceptos. LA CAPACIDAD DE LA ESPIRITUALIDAD  provee una PERSPECTIVA REALISTA  de mis crisis. (3:1-2). En segundo lugar LA CAPACIDAD DE LA ESPIRITUALIDAD procura una POSICIÓN SEGURA en mis crisis. (3:3-4). En tercer lugar LA CAPACIDAD DE LA ESPIRITUALIDAD produce PAZ en mis crisis. (5-8).  Ahora siguiendo con la instrucción del salmo es un buen tiempo o un nuevo tiempo de hacer una selah y pedirle a Dios que estos principios de la Palabra se traduzcan en realidades y no en solo teorías.

 


[1] La palabra en hebreo simplemente significa ‘una abundancia’ (de personas).  En Gén 24:60 y Núm 10:36, el término es traducido, “millares”; en otros lugares es traducido “diez mil” (Lev 26:8; Deut 33:2).  La NVI traduce, “No me asustan los numeroso escuadrones”.

[2] Algunos comentaristas niegan que debamos relacionar estos “diez millares de gente” con los 12,000 mencionados en 2 Sam 17:1.  Lo hacen por dos razones sencillas.  En primer lugar, no leemos que David se había enterado de esta cifra; y en segundo lugar, no leemos que estos 12,000 en realidad fueron enviados contra David.  2 Sam 17:11 indica que el plan fue juntar a todo Israel; por ende, es probable que el ejército que enviara Absalón era aun más numeroso que “diez millares”.

[3] Literalmente, ‘que se han colocado alrededor de mi’; NVI, “que me acosan por doquier”.

[4]El’ (la forma singular) significa ‘el fuerte’.

[5] Los enemigos son presentados como animales salvajes, cuyos dientes necesitan ser quebrados, para quitarles el poder de causar daño con sus mordeduras.  En realidad, los enemigos de David eran así; estaban ansiosos por derramar su sangre, y devorar su ‘presa’.

[6] Notemos el uso del nombre ‘Jehová’, en este contexto; el Dios de Israel.  No hay otro Dios; no hay salvación aparte de Él.

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

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