La capacidad de la Espiritualidad: Salmo 3 III parte


II.                    En segundo lugar LA CAPACIDAD DE LA ESPIRITUALIDAD procura una POSICIÓN SEGURA  en la crisis (3:3-4)

A.      Es una posición de fortaleza

Verso 3 La marca del verdadero hijo de Dios es que cuando la gente más le insta a desconfiar en Dios, más mira a Dios, y pone su confianza en Él.  Esto es lo que David hace ahora.  Desde este verso, hasta el final del salmo, David expresa una tremenda confianza en Dios.  A pesar de la disciplina de Dios (y quizá por ello mismo), David confiaba que sería librado de esta aflicción.  La actitud de David en este momento, fue la de Pablo, en 2 Corintios  4:8-9, estando “…en apuros, mas no desesperados… derribados, pero no destruidos”.  Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí…El escudo era una pieza importante en la defensa del soldado.  En los tiempos antiguos, a veces el escudo era grande, y brindaba protección total para el cuerpo del soldado.  Por ser tan grande, a veces era llevado por un portador de armas, llamado en la Biblia, “escudero” (p.e. el escudero de Goliat, 1 Sam 17:7). El AT frecuentemente habla de Dios como el ‘escudo’ de Su pueblo.  Dios mismo se describe así, en Génesis 15:1 (“yo soy tu escudo…”), dirigiéndose a Abram.  Moisés, al fin de los 40 años en el desierto, recuerda cuántas veces Dios había protegido a Su pueblo, y describe a Jehová como, “Escudo de tu socorro” (Deuteronomio 33:29).  En los Salmos, esta es una idea que se repite constantemente (Sal 7:10; 18:2, 30; etc.).  ¡Si Dios es “escudo”, y Él es tan grande, entonces la protección que Él brinda como “escudo” es total!  Por ende, el Salmista habla de Jehová como ‘escudo’ “alrededor de mí”; es decir, delante y detrás, proveyendo protección total.  Comparar la experiencia de Israel, cuando el pueblo de Dios salió de Egipto, huyendo del faraón (Ex 14:19-20).

B.      Una posición de fuerza

 …Mi gloria, y el que levanta mi cabeza”  Humanamente hablando, David estaba en una situación tremendamente vergonzosa; había perdido toda la ‘gloria’ de ser rey.  Estaba siendo perseguido por su propio hijo, y rechazado por muchos en Israel.  Sin embargo, en ese momento reconoció que su verdadera gloria estaba en Dios.   En medio de la deshonra, Dios podría honrarle, y ser glorificado en él.   Comparar Sal 62:7; Isaías  60:19.  Por toda la eternidad, Dios será la gloria de Su pueblo (ver Apocalipsis 21:11, 23).Cuando somos deshonrados, agachamos la cabeza; pero cuando somos honrados, alzamos nuestra frente. David confiaba que Dios iba a ser “el que levanta mi cabeza”.  La Versión Popular traduce, “eres quien me reanima”.   Esta acción, por parte de Dios, traería a David tremendo gozo (ver Sal 27:6).  En medio de las luchas, David aprendió a no buscar  venganza, sino a dejar que Dios lo defienda. Frente a los muchos adversarios (v.1a), Dios era ‘escudo’ para David (v.3).Frente a los que se levantaban contra David (v.1b), Dios era su ‘gloria’ (v.3).Frente a los que le insultaban y desanimaban (v.2), Dios era quien ‘levantaba su cabeza’ (v.3).En resumen, Dios es la solución para todos nuestros problemas.

 Esta estrofa (v.3-4) es un buen ejemplo para nosotros, mostrándonos como debemos  confiar en Dios, aun en los momentos más críticos de la vida.  Esto se aplica, no solo a  nuestras vidas personales y familiares, sino también a toda la Iglesia de Cristo.  ¡Cuando estamos rodeados de enemigos, pongamos nuestra mirada en Dios, y confiemos en Él!

C.      Es una posición de fe

Verso 4 Con mi voz clamé a Jehová…Habiendo establecido su fe en Dios (v.3), David ahora puede clamar a Dios.  El orden es muy importante.  Mientras no tengamos fe, es difícil clamar a Dios; la tendencia es a desesperarnos. Sus enemigos estaban diciendo, “No hay para él salvación en Dios” (v.2); sin embargo, David sigue confiando en Dios, y por ende clama a Él. Notemos la intensidad de la oración de David.  El texto no dice que ‘oró’, o que ‘suplicó’, sino que ‘clamó’ (aunque debemos notar que este verbo no siempre tiene el sentido de ‘gritar’; ver Génesis 1:5; Éxodo 17:7; etc.; pero, comparar Ex 19:20; 24:16; etc.).  La Versión Popular traduce, “A gritos pido  ayuda al Señor”. …Y él me respondió desde su monte santoCuando clamó, David estaba lejos de Jerusalén (ver 2 Sam 15:23, 28; 17:24[1]).  Sin embargo, tal fue la oración de David, que llegó a los oídos de Dios, en la ciudad capital.  El “monte santo” es Sión (ver Sal 2:6); la morada de Dios.   Dios no solo escuchó el clamor de David, sino que “respondió”.  Al hacerlo, Dios dio la contra a los enemigos de David, quienes negaron que Dios le ayudaría (v.2).  Es hermoso saber que Dios nunca se niega escuchar a los que le claman en desesperación; los escucha, y les responde (ver Sal  4:4). La respuesta de Dios vino desde el “monte santo”.  Este es el lugar del cual Dios envía ayuda (Sal 20:2). Nuevamente David insta a su audiencia a hacer una pausa (Selah) han sido tan grandes revelaciones que no queda más que quedar absorto en la presencia de Dios y silenciarnos  para esperar  una posición segura en Dios.


[1] Mahanaim fue el lugar donde los ángeles salieron al encuentro de Jacob, cuando éste volvía de la casa de Labán (Gen 32:1-2).

Anuncios

Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s