Reflexiones de fin de año: En este año sé que mis sueños serán probados


En este 2013  me he convencido que mis sueños serán probados….

Si se fijan, cuando uno es peque tiene miles de sueños.  ¿Cuántos sueños hemos dejado atrás o hemos olvidado? Hay una historia en la Biblia de un gran soñador, su nombre era José, y pueden leer su historia entre Génesis capitulo 36 hasta el 50. Podemos ver en la vida de José que para que sus sueños se hicieran realidad al menos paso por 4 grandes pruebas.

Primero está la prueba de la sociedad.

Este joven a sus diecisiete años tenía sueños ambiciosos, por ejemplo que sus hermanos lo atendían y él era importante entre muchos o incluso que sus padres lo atendían, estos sueños se los contaba a sus hermanos los cuales en vez de apoyarlo, se burlaban y mas aun lo despreciaban. Fue ahí donde José se enfrento a la primera prueba: “La prueba de la sociedad”.  A pesar que José quería cumplir sus sueños inocentemente, su entorno social lo tiraba hacia abajo, lo desmotivaban y llegaron al punto de tirarlo a un pozo, venderlo como esclavo y fingir su muerte. Estoy seguro que tu corazón de niño/a tiene muchos sueños pero a veces tu entorno te tira hacia abajo de una u otra manera, pero ¿que importa?, puede que por seguir tus sueños te lancen a un pozo, eso te va a doler, pero ¿que importa?, si puedes seguir adelante a pesar del rechazo social entonces habrás pasado la primera prueba, José la paso.

La segunda prueba es llamada “La prueba de la mentalidad“.

Luego de ser vendido, José estuvo en un mercado de esclavos y un tipo rico lo compro, desde ahí José fue un servidor. Imagínense como se debe haber sentido José, el que soñó que sería muy importante, vendido como esclavo. No podía haber algo peor para alguien que se veía importante, su vida no valía nada, era como ganado. En ese momento no había nadie para decirle “José, sigue adelante, tu vas a triunfar” para nada, en vez de eso de seguro sus jefes le decían “¡¡oye tu, no has limpiado mi mansión!! ni para eso sirves, ¡eres un estúpido!”, y José en algún momento se lo debe haber llegado a creer, que ya no tenia nada que hacer, pero no, el confío en Dios y confío en los sueños que puso Dios y se dijo “seguiré adelante, ¿si no me levanto yo quien me levantara?”, si tu eres capaz de seguir siempre adelante, creyendo en ti mismo/a (“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” Filipenses 4:13), volviendo a intentar algo si fallas, sabiendo dejar algo y tomar otro proyecto, pudiendo decir: este sueño al parecer no era, pero éste sí. Entonces la prueba de la mentalidad habrá sido una alpargata, sin importar que te digan que no eres capaz o que estas mal o no sirves.

La tercera prueba debe ser una de las más difíciles, “La prueba de la santidad“.

El patrón de José se llamaba Potifar, y la esposa de éste vio que José era buen mozo y  lo quería seducir. José. Llego el día en que la esposa de su jefe se le quería entregar a José, y se desnudó frente a él. José no quería pecar y salió corriendo. El había conservado su santidad. En el proceso de cumplir tus sueños van a aparecer cosas tentadoras que van a echar atrás tu progreso, cosas que a simple vista se sabe que son malas, por ejemplo mucho joven echa a perder su carrera por volverse adicto primero al festejo excesivo, luego al alcohol, luego a las drogas, y así van aumentando. Si tú eres capaz de no hacer esas cosas que truncaran tus sueños entonces la prueba de la santidad es pan molido.

La cuarta y última prueba, la prueba dolorosa, la inexplicable, en la que todos nos cuestionamos…. “La prueba de la injusticia“.

Al salir corriendo dejando sola a la mujer, ella se enojo mucho, así que tomó las ropas de José y comenzó a gritar, llegaron los guardias preguntando que pasaba, y ella alegó que José la había tratado de violar, los guardias buscaron a José y donde el era solo un sirviente no le creyeron y lo metieron a la cárcel. ¿Que injusto no? José había cuidado de no equivocarse, el sabia que no podría llegar a cumplir sus sueños si se metía en malos pasos, y le parecía extraño que ahora estuviera siendo castigado por una injusticia. ¿Acaso Dios lo había abandonado?, pues no, Dios no lo había abandonado, incluso mas, lo ayudo, lo sacó de ese entorno tan hostil. A ojos humanos tal vez lo llevo a algo peor, pero no fue así como ocurrió, lo llevó a un lugar mejor, porque dentro de esa injusticia, José pudo ver los primeros indicios de sus sueños cumplidos, por su buen comportamiento fue nombrado encargado de los presos, y todos le tenían mucha confianza dejándolo pasear por la cárcel como Pedro por su casa.

En la vida encontraras muchas injusticias por hacer lo correcto, pero aunque estés en un periodo de injusticia Dios no te abandonara, José se mantuvo fiel y no se quejó mucho por su situación, era tan optimista que se hizo buena reputación en la cárcel, inclusive le interpretó los sueños a unos siervos del rey ganando mas reconocimiento aun. Definitivamente José no se dejo destrozar por la injusticia, él supero esta prueba y tu también puedes.

Anuncios

Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s