Como reclutar gente comprometida V parte


C. El tercer procedimiento es  DEPENDER

Note que el texto dice: “Jehová dijo a Gedeón…aún es mucho el pueblo…” (vrs. 4). La evaluación de Dios es igual a la primera selección. Sin embargo noten que 9700 si creían que estaban totalmente comprometidos, y avanzaron hacia la batalla. Pero Dios sabe que no lo están. El peligro de esto es que Gedeón no lo sabe ni los mismos 10000 no lo saben. ¿Cómo debería depender Gedeón en este proceso más complejo?

Debería depender en el criterio de Dios. Es obvio que el impacto de una reducción de 22000 personas en una sola noche, a cualquiera lo hubiera puesto nervioso. Sin embargo por lo menos le quedaban 10,000. Pero Dios le dice que su  criterio es que esa gente todavía es mucha y aún más peligrosa. Así que deberá creerle a Dios.  También Gedeón debería depender de la competencia de Dios. ¿Qué hará?  Dios será muy competente en la forma que va descalificar. Note lo que el texto dice: “Llévalos a las aguas y allí te los probaré”.  Dos cosas sobresalen en cuanto la competencia de Dios cuando quiere ver el compromiso de alguien. La primera tiene que ver con la frase “llévalos a las aguas”. ¿Por qué a ese lugar? ¿Qué implica la prueba con el agua? Implica que la prueba de una persona comprometida no  es a nivel “eclesial” sino a nivel “secular” (Aunque no estoy muy de acuerdo con la división de eclesial con secular, ya que no existe, pero la uso con fines didácticos). Es cuando estás en el mundo de lo secular, de tus carencias y de suplir tus necesidades básicas frente a las necesidades de Dios, que se demuestra que es más prioritario en una persona que dice servir a Dios. La segunda frase es “allí te los probaré”. Esta expresión en hebreo significa ser refinado, ser olido, ser purificado, ser fundido. El verbo es imperfecto lo que significa que fue constante la evaluación de Dios. También Gedeón debería depender de la capacidad de Dios. Note que Dios le dice: “del que yo te diga: Vaya este contigo, irá contigo, más cualquiera que yo te diga: Este no vaya contigo, no irá”. Hay mucho peligro de apoyarse en gente que Dios ha dicho que no te apoyes y que deseches gente a la que Dios le ha dicho que te apoye. Dios es más capaz en decir quién es quién y a quien usará. Si tan sólo preguntáramos a Dios, el en su capacidad nos pondría sobre aviso. Y ¡Cuántos problemas nos ahorraríamos! Dios por lo menos le ahorró 9700 problemas más a Gedeón.

Por otra parte Gedeón debía depender de la creatividad de Dios. La narración sigue diciendo “cualquiera que lamiere  las aguas con su lengua como lame el perro, aquel pondrás aparte”. Que tremenda creatividad la de Dios. Quién se podría imaginar que la observancia de Dios estaría en la forma de imitar un perro.  Y que la cualidad que buscaba en estos hombres era que se asemejaran a un perro. Esto sería un poco despectivo para el criterio de selección de nuestros liderazgos hoy. ¿En que nos fijamos hoy para poner a una mujer o a un hombre en el liderazgo? ¿Cuáles son las cualidades que buscamos? No la de un perro, perdónenme. Lo que Dios temía, aquí, era a la vanidad guerrera de Israel, basada en el poderío de un gran ejército. Él quería darles victoria pero que ellos no pudieron siquiera pensar que el mérito les correspondía. En la prueba de las aguas, la figura clave es el perro. En casi toda la Escritura, este animal es símbolo de pequeñez, mansedumbre y humillación. Gente que bebiera como perros sin pensar en el qué dirán, era lo que necesitaba Dios. Hace algunos días leí un pequeño libro que se llama “Teología de Perros y Gatos (Escrito por Bob Sjogren y Gerald Robinson). En este libro hace una comparación my peculiar entre los perros y los gatos. Escuche lo que dice: “”El perro dice: ‘Me consientes, me alimentas, me proteges, me amas, debes ser Dios’. El gato dice: ‘Me  consientes, me alimentas, me proteges, me amas, debo ser Dios’. El observar y analizar estas diferencias entre gatos y perros, me hizo reflexionar y reconocer que este comportamiento de unos y otros es muy similar a como se vive hoy la vida y la teología cristiana”   Hoy estamos segando una cosecha de conversiones centradas en los hombres porque estamos más preocupados por el hombre que por Dios…. Estamos más interesados en Dios sirviendo al hombre que en el hombre sirviendo a Dios” “Martin Lutero dijo: ‘La esencia del pecado es que el hombre se busca a sí mismo en todo, aún se busca en Dios’.”  “¡Todo en la vida (no solo en el Cristianismo) finalmente resultará en la gloria del Padre!. La gloria es la meta final; todo lo demás simplemente es un medio hacia esta meta consumada” “Los ‘gatos’  están buscando al hombre en cada escena importante de la Biblia, están buscando esa parte de la historia que se aplica a ellos. No han sido entrenados para ver a Dios. Están entrenados para ver las preguntas bíblicas: ‘¿Qué se supone que saque de esto? ¿Cómo se aplica esto a mi vida? ¿Cómo me afecta esto?’. Como resultado de este pensamiento, ellos son el personaje principal. Los ‘gatos’ creen que Dios existe para servir a la gente. Y porque creen también que todo es sobre ellos, están más hambrientos por lo que puedan obtener del Cristianismo que de cualquier otra cosa” (Teología de Perros y Gatos, pág. 37)

Quizás es muy pertinente entonces esta reflexión para entender porque Dios usa un perfil de perro lamiendo para escoger a los que servirán junto con Gedeón. Note que Gedeón no debe decir nada, debe callar de la prueba de Dios. Es Dios quien le muestra quienes serán los fieles que usará para salvar a Israel. Recuerde esto,  que a la verdad Dios no tenía ninguna intención de hacerlos pelear. Ellos simplemente iban a ser testigos de cómo Dios peleaba por ellos. De todas maneras, en el campo de batalla, estos trescientos deberían enfrentar a ciento treinta y cinco mil (8:10). La proporción es, exactamente, de uno a cuatrocientos cincuenta. Por cada israelita había cuatrocientos cincuenta madianitas. Y es la misma proporción de Elías con respecto a los profetas de Baal, en el monte Carmelo (1 Re.18:22). Dios es plenamente glorificado cuando un creyente confía solamente en Dios al enfrentar a cuatrocientos cincuenta enemigos. Así, no hay ninguna posibilidad de vanagloria, como no la hubo para Israel ante los madianitas. Es así también con nosotros, pues, por muchos que seamos, siempre vamos a ser pocos si consideramos la cantidad de los enemigos que nos rodean. Así y todo, el Señor nos lleva de triunfo en triunfo, y de victoria en victoria. Así que los que Dios escoge son hombres que no pierden la visión Dios. El tenía una  prueba para distinguir a los hombres que irían a enfrentar al enemigo y esa fue la prueba del agua. Como reaccionaria esos hombres ante la instancia de ponerse entre sus necesidades y las necesidades de la nación, todos tenían sed. Pero Dios de entre todos los sedientos clasificó a 300 como los hombre de la victoria y ellos eran los que no se entregaban a satisfacerse sino que aun con toda la sed lamian el agua como perros ¿De qué manera pudo la gente lamer el agua como hacen los perros sin doblar las rodillas e inclinar la cabeza? El v. 6 sugiere que se mantuvieron en pie y se llevaron el agua a la boca con sus manos, lamiéndola entonces con sus lenguas. Cualquiera que sea la explicación exacta, la prueba estaba preparada para conocer quiénes se mantenían más alerta, aquellos que no perdían su horizonte. 8¡Voz de tus atalayas! Alzarán la voz, juntamente darán voces de júbilo; porque ojo a ojo verán que Jehová vuelve a traer a Sion. Isaías 52:8.  Del ejército 9700 hombres no habían tenido claro cuál era la gran necesidad del día, solo 300 no desenfocaron su visión, aun en medio de la prueba de la batalla y del enemigo ellos mantuvieron unas posición de mirar hacia delante de mantenerse como soldados listos para entrar en combate. Dios busca a hombres que no hayan perdido la visión. Aquellos que miran mas allá de la necesidad inmediata son los hombres extraordinarios porque en ese gesto manifiestan su fe y su convicción de que si Dios los llama estarán dispuestos a obedecer. Gedeón fue probado al ver disminuir su ejército, pero su corazón sabia que aun con tan pocos hombres Dios puede dar victoria, pues él un insignificante campesino temeroso fue llamado desde los escondites para ser puesto en el frente de batalla. Cuando hay hombres comunes listos para hacer obras extraordinarias Dios también está listo para entrar en acción  La Biblia dice: “6Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos. Zacarías 4:6 Y esto no es otra cosa que victoria.  Que Dios nos permita aprender estas lecciones a la hora de seleccionar gente comprometida para la hora de la batalla.

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