Como recuperar lo que has perdido: La historia de una moneda


Estaba leyendo Lucas 15:8-10 se refiere a la historia de las diez dracmas. Me pareció muy interesante pensar en la pérdida y como recuperarla. Jesús les puso otro ejemplo: «¿Qué hará una mujer que, con mucho cuidado, ha guardado diez monedas, y de pronto se da cuenta de que ha perdido una de ellas? De inmediato prenderá las luces y se pondrá a barrer la casa, y buscará en todos los rincones, hasta encontrarla. Y cuando la encuentre, invitará a sus amigas y vecinas y les dirá: “¡Vengan a mi casa y alégrense conmigo! ¡Ya encontré la moneda que había perdido!”10 »De la misma manera, los ángeles de Dios hacen fiesta cuando alguien se vuelve a Dios.»

El énfasis está en la recuperación de una pérdida. El texto se divide en cuatro conceptos importantes. Primero está el momento de la pérdida ¿Qué es lo que pierde? En segundo lugar la manera en que la pierde ¿Cómo lo pierde? El tercer concepto es  la el método de recuperación ¿cómo la encuentra? Y finalmente la manifestación de la recuperación ¿Cómo celebra el encuentro?

En primer lugar EL MOMENTO DE LA PÉRDIDA. (Lucas 15:8ª). El texto comienza diciendo: “¿O qué mujer  que tiene diez dracmas  si pierde una…? Tres  elementos sobresalen del pasaje que nos da una pequeña orientación sobre que es perder. Primero dice “qué mujer” esto nos habla  de las posibilidades de la pérdida. ¿Por qué usa una figura femenina? sólo ese inicio está diciendo que es inaudito, que eso no se va a dar, que sería raro que a una mujer a quien se le pierde algo que tiene, algo que valora, no le va importar, y lo va a dejar perder; eso sería extraño; entonces el Señor está diciendo: Si una mujer de la tierra tiene cuidado de algo que ella valora, algo que ella tiene, ¿cuánto más Dios? Las mujeres son muy detallistas, sobre todo con relación a las cosas que les gustan y las que cuidan. Sobre todo si esas cosas representan cosas valiosas emocionalmente hablando. En segundo lugar nos habla del precio de la pérdida. “Tiene diez dracmas”. “¿O qué mujer…”; es que una mujer ni siquiera se descuidaría de una moneda; ¿cuánto más Dios? Entonces Él empieza y da estos detalles: “¿Qué mujer que tiene…”, o sea, hay un sentido de posesión; quiere decir: cuando tú aprecias algo, tú no quieres que eso se pierda, no eres indiferente, lo tienes. Si algo te es indiferente, si algo no te importa, pase lo que pase no te hace ni fu ni fa, lógicamente tú no tienes ninguna ligazón con eso, ¿verdad? Pero aquí lo que Dios quiere mostrar es que tenemos ligazón con Dios; el corazón de Dios está ligado a nosotros; por eso Él habla de una mujer que tiene, es decir, que posee algo; o sea que Dios sentiría en su corazón si le faltara; eso es lo que Él quiere decir. Hoy día, una mujer casada por lo general usa un anillo nupcial como señal que ya ha contraído matrimonio. Tradicionalmente es utilizado para comunicar a la sociedad, que es una dama comprometida y evitar de esta forma que otros hombres, tengan alguna esperanza en conquistarla. En épocas pasadas lo varones miraban el anillo y ya sabían el estado civil de la mujer y se respetaba. En tiempo de Jesús, no usaban anillos nupciales; La costumbre en Palestina era que la mujer utilizara una diadema, una colección de 10 monedas, posiblemente en ese tiempo esas 10 dracmas formaban parte de su dote. Estas monedas se cosían como un adorno en su velo nupcial el día de su boda y luego las mantenía pegadas al velo a la vista de todos. Lo utilizaba estando en la casa y también en público. Esta diadema, era la señal de su estado civil, pero con un mayor significado que nuestro conocido anillo, cada una de esas monedas, representaban posiblemente una virtud de su persona, y ella las mantenía fresca en su mente, porque eran su adorno. Ningún hombre podía bromear o tratar de conquistarla, no podían coquetear con ellas. Ellas estaban casadas. Y al estar relacionada con su casamiento, tenía un valor sentimental muy grande. Si bien eran diez, la ausencia de una sola moneda, lo hacía incompleta, porque cada una, hablaba de su persona, que le faltara una, podía significar mucho. Una mujer sin cubrirse  en ese entonces, era como llevar la etiqueta de “mala vida”. Una mujer casada que ha perdido su diadema, era como haber pedido alaguna de sus virtudes o haber sido infiel. Allí comienza a tener un mayor significado esta pérdida de moneda en la parábola, porque si bien una dracma, era el valor de un jornal de trabajo, aun así no explica totalmente el afán con que se la ha buscado. (http://meditacionescristianasrdj.blogspot.com/2011/06/cuando-perdemos-algo-de-mucho-valor.htmlY en tercer lugar nos habla del peligro de la pérdida. Vs. 8 “¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma. Nos detenemos en esta parte del texto para resaltar esta expresión. “SI PIERDE”. El Maestro en esta serie de 3 parábolas del cap. 15 de Lucas, remarca EL HECHO DE PERDER. Primeramente alguien que teniendo 100 ovejas, ha perdido una. Esta que nos toca ahora, una mujer poseedora de un conjunto de 10 monedas, se le extravía una de ellas, y finalmente, en la tercera parábola, el hombre pierde a su hijo menor. ¿Quién no ha perdido algo alguna vez? Llegar a la casa y percatarse que ha perdido las llaves, o cuando tenga que  pagar algo, se dé cuenta que ha perdido su billetera o su cartera. O que esté por abordar el autobús  y descubre que ha perdido el pasaje. Cuando sucede una cosa así, lo más común que sucede, es que inicie un repaso mental, “que ha estado haciendo en los últimos minutos”, ¿donde ha estado?, ¿donde pudo haberse extraviado?. Durante el cambio de ropa, al sentarse en el asiento del auto, al sacar algún objeto de la cartera, etc. Me llama la atención que la mujer pierde solo una. Cualquiera podría decir que no es una gran pérdida, después de todo le quedan 9 más. Es importante notar que ella no es conformista. Ella establece que  todo o nada. Esto se llama perder la radicalidad de nuestra vida. Habla de un conformismo espiritual que me permite tener un gran porcentaje bueno  y tolerar algo mínimo en mi vida. Creo que aquí esta uno de los peligros más grandes que podemos tener en nuestra vida. El hecho de conformarnos  con una parte grande para Dios y no con la totalidad.

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Un comentario sobre “Como recuperar lo que has perdido: La historia de una moneda

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  1. gracoas aDIOS por personas como ustedes que nos explican tan claramente lo que DIOS quiere hablarnos

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