Serie de la familia: Amigos con Beneficios


En 1975, Edith Schaeffer, la esposa del doctor Francis Schaeffer, hizo una pregunta que merece ser contestada cada año, y que más tarde habría de convertirse en el título de su libro ¿Qué es una familia? Buena pregunta. Cada doce o quince meses todos deberíamos analizar y evaluar nuestras familias afrontando la verdad de la respuesta que obtuviésemos. Y ciertamente sería sabio que cada generación lo hiciera. Nos sorprenderíamos. Edith Schaeffer sugiere varias contestaciones, cada una de las cuales forma un capítulo diferente de su libro; por ejemplo: Un móvil de vida cambiante.  Donde nace la creatividad. Un centro de formación para las relaciones Humanas.  Un refugio en tiempo de tormenta.  Un perpetuo relevo de la verdad.  Una puerta con bisagras y cerrojo Un museo de recuerdos.  Buenas y perspicaces respuestas; hermosas —casi demasiado—. No podemos negar que se trata de las ideales; aquellas que la mayoría de nosotros abrazaríamos. Pero ¿son reales? A fin de ayudarnos a determinar esa respuesta, cambiemos una palabra: ¿Qué es su familia? ¿Qué términos describirían mejor las cosas que suceden bajo su techo y entre los suyos? A nadie le pasa desapercibido el hecho de que en la actualidad la familia está bajo ataque.  Cuando cierto periódico hizo un reportaje especial sobre el panorama doméstico latinoamericano, no lo tituló “Fortalezcamos la familia” o “Examinemos la familia”, ni tampoco “Dependamos de la familia”, sino “Salvemos la familia”. Al igual que muchas especies de animales la familia está llegando a ser rápidamente una especie en vías de extinción. Ciertamente la situación es muy distinta de aquellas escenas tranquilas y reconfortantes del pasado en las cuales la madre siempre se encontraba en casa, papá era el único que mantenía la familia, los hijos vivían existencias predecibles de sosiego y esparcimiento, y el estilo de vida era cómodo y sencillo. Partiendo de una combinación de varios documentales televisivos, el popular programa 60 Minutos de México , un par de seminarios a los cuales he asistido, artículos de revistas y periódicos, conversaciones con autoridades en el tema de la familia, y algunos libros que he leído sobre éste, he recopilado la siguiente lista de datos. Permítame, sin intentar documentar cada uno de ellos, que esboce rápidamente un perfil general de la familia de hoy en día en Latinoamérica. Le advierto que el cuadro es sombrío: • El 38 por ciento de los matrimonios de primeras nupcias fracasan (según un cálculo moderado). • El 79 por ciento de esa gente se vuelve a casar; y el 44 por ciento de los enlaces de segundas nupcias se malogran. • Durante la década de los 90, seis de cada diez bebés que venían al mundo pasaban parte de su infancia o toda ella en hogares de un solo progenitor. • El 28 %por ciento de los nacimientos de hoy en día son ilegítimos (también según un cálculo moderado); y un 50 por ciento de los bebés que vienen al mundo fuera del matrimonio les nacen a adolescentes. • Aproximadamente 4 millones de niños latinoamericanos que viven con ambos padres vuelven del colegio a una casa vacía los dos progenitores trabajan. • Cada año 500. 000 niños sufren malos tratos en los Estados Unidos; y entre ellos, de 60. 000 a 100. 000 son objeto de abuso sexual. • Entre el 15 y el 30 por ciento de las familias latinoamericanas maltratan a sus hijos. • La causa No. 1 de muerte entre los niños por debajo de los cinco años de edad es el maltrato. • En todos los niveles de la sociedad existen niños maltratados; ningún grupo social, racial, económico o religioso está exento del problema. • Sólo el 10 por ciento de aquellos que maltratan a niños se clasifican como “perturbados mentales”; el resto son personas aparentemente muy normales pero incapaces de hacer frente a la vida. • El 42 por ciento de las parejas latinoamericanas experimentan alguna forma de violencia doméstica durante sus vidas; y dos millones (otra vez según un cálculo moderado) han utilizado un arma mortal en sus disputas matrimoniales. • El 20 por ciento de los agentes de policía que fallecen en acto de servicio son muertos en el transcurso de misiones relacionadas con conflictos familiares. • Una media de dieciocho adolescentes se quitan la vida cada día en América Latina (eso según estadísticas antiguas; actualmente el número es mucho mayor). Ahora, la causa de muerte que ocupa el segundo lugar cuando se habla de latinoamericanos en edades comprendidas entre los quince y los veinticuatro años es el suicidio. •  Las palizas a esposas están alcanzando un nivel epidémico en América. Según un alto cargo de la policía: “Este es probablemente el crimen más numeroso sin denunciar del país. Entre unos doce y quince millones de mujeres reciben palizas cada año”. Un estudio realizado por la Universidad de Brazil  describía al hogar como el sitio más peligroso para estar, aparte de los disturbios callejeros y de la guerra. El panorama es   desesperado; y eso que ni siquiera he mencionado el efecto del alcoholismo, las drogas, los colapsos mentales y emocionales, la perpetua tensión creada por la huida de casa de adolescentes, esposas, maridos, y el claro abandono de los ancianos por los miembros de su familia. Si hay un aspecto en la cual las naciones necesitan afirmarse en algo es sin duda alguna la familia.

¡Basta de estadísticas y de predicciones de desastre! Dediquemos el resto de nuestro tiempo a meditar sobre algunas respuestas y a buscar ayuda en la antigua sabiduría de las Escrituras que ha resistido la prueba del tiempo. En ellas, y sólo en ellas, encontraremos consejo inspirado por Dios, factible, realista, y prometedor. Y lo que es aún mejor: la Biblia resulta pertinente siempre, ya que no se encuentra anclada en el estilo de vida de una época en  particular. Las cosas que estamos a punto de descubrir son para nosotros hoy en día tanto como para aquellos a quienes iban dirigidas originalmente. Como ayuda para volver a algunos puntos básicos referentes a la familia, y a fin de  afirmarnos sobre este aspecto vital de la existencia, vamos a examinar Proverbios 31. ¿Cómo podemos tener  un matrimonio estable? ¿Cómo encontrar instrucciones tanto como para el hombre como para la mujer. Tradicionalmente siempre que queremos hablar de la mujer virtuosa, nos vamos a Proverbios 31, pero y ¿y qué del hombre?  Cada vez más estoy convencido de lo selectivos que somos  en lo que estudiamos y lo rutinarios que a veces podemos ser, en cuanto a la exposición tradicional de la biblia. Déjeme tomar  ese pasaje de Proverbios 31 y hacerle todo el honor que se merece. Porque para mí este pasaje no sólo habla de la mujer virtuosa sino también del hombre virtuoso, y en suma de la familia virtuosa.

Si ustedes notaran que el título de mi reflexión es “amigos con beneficios”, que es un término ocupado para las parejas solteras que no tienen un compromiso matrimonial pero si un beneficio sexual.  Sin embargo creo que el verdadero término debe aplicarse al matrimonio, porque Dios quiere que la pareja sea ante todo amigos  que disfruten de los beneficios que les da la unión matrimonial.

Para poder entender el concepto debemos dividir la reflexión en dos partes primordiales. Primero debemos evaluar el perfil de un esposo temeroso de Dios  en segundo lugar el perfil de la esposa temerosa de Dios.

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

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