Reunir cien personas no es la obra de Dios


Hemos sido educados con la idea de que gran parte de nuestra vida y nuestras responsabilidades como cristianos se reflejan en el servicio religioso semanal. Es nuestra forma de pensar como cristianos en las culturas occidentales donde “ir a la iglesia ‘ha sido una parte esencial de ser un ciudadano occidental. Hay líderes que les gusta informar los lunes de las personas que asistieron al culto el Domingo. Iglesias, que a modo de ilusión pasajera quieren ver como sus pequeñas congregaciones tienen un aumento fugaz, aun de una forma esporádica y no “natural”. Aun que este aumento de personas venga por la visitas y creyentes que buscan una iglesia. Si preguntáramos cuantos de ellos son nuevos convertidos, o personas que aun no conocen al Señor, y cuantos de ellos son naturales del país, es posible que el resultado fuera diferente, la pregunta no debería ser ¿cuantas personas asistieron al culto? la pregunta debería ser ¿como de saludable es esa iglesia? Pero esto les puede valer a aquellos que quieran asistencia y no discípulos, resultados que indiquen un aparente éxito, un camino rápido y fácil, un conformismo de derrota. Como dice Tozer “hay una preocupación por las apariencias y no por la raiz, los resultados inmediatos, es el pragmatismo religioso”. Esto realmente es lo que la religión y la iglesia institucional pueden pretender. Ahora no somos llamados a esto, a entretener, a alimentar un consumismo religioso pasivo, somos llamados a ser y a hacer discípulos con la disposición de cumplir nuestra misión de alcanzar a los perdidos Imagínate una iglesia donde todos son discípulos enviados, mirando hacia fuera, buscando la mejor forma de alcanzar su ciudad, ¡ QUE DIFERENTE ! De tal manera que aquellos que vienen de visita, que su vida cristiana y su vida de iglesia queda reducida a la asistencia a los cultos los domingos; en vez de tenerlos como una activo de asistencia en sus congregaciones, debería ser lo contrario, dejar claro que esa es una iglesia de discípulos, y que posiblemente hay otras iglesias en la ciudad donde tal vez les quieran tener tan solo como asistencia y formar parte de las estadísticas dominicales. Gene Edwards comenta que “reunir a cien personas, no es la obra de Dios”. Como dice Alan Hirsch en su libro “Caminos Olvidados”: “Nos vimos forzados a llegar a la conclusión de que nos habíamos limitado a seguir cultivando un enfoque consumista del cristianismo. Al igual que la mayoría de iglesias de la cristiandad moderna, habíamos construido una iglesia basada en el modelo consumista y al final acabamos pagándolo”. También me hace pensar en las palabras del apóstol Pablo: “Si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada” (1 Co. 3:12,13). Si queremos ver cambiado a El Salvador debemos hacer algo diferente, de “entretener” a una asistencia y ser una iglesia de discípulos, no de audiencia. “Para llegar donde no estamos, tendremos que avanzar por donde  no vamos” San Juan de la Cruz

Anuncios

Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s