Note conviene decir !No te conviene¡


No te ha pasado alguna vez, que después de tomar una decisión difícil, la cual implica un riesgo, que es impopular, poco segura, e incomprensible para el mundo natural; que se te acerque alguien con toda su buena intención y te diga:  ¡No te conviene!  Ya sabes tú que no te conviene, por eso ha sido tan difícil tomar esa decisión, como si pudieras elegir tú.  No te conviene es una idea, un lenguaje del mundo que se nos ha colado en la iglesia, es una idea peligrosa y por supuesto no es nueva.  En el seguimiento a Jesús esta expresión de ¡No te conviene! no tiene cabida, no puede ni se debe dar excepto solo en una ocasión, ¡No te conviene dejar de seguir a Jesús!  Finalmente el ¡No te conviene! Es una opción que no puedes elegir porque estás muerto a ti, si te has negado a ti mismo.  Es una idea muy sutil de este mundo, sabemos que el ¡No te conviene! Es una expresión del posmodernismo donde la verdad se acepta o no si te conviene o ¡No te conviene! Hay muchos ejemplos en la sociedad, esto se está colando en la iglesia, y dificulta o frena nuestro seguimiento a Cristo.  Así sabemos que el mundo hace lo que le conviene pero no para un seguidor de Cristo que anda en su voluntad y en sus demandas.  En otras palabras si siguieras esa recomendación estarías diciendo ¡Señor no hago tu voluntad, porque lo que define mi decisión es lo que me conviene!  Al final la conveniencia es desobediencia.  Es ponerte a ti y tus planes antes que al Señor y su voluntad.  Queda claro que la conveniencia no es una guía del Espíritu Santo, la voluntad de Dios para tu vida siempre será mejor que tu conveniencia aun que en un principio no se pueda ver.  La conveniencia es caprichosa y una señal de inmadurez, una traición a Cristo y a su alto llamado.  La tibieza espiritual es el resultado de una conveniencia, es un lenguaje que no pertenece al reino de Dios sino es de este siglo, de este mundo.  La mediocridad se nutre de este argumento.  Así que no te conviene decir que ¡No te conviene!  Decíamos que no es algo nuevo, ni viene de buen lugar por que en cierta ocasión esto mismo le dijo Pedro al Señor; ¡No te conviene ir a la cruz! Y el Señor rápidamente se dirigió a la fuente y a la inspiración de esta idea, al enemigo reprendiéndole.  No me conviene es evitar el sufrimiento en nuestro seguimiento del Señor, es evitar la cruz.  Los no me conviene no ganan muchas batallas, porque  normalmente el riesgo nunca conviene.  El no me conviene es que lo hagan otros a los que tampoco les convenían y lo hicieron.  Quien aconseje sobre la conveniencia o no de una decisión debería pensar que las decisiones se toman no por conveniencia sino por obediencia.  “Y llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame”.  Mc 8:34  Desde cuando un siervo le dice a su Señor ¡No me conviene!

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Publicado por

enrique60

Actualmente trabajo en la Escuela Panamericana, soy salvadoreño 55 años y soy pastor de la iglesia Comunidad Bíblica

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