Serie de oración intercesora: Preguntas Esenciales en la Oración Intercesora


Hola blogeros, estoy desarrollando una nueva serie en los tiempos de oración del día martes en nuestra iglesia. He desarrollado este material basado en la realidad de mi iglesia en El Salvador. Pretendo motivar con los modelos del AT en lo concerniente a la oración intercesora. Algo tan necesario en nuestras vidas e iglesia. Así que he pasado un buen tiempo estudiando y escribiendo esta serie.  Espero que sea de bendición a todos los que visitan este blog. Les advierto que son 11 estudios en un formato un poco rústico, porque en el futuro pienso escribirlos ya en forma de libro. Así que aprovechen esta bendición de la Palabra de Dios.

En este estudio  quiero comenzar con ustedes una serie que trata de el tema de la oración intercesora, tomando el desarrollo de esta serie mayormente del Antiguo Testamento la verdad y enseñanza en relación a la oración. Nuestro método seguirá siendo en forma expositoria- -entendiendo lo que quiere decir cada pasaje pero será centralizado en el tema de la oración. Hago esto porque siento la gran necesidad en mi propia vida en esta área. Yo quiero entender más del ministerio, el poder, y la necesidad de la oración. Yo siento que esta carencia es un problema común en la mayoría de los cristianos. De hecho, sería bueno  preguntarles a ustedes que indiquen levantando su mano si usted siente que carece en algo en su vida de oración. Bueno, con ese voto unánime, procederemos entonces al tema de la oración.

Quiero comenzar con lo que yo creo es la primera oración en la biblia, se encuentra en Génesis 3 en la conversación entre Adán y Eva cuando se estaban escondiendo del Señor Dios, y le escucharon caminando en el jardín en el fresco del día.  Ahora, hay palabras de parte de Dios al hombre antes de este acontecimiento en Génesis, pero este es el primer diálogo entre Dios y el hombre registrado en las Escrituras. Es esencial, por lo tanto, el ver al diálogo como una parte necesaria en la oración.

I.                    ¿Qué es la oración intercesora?

Oración intercesora, básicamente, es simplemente una conversación con Dios. Siempre hay dos personas representadas en la verdadera oración, usted y Dios y nadie más. Otros pueden estar presente, como en este relato donde había dos personas y Dios. Pueden haber doscientas personas, o,  muchos cientos de personas presentes, pero la oración verdadera es siempre una conversación directa entre un ser humano y Dios mismo. Hay muchos tipos de oración que podríamos hablar y vamos a hablar acerca de ellas en el transcurso de estos estudios. Vamos a ver intercesión, acción de gracias, súplica, y varias formas de petición, etc., pero es fundamental en todas es que es simplemente una conversación, un diálogo entre un individuo y Dios.

Esto es lo que Jesús tenía en mente en su gran enseñanza de la oración en la enseñanza  del Monte. El dijo, cuando ustedes oren” (Fíjense que él no dijo si ustedes oran. Él lo toma por sentado que, en la vida cristiana va a ver oración. Oración, como dice en un himno, es “él respiro natural del Cristiano.” No podemos vivir sin ella. Entonces que vamos a orar en ocasiones; no hay duda al respecto.) Jesús dijo, ” Cuando ores, ve a tu ropero y cierra la puerta, y ora a tu Padre que está en secreto.” En la frase “cierra la puerta,” el no quiere decir literalmente que tenemos que orar en roperos. Yo estoy seguro que si tratamos de hacer eso nos sentiríamos tan sofocados que no podríamos respirar, y la oración no podría durar por mucho tiempo. (Aunque para serles sinceros hubo un tiempo que lo hice solo para experimentar que se siente eso). Además, no siempre hay roperos disponibles. Jesús está hablando en una forma metafórica, diciendo, ” Cierra todo lo demás. Cuando ores no dejes que otras cosas interfieran. No estés envuelto en otros pensamientos o personas, sino que hables solamente con Dios mismo.”

Yo encuentro interesante el escuchar a otras personas orar. A veces puedes oír cosas asombrosas. Cuando oyes puedes detectar a menudo que la gente no piensa acerca de Dios tanto como están pensando acerca de la gente que están escuchando a su oración. Conozco a un gran hombre, siempre que ora, casi sin variación empieza dirigiendo la oración a Dios, pero está tan consciente de otras personas que le escuchan que comienza a predicarle a ellos en la oración. ¿Han escuchado alguna vez algo como esto? Este hombre comenzó, “Nuestro Padre Celestial, te damos gracias que podemos ver delante de ti. Sabemos que Dios es un Dios que escucha la oración y que aquellos que vienen a Dios en oración serán bendecidos por Él.” Ante que se dé cuenta él ha comenzado no a hablarle a Dios pero hablándole a aquellos que están presente acerca de Dios. Eso no es oración. Oración es conversación, simple y directa, entre usted y Dios mismo. Eso es lo que pueden ver en el comienzo de este recuento en la Biblia. Génesis 3:8-9a:  Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto al aire del día: y escondióse el hombre y su mujer de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. Y llamó Jehová Dios al hombre, y le dijo (Gen 3:8-9a RVA) Eso es el comienzo de la oración. Es sugerido aquí, y yo creo que es en una forma deliberada, que esto era algo común en las vidas de Adán y Eva. Es de notar que la primera oración registrada fué después de la caída. Aún el relato sugiere claramente que la oración había sido una delicia continua y bendición para Adán Y Eva, y fué parte de su vida diaria. Esto deja ver que es una acción común de parte de Dios. El viene al jardín en el fresco del día a conversar con los dos que son creación de sus manos, y juntos hablaron en el jardín. No estamos seguros como Dios se le apareció a ellos. No se nos dice en las Escrituras, pero aparentemente él se apareció como otro ser humano. Es notable, que de hecho, es que en una manera sutil al menos, esto proyecta la encarnación, cuando Dios mismo vendría hacerse hombre– no meramente como hombre sino actualmente como uno de nosotros y todo el énfasis que ha significado en términos de la oración desde la encarnación de nuestro Señor Jesús. Pero aquí, aparentemente, Dios aparece como hombre porque ellos le oyeron caminado en el jardín. El sonido de sus pasos les recordó a Adán y Eva que el tiempo había llegado para tener su conversación diaria e intercambio con Dios.

II.                  ¿Quién inicia la oración intercesora?

Ahora, la cosa más notable en este incidente, es que la iniciativa para empezar la oración comienza con Dios. Es el Señor quién viene al jardín. Es el Señor que llama al hombre. Oración, entonces, comienza con Dios. En muchas maneras, esa es la verdad mayor acerca de la oración que podamos aprender de este incidente, porque a través de toda las Escrituras esa verdad es fundamental en toda oración que es expresada de aquí en adelante. Así que siempre debemos leer las Escrituras desde ese punto de vista. Muchas enseñanzas falsas han sálido donde proyectan como algo que el hombre hace a Dios. En los mensajes que he escuchado con relación a la oración, a veces, se vé como si fuera el hombre quién rescata a Dios de una dificultad orando al tiempo adecuado. Más adelante en el rélato en Génesis, donde Abraham está suplicando a Dios por las ciudades de Sodoma y Gomorra después de Dios haber anunciado que él iba a destruirlas por su maldad, suena como si Abraham se levantara y dijese, “Señor, de seguro que tu no vas a hacer eso! Ese no es tu manera de ser. ¿Tú no destruyes el justo con el pecador, o si?” (Gen 18:23-25). Entonces Abraham procede a cuestionar a Dios en cuanto a cuantas personas justas se requería que hubiera en una ciudad para poder salvarla. El comienza con 50, después 45, y vá reduciendo en cincos hasta que vá sintiéndose mas atrevido y comienza con diez. Finalmente el termina con diez personas, y consigue que Dios acepte que si hubiera diez personas justas en las ciudades el Señor les librará. Yo he escuchado mensajes en ese pasaje que suena como si Abrahám fuera más compasivo que Dios, como si Dios tiene ira y es vengativo y ha pérdido su temperamento y está dispuesto a destruir estas ciudades pero Abrahám interviene y pone un alto en él y dice, “Ahora cójelo con calma. No vayas muy de prisa aquí. En esta ciudad hay personas justas.”

Pero leemos incorrectamente este recuento si lo vemos de esa forma. El hombre nunca es más compasivo que Dios. La compasión nace de Dios y se deja ver en los seres humanos solamente cuando es implantado por el Espíritu de Dios. “Aquel que ama,” dice Juan, “es nacido de Dios,” (1 Jn 4:7). Usted no puede sentir compasión y misericordia y piedad sin ser primero móvido por el Espíritu de Dios. Es siempre un error, pensar que somos llamados en el acto de oración para hacer algo por Dios, o que estamos siendo llamados a perseverar en la oración a tal grado que, como dice el dicho, “ora por medio de” y persuade a un Dios renuente a hacer o no hacer algo que él ha puesto su corazón. Eso no es oración. Oración, es como en el primer instante en el Jardín del Edén, comienza con Dios. Es Dios quién llama. Es Dios quién ayuda.

De seguro que eso es lo que ese gran verso en Romanos 8 nos enseña: ” Nosotros no sabemos qué orar como se debe,” (Romanos 8:26). ¿Se ha sentido de esa manera ” abrumado por una situación, sin poder casi analizar la razón, no sabiendo todos los factores envueltos, sintiendo su corazón dolido, y sin saber qué cosa pedir? No sabemos cómo orar como se supone, pero el Espíritu nos ayuda en nuestras debilidades, el Apóstol Pablo dice, y comienza el Espíritu a orar a través de nosotros para que nuestro corazón se convierta en el lugar de oración de Dios mismo. El Espíritu de Dios ora al Padre, y el quién conoce la mente del Espíritu atiende y actúa de acuerdo a lo que el Espíritu ora, usándonos como instrumentos. Esa es la proyección correcta de la oración comienza con Dios. Eso es porque, cuando sentimos la necesidad o el deseo de orar, o de establecer un hábito disciplinado de orar, es Dios quien ha comenzado eso. El ha plantado ese deseo en nosotros y como resultado respondemos. Yo espero que recordemos esto ya que es la primera gran verdad que aprendemos en las Escrituras.

Anuncios

Un comentario sobre “Serie de oración intercesora: Preguntas Esenciales en la Oración Intercesora

Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: